La reacción de Vinicius tras sus peores meses: "Está más maduro"

La reacción de Vinicius tras sus peores meses: “Está más maduro”

«Está más maduro». Algo parece haber cambiado en Vinicius Júnior. Puede ser el tiempo: el que fluye por sus venas recién cumplidos los 25 años, el que ha pasado desde su llegada a España hace siete temporadas y el que ha corrido desde la entrega del Balón de Oro a Rodrigo Hernández, punto central de la rabia del brasileño tras la gala de octubre de 2024. O puede ser, y debe ser, la gestión de Xabi Alonso, aterrizado en Valdebebas con el objetivo, entre otros, de resucitar el ánimo de su delantero y de encajar su estrella junto a la de Kylian Mbappé.

«Me gusta verle sonreír y disfrutar», dijo el técnico tolosarra después del doblete de Vinicius contra el Villarreal. Después de sus dos suplencias y de varios cambios tempraneros, gestos mediante, en los primeros partidos del curso, el brasileño cuajó ante el cuadro de Marcelino su mejor encuentro en mucho tiempo. En concreto, logró su primer doblete desde el 22 de enero ante el Salzburgo en Champions y fue la chispa del ataque del Madrid.

Líder en regates (seis de 12 intentados), en ocasiones creadas (seis), en remates totales (cinco), a portería (tres) y en pases en el último tercio del campo (46). Mejorando los cuatro regates logrados ante el Levante. Todo pasó por él: el 1-0, conseguido tras un recorte a Mouriño y un disparo que desvió Comesaña; el 2-0, anotado tras provocar el penalti de Rafa Marín; y la expulsión por doble amarilla de Mouriño, castigado por un manotazo en carrera.

«He jugado muy bien y quiero seguir con esta confianza», aseguró Vinicius después del duelo. Recuperar esa confianza ha sido casi cuestión de Estado en Valdebebas durante los últimos meses. Todo en mitad de ese runrún constante sobre el brasileño: que si la oferta de Arabia Saudí, que si el Balón de Oro, que si su estado de forma, que si su relación con Mbappé, que si sus piques con los rivales... Y siempre con los insultos racistas sobre la mesa, circunstancia trascendental para el brasileño y que le ha afectado en su día a día durante las últimas, y movidas, temporadas.

"Aprendiendo a relativizar"

«Está aprendiendo a relativizar», explican fuentes cercanas al vestuario del Madrid. Ese aprendizaje, moldeado por la gestión paternal de Ancelotti, se ha transformado ahora con Alonso, en una relación cercana pero diferente a la que tenían el delantero y el técnico italiano. Vinicius creció y explotó con Carletto, que siempre le protegió y le mimó en público y en privado. «Nunca he visto un jugador tan perseguido», repetía el transalpino. «Todo el mundo debe cambiar la actitud hacia Vinicius», insistía Ancelotti, siempre tolerante, amigable y entendiendo las dificultades y la juventud del jugador.

En ese sentido, Xabi lo ha gestionado diferente. No le ha regalado tantos elogios, también porque el brasileño había estado lejos del nivel mostrado en la etapa de Ancelotti, especialmente entre 2022 y 2024, y le ha sentado en el banquillo cuando lo ha visto necesario, algo que con el italiano no se vio. Incluyéndole en las rotaciones y en las mismas frases que Brahim, Rodrygo o Mastantuono. Fue suplente ante el Oviedo en la segunda jornada de Liga y contra el Marsella en el debut en Liga de Campeones, y no completó el partido en ninguno de los seis primeros encuentros del curso.

Mbappé: "Siempre en tu barco"

Mientras, Mbappé hizo gigante su trono como nuevo líder del Madrid en lo mediático y en lo futbolístico, con buenas palabras y una conexión evidente con Alonso. Ese estrellato del francés, última Bota de Oro y pichichi ahora en Liga y Champions, también ha sido difícil de gestionar para Vinicius, que rozó el Balón de Oro vestido de blanco y aparecía junto a Bellingham como el más brillante de la galaxia. Eso ya no será así y el brasileño parece ahora más cerca de aceptar el reparto de roles en el Bernabéu. Su relación con Mbappé camina por un gran momento y el francés le dejó el penalti del 2-0 ante el Villarreal: «Siempre en tu barco», escribió el '10' sobre Vinicius en redes sociales.

Ese doblete confirmó el mejor inicio de la carrera de Vinicius tras ocho jornadas disputadas: cinco goles y cuatro asistencias, mejorando los cinco y dos del curso 2021-2022, año de su explosión definitiva.

La reacción del brasileño es más que evidente, tanto a la gestión de Alonso como a la actitud del propio Madrid en las negociaciones por su renovación. Durante los últimos meses, esa conversación está estancada a la espera de que el delantero y su entorno rebajen sus pretensiones y el conjunto blanco acelere hacia un punto medio que parece destinado a llegar. Vinicius termina contrato en junio de 2027, dentro de menos de dos años, y no haber llegado a un entendimiento en el primer momento le extrañó, pero su relación con la dirección general sigue siendo buena y su vuelta a niveles de estrella mundial debería oxigenar la renovación en los próximos meses. Así lo quiere el club y así lo quiere el futbolista, convencido de que su futuro pasa por continuar vestido de blanco en el Bernabéu.

