El difícil equilibrio deportivo y financiero del Atlético: sin palancas, pero con ampliaciones de capital y una gran deuda

El difícil equilibrio deportivo y financiero del Atlético: sin palancas, pero con ampliaciones de capital y una gran deuda

Cuando el resto de equipos trabaja en procesos de recuperación de los futbolistas que no han acudido al parón internacional, el Atlético de Madrid viajó a Bengasi (Libia) para enfrentarse en un amistoso al Inter de Milan en lo que se conoce como Reconstruction Cup. Ese partido permite que los rojiblancos ingresen en torno a los 3 millones de euros en sus arcas en ese equilibrio entre lo financiero y lo deportivo con el que lleva jugando Miguel Ángel Gil desde su nombramiento como CEO del club rojiblanco en 1993.

"Hay que buscar un punto de equilibrio entre agradar a los aficionados y mejorar la cuenta de resultados y para ello hay que invertir", explicó el CEO rojiblanco en un reciente foro que mezclaba finanzas y deporte. El máximo mandatario siempre ha tenido claro que resulta obligada una especialización en todas las áreas de un club para maximizar ambas patas del sostén de la entidad. "El fútbol es más que 90 minutos", insiste.

La reciente llegada de Mateu Alemany es una incorporación para reforzar la parcela deportiva en la que, pese a la llegada de Carlos Bucero, faltaba una figura para suplir a Andrea Berta, hoy en el Arsenal. Se trata no sólo de mirar hacia la mejora deportiva, sino de hacerla sostenible pese a que el club se ha gastado casi 400 millones de euros en las dos últimas ventanas veraniegas, aunque ha vendido por casi 180.

Más allá de las labores que Alemany ejerció en el Mallorca y en el Valencia, destaca la que realizó hace un par de temporadas desde la dirección deportiva del FC Barcelona. El ejecutivo balear trajo mucho talento a precios de mercado: Raphinha, Lewandowski, Ferran o Koundé, por unos 200 millones entre los cuatro, pero también logró atraer otros jugadores a coste cero que ayudaron a la maltrecha economía blaugrana como Aubameyang o Eric García.

La estabilidad que proporciona Diego Simeone, clasificando al club durante once años consecutivos para Champions League, así como la cada vez mayor competitividad de su plantilla proporciona unos ingresos estables que han permitido crecer a la entidad desde la parte deportiva. El presupuesto y las ganancias del Atlético se han multiplicado en la última década: de los 187 millones de ingresos por 195 de presupuesto en la 2014/15 a los 409,5 y 459, respectivamente de la 2023/24.

Fútbol y negocio

A la parcela deportiva hay que sumar otras retribuciones provenientes del área comercial y merchandising, entre otros, que lidera Óscar Mayo, un fichaje quirúrgico como el de Alemany. Desde la llegada de Mayo, mano derecha de Tebas en LaLiga, a la dirección general, el club ha conseguido grandes contratos como los de Fanatics, Mahou, Red Bull o Riyadh Air que han aportado otra fuente de ingresos importantes para la cuenta de resultados.

Muchas están vinculadas no sólo a la entidad, también a la Ciudad del Deporte que el Atlético planea finalizar para finales de 2026 y principios del 27. Si Riyadh Air aporta casi 30 millones de euros anuales por el naming del estadio y la presencia principal de la camiseta, la marca de bebidas energéticas será, por 40 millones de euros anuales, patrocinador oficial no sólo de las instalaciones actuales sino de las futuras como la piscina de olas, la restauración o los otros espacios deportivos que configurarán ese singular espacio de 265.000 metros cuadrados.

Socios y no palancas

Pero este crecimiento del club no ha podido financiarse únicamente con el aumento de ingresos y el desempeño del equipo. Se han necesitado socios adicionales para que la entidad crezca. Wanda, Quantum, Ares y ahora Apollo han sido grupos inversores que han entrado o quieren entrar en el paquete accionarial del Atlético de Madrid. "Llevamos tiempo recurriendo a ampliaciones capital que nos parece mejor que las palancas", explicó Miguel Ángel Gil Marín.

Las más recientes fueron las de 2021, para hacer frente a los estragos de la pandemia valorada en 70 millones de euros, y la de 2024, de 120 millones de euros. En los próximos meses se prevé una tercera ampliación de capital, especialmente para poder financiar el proyecto que transformará el entorno del Metropolitano.

Obras en los alrededores del Metropolitano.

Obras en los alrededores del Metropolitano.MUNDO

A los 200 millones que aportan los socios actuales hacen falta otros 600 para finalizar la Ciudad del Deporte y se esperaba conseguirlo de inversores privados. Así comenzaron las conversaciones con Apollo, pero éstas podrían derivar en una toma de control por parte del Fondo de Inversión Estadounidense con una compra que supere el 50% de las acciones de una entidad valorada en 2.500 millones de euros.

Otra de las cuestiones que se deberá afrontar también de cara al futuro es el de una deuda que se mantiene como una sombra pegada a las cuentas del club. Aunque se ha ido reduciendo desde la pandemia, se eleva aún a casi 510 millones de euros, lo que obliga a la institución a mantener la tensión competitiva para seguir con su estabilidad financiera desde la parcela deportiva así como la mejora constante en el área que lidera Óscar Mayo para colaborar en su reducción.

