'Déjà vu' en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

‘Déjà vu’ en París: un PSG en llamas protagoniza una semana de repescas en Europa

Sorpresas y mayoría italiana en esta repesca de la Champions en la que aristocracia y nuevos ricos se verán las caras por ocho puestos en los octavos de final, donde esperan cuatro equipos británicos entre los mejores de esta edición de la máxima competición europea de clubes. Más allá del fiasco del Real Madrid, la sorpresa de esta ronda, que se jugará esta semana y la siguiente, se escribe en francés y no precisamente por el Mónaco del que salió Mbappé.

La vida sigue igual en París, o al menos se repite el patrón del año pasado para el PSG. Si en la primera edición de este formato se colaron por los pelos, dos partidos consecutivos sin ganar le han dejado fuera del top-8 este curso. No cabe duda de que Luis Enrique ya fue capaz de enderezar el rumbo la temporada pasada y triunfar en todas las competiciones que disputaron los franceses menos en el Mundial de clubes, donde fue barrido por el Chelsea. No obstante, las últimas derrotas ligueras han escocido en el vestuario y han generado fricciones que el asturiano ha sofocado de un plumazo, al menos de cara al exterior.

"No permitiré que ningún jugador se ponga por encima del club". Así respondió el técnico al Balón de Oro, Ousmane Dembélé, después de que éste tildara de "individualistas" a sus compañeros tras la derrota ante el Rennes en liga. Fuera de la Copa francesa en enero tras caer derrotados en el derbi de la capital, el primer título nacional que pierde Luis Enrique desde su llegada, la Champions debe servir de bálsamo frente a un Mónaco ante el que ya perdió en la Ligue 1 pese a que jugó 15 minutos con uno más. El conjunto del Principado sufrió un duro correctivo ante el Real Madrid, pero es un equipo que se ha mostrado muy serio a lo largo de la competición continental.

En las eliminatorias con participación italiana, quizás el Inter de Milan sea el que más posibilidades tenga para pasar ante un sorprendente Bodo Glimt. Los noruegos certificaron su clasificación ganando en el Metropolitano en el último duelo de esta fase de grupos, aunque su verdadera fortaleza se ha mostrado principalmente en su campo, donde consiguieron vencer con facilidad al Manchester City de Guardiola. Los neroazzurri gobiernan con mano de hierro la Serie A gracias a un Lautaro Martínez que ha marcado en cuatro de las últimas seis victorias seguidas de los milaneses. La última, precisamente, ante una Juventus que jugó con uno menos más de una parte.

Los turinenes, presentes también en esta repesca, deben vencer a un irregular conjunto turco, el Galatasaray, plagado de grandes individualidades, pero con poca capacidad para realizar un buen juego colectivo. Sané, Osimhen o Icardi intentarán hacer valer el gran potencial ofensivo del conjunto de Estambul. La otra eliminatoria con un equipo italiano enfrenta al Atalanta con el Borussia Dortmund, un duelo vertiginoso y a cara de perro entre dos conjuntos apenas separados por dos puntos y dos puestos en la clasificación. Los amarillos, finalistas hace apenas dos años, cuentan con una plantilla muy compensada entre la veteranía de Emre Can y la juventud de Jobe Bellingham, hermano del madridista, Jude.

Un inglés ante el peligro

El Newcastle es el único equipo inglés que no hizo los deberes en la fase de grupos, pero bien es cierto que tuvo partidos muy duros como ante el Barcelona y el propio PSG, en el que consiguieron sacar un valioso empate. Los británicos tienen al rival, en principio, más débil de esta repesca. El Qarabag, equipo al que venció el Athletic en San Mamés, sumó bastantes puntos al principio de esta fase de grupos y luego ha podido vivir de las rentas.

El Olympiakos de Mendilibar ha seguido el paso contrario, apurando sus opciones en los últimos duelos de la fase de grupos para colarse en esta repesca en la que se enfrentará al Bayer Leverkusen. Ambos ya se vieron las caras en el Pireo hace menos de un mes con victoria para el equipo de Atenas. La gran amenaza griega, El Kaabi, sólo ha marcado un tanto desde su vuelta con la selección y necesitarán de su olfato si quieren seguir adelante en este torneo. El 27 de febrero se sortearán los octavos de final, con los que triunfen en esta ronda y los ya clasificados en el top-8.