Jesús Fortea, promesa del Real Madrid y de España: "Antes de jugar veo vídeos de Cristiano para motivarme"

Jesús Fortea, promesa del Real Madrid y de España: “Antes de jugar veo vídeos de Cristiano para motivarme”

Jesús Fortea (Albal, 2007) solo tiene 18 años, pero ya asume galones de titular en la selección española sub'20 que pelea estos días por el Mundial de la categoría, que se está disputando en Chile. El canterano del Real Madrid, moldeado por Álvaro Arbeloa en el juvenil madridista y en el Castilla, charla con EL MUNDO antes de los octavos de final ante Ucrania y reconoce su devoción por Cristiano Ronaldo.

Después de la derrota contra Marruecos y del empate ante México, ganar a Brasil y pasar a octavos habrá sido como quitarse un peso de encima.
Sí. Hemos sufrido un poco, pero al final lo conseguimos y estamos más tranquilos. Después de perder contra Marruecos pensamos mucho en lo que teníamos que cambiar. Creo que eso ha sido clave, cambiar y jugar mejor. Hemos ido creciendo y se ha notado.
¿Han tenido miedo?
Creo que nunca hemos tenido miedo. Teníamos claro que estábamos en un Mundial y que las cosas son como son. Nos conocemos casi todos de otras concentraciones y hay muy buen grupo. Nos llevamos todos muy bien y eso se nota. Hemos estado muy unidos.
¿Quién hace de líder del equipo?
Iker Bravo es un referente aquí. Un buen líder, la verdad. Yo ya había estado con él antes en otras concentraciones y siempre intenta ayudarnos en todo. Está muy pendiente, la verdad.
Usted tiene 18 años, pero ya acumula varios torneos con las inferiores y estuvo en el Mundial de clubes con el Madrid. ¿Cómo de importante es este Mundial?
No me lo esperaba mucho, honestamente. Pero luego cuando me enteré pues muy ilusionado. Es un Mundial sub'20, una categoría que es dos años más que mi edad, y estoy muy contento y con ilusión.
¿Se notan esos dos años?
Sí, pero ya llevo jugando con mayores mucho tiempo, desde cadetes. Me acuerdo que cuando llegué al Madrid sí lo notaba un poco más, pero desde ahí en el club sí que nos metían caña en el tema del gimnasio, y ahí he mejorado mucho, a nivel de fuerza y piernas. Llegué siendo delgado, que sigo siéndolo, pero lo he notado mucho. También porque me gusta el gimnasio y esforzarme para estar al nivel físico. Sé que es importante y que tengo que estar bien preparado físicamente para aguantar.
Con Arbeloa coincidió en el juvenil y ahora en el Castilla. ¿Cuánto le ha ayudado?
Mucho. Me ha ayudado en todos los aspectos a nivel futbolístico. Siempre está muy encima y noto que tiene confianza en mí. Creo que es el que más me ha influido.
Arbeloa tiene buena conexión con Xabi, ¿eso es bueno para usted?
Seguro, pero bueno, el Castilla primero, luego ya veremos.
Le han puesto en muchos titulares como la gran promesa de la cantera en el lateral. ¿Cómo lo lleva?
Obviamente gusta, pero tengo claro dónde estoy. El Castilla, el Mundial... Paso a paso y sin centrarme en el futuro. Sé lo que hay y tengo los pies en el suelo.
¿Su familia qué le dice?
Mis padres me dicen que por mucho que diga la gente, yo tenga la cabeza en el sitio. Somos de Valencia y cuando fiché por el Atlético vine solo y estuve en la residencia, pero luego al estar en el Madrid se mudaron. Están muy encima, mi padre en la parte del fútbol y mi madre con los estudios.
¿Le cuesta?
No mucho, pero bueno, estoy en segundo de Bachillerato y no tengo mucho tiempo porque viajamos mucho. No voy, lo hacemos en la residencia, cuatro horas al día, dos clases y repasos.
Dani Carvajal es una leyenda del Madrid y de la selección. ¿Qué consejos le ha dado?
No hemos podido hablar mucho, pero cuando subo con ellos a entrenar sí que te ayuda e intenta que estés bien. No sólo él, todos los jugadores. Hay buen trato de todos.
¿Quién ha sido su ídolo?
Cristiano. Siempre.
¿Y de laterales?
Carvajal y Achraf Hakimi. Son en los que me fijo siempre junto a Cristiano. Siempre he sido lateral o como mucho extremo, pero aún así siempre me ha gustado Cristiano. Veía muchos vídeos de él y de hecho aún me los pongo antes de los partidos para motivarme. Me gustaba su manera de jugar y sobre todo su mentalidad. Y algún peinado, que seguro que de pequeño me he hecho alguno (risas).
Los monstruos en la cabeza de Vinicius

Los monstruos en la cabeza de Vinicius

Me desagrada (deportivamente) Vinicius. La verdad por delante. No me gustan sus gestos, su actitud, su falta de autoconciencia y autocontrol ni su innecesaria guerra permanente con el mundo exterior. Nada de eso hace menos ciertas tres verdades: ha sufrido bullying, racismo y desprecio en cada paso que ha dado desde que llegó a Madrid con 18 años y nada de lo que haya hecho o dejado de hacer justifica mínimamente que un chaval cuyo gran pecado es no saber ser simpático haya tenido que aguantar tal escarnio.

Tengo la sensación de que todo ese ruido se ha cargado al futbolista. Es imposible que vivir en constante estado de alarma no te haga mella y afecte a tu confianza, tu concentración y, finalmente, tu juego. El actual Vinicius, pese al veranillo de San Miguel del sábado ante el Villarreal, parece más cerca de perder el sitio en el Real Madrid (en el once, en el escalafón ya lo ha perdido) que de ganar un Balón de Oro. Mucho más cerca, de hecho.