Giuliano Simeone y el Atleti de Pepe Murcia

Giuliano Simeone y el Atleti de Pepe Murcia

Hace ahora un año escribí que Giuliano Simeone era un futbolista digno del Atleti de Pepe Murcia. El tuit ha envejecido mal, fatal incluso, como me recuerda con su educación característica el cholismo integrista cada vez que el chaval hace un gran partido, cosa habitual este último mes y medio y no tanto las primeras seis semanas de curso cuando, ¡oh, sorpresa!, los vengadores callaban. Pero aunque la nota final del argentino acabe siendo la media entre el mal inicio y la inspiración actual, habrá demostrado de sobra tener nivel para ser importante en un Atleti de Champions. No hay que darle más vueltas.

Podría justificarme, claro. Explicaré brevemente a los no versados en historia oscura rojiblanca que Pepe Murcia fue entrenador transitorio del Atleti en 2006, los años de plomo tras el ascenso, y su plantilla no era tan infame como para tomarse como un insulto que te coloquen en ella. Por allí andaban Fernando Torres, Maxi Rodríguez o Gabi, futbolistas cuyas carreras firmaba seguro Giuliano, pero negar el componente faltón de mi tuit sería tomar a la gente por tonta. Al segundo pase sencillo de dos metros que falló, le puse la cruz. Error. No conté ni con su edad (21, aquel día) ni con su cabeza.

Pese a que algunas limitaciones técnicas aún asoman más de lo recomendable, la progresión de Giuliano en un año ha sido sensacional. Ha aprendido a frenar pese a que siempre juegue a 200 por hora y cada vez centra mejor. Entiende los momentos de partido como pocos y minimicé el impacto que su actitud tiene en el grupo: si ves a un compañero dejarse el alma así, es difícil esconderte. La definición y la combinación rápida en salida de balón aún le cuestan y son talentos difíciles de adquirir si no son innatos, pero a estas alturas sería cauto a la hora de apostar en su contra.

En realidad, lo que más le perjudica en el actual clima, enfrentado y coñazo, que reina en el entorno atlético es el apellido. Fue fácil para los haters acusar al Cholo de enchufarlo, cosa absurda a poco que se conozca al entrenador, y es agotador leer a los devotos interpretar cada crítica como ataque al padre y convertirlo en rey cuando es un alfil. Las estrellas del proyecto son otras (Julián, Baena y Barrios), pero él se ha convertido en un complemento fantástico. Ya es mucho, no hace falta inflarlo.

Giuliano no es perfecto y su techo está por ver, pero representa tantas cosas buenas que sólo merece elogios. Meterlo en guerras civiles es muy injusto. Casi tanto como el tuit de Pepe Murcia.

El mejor show de esta Liga

El mejor show de esta Liga

Nadie puede ya dudar del liderazgo del Real Madrid en esta Liga. Juega con brillantez, con una superioridad escandalosa y, además, en los tres partidos en casa con Juve, Barça y Valencia realizó exhibiciones. El mejor show de esta Liga.

Hace ya años que el Real Madrid no se exhibía con una exhuberancia tan increíble. Con una superioridad que casi dejaba el papel del Valencia en grotesco. Un club que con Peter Lim o sin él, es un equipo que se va hacia al fondo del mar de la segunda división sin remisión.

El Madrid de la presión juega de maravilla con jugadores al espacio. Qué pena que el segundo tiempo fuera un poco bodrio, porque los blancos jugaban a la mitad de la velocidad. Lo mejor fue sin duda el soberbio gol de Carreras, que recordaba de algunn forma, aunque sea en minúscula, al gran Roberto Carlos.

Por fin parece que Xabi Alonso es el entrenador que puede devolver al Real Madrid a la autopista de los éxitos. Domina los partidos con una frescura insultante y ha recuperado a Bellingham de manera espectacular .

El inglés ya puede ser ya la segunda gran estrella del equipo blanco tras el demonio Mbappé. Desde luego, Vinicius, no. Cada día las células grises del brasileño le funcionan peor. No hizo nada o casi nada brillante en el primer tiempo. Y encima tiene la impertinencia y la desfachatez de quitarle un penalti a la cuenta de récord de Mbappé.

En este caso, el gran culpable es Alonso. Todavía le tiene miedo a Vini. Si se dieron cuenta lo mandó al banquillo junto a Mbappé, como si lo comparara con el francés por calidad cuando ya no es ni la cuarta parte de lo que fue. Jamás debió permitir que Vini tirara el penalti, cuando es el especialista más mediocre de los que conocemos. No mete uno. Imagínense que el resultado estuviera apretado y esta lumbrera se carga el partido.

La cúpula de la Casa Blanca tiene mucha culpa de que Vinicius trate de hacer lo que le dé la gana. Que el Madrid hiciera el ridículo y que no fuera a recoger el "balón de playa" de Vini, fue un ridículo mundial. Es el nudo gordiano de lo que ocurre en la actualidad. Y encima se aprovecha de la generosidad de Mbappé. Me parece un crímen futbolístico.