El Barcelona firma otra noche horrorosa en Girona y cede el liderato al Real Madrid

El Barcelona firma otra noche horrorosa en Girona y cede el liderato al Real Madrid

Actualizado

El Barça perdió doblemente en Montilivi. Por un lado, cayó por 2-1 ante un Girona que fue capaz de remontar el primer tanto del duelo, obra de Cubarsí, por medio de Lemar y Fran Beltrán. De nada les sirvió a los barcelonistas quejarse de una posible falta sobre Koundé que lo dejó fuera de la acción. El tanto subió al marcador y certificó lo que ya planeba sobre sus cabezas con el momentáneo empate: la recuperación definitiva del primer puesto de la tabla por parte del Real Madrid de Arbeloa. Una derrota que, aunque no fue tan batacazo como el firmado ante el Atlético en la Copa, evidencia que los de Hansi Flick no pasan ahora por un buen momento. Los problemas, además, podrían acumulársele al germano, con una más que previsible lesión de un Eric García que este curso es fundamental en sus planes.

Si el duelo se fue al descanso con 0-0 en el marcador no fue precisamente porque los dos contendientes no pusieran de su parte para lograr que se movieran en un sentido u otro. El Barça fue el que tuvo las ocasiones más claras. Sobre todo, con dos balones que Raphinha, recuperado este mismo lunes para la causa tras unas molestias fisicas, y Lamine Yamal estrellaron en el marco de la portería de Gazzanigga. Especialmente doloroso, para los barcelonistas, fue la opción marrada por el de Rocafonda. Al filo del descanso, tenía un lanzamiento desde los 11 metros después de que Blind cometiera un penalti tan ahorrable como claro tras pisar a Olmo en el área de los locales, en una acción precisamente engendrada por el joven crack azulgrana.

Ese penalti desaprovechado fue, en gran parte, la constatación de que que a Lamine no le acababan de salir las cosas sobre el césped, por mucho que buscara una y otra vez mutar su suerte. Mucho antes, en los primeros compases del duelo, ya había tenido un uno contra uno con el meta del Girona en el que no acertó a enviar tampoco el balón al fondo de la red. La jugada, de hecho culminó con una parada a decir verdad bastante cómoda de Gazzanigga. Los de Míchel, por su parte, también sumaron varias incursiones hacia la portería de un Joan García que no acabó de verse exigido seriamente por sus rivales. Y, cuando ocasionalmente debía intervenir, lo hacía transmitiendo su habitual seguridad. La velocidad de Vanta, quien no acertó a rematar por milímetros un muy buen centro de Bryan Gil, amenazó una y otra vez a los azulgrana con la posibilidad de hacerles revisitar fantasmas en absoluto lejanos. Los locales, pese a todo, no supieron sumarle la contundencia necesaria a su innegable efervescencia ofensiva.

El descontrol al que parecían encomendarse unos y otros nada más arrancar el segundo tiempo invitaba a pensar que el marcador no tardaría mucho, por fin, a abandonar el 0-0. Pau Cubarsí, con un tremendo testarazo a centro de Koundé, se encargó de poner por delante a los azulgrana con el que, de hecho, era también su primer gol en la Liga desde que defiende la elástica del primer equipo barcelonista. Pero la alegría del 0-1 no les duró demasiado a los visitantes. Lemar, empujando el balón cómodamente tras una jugada en la que Vanat hizo alarde de fe, no tardó demasiado en volver a poner la igualada en el luminoso. De nada le sirvió a Flick protestar ante Soto Grado lo que él entendía como fuera de juego en el arranque de la jugada del empate gerundense. El 1-1 acabó por instalarse en el luminoso.

El Girona, espoleado por el tanto, firmó varios acercamientos peligrosos al área azulgrana. Sobre todo, uno que obligó a Joan García a firmar una doble parada antológica a la que, no mucho después, le seguiría una gran intervención con el pie para evitar el 2-1. El Barça, por su parte, no lograba encontrar opciones claras para marcar. Y eso envalentonó aún más a un Girona que acabó encontrando el gol del triunfo a apenas tres minutos para el final del tiempo reglamentario con un disparo desde la frontal que dejó al meta azulgrana sin opción a la reacción. El tanto también sería muy protestado por los visitantes, al entender que había falta previa sobre un Koundé que se quedó sin opciones de intervenir en la acción.

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

El Atleti y Simeone: ¿Compensa el caos como forma de vida?

En los últimos 20 días el Atleti ha jugado seis partidos. Goleó a Betis (0-5) y Barça (4-0) en dos de los mejores partidos de la era Simeone y, alrededor de esas exhibiciones, perdió en casa contra el mismo Betis y el Bodo Glimt noruego, cuya plantilla suma la mitad de valor de mercado que Julián Álvarez; fue incapaz de marcar al equipo más goleado de la Liga, el Levante, y decidió salir con suplentes (descanse en paz el glorioso partido a partido) para ser barrido por el Rayo.

