Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: "Ha puesto a todos a tomar el sol"

Marcos Llorente, de olvidado a fijo en la selección: “Ha puesto a todos a tomar el sol”

El pasado miércoles, durante una de las entrevistas que Marcos Llorente (Madrid, 31 años) concedió en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, le preguntaron que a qué se refería cuando hablaba de evitar lo artificial. "Pues la luz que me tienes puesta ahí enfrente", respondió el futbolista del Atlético de Madrid, uno de los tipos más comentados de la presente selección, y no por lo que hace dentro del campo, fuera de toda duda su rendimiento, sino por esa cruzada que ha emprendido contra todo lo que no es natural y que se sustancia, a ojos no iniciados, en las gafas de colores, la dieta paleolítica y, en fin, la vida extremadamente sana y reglada.

El jugador del Atlético de Madrid, sin embargo, se toma todo esto con distancia. Con mucha distancia. Dicen quienes le conocen bien que no es una pose. Que de verdad ha encontrado una postura ante la vida donde lo importante se reduce a un puñadito, escaso, de cosas. La familia, los amigos, el contacto con la naturaleza y... poco más. El resto es accesorio, y como tal, no importante. Lo dejó claro hace unos meses en la Cope. "La selección no es algo que me quite el sueño, sé que es un privilegio y una motivación estar aquí porque significa que estás haciendo las cosas bien, pero estoy igual de feliz si vengo o si no", dijo, en algo que muchos alrededor del equipo entendieron como un cierto menosprecio.

No parece que sea así. De hecho, esa frase la dijo Llorente en su retorno a la selección, con la que acumula 24 presencias desde su debut, en noviembre de 2020, todavía en pandemia, en el Amsterdam Arena. El último partido que había jugado habían sido los octavos de final del Mundial de Qatar contra Marruecos, con el resultado que no hace falta recordar. De la Fuente se olvidó de él durante más de dos años (estuvo únicamente en la pre-lista de la Eurocopa, jugó contra Andorra, pero se cayó), aunque en la búsqueda incesante de un sustituto de garantías para Carvajal, reapareció en octubre del año pasado. Y en un lugar que parecía destinado a Pedro Porro, casi más por descarte que por convicción, emerge ahora la figura de Llorente.

Elogios del seleccionador

"Marcos es un futbolista muy completo. Interpreta, entiende y desarrolla el fútbol muy bien, tanto de lateral, como de carrilero, como de mediocentro, con unas condiciones físicas y técnicas muy buenas", le elogió el seleccionador el viernes por la noche en La Cerámica. Tan contento está con él que entró en detalles. "Tal y como jugamos nosotros, aporta estabilidad y seguridad defensiva, hace muy bien las coberturas a los centrales cuando nos atacan por la otra banda, interpreta muy bien los momentos de presión y, además de todo eso, suma mucho en el grupo. ¡Fíjate, ha puesto a todos a tomar el sol, está todo el mundo ya tomando el sol como él!", explicó De la Fuente.

Porque sí, durante estos días en Las Rozas, varios compañeros le han acompañado en su rutina de tomar el sol, descalzos y sin camiseta, sólo con un pantalón corto puesto, en los campos de entrenamiento. Más o menos, aquello del Earthing que puso tan de moda Luis Enrique en su momento, y que es caminar sobre la hierba para estar en contacto con la naturaleza. Ya sea el césped o el sol.

Esos elogios del seleccionador responden a que le ha quitado un peso de encima. Aunque va a esperar hasta el final, porque en un mundo ideal sería su titular, la situación de Carvajal invita a no ser demasiado optimistas, y necesita un lateral derecho de primer nivel. Ese lugar del campo le ha traído por la calle de la amargura desde la lesión del madridista, y ahora, a dos meses del Mundial, parece haberse solucionado. Si el torneo comenzara mañana, el titular sería Llorente, cuyo despliegue físico, hacia delante y hacia atrás, se valora mucho en el staff de De la Fuente.

Es la culminación a una temporada completísima para el madrileño. Acumula 3.080 minutos este curso en el Atlético, uno de los más utilizados, con cuatro goles y cinco asistencias, combinando el lateral con el puesto de interior en el centro del campo. De hecho, en el club rojiblanco ya manejan los tiempos para ofrecerle la renovación, pues termina contrato en 2027. Lo hará con 32 años, pero ese extremo cuidado de su físico aleja las dudas al mirar el DNI. "Llegará un día, más pronto que tarde, en el que el fútbol dejará de compensarme", dijo hace poco él en sus redes sociales, explicando que el deporte profesional con es sano ni saludable. Será, en todo caso, tras el Mundial.

El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG coge carrerilla en la Champions y no pone el freno de mano. Al Chelsea lo ha eliminado con un aplastante 2-8 en la eliminatoria. Porque, como no contempla nunca especular, les endosó a los ingleses otra derrota y tres goles en Londres. [Narración y estadísticas: 0-3]

La ventaja con la que se plantó en Stanford Bridge era amplia, definitiva para cualquier equipo mortal, pero en dos zarpazos el voraz equipo de Luis Enrique la convirtió en imposible de remontar. Si el Chelsea pensaba en marcar primero para tratar de avivar la eliminatoria, se equivocó. Tanto como su central Sarr, blando, cuando Safonov envió un saque de puerta directo al pie de Kvaratskhelia. Se sacudió el georgiano al joven francés con un movimiento de su cuerpo y batió a Robert Sánchez.