El fútbol es un mundo cruel y primitivo en el que la empatía y el cuidado de la salud mental siguen estando bajo sospecha. Al intentar mostrarse desafiante de manera tan poco convincente, lo que hizo Vini fue enseñar una grieta hacia su psique por la que han corrido a colarse desde el primer rival hasta el último hincha, de Maffeo y Gavi a Giuliano y Koke. Todos han atacado la herida y la mayoría han logrado hacerla más grande.

Viendo en el campo el derbi de hace diez días, no quedaba casi nada de aquel Vinicius al que tantas gradas insultaron como vulgar método de esconder el pánico. No es que ya no despierte miedo, es que, como aficionado del equipo contrario, te pasas el partido deseando que le den la pelota a él porque así el Madrid no ataca con los realmente peligrosos. Que Koke, perro viejo, le sacara absolutamente del partido (sus desquiciados últimos 15 minutos fueron duros de ver) con un comentario tan naif como que Mbappé le ha comido la tostada demuestra el estado de nervios e inseguridad en que se encuentra el brasileño.

¿Tiene remedio? En el Madrid, difícil. El talento es tan innegable como que es inferior al de Mbappé y eso no va a cambiar ni, por más gestos bienintencionados que haga, va a dejar de afectarle. Vinicius ha nacido para ser Jekyll, temible y protagonista, y la mutación forzosa en Hyde, discreto y complementario, va contra su naturaleza. Y mientras él lidia con esos fantasmas, los tiburones del resto de equipos seguirán oliendo sangre y atacando. ¿Es justo? ¿Es loable? No, pero ese es el mar real y se está ahogando.

Veinticinco años odiando a Luis Figo: "Nunca se explicó ante la afición del Barça y fue soberbio. Es el traidor de nuestra historia"

Veinticinco años odiando a Luis Figo: “Nunca se explicó ante la afición del Barça y fue soberbio. Es el traidor de nuestra historia”

P-E-S-E-T-E-R-O. En letras mayúsculas, el calificativo encabezaba un billete de mil pesetas tuneado, con el rostro de Luis Figo. El póster había sido editado por el periódico Sport, entonces el mejor tensiómetro del barcelonismo, ante el regreso del portugués al Camp Nou después de una marcha de telenovela, con llanto, despecho, dinero y mentiras, al Real Madrid de un ecléctico Florentino Pérez. Poco se sabía entonces de aquel candidato con aspecto de registrador de la propiedad que iba a cambiar el fútbol. Muchos socios se llevaron el póster a su asiento y lo levantaron cuando saltó el equipo blanco al césped, en mitad de un napalm acústico con la contribución del speaker azulgrana y su deliberada paradinha al llegar al nombre del delantero mientras recitaba la alienación madridista. Otros hinchas lanzaron copias reducidas del póster y billetes caseros fotocopiados. Fue lo más inocuo que escuchó y cayó sobre Figo en una noche que, 25 años después, no ha concluido, como quedó claro la semana pasada en Montjuïc, una coral del rencor: «¡Ese portugués...!»

Este mes de octubre se cumple un cuarto de siglo del clásico de la ira y la vergüenza, inmortalizadas, dos años después, en otro partido con Figo en la diana, por la cabeza de cochinillo, boca arriba sobre el césped del Camp Nou. El clásico disputado el 28 de octubre de 2000 fue resuelto con victoria por el Barcelona (2-0), con un primer gol de Luis Enrique, conectado a Figo en el voltaje amor-odio. Eran como el chile y la pimienta en la misma olla: el Camp Nou. El euro sustituyó a la peseta al año siguiente, pero el rencor permanece como moneda de cambio en las transacciones emocionales entre el Barcelona y el portugués. Es mutuo. Incluso quienes ya no usaron la peseta, nacieron después de aquel 21 de octubre de 2000 o jamás han probado un buen cochinillo, tienen la convicción entre la gent blaugrana de que Figo fue un pesetero, convertido ya en el icono de la traición que todo relato necesita, desde la Biblia al Barça.

Ni Schuster ni Laudrup

Milla, Schuster, Laudrup... Ha habido más casos de grandes jugadores que cambiaron el Camp Nou por el Bernabéu en la era moderna, sin necesidad de remontarse a Zamora, y ninguno fue ajeno a las controversias. Todos, sin embargo, han vuelto a Barcelona sin ira con el paso del tiempo, incluso reconocidos por los aficionados por su contribución al club azulgrana. «¡Tú, no!», espetó Hristo Stoichkov a Figo en un programa de Univisión, en el que le preguntó si le insultaban en la ciudad. El portugués dijo: «A lo mejor me insultas tú».

«Figo estaba encantado con su vida en Barcelona, él y su familia, y ahora prácticamente no puede volver sin que le escupan. Laudrup explicó en una rueda de prensa por qué se marchaba. No aguantaba más a Cruyff. Schuster había tenido muchos problemas con Núñez. Figo, en cambio, no ha sabido explicar en todo este tiempo cuáles fueron las razones que le llevaron a irse al Madrid, con sinceridad, sin mentiras. Al contrario, se ha comportado siempre de forma soberbia, y el tema se ha enquistado», explica Josep Maria Casanovas, fundador y editor del Sport durante la era dorada del rotativo, y uno de los creadores de opinión que mejor pulsaban la sensibilidad barcelonista.

Figo, en su regreso al Camp Nou, en octubre de 2000.

