Fermín y Camello lideran a la España de los antidivos que sí sabe ganar el oro

Fermín y Camello lideran a la España de los antidivos que sí sabe ganar el oro

Esta es la España que sí sabe ganar, frente al anfitrión, frente a la atmósfera o contra las adversidades. Es la España de los antidivos, como lo era Fermín López, autor de dos tantos para remontar en la final, hace unos meses y lo es Sergio Camello, un futbolista comprado por el Rayo al Atlético a precio de saldo, que cerró la final con dos goles en la prórroga como lo hacen los grandes, sutil y mortal. Es la España que conoce bien Santi Denia, aunque no lo hagamos los demás, un entrenador de silencios, pero un entrenador independiente, fuera ante Luis Rubiales, al que no aplaudió en la Asamblea de la vergüenza, o ante quien sea. El título olímpico premia una forma de ser y de hacer que no está de moda, pero, hoy, es de oro.

La victoria del fútbol masculino llega en un clima depresivo para los equipos españoles, a la espera de las mujeres del waterpolo, una selección de época. Las selecciones olímpicas de fútbol, en cambio, son efímeras debido a la normativa, que sólo permite menores de 23 años con tres excepciones, pero la que se impuso a Francia (3-5) en el Parque de los Príncipes se ha ganado que su recuerdo permanezca, como lo hizo la del 92. El oro del fútbol se ha hecho esperar 32 años. Está de vuelta.

Ese oro regresa en un año especial, el mismo en el que España ha conquistado la Eurocopa para lograr un doblete que únicamente consiguió Francia hace 40 años, al ganar en su Eurocopa y en Los Ángeles'84. El primer título lo levantó en el mismo Parque de los Príncipes donde pierde esta final y a costa de España, en cuya portería Arconada tuvo un fallo que marcó injustamente de por vida a un portero colosal. Del mismo modo empezó la final olímpica, cuando Arnau Tenas no pudo despejar un disparo de Millot que acabó por introducir en su portería. Maldito destino.

Seis goles en el torneo

Un gol nada más empezar para inflamar a Francia, desbocada y vertical en su arranque. Es lo que hace porque es lo que tiene, no más. Thierry Henry no pudo contar con Mbappé, el capricho de Emmanuel Macron, pero tampoco con futbolistas en edad de ser olímpicos, como Leny Yoro, fichado por el Manchester United. También a Santi Denia le habría gustado contar con Lamine Yamal, pero los precedentes aconsejaban cautela. El pacto con el Barça y la absoluta de que fuera Fermín quien jugara ambos torneos resultó providencial.

Con dos goles en la final, seis en el torneo, Fermín es el futbolista de los Juegos, aunque el marroquí Rahimi sume dos tantos más. No han sido, además, goles de granero, sino claves, fuera ante Japón, Marruecos o Francia. En el Parque de los Príncipes lo hizo para empatar y adelantar a España con las llegadas al área que lo convierten en un futbolista indescifrable. Se mueve entre las líneas con una intuición natural para caer en el espacio de la muerte. Los compañeros lo buscan como lo hace la pelota. Cuando llega, pega, no titubea. Primero marcó por el centro y después a la caza de la segunda jugada, tras el rechace del portero Restes, siempre al primer toque. Un control puede ser una duda.

Los dos goles llegaron como consecuencia de lo que España necesitaba para cambiar la tendencia del partido: tener la pelota y asociarse. Si jugaba a la carrera y el choque, era peor que Francia, con el gigante Mateta en el área; si jugaba a la pelota, era mejor que el adversario. Lo sabía Henry. Por eso reclamó al público que llenara el estadio y no dejara de animar. Que donde no llegara el equipo lo hiciera la atmósfera. Cumplieron los franceses, pero el público olímpico, más festivo, no es el que acude a los partidos del PSG.

Fermín anota el 1-2 en el Parque de los Príncipes.

Fermín anota el 1-2 en el Parque de los Príncipes.AFP

Si en el primer gol de España fue Baena quien encontró a Fermín en el espacio dejado por los centrales -con mucha dificultad para seguir los movimientos de un jugador que no da referencias- en el segundo la acción fue más coral, síntoma de una España ya dominadora. Cubarsí lanzó a Miranda, cuyo centro fue rematado por Abel Ruiz. Al rechazo llegaba Fermín, mitad halcón, mitad hiena. Llegados en el margen de siete minutos, Francia sintió el efecto y España lo aprovechó para poner más distancia, gracias a una falta muy bien lanzada por el jugador del Villarreal y mal interpretada por el portero galo.