Antes de que los ingleses pudieran reaccionar, llegó el segundo. Vitinha y Zaïre-Emery mordieron en la presión y armaron una transición que acabó en centro de Hakimi al balcón del área donde esperaba Barcola. Cada llegada del PSG había sido un gol. El castigo llegó antes de que pudiera la grada lamentar las ausencias por lesión de dos hombres clave para Liam Rosenior: James y Malo. Iban a tener que activarse más las armas de ataque, no ya para intentar pasar la eliminatoria, lo que requería de un auténtico milagro, pero sí estaba a su alcance que el adiós a la Champions League ante su público fuera con una derrota honrosa.

Un remate forzado de Joao Pedro, a centro de Palmer, ante la dudosa salida de Safonov fue la primera ocasión clara. Antes, Enzo Fernández lo había intentado con un disparo que estrelló a la espalda de su compañero Andrey Santos. A trompicones trataban de acercarse a la portería de Safonov. Pero el PSG no quería ceder ni la victoria parcial y amenazaba tanto como podía. A punto estuvo de aprovechar otro error defensivo, esta vez de Chalobah, con un remate que Barcola cruzó en exceso. Antes del descanso, Palmer obligó al meta ruso a salvar el que hubiera sido primer gol de los ingleses, pero Robert Sánchez también tuvo que atajar otro disparo peligroso de Barcola.

La segunda parte hubiera sobrado. La eliminatoria estaba resuelta, el fútbol perdió efervescencia y el entrenador del Chelsea entregó el partido cuando, en el minuto 58, sacó del campo a todos los jugadores con colmillo: Palmer, Enzo y Joao Pedro. Más comedido fue Luis Enrique, que dejó a Joao Neves en el vestuario para darle minutos a Mayulu y después dio entrada a Doué por Barcola.

Como no bajó el pistón, aún engordó el marcador Mayulu, asistido por Kvaratskhelia. Con un 2-8, que el Chelsea se acercara solo suponía que, con velocidad, podía hacerles más daño. No se distrajeron los franceses pensando en si su rival en cuartos será el Liverpool o el Galatasaray. Podrían haberlo hecho porque todo estaba decidido.

Remontada del Sporting de Lisboa

La remontada de la jornada la protagonizó el Sporting de Lisboa, que en el José Alvalade igualó una eliminatoria en la que el Bodo Glimt llegaba al partido de vuelta con un 0-3 a favor. Los portugueses forzaron la prórroga con tantos de Gonçalo Inácio, Pedro Gonçalves y Suárez, de penalti, para acabar marcando dos goles más, de Araújo y Rafael Nel (5-0), que les mete en cuartos de final, donde se encontrarán con el Arsenal. El equipo de Arteta partía con un 1-1 ante el Leverkusen, pero los tantos de Eze y Declan Rice les dieron una cómoda clasificación.

'Déjà vu' en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

‘Déjà vu’ en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

Sorpresas y mayoría italiana en esta repesca de la Champions en la que aristocracia y nuevos ricos se verán las caras por ocho puestos en los octavos de final, donde esperan cuatro equipos británicos entre los mejores de esta edición de la máxima competición europea de clubes. Más allá del fiasco del Real Madrid, la sorpresa de esta ronda, que se jugará esta semana y la siguiente, se escribe en francés y no precisamente por el Mónaco del que salió Mbappé.

La vida sigue igual en París, o al menos se repite el patrón del año pasado para el PSG. Si en la primera edición de este formato se colaron por los pelos, dos partidos consecutivos sin ganar le han dejado fuera del top-8 este curso. No cabe duda de que Luis Enrique ya fue capaz de enderezar el rumbo la temporada pasada y triunfar en todas las competiciones que disputaron los franceses menos en el Mundial de clubes, donde fue barrido por el Chelsea. No obstante, las últimas derrotas ligueras han escocido en el vestuario y han generado fricciones que el asturiano ha sofocado de un plumazo, al menos de cara al exterior.

"No permitiré que ningún jugador se ponga por encima del club". Así respondió el técnico al Balón de Oro, Ousmane Dembélé, después de que éste tildara de "individualistas" a sus compañeros tras la derrota ante el Rennes en liga. Fuera de la Copa francesa en enero tras caer derrotados en el derbi de la capital, el primer título nacional que pierde Luis Enrique desde su llegada, la Champions debe servir de bálsamo frente a un Mónaco ante el que ya perdió en la Ligue 1 pese a que jugó 15 minutos con uno más. El conjunto del Principado sufrió un duro correctivo ante el Real Madrid, pero es un equipo que se ha mostrado muy serio a lo largo de la competición continental.

En las eliminatorias con participación italiana, quizás el Inter de Milan sea el que más posibilidades tenga para pasar ante un sorprendente Bodo Glimt. Los noruegos certificaron su clasificación ganando en el Metropolitano en el último duelo de esta fase de grupos, aunque su verdadera fortaleza se ha mostrado principalmente en su campo, donde consiguieron vencer con facilidad al Manchester City de Guardiola. Los neroazzurri gobiernan con mano de hierro la Serie A gracias a un Lautaro Martínez que ha marcado en cuatro de las últimas seis victorias seguidas de los milaneses. La última, precisamente, ante una Juventus que jugó con uno menos más de una parte.

