Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: "¿Demente? Todavía no"

Un día con John Benjamin Toshack en su casa de Girona: “¿Demente? Todavía no”

Hace 37 años, John Benjamin Toshack (Cardiff, 1949) aparecía en la portada del primer número de EL MUNDO. El galés, entonces entrenador del Real Madrid, criticaba a sus propios futbolistas: «He sudado más que algunos jugadores de mi equipo». A día de hoy, el ex integrante de la mejor plantilla del Liverpool y un mito en la Real Sociedad, ha vuelto a las portadas de los periódicos porque su hijo Cameron, con el que colaboró una época en los banquillos, dijo en el Daily Mail que su padre tenía demencia. «¿Demente? Todavía, no», dice a este mismo periódico con media sonrisa.

Toshack está sentado al sol en la masía que comparte con Mai, su esposa, en la localidad gerundense de Besalú. Vestido con un chándal de la Real, el ex entrenador tiene buena cara, pese a que su mujer nos informa de que no ha descansado bien. «Se durmió a las dos de la mañana llorando», cuenta sobre la preocupación que le generaron las declaraciones de su hijo mayor. «Lleva dos años sin verse con su padre», informa ella, y añade que sus hermanos, Sally y Craig, tampoco tienen una relación demasiado cercana con su progenitor. Para evitar mayores disgustos, Mai le esconde el móvil y de esa forma no pueda acceder a más información sobre lo que se dice acerca de su estado físico.

"El que más se preocupó fue Butragueño"

El galés lleva varios años delicado de salud. Esta misma semana cumple dos veces, cuentan. El pasado domingo celebraron su 77 cumpleaños y hoy, 27 de marzo, se cumplen seis desde que volviera de entre los muertos. «Tuve suerte de salir. Me dijeron los médicos que si no hubiera sido deportista, no habría sobrevivido», recuerda. Fueron 16 días en la UCI en Barcelona, entubado y recibiendo oxígeno sin parar por un COVID que casi le lleva al otro barrio. «Quien más se preocupó durante su proceso y quien se ofreció a acompañarme en los peores momentos fue Emilio», revela Mai sobre Butragueño, director de relaciones institucionales del RealMadrid.

David Ramirez/Araba Press

De esa experiencia cercana a la muerte, Toshack salió con serias secuelas físicas, que le tuvieron un tiempo incluso en silla de ruedas, y mentales. «Me he olvidado de todos los goles que he fallado, pero me acuerdo perfectamente de los que he marcado», bromea el británico, pero admite que su memoria a corto plazo se ha visto muy mermada. Hasta el punto de que en multitud de ocasiones pregunta por su móvil, sin que ninguna de las respuestas que le da su esposa le satisfaga.

Cuando vuelves al pasado, la cara de Toshack se ilumina. Se acuerda de su época de Cardiff, de la prueba que les realizó el Tottenham a él y a tres compañeros. «Sólo se quedó John Collins, pero luego no llegó a nada», apunta de manera precisa el nombre del elegido de un evento que ocurrió hace más de 60 años. Y también vuelve sin problemas a su amada Real, en la que hizo debutar a un tal Imanol Alguacil. «Es mi equipo», apostilla. Aunque no hace falta decirlo, porque, además de su chándal, las mallas de Mai también son de la Real y varios vasos de la cocina.

No obstante, tampoco olvida su etapa en el Real Madrid, claro. Exitosa y convulsa a partes iguales. Es, como entrenador del equipo blanco, cuando recita las frases que se volverían internacionales y por las que, muchos años después, los entrenadores le recuerdan y le dan la razón. Especialmente se refieren a la siguiente: «Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos once cabrones de siempre». Frase que recita antes de echarse a reír.

"Ya no soy ese pollo de primavera"

Toshack tiene buen aspecto, aunque su movilidad dice que no le permite dar largos paseos. Ya no ve tanto fútbol como antes y su vida transcurre tranquila entre levantarse tarde, comer, siesta, un poco de tele y acostarse pronto. El galés rememora sus días libres de la Real cuando se levantaba a tomar café donde Arguiñano a las 10, se iba andando a Guetaria por la carretera, comía en el puerto un pescado recién salido del mar y, sobre las 17, volvía a su residencia de Zarautz de la que «si saltabas de la terraza, caías en la arena».