Blanco reluciente o negro funerario, ni un mísero gris y todo, insisto, en los mismos 20 días en que usted no ha logrado sacar un rato para llevar el coche a la revisión, ir a cortarse el pelo o acabar esa serie. Si eres una persona ordenada, lógica y estable, hay opciones mejores. Si adoras el vodevil, este es tu sitio. Eso sí, si te gusta hablar de fútbol, aléjate rápido porque si juntas un equipo que es el mejor Liverpool de Klopp los miércoles y el Brasil de ‘Días de fútbol’ los domingos con una afición partida, el resultado es la esquizofrenia.

Tras los grandes días (tres en todo el curso, pero qué tres: los dos comentados y el 5-2 al Madrid), los cholistas salen en tromba a señalar a los antis y a los supuestos antis (cualquiera que ose criticar públicamente una decisión del técnico) con sus clásicos tabernarios de mamar y callar bocas, como si el hastío razonable ante cuatro años de vulgar día a día quedara invalidado por una noche de sexo salvaje.

Y tras cada ejercicio de impotencia frente a un rival menor, se invierten los roles y los que quieren echar a Simeone sacan los megáfonos, como si los argumentos del otro bando sobre el respeto debido a quien resucitó al club, las deficiencias de la plantilla y la zancadilla permanente de unos (aún) dueños cuya única ambición ha sido siempre llenarse el bolsillo no tuvieran una base sólida.

Cada tres días la brecha se agranda y entre medias queda una mayoría de atléticos que sólo quieren que su equipo funcione lo mejor posible y preferirían tener una conversación a una guerra, pero el clima hace imposible el análisis pausado, racional y necesario. El Atleti es un avión ante equipos ofensivos que le dejan espacios, pero el Cholo no ha logrado en todo este tiempo que sepa atacar a rivales cerrados. Ese es el gran problema deportivo, es crónico y es responsabilidad del entrenador. Es un lobo para los grandes y un cordero para los pequeños, lo que le aboca a entregar las ligas en invierno y pelear las copas en primavera, a cenar conservas todos los días del año menos cinco o seis noches que, eso sí, se da un homenaje en DiverXO, a vivir de extremos.

Esto es así y seguirá siéndolo salvo iluminación repentina, y cada vez menos probable, de Simeone. El Atleti debe decidir si compensa el modelo que propone y si su líder aún es la solución o, como Ross y Rachel, es hora de tomarse un descanso. Estaría bien poder discutirlo como personas adultas, pero olvídense. Para bien y para mal, nada es adulto en el Atleti. El caos lo ha devorado.

Fede Valverde se sincera sobre la crisis del Madrid: "Hemos tragado mucha mierda"

Fede Valverde se sincera sobre la crisis del Madrid: “Hemos tragado mucha mierda”

Cada vez que pasa por una zona mixta, Fede Valverde no negocia palabras. Es un libro abierto. Así lo repitió en los pasillos del Santiago Bernabéu después de ganar 4-1 a la Real Sociedad. "Hemos tragado mucha mierda. Hemos pasado por momentos malos, creo que bien merecidos, y al final eso nos hizo cambiar y madurar", admitió el uruguayo, segundo capitán del Real Madrid, ante los medios de comunicación.

El futbolista de Montevideo es uno de los pesos pesados del vestuario y como tal estuvo en el foco de las críticas del público durante las últimas semanas de Xabi Alonso y con las primeras derrotas de Álvaro Arbeloa en el banquillo, algo que según él "es parte del fútbol".

"Hay que saber llevar estos momentos. Cuando las cosas van bien es bonito salir al Bernabéu y que la gente te aplauda, pero cuando no van bien tienen toda la razón en recibirnos de esa manera. No es lo que deseamos, pero es lo que merecemos. Nos apretaron un poco y cambiamos nuestra mentalidad. Las cosas no estaban saliendo como el madridismo ni nosotros queríamos y creo que ahora estamos cambiando esa energía y ese ambiente", reflexionó Valverde, que ante la Real Sociedad volvió a marcar después de poco más de un mes.

El uruguayo, que anotó en las semifinales de la Supercopa de España ante el Atlético, olió puerta tras un buen disparo desde la frontal del área, de vuelta también a la posición de centrocampista tras muchas semanas como lateral derecho. "Arbeloa nos pide mucha movilidad. En la derecha tanto a mí como a Trent y a Arda nos pedía que nos moviéramos bastante, que nos intercambiáramos las posiciones y yo me sentí mucho más cómodo porque siempre recibía de frente en el medio, y no de espaldas en el lateral como cuando jugaba ahí. Así tuve más espacio para conducir, atacar y llegar desde segunda línea", explicó Valverde.