Figo, en su regreso al Camp Nou, en octubre de 2000.MARCA

"Es alguien de sangre caliente"

«Ha quedado como el traidor de nuestra historia, mientras que a Laudrup y Schuster les piden autógrafos en la ciudad», continúa Casanovas, pionero del marketing y las promociones ligadas a un club de fútbol. Sport recibió críticas de muchos sectores por aquel póster de Figo, que todavía puede comprarse, como un fetiche para muchos barcelonistas. «Éramos un periódico valiente, que creaba mucha opinión, y cuando eres valiente siempre estás expuesto a las críticas. Las asumimos», contesta su antiguo editor, hoy «semiretirado».

Casanovas cree que «si Figo no hubiera venido con la UEFA a Montjuïc [con motivo del partido de Champions Barcelona-PSG], habría tenido algún altercado, y eso es un problema, porque hablamos de alguien de sangre caliente».

El portugués ha dado sobradas pruebas de ello. Se agarró los genitales y se encaró con un aficionado que le llamó «traidor», cuando se disponía a acudir a la cena de gala previa a la final de la Champions femenina, el pasado mayo en Lisboa. Semanas antes, había mantenido un escabroso careo con Toni Freixa, ex directivo azulgrana, en las redes sociales. Ante el duelo en semifinales de la Champions masculina con el Inter, el portugués dijo que era fan del club italiano, en el que jugó tras dejar el Madrid y con el que también regresó al Camp Nou. Freixa reaccionó con un «de cerdo y de señor se ha de venir por naturaleza». Figo no bajó el listón en la réplica: «Saliste de la tumba con la boca llena de mierda. Hueles mal».

Billete lanzado al Camp Nou.

Billete lanzado al Camp Nou.

Disputas con Florentino y Pedro Sánchez

La frontalidad, incluso desafiante, es un rasgo de su personalidad que Figo no sólo ha mostrado en las disputas con el Barça. También en sus irónicas opiniones políticas, muy crítico y vitriólico en general con la izquierda española, pese a ser ciudadano portugués. En concreto, con Pedro Sánchez, sea por la pandemia, la exhumación de los restos de Franco o la Ley de Amnistía, por ejemplo.

Las discrepancias han llegado también con el hombre que lo llevó al Madrid. «Yo me caso con nadie», suele decir, aunque ha reconocido que «por hablar de política tengo más enemigos, aunque no me dan de comer. Dedicado a los negocios, con inversiones hoteleras, y a labores de representatividad en el fútbol, como sucede con la UEFA, Figo, a sus 52 años, tiene más visibilidad que muchos futbolistas de su generación.

¿Una provocación de Ceferin?

La presencia de Figo en la delegación de la UEFA liderada por Aleksander Ceferin no fue muy comprendida por pesos pesados del entorno azulgrana. «Tuvo un punto provocador», señala un ex directivo. El portugués es miembro del Board del organismo, uno de sus embajadores, pero eso no implica que su presencia sea siempre necesaria. A Joan Laporta no le quedó más remedio que reprimir su perfil de hincha para dar la bienvenida a Figo al estadio, mientras Joan Gaspart, el ex presidente que sufrió su marcha y, en su opinión, el «engaño» y la «traición», podía permitirse el desahogo.

Gaspart, como muchos barcelonistas, no ha olvidado los cánticos de Figo, en el balcón de la Generalitat, en 1998: "¡¡Blancos, llorones, felicita a los campeones"!! El cántico le convirtió en un icono en Barcelona. Dos años después, recibía el Balón de Oro en el Bernabéu básicamente por los méritos contraídos en su último año como azulgrana, además de con la selección lusa.

Figo, junto a Aitana Bonmatí, en Montjuïc.

Figo, junto a Aitana Bonmatí, en Montjuïc.Siu WuEFE

Con el caso Negreira pendiente en Nyón y la multa rebajada por las palancas que la UEFA no ve como LaLiga, Laporta necesita engrasar la relación con un Ceferin al que le gusta marcar territorio. Quizás con una salida del Barça de la Superliga.

"Si vendes a tu mujer pagamos bien"

Sentado junto una tensa pero diplomática Aitana Bonmatí, Figo escuchó en Montjuïc el insulto de catálogo inmortalizado con Cristiano. Una minucia si se compara con todo lo dedicado a él y a su esposa, Helen Svedin, hace 25 años. "Si vendes a tu mujer pagamos bien". "¿Harías lo mismo con tu hija?". Fueron algunas de las pancartas que el club retiró preceptivamente, pero después de dejar que se desplegaran lo justo para ser captadas por las televisiones, Figo y el resto de los jugadores del Madrid, cuyo autocar atravesó el estrecho túnel que daba acceso al Camp Nou como un carro de combate en Mogadiscio. Una piedra impactó en los cristales cerca de donde se sentaba Vicente del Bosque, impertérrito.

Cosas difíciles de olvidar, en definitiva, en un partido para el olvido. Decía Josep Pla que "el cultivo de la capacidad del olvido es algo excelente para saber vivir", y pocos sabían tanto de su gente y de lo peligrosa que es la palabra traición. Quizás también conviene que Figo lo incluya entre sus lecturas.

El tobillo de Mbappé, la sonrisa de Vinicius y el enfado del Villarreal con el árbitro: "Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas más"

El tobillo de Mbappé, la sonrisa de Vinicius y el enfado del Villarreal con el árbitro: “Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas más”

"He jugado muy bien y quiero seguir así". Vinicius Júnior recuperó la sonrisa en el sábado noche del Santiago Bernabéu y el Villarreal mostró su rabia. El brasileño, superada ya la polémica de sus partidos saliendo desde el banquillo, sumó su quinta titularidad consecutiva y anotó su primer doblete de la temporada, acumulando ya cinco goles en Liga. "Quiero seguir con esta confianza y hacer cada vez más".