También tengo la impresión de que alguien da dinero para que juegue Mastantuono. Un petardo, cojo de la pierna derecha y que es incapaz de hacer algo relevante. No hubo más que fijarse en que en tan solo una jugada de Endrick le dejaba en ridículo al argentino. Y Brahim en la grada. Son imposiciones a Xabi Alonso, de las que no parece evadirse.

Ahora los shows se deben ver lejos del Bernabeu. Para empezar, el Liverpool, un equipo en crisis que el Madrid puede agravar.

El Madrid golea al Valencia, suma seis triunfos seguidos y zanja el ruido con Vinicius antes de Anfield

El Madrid golea al Valencia, suma seis triunfos seguidos y zanja el ruido con Vinicius antes de Anfield

Seis victorias seguidas después de la derrota del Metropolitano hablan a la perfección de cómo el molde de Alonso comieza a cuajar en el césped del Bernabéu. Ante el Valencia y otra vez con Mbappé como estrella anotando un doblete, acompañado de los golazos de Bellingham y Carreras, el conjunto blanco sumó el décimo triunfo en Liga en 11 encuentros, el 13º si contamos los tres de Champions. Unos datos que asustan camino de Anfield y que zanjan el ruido de la polémica con Vinicius. [Narración y estadísticas (4-0)]

Xabi Alonso anunció el viernes que no habría «ninguna represalia» hacia el brasileño por su reacción al cambio del clásico y lo cumplió. El delantero fue titular, recibió el cariño de la grada, como su entrenador, fue parte del triunfo de su equipo ante el Valencia y terminó sustituido en el minuto 79 justo a la vez que Mbappé. Decisión inteligente de Alonso y choque de manos entre ambos en el área técnica. «Asunto zanjado», como advirtió en la previa, y a mirar hacia otro lado hasta que el foco mediático apriete de nuevo.

Sobre el césped, el Madrid de Xabi clavó una tabla más en la vía que quiere construir para que su tren llegue a estaciones más lejanas que el curso pasado. Fue intenso en la presión, vertical hacia la portería rival y fino en la definición. Todo, claro, ante un Valencia inerte, hundido anímica y futbolísticamente, incapaz de respirar con balón y distraído en las acciones defensivas. Un cúmulo de situaciones que dejaron el corto 3-0 del descanso. Pudo ser peor.

A la espalda de los mediocentros

Con Güler y Bellingham sueltos por delante de Tchouaméni, Mbappé moviéndose con libertad y Mastantuono y Vinicius muy abiertos en las bandas, el Madrid se impuso con lógica en los espacios, aprovechó la debilidad valenciana en la espalda de los mediocentros y llegó con facilidad al área de Agirrezabala.

En los primeros 15 minutos, Mbappé, Bellingham y Vinicius probaron al portero y el Valencia apenas pasó del medio del campo, aguantando el empate hasta que una mano de Tárrega en un córner, revisada por Busquets Ferrer en la pantalla del VAR, permitió a Mbappé abrir el marcador desde el punto de penalti. El galo, que había fallado ante el Barça, repitió el lado del clásico pero definió abajo, superando la estirada del guardameta.

El tanto hundió todavía más el duelo hacia las redes de los de Corberán y el Madrid disfrutó. Movió rápido la pelota, se asoció, intercambió posiciones y estuvo muy intenso en la defensa tras pérdida. En el 30, uno de esos movimientos lo aprovechó Güler para situarse sin marca en la frontal del área. Lo vio Bellingham al hueco, el turco tuvo pausa, vio a Mbappé en el área y le puso un balón medido para que el francés rematara cómodo el 2-0.

Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.

Bellingham, ante Santamaría, el sábado en el Bernabéu.EFE

Al Valencia le temblaban las piernas fruto de una delicada situación en la tabla, con nueve puntos en diez encuentros. Los pases no eran finos y llegaban tarde a muchos duelos. Como Thierry, que hizo penalti sobre Carreras en el 41. Un penalti de falta de concentración y de olvido del contexto. A pesar del error del lateral, Vinicius, obsequiado por Mbappé con el lanzamiento, envió el balón al cuerpo de Agirrezabala.

Se mantuvo el 2-0, pero sólo por un minuto, porque Bellingham se sumó a la fiesta con un disparo potente desde la frontal que sorprendió al portero y se coló por el lateral interno de la red. El inglés, en el tercer encuentro consecutivo marcando, mostró de nuevo que parece haber recuperado la chispa.

El gol, más allá del tópico, fue psicológico para todos. Alonso retiró del campo a Tchouaméni, con amarilla, y a Güler, con molestias en un tobillo, y dio entrada a Ceballos y Camavinga. El cambio llamaba a un fútbol de más control y así fue. Los blancos durmieron el duelo y las sustituciones del Valencia tampoco abrieron demasiado el partido. Al revés. El cuadro de Corberán firmó los tres de desventaja y quiso resguardarse para intentar algún contragolpe imposible que, claro, no sucedió.