El valor de las canteras

El gol y la asistencia señalan, asimismo, a Baena como uno de los jugadores del torneo. Es, junto con Fermín, el otro de los campeones olímpicos que disputó la Eurocopa. El doblete de ambos sólo tiene un precedente en la historia, y es el del portero francés Albert Rust en 1984. En la absoluta era suplente de Joël Bats. La juventud del fútbol español que ya se proyectó en la Eurocopa, con Lamine Yamal o Nico Williams, continúa en estos Juegos, con el propio Fermín o Cubarsí, oro olímpico a los 17 años y el futbolista más joven en París. Yamal lo fue de la Eurocopa que también conquistó. Ambos torneos dejan un mensaje positivo para las canteras y, en concreto, para la del Barcelona. La crisis no ha podido con ella. También para la del Atlético, donde creció Camello.

Henry movió el banquillo nada más iniciarse la segunda mitad, en la que Francia aceleró en la velocidad y la presión, pero con escasa claridad. Un lanzamiento al palo y dos disparos de Kone permitieron a Arnau Tenas redimirse del error que abría la final, otro jugador de la cantera azulgrana, pero nada pudo hacer ante la falta lanzada por Olise, que acabó en la red sin que nadie la tocara, dada la falta de contundencia de la defensa española.

La celebración española del 1-3, obra de Baena.

La celebración española del 1-3, obra de Baena.AFP

Ya sin Fermín, exhausto, y Baena, los dos mejores españoles del torneo y de la final, sobre el campo, España quiso administrar sus salidas y jugar con su ventaja, el reloj y los nervios de Francia. Estar en tu área es un peligro constante. El ligero contacto de Miranda con Nkambadio acabó en el VAR. Fue un penaltito. Mateta, pese a la presión, no dudó.

La prórroga aparecía como el peor escenario, sin los mejores ya sobre el campo y con Francia rearmada moralmente, en mitad de los temblores del cemento del Parque de los Príncipes. España respondió a los tambores con dos notas de violín de Camello ante el portero, una en cada parte de la prórroga. Las notas de una balada de oro.

El día más "jodido y cruel" para Alexia y para España: "Ayer en el entrenamiento metí todos los penaltis"

El día más “jodido y cruel” para Alexia y para España: “Ayer en el entrenamiento metí todos los penaltis”

España sufrió ante Alemania la primera gran derrota de esta generación acostumbrada a ganarlo todo. Hicieron historia en el último Mundial y vencieron en la Liga de Naciones poniendo al fútbol femenino español en la cima del planeta. Pero en Lyon, en la pelea por el bronce olímpico, sus errores fueron su condena. El error de Cata Coll en el penalti del 0-1 y el error de Alexia Putellas en la pena máxima que podía provocar la prórroga. Era el minuto 96, un momento de máxima tensión, y la doble ganadora del Balón de Oro falló.

"No sé ni qué decirte...", avisaba Putellas, capitana nacional, al periodista de Televisión Española que le entrevistó a pie de campo. "Esto es muy duro", añadía. "Lo siento mucho, porque no hemos conseguido la medalla, lo hemos intentado, hemos tenido la oportunidad de llevar el partido a la prórroga... He fallado... Me ha parado el penalti...", intentaba resumir, emocionada.

Putellas situó el balón en el punto de penalti y estuvo 30 segundos observando la portería alemana. Respiró hondo varias veces y vio cómo Berger le adivinaba la idea. "Creía que se iba a tirar a donde tiré en la primera final de Champions contra ella (en el Barça-Chelsea de 2021), pero no ha sido así", explicó, y recordó las horas previas, los ensayos y los entrenamientos. "Ayer estuvimos entrenando penaltis y los metí todos. Me sabe fatal por todo el mundo, por mis compañeras, por las familias, por toda la gente que estaba ayudándonos. Confiaba en que entraba. El próximo que tenga lo meteré seguro, aunque no cambie nada sobre este. El resultado es el que es", comentó.

En un primer momento, parecía que el penalti lo iba a lanzar Mariona Caldentey, que se acercó al balón, pero era una estrategia. "Hemos hecho eso para despistar a la portera. Cada partido el staff dice quién tira los penaltis, hoy me tocaba. Pero nada. Me revienta, me revienta... Ese penalti tenía que ir dentro, por todos, y no ha entrado. Estamos jodidas", analizaba Alexia, ya en rueda de prensa, media hora después del momento del penalti. "Ha pasado media hora y sigo dándole vueltas".