"Vini ha hecho un muy buen partido, una actuación decisiva. No solo por el primer gol, sino por la primera parte, el desequilibrio que ha tenido... Me gusta cuando le veo sonreír y disfrutar, ha estado cerca del hat-trick que hubiera redondeado su partido", destacó Xabi Alonso.

En el submarino, la sonrisa irónica de Marcelino García Toral al ser preguntado por la labor del árbitro fue constante en cada una de las cuestiones que lanzaron los periodistas. "No voy a hablar del árbitro", repitió, aunque su tono y sus frases dejaban caer el enfado por el penalti de Marín a Vinicius que dio lugar al 2-1 y especialmente por la segunda amarilla a Santiago Mouriño antes del 3-1, aunque el jugador se había arriesgado a varias tarjetas en la primera parte.

"Le facilitas al rival ponerse por delante en el marcador. La segunda amarilla... Que lo vea el CTA y decida. Seguro que estuvo todo bien", comentó. "Aunque me hagáis 200 preguntas del árbitro no voy a hablar. Si hay tantas, algo raro pudo pasar", añadió. En el césped, Santi Comesaña fue más contundente: "Para pitar el penalti tiene que ser algo más. Nos hace muchísimo daño y es que solo hay que ver cómo se tira, con los dos pies por delante. Y la expulsión igual. Mouriño sólo se pone delante. Si es difícil ganar en el Bernabéu, con estas cosas, más", declaró el centrocampista del Villarreal.

El 2-0 tuvo su miga en el lado del Madrid. Mbappé, que ha marcado cuatro penaltis esta temporada, dejó tirar el penalti a Vinicius. Una decisión hablada entre los futbolistas y que no fue elección de Alonso, que en rueda de prensa dejó claro que el francés era el lanzador principal del equipo. "Han decidido ellos. El lanzador sigue siendo Kylian. Hoy ha sido su decisión", comentó el técnico.

Cuestionado sobre la labor arbitral, Alonso fue irónico: "Si Marcelino no ha querido hablar, yo tampoco". Y elogió el partido de sus futbolistas: "Había que trabajar el partido. En la primera parte nos ha faltado velocidad para girar y atacar el lado contrario", describió.

Las lesiones de Mbappé y Mastantuono

El partido dejó la duda sobre el estado físico de Mbappé y Mastantuono. El francés se retiró en el minuto 83 tras hacerse daño en el tobillo en la acción del tercer gol del Madrid. Se tiró en el suelo, se tocó el tobillo y pidió que entraran las asistencias. Se retiró por su propio pie, con evidentes signos de dolor, y su presencia con Francia en el parón de selecciones es más que dudosa. Según el Madrid, sufre un ligero esguince en su tobillo derecho.

En una situación parecida está Mastantuono, que terminó cansado el partido y siendo sustituido por Brahim en el tramo final. El argentino, convocado por la albiceleste, sufre una pequeña sobrecarga en los isquios, según el club, por lo que su viaje a Argentina no está asegurado. "No podemos decir ahora mismo si van a ir con sus selecciones o no", dijo Xabi, pendiente de las pruebas médicas que pasarán sus futbolistas este domingo.

El último protagonista del duelo fue Fede Valverde, lateral derecho titular del Madrid por orden de Alonso, a pesar de toda la polémica que rodeó al uruguayo durante toda la semana. "A mí no me lo dijo (que no quería jugar de lateral). Todos hemos visto cómo ha jugado de lateral y puede jugar en varias posiciones. Fede es muy generoso con el equipo. Le gusta sentirse útil e importante y eso es lo que queremos. No ha puesto ningún impedimento en ningún momento", señaló el tolosarra.

El Madrid salvó al amarillo

El Madrid salvó al amarillo

Al Madrid le dio suerte el amarillo. Al revés, solucionó un partido en principio complicado, por la aparición, por fin, de Vinicius, que incluso jugó todo el partido. Y marcó dos goles.

Mbappé no fue la estrella del partido. Incluso le regalo el penalti a Vini para que casi lo fallara, pues está imposibilitado para tirar un penalti. Y Mbappé, que casi nunca estuvo en posición estelar, se fue con su gol habitual, gracias a la generosidad de Brahim, que no juega nunca por culpa de la orden de que juegue Mastantuono, que hoy en día es peor jugador.

Parece que la presencia constante de Mastantuono es casi una obligación de la Casa Blanca. Pero el argentino no está para jugar. Y está más verde que el trigo verde.

Por otra parte, Alonso todavía crea muchas dudas de su continuidad. En un momento clave irrumpió con Belligham y Camavinga y quitó a Arda Güler y a Ceballos, que son creadores de juego. Metió Alonso a su equipo en un lío por "bien queda". Incluso el inglés sólo tuvo la obsesión de marcar, el equipo le importaba un pito. Lo peor es que Bellingham ya no es es necesario en el Madrid.

Xabi Alonso fue más o menos salomónico con Valverde, que jugo de lateral, pero como un semi carrilero, algo que tampoco le ayuda, porque el capitán del Madrid ni siquiera pudo ejercer de corredor de la banda derecha. Le cortaba el paso el impertinente Mastantuono, que es como un grano en el pie madridista.

