Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre"

Jannik Sinner: “Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre”

Todavía no ha tenido tiempo de pasear por Madrid. Lo reconoce con pesar Jannik Sinner mientras recorre los pasillos de la Caja Mágica, donde el número uno del tenis mundial y estrella del Mutua Madrid Open permite que EL MUNDO le acompañe un par de horas en su apretada agenda de compromisos previos al primer entrenamiento en la pista Manolo Santana. «Tengo ganas de darme una vuelta, pero llevo sólo dos días aquí y estoy priorizando mucho el descanso, dormir el máximo posible para llegar bien al torneo», explica.

No prodiga las sonrisas, pero se expresa con una sensibilidad muy propia. El tópico del tenista-máquina resulta difícil de sostener: es un joven más cercano de lo que aparenta. «Soy un chico normal. Tengo una familia normal, tengo amigos normales. Todo esto [señala las cámaras de televisión] es un caos, pero lejos de aquí puedo escoger quién soy y con quién estoy. En realidad es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Rodeado de mi gente no tengo que pensarlo mucho para mantener los pies en la tierra».

¿Su seriedad es timidez?
Forma parte de mi método. Es mi manera de estar lo más concentrado posible en la pista. Sé que no hago muchos gestos a la grada, pero es la forma que he encontrado para competir. A mí me encanta jugar al tenis. No juego porque tenga que hacerlo, juego porque me divierte, aunque quizá no lo muestro tanto. Luego fuera de la pista disfruto mucho de la vida y de mi gente. Me siento más afortunado por la familia que tengo, los amigos que tengo, el equipo que tengo, que por mis títulos.
Ha empezado a hacer vlogs de su día a día en YouTube. ¿Quiere que el público le conozca mejor?
No soy de la generación de TikTok. Si me tengo que distraer durante un torneo llamo a algún amigo, juego a la Play Station o directamente miro YouTube un rato. Me gusta ver vídeos largos, donde hablan de temáticas diferentes, divulgación de ciencia o de geopolítica, también de cosas más profundas. El mundo está cambiando mucho y saber de todo es importante. También suelo ver entrevistas o vlogs de otros deportistas y me apetecía mostrar mis cosas también.
Cuando no está jugando, ¿puede disfrutar de la vida en los torneos?
Sí, sí. Cada semana vivo algo diferente, diferentes entornos, diferentes personas. Cada año vamos a las mismas ciudades, pero es agradable conocerlas cada vez más, descubrir nuevos lugares, explorar los sitios. Esa es la parte más bonita de la vida en el circuito.
¿Y la que menos?
Dar entrevistas es duro, no te lo puedo negar. Pero no es por hablar con los periodistas, es porque muchas veces te hacen la misma pregunta. Entiendo que es parte de mi trabajo e intento que no me quite energía.

Las aficiones de Sinner

Si está en su casa, en Mónaco, ¿qué le divierte cuando no entrena?
Estar con mis amigos y, cuando tengo unas horas libres, conducir. Después de los entrenamientos a veces cojo el coche y simplemente conduzco por las carreteras de allí. Sin rumbo, por placer. Si tuviera más tiempo me gustaría incluso ir a circuitos y practicar mi conducción. También soy un gran fan de la Fórmula 1, por supuesto, me encanta verla y más ahora con Kimi [Antonelli, líder del Mundial].

JAVIER BARBANCHO

Nació y creció en los Alpes italianos, donde sus padres aún regentan un refugio, el Rifugio Fondovalle. ¿Echa de menos la montaña?
Echo de menos esquiar, echo mucho de menos esquiar. Cuando era niño esquiar era una gran parte de mí como persona y me gustaría poder esquiar más. Cuando visito a mis padres, en invierno, lo sigo haciendo, sin pensar en las lesiones, porque lo necesito. Me da calma mental. No puedo resistirme a hacerlo, aunque puede haber riesgo. Esquiar también es parte de ese disfrute de la vida.

Su relación con Alcaraz

Es interesante porque viene de un entorno muy distinto al de su gran rival, Carlos Alcaraz. ¿Cree que le costará motivarse sin él en este Mutua Madrid Open?
El tenis necesita a Carlos y yo también necesito verle en el cuadro. Esa es la verdad. Es un poco diferente cuando él no está aquí. Verle lesionado no es lo que quiero y espero que vuelva lo antes posible. Especialmente espero que esté en Roland Garros. Pero el tenis también es así. Espero que nuestras carreras sean muy largas y a veces voy a saltarme algunos torneos y él a veces va a saltarse algunos. El deporte también tiene esa cara.
¿En la gala de los premios Laureus llegaron a hablar de su lesión?
No, no, es algo muy personal, muy privado. Todos pudimos ver que llevaba una férula de inmovilización y que estaba lesionado, pero no hablamos sobre ello.
Mantienen una relación muy cercana, pero la mayoría de las veces el éxito de uno depende del fracaso del otro. ¿Cómo saben de qué temas hablar y de qué no?
Obviamente no hablamos de todo. También es normal. No hablamos de temas desde un punto de vista personal. Hablamos de cosas generales y siempre es agradable pasar tiempo con Carlos. Es un chico muy amable, siempre lo ha sido. Pero hay cosas que los dos preferimos guardarnos para nosotros.