A su lado, Montse Tomé elogiaba a sus jugadoras a pesar de la "tristeza". "Duele, pero hemos dado la cara. Lo hemos merecido. Hemos tenido ocasiones, la jugada del penalti del 0-1, luego el penalti en el último momento para empatar... Es muy cruel, estas jugadoras hoy merecían más. En semifinales nos faltó intensidad, pero hoy hemos sido la España que queremos ser", analizó la seleccionadora. "Tengo aquí a Alexia, que tiene dolor, que lo va a sentir y lo vamos a sentir, pero ha dado la cara", finalizó.

Una de las ocasiones más claras del tramo final, sin tener en cuenta el penalti, la tuvo Jenni Hermoso, cuyo cabezazo salió demasiado centrado. "Hemos tenido cerca la medalla, pero hoy el fútbol y la suerte no estaba de nuestra cara. Te vas a casa sin nada y a seguir. No hemos tenido la suerte de cara en ese penalti", declaró la delantera, que quiso valorar de forma positiva el cuarto puesto.

"Cuando acostumbras a la gente a algo bueno y vienen derrotas parece que todo es una mierda, pero ni cuando ganas eres tan bueno ni cuando pierdes eres tan malo. No tenemos que mirar nada más. El fútbol es así", finalizó Hermoso.

Fútbol femenino: Alexia Putellas falla un penalti en el 96 y la España de los errores se despide de París sin medalla

Fútbol femenino: Alexia Putellas falla un penalti en el 96 y la España de los errores se despide de París sin medalla

España, esa España campeona del mundo el verano pasado, esa España que parecía tener segura una medalla antes de empezar el fútbol femenino de los Juegos Olímpicos, fue en París la España de los errores. Los de semifinales, concretados en las lágrimas de Cata Coll, y los de la lucha por el bronce, con la portera provocando un penalti 'tonto' al calcular mal en una salida y con Alexia Putellas, doble ganadora del Balón de Oro, errando una pena máxima en el minuto 96 para forzar la prórroga. El gol de Gwinn condenó a las de Tomé. No hay medallas para esta generación, que sufre su primera gran derrota tras la conquista del Mundial y de la Liga de Naciones.

En la primera parte España dominó, reaccionando con fútbol y talento a los baches del torneo olímpico. Las de Montse Tomé, aparentemente cansadas durante los cruces y lejos de la chispa mostrada en el último Mundial, se levantaron del palo de las semifinales y fueron superiores a Alemania en los primeros 45 minutos.

La seleccionadora fue simple en su decisión: las mejores, dentro. Formó su centro del campo con Abelleira, Aitana, Alexia y Hermoso y situó en punta a la veloz Salma Paralluelo. Y España tuvo sus opciones, con las germanas encerradas atrás y viviendo única y exclusivamente de la rapidez de su extremo Buhl, la más peligrosa.

En el 20, Abelleira intentó sorprender a Berger con una falta desde lejos, pero se encontró con el larguero alemán. Las campeonas del mundo tuvieron la paciencia necesaria para aspirar a derribar el muro rival. Movieron el balón de un lado a otro, buscaron paredes entre líneas y se pudieron ir al intermedio por delante si la suerte hubiera estado de su lado. Pero Francia no es territorio amigo. Allí donde se ilusionaron en el Mundial de 2019, tampoco encontraron luz en los Juegos.

Las imprecisiones de Salma en los últimos metros impidieron varias ocasiones claras, y en el 43 Aitana estrelló en el larguero un buen disparo desde la frontal. Hermoso, en el rechace, disparó contra la defensa. Se desesperaba Tomé, que tenía algunas balas en la recámara: Carmona, Guijarro... El camino del bronce parecía dibujar la bandera de España, pero el fútbol es duro. Contundente en su castigo.

El paso por vestuarios encerró todavía más a Alemania, incapaz de enlazar siquiera un contraataque, y decantó el juego hacia la portería de Berger. Salma, de nuevo, no supo aprovechar varios acercamientos de peligro.

Con el paso de los minutos el partido se rompió por pura fatiga, España comenzó a fallar en salida y Alemania encontró huecos al espacio. Minge rozó el palo, Gwinn cabeceó alto, Salma disparó desde lejos al centro... Parecía que el gol se acercaba.

Y llegó el error. Y el castigo.