Primer gol de un español

El partido se aceleró cuando quiso Vinicius, que protagonizó los mejores momentos de la segunda parte hasta que Xabi decidió enviarle al banquillo en el 79. Antes, había corrido por banda para asistir a Mbappé y a Bellingham, pero se encontraron con el portero.

A partir de los cambios de los dos delanteros, el Madrid y la noche vivieron en los pies de Rodrygo y Endrick, haciendo el joven brasileño su debut esta temporada entre rumores de una posible cesión en enero. Provocó una amarilla, fue intenso en los duelos y vio desde el área el golazo de Carreras por la escuadra desde el pico izquierdo del rectángulo. El primer gol de un español en el Madrid este año, que consolidó las sensaciones de un partido roto.

El Madrid aterrizará en Anfield con seis triunfos seguidos y con la moral en el cielo, consciente de que llega a una plaza que el curso pasado cimentó su techo definitivo en Europa. Eran otros tiempos. Otro entrenador y otro Madrid.

El Atlético despierta al final y golea a un Sevilla inofensivo

El Atlético despierta al final y golea a un Sevilla inofensivo

En la hora de las siestas, dos equipos no quisieron despertar a los españoles en una costumbre sagrada hasta que apareció el jugador que no entiende de cabezaditas. Giuliano es como un coche de radiocontrol que pasa de cero a 100 en un instante. De la que despertó el argentino, se terminó la tranquilidad, aunque ya fuera ganando el Atlético por un penalti provocado por un fallo de Nianzou. Suyo fue el pase de gol a Almada y dio otro a Griezmann que no concretó, aunque anotara el francés dos minutos después para cerrar la goleada. [Narración y estadísticas, 3-0]

El duelo había empezado con una alineación arriesgada, en busca del toque perdido con la lesión de Barrios. Se la jugó el Cholo con Álex Baena como acompañante de Koke en el medio y el almeriense se lo tomó muy a pecho. Meritorias su carreras para tapar a Peque entrenado por el carril del 10. También verle basculando de banda a banda e intentando tapar huecos en fase defensiva. Pero faltaba algo.

Faltaba ése último pase que sólo un tipo como el de Roquetas puede dar en el Atlético de Madrid. Esa visión de Griezmann, que empezó en el banquillo y sería su recambio, se ha trasladado al 10 rojiblanco. Así, con el transcurrir de los minutos, se podía ver el tema de la manta que nunca cubre los pies y la cabeza a la vez. Pero, muy avanzado un atípico primer tiempo en el Metropolitano, donde la posesión fue del visitante y no del local, apareció la magia del centrocampista rojiblanco donde suele mostrarse.

El primer toque de varita fue un pase en profundidad desde la frontal a Sorloth que el noruego estrelló en el pecho de Vlachodimos. El segundo fue cinco minutos después y el destinatario fue el mismo. En esta ocasión, el ariete cedió de pecho a Nico para que el argentino reventara la base del palo. Ése es el Baena que quería el respetable, el que vale la entrada. Las habilidades del almeriense en campo rival no son ni parecidas a las de campo propio.

Salvados los últimos diez minutos, el primer tiempo fue bastante plomizo. El control correspondió al Sevilla. Puso más presión y control de pelota el conjunto de Almeyda que el del Cholo, pero no tuvo ninguna profundidad. No se le contaron paradas a Oblak y apenas cuatro disparos fuera, pero siempre lejanos y desde posiciones poco ventajosas salvo el de Vargas, casi al final. Poco antes, el guardameta sevillista sí tuvo que esforzarse cuando Sorloth peinó un balón para Nico que el argentino no logró acertar.

Nico remata ante Vlachodimos.

Nico remata ante Vlachodimos.FERNANDO VILLAREFE

Malas noticias para el Atlético es que Julián Álvarez apenas hubiera tocado el balón los primeros 45 minutos. Aunque las estrellas ya sabemos que aparecen cuando quieren, y cuando lo hacen, suelen modificar partidos. De hecho, ha tenido muy buenos encuentros por detrás del punta este curso. De hecho, tuvo un cabezazo recién iniciada la segunda parte con un gran centro de Sorloth. Respondió con otro similar poco después Isaac Romero. La igualdad se mantuvo a la salida de los vestuarios.

Despertar final

A la hora de partido, el diagnóstico era muerte por aburrimiento. Incluso el público estaba apagado hasta que Nianzou decidió despejar a Giménez y se encendieron las masas. Hernández Maeso necesitó del VAR, pero una vez en la pantalla no dudó tras ver el tatuaje que le hizo al uruguayo el sevillista. Julián Álvarez no perdonó, como habitualmente y Simeone respondió quitando a Sorloth por Almada y a Nico por Gallagher. Más control y menos vértigo.

Ese mensaje lo aceptó el Sevilla y al minuto ya respondió con un disparo de Gudelj que mandó Oblak a córner. Un espejismo. De hecho, ese pasito adelante, ese espacio atrás, lo quiso aprovechar un jugador que nunca duerme. Giuliano no acepta siestas, robo, diagonal, pase atrás y gol de Almada. Es increíble la capacidad del argentino para revolucionar partidos dormidos.