JAVIER BARBANCHO

No ha jugado mucho, pero... ¿Se siente apreciado aquí en España?
La verdad es que sí. Veo que los aficionados tienen mucha pasión y que puedo tener una buena conexión con el público. Entiendo que esa relación viene de Carlos y de la amistad que tenemos fuera de la pista. La gente se da cuenta de que es algo bonito y positivo, que no es impostado. A él le pasa lo mismo en Italia. Tengo ganas de aclimatar, de entender esta superficie y de sentirme cómodo. Recuerdo que cuando era niño vi algunos partidos aquí cuando la tierra batida era azul, partidos de Roger [Federer], por ejemplo. Como niño me parecía curioso.

Una evolución necesaria

Después de perder en el último US Open prometió cambios en su juego y ahora viene de ganar en Indian Wells, Miami y Montecarlo. ¿La transformación ya ha terminado?
Nunca va a terminar. Como tenista siempre intentas mejorar y siempre puedes aprender cosas nuevas. Todo el mundo hace lo mismo, no sólo yo. Incluso los que están en el fondo del ranking pueden jugar muy bien y cada detalle puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, en los últimos meses he trabajado mucho el saque, me he centrado en ello y sigo haciéndolo. La evolución debe seguir siempre, no hay una línea de meta.
La remontada de Alcaraz en Roland Garros el año pasado también se la tomó como un aprendizaje. ¿Nunca en su vida se ha dejado llevar por la frustración?
Creo que no. La derrota siempre es una oportunidad para ganar. Está claro que no siempre puedo pensar en positivo y estar feliz. Mentiría si dijera que lo hago. Pero lo más importante del deporte es entender lo que te ha ocurrido y tirar adelante. Eso es decisivo. Tienes mucho ganado si eres capaz de olvidar rápido los pensamientos negativos. Yo sé que todo depende de cómo te sientas como persona. Si te sientes bien, si no tienes problemas fuera de la pista, es un poco más fácil darle la vuelta a las derrotas.
Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Palidece el recuerdo de aquella Paula Badosa que, hace apenas un año, alcanzaba las semifinales del Open de Australia con un tenis de puro físico: potencia y control; fuerza y confianza. Hoy, después de otro parón por culpa de la maldita espalda, la española es otra. Aquellos golpeos han perdido velocidad y también lo han hecho sus movimientos, pero, sobre todo, le falta la seguridad que entonces tenía.

En su debut en el Mutua Madrid Open, ante Julia Grabher, número 107 del mundo, Badosa cayó este martes por 7-6(3), 4-6 y 6-0 tras dos horas y media de sufrimiento. No se le puede negar la intención, la lucha o la garra, pero su juego necesita una reconstrucción profunda.

"Siempre he salido de los momentos difíciles. El tenis está ahí y tengo que esperar a que la dinámica cambie. Cuando alguien ha sido una de las mejores jugadoras del mundo, todo puede cambiar en cualquier torneo. Estoy en un momento complicado, pero mantengo la fe", aseguraba Badosa, y esa esperanza es ahora su mejor arma.

Otra quizá ya habría bajado los brazos. Ante Grabher se pudieron ver todas sus carencias y, al mismo tiempo, todos sus deseos. Tan pronto dominaba los puntos como encadenaba errores por su falta de confianza. Llegó a mandar en el primer set antes de perderlo, resistió con todo en el segundo y se desmoronó en el tercero. Fue el cansancio, claro, pero sobre todo la tensión: querer y no poder.

El ranking, un problema

A diferencia de lo que ocurrió en su anterior parón, cuando regresó con rapidez e incluso volvió al Top 10 del ranking WTA, esta vez la recuperación se antoja más lenta. "Desde hace cuatro semanas, físicamente me siento bien. Estoy intentando recobrar la confianza y es cuestión de tiempo encontrarme a mí misma de nuevo", analizaba la española, que contó durante el partido con el apoyo de su amiga Aryna Sabalenka, número uno del mundo, presente en las gradas de la Caja Mágica.

EFE

Ahora, a Badosa le toca prepararse para la fase previa de Roland Garros, una exigente obligación tras no haber logrado entrar directamente en el cuadro principal. Su crisis la ha llevado hasta el puesto 103 del ranking, lastrada también por las cuatro derrotas consecutivas que acumula, lo que complica aún más su situación. Solo su fe puede devolverla a la gloria.

Del resto de la jornada destacó la victoria de Jessica Bouzas, que firmó un triunfo ante Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-1 para avanzar de ronda y confirmar su recuperación. También arrastra dudas de las últimas citas, pero parece lista para solventarlas. "Estoy muy contento, no me esperaba empezar tan bien. La Manolo Santana impone, pero estoy supercontenta de estar compitiendo en casa, ante mi gente. Siento el apoyo desde que entro al recinto, me motiva muchísimo", aseguraba.

Este miércoles será el turno del estreno del cuadro masculino, con el debut de Rafa Jódar frente a Jesper de Jong (sobre las 19.00 horas) o de Roberto Bautista ante Thiago Tirante (15.00 horas). Después de su excelente Conde de Godó, Jódar buscará aprovechar el apoyo del público madrileño para seguir ganando partidos y mantener su asombrosa escalada en el ranking ATP.

Martín Landaluce: "He sabido forjar un carácter"

Martín Landaluce: “He sabido forjar un carácter”

Cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami, Martín Landaluce (Madrid, 2006) se ha estrenado esta semana en el top 100 y llega al Mutua Madrid Open, donde se enfrentará este miércoles al australiano Adam Walton, como uno de los tenistas que despiertan especiales atenciones. Conversa en la Caja Mágica con ELMUNDO y otro medio español. Muestra la templanza y el discurso de un joven con la cabeza bien amueblada.