Los turinenes, presentes también en esta repesca, deben vencer a un irregular conjunto turco, el Galatasaray, plagado de grandes individualidades, pero con poca capacidad para realizar un buen juego colectivo. Sané, Osimhen o Icardi intentarán hacer valer el gran potencial ofensivo del conjunto de Estambul. La otra eliminatoria con un equipo italiano enfrenta al Atalanta con el Borussia Dortmund, un duelo vertiginoso y a cara de perro entre dos conjuntos apenas separados por dos puntos y dos puestos en la clasificación. Los amarillos, finalistas hace apenas dos años, cuentan con una plantilla muy compensada entre la veteranía de Emre Can y la juventud de Jobe Bellingham, hermano del madridista, Jude.

Un inglés ante el peligro

El Newcastle es el único equipo inglés que no hizo los deberes en la fase de grupos, pero bien es cierto que tuvo partidos muy duros como ante el Barcelona y el propio PSG, en el que consiguieron sacar un valioso empate. Los británicos tienen al rival, en principio, más débil de esta repesca. El Qarabag, equipo al que venció el Athletic en San Mamés, sumó bastantes puntos al principio de esta fase de grupos y luego ha podido vivir de las rentas.

El Olympiakos de Mendilibar ha seguido el paso contrario, apurando sus opciones en los últimos duelos de la fase de grupos para colarse en esta repesca en la que se enfrentará al Bayer Leverkusen. Ambos ya se vieron las caras en el Pireo hace menos de un mes con victoria para el equipo de Atenas. La gran amenaza griega, El Kaabi, sólo ha marcado un tanto desde su vuelta con la selección y necesitarán de su olfato si quieren seguir adelante en este torneo. El 27 de febrero se sortearán los octavos de final, con los que triunfen en esta ronda y los ya clasificados en el top-8.

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

Luis Enrique, el coreógrafo audaz que llevó al PSG hacia el infinito

En los tiempos del culto al ego y del retroceso de la acción colectiva, en la era del narcisismo y la hipertrofia del yo, Luis Enrique Martínez (Gijón, 1970), en su segunda temporada en el Paris Saint Germain, consiguió aunar talento y voluntades para suscribir el gran logro ambicionado obsesivamente por Nasser Al-Khelaifi, quien había buscado la Copa de Europa por vías que acabaron revelándose estériles. La noche del 31 de mayo, en el Allianz Arena de Múnich, el PSG vencía 5-0 al Inter para hacerse con su primera Champions con la mayor goleada en una final de la competición.

Ya no estaban Messi, Neymar ni siquiera Kylian Mbappé, a quien la prensa deportiva madrileña había recomendado fichar de una vez por todas por el Real Madrid si quería hacerse con el máximo torneo continental. Después de sucesivos proyectos frustrados, el magnate catarí otorgó plenos poderes al ex seleccionador de España y tuvo la paciencia suficiente tras el curso de debut y los serios apuros con el nuevo formato de la competición, cuando no fueron pocas las soflamas mediáticas en contra del nuevo entrenador a medida que el equipo volvía a quedar lejos del objetivo.

A diferencia de lo que sucede con otros grandes equipos, sólo los muy aficionados al fútbol recitarían la alineación del PSG, un grupo caracterizado por su armonía sobre el terreno de juego y su solidaridad en el desempeño del oficio. Buenos jugadores, algunos de ellos excelentes, pero ninguno eximido de las responsabilidades impuestas por su entrenador en aras del bien común.

Con Luis Enrique llegó la mejor versión de Ousmane Dembélé, consagrado con el Balón de Oro tras cinco temporadas decepcionantes en el FC Barcelona. El internacional francés suscribió 37 goles y 15 asistencias en un curso excepcional, en el que su equipo ganó también la Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental, la Liga y la Copa de Francia, además de disputar la final del Mundial de Clubes.

El triunfo por penaltis logrado este 17 de diciembre ante el Flamengo en la Intercontinental, después de que el partido concluyese con empate a uno, fue el colofón a un año difícilmente mejorable del PSG. Paralelamente al asombro que provocaron durante la temporada el vértigo y la ferocidad de Dembélé, quien, convalenciente de una lesión, sólo pudo disputar los últimos 12 minutos y la prórroga ante los brasileños, impresionó observarle siempre implicado como el que más, en la primera línea del frente a la hora de iniciar la atrevida y extenuante presión que distingue al mejor equipo del mundo.

El crecimiento de Vitinha

Otro de quienes han alcanzado de su mano la expresión más rica de su fútbol es Vitinha, alzado al podio del Balón de Oro, detrás de Dembélé y Lamine Yamal. Junto al guardameta, ahora Chevalier, o también Safonov, determinante el ruso en la Intercontinental al detener cuatro lanzamientos en la tanda de penaltis, antes Donnaruma, el medio centro portugués es el hombre más fácil de ubicar en un elenco donde todos los actores pueden interpretar varios papeles a lo largo de la función. Vitinha maneja la partitura, ordena, dirige y enmienda, sin perder nunca el rumbo, tan diestro al volante como a la hora de manejar el freno o pisar el acelerador.

Este 8 de diciembre, en la cuarta jornada de esta edición de la Liga de Campones, en la que su equipo ganó 5-3 al Tottenham Hotspur, destacó en una faceta infrecuente, al conseguir por primera vez marcar tres tantos en un partido.