Valverde, lo quiera o no, mejoró mucho con respecto a cuando jugaba de creativo. Es el mejor lateral derecho del Madrid. Ni Arnold ni mucho menos Carvajal. Hoy día Valverde lucirá como lateral. Su largas galopadas incita a que triunfe y cada día sea más imprescindible.

Mbappé le puso un gol cantado a Mastantuno, que desperdició puerilmente. Hay un inmenso error en el fútbol actual, que practican todos los que disparan a puerta. En lugar de machacar y disparar con el empeine, se empeñan con chutar con el exterior del pie. Le ha pasado en otras ocasiones. Cuando se toca con el exterior, el balón entonces siempre sale más flojo y cualquiera aparece para rechazar el disparo.

Marcelino, en principio, tuvo más miedo que vergüenza. Casi puso todo el equipo delante del portero. Cuando se se dieron cuenta los amarillos de que el Madrid ataca posicionalmente muy lentamente y , por tanto, no hace ni una sola ocasión de gol, Thomas se echó hacia adelante para que se le fuera arriba el equipo.

Y, casi se ponen por delante, pero Courtuois apareció milagrosamente. Hasta un golazo de Mikautadze puso en peligro al Madrid, porque con Bellingham y Camavinga, el Madrid jugaba sin centro creador ni defensivo: un equipo absolutamente partido.

Le va a venir bien el parón a Xabi Alonso para paliar el soberano ridículo que hizo en el Metropolitano. Ningún madridista lo olvidará jamás . Con este trago positivo con el Villarreal es como si hubiera ganado una armisticio, pero nadie esta seguro de Alonso.

Vinicius y Mbappé neutralizan la rabia del Villarreal

Vinicius y Mbappé neutralizan la rabia del Villarreal

El Madrid consiguió ante el Villarreal una victoria de peso. De esas que son casi un parto ante un rival de Champions que jugó de tú a tú contra los blancos. El alivio de Almaty es ahora oxígeno antes del parón por los compromisos internacionales tras los goles de Vinicius, que anotó un doblete sanador, y de Mbappé, pichichi, ante el submarino, que metió miedo con el tanto de Mikautadze y protestó el penalti del 2-1 y la roja a Mouriño. [Narración y estadísticas (3-1)]

Xabi Alonso usó la alineación para mandar un mensaje contundente: «Aquí mando yo». Después de la polémica de los últimos días alrededor de Fede Valverde, que ha reconocido en varias ocasiones que no le gusta jugar de lateral derecho y que incluso «no he nacido para jugar ahí», el técnico tolosarra le entregó al uruguayo, capitán, el carril derecho. Como en la polémica de Vinicius y sus cambios, Alonso se mantuvo firme. Además, Xabi dejó en el banquillo a Bellingham, titular en el Metropolitano, y a Camavinga para apostar por Ceballos y Mastantuono, ojito derecho del entrenador en estas primeras semanas.

Y el argentino respondió con intensidad y fútbol. Fue el mejor del Madrid en una primera parte en la que los blancos fueron de más a menos. Sometieron al Villarreal, que apareció sin Mikautadze ni Pépé, sus estrellas, y pudo adelantarse en el marcador a través de la cabeza de Tchouaméni o el pie izquierdo de Mastantuono, pero el submarino aguantó y terminó teniendo las mejores ocasiones del primer tramo cuando el Madrid bajó el ritmo de juego.

Oluwaseyi, ante Courtois

Mastantuono hizo suyo el partido con sus diagonales desde la banda derecha. Muy activo a la hora de amenazar a su par, el argentino hizo de conexión entre el centro del campo y la delantera ante la apatía de Güler, más desaparecido en la noche del sábado.

Tchouaméni tuvo la más clara del Madrid en el minuto 21, pero su cabezazo tras centro de Vinicius se marchó rozando el palo izquierdo de Tenas. Esa ocasión aceleró a los locales, que presionaron alto en varias jugadas y pudieron marcar. En el 22, Veiga salvó ante un remate de Mastantuono después de un robo de Ceballos y en el 26 un buen centro del argentino lo sacó Comesaña cuando Tchouaméni se preparaba para marcar.

A partir de ahí, bajón madridista y empuje castellonense con Oluwaseyi como punta de lanza de sus contraataques. El delantero canadiense tuvo en el 40 el mejor intento de los visitantes. Una transición rapidísima en la que le ganó en velocidad a Militao y Huijsen y erró ante Courtois, que se hizo gigante en el mano a mano y aguantó sus amagos.

La acción de Mourinño ante Vinicius castigada con la segunda amarilla.

La acción de Mourinño ante Vinicius castigada con la segunda amarilla.AFP

El primer tiempo terminó con el partido roto, con el Villarreal llegando fácil hasta los dominios de Courtois y con Mastantuono, otra vez, rozando el gol ante Tenas. Tras el descanso, Xabi olió sangre en el perfil de Mouriño, con amarilla ante Vinicius, y en la primera jugada el Madrid encontró el gol. El brasileño encaró a su par, le regateó fácil ante el miedo del defensa a la segunda tarjeta y su disparo tocó en Comesaña para despistar a Tenas.

El Villarreal se desperezó con Mikautadze y Pépé, que entraron en el descanso y fueron un tormento para Militao y Carreras. Su velocidad fue la mejor arma de un Villarreal que siguió aprovechando las transiciones rápidas, pero que se encontró con un penalti de Rafa Marín sobre Vinicius en el que el brasileño, lanzador en lugar de Mbappé, puso el 2-0. El canterano madridista trabó con la pierna derecha al delantero y Cuadra Fernández pitó penalti. Protestó el Villarreal, pero el VAR no cambió la decisión del árbitro.