Para saber más

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Pregunta. Llega este año al torneo mejor que en cualquier otra ocasión, tras un salto cualitativo.

Respuesta. Sí, ahora estoy realmente preparado para jugarlo. Con anterioridad, era algo que se salía de la norma de los torneos por los que me movía. Llego en forma para hacerlo bien, como ya lo he hecho en algún Masters 1000 y en torneos de cierta dimensión. Me estoy metiendo de lleno en el circuito y se puede dar un gran torneo.

P. Aquí jugó su primer partido de un Masters 1000, hace tres años, ante Richard Gasquet. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Soy completamente distinto en todos los aspectos. Estoy muy satisfecho de todo el proceso. Tengo mucha mayor determinación y voy a por los partidos, genero mis oportunidades y voy a por ellas sin ningún tipo de miedo. Espero que así sea en el partido que viene y que haya más.

P. Tras ganar el Abierto de Estados Unidos júnior en 2022 tal vez le costó manejar las expectativas.

R. Se le puso mucha presión a un chaval de 16 años que recién empezaba a estar bajo el foco. Los primeros meses no fueron fáciles. Pretendía ir al ritmo que habían ido otros jugadores que eran enormes. Pero aquello me ayudó mucho a entender cómo funciona el mundo del tenis y todo lo que hay alrededor. He tenido bastante tiempo y he sabido forjar un carácter tan fuerte como el que tengo hoy y para que no me afecten para nada todo ese tipo de presiones.

P. En Miami, comentó que había aprendido de los mejores jugadores españoles de otras generaciones que había que ser valiente, pero en ¿qué cree que se diferencia de quienes le precedieron?

R. Mi estilo no es genuinamente español. Voy a por puntos más cortos. Juego más encima de la línea, más directo, más plano, un poco alejado del modelo de tierra. En cuanto al espíritu de lucha, toda la historia de nuestro tenis ha sido así y estoy superagradecido de haberles visto toda la vida, de haber coincidido en algún momento con ellos. Como digo, mi estilo es más incisivo, pero se complementa bastante bien con el carácter español.

P. Ya está entre los cien primeros del ránking, algo que quizás desde fuera a veces puede no valorarse lo suficiente.

R. Es algo muy difícil. Hay jugadores de gran nivel que no logran entrar y que tal vez no vayan a conseguirlo. El tenis es un deporte superexigente que requiere hacer todas las cosas bien para meterse en ese ránking. El trabajo está siendo muy bueno. Espero llegar más arriba y darle valor, porque al final, cuando estás en esta posición quieres más, pero es importante ponderar lo conseguido hasta ahora. Llevo muchos años persiguiendo seguir la pista de los jugadores buenos, poder competir con ellos y ganarles.

P. ¿Dónde se ve dentro de tres años?

R. Me veo jugando los mismos torneos y apuntando a ganarlos. Si hago cuartos o semifinales estaré contento, pero creo que para entonces puedo subir bastante en el ránking y hacerlo bien en los Grand Slam.

P. ¿Qué ha marcado la diferencia en su juego para dar este salto de calidad?

R. Lo que más he cambiado es la forma de afrontar los momentos difíciles y de ir a por el partido. Asumo que habrá épocas o torneos en las que precisamente por esa actitud, pierda o peque por exceso, pero creo que es la manera adecuada de proceder.

P. Es un joven de su tiempo. ¿Cómo gestiona las redes sociales y cuanto implican?

R. Estamos conectados casi sin quererlo, pero intento mantenerme al margen lo más posible. Más allá de mantener informada a la gente y de subir fotos a redes sociales, trato de pasar mucho tiempo con la familia, disfrutar de otras cosas y tener aficiones que me mantengan fresco para el tenis y con la cabeza en su sitio.

P. ¿Hubo algún momento desalentador hasta llegar a este punto de su carrera?

R. Trabajo con psicólogo desde los 13 o 14 años, en principio más para la pura gestión de mi propia vida. Obviamente, luego más centrado en el tenis. En ningún momento me he sentido deprimido ni forzado ni he dejado de disfrutar de este deporte. Creo que eso es lo más importante y espero que siga siendo así.

P. ¿El fenómeno Alcaraz ha ejercido como motivación o ha producido el efecto contrario?

R. Cuando me empezaron a comparar con él y con Nadal, entí que se me metía mucha prisa, pero le veo como un referente y un estímulo. Agradezco que esté donde está.

Feliciano López: "Garbiñe es lo mejor que nos podía pasar"

Feliciano López: “Garbiñe es lo mejor que nos podía pasar”

En la sala de reuniones de ELMUNDO, donde cada día se interpretan y jerarquizan las noticias, conversan en la sobremesa del viernes el director y la codirectora del Mutua Madrid Open, que abre este lunes su vigesimocuarta edición. Él, Feliciano López (Toledo, 1981), cumple su octavo año como máximo responsable de la competición. Ella, Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993), se estrena en un cargo de nuevo cuño. En el camino hacia la redacción del periódico les llega la noticia de la baja de Carlos Alcaraz, que ya se retiró por lesión del Conde del Godó tras ganar su primer partido. Será el segundo año consecutivo sin el mayor reclamo de un torneo que, no obstante, se encuentra plenamente consolidado.