En el minuto 62, Gwinn arrancó hacia el área para llegar a un balón largo de una de sus compañeras. Fue casi un despeje, una pelota alta que parecía fácil para Cata Coll, que salió a detenerla. Pero la portera del Barcelona dudó en sus últimos pasos, la alemana se adelantó y cabeceó antes que ella y la guardameta, con las manos encogidas, la arrolló en el camino. Error y penalti. Otro fallo para una Coll que ya no estuvo fina en las semifinales.

Desde los once metros, Gwinn adelantó a una Alemania inferior pero sólida en defensa. No cometió errores. Sí los hizo España.

El tanto noqueó a las de Tomé, que se pudieron ver 0-2 abajo si Cata Coll no hubiera salvado el mano a mano con Schuller. Ahí estuvo gigante la portera.

La reacción

España reaccionó como la campeona del mundo que es y asedió la meta germana durante los últimos quince minutos. Hermoso tuvo un cabezazo a un metro de Berger que la guardameta salvó con una mano milagrosa, Salma intentó varios disparos sin éxito, Aitana no acertó a rematar con la zurda ante una rival... Y cuando la pelea por el bronce moría, Lucía García llegó antes que Minge a un balón y la alemana cometió penalti. Era el minuto 96, la salvación de España justo en la orilla para provocar la prórroga.

Y ahí, en el momento de máxima responsabilidad, asumió galones Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro. Respiró hondo, disparó y se encontró con un destinoamargo. Berger voló hacia su lado izquierdo y le entregó el bronce a su país, dejando a España sin una medalla que el país daba por segura.

La campeona del mundo, histórica campeona del mundo, se va de París sin nada en el bolsillo tras un torneo irregular. La medalla olímpica tendrá que esperar para ellas.

El Barça hace oficial el fichaje de Dani Olmo por seis temporadas: "Estoy muy contento de volver a casa"

El Barça hace oficial el fichaje de Dani Olmo por seis temporadas: “Estoy muy contento de volver a casa”

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 16:07

Ya es oficial: Dani Olmo ya es nuevo jugador del Barça. El futbolista, una de las figuras clave de la selección española que se proclamó campeona de la última edición de la Eurocopa y formado en La Masia, ha firmado un contrato por seis temporadas y tendrá una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, según ha oficializado la entidad que preside Joan Laporta. El delantero, que se incorporó a las categorías inferiores del club azulgrana en 2007 procedente de la cantera del Espanyol, optó por una apuesta arriesgada en verano de 2014: fichar por el Dinamo de Zagreb para abrirse camino en el fútbol profesional.

Durante su etapa en Croacia, logró un total de nueve títulos (cinco ligas, tres Copas y una Supercopa croatas) e, incluso, fue elegido mejor jugador de la competición liguera en dos ocasiones. En el mercado de invierno de 2020, el Leipzig, el que ha sido su último club hasta su regreso a la disciplina azulgrana, decidió apostar por hacerse con sus servicios en principio hasta el 30 de junio de 2024, si bien acabó por ampliar su compromiso con el futbolista en verano del año pasado hasta 2027. Desde sus filas, el delantero consiguió sumar tres títulos más a su palmarés: dos Copas y una Supercopa alemanas. Aunque el Barça no ha facilitado datos oficiales acerca de su traspaso, desde el entorno barcelonista se señala que el coste del jugador sería de unos 55 millones de euros fijos, a los que se le sumarían hasta siete millones más si se cumplen una serie de variables.

Para saber más

La operación, a pesar de que no se ha hecho oficial hasta este mismo viernes, llevaba cocinándose a fuego aparentemente lento desde hace ya algunos días. El propio Laporta, en la presentación oficial de Hansi Flick como nuevo entrenador azulgrana, ya deslizó que el club estaba en disposición de afrontar el fichaje tanto del propio Dani Olmo como de un Nico Williams cuya reincorporación a las filas del Athletic parece haber enfriado la operación, por mucho que desde la entidad barcelonista se resistan a darlo por perdido. El ya a todas luces ex jugador del Leipzig incluso pasó la pertinente revisión médica el paso miércoles, un trámite que, normalmente, suele llevarse a cabo una vez se ha confirmado un fichaje. Y, en la misma mañana de este viernes, horas antes del anuncio del Barça, se despidió de la que ha sido su afición en las últimas temporadas con un mensaje en sus redes sociales, publicado tanto en inglés como en alemán.