Con los suyos despiertos, el partido ya fue una cuesta abajo en la que Griezmann, que había salido por Baena, no quiso concretar otra asistencia de Giuliano, que le había dejado sólo ante Vlachodimos. Sin embargo, no perdonaría poco después el francés. Quiso el siete sumarse a la fiesta con un disparo cruzado tras una contra con el Sevilla ya volcado. Qué bien viene un hombre que nunca duerme.

Un Atlético de 'sofá y manta': en noviembre viajará 50 kilómetros frente a los 11.750 del Real Madrid o los 7.902 del Barça

Un Atlético de ‘sofá y manta’: en noviembre viajará 50 kilómetros frente a los 11.750 del Real Madrid o los 7.902 del Barça

Entre el Metropolitano y el Coliseum hay 23,3 kilómetros por carretera, ida y vuelta, 46,6. Esa es la distancia que el Atlético de Madrid tendrá que recorrer durante el mes de noviembre. El Getafe es el único partido fuera de los rojiblancos de los próximos seis encuentros, cuatro de liga y dos de Champions League. Lo que significa que el club colchonero no tiene que salir de la Comunidad de Madrid durante un mes de competición. "Al final todo se compensa", responden fuentes del Atlético, que tienen un mes de diciembre más movido.

El vecino, por contra, tendrá que desplazarse 5.875 kilómetros durante el mismo periodo, 11.750 si es ida y vuelta, y el FC Barcelona recorrerá 3.951 kilómetros de ida y 7.902 si contamos también el retorno. Si el Atlético jugará ante el Sevilla, Levante y Oviedo en casa en Liga, hará lo propio en Champions ante el Unión Saint Gilloise y el Inter de Milán. El Barça se enfrentará en casa a Elche, Athletic y Alavés en Liga y fuera en competición doméstica lo hará con el Celta y en Europa ante Chelsea y Brujas. "Lógicamente es mucho mejor no salir de Madrid, pero luego en diciembre también tenemos varios partidos seguidos fuera" recuerdan desde el entorno rojiblanco.

Pero el Madrid tiene la situación contraria a los colchoneros. Todos los partidos de noviembre de los blancos son fuera de casa menos el encuentro contra el Valencia del día 1. Así, el equipo de Xabi Alonso se desplazará a Vallecas, el único que se juega dentro de la Comunidad, a Elche y a Girona en Liga. En Champions viajará a Liverpool y a Atenas.

Lógicamente, también hay que mencionar que muchos futbolistas de los tres grandes del fútbol español tendrán parón internacional entre el 10 y el 21 de noviembre. El Atlético, que cuenta con media selección argentina, perderá a muchos de sus internacionales para el duelo amistoso ante Angola en el país africano del día 14. Por contra, los internacionales españoles viajarán a Georgia el 15 y recibirán a Turquía en La Cartuja el 18. Habrá que ver cuántos aporta el FC Barcelona a esos encuentros, aunque muchos de sus internacionales están lesionados o tocados. El Madrid también sufre un gran éxodo en estos paréntesis.

El Cholo siempre se ha mantenido muy crítico con respecto al calendario que hoy favorece al Atlético de Madrid. El argentino ha llegado a comentar en varias ocasiones que durante el año se intenta "descansar más que entrenar" ya que al estar en tres competiciones es complicado realizar entrenamientos demasiado específicos tácticamente. Aunque el pasado domingo, en la sesión abierta al público, se pudo ver cómo los que fueron titulares ante el Betis realizaron una labor específica de mejora de la presión y basculación de una banda a otra. Eso sí, apenas 15 minutos.

No obstante, desde el club aseguran que, pese a reducirse los viajes, no da tiempo a hacer más entrenamientos específicos. "Lo fundamental es que el jugador tiene más descanso, en eso sí que se le saca partido", apuntan fuentes del vestuario. Los futbolistas están encantados con este mes y lo agradecen especialmente cuando vienen de una temporada en la que tuvieron que desplazarse a Estados Unidos por el Mundial de Clubes.

Menos fatiga muscular

Los expertos en la salud física de los jugadores son contundentes. "Es lo mejor que les puede pasar", explica Alejandro Lanchas, ex fisioterapeuta del Leganés y director del centro 180º. Para el especialista jugar en casa "elimina el estrés del viaje y reduce la fatiga a nivel muscular" lo que, lógicamente, beneficia a la hora de prevenir lesiones en los jugadores. Recuerda que vuelos de más de dos horas producen "acortamiento de las cadenas musculares" que pueden afectar a nivel deportivo. "Ya no es sólo el estrés del viaje a nivel físico, salir de tu casa y separarte de tu familia afecta a nivel emocional", añade el fisioterapeuta.

Encima, el Atlético afronta este mes con la enfermería casi vacía. Tras el susto dado por Pablo Barrios en el partido ante el Betis, parece que el internacional español no podrá estar ante el Sevilla en el encuentro de esta tarde en el Metropolitano, pero quizás llegue para el duelo de Champions ante el Union Saint Gilloise. Es el único lesionado de Simeone para este mes de "sofá y manta" en casa. Para noviembre ni le hace falta al Atlético haber roto el maleficio de sus duelos a domicilio ante el Betis. Sólo tendrán que afrontar lejos del Metropolitano el partido ante el Getafe, un duelo, por cierto, en el que se despidieron prácticamente de la lucha por LaLiga la temporada pasada.