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Garbiñe Muguruza. Es una pena que Carlos no pueda acompañarnos en esta ocasión, más aún con la ilusión que nos hacía contar con él tras la ausencia del año pasado. No obstante, como hemos visto en Barcelona, su retirada responde a la necesidad de priorizar su recuperación. Le trasladamos todo nuestro apoyo. Aun así, el torneo sigue adelante y contará con un espectáculo deportivo de primer nivel.

Feliciano López. Los torneos como Madrid somos privilegiados, porque los jugadores tienen la obligación de disputar los Masters 1000. El problema es que hay cosas que nosotros no podemos controlar, como una lesión. Estas cosas pasan y van a seguir pasando.

Pregunta. ¿Hay un cierto vértigo a pocos días del inicio?

F.L. Las dos semanas previas al comienzo son bastante intensas. Hay muchas cosas que hacer. El montaje se empieza un mes antes. Luego, patrocinadores, firmas...

P. ¿Cómo ha sido su aterrizaje, Garbiñe?

G.M. Muy bueno. Es un torneo muy familiar. Conozco al staff de los años que he jugado. Me han recibido muy bien. Es fácil trabajar con Feliciano, nos conocemos desde hace muchos años. Me han dado una buena bienvenida.

P. Siempre hubo sintonía entre ustedes. Coincidieron incluso en alguna pretemporada.

F.L. Sí, cuando entrenabas con Conchi [Conchita Martínez] coincidimos un año en Marbella. Yo tengo 44 años. Aunque no seamos de la misma generación, hemos coincidido durante bastante tiempo en el circuito. Siempre hemos tenido afinidad y cuando surgió la opción de poder contar contigo, no sólo por mi parte sino por la de todo el equipo, tuvimos claro que era lo mejor, que era un lujo: una española, doble campeona del Grand Slam, en un torneo que siempre le ha encantado. Reúnes todos los requisitos. Garbiñe ha sido lo mejor que nos podía pasar.

P. Y también con la experiencia como directora de las WTA Finals...

G.M. Sí, en un torneo muy prestigioso pero de otras características, más pequeñito. Este es mucho más grande, mixto. Ya sabes, Feli, que te pido consejo constantemente, dado que llevas muchos años en el cargo.

P. A pesar de haber tenido algunas finales recientes fantásticas, como las dos protagonizadas por Aryna Sab alenka e Iga Swiatek, tal vez aún le falte impulso al torneo femenino.

G.M. Es posible. Hay buenas jugadoras españolas, como Paula Badosa, que se está recuperando, o Cristina Bucsa, pero esperemos que con el tiempo podamos situar a alguna top ten que alcance las últimas rondas y amplíe el interés de los aficionados.

P. ¿Qué es lo más difícil para los dos de ponerse a trabajar fuera de la pista?

F.L. Cuando estás en activo, supongo que estarás de acuerdo, Garbiñe, sólo piensas en jugar y en entrenar, estás en tu partido, en tu mundo, y no tienes ni idea de lo que hay detrás. Cuando pasas al otro lado, te das cuenta de muchas cosas. A veces los tenistas nos volvemos un poco egoístas sin querer. Ahora nos toca gestionar las expectativas de los jugadores, las peticiones. Ni tú ni yo, Garbiñe, hemos sido muy exigentes en ese sentido. El tenis va cambiando. Antes viajabas solo con tu entrenador y ahora un jugador te viene con seis personas. Todo eso repercute en el torneo. En 15 años ha cambiado todo muchísimo.

P. Tiene algo magnético el tenis. Ambos desarrollan también una labor como comentaristas.

G.M. Es un mundo bonito, aprender a observar y a trabajar en el tenis behind the scene.

F.L. Es el camino natural poder trabajar en la industria que conoces. Hay gente que tira por el coahing. Mi relación era muy buena con Gerard [Tsobanian, presidente y consejero delegado del torneo] y con Ion Tiriac [ex propietario del torneo] cuando aún jugaba. Fue un paso difícil, pero pensé que era el momento de subirme a ese tren porque me iba a ayudar a hacer la transición después del tenis.

P. Hablaba, Feliciano, de coaching. ¿Se ven a medio plazo entrenando?

G.M. A nivel individual, como entrenadora full time no, porque al final lo único que te falta es salir a jugar. La vida es tan absorbente como la que llevábamos antes. Quizás en un futuro, en la Billie Jean King o algo parecido, sí podría verme

F.L. Ha habido algún jugador que me ha tanteado en este tiempo...

P. ¿Quién? ¿Se puede saber?

F.L. No, no [risas]. Algún extranjero, pero ahora mismo mi vida familiar, entre este torneo, lo que hago en la tele, la Copa Davis... no me permite viajar ni involucrarme con un jugador ni siquiera part time. Me encanta la enseñanza, como con la academia que hemos abierto ahora en Madrid, pero me falta tiempo.

Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores del torneo de Madrid.

Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores del torneo de Madrid.MUNDO

P. ¿Qué se busca con la figura de una codirectora?

F.L. Es importante contar con gente que no sólo conozca bien el tenis sino que tenga cierta cercanía con las jugadoras, como es tu caso, Garbiñe, que te has retirado hace poco. Y ya vienes con experiencia en este tipo de tareas. No buscábamos lanzar un mensaje de igualdad, aunque sea el único torneo codirigido por una mujer y un hombre. Queríamos dar un paso más y ofrecer a los jugadores la mejor experiencia posible. He tenido la suerte durante estos años de haber sido jugador y como director es más fácil empatizar. Se trataba contigo, Garbiñe, de replicar esa figura en el circuito femenino, con alguien que cumple todos los requisitos. Los torneos por un lado y los jugadores por otros, a veces con intereses distintos. Una figura como ella o como yo es positiva y facilita el entendimiento.

P. ¿Qué recuerdos tienen del torneo en su etapa en activo?

F.L. Yo era un crío cuando Manolo Santana [primer director del torneo] me invitó a jugarlo por primera vez y es el torneo que me hizo darme cuenta de que podía competir con los mejores. Fue en 2002, en el Madrid Arena, y llevaba poco tiempo en el circuito. Perdí contra Andre Agassi, que fue el campeón. Aquel partido ante Agassi fue un punto de inflexión en mi carrera, entonces me di cuenta de que podía competir contra los mejores. Estaba la pista llena, nunca había vivido un ambiente así.

G.M. ¡Ay! Este torneo siempre se me resistió. Nunca pude llegar a la final ni a las semifinales. Sufría mucho. Creo que también era la autoexigencia que me ponía por jugar en casa. Con Carla Suárez disputé dos finales de dobles en un estadio donde no había nadie que no nos apoyara. Pensaba: 'tenemos aquí a 8.000 personas que están todas con nosotras'.

F.L. La manera de involucrarse del público de Madrid es especial. Aquella final de Rafa [Nadal] con Ljubicic [2005, victoria del español tras remontar dos sets], fue asombroso cómo le empujó la gente. La semifinal con Novak [Djokovic] en la Caja Mágica [2009, victoria de Nadal en el partido elegido como el mejor de la historia del torneo]. Diría que el público de aquí es más parecido al del sur de España, por mi experiencia allí en eliminatorias de Copa Davis.

G.M. En general el público español entiende de tenis. Sabe leer el momentum del partido, está familiarizado con el juego.

P. ¿Qué es lo más difícil de gestionar, Feliciano?

F.L. Sobre todo, algo que supongo que a ti también te pasará, Garbiñe, cuando existe el riesgo de que colisione la amistad con un jugador con un tenista con el rol de director del torneo. Tienes que saber poner un poco de freno: 'yo soy tu amigo, te aprecio, hemos compartido muchas cosas, pero ahora me tienes que ver con una persona con otra responsabilidad'. El tema de los wild cards es complejo, porque hay mucha gente que los merece. Desgraciadamente, no somos los dueños del torneo. Tú y yo, Garbiñe, somos españoles y nos gustaría que nuestro tenis siempre fuera el más beneficiado, como lo fue durante toda la época de Ion Tiriac. Ahora los dueños son otros y tienen unas obligaciones contractuales con clientes a los que representan. No obstante, tendremos tres españoles invitados en el cuadro masculino y otras tres españolas en el femenino.

P. ¿Qué echan de menos en el tenis en relación con la época en la que comenzaron a competir?

G.M.El circuito ha mejorado mucho en relación a como era antes, en todos los sentidos

F.L. Es mil veces mejor. Hace 20 años ibas a jugar un 250 en determinados sitios y decías: 'a este torneo le falta mucho'. Ahora eso no pasa. Antes había menos dinero y estaba todo menos profesionalizado.

P. Y en el terreno, digamos, sentimental.

F.L. Antes te relaccionaba más. No había plataformas ni redes sociales. Quedábamos los españoles en el lobby del hotel a las nueve de la noche y nos íbamos a cenar juntos. Eso ya no pasa. Son otros tiempos, se vive de otra manera y hay que aceptarlo así. Los jugadores tienen unas cosas que antes nosotros no teníamos, y su forma de ser, de pensar y de vivir es diferente.

P. Supongo que cuando empiece la competición será algo distinto, pero, ¿cómo es, Garbiñe, una jornada cotidiana en su nuevo desempeño?

R. Por la mañana nos reunimos con las novedades y hacemos un guion de cómo afrontar el día. Luego, durante el día se trata de comprobar que todo el estadio está tomando forma, y de que se hagan bien las cosas nuevas que se implementan. Ahora, a esperar que vayan llegando poco a poco más jugadores y cumplir también labores de protocolo, como darles la bienvenida.

P. ¿Ven en el horizonte algún jugador que pueda incorporarse al mano a mano que ahora mantienen Alcaraz y Sinner?

F.L. No. Creo que la distancia se está ampliando cada vez más entre ellos dos y el resto, como demuestran los torneos más recientes. Tenísticamente son buenísimos, al igual que física y mentalmente. Y además, con la voluntad de seguir mejorando. No veo a nadie listo para plantarles cara de verdad. El tenis es imprecedible, quién sabe si en un par de años surgirá alguien.

G.M. Soy de la misma opinión. No veo un competidor capaz ahora mismo de entrometerse en esa rivalidad. Habrá momentos puntuales en los que algún jugador podrá elevar su nivel y ellos no estarán al máximo. En el cuadro femenino, pese al dominio de Sabalenka, el circuito se encuentra más abierto.