El Madrid ganó a la Real y este lunes viajará a Lisboa para enfrentarse al Benfica en la ida del playoff de Champions League, una cita clave en el devenir de la temporada del conjunto blanco y que llega justo después del desastre de la última jornada de la fase de liga, cuando los del Arbeloa cayeron en Da Luz por 4-2 y dijeron 'adiós' a sus opciones de estar entre los ocho mejores del torneo. Sin esa posición, el Madrid tendría que medirse de nuevo a los de Mourinho por un puesto en los octavos de final. "Estamos en una buena dinámica y ahora que no nos pegue el bajón otra vez contra el Benfica. Hay que ir a por todo en esta semana", aseguró el uruguayo.

En la misma línea se mostró Arbeloa en la sala de prensa, donde advirtió sobre el equipo lisboeta. "Espero que no se repita la historia. Vamos prevenidos de lo que nos espera allí el martes. Es una eliminatoria de 180 minutos, tenemos que salir a hacer un gran partido y ganar", declaró el técnico, que elogió a Vinicius, Trent y Carvajal.

"Llevo un mes viendo a un gran Vinicius, no solo este partido", reconoció Arbeloa, que insistió en que "lleva haciendo partidos de muchísimo nivel y para mí es un jugador que va más allá de los números". "Es capaz de condicionar los partidos", añadió.

Sobre Trent y Carvajal, titular el inglés y con media hora de juego el español, el entrenador admitió que "los necesitamos a los dos". "Me ha parecido un chico muy inteligente, que entiende muy bien el juego y entiende rápidamente lo que queremos de él", dijo sobre el ex del Liverpool.

"Carvajal el primer paso lo ha dado hoy, se merece la ovación del estadio y tenemos muchos partidos por delante. Tanto Trent como Dani vienen los dos de un periodo de baja y no están para 90 minutos en tres días. Les vamos a necesitar a los dos, son diferentes y nos pueden dar cosas diferentes", argumentó Arbeloa sobre el defensa de Leganés.

Trent ordena y Vinicius marca dos penaltis para que el Madrid duerma líder de la Liga

Trent ordena y Vinicius marca dos penaltis para que el Madrid duerma líder de la Liga

El Madrid dormirá este fin de semana como líder de la Liga, a la espera de lo que haga el Barça este lunes contra el Girona, tras cuajar uno de sus partidos más completos de la temporada ante la Real Sociedad, que aterrizaba en el Bernabéu tras 11 encuentros sin conocer la derrota. Gonzalo, Valverde y Vinicius, con dos penaltis anotados, sentenciaron al cuadro txuri-urdin, que empató durante unos minutos gracias a Oyarzabal.

El Madrid no echó de menos a Mbappé, en el banquillo por sus molestias en la rodilla, porque tuvo a Alexander-Arnold. El conjunto blanco, sin un pie con el que construir su juego ni un estilo definido, acostumbraba a depender de las apariciones puntuales de su máxima estrella. Así ha ido sobreviviendo, a su manera, en la Liga y la Champions y en las olas que se han formado en el banquillo. Mbappé como respuesta para todo.

Pero el regreso de Trent al once le devolvió al Madrid visión, calma y sentido. Y la ausencia del galo, un nueve móvil que gusta de escorarse hacia los terrenos de Vinicius, mejoró la disposición espacial del equipo. Gonzalo gobernó el centro, Vinicius creó situaciones por la izquierda, Camavinga y Valverde ayudaron a sus respectivos laterales y Tchouaméni y Güler hicieron suyos los carriles centrales. Fue suficiente.

Y de lo simple nacen los goles. De un golpeo excelso de Trent, de un desmarque intuitivo de Gonzalo y de un toque para desviar el balón hacia la portería de Remiro. Cuatro minutos y el Madrid ya estaba por delante, eso que en otras noches tanto costaba.

Con ventaja en el marcador, le entregó algo de posesión a la Real y el cuadro txuri-urdin creció con la pelota en su poder esperando un error del rival. Un fallo que llegó en el 19, cuando Huijsen midió mal su carrera con Herrera y atropelló al venezolano. Penalti y gol de Oyarzabal desde los once metros. No sería el último de la noche desde esa posición.

A los cinco minutos, Aramburu se equivocó por primera vez ante Vinicius. El Madrid comenzó a decantar su juego hacia el carril del brasileño y éste empezó a amenazar a su par hasta que el lateral picó en un recorte del madridista. Pena máxima, que sin Mbappé transformó el propio Vinicius ante Remiro.

El gol de la Real sirvió de aprendizaje al Madrid, que tras marcar el segundo hizo suyo el juego. Pausó la posesión esperando la presión rival, sin prisa, y aprovechó los espacios y las opciones que aparecieron en la defensa vasca. En el 31, Carreras vio a Valverde en la frontal del área, el uruguayo se giró rápido y encontró la escuadra de Remiro con un disparo sensacional.