Paliza del Getafe, 0-11, y sorpresa por la derrota del Oviedo ante el Ourense

Paliza del Getafe, 0-11, y sorpresa por la derrota del Oviedo ante el Ourense

Hay milagros imposibles y sorpresas recurrentes. Ambas situaciones son las que trae la Copa del Rey en sus primeros compases, especialmente cuando entran en los bombos los equipos de Primera División. El milagro imposible fue el de la familia Mayoral o el del Negreira, no pudo ganar el Inter de Valdemoro al Getafe, que le goleó, ni tampoco el equipo de apellido prohibido en el fútbol a la Real Sociedad.

Por contra, el Oviedo es la sorpresa. el primer grande caído ante un rival de inferior categoría. Fue el Ourense, de primera RFEF, el que dio la campanada en la prórroga y lo hizo por dos tantos. Menudo inicio el de Carrión en esta vuelta al conjunto ovetense. El Sevilla sufrió en el inicio en el Salto del Caballo con el Toledo, de Tercera RFEF, pero consiguió sacar el partido adelante con el oficio que le ha traído la llegada de Matías Almeyda.

Los carbayones tuvieron uno de los partidos más complicados para los Primeras en esta ronda inicial. El Ourense es un equipo tapado de la antigua Segunda B con más fútbol del que dicta su categoría. Pese a que los de Carrión se adelantaron hasta en dos ocasiones, los gallegos lograron llevar el partido al tiempo añadido en el 94. En la prórroga fueron muy superiores a los asturianos y la renta pudo ser mayor si aciertan con el penalti que erró Guerrero en el último minuto.

En el partido del Getafe hay que destacar a otro delantero que no es Borja Mayoral, aunque el de Parla anotó un doblete. Fue Juanmi, con poca participación este temporada por culpa de las lesiones, quien volvió por la puerta grande a la titularidad y anotó un póker en el 0-11 al equipo del mayor de los Mayoral. El Coliseum, estadio en el que pidió jugar el Inter de Valdemoro, se les hizo demasiado grande a los modestos fubolistas de un equipo que milita en la Primera Autonómica de Madrid, la sexta categoría del fútbol.

Otra de las goleadas de la jornada la propinó el Valencia al Maracena. Necesitaba este espaldarazo Corberán tras los últimos resultados cosechados en Liga. Los goles del conjunto ché, una manita, se repartieron entre toda su pléyade de delanteros. Partido fácil y a centrarse en LaLiga.

El Girona, por su parte, sufrió lo suyo también ante un Constancia al que venció 2-3, pero un gol a 10 minutos del final consiguió llevar el partido a la prórroga. Una vez en el tiempo añadido, los cambios, especialmente la salida de Tsygankov y Vanat, pusieron fin al sueño del equipo mallorquín que milita en Tercera Federación pese a su tanto en las postrimerías del encuentro.

La Real Sociedad cumplió con su papel sin brillo ante el gallego Negreira. Más allá del apellido, los donostiarras se hicieron con el choque sin polémicas arbitrales y con la sobriedad que da la falta de gol de este equipo. Anotó tres tantos, y con ellos terminaron con el sueño de este conjunto humilde que fue pasando rondas hasta obtener este premio gordo.

También los equipos de Segunda consiguieron en su mayoría ganar con suficiencia sus partidos de esta Primera Ronda. Racing de Santander y de Ferrol, Cádiz, Granada, Burgos, Albacete y Huesca estarán en el siguiente bombo de la Copa del Rey. No así Las Palmas, que cayó ante el Extremadura por 3-1, un equipo de Segunda Federación.

Hoy debutan el Osasuna de Lisci, que no atraviesa su mejor momento, como tampoco el Mallorca de Arrasate. Mientras que también lo harán Elche, Rayo y Villarreal, el único equipo que se encuentra entre los tres primeros de LaLiga en Primera División. Será más difícil, por la entidad de los rivales, que esta jornada se preste a sorpresas como la que ha sufrido el Oviedo de Luis Carrión.

El CTA considera que Soto Grado se equivocó en dos decisiones claves del clásico: "Lamine se anticipa"

El CTA considera que Soto Grado se equivocó en dos decisiones claves del clásico: “Lamine se anticipa”

El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha considerado erróneas las dos decisiones de César Soto Grado en el clásico entre Real Madrid y Barcelona, que corrigió con acierto el VAR. Según el organismo, la acción de Vinicius con Lamine Yamal no fue penalti y la mano de Eric García debió sancionarse como pena máxima.

En su Tiempo de Revisión, espacio audiovisual semanal donde se revisan las jugadas polémicas de la jornada pasada elegidas por un comité de expertos, dos de los análisis fueron de estas acciones ocurridas en el partido en el que los blancos vencieron a los culés en el Bernabéu.