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

Sinner estrena su número 1 con una racha de 22 victorias consecutivas en Masters 1000

No estará Alcaraz, pero sí Jannik Sinner, que competirá por primera vez en Madrid como número 1 del mundo, rango recuperado gracias a su victoria ante el español en Montecarlo, donde logró su título más importante hasta la fecha sobre tierra batida. Será la cuarta participación del italiano en un torneo donde su techo está en los cuartos de final de 2024, cuando no pudo disputar por lesión la antepenúltima ronda ante Felix Auger-Aliassime.

Sinner presenta una secuencia intimidatoria en torneos Masters 1000. Desde que el pasado 5 de octubre, víctima de severos calambres, se retiró ante Tallon Griekspoor en la tercera ronda de Shanghai, suma 22 victorias consecutivas, las que corresponden a los títulos de Paris-Bercy, en 2025, y de Indian Wells, Miami y Montecarlo en la presente temporada. Desde 2015 nadie había ganado los tres primeros Masters 1000 de la temporada.

Tras descansar la pasada semana, en la cuidada administración de energías para llegar con todo a Roland Garros, donde en 2025 dispuso ante Alcaraz de tres pelotas para hacerse con el torneo, Sinner buscará corroborar su potencial en la superficie, en unas circunstancias muy distintas a las del Principado.

Su presencia será el mayor atractivo de un torneo que cuenta con sobrados reclamos para el público madrileño. Rafael Jódar aparece como brillante semifinalista del Conde de Godó después de conquistar su primer título en el ATP 250 de Marrakech. Martín Landaluce lo hace como cuartofinalista del Masters 1000 de Miami.

La baja de Djokovic era previsible. En el que parece claro que será su último curso en activo, el ganador de 24 títulos del Grand Slam pasará de puntillas por la tierra batida, en busca de apurar sus remotas opciones de añadir un major a sus incomparables registros en Wimbledon o el Abierto de Estados Unidos. Su derrota de entrada ante Matteo Arnaldi en la pasada edición quedará como la despedida de un torneo que ganó en tres ocasiones: 2011, 2016 y 2019. Hoy se presenta el torneo y se sortean los cuadros, con la presencia de los dos defensores del título: Casper Ruud y Coco Gauff, además de José Luis Martínez- Almeida, alcalde de Madrid, y de Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores de la competición.

El tenista Roberto Bautista anuncia su retirada: "He vivido mi sueño durante muchos años"

El tenista Roberto Bautista anuncia su retirada: “He vivido mi sueño durante muchos años”

Actualizado

El tenista Roberto Bautista, de 38 años, colgará la raqueta a final de la temporada después de haber sido uno de los jugadores españoles más destacados con una Copa Davis en 2019 y de conquistar doce títulos de la ATP, además de representar a España en los Juegos Olímpicos de París y de haber alcanzado el noveno puesto en el ránking mundial.

"He vivido mi sueño durante muchos años. He dado todo lo que tenía dentro en cada entrenamiento y en cada partido. Ahora siento que ha llegado el momento de empezar a despedirme, de disfrutar cada torneo de una forma diferente y de cerrar esta etapa con gratitud hacia mi querido tenis", asegura Bautista en su mensaje de despedida.

Hasta el último punto

En un comunicado lanzado en su cuenta de Instagram, el tenista castellonense agradeció a familiares y compañeros de profesión y afirma que disputará el Mutua Madrid Open a partir de la próxima semana con el deseo de despedirse en la pista. "Es donde siempre he sido más feliz", remarca.

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Paralelamente a la hegemonía establecida en el circuito por Carlos Alcaraz, se vivía en el tenis español una cierta desazón ante la falta de jugadores capaces de competir con garantías. Alcaraz cubrió de inmediato el inmenso vacío dejado por la retirada de Rafael Nadal, pero tras el murciano, y sin obviar el peso de un jugador como Alejandro Davidovich, no acababan de despegar jóvenes que insinuaron su talento con éxitos en categoría júnior.

Tres de los últimos cinco campeones del Abierto de Estados Unidos en esa estrato son de nuestro país: Dani Rincón lo ganó en 2021, Martín Landaluce en 2022 y Rafael Jódar, quien ya empieza a hacer sus pinitos entre los mayores, en 2024. Nunca ha sido sencilla la transición. Tampoco para Martín Landaluce, quien, paciente, constante, sin caer en el desaliento porque los resultados no acabasen de constatar su indiscutible potencial, siguió buscando su lugar.

Este martes, en el Masters 1000 de Miami, el madrileño de 20 años consiguió la victoria más importante de su carrera al vencer en octavos de final a Sebastian Korda (36º), que había segado el camino de Carlos Alcaraz en la ronda previa. Y lo hizo, no sólo a través de la plasmación de sus cualidades con la raqueta, sino también en un ejercicio de valentía y fortaleza mental que le permitió escapar de una pelota de partido con un resto ganador en el desempate del segundo set y sostenerse ante el renacer de su oponente, quien, tras ser atendido en dos ocasiones por problemas de espalda, volvió de un 0-3 en el tercer parcial para igualar a tres y después a cuatro. El español se impuso por 2-6, 7-6 (6) y 6-4.

"Necesitaba un gran golpe y conecté un ganador. Es una gran sensación salvarlo así. Todos los españoles tienen ese espíritu luchador. Ferrero, Ferrer, Nadal, Carlitos... He estado viéndoles a lo largo de mi carrera y ahora estoy aquí. Así que tenía que intentarlo", comentó sobre la forma de neutralizar el match point.