El Madrid y el Bernabéu disfrutaban después de varias semanas de dudas tras el desastre de Lisboa, asentada su idea en el lógico reparto de roles aprovechando las bajas de Mbappé y Bellingham. Y siempre desde el pie de Trent, que en el 48, rozando el descanso, casi provoca otro gol.

Minutos a Carvajal

No hubo tiempo para testar sensaciones tras el intermedio, porque a los 44 segundos de la segunda parte Aramburu volvió a arriesgar demasiado ante Vinicius. El brasileño se atrevió con un caño sobre el venezolano, le ganó la posición dentro del área y el defensa se lanzó por detrás. No llegó al balón y el delantero terminó en el suelo. Nuevo penalti, segundo gol de Vinicius y cuarto del Madrid para casi sentenciar la noche en Chamartín.

El contundente resultado animó a Arbeloa a darle media hora a Carvajal después de las polémicas de los últimos días. El lateral, que no jugaba desde el 20 de enero ante el Mónaco, dispuso de los minutos que pedía para recuperar su nivel. El tramo final sirvió para dar oxígeno a los titulares y para que Vinicius buscara, sin éxito, su hat-trick.

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

Trent, Carvajal y la gran grieta que lo condiciona todo en el Madrid

El lateral derecho del Real Madrid lo ha condicionado todo en el sistema de Carlo Ancelotti, de Xabi Alonso y de Álvaro Arbeloa desde la grave lesión de rodilla de Dani Carvajal en octubre de 2024. Un año y medio de dudas, de parches, de partes médicos y de futbolistas jugando en una posición que no era la suya. Una grieta constantemente abierta en el carril derecho que ha lastrado al conjunto blanco a todos los niveles y que ahora, con Trent Alexander-Arnold y el defensa español de vuelta tras sus lesiones, el club espera solucionar de forma definitiva.

Esta noche ante la Real Sociedad, en un duelo que puede hacer que el Madrid duerma líder de la Liga, Arbeloa elegirá a Trent o a Carvajal para el puesto de titular en la banda por primera vez desde que es entrenador del cuadro madridista. Así de dura es la vida en el carril diestro del Bernabéu. Trent no es titular desde el 3 de diciembre contra el Athletic y ha sufrido ya tres percances desde que fichó por el conjunto de Chamartín en junio: uno en el Mundial de clubes antes de la semifinal contra el PSG, otro en septiembre y otro en diciembre.

Lesiones que le han hecho perderse 21 partidos con el Madrid. Su mal fario con la enfermería, además, no ha llegado en la Castellana, porque el curso pasado ya estuvo ausente en 11 duelos entre el Liverpool y la selección inglesa. De hecho, su último encuentro con los Three Lions data del 7 de junio de 2025 y el anterior del 13 de octubre de 2024. Una realidad que le podría dejar fuera del próximo Mundial si no consigue ser constante en Madrid.

Valverde, el titular

Carvajal, por su parte, está en una situación bastante parecida, aunque en su caso el debate sobre su nivel físico levanta mucha más polvareda. El defensa de Leganés no se ve en el once inicial del Madrid desde el 27 de septiembre en el Metropolitano y aunque estuvo en la convocatoria de Luis de la Fuente el pasado mes de septiembre, se ha perdido las dos siguientes y no parece que vaya a estar en la que dará el seleccionador en marzo. Una contrarreloj que le deja en serias dudas de cara a la Copa del Mundo y que como en el caso de Trent, necesita de minutos para convencer al técnico. Esta temporada, Carvajal se ha perdido 16 encuentros por lesión, mientras que la pasada campaña la cifra se elevó a 61 entre club y selección.

Los problemas físicos del inglés y del español les han limitado de forma individual pero sobre todo han sido un déficit claro para Xabi Alonso y para Arbeloa, que han tenido que optar por Fede Valverde en su lugar. El uruguayo, que no nació para ser lateral, como repitió en rueda de prensa, ha tenido que exprimirse físicamente y se ha visto obligado a aprender nuevos conceptos tácticos para ser el lateral titular del Madrid en 16 ocasiones esta temporada. El que más de toda la plantilla. Arnold ha salido en el once seis veces, Carvajal cinco, Asencio cuatro y el canterano David Jiménez en tres.

Se trata de la posición en la que más futbolistas han jugado de todo el once del Madrid. Courtois, Asencio, Huijsen, Carreras, Tchouaméni, Güler, Vinicius y Mbappé han repetido en su puesto en la mayor parte del curso, con la única variante de Mastantuono, Rodrygo y Brahim en el extremo diestro, el otro hueco donde más se han repartido los protagonistas, con Camavinga haciendo de comodín en el centro del campo.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.