La primera que se estudia en la pieza es la de Lamine Yamal con Vinicius, que Soto Grado castigó inicialmente como penalti, aunque fue corregido por el VAR en el que estaba Javier Iglesias Villanueva. Marta Frías, portavoz del CTA, explica que "el defensor barcelonista se anticipa, gana la posición y va a disputar el balón". Posteriormente, añade que el que la sanción corresponde al que golpea y este es el futbolista brasileño.

Así, el CTA considera incorrecta la decisión del árbitro de campo y correcta y justificada, porque "es un error manifiesto" la intervención del VAR. Lo mismo que apunta en la siguiente jugada polémica que es la de Eric García y Bellingham.

"Sin opciones de jugarlo legalmente, el defensor realiza un movimiento claro con su brazo izquierdo para cortar la jugada", comienzas Frías la explicación de la visión del CTA. "El movimiento del brazo es intencionado y antinatural buscando ampliar el volumen corporal para impedir el avance del balón", concluye la portavoz.

El Atlético pone fin a su maldición a domicilio ante el Betis

El Atlético pone fin a su maldición a domicilio ante el Betis

Había que luchar contra el Betis y contra una maldición. Jugar lejos del Metropolitano era hacerlo contra el conjuro de una bruja, 11 victorias de 36 duelos. Los verdiblancos, encima, fueron el barro desde que el Atlético se impulsó la temporada pasada para inaugurar su gran racha que le llevó a ser campeón de invierno. El lunes fueron un tobogán, con algún bache, pero sin grandes amenazas. Valieron los goles de Giuliano y Baena y un Oblak sólido. [Narración y estadísticas, 0-2]

Quizás cueste sentirse en casa cuando uno juega en el exilio. Aunque voluntario, no es lo mismo el Villamarín que la Cartuja. Quizás por eso el Betis pareció llegar tarde al encuentro y se encontró con el zurriagazo de Giuliano con la zurda, que le puso el partido cuesta arriba. Un gol que no retrasó al Atlético sino que le animó a ir hacia delante, a incrementar la presión y a aprovecharse de la siesta verdiblanca.

Tardó casi 20 minutos en Betis en salir al césped de la Cartuja. Se agarró a sus extremos, como no podía ser de otra manera con la ausencia de Isco, su principal puntal ofensivo cuando está en el campo. Antonio de Triana puso un centro al que Cucho no llegó por centímetros y luego Abde obligó a Oblak a un paradón de esos para hacerse un póster.

El Atlético no se agobió con ese despertar y con perder la posesión. Saben los de Simeone que también tienen nombres para correr como Nico y Giuliano. El Cholito se aprovechó a la media hora de partido de un despiste de Ricardo Rodríguez y de la lentitud de Amrabat para llegar casi al área pequeña de Pau, pero se terminó embolicando y cedió a Julián, que no pudo concretar. El argentino dio el susto en el banquillo del Atlético poco después. Simeone se llevó las manos a la cabeza cuando vio a su estrella quejarse del codo izquierdo, pero fue un pisotón.

Amrabat se ha sentado en la medular de Pellegrini. Sonó por cierto para la de Simeone, y se entiende. Omnipresente el 14 hasta que le sorprendió otra contra fulgurante ante la perplejidad de los béticos. Y es que se quedaron protestando un penalti sobre Natan mientras los rojiblancos salían como centellas. Julián cedió a Baena en el pico del área y el almeriense amagó con un disparo, se abrió un paso y la colocó en la escuadra. El primer aviso fue un cañito a Amrabat a los segundos del inicio del duelo y el segundo fue ese tanto de bandera.

Giuliano, tras anotar un tanto ante el Betis.

Giuliano, tras anotar un tanto ante el Betis.CRISTINA QUICLERAFP

La segunda parte la anunció Abde con un lanzamiento de falta que despertó la Cartuja. Habían pasado 10 minutos anodinos, pero el disparo del marroquí conectó al Betis, que empezó a inclinar el campo sobre la portería de Oblak. A ello también contribuyó la salida de Lo Celso, el argentino da un punto más de creatividad al ataque bético a falta de Isco, dejarlo en el banquillo da solidez, pero dos goles abajo obligaba a tomar riesgos.

Simeone, por contra, sacó a Julián y Baena, sus dos mejores peloteros, por Griezmann y Sorloth. Sólo tres partidos completos ha jugado el 19 rojiblanco esta temporada, sintomático. Aún quedaba media hora y cualquier cosa podía pasar, así que un gol del Betis iba a despertar rencores. Casi lo hace Lo Celso a los cinco minutos, pero respondió bien Oblak.

La charla con Sorloth

Se esperaba más actitud del noruego, especialmente después de la charla con el Cholo en el entrenamiento abierto al público del domingo. Le felicitó el argentino por su labor en Londres, donde el Atlético perdió 0-4. Cosas de entrenador. Hay que tener a todos remando a favor, aunque su aportación sea infinitesimal respecto al curso pasado.