Mbappé, con un golpe en el tobillo

Vinicius definió abajo, a la derecha de Tenas, que rozó la pelota pero no acertó a detenerla, y sumó su primer doblete del curso. El gol noqueó al Villarreal durante dos minutos, los que tuvo Bellingham para sentenciar el choque. El inglés, que entró por Güler, falló dos ocasiones claras ante Tenas y dio aire a los visitantes, que recortaron distancias al minuto siguiente con un buen tanto de Mikautadze desde la frontal.

El Madrid entró en dudas por un instante, pero la rabia fue del Villarreal, que protestó la segunda amarilla a Mouriño por un manotazo a Vinicius. Como en el penalti, el VAR confirmó la decisión del árbitro y dejó a los de Marcelino con uno menos. Autopista para los blancos, que fallaron varias claras pero sentenciaron con el gol de Mbappé a pase de Brahim antes de irse lesionado por un golpe en el tobillo.

El Madrid se pone líder con 21 puntos, dos por encima del Barça, que este domingo visita al Sevilla.

Xabi Alonso gana el pulsito de Valverde

Xabi Alonso gana el pulsito de Valverde

El pulso con Valverde era un pulsito, porque el uruguayo es uno de los capitanes, pero un capitán del servicio. Un pulso con Xabi Alonso sólo lo resiste una prima donna. Si Valverde decidió aclarar públicamente que no se había negado a jugar en el lateral es porque, verdad o mentira, entendió que era necesario aclarar algo. Mal asunto. Había dicho, también públicamente, que no se sentía cómodo en el puesto. Al siguiente partido, frente al Villarreal, ocupó ese lugar, en minusvalía por las lesiones de Trent y Carvajal, y recibió un mensaje sin palabras, pero cargado de intenciones. Lo que puede llevar al once al uruguayo es la polivalencia.

Centrocampista físico pero de conducción, no de posición, Valverde es una pieza a contraestilo con lo que busca Alonso, que quiere velocidad de balón entre las piezas, no piezas arriba y abajo en el centro del campo. Eso delante, con Mbappé y Vinicius, que poco a poco se reencuentra tras un inicio apocado en el área y en el ego por el arranque del francés, merced a goles que son como caramelos balsámicos. El pie de Comesaña ayudó a tragar el primero. La mano de Arnau Tenas no impidió el segundo, de penalti.

El orden táctico y las posesiones largas favorecen menos a Valverde que los estallidos del calculado desorden de Ancelotti. El Madrid busca ahora el control, no el box to box para el que el uruguayo es un portento. Por esa razón Alonso ha quitado el polvo a Ceballos. Eso no quiere decir que no haya momentos para desatarse, especialmente en las segundas partes, con el Madrid en ventaja en el marcador y espacios por delante.

Los hubo ante el Villarreal, con una llegada y asistencia del uruguayo a Bellingham. Ello, sin embargo, podría implicar la suplencia, sobre todo cuando vuelvan los titulares del lateral, y entender que se puede ser importante sin ser titular. Lo han de comprender Valverde y su entorno, porque quienes viven de los jugadores suelen ver más fantasmas de los que hay en un vestuario.

Valverde cumplió ante un Villarreal tímido, más tiempo donde es peor -en su propio campo- que donde es mejor. Una de sus recuperaciones, en situación de mucho peligro, fue aplaudida por el Bernabéu, que coreó su nombre. Valverde levantó el dedo como un triunfador, aunque el triunfador era su entrenador.

El brillo de Mikautadze, el futbolista del pueblo: el dorsal 69, los paseos por Villarreal, el consejo de Pires...

El brillo de Mikautadze, el futbolista del pueblo: el dorsal 69, los paseos por Villarreal, el consejo de Pires…

Actualizado Viernes, 3 octubre 2025 - 22:30

Georges Mikautadze (Lyon, 2000) aterrizó en el Villarreal con el mercado apurando sus últimas horas para convertirse en el fichaje más caro de su historia. 30 millones de euros que fueron a parar a la cuenta corriente del Olympique Lyonnais a cambio de un futbolista que se ha metido en el bolsillo a la afición prácticamente desde su llegada. En su primer día de amarillo ya se lanzaba a escribir sus posts en redes sociales en valenciano y es también habitual encontrarlo paseando por el pueblo como un vecino más, sin poner ninguna pega a pararse a hacerse fotos o firmar autógrafos.

El mismo cariño que recibe ahora en Villarreal se llevó hace apenas un mes de Lyon, de donde se marchó con lágrimas en los ojos y después de vivir una emocionante despedida sobre el mismo terreno de juego del Stade de Gerland. El club francés se vio este verano obligado a hacer caja para solventar sus problemas económicos, que le llevaron incluso a ser descendido a la segunda división y posteriormente repescado. Una docena de futbolistas salieron traspasados o cedidos y otros tres con la carta de libertad, entre ellos el veterano Alexandre Lacazette.

El delantero del Villarreal tuvo la oportunidad de despedirse de su afición vestido de calle tras el partido ante el Marsella, para el que ya no fue convocado ante su inminente salida rumbo a España. Se marchaba de un club al que llegó en 2008, tras dar sus primeros pasos en el Gerland, y del que se marchó con 15 años. Tras pasar por el Saint-Priest, fue en el Metz donde empezó a despuntar tras una provechosa cesión de dos años en el Seraing belga.