Arbeloa, durante el entrenamiento del viernes en Valdebebas.EFE

La suerte para Arbeloa es que parece que esos problemas físicos han llegado a su fin, al menos de momento. Trent ya jugó en Mestalla y apunta a titular esta noche contra la Real y el martes contra el Benfica en la ida del playoff. Mientras, Carvajal, que sólo ha jugado media hora desde que volviera el 4 de enero, podría empezar a tener minutos este mismo fin de semana tras la polémica que ha rodeado a su suplencia en los últimos días.

El español se veía para tener minutos desde hace un par de semanas y el técnico ha dudado por la opinión de los médicos, que creían que la rodilla del lateral todavía no estaba para el máximo nivel competitivo. Tras el «sofá gris» de Arbeloa, donde ha reconocido hablar con los jugadores «cuando alguien no está contento», parece que la grieta del lateral se va solucionando.

Arbeloa y sus charlas en el "sofá gris" cuando alguien del Madrid no está contento: "Me importa más eso que las filtraciones de diferentes entornos"

Arbeloa y sus charlas en el “sofá gris” cuando alguien del Madrid no está contento: “Me importa más eso que las filtraciones de diferentes entornos”

El sofá gris del despacho de Álvaro Arbeloa fue el gran protagonista de la rueda de prensa previa al duelo contra la Real Sociedad, en el que el Real Madrid puede dormir líder de la Liga si consigue los tres puntos. Fue más importante incluso que Kylian Mbappé, que volvió a entrenar con sus compañeros después de estar dos días ejercitándose en solitario por molestias en la rodilla izquierda y apunta a la convocatoria del sábado. El sofá gris, "cómodo y maravilloso", según el técnico, es donde se sienta el salmantino con sus futbolistas "cuando no están contentos".

El entrenador respondió así al ser cuestionado por la situación de Dani Carvajal, que apenas ha disputado 15 minutos en dos encuentros desde que volviera de su lesión a principios de enero. Una situación que Arbeloa amplió a todo el vestuario. "Un jugador que no tiene los minutos que le gustaría pues no entendería que estuviera feliz con su situación. Todos quieren sumar dentro del campo y sentirse importantes. Les animo a trabajar cada día, y cuando uno no esté contento, viene al sofá gris. Siempre desde la unidad del grupo y anteponiendo el interés del equipo al individual, como está siendo en todos los casos", explicó el técnico, que mandó una indirecta a los famosos entornos. "Todos tienen la puerta abierta para hablar, muchas veces vienen ellos y otras les llamo yo. Intento hablar con todos de todo, eso me importa más que determinadas filtraciones de diferentes entornos. Quiero una buena relación con los jugadores y cuanto más cercana, mejor", declaró.

Arbeloa reconoció que habla todas las semanas "con casi todos los futbolistas" del Madrid, y que le gusta mantener esa cercanía. "Me gusta hablar tanto con Carvajal como con sus compañeros, aprovecho todas las semanas para hablar con casi todos ellos, tengo un sofá gris maravilloso y bien cómodo donde nos sentamos y hablamos. Me gusta saber qué sienten y qué piensan y que sepan lo que pienso yo", insistió, y reconoció que Carvajal "tiene que demostrar su nivel jugando".

"Dani está cada vez mejor, ha sumado otra gran semana de entrenamientos y el máximo interesado en que esté a su mejor nivel soy yo. Le veo cada vez más cerca de su mejor nivel, lo tiene que demostrar jugando y lo hará pronto", añadió.

El técnico también se refirió a la cena que celebró la plantilla el miércoles en un restaurante del centro de Madrid. "Me gusta verles unidos, que es una de las cosas en las que más he insistido en estas semanas. Hemos entrenado fenomenal, les veo concentrados a todos, así que cenen todas las veces que quieran. Yo las echo de menos", admitió.

La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR "manual": "La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola"

La liberación de Julián, la sorpresa de Nahuel y un VAR “manual”: “La vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola”

La cara de Julián Álvarez tras marcar fue un poema. Unos versos de liberación, de alivio y de alegría completa. Lo que comenzó como un arroyo, era ya una riada. Desde el 9 de diciembre no veía puerta, en liga la sequía se prolongaba más de 100 días y Simeone ya no quería responder a preguntas sobres su gran estrella. "Los detalles hablan por sí solos de él. La asistencia a Lookman fue íncreible. El gol lo tiene, por fin ha vuelto y le limpiará para todo lo que viene", expresó el Cholo sobre su pupilo.