«Estoy muy feliz, es un sueño hecho realidad. Estoy muy contento de volver a casa, con la familia, con compañeros de selección... Estoy con muchas ganas de empezar todo», ha apuntado el propio jugador en declaraciones a los medios oficiales del Barça. «Han sido negociaciones intensas, pero es normal. Se ha hecho todo muy rápido con el Leipzig y estoy muy agradecido también a ellos. Ahora empieza una nueva etapa y vamos a por todas», ha recalcado un Dani Olmo que, cómo no, asegura ver cumplida una muy deseada ilusión. «Volver era mi sueño, pero también hay que destacar el empeño del Barça para traerme, hay que valorarlo. Estoy orgulloso de que ellos me quieran y de estar aquí. Ya he jugado ya con muchos futbolistas del Barça y tengo ganas de ver también a otros, como Frenkie o Lewandowski, que tienen mucha calidad. Estoy preparado y con muchas ganas de aportar y de ganar», ha sentenciado.

Fútbol: Ellos y ellas intercambian los papeles: finalísima en el Parque de los Príncipes y lucha por un bronce entre la presión y la frustración

Fútbol: Ellos y ellas intercambian los papeles: finalísima en el Parque de los Príncipes y lucha por un bronce entre la presión y la frustración

Ellos y ellas invierten los papeles. Los jugadores del perfil bajo, liderados por Fermín López, estarán en la gran final del Parque de los Príncipes, nada menos que ante Francia, hecho que va a crear una atmósfera de finalísima. Sólo falta en el reparto Kylian Mbappé, que suelta las piernas en Valdebebas. Las jugadoras que llevan un año bajo los focos por lo bueno y por lo malo, y que acaparan títulos, Balones de Oro y pasarelas, saltaran al terreno de juego para jugar por el bronce lejos de París, en Lyón, frente a Alemania. Ellos lo hacen en calma, la misma que traslada Santi Denia. Ellas, en mitad de las críticas, externas e internas, tras la decisión de Montsé Tomé de no contar con Alexia Putellas como titular el día del desplome ante Brasil.

El fútbol masculino español llega a la cuarta final olímpica, de las que ha perdido tres, de una forma muy diferente a otras ocasiones. Después de lo ocurrido en Tokio, donde Pedri reventó por haberlo jugado todo, Eurocopa y Juegos, junto a otros cinco futbolistas, la Federación, en una situación de más debilidad, fue condescendiente con las lógicas peticiones de los clubes. Los Juegos no eran esta vez la gran prioridad, por lo que se dio continuidad al grupo de los sub'21 de Santi Denia, con dos futbolistas, Fermín y Álex Baena, seleccionados para ambos torneos, aunque con un papel mínimo en la Euro. Fermín jugó 29 minutos. Ambos tienen ahora la oportunidad de cerrar un año redondo como internacionales.

Todo lo contrario sucede con la selección femenina, convertida en una prioridad de la Federación y el Gobierno en todos los órdenes después de la crisis del beso. Lo que pidan. Montse Tomé fue, de hecho, un nombramiento pactado entre todos mientras se sellaba la paz junto al anterior secretario de Estado, Víctor Francos. Después de ganar el Mundial y la Liga de Naciones, el oro parecía señalado por el destino. La realidad empezó a mostrar su dificultad con un torneo en el que España no ha desplegado buen juego. Al contrario.

MONTSE TOMÉ, EN EL FOCO

La derrota ante Brasil, inapelable, dejó ver carencias defensivas y falta de recursos por parte del banquillo, donde se quedó Alexia Putellas. Lo mismo le había pasado a Jenni Hermoso ante Colombia. "No lo entiendo", dijo la madrileña. Apareció en el once en semifinales. La inesperada caída, puesto que habían derrotado a las brasileñas en la primera fase, es especialmente frustrante en un equipo que no se planteaba otro objetivo, con clanes internos en torno a sus grandes jugadores, Jenni, Alexia y Aitana Bonmatí.

Jennifer Hermoso durante la semifinal entre Brasil y España

Jennifer Hermoso durante la semifinal entre Brasil y EspañaKiko HuescaEFE

"Otros días les ha tocado a otras jugadoras entrar desde el banquillo. Lo he dicho muchas veces, la gran suerte que tenemos de tener tanta competitividad en el equipo. Ellas se muestran competitivas siendo titulares o entrando desde el banquillo", dijo Montsé Tomé en Marsella. Alexia se siente titular siempre. Incluso con lesiones recientes, ha entrado en convocatorias, como la de la pasada Liga de Naciones, algo que no entendieron en el Barcelona. Una vez en Lyón, Montse Tomé se focalizó en el partido, lo mismo que Jenni: "Somos unas privilegiadas y vamos a intentar ganar un bronce para cerrar un año redondo".