«Ya no soy ese pollo de primavera», se parafrasea a sí mismo cuando vuelve al presente con el mismo acento gales con el que llegó a España y provoca risas en su mujer, a la que llama cariñosamente Nessie, porque era el apelativo cariñoso de la esposa de Bill Shankly, uno de sus técnicos predilectos en el Liverpool. No hay nombre del pasado que se le pase a Toschack. Sin embargo, le cuesta mucho recordar a los futbolistas del presente, aunque en seguida alza las cejas cuando escucha los nombres de Vinicius, Mbappé, Oyarzabal o a uno de sus pupilos: Xabi Alonso. «Tengo problemas para recordar los partidos de ahora, pero no los de antes», apunta.

El ex entrenador aprovecha la hora de la comida para, entre vasos de Coca Cola Zero, vacilar a su mujer sobre cosas que no recuerda y luego guiña un ojo a los invitados antes de sacar otra sonrisa. Se come un plato de risotto preparado por Mai y cierra con una tarta de queso antes de un café, que ella le prohíbe por las mañanas. «Ya te habrás dado cuenta de lo que manda mi mujer», aprovecha en un descuido de ésta.

Es Toshack un buen conversador y cabal en sus razonamientos, pese a los lapsus que tiene en su memoria a corto plazo. La relación con sus hijos quizás no sea la mejor. Explica que porque no quiso romperles su rutina para mudarles a una ciudad de la que «le podían echar en tres meses» y, como añade Mai: «El roce hace el cariño».

Durante todo el día no se olvida de su teléfono. «¿Qué has hecho con mi móvil, Nessie?», pregunta insistentemente, con Willow y Claudia, dos de sus cinco perros, entre sus piernas. «Está en la tienda reparándose», responde, cariñosa, Mai.

De la Fuente: "Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial"

De la Fuente: “Estoy excitadísimo, ya estamos jugando el Mundial”

Como viene sucediendo últimamente, la rueda de prensa de la selección en el estadio de La Cerámica comenzó tarde. Apuran mucho los gestores del tiempo en los desplazamientos y pasa lo que pasa. Más allá de esta anécdota y de que el primer recuerdo de Luis de la Fuente fue para Carolina Marín ("estamos muy orgullosos de ella, muchas gracias por lo que ha hecho", dijo), fue una cita más o menos interesante dentro de que es la previa a un amistoso con Serbia cuando podía haber sido la previa de una Finalissima contra Argentina.

La idea principal del técnico es que el Mundial ya ha empezado. Lo dijo varias veces, y con una vehemencia poco frecuente en él. "Estoy más excitado en esta convocatoria que últimamente, porque ya estamos jugando el Mundial. Estoy excitadísimo, nerviosísimo realmente, porque el Mundial ya ha comenzado para nosotros. En esta convocatoria ya se respira la importancia de lo que vamos a jugar. Lo saben los jugadores y lo sabemos nosotros", dijo.

Y es verdad que hay algo en el ambiente que es diferente. Es la última citación antes del Mundial. Los nuevos que han venido saben que están a un pasito de culminar un sueño, y los que no han podido estar por el físico (Merino, Fabián) o porque no están jugando (Le Normand, Carvajal) miran con recelo el partido de este viernes antes Serbia y el del martes contra Egipto.

Para empezar, hay cuatro porteros, algo insólito, y existe el run-run de cómo gestionará los minutos de la portería. Aquí va una pista: "El ambiente es excepcional, es un orgullo tener este tipo de futbolistas en el grupo que siempre suman. Vamos a ver cómo se desarrollan los partidos. La idea es dar oportunidad a jugadores que no han convivido con la máxima exigencia internacional y vamos a ver cómo manejamos los partidos, pero sin regalar nada a nadie". Pues eso, una pista.

Quiso mandar también un mensaje Luis de la Fuente a los que no están. "Queda mucho tiempo para recuperar futbolistas de aquí al Mundial. Le Normand es uno de ellos, pero hay más. No me preocupa nada, porque están a tiempo de todo", anunció, antes de resaltar que aquí Lamine es uno más (aunque no lo sea) en lo que al reparto de minutos se refiere.

"Siempre priorizamos la salud del futbolista, pero tenemos una gran responsabilidad, un prestigio que mantener, porque estamos defendiendo a la selección española de fútbol, y tienen que jugar los que consideremos mejores en cada momento. Protegeremos a Lamine como a los otros 26, sin distinciones. Para mí son todos iguales".

Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

Denuncian una nueva estafa en la compra de entradas para la final de Copa del Rey

Actualizado

Un aficionado de la Real Sociedad ha denunciado un nuevo timo al ser estafado con la compra de supuestas entradas para el partido de la final de la Copa del Rey que disputarán la Real Sociedad y el Atlético de Madrid el 18 de abril en Sevilla, ha informado este jueves la Guardia Civil.