Los rojiblancos sólo tuvieron que aguantar a pie quieto las embestidas sin mucho filo del Betis. Quizás un remate en área pequeña de Bakambú, que salió por Cucho, fue lo más cerca que los béticos tuvieron acercarse en el marcador. No hubo muchas más claras ni para un lado ni para otro. Se rompió el maleficio con oficio. Que valga la rima consonante en tierra de poetas. Tranquilidad para el Cholo, que no ve cómo se aleja más el vecino. Aún está lejos, pero el Atlético es cuarto.

Las 72 horas (y las palabras de Lamine Yamal) que calentaron en silencio al vestuario del Madrid: "Hablar es barato"

Las 72 horas (y las palabras de Lamine Yamal) que calentaron en silencio al vestuario del Madrid: “Hablar es barato”

"Esta victoria es importante por el convencimiento de que podemos ganar grandes partidos". La sonrisa de Xabi Alonso era evidente en los pasillos del Santiago Bernabéu. Tan evidente como la necesidad del Real Madrid de ganar un partido de semejante calibre tras las derrotas contra el Arsenal, el propio Barcelona y el PSG el curso pasado y el 5-2 recibido en el derbi madrileño del Metropolitano hace unas semanas.

El 2-1 de Chamartín llegó tras 72 horas de escucha y lectura sobre las palabras de Lamine Yamal, que calentó el clásico el jueves por la noche en una charla de la Kings League, la liga de streamers de Gerard Piqué en la que el delantero del Barcelona es el presidente de uno de los clubes. "Sí, roban y se quejan", respondió Yamal, preguntado sobre si el equipo de Ibai Llanos, 'Porcinos FC', era "como el Madrid". "La última vez que he ido al Bernabéu... ¿Cuánto? 0-4", repitió el de Rocafonca en esa conversación.

Ese comentario se hizo viral y llegó rápidamente al WhatsApp del vestuario del conjunto blanco, que lo repitió durante los entrenamientos de viernes y sábado, aunque mantuvo un silencio obligado. Había orden de no responder antes del partido y de centrar todos los esfuerzos, la rabia y las ganas en los 90 minutos del clásico. El propio Xabi Alonso no quiso valorar las declaraciones de la estrella culé, insistiendo en la rueda de prensa previa al duelo que "no voy a entrar". "Hay declaraciones de mucha gente en Barcelona y no puedo analizar todas", dijo.

El Madrid tenía en la cabeza los cuatro clásicos perdidos la temporada pasada, dos de ellos en las finales de la Supercopa y la Copa, y el mensaje era claro: "Silencio hasta el partido". No hubo respuesta pública ni mensajes indirectos en redes sociales. Sólo silencio.

Quizás así, en esa rabia contenida de la plantilla madridista después de siete meses sin ganar a un equipo de la máxima elite europea, de cuatro clásico perdidos y de las palabras de Lamine, todo estalló tras el pitido final.

Bueno, realmente todo estalló tras la expulsión de Pedri, ya en el descuento, cuando el Madrid entendió que había ganado el partido. Los jugadores que estaban en el banquillo blanco celebraron la roja al centrocampista canario como si fuera el pitido final y ambos grupos de suplentes se enzarzaron en la primera tangana de la noche, con Vinicius, Lunin, Ferran y Fermin como protagonistas y con Raphinha y Rüdiger, lesionados y no convocados, apareciendo por el césped para separarlos.

El portero ucraniano acabó expulsado y hubo amarillas para Vinicius, Rodrygo, Militao, Fermín, Ferran y Balde, hasta que unos minutos después, con el final, llegó el turno de la respuesta madridista a las declaraciones de Lamine. La rabia contenida.

La pelea

Carvajal, capitán de los blancos y compañero de Yamal en la selección, se cruzó con el culé al final del partido y le hizo un gesto con la mano, como diciendo "has hablado mucho". A lo que Lamine, mientras se iba a vestuarios, respondió retándole a ir al túnel. Ahí llegó corriendo Courtois para recriminarle las palabras al joven delantero y se armó la tangana general. Y Vinicius, caminando hacia el túnel, le repitió "hablas mucho" a Yamal, mientras éste le decía también de ir a vestuarios.

"A mí me gusta, si Lamine quiere hablar no hay problema. El partido se juega en el campo y hemos ganado. Me gusta, nos ayuda a competir", dijo Tchouaméni unos minutos después, ya en la zona mixta del Bernabéu. En Instagram, el galo publicó un vídeo que decía "supongo que esto es lo que todos queríais ver, eh".

"No sé si son consecuencia de una cosa o de otra", dijo Xabi Alonso sobre las palabras de Lamine y la reacción de sus jugadores al final. "Ha sido la tensión del momento, estos piques y tanganas han pasado siempre. No hay que asustarse", insistió.

Pero en redes sociales, sus jugadores pasaron del silencio obligado al éxtasis. "Hablar es barato", escribió Jude Bellingham, autor del segundo y definitivo tanto del partido. "Esto es el Madrid y el Bernabéu", publicó Carreras.

"No sé si estaba extramotivado, pero el equipo estaba muy motivado", insistió Alonso ante los medios. "Lo hablamos en la previa, que era importante el partido, ver de dónde veníamos y lo que podía suponer una victoria. Necesitaban esta sensación de partido grande y la motivación era completa", explicó el tolosarra.