Luis Enrique ha encontrado en el fútbol, su pasión de toda la vida, una vía de rescate emocional a la pérdida de su hija Xana, fallecida en 2019 a los nueve años como consecuencia de un osteosarcoma. Después de su controvertido paso por la selección española, en el que pesó la eliminación ante Marruecos en los octavos de final del Mundial de Catar, y del obligado receso ante la tragedia personal, disfruta en París del punto álgido de una trayectoria brillante en los banquillos, en la que suma 18 títulos.

El mejor de la lista

Unai Emery, Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier... Han sido unos cuantos los técnicos con quienes ha probado Al-Khelaifi, así como fueron muchas las estrellas rimbombantes que pasaron por el equipo. Pero ningún entrenador supo ganarse la independencia y el exclusivo liderazgo con la personalidad y la sabiduría que lo ha hecho Luis Enrique.

Feliz en la dificultad, como confiesa en No tenéis ni p... idea, la serie documental emitida el pasado 2024 en Movistar Plus, y retroalimentado por la confrontación, a través de una beligerancia constante con los medios, su éxito no admite debate. Mientras persigue de nuevo los máximos objetivos, se exprime en cuerpo y alma a lomos de su bicicleta y corriendo descalzo. Siempre en busca de sus propios límites.

Ounahi, el '8' marroquí del Girona que encandiló a Luis Enrique

Ounahi, el ‘8’ marroquí del Girona que encandiló a Luis Enrique

Actualizado Sábado, 29 noviembre 2025 - 17:20

La historia de Azzedine Ounahi (Casablanca, 2000) es curiosa. Hace tres años, cuando Marruecos eliminó a España en la tanda de penaltis de su cruce en los octavos del Mundial de 2022, después de que el partido acabara con 0-0, Luis Enrique, no escatimó elogios para el habilidoso futbolista marroquí. «Me ha sorprendido gratamente el número 8, no recuerdo cuál es el nombre, lo siento. ¡Madre mía! ¿De dónde ha salido ese muchacho?», aseguró el entonces seleccionador. Cualquiera habría dicho que su progresión iba a ser fulgurante. El Olympique de Marsella, en enero de 2023, pagó ocho millones de euros para llevárselo del Angers. Su paso por el estadio del Vélodrome, con todo, estuvo lejos de alcanzar la brillantez.

En las siete apariciones que tuvo con el equipo marsellés antes de permanecer varios meses de baja por la fractura de un dedo de un pie que sufrió en un amistoso ante Brasil, apenas hizo nada. Y eso que le bastaron 16 minutos para estrenarse con gol ante el Nantes en el que fue su debut con el equipo marsellés. En la temporada siguiente, la 2023-24, las cosas no fueron a mejor.

Hasta tal punto, que en el arranque de la campaña 2024-25 el técnico del Olympique, Roberto de Zerbi, le abrió la puerta para que se marchara al Panathinaikos para afrontar, en calidad de cedido, un periplo por la competición helena en el que logró tener algo más de protagonismo, si bien los números volvieron a resistirse a hacer justicia a su calidad. Por eso, no fue extraño que el club francés lo traspasara el pasado agosto por seis millones de euros, más una parte de los beneficios de una posible venta, a un Girona donde sí parece haber encontrado su sitio.

"No juego por dinero"

Su salto al fútbol europeo se produjo en 2018, a través de las filas de un Racing de Estrasburgo con el que nunca llegó a jugar en el primer equipo. Antes, su formación pasó por el Raja y por la Academia Mohamed VI, inaugurada por el monarca marroquí en 2009 como parte de una iniciativa para promover y mejorar las infraestructuras futbolísticas de un país que, junto con España y Portugal, organizará el Mundial 2030. Un evento contra el que muchos jóvenes marroquíes están protestando, al entender que otros ámbitos, como la sanidad, deberían ser ahora prioritarios en lugar de las infraestructuras. Unas protestas a las que Ounahi se sumó.

Desde la perspectiva del talentoso centrocampista, el fútbol tiene más que ver con la ilusión que con el dinero. «Desde que era un niño, soñaba con jugar para un club grande. Ahora, viviré esa experiencia aquí. No juego por dinero, sino para disfrutar y para crecer como profesional», aseguró durante su presentación con el Girona. Un fichaje en el que, además, tuvo mucho que ver un compañero de selección con pasado en el Atlético de Madrid, el Sevilla y el propio equipo gerundense: Bono.

En estos momentos, Ounahi es uno de los grandes argumentos de Míchel para conseguir que el Girona consiga salir del pozo de la clasificación, con dos victorias, cinco empates y seis derrotas. Por lo menos, lleva sin perder desde que cayó frente al Barcelona por 2-1. Esta noche recibe a un Madrid que ha recuperado a Thibaut Courtois, Eder Militao, Antonio Rüdiger y Franco Mastantuono. Raúl Asencio es duda por un virus intestinal.

El Bayern también golpea en el Parque de los Príncipes, con un doblete y una roja para Luis Díaz

El Bayern también golpea en el Parque de los Príncipes, con un doblete y una roja para Luis Díaz

Actualizado Martes, 4 noviembre 2025 - 23:26

Sólo Antoine Griezmann, en 2021 frente al Liverpool, había reunido en un partido de Champions dos goles y una tarjeta roja, hasta que ayer Luis Díaz quiso emularle en el Parque de los Príncipes. El colombiano decantó con su doblete el triunfo del PSG antes de marcharse expulsado poco antes del descanso tras una dura entrada que lesionó a Achraf Hakimi en el tobillo izquierdo. [Narración y estadísticas (1-2)]

El protagonismo de Díaz, para bien y para mal, no debe eclipsar el formidable triunfo del equipo de Vincent Kompany, que esta temporada enlaza ya 13 victorias consecutivas. Los bávaros supieron defender con aplomo su ventaja, después de que Joao Neves apretara el marcador en el minuto 74. En ese tramo final destacó, como a lo largo de toda la noche, Dayot Upamecano.