Enorme potencial

Procedente de la fase previa, que esta vez logró superar, a diferencia de lo sucedido en el Abierto de Australia y en el reciente Masters 1000 de Indian Wells, Martín Landaluce alza la voz en Miami, avalado por las señas de identidad que distinguen a los tenistas de clase alta. Desde sus 1'93, con buen servicio y contundencia desde ambos flancos, le gusta dictar las pautas por las que ha de discurrir el juego.

"Desde la primera vez que le vi, salvando las distancias, que a día de hoy son grandes, le asocié con hombres como Del Potro, Safin o Rublev. Obviamente, y como a cualquier tenista tan joven, aún le queda por definir su identidad. Vas cambiando algunas cositas, tratas de aprender aquello que te funciona mejor y eliminar lo que no te da buenos resultados", le retrataba en conversación con este periódico Óscar Burrieza, el principal responsable de su formación y crecimiento, hace unos años, antes de disputar en Madrid su primer partido de un Masters 1000.

Identificado con las características de Alexander Zverev, Landaluce ha ido dando los pasos acertados, siempre con Burrieza al frente del equipo. Tras empezar de niño en el Club de Tenis Chamartín, hace tres años se trasladó a la Academia de Rafael Nadal, donde también le asesoran Esteban Carril y Gustavo Marcaccio.

Quien se ha convertido en la sensación del segundo Masters 1000 del curso, compatibiliza el tenis con sus estudios de Administración de Empresas. Cerca de atravesar la frontera del top 100, le espera en cuartos el checo Jiri Lehecka (22º). En segunda ronda también dejó atrás al ruso Karen Khachanov (15º).

Tres títulos y 18 victorias consecutivas: ¿Alguien puede detener a Carlos Alcaraz?

Tres títulos y 18 victorias consecutivas: ¿Alguien puede detener a Carlos Alcaraz?

Si los números son arrolladores, la impresión que transmite en pista, es, si cabe, aún más intimidatoria. Da la impresión de que Carlos Alcaraz en ocasiones gana incluso sin proponérselo. «No venía aquí con demasiadas expectativas», dijo a pie de pista, en el Andy Murray Arena, tras imponerse al checo Jiri Lehecka por 7-5, 6-7 (5) y 6-2, para vencer nuevamente en Queen's, como ya hizo en 2023, y hacerse con su tercer título consecutivo, quinto del año, vigésimoprimero en su carrera.

Lejos de quedarse en una plataforma de lanzamiento de cara a Wimbledon, donde a partir del 30 de junio buscará su tercera corona consecutiva, el coqueto ATP 500 de la capital británica sirvió para constatar la suficiencia con la que el número dos del mundo (las jerarquías, de momento, mienten, o al menos engañan) se maneja sea cual sea el escenario y el oponente.

Desde que perdiera ante Holger Rune el 20 de abril en la final del Conde de Godó, limitado por los problemas físicos sufridos en el último set, por los que decidió después no jugar el Masters de Madrid, Alcaraz ha encadenado 18 victorias consecutivas. Fue campeón en Roma y en Roland Garros, en ambos casos con Jannik Sinner como víctima, y ha vuelto a demostrar en Queen's una asombrosa naturalidad en la adaptación al cambio de superficie. No se trata sólo de la destreza con la que se mueve y de la eficacia con uno de los golpes con los que presenta mayor margen de mejora, como es el servicio, sino también de una mentalidad prestamente ajustada a las nuevas demandas.

Sin lagunas mentales

Si en París, antes de hacer cumbre en una final que agotó los mejores calificativos, pasó por algún trance incómodo por no refrendar las roturas de servicio, como le sucedió ante Lorenzo Musetti en semifinales y frente al propio Sinner, en Londres ha sido muy consciente a la hora de poner en valor el peso de hurtar el saque a sus adversarios y la delgada línea en la que pueden decidirse los partidos en un terreno tan resbaladizo.

Si algo se le puede aún discutir a este tenista de 22 años que ya cuenta con cinco títulos del Grand Slam es, ocasionalmente, la falta de constancia en su juego, ocasionada en gran medida por un legítimo sentimiento de superioridad sobre sus adversarios. Aunque pudiera sorprender, todavía se encuentra en un proceso de aprendizaje, y la hierba le ayuda a ser mejor tenista, a limar esas pequeñas lagunas mentales.

Alcaraz festeja su título en Queen's con los recogepelotas del torneo.

Alcaraz festeja su título en Queen's con los recogepelotas del torneo.AFP

Ante Lehecka, en una final que tal vez hubiera resuelto en dos sets de no mediar la doble falta que acabó por costarle el desempate del segundo, exhibió más aces que nunca en su carrera, 18, y ganó 21 de los 29 puntos jugados con su segundo saque, el 72%. Nunca perdió el hilo de un partido en el que eligió con mimo y acierto entre su inmenso repertorio, sacrificando la brillantez mostrada en semifinales ante Roberto Bautista.

Frente a la relativa insignificancia de los triunfos de Taylor Fritz en Stuttgart, Gabriel Diallo en Hertogenbosch y Alexander Bublik en Halle, y a la espera de lo que suceda esta semana en Mallorca y Eastbourne, la autoridad mostrada por Alcaraz en Queen's le pone algunos cuerpos por encima del resto para Wimbledon. Doble cuartofinalista, Fritz es entre los citados quien más lejos llegó con anterioridad en el All England Club. A la espera de un improbable renacer de Djokovic, que descansa desde las semifinales de París, y con Sinner, superado por Bublik en octavos de Halle y aún convaleciente de los tres match points que se le escaparon en la final de Roland Garros, resulta difícil vislumbrar quién pueda detenerle.