Según ha indicado este cuerpo policial en las redes sociales, un vecino de Mataró (Barcelona), que cuenta con numerosos antecedentes por hechos similares, ha sido identificado como presunto culpable de la estafa y ha sido puesto a disposición judicial, al tiempo que se han aportado imágenes obtenidas a través de un cajero automático.

Los hechos fueron denunciados por un aficionado txuri urdin de Tolosa (Gipuzkoa) que fue víctima de una estafa de 200 euros, ha señalado la Guardia Civil, que ha precisado que el presunto delincuente facilitó para la transacción fraudulenta un número de teléfono móvil y una cuenta corriente que figuraban a su nombre.

Esta no es la primera estafa que se produce en la compra de entradas para el partido de la final de la Copa del Rey ya que, según indicó hace dos semanas la Guardia Civil, un donostiarra residente en Estados Unidos también denunció la pérdida de 3.000 euros.

La Ertzaintza ha alertado asimismo de estos timos y ha recomendado a los ciudadanos que confíen únicamente en los canales oficiales de venta de localidades.

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: "No podemos pensar en el pasado"

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: “No podemos pensar en el pasado”

Actualizado

Una generación entera de italianos, todos aquellos que tienen alrededor de 16 años o menos, no han visto a su selección jugar un Mundial. Por eso lo que va a ocurrir esta noche en Bérgamo supone algo más que un simple partido. Es la necesidad, más que la oportunidad, de al menos participar en un torneo que ha ganado cuatro veces. Sólo Brasil (5) tiene más que Italia. Y eso son palabras mayores.

La de hoy contra Irlanda Del Norte será la noche del todo o nada para la selección. El equipo transalpino hace ya 12 años que no pisa el césped de un Campeonato del Mundo y el clima en el país está marcado por una mezcla de esperanza, preocupación y vértigo. Está en juego el prestigio del fútbol italiano ante la posibilidad de un fracaso deportivo y de imagen.

La fase de repesca será determinante para que los chicos de Gennaro Gattuso, campeón del mundo en 2006, puedan tener el camino allanado para el próximo verano hacia el continente americano. Aguantando la respiración, pues, arranca la cuenta atrás para el partido de esta noche en Bérgamo, en el Norte de Italia, donde la selección transalpina se enfrentará a los norirlandeses en la semifinal de la repesca en la que, si los 'azzurri' pierden, están directamente fuera del Mundial, como ya ocurrió en 2018 en Rusia y en 2022 en Qatar. Pero si Italia supera esta primea prueba, el siguiente paso le envía al martes 31 contra el vencedor del Gales-Bosnia.

"Pensar sólo en el partido"

La prensa deportiva italiana recoge el clima de serenidad y tranquilidad que quiere transmitir Gattuso: «Tenemos que pensar sólo en el partido. No hay que pensar en la próxima cita frente a Bosnia o Gales, ni en el pasado, los cuatro Mundiales ganados o el hecho de que hace 12 años que no jugamos uno», afirmó Gattuso en Coverciano, localidad de concentración. El técnico, de hecho, consciente del ambiente que se vive en el país, despegado de su selección desde hace mucho tiempo, tomó una decisión drástica para el partido de hoy. Él personalmente eligió el Estadio de Bérgamo, con capacidad para apenas 23.000 espectadores, en lugar de San Siro, admitiendo que temía el ambiente de un estadio más grande si el equipo tenía dificultades.

«En un estadio de 60.000 asientos como San Siro, podrían empezar a abuchear después de unos cuantos pases erróneos», explicó. «Quiero crear un ambiente de auténtica efervescencia», añadió. El entrenador 'azzurro', quien representa ahora mismo el espíritu de esperanza de la selección italiana. Hace hincapié en la «confianza» que tiene en el conjunto transalpino: «Creo en el grupo por el que he decidido apostar. Se trata de un conjunto que por su comportamiento y el apego demostrado merece una alegría, espero con todo el corazón que esto ocurra. Estos futbolistas no son unos chicos cualquiera: han ganado trofeos, ligas, finales de Champions y conquistado una Eurocopa».

La salida de Chiesa

Uno de los aspectos deportivos que más han preocupado, deportivamente, en los últimos días ha sido la llegada y sucesiva salida del delantero Federico Chiesa de Coverciano. Se presentó a la concentración de los 'azzurri' pero finalmente tuvo que marcharse porque tenía «problemas», según Gattuso: «No se encontraba al 100% y quería volver a casa, y es justo que lo haya hecho así. Lo hemos decidido juntos, tampoco es cuestión de insistir si alguien no se encuentra bien», explicó el seleccionador.