Además de su segunda derrota de la temporada, el vigente campeón también tuvo que lamentar la lesión de Ousmane Dembélé. Poco antes de la media hora, el Balón de Oro pareció resentirse de sus problemas en el muslo derecho. Kang-in Lee, su sustituto, no anduvo especialmente inspirado, ni siquiera durante los minutos de superioridad numérica.

Mejor con Ramos

Abrumados por la intensidad física de los muniqueses, el PSG pagó caro su error en el minuto, cuando Díaz aprovechó un disparo de Michael Olise que Lucas Chevalier había rechazado. Traspasada la media hora, el ex del Liverpool se benefició de un grave despiste de Marquinhos para doblar la ventaja. El Bayern, con Harry Kane a los mandos, evidenciaba una superioridad abrumadora.

Quien sí dio otro aire al PSG fue Gonçalo Ramos como principal referencia ofensiva a partir del minuto 66, cuando relevó a Bradley Barcola. El delantero portugués atrajo la atención de los centrales y dio mayor sentido a la pizarra de Luis Enrique. Sin embargo, los minutos de asedio no lograron concretarse ante Manuel Neuer, autor de varias intervenciones de gran mérito, especialmente ante Warren Zaïre-Emery en el minuto 78.

Con este último revés, el PSG encadena cinco derrotas ante el gigante bávaro, su peor racha contra un rival en la Champions. Paradójicamente, su último tropiezo oficial se produjo durante el Mundial de clubes frente al conjunto parisino (2-0).

Doué y Dembelé lideran el festival del PSG en Leverkusen

Doué y Dembelé lideran el festival del PSG en Leverkusen

Actualizado Martes, 21 octubre 2025 - 23:49

Tres semanas después de su triunfo en Montjuïc, el PSG se exhibió de nuevo en Leverkusen (2-7). El vigente campeón de la Champions aprovechó las dudas defensivas del Bayer para imponer la calidad de Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia. La primera se vio agitada también por las expulsiones de Illya Zabarnyi y Robert Andrich, aunque los parisinos no notaron la ausencia de su central. El encargado de hacer olvidar al ucraniano fue Nuno Mendes, que no sólo controló la situación desde el eje de la defensa, sino que firmó un gol y una asistencia. Cumplida la hora de juego, Luis Enrique dio paso a Ousmane Dembélé, que volvía tras siete semanas de baja. El ganador del Balón de Oro anotó el 2-6 y Vitinha cerró el resultado en el añadido.

Casi cinco meses después de su espectacular final en Múnich, Doué coronó su regreso a la máxima competición de la forma más espectacular posible. En su primer partido de Champions, el joven delantero mostró su colosal talento con una secuencia rapidísima de control con la derecha y disparo con la zurda para poner el balón fuera del alcance de Mark Flekken en el minuto 41. Tres después, dio el pase inicial tras la recuperación de Achraf Hakimi para Kvaratskhelia, cuyo disparo cruzó la línea tras chocar dos veces en la madera.

Y justo antes del descanso, con un magnífico disparo con efecto, Doué sentenció el triunfo, dando a su equipo una segunda parte de 10 contra 10 llena de dominio y control. El protagonismo pasó entonces a Dembélé, al fin restablecido de su problema en el muslo derecho. "Entré un poco como de puntillas porque cuando uno regresa de lesión no está aún al 100%. Quería haber entrado ya ante el Estrasburgo, pero el entrenador me dijo que esperase un poco más. Me he sentido muy bien", declaró el ex delantero del Barça.

Destacó también el primer gol con la camiseta parisina de Willian Pacho, autor de un bonito cabezazo picado a centro de Nuno Mendes. Ante los 1.800 aficionados desplazados a Leverkusen, los jugadores de Luis Enrique enviaron un mensaje nítido a Europa: quieren conservar su corona.

El Nápoles cae a plomo en Eindhoven

El otro foco de interés de la jornada llegó en Eindhoven, donde el PSV arrasó sin piedad al Nápoles (6-2), que volvió a añorar al lesionado Romelu Lukaku. Los locales se repusieron al madrugador 0-1 de Scott McTominay. Pero el conjunto de Peter Bosz encontró los recursos para remontar ante el vigente campeón de la Serie A.

En dos minutos, el PSV niveló con un autogol de Alessandro Buongiorno y luego se adelantó por medio de Ismael Saibari (minuto 37). A partir de entonces llegó el festival holandés, con los tantos de Dennis Man (54, 80), Ricardo Pepi (87) y Couhaib Driouech (89). Un terrible golpe para los partenopeos, apenas suavizado por otro gol de McTominay en el tramo final.