Problemas, en realidad, que recuerdan a los de la selección masculina en el pasado y que son un síntoma del lugar en el que se ha situado esta selección femenina de fútbol. Se sienten y son 'top'. Pese a estar en sus primeros Juegos, ahora el trabajo es encontrar la motivación para luchar por el bronce frente a una Alemania potente y con un gran recorrido olímpico, ya que fue campeona en Rio 2016 y plata en 2000, 2004 y 2008.

Para saber más

Ellos, en cambio, sienten un objetivo cumplido y ahora buscan un sueño. Les sucede lo mismo a los franceses y a su seleccionador, Thierry Henry, que ha trabajado con una presión enorme. "Yo tuve la suerte de ver el gol de Kiko. Al llevar tantos años sin un oro. Esto significa un reto más", dijo Santi Denia. España lo perdió en Sydney 2000 y Tokio, en 2021, además de la final perdida por la primera selección española, plata en Amberes'20. Entonces era la furia, ahora es el juego.

Atmósfera patriótica

Francia tiene que remontarse más, hasta Los Ángeles'84, para recordar un oro. Henry, sin embargo, ha preferido rememorar otra cita de ese mismo año: la Eurocopa en la que la Francia de Michel Platini derrotó a España en el Parque de los Príncipes, con un maldito gol de falta del centrocampista que entró bajo el cuerpo de Arconada. "Recuerdo ese ambiente, recuerdo ese partido", señaló el técnico, que entonces contaba seis años.

Henry también se refirió a la última Euro, en la que España venció en semifinales a 'Le Bleus', y pidió el apoyo de los franceses con un discurso patriótico: "Somos un gran país cuando vamos juntos". La escenografía en el Parque de los Príncipes será la de las grandes ocasiones, la escenografía que ellas esperaban.

Mbappé, entre sonrisas y guiños de Ancelotti en su primer entrenamiento con el Real Madrid

Mbappé, entre sonrisas y guiños de Ancelotti en su primer entrenamiento con el Real Madrid

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 20:01

Era una de las imágenes más esperadas del verano futbolístico. Kylian Mbappé, ataviado con la indumentaria de entrenamiento del Real Madrid y mostrando complicidad con sus nuevos compañeros. Una estampa que llevaba años esperando ser una realidad y que contó con la presencia de Carlo Ancelotti, recién aterrizado de la gira por Estados Unidos, donde anoche derrotaron al Chelsea. De ahí que el fichaje estrella del conjunto blanco se ejercitase sólo junto a otros seis compañeros.

En concreto, Mbappé estuvo acompañado en las instalaciones de Valdebebas por Dani Carvajal, Ferland Mendy, Eduardo Camavinga, Aurélien Tchouaméni, Fede Valverde y Jude Bellingham, que regresaban de sus vacaciones tras participar en la pasada Eurocopa o, en el caso de Valverde, en la Copa América. Precisamente fue Carvajal, uno de los capitanes, quien dio la bienvenida al ariete francés.

La primera toma de contacto que les diseñó el preparador físico Antonio Pintus, con Ancelotti presente tras el viaje de vuelta desde Charlotte después de lograr el primer triunfo de pretemporada ante el Chelsea, fue de baja carga de trabajo y sin salir del gimnasio, según sostiene Efe. Estiramientos, carreras y trabajo con pesas para el tren inferior, fue el menú de regreso antes de ya pisar el campo en la sesión del jueves.

También volvió a la ciudad deportiva madridista el defensa austriaco David Alaba, que trabajaba en Madrid con la recuperación de su lesión de rodilla que aún le mantendrá los dos primeros meses de competición fuera de los terrenos de juego.

Los jugadores del Real Madrid que han participado en la gira: Courtois, Lunin, Fran González, Lucas Vázquez, Jesús Vallejo, Antonio Rüdiger, Éder Militao, Fran García, Modric, Dani Ceballos, Arda Güler, Brahim, Vinícius, Rodrygo y Endrick, tendrán descanso lo que resta del miércoles y se volverán a ejercitar el jueves. El Real Madrid aterrizó a las 12:30 horas en la capital de España tras realizar la gira norteamericana de pretemporada, en la que disputó tres partidos con dos derrotas, ante Milán y Barcelona, y un triunfo, el logrado ante el Chelsea, antes de completar el viaje de vuelta