Palidece el recuerdo de aquella Paula Badosa que, hace apenas un año, alcanzaba las semifinales del Open de Australia con un tenis de puro físico: potencia y control; fuerza y confianza. Hoy, después de otro parón por culpa de la maldita espalda, la española es otra. Aquellos golpeos han perdido velocidad y también lo han hecho sus movimientos, pero, sobre todo, le falta la seguridad que entonces tenía.
En su debut en el Mutua Madrid Open, ante Julia Grabher, número 107 del mundo, Badosa cayó este martes por 7-6(3), 4-6 y 6-0 tras dos horas y media de sufrimiento. No se le puede negar la intención, la lucha o la garra, pero su juego necesita una reconstrucción profunda.
“Siempre he salido de los momentos difíciles. El tenis está ahí y tengo que esperar a que la dinámica cambie. Cuando alguien ha sido una de las mejores jugadoras del mundo, todo puede cambiar en cualquier torneo. Estoy en un momento complicado, pero mantengo la fe”, aseguraba Badosa, y esa esperanza es ahora su mejor arma.
Otra quizá ya habría bajado los brazos. Ante Grabher se pudieron ver todas sus carencias y, al mismo tiempo, todos sus deseos. Tan pronto dominaba los puntos como encadenaba errores por su falta de confianza. Llegó a mandar en el primer set antes de perderlo, resistió con todo en el segundo y se desmoronó en el tercero. Fue el cansancio, claro, pero sobre todo la tensión: querer y no poder.
El ranking, un problema
A diferencia de lo que ocurrió en su anterior parón, cuando regresó con rapidez e incluso volvió al Top 10 del ranking WTA, esta vez la recuperación se antoja más lenta. “Desde hace cuatro semanas, físicamente me siento bien. Estoy intentando recobrar la confianza y es cuestión de tiempo encontrarme a mí misma de nuevo”, analizaba la española, que contó durante el partido con el apoyo de su amiga Aryna Sabalenka, número uno del mundo, presente en las gradas de la Caja Mágica.
EFE
Ahora, a Badosa le toca prepararse para la fase previa de Roland Garros, una exigente obligación tras no haber logrado entrar directamente en el cuadro principal. Su crisis la ha llevado hasta el puesto 103 del ranking, lastrada también por las cuatro derrotas consecutivas que acumula, lo que complica aún más su situación. Solo su fe puede devolverla a la gloria.
Del resto de la jornada destacó la victoria de Jessica Bouzas, que firmó un triunfo ante Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-1 para avanzar de ronda y confirmar su recuperación. También arrastra dudas de las últimas citas, pero parece lista para solventarlas. “Estoy muy contento, no me esperaba empezar tan bien. La Manolo Santana impone, pero estoy supercontenta de estar compitiendo en casa, ante mi gente. Siento el apoyo desde que entro al recinto, me motiva muchísimo”, aseguraba.
Este miércoles será el turno del estreno del cuadro masculino, con el debut de Rafa Jódar frente a Jesper de Jong (sobre las 19.00 horas) o de Roberto Bautista ante Thiago Tirante (15.00 horas). Después de su excelente Conde de Godó, Jódar buscará aprovechar el apoyo del público madrileño para seguir ganando partidos y mantener su asombrosa escalada en el ranking ATP.