Borja Mayoral y nueve meses de tormento por una lesión de rodilla: "Lo más difícil son las recaídas, te quedas sin solución y entras en un túnel muy oscuro"

Borja Mayoral y nueve meses de tormento por una lesión de rodilla: “Lo más difícil son las recaídas, te quedas sin solución y entras en un túnel muy oscuro”

Justo cuando estaba jugando su mejor fútbol en Getafe, peleando el Pichichi y camino de ser llamado para la Eurocopa de Alemania por Luis de la Fuente, la rodilla de Borja Mayoral (Parla, 1997) dijo basta. Era marzo del año pasado y su menisco, roto, le dejó fuera de la batalla goleadora, aunque terminó como Zarra, y del torneo continental. Un año y medio, varias recaídas y distintos tratamientos después de aquello, Mayoral se sienta con EL MUNDO unas horas antes de recibir al Madrid para recordar un infierno que, por fin, parece haberse terminado.

Volvió de su lesión de menisco en enero, pero la temporada pasada no tuvo continuidad. Ahora lleva dos goles y es titular indiscutible. ¿Cómo se encuentra?
Muy bien, la verdad. Creo que es lo que me faltaba. El año pasado volví en enero, pero venía de estar mucho tiempo parado. Fueron como ocho o nueve meses y esa chispita, ese ritmo, se pierde. Se acabó la temporada y este año haciendo una buena pretemporada, cuidándome y siendo titular pues todo vuelve.
¿Es más complicado recuperar la chispa o perder el miedo?
Creo que cuando te quitas el miedo es cuando vas recuperando esa chispa. Al acumular entrenamientos y partidos. Tuve una pequeña lesión muscular en pretemporada pero nada que ver con la rodilla. Desde enero no se me ha vuelto a inflamar ni me ha dado problemas.
¿Qué ha sido lo más difícil del proceso?
Las recaídas. El volver a entrenar y que se te vuelva a inflamar, el probar unas cosas y que no vayan bien... Te quedas sin soluciones y entras en un bucle, en un túnel sin salida y muy oscuro. Eso es lo más difícil. Por suerte luego encontré la fórmula y fue todo más rápido.
¿Cuál fue la fórmula?
Pues a través de un fisiólogo y su grupo de trabajo, 24 horas y siete días a la semana. Estuve a punto de entrar otra vez en quirófano pero no lo tenía claro porque yo no tenía dolor, sólo inflamación, y gracias a cambiar la alimentación y los hábitos, salí de esa situación.
¿Cambió mucho su alimentación?
Yo siempre me he cuidado, porque la diabetes también te obliga, pero ahora es todo más controlado y pautado, algunos alimentos que yo pensaba que no inflamaban y sí que lo hacían...
Habrá sido duro a nivel mental. ¿Quién ha estado a su lado?
Por suerte el club me respetó. Le expliqué al presidente que iba a seguir ese camino en la recuperación y me dijo que adelante. Y luego de gente pues Flavia, mi mujer, el niño... Que al final son los que viven también ese cambio. Yo casi ni les veía porque tenía muchas cosas que hacer en la rehabilitación. Les veía menos que ahora. Mis padres, mi hermano, mis amigos... Son momentos difíciles y valoras más a la gente que está contigo.
¿Tiene algo de rabia por el momento de la lesión?
Rabia no, rabia sería si tuviera 36 años y no me diera para más. Pero tengo 28, estoy en una edad perfecta para alcanzar eso, si tienes un buen momento ir a la selección, seguir haciendo goles... Es motivación, porque si ya lo he demostrado lo puedo volver a hacer. La lesión me frenó, como a muchos futbolistas, pero ¿por qué no este año, empezando de cero, alcanzar mi mejor nivel? Todo lo que hago lo hago para que me respeten las lesiones y espero que sí, tengo mucha motivación.
Hubo muchos rumores este verano. ¿Hizo clic el 2 de septiembre cuando supo que se quedaba?
Sí, a centrarme en que iba a estar aquí. Mira, cuando acabó la temporada se habló mucho de mi salida, aunque todos los veranos se habla, pero yo no había hecho una gran temporada por las lesiones y estaba bien aquí, quería empezar la pretemporada desde el inicio, jugar partidos y tener continuidad. Mi objetivo es hacer una gran temporada y veremos qué pasa la que viene.
Más allá de su caso, de lo que más se habló en Getafe la última semana de agosto fue de la salida de Uche, que no se quería ir pero cuya venta fue necesaria para inscribir a jugadores. ¿Cómo lo vivieron en el vestuario?
Al final Uche era el jugador que más mercado tenía y su venta ayudaba a inscribir a siete jugadores, y para él, ir a la Premier con 22 años pues ojalá me hubiera pasado a mí. Nos gustaría tener a Uche, pero si va a salir uno para que entren siete, pues preferimos a los siete para tener más plantilla.
Han sufrido con el tema de las inscripciones. ¿Está de acuerdo en que el Getafe debe pelear por el descenso o cree que hay base para más?
Depende de los momentos. Si te plantas en pretemporada con 20 y tienes lesiones o tocados al final tienes que ir a Vigo o a Sevilla, como fuimos, con 13 jugadores del primer equipo y gente del filial. Y luego ganas. Pero creo que no tenemos que mirarnos como un equipo pequeño, tenemos capacidad individual y colectiva y a nivel de club. El Mallorca está creciendo, el Osasuna... equipos de nuestro alrededor en los que nos podemos fijar. Nosotros hemos crecido en los últimos años, el presidente ha hecho un trabajo brutal en cuanto a las instalaciones y creo que llevamos 20 años en Primera en los últimos 21. Con esto no quiero decir que vayamos a Europa, pero no nos tenemos que ver como un recién ascendido, porque hace cinco años el Getafe estuvo en Europa.
Y ahora el Madrid.
Creo que estamos en un momento clave de ver dónde nos posicionamos. La gente no esperaba que ganáramos en Vigo ni en Sevilla y luego hemos tenido varios partidos que no hemos ganado. Jugamos contra el Madrid, venimos de parón y en casa... Ojalá podamos sumar los tres puntos.
¿Le gusta el fútbol? Hay jugadores que no quieren ver nada.
Sí, desde pequeño. Un poco enfermo a veces. Ahora con el niño es más complicado, pero siempre veo algo. Este pasado fin de semana vi a la selección, algún partido de segunda... De la Liga veo casi todos los partidos.
¿Nota que el fútbol ha cambiado?
Depende el partido que veas. Hay algunos que son aburridos para el espectador, pero yo como jugador lo miro de otra forma, con otro punto de vista. Si hay alguno que está igualado con nosotros pues tiras más por el rival... (risas).
¿Le gustaría ser entrenador?
Pues lo he hablado con mi hermano, que a él también le gusta y juega, que quizás entrar en un cuerpo técnico o algo así no lo descarto en el futuro.
¿Cómo jugaría su equipo?
Lo tendríamos que ver (risas). Al final depende de los jugadores que tengas y de la estructura del club. Pero me gustan los equipos que generan, que vayan hacia adelante... Porque se ha perdido un poco ese espectáculo. A lo mejor hay jugadores que tienen ese fútbol de calle pero no sé si por los entrenadores o por el tipo de juego que no se les da esa libertad o ese espacio. Ahora es muy táctico, como el fútbol sala, mucho movimiento para crear espacios y todo se complica porque los equipos están muy bien preparados físicamente y todos llegan a ese espacio. Decía Luis Enrique hace poco que ellos hacían una cosa y a las dos jornadas ya tenían que hacer otra porque el rival también se prepara.
Luis Enrique ha tenido éxito al poner a trabajar a las estrellas.
Es que está todo tan igualado que si un jugador o dos no corren o no hacen algunas cosas tácticas que no les gustan, pues se nota. Crea una gran diferencia. Mira Dembélé el año pasado, Vinicius que ahora está trabajando mucho...
¿En su época en el Madrid las estrellas trabajaban tanto?
No, no, no era tanto, pero también creo que los otros equipos no estaban tan preparados a nivel táctico y físico.
Un gol del PSG en el minuto 90 vuelve mortal al Barça en una batalla extenuante