Y eso que tardó en conseguirlo. Dos ocasiones claras y 46 minutos de vendaval. Pero por fin llegó, con un disparo a la escuadra reventando la red. Las ganas del argentino de hacerlo desbordaron la portería y a sus compañeros, que se abrazaron a él de manera elocuente. "Momentos malos es lo que se habla, pero yo a Julián lo conozco hace tiempo y es un profesional y una persona que tira para delante. Un ganador. El gol no quiere decir que antes estaba mal y ahora recontrabien", apuntó Nahuel Molina.

El lateral fue la otra sorpresa de la noche. Decimoquinto en minutos de la plantilla, apenas 1.200 y ausente en los últimos encuentros rojiblancos. "Yo también me sorprendí", sorprendió el argentino en rueda de prensa sobre su elección como titular ante el FC Barcelona en este duelo crucial para el Atlético en el único título con opciones reales de victoria. "Agradecido cuando no salían las cosas, me apoyó siempre el cuerpo técnico. Esa energía hace que todos estemos al máximo nivel", añadió.

Lo cierto es que fue de lo más destacado en una exhibición coral de un equipo que realizó ocho remates a puerta por cuatro del Barcelona. Que hizo cuatro tantos, pero que el marcador fue corto para lo que se vio en el campo. "Hoy hicieron un partido que quedará para el recuerdo. Nuestra gente necesita estos encuentros. Semifinales, partidos importantes...", alabó Simeone.

De hecho, el Cholo sorprendió al favorito FC Barcelona con una alineación muy poco cholista, con cuatro delanteros que "interpretaron muy bien el encuentro", aunque uno, Griezmann, fuera el director de orquesta que todo grupo necesita. "Es muy difícil seguir hablando de Koke y Griezmann porque hay un afecto que excede lo que pase de hoy para delante", expresó el técnico.

Lo que excedió las expectativas del entrenador argentino fue una afición eléctrica que llevó al equipo en volandas desde la previa del encuentro. Que no paró de animar a los jugadores y que se hizo notar especialmente en los cinco minutos en los que los 22 jugadores estuvieron pendientes del VAR tras el gol de Cubarsí. "Encontramos una energía en el estadio increíble, la vida es energía y nosotros pudimos acompañar esa ola", apostilló Simeone.

Precisamente esa jugada, finalmente anulada por el VAR, fue amargamente criticada por Hansi Flick en rueda de prensa. Cinco minutos de revisión de los que el CTA se ha visto obligado a dar una explicación. "El sistema generó un fallo en la modelización", comenzó la explicación y "el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta", determinó el organismo.

Pero el árbitro era una anécdota en un 4-0 exiguo para lo que se vio en el campo. Aunque para el alemán hay otra noche mucho más horrible que esta en el Metropolitano. "No, la peor fue contra el Inter. Ahora tenemos una opción de remontar. No será fácil, pero lo intentaremos", concluyó Hansi Flick.

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: "Para mí no era fuera de juego"

Un comunicado exprés, una espera eterna y una queja de Flick: “Para mí no era fuera de juego”

Actualizado

Hansi Flick no se marchó del Metropolitano contento con sus futbolistas. Desde su punto de vista, al Barça le faltó igualar el hambre mostrada por el Atlético durante los primeros 45 minutos. Pero eso no implicó que se dejara en el tintero algunas dudas sobre la actuación arbitral. Muy especialmente, en el gol marcado por Pau Cubarsí, invalidado tras unos minutos que parecieron eternos.

"Qué puedo decir... Primero, empecemos con las amarillas. La primera acción sobre Balde es amarilla. A partir de ahí, igual cambia todo, porque invitas a que jueguen de una forma determinada. Lo otro... Es un lío. ¿Cuánto estuvieron? ¿Siete minutos? Vale, después de ese tiempo, encontraron algo. Para mí, no era fuera de juego, pero ellos lo vieron y no explicaron por qué. Faltó comunicación", se quejó el técnico.

Según señaló el Comité Técnico de Árbitros (CTA) con un comunicado durante el propio partido, algo en absoluto habitual, la gran acumulación de futbolistas en la jugada provocó que el sistema de fuera de juego semiautomático (SAOT) no funcionara correctamente y se tuvo que optar por tirar las líneas de forma manual.

"decisión definitiva y correcta"

"Tras intentar que el sistema recalibrase la modelización, y tras comprobar que no era posible, siguiendo el procedimiento establecido, el equipo VAR procedió a lanzar líneas de fuera de juego manuales para llevar a cabo la toma de decisión definitiva y correcta. Por este motivo, y de manera extraordinaria, el proceso de peritación de la jugada se extendió más de lo normal en el tiempo e hizo que no fuese posible lanzar la recreación a la producción televisiva", explicó el CTA. Más allá de este hecho tan extraordinario, Flick también se quejó de la falta de combatividad de los suyos.