Alcaraz-Sinner, el Clásico de la próxima década

Actualizado Domingo, 18 mayo 2025 - 21:08

Alcaraz contra Sinner, o Sinner contra Alcaraz. Tanto da. Es el partido que más apetece ver, el que despierta mayor ilusión entre los aficionados al tenis y diría, incluso, que entre quienes no siguen regularmente este deporte. Es el Clásico, así, con mayúsculas, de la próxima década. Dos jóvenes ganadores, pujantes, apenas separados por un año, dispuestos a pelear por todo. No olvidemos que el año pasado se repartieron los cuatro títulos del Grand Slam. Y el desenlace podría ser similar en este curso. Dos estilos distintos, un contraste que agrega atractivos a la rivalidad. Alcaraz, más imaginativo pero también más inconstante, como si a veces se aburriese, sabedor de su extraordinario talento. Sinner, más estable. Más monocorde también.

Ganó Alcaraz, que cuenta con mejores argumentos sobre arcilla y vio cómo su oponente se disolvía tras dejar pasar dos pelotas de set antes del desempate. Dio la impresión de que Sinner se preguntaba: «Si con todo lo que he hecho en el primer parcial no he podido ganarlo, ¿qué habré de hacer ahora?».

Porque el número 1 del mundo jugó mucho y bien, siempre a una marcha muy alta, restando tiempo a cualquiera de las acciones del español. Pero Alcaraz sabe ralentizar más los partidos, cambiar ritmos y alturas y sigue contando con un arma tan exquisita como es su dejada.

Para él, al fin y al cabo, se trataba de una final más en un Masters 1000. Sinner tenía presión añadida: jugaba en casa y estaba a una victoria de completar un regreso colosal a las pistas. Físicamente también pudo pesarle el desgaste de las dos semanas. Si hubiera ganado el primer set, tal vez el partido habría sido otro.

Campeón en Montecarlo y en Roma, Alcaraz se presentará en Roland Garros en una situación idílica. Ha gestionado bien los torneos disputados y en todos ha competido cuando estaba en plenitud física. Se le escapó el Conde de Godó, condicionado por los problemas físicos en la final ante un gran Holger Rune. Dado el grado de exigencia del circuito y con Madrid y Roma jugándose a dos semanas, lo importante es llegar en las mejores condiciones al verdadero objetivo de la gira sobre tierra batida.

Déjenme rendir honores a Jasmine Paolini, que se hizo grande en su propia casa superando a Coco Gauff en la final y llevándose, además, el título de dobles. Enorme mérito el de la jugadora italiana al conquistar su segundo WTA 1000 frente a una rival tan dura como Gauff, reciente finalista en Madrid, quien, no obstante, acusó la fatiga acumulada.

Alcaraz-Draper, en cuartos de Roma: un partido con aroma de clásico

Alcaraz-Draper, en cuartos de Roma: un partido con aroma de clásico

Son sólo cinco las ocasiones en que han medido sus raquetas desde que Carlos Alcaraz se impuso en la primera ronda de Basilea en el otoño de 2022, pero el cruce que hoy se repetirá en los cuartos de final del Masters 1000 de Roma ya está en camino de convertirse en un clásico de los tiempos modernos.

Jack Draper, adversario este miércoles (no antes de las 15.00 h., Movistar) del español, llega al encuentro después de consolidar con la final sobre la arcilla de Madrid el rendimiento que le permitió hacerse en Indian Wells con su primer Masters 1000, dejando atrás a Alcaraz en las semifinales.

«Es uno de los mejores del mundo, como demuestran sus resultados. Tendré que hacerlo mejor que entonces», comentó el murciano tras imponerse a Karen Khachanov por 6-3, 3-6 y 7-5 en dos horas y media de un partido donde volvió a mostrarse irregular, como ya sucediera el domingo ante Laslo Djere. También Draper sufrió para deshacerse de Corentin Moutet: 1-6, 6- y 6-3.

Se enfrentan esta tarde los dos primeros clasificados en la Race, que sólo computa los resultados del año en curso. El británico, segundo, es el tenista que más ha progresado en el circuito. Zurdo, de físico rotundo, gran sacador y con un revés poderoso y fluido, afina con el drive y en las aproximaciones a la red.

«Sé el tenis que me hará», dijo respecto al primero de los cruces ante Alcaraz sobre arcilla. El ganador de cuatro títulos del Grand Slam, reciente campeón en Montecarlo, domina la serie por 3-2, habiendo cedido también ante Draper el último verano sobre la hierba de Queens, en octavos de final. Superó al de Sutton a comienzos de temporada en octavos del Abierto de Australia y en 2023 en Indian Wells, partidos ambos que su adversario no pudo completar por lesión.

Ausente en Roma tras sendas derrotas de entrada en Montecarlo y Madrid, Novak Djokovic anunció ayer el final de su vinculación profesional con Andy Murray, a quien contrató como entrenador en noviembre.

«Gracias, entrenador Andy, por todo el duro trabajo, la diversión y el apoyo dentro y fuera de la pista a lo largo de estos seis meses. Disfruté profundizando en nuestra amistad», escribió el ganador de 24 títulos del Grand Slam en redes sociales.