Un gol del PSG en el minuto 90 vuelve mortal al Barça en una batalla extenuante

Actualizado Miércoles, 1 octubre 2025 - 23:16

A tumba abierta, sin mirar atrás y sin miedo. No se esperaba que Barça y PSG propusieran otra cosa que no fuera una batalla hasta la extenuación para, con todo su talento, buscar la forma de golpearse en las áreas hasta sangrar. Empezó el Barça, por momentos lúcido pero otros obtuso, pero fue el PSG quien manejó mejor sus armas para, sin perder fuelle, acabar llevándose la victoria de Montjuïc en el último suspiro. [Narración y estadísticas (1-2)]

No va con Flick ni con Luis Enrique la especulación y en el campo estaban desplegados los jugadores con el fútbol más puro del momento. El primero en mostrarse fue Lamine Yamal, que se atrevió a, con una ruleta, buscar a Vitinha y Barcola y encarar a Nuno Mendes antes de colocar la pelota en el área por donde rondaba Ferran. Solo habían pasado tres minutos de un duelo que, sin tregua, se convirtió en un ataque continuo de área a área manejado por las dos mejores salas de máquinas.

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A Pedri lo presionaron hasta agotarle para evitar que sacara la varita, mientras que a Vitinha le aparecían jugones capaces de adivinar sus pases y de robarle la pelota, algo con lo que está muy poco familiarizado el portugués. No tardó en adivinar cómo sacudírselos.

Maquinaria letal

Tras Lamine, las miradas las concentró el central ucraniano Zabarnyi. Primero porque su testarazo a saque de esquina fue la primera ocasión del PSG, pero también porque salvó bajo palos un remate de Ferran tras un pase con el exterior de Lamine entre la defensa y el guardameta Chevalier que olía a puro veneno. La joven estrella del Barça estaba entendiendo que este enfrentamiento merecía espectáculo.

Por eso apareció en la medular, se aprovechó de un error inusual de Vitinha e inició una jugada que pasó por las botas de Pedri y acabó en el costado para que Rashford le entregara un centro raso a Ferran que solo tuvo que empujar. El Barça había golpeado primero, pero imposible recostarse en esa ventaja a los 20 minutos ante una maquinaria que, aunque con serias bajas en ataque, siempre acaba demostrando que es letal. Se les hizo más presente esa reflexión cuando Barcola se plantó en el área y a Szczesny le salvó que se le fue larga en el último toque. Tampoco ajustó la mirilla Dani Olmo en un golpeo que se perdió ajustado al palo de Chevalier. Hasta de córner probaron con remates de Cubarsí, Rashford y Ferran que se estrellaban en los cuerpos de los parisinos haciendo muralla en el área pequeña.

De nuevo tuvieron presente que es imposible contener todo el tiempo a un rival capaz de hacer pagar muy caro un error. Nuno Mendes se cobró el despiste de Koundé para arrancar con la potencia de un avión hasta rozar el pico del área y servirle al jovencísimo Mayulu su primer gol en Champions. El gol generó dudas en el Barça, que sucumbió al empuje del equipo de Luis Enrique, y Barcola volvió a probar un tiro que, ante la presión de Gerard Martí, se le fue alto. Al filo del descanso, volvió a salir del atasco con una cabalgada de Rashford para colocar un centro raso que no empujaron en el primer palo ni Ferran ni Olmo.