"No presionamos como debíamos, y, por eso, en los primeros 45 minutos aprendimos una muy buena lección. Queda un partido y lucharemos por ello. Si ganamos por 2-0 cada parte, con nuestra gente, remontaremos", aseveró el germano tratando de sacar algo bueno de la debacle.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.

Flick y Lamine Yamal, el jueves en el Metropolitano.EFE

"En líneas generales, estoy contento con lo que está haciendo el equipo, tenemos muchas lesiones y nos hemos ido adaptando a las circunstancias. Perder forma parte del juego, ha sido una derrota dolorosa, pero estoy orgulloso de mi equipo y sé que volveremos. El Atlético tuvo más hambre desde el principio y eso es lo que quiero de mis jugadores", recalcó el alemán, quien, pese al mazazo, aseguró que esta no ha sido su peor noche en el banquillo azulgrana. "No, mi peor momento fue en la vuelta contra el Inter, el año pasado. Tuvimos nuestras opciones y no las aprovechamos. Ahora, aún las tenemos, y lucharemos por darle la vuelta", arengó.

Quien se marchó con un sabor de boca aún peor, en este caso, fue Eric García autor del 1-0 en propia puerta tras un mal intento de control por parte de Joan García. "Nos vamos a dejar la vida. Sabemos que nos lo va a poner difícil todo el mundo, pero si estamos juntos, podemos darle la vuelta", deslizó el central, expulsado con roja directa a instancias del VAR. "Quedan 90 minutos, en casa, con nuestra afición. Con la gente que tenemos, y con la que vamos a recuperar, no tengo ninguna duda de que podemos cambiar las tornas", sentenció.

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético machacó al pobre Barça

El Atlético hizo casi el partido perfecto contra un rival como el Barcelona. El equipo de Simeone le superó en casi todo. Puso alma y corazón, corriendo durante todo el partido, algo tan decisivo en el fútbol actual. Incluso diría que el 4-0 final es corto. En un primer tiempo espeluznante y asombroso, los rojiblancos dieron meter hasta nueve o 10 goles. Por ocasiones, desde luego.

El esfuerzo del primer período fue tan impresionante que Simeone decidió jugar su cautivo bloque bajo en la segunda parte . Hubo un gol anulado a Cubarsí, milimétrico. Y durante ese parón de siete minutos para que decidiera el VAR, el Barça entró en una depresión inmensa.

Francamente ese periodo inconexo mató al Barcelona. Le quitó su oremus, con un Lewandowski acabado y un Lamine Yamal que sigue sin ser un matador. Gran jugador, pero no mata.

Incluso tras el 4-1 anulado, el Atlético recobró su ansia. Hasta Sorlorth pudo hacer el 5-0, que hubiera sido la repetición del milagro de La Cartuja. Sin la sabiduría de Griezmann, la facilidad de Lookman y el hijo pródigo, Julián Álvarez, que resucitó con un gol de absoluta clase, el Atlético tuvo que aplicar otro estilo.

Pero Sorloth recogía todas las basuras. Podía aguantar. Aunque con los increíbles Llorente y el correcaminos Giuliano, más el gran capitán Koke pudieron incluso acogotar más al Barcelona, que era como un pajarito perdido en la noche.

Es más, el Barcelona estaba desquiciado y por eso, el mediocre Eric García se fue al vestuario expulsado justamente. Y aún se puso más histérico. Con ese jugador incompleto que es Dani Olmo, autor un partido de vergüenza y el coladero de Balde, el equipo azulgrana nunca encontró su personalidad.

La banda izquierda fue un cuento de hadas para que el Atlético empezara siempre sus goles por el lado derecho. Cuando Fermín es el mejor técnicamente es que algo va mal para Flick. Es un detalle muy malo. Es un gran jugador, pero nunca será una estrella.

Si es verdad que les faltaba el cerebro Pedri, el killer Raphinha e incluso Rashford, pero es obvio que este equipo muestra vacíos defensivos. No quiero imaginar si hubiera jugado contra el Arsenal. Le hubieran metido nueve. Casi seguro.

El Atleti se agarra a la Copa como un escape hacia la gloria. Si es verdad que juega demasiado a la ruleta rusa y a veces se pega un tiro. Pero esta vez, Simeone dio una lección táctica a Flick , que casa día me parece peor entrenador. Su sistema se ha quedado antiguo. Sobre todo, con una defensa pueril.

Nadie sabe lo que ocurrirá en el Camp Nou. Pero está claro que si Simeone sale como una copia exacta del partido del Metropolitano, el Barça perderá un título, que lo dobla por ganado. El Atlético será otra vez la marabunta.