El excampeón del mundo y hoy entrenador de Italia ha estado trabajando a fondo con los futbolistas de la azzurra para cuidar el sentido de pertenencia entre todos ellos y salir victoriosos esta noche. «He intentado crear una relación con los jugadores. Se trata de un grupo del que estoy muy satisfecho y espero haber alcanzado el objetivo», apunta Gattuso. La clave para él reside sobre todo en la capacidad de mantener despejada la mente, porque hay que «quitarle peso a los chicos» y hay que «hacerles estar bien juntos», pero sabiendo que «puede haber dificultades» a lo largo de un partido.

El punto débil de la selección italiana es, precisamente, gestionar los momentos de dificultad. «Un solo evento no puede cambiar la dinámica de todo un partido», recuerda Gattuso. «Un momento negativo puede tener lugar, pero tenemos que ser buenos en gestionarlo». El seleccionador azzurro subraya que el «defecto» de su equipo es «la dificultad de oler el peligro» y la receta contra ello es «estar lúcidos» e «ir con muchas ganas» al partido de esta noche. Desde luego que hay mucho en juego.

La rodilla de Mbappé aumenta las intrigas y sospechas en la guerra de los servicios médicos del Madrid

La rodilla de Mbappé aumenta las intrigas y sospechas en la guerra de los servicios médicos del Madrid

En el Real Madrid hay conflictos que a veces no salen del vestuario. Peleas internas entre jugadores, entre compañeros, entre departamentos... Lo que podría suceder en cualquier club o empresa. «Lo normal», insisten en Valdebebas. Pero en los despachos de la ciudad deportiva del conjunto blanco hay una guerra silenciosa que ha terminado por estallar: la de los servicios médicos. El error en el diagnóstico inicial de la lesión de rodilla de Kylian Mbappé en diciembre ha sido la última trinchera del conflicto.

Para analizar la guerra primero hay que descubrir a los protagonistas. El nombre principal es Niko Mihic, médico croata que llegó al Madrid en el verano de 2017 por recomendación directa de Florentino Pérez. Su aterrizaje en Valdebebas coincidió con la salida del doctor Jesús Olmo, que finalizó su vinculación tras varias diferencias con Ramos o Cristiano, poniendo de manifiesto que la relación entre los futbolistas, especialmente las estrellas, y los médicos no siempre es ideal. Casi diez años después y a pesar de los distintos protagonistas, la realidad no es muy diferente.

Para saber más

Mihic fue jefe de los servicios médicos entre 2017 y noviembre 2023, cuando fue relevado de su puesto después de varios casos que causaron revuelo en la ciudad deportiva y debilitaron al croata. Primero las diferencias con Benzema durante varios meses en los que sufrió lesiones musculares y después, el principal, por el tratamiento de la lesión de rodilla de Arda Güler, fichado en verano y al que la rodilla le dio problemas durante el tramo inicial en Valdebebas. Desde 2021, al lado de Mihic estaba Felipe Segura, antiguo jefe médico del Granada, que ocupó puesto de máxima responsabilidad cuando Mihic fue apartado en 2023.

Durante estos dos años en los que Mihic ha estado ausente, aunque seguía actuando como asesor, el Madrid ha seguido sufriendo el drama de las lesiones, tanto musculares como articulares, elevando el grado de desconfianza entre el vestuario y los médicos y entre los diferentes actores que rodean a los futbolistas en el día a día: médicos, preparadores, readaptadores, fisioterapeutas, empleados de Sanitas, entrenadores personales de los jugadores... Entre tanta lesión, las culpas han volado de un despacho a otro.

Profesionales de confianza de los jugadores

Los futbolistas, que sólo se rodean de gente de su máxima confianza, tienen dentro del club sus propios empleados afines. De nuevo, es algo que sucede en todos los clubes y es una situación que a la larga, por la amistad que surge entre jugadores y fisios, genera recelos en aquellos que no alcanzan esa intimidad. Y esa tensión termina en discrepancias de criterios. Preparadores, muchos amigos de jugadores, y médicos no siempre coinciden en los tiempos de carga de trabajo, en plazos o en los protocolos de regreso al césped.

Y todo nos lleva a Mbappé y a diciembre. El error en el diagnóstico tras su primera resonancia, equivocando la imagen de la rodilla izquierda con la derecha, ha levantado mucho revuelo interno en Valdebebas, suavizado después de que el jugador dijera que "no es verdad", aunque el club no lo ha negado.