Lamine, decepcionado.

Lamine, decepcionado.AFP

Los jugadores cogieron aire en el vestuario y volvieron a la carga. Otra vez probó Barcola, y otra vez le ganó Szczesny. El Barça puso una marcha más y obligó al PSG a salir vivo en una jugada con tres remates de Ferran, Olmo y Lamine que acabaron sacando bajo los palos Zabarnyi y Hakimi. Hasta ahí llegaron los azulgranas.

Para contrarrestar ese fuelle, el poco que le quedaba al Barça, Luis Enrique buscó cargar por donde flaqueaban los culés, mandando a Nuno Mendes a buscar las cosquillas de Koundé con la espalda bien cubierta por Lucas Hernández. No fue el único peón que se movió desde los banquillos. Flick se apuntaló con Casadó, Lewandowski y Balde, a lo que Luis Enrique, algo forzado por las molestias de Fabián, buscó el peso en ataque de Gonçalo Ramos. Un giro más para mantener la intensidad de un partido que dejaba sin resuello.

Fue el PSG quien mejor asimiló esa inyección de energía y, dirigido por Kang In, se volcó en campo azulgrana haciendo sufrir muchísimo al Barça, incapaz de volver a estirarse. El susto se lo llevó cuando el coreano se coló en el área y armó un disparo que se estrelló en la cepa del poste de Szczesny. Lo que no esperaba era la carrera en el 90 de Hakimi a la espalda de Balde para servir el gol de la victoria a Ramos.

La guardería de Luis Enrique frente al Barça en Montjuïc

La guardería de Luis Enrique frente al Barça en Montjuïc

Actualizado Martes, 30 septiembre 2025 - 19:50

A Luis Enrique no le duelen prendas a la hora de trabajar con jóvenes futbolistas. No en vano, su estreno como técnico fue en un filial del Barça que Pep Guardiola prácticamente acababa de abandonar para tomar las riendas del primer equipo. Frente al Auxerre, por necesidad, ante la plaga de lesiones que está asolando al PSG, pero también por convencimiento, en un partido en el que el equipo parisino se impuso por 2-0, contó con cinco futbolistas por debajo de los 20 años, dos de ellos, incluso, menores de edad: Warren Zaire-Emery y Senny Mayulu, ambos con 19 años de edad; Quentin Ndjantou, quien tiene actualmente 18, y Mathis Jangeal e Ibrahim Mbay, ambos de 17 años. Casi una guardería en un fútbol de elite donde la edad es ya poco más que un número.

Ndjantou ha sido el último en llegar. Su debut con el primer equipo tuvo lugar precisamente en este duelo con el Auxerre, solo unos días después de que el club decidiera que era mejor que se quedara en lugar de embarcarse con la selección francesa sub'20 para disputar el Mundial de Chile. Las lesiones estaban diezmando a la primea plantilla y había que tener las espaldas bien cubiertas.

Algo que el propio Barça también ha tenido que hacer con Diego Kochen por la lesión de Joan García, si bien el arquero estadounidense, en su caso, sí tuvo que tomar un avión de vuelta, al estar ya en tierras chilenas con su selección. Las credenciales de Ndjantou para que su equipo optara por ni siquiera dejarle viajar incluían un hat trick frente al Atalanta en la Youth League. Su estreno en la elite, en este caso, no pudo rubricarlo con gol, pero sí dejó muy buenas sensaciones.

Paris Football Club

«Fue un orgullo enorme. Estoy muy contento de haber jugado con mi club de formación y también agradezco al entrenador su confianza», aseguró el delantero tras el partido contra el Auxerre. Por mucho que Ndjantou señalara que se encontraba feliz por haberse estrenado en la Ligue 1 con el club en el que se ha forjado como futbolista, lo curioso es que ese camino formativo tuvo una estación que estuvo a la vez muy cerca y muy lejos de su actual equipo: el Paris Football Club.

En esta entidad, fundada en 1969 y escindida del embrión que creó el PSG en 1970, solo dos años después de esa fusión, el joven delantero de ascendencia camerunesa permaneció cinco años, entre 2014 y 2019. Antes, entre 2013 y 2014, había formado parte del RC Arpajonnais y, entre 2019 y 2020, jugó con el US Villejuif.

Ndjantou, durante el partido del sábado ante el Auxerre.

Ndjantou, durante el partido del sábado ante el Auxerre.AP

Ante el Barça, hoy en Montjuïc, es más que posible que a Luis Enrique no le quede otra que seguir apostando por los jóvenes. Para este segundo partido de la fase de liguilla de la Champions, el PSG tiene cuatro bajas de peso: el flamante actual Balón de Oro, Ousmane Dembélé, Marquinhos, Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia.

En cambio, el técnico asturiano sí podrá contar con otros nombres de peso como lo son los de Fabián Ruiz, Joao Neves y Vitinha. El conjunto que dirige Hansi Flick, por su parte, tiene las ausencias forzosas de Gavi, Joan García, Raphinha y Fermín, pero sí que podrá contar con un Lamine Yamal que revolucionó el choque con la Real Sociedad, y Alejandro Balde.