Mala experiencia en Amsterdam

De vuelta a Francia, Mikautadze fue clave en el ascenso del Metz a Ligue 1 con 23 goles y ocho asistencias que le permitieron dar el salto a un clásico del fútbol europeo como el Ajax, que pagó 16 millones por él. Pero la aventura en Amsterdam no salió como esperaba. Pese a firmar hasta 2028, en enero estaba de vuelta. «No tenía casa y estaba solo en una habitación de hotel. No podía hablar el neerlandés y no había nadie que me apoyara. Volver a Metz fue una liberación», contaba.

Los goles que marcó fueron 13 en 20 partidos, y otro en la eliminatoria por la permanencia ante el Saint-Etienne, pero no bastaron para evitar el descenso. Finalizada la cesión y después de ser uno de los nombres propios de la Eurocopa con Georgia, el Metz lo compró para revenderlo al Olympique Lyonnais, de vuelta a casa, donde Mikautadze escogió el dorsal 69, el número que identifica al departamento de Ródano del que Lyon es capital.

Esta vez sí que pudo triunfar en casa el delantero, que hizo dobles figuras la temporada pasada con 17 goles y 11 asistencias. «Me sentí como si hubiera estado allí durante cuatro o cinco años. Duele irse porque le coges aprecio a la gente y es duro, pero así es el fútbol», decía en su despedida de Lyon. Contaba en su presentación con el Villarreal que recabó la opinión de Robert Pires, exjugador amarillo, antes de firmar. «Me dijo que era un club muy familiar y que sería muy feliz. Estoy contento de estar aquí», comentaba.

Mikautadze, el pasado miércoles, en La Cerámica.

Mikautadze, el pasado miércoles, en La Cerámica.EFE

En el vestuario ha encontrado un buen apoyo en Arnau Tenas, que se maneja bien en francés tras sus dos años en el PSG y que el pasado miércoles imitó el típico gesto con que Mikautadze celebra sus goles, simulando unas gafas con sus manos, tras el tanto con que el francogeorgiano adelantó al Villarreal ante la Juventus. Era su segundo gol de amarillo en un inicio de temporada en el que las lesiones de Ayoze Pérez y Gerard Moreno le han dado, quizás, más protagonismo del esperado.

Debutó en el Metropolitano en la derrota ante el Atlético y desde entonces no se ha perdido ningún partido. Tres días después se estrenaba en Champions ante el Tottenham y en su tercer partido celebró su primer gol, ante Osasuna. El segundo llegó ante la Juve, en una acción que define sus cualidades: rápido, habilidoso, con buena colocación y que se asocia bien con sus compañeros, como comprobó Manor Solomon con la asistencia que le dio para que el israelí anotara en Sevilla el gol de la victoria.

'Le Roi' Mikautadze será esta tarde, ante el Real Madrid, una de las grandes amenazas de un Villarreal que ha empezado la liga como un tiro y que sueña con un triunfo en el Bernabéu que le permita dormir líder de la liga.

Xabi Alonso y si le molestó la ausencia de Fede Valverde en el calentamiento ante el Kairat: "Quiero que todos participen"

Xabi Alonso y si le molestó la ausencia de Fede Valverde en el calentamiento ante el Kairat: “Quiero que todos participen”

La ausencia de Fede Valverde en el calentamiento previo al partido contra el Kairat Almaty sigue dejando titulares en el entorno del Real Madrid. En la previa del duelo ante el Villarreal, Xabi Alonso volvió a responder cuestiones referidas al caso del uruguayo, portavoz del equipo en la rueda de prensa previa a la cita de Champions, suplente en el encuentro y ausente durante el rondo de suplentes en el calentamiento de la plantilla sobre el césped.

"Es algo que nos gusta (el rondo de suplentes) y creo que es bueno porque hay que estar preparados para cualquier cosa. Para nosotros es importante y quiero que todos participen", respondió, añadiendo de nuevo "quiero que todos participen" al ser preguntado por si le molestó la ausencia de Valverde.

Otro de los debates de esta semana es si el uruguayo se ha negado a jugar de lateral derecho, más allá de admitir en numerosas ocasiones que no le gusta, algo que el tolosarra ha negado ante los medios. "Ningún jugador me ha dicho nunca que no quiera jugar en una posición. Ni él, ni Rodrygo ni Vinicius. Eso no ha pasado. Todos están con muy buena predisposición y luego yo decido en base a lo que es lo mejor para el equipo. Eso quiero dejar claro", declaró.

Alonso aseguró que Valverde "está preparado para mañana, como todos". "Sabemos lo importante que es el partido y lo importante que es para el equipo", insistió sobre el partido ante el Villarreal, tercero en la Liga a dos puntos del Madrid. "Volvemos a casa contra un equipo que está en un buen momento. Necesitamos dar un gran nivel colectivamente e individualmente porque son partidos importantes", dijo.

La noticia deportiva de la mañana fue la ausencia de Jude Bellingham en la lista de convocados de la selección inglesa para el siguiente parón internacional, lo que permitirá al británico quedarse en Valdebebas para seguir mejorando su puesta a punto tras la lesión de hombro. "Es cuestión de tiempo que vuelva a una convocatoria, lo hará en la siguiente. Jude está mejor de la lesión, con ganas de sumar y aportar. Es cuestión de tiempo que vuelva a su mejor nivel", comentó el vasco, que reconoció que la relación de los fisios con los jugadores y la de estos con los seleccionadores es la clave en estos casos.

"Normalmente los jugadores nos transmiten la información y tenemos la puerta abierta hacia los seleccionadores. Intento colaborar y los preparadores físicos tienen más contacto para controlar cargas. Lo de Jude estaba decidido con la selección", añadió.