No ha habido despidos, pero el regreso de Mihic en enero coincidió con la salida de al menos un profesional del departamento médico, según pudo confirmar este periódico. La vuelta del croata no cayó del todo bien en algunos sectores de los servicios médicos. Felipe Segura, sustituto de Mihic en 2023 y jefe médico cuando se cometió el error, sigue como responsable médico del primer equipo, pero el croata actúa ahora como jefe a todos los niveles.

Fue Mihic quien contactó con Bertrand Sonnery-Cottet para pedirle si podía recibir a Mbappé porque el francés, tras casi dos meses jugando con dolor, estaba desesperado y enfadado tras haber jugado tres partidos sin saber la lesión que tenía y tras forzar en enero por petición expresa del club en mitad de la crisis de resultados que vivía el equipo después de la salida de Xabi Alonso. «Sentí frustración», dijo el lunes, en unas declaraciones que coincidieron con la información sobre el error en el diagnóstico.

Esa exclusiva está haciendo daño a la imagen de Segura, jefe hasta la vuelta de Mihic, y del Madrid, pero el club se mantiene en silencio a la espera de que amaine el temporal.

Angulo dejar de ser el entrenador del VCF-Mestalla tras cinco temporadas

Angulo dejar de ser el entrenador del VCF-Mestalla tras cinco temporadas

Actualizado

El Valencia CF ha decidido concluir su vinculación con Miguel Ángel Angulo, que deja de ser entrenador del Valencia-Mestalla, según ha informado el club en un comunicado.

El club ha señalado que "desea la mejor de las suertes" a Miguel Ángel Angulo y agradece la labor del técnico asturiano tanto en estas cinco temporadas en el filial valencianista, como en todo el periodo previo en que ha participado en distintas funciones en la formación de los jugadores de la Academia VCF, así como en toda su carrera profesional en el Valencia CF.

A partir de este miércoles, y en esta recta final de temporada, Óscar Sánchez, hasta ahora técnico del VCF Juvenil A, se hará cargo del VCF Mestalla.

Salah anuncia que dejará el Liverpool al final de la temporada

Salah anuncia que dejará el Liverpool al final de la temporada

Actualizado

El delantero egipcio Mohamed Salah anunció que dejará el Liverpool al término de la presente temporada y pondrá fin a una etapa de nueve años en la que se ha convertido en uno de los grandes iconos del club inglés y en el tercer máximo goleador de la entidad.

El propio jugador confirmó la decisión a través de las redes sociales con un mensaje de despedida dirigido a la afición: "Hola a todos, por desgracia ha llegado el día. Esta es la primera parte de mi despedida. Dejaré el Liverpool al final de la temporada".

Desde su llegada en 2017 procedente del Roma, Salah ha disputado 435 partidos con el Liverpool, en los que ha marcado 255 goles y repartido 119 asistencias, cifras que le sitúan como el tercer máximo goleador histórico del club inglés.

El egipcio conquistó dos títulos de la Premier League, una Liga de Campeones, una FA Cup, dos Copas de la Liga, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes con el Liverpool, consolidándose como una de las grandes leyendas del club.

"Ganamos los títulos más importantes y luchamos juntos en los momentos más difíciles de mi vida. Quiero dar las gracias a todos los que han sido parte de este club durante mi etapa. No tengo suficientes palabras. Nunca olvidaré vuestro apoyo", expresó el delantero.

Salah, de 33 años y con contrato hasta junio de 2027, destacó el vínculo creado durante su etapa en Anfield: "Nunca imaginé lo profundamente que este club, esta ciudad y su gente se convertirían en parte de mi vida. El Liverpool no es solo un club de fútbol, es una pasión, una historia, un espíritu que no puedo explicar con palabras".

"Marcharse nunca es fácil. Siempre seré uno de vosotros y este club siempre será mi hogar. Gracias por todo. Por vosotros, nunca caminaré solo", añadió en su mensaje.

El egipcio, que actualmente está lesionado y no fue incluido en la última convocatoria de la selección de su país, sufrió su peor racha goleadora en su carrera en la Premier League desde su llegada en 2017, al estar diez jornadas consecutivas sin ver puerta hasta que marcó frente al Wolverhampton Wanderers.

La pasada temporada fue el máximo goleador y el mejor pasador en la Premier League con 29 tantos y 18 asistencias, además de ser elegido mejor futbolista del campeonato y terminar cuarto en el Balón de Oro, mientras que en la presente campaña únicamente ha marcado cinco goles y ha dado seis asistencias, aunque se perdió un mes de competición por la Copa África.

Eliezer Mayenda, un futbolista amante de la Biblia, de la tortilla y de Fernando Torres: "Nací en Zaragoza y quería ir con España"

Eliezer Mayenda, un futbolista amante de la Biblia, de la tortilla y de Fernando Torres: “Nací en Zaragoza y quería ir con España”

Una de las primeras preguntas importantes que Eliezer Mayenda (Zaragoza, 2005) hizo a sus padres fue, precisamente, por qué le llamaron así. "Me lo pusieron por el personaje del Génesis en la Biblia", cuenta a EL MUNDO, el delantero de la selección española sub-21. Eliezer era el criado de Abraham y en hebreo, idioma del que procede el nombre, significa "Dios es mi ayuda".

En la Biblia, libro al que acude mucho el jugador, se narra que Eliezer fue el encargado de buscar esposa a Isaac, hijo de Abraham. En la vida del futbolista, la historia está contada al revés, ya que él fue fruto de que un día, su padre, del Congo, y su madre, de Togo, se encontraran por casualidad en un locutorio de Pamplona en el que ella trabajaba. La familia se trasladó posteriormente a Zaragoza y allí es donde vio la luz un jugador que suma un gol y una asistencia en cinco partidos oficiales con la Rojita y que ahora amenaza a Chipre y Kosovo en la fase de clasificación del Europeo.

El joven dejó la capital maña con nueve años para mudarse a París junto a su familia y su único recuerdo de su época en España es "el fútbol" y sus primeros partidos con el CD Ebro. Es el deporte que le ha permitido ser feliz allí donde ha ido y con el que se ha podido adaptar a cualquier circunstancia o lugar, pese a conocer o no el idioma. "A mí el fútbol me ha acompañado siempre, toda la vida. He hecho amigos... y todo lo que hacía era alrededor del fútbol", explica el delantero.

El delantero frente al escudo de la selección.

El delantero frente al escudo de la selección.Ángel Navarrete

Esa experiencia y ese apego por el deporte es el que también le facilitó el aterrizaje en el Sochaux francés, equipo en el que comenzó a mostrar sus habilidades como goleador. Allí Florentin Pogba, el hermano mayor de Paul, le acogió y le ayudó a progresar, hasta el punto de convertirse en el futbolista más joven en debutar con el primer equipo galo. Fue en un partido de Copa francesa, Mayenda contaba 16 años, siete meses y 10 días.

La precocidad es el sino de su vida. Casi siempre ha sido el chico más joven de los equipos, eso no es fácil. "En el campo es diferente, juego como siempre y nada cambia, pero fuera , para adaptarse a un vestuario, pues es un poco más complicado", apunta. También reconoce que todos los compañeros con los que ha compartido vestuario siempre le han hecho sentirse cómodo.

De ahí que, pese a su juventud, nunca haya tenido miedo a los cambios, como el que le llevó, en 2024, a Sunderland, con apenas 18 años. Una ciudad del centro de Inglaterra, con mucha lluvia, y a la que Eliezer (Eli para los amigos) se ha adaptado bien, pese a que hace "mucho frío en invierno". Cuando no se entrena, al joven jugador le gusta "jugar al FIFA con los amigos". Eso sí, cuando está con su familia, entonces ya no existe ni el móvil sólo la tortilla.

El mejor momento de su corta trayectoria como futbolista fue cuando consiguió el tanto del empate con el Sunderland ante el Sheffield United en la final por el ascenso a la Premier League, en 2025. "Si Dios quiere habrá más goles importantes en el futuro, pero ese partido en Wembley fue especial, con toda mi familia delante. Soy una persona que parece muy fría, pero en aquel momento estaba como flotando", recuerda.

Otro instante destacado fue cuando le llamó Julen Guerrero para ir por primera vez con España sub-17. El técnico español se adelantó a su homónimo francés, que ya apuraba su nacionalización para convocarle. "Nací en Zaragoza y yo quería ir con España, nadie vio un inconveniente en esa decisión", revela Mayenda, que también afirma que sus padres nunca le dijeron qué debía elegir y que le apoyarían en la decisión que tomara.

Torres y el Liverpool

También dice que en su decisión también influyó que en España jugara uno de sus ídolos: Fernando Torres. "Torres debutó muy joven en una época en la que no era tan común hacerlo tan pronto. Yo me siento identificado con él. También es importante que cuando yo jugaba con mi hermano al Pro Evolution Soccer estaba ahí Fernando Torres, en el Liverpool, y me gustaba mucho jugar con el equipo inglés", revela.

Fernando Torres brilló y marcó en aquella Eurocopa de 2008. Ahora a Eli le gustaría marcar en un Mundial. Con España, claro. Por pedir y por soñar, que no quede.

Luis García Plaza, solución de emergencia al luto perpetuo del Sevilla

Luis García Plaza, solución de emergencia al luto perpetuo del Sevilla

Actualizado

Matías Almeyda es consecuencia y no causa. Es el fruto amargo de un árbol podrido. Es la herida y no el puñal. Si el Sevilla Fútbol Club vive en un luto perpetuo no es tanto por quienes están pasando por el banquillo, como por un cadalso, sino por quienes se siguen sentando en el palco. Suya es la inestabilidad, suyos son los oscuros intereses y suyo es el maltrato a una entidad que teme bajar a los infiernos. Porque una plantilla hecha con rotos y retales no puede vestir a ninguna afición exigente; nadie en su sano juicio culparía al costurero de semejante prenda. Almeyda intentó llenar con corazón los huecos que el talento iba dejando, pero no fue suficiente y ahora aterriza Luis García Plaza. El balón no se deja engañar tan fácilmente. Manda el pie y no la sangre.

José María del Nido Carrasco asumió la presidencia del Sevilla el 1 de enero de 2024, aunque llevaba tiempo moviendo los hilos en la sombra. La cuchilla no ha dejado de girar desde entonces en esa minipimer que es el Ramón Sánchez-Pizjuán. Para entonces, Monchi -la gran factoría de aciertos deportivos y pararrayos oficial del sevillismo- ya había hecho las maletas. «Si las personas que están por encima mía empiezan a dudar de que yo tengo que tener ese rol, no pasa absolutamente nada», dejó dicho antes de marcharse, como epitafio de una época de oro que la actual dirección decidió desmontar pieza a pieza, tornillo a tornillo, símbolo a símbolo.

Carrusel de entrenadores

Lo que vino después fue un casting de frustraciones: Diego Alonso, Quique Sánchez Flores, García Pimienta, el apagafuegos Caparrós, Almeyda... y ya asoma Luis García Plaza, especialista en salvar equipos que observan el abismo. Nueve entrenadores en cuatro años, una cifra desconcertante para un club que se acostumbró a medir su grandeza por finales europeas y no por vivir su propio Vietnam temporada tras temporada. Nervión es ahora un cementerio de esperanzas.


Víctor Orta, llamado a ocupar el hueco descomunal de Monchi, no encontró ni estabilidad, ni equilibrio en el vestuario, ni ilusión en la grada, ni puntería en los fichajes. Su relevo, Antonio Cordón -el hombre que habló del Sevilla como de un elefante arrodillado al llegar en junio de 2025-, tampoco está enderezando el rumbo del club pese a su experiencia. Eligió a Almeyda como pilar de un proyecto a tres años que se desmoronó en nueve meses. Llegaron futbolistas deficitarios, parche tras parche, cesiones de emergencia y apuestas de saldo para un equipo que había hecho del mercado su seña de identidad. Comprar barato, vender caro, decían antes. Lejos del lo que caiga que dirán ahora.

La temporada de Almeyda empezó con firmeza y pasión, pero duró poco el espejismo. Apenas dos victorias en 2026, una caída libre en la segunda vuelta y un equipo que empezó a competir para no perder, más que para ganar. Sus arengas motivadoras -virales como la que precedió a la goleada 4-1 al Barça en octubre de 2025- quedaron como su único legado, un destello de carácter en medio de la mediocridad colectiva. No se entendieron muchas de sus decisiones. Los futbolistas estaban con él, pero no movió las piezas con audacia. Gabriel Suazo como titular pese a su bajón de rendimiento, un Lucien Agoumé errático, Batista Mendy y Oso en el ostracismo, la desaparición de Akor Adams en momentos clave. Ante el Valencia, en su último partido, la perplejidad fue apabullante, con bandazos tácticos y errores no forzados que terminaron acelerando su salida. El Sevilla lo despidió tras 32 partidos oficiales, con el equipo tres puntos por encima del descenso y después de una derrota que vació completamente el crédito del argentino.

La derrota de Almeyda

Su despedida, con un «me voy con la tranquilidad de haberlo dado todo, con honestidad y respeto por este escudo», sonó a derrota íntima pero también a diagnóstico certero: el problema no está solo en la banda, sino más arriba. Almeyda se marcha sin haber cumplido la primera temporada de su contrato, engullido por una entidad que necesita un nuevo culpable cada primavera.

Y ahora aparece Luis García Plaza, un entrenador con oficio, de pizarra sobria, manos curtidas y poco confeti. Uno de esos técnicos que suelen llegar cuando el incendio ya ha devorado media casa. Tiene detrás una carrera larga, 229 partidos en Primera y aventuras en China y en Emiratos. Ha sido, sobre todo, un técnico de reconstrucción. Un hombre capaz de ordenar equipos, de endurecer pieles blandas, de hacer competir sin necesidad de artificios. Ascendió al Levante, devolvió al Mallorca a Primera y subió también al Alavés, al que luego sostuvo en la élite antes de su salida. Su fútbol no promete fantasía, pero sí rigor, sentido, disciplina táctica y una idea muy clara de lo que cada jugador debe hacer para que el equipo no se rompa. Un antídoto para el reciente barroquismo de Almeyda.

Pero ni siquiera un entrenador así puede garantizar la estabilidad institucional, principal tragedia de este club. Porque hay preocupación. Mucha preocupación. El descenso ladra al otro lado de la verja. Y la Segunda es un cepo para osos. Uno de esos artefactos brutales de los que muchos creen que saldrán enseguida por el peso de su historia, por el tamaño de su escudo o por la memoria de sus noches europeas. Pero luego resulta que no. Que el hierro se clava profundo, que el bosque se queda en silencio y que hay clubes que tardan años en entender que descender no siempre es un camino de ida y vuelta. García Plaza será el encargado de despertar de su pesadilla a los sevillistas. Y sólo nueve noches le quedan por delante para conseguirlo. Nueve jornadas de palcos, cuentas, sustos y pitadas.

Griezmann dejará el Atlético a final de temporada para ir a Orlando City

Griezmann dejará el Atlético a final de temporada para ir a Orlando City

Era un secreto a voces. Alargado en el tiempo y con momentos en que ahora sí, ahora no. Que si el color del pelo blanquiazul era el de Orlando City, que si a Antoine Griezmann le encanta el deporte americano, que si "él se ha ganado el derecho a decidir" de Simeone o el "tiene dos años más de contrato" de Mateu Alemany. Pero ya por fin el club y el jugador han confirmado que se marcha a final de temporada a jugar en el club estadounidense.

"No es fácil poner palabras a lo que siento, porque este club es mi casa y vosotros sois mi familia", comienza el comunicado de despedida del francés, rebotado en la página oficial del club. "Ha sido un viaje increíble, lleno de partidos inolvidables, de goles, de alegrías y de una pasión que solo los que sentimos el Atleti podemos entender", escribe el delantero rojiblanco, máximo goleador de la historia del club con 211 tantos.

Algunos tan importantes como aquel en la eliminatoria contra Bayern, que permitió la tranquilidad de los rojiblancos tras un asedio bávaro. O el doblete que brindó la segunda Europa League al Cholo frente al Olympique de Marsella en 2018. Como rojiblanco, de hecho, se marcha tras ganar una Supercopa de España (2014), una de Europa (2018) y la citada Europa League (2018).

En el texto puntualiza que continuará con esta camiseta con la ilusión de "levantar esa Copa del Rey y para soñar con llegar lo más lejos posible en la Champions League". "Tenemos por delante todavía muchas oportunidades para ser felices. Quiero que cada minuto que me queda aquí sea un homenaje a este escudo. Queda lo mejor", apunta bajo el epígrafe "The Last Dance", en clara referencia al documental de Michael Jordan y añaden: "everything comes to and end" (todo tiene un final).

"Mi presente sigue siendo rojiblanco hasta el último aliento de esta temporada 2026. Y mi corazón lo será para siempre. Aúpa Atleti", se despide el francés de 10 años como jugador rojiblanco en dos etapas de cinco temporadas cada una.

Por su parte, el Atlético de Madrid, en un aséptico comunicado, ha confirmado la salida del "máximo goleador de la historia de nuestro club" hacia "un nuevo desafío profesional en la MLS el próximo verano" y ha recordado la década que ha pertenecido a la disciplina colchonera. La entidad le había dado su permiso para que cogiera un vuelo tan pronto terminó el derbi en el Bernabéu para viajar a Estados Unidos a cerrar los flecos de su incorporación.

Dos temporadas

El club estadounidense también ha publicado, a través de sus canales oficiales, la llegada del galo y la duración de su vinculación. "Se unirá al club en julio de 2026 con un contrato hasta la temporada 2027-28, con opción a la temporada 2028-29 como Jugador Franquicia", escriben en X.

Son muchos los compañeros que le han escrito en redes sociales para despedir en diferido al francés. Giuliano Simeone ha sido uno de los más cariñosos: "Simplemente leyenda mi hermanito! Juntos hasta el final". Pero también ex jugadores como Mario Suárez le llaman "leyenda" y compañeros como Álex Baena, o la pareja del Cholo, Carla Pereyra, le mandan emoticonos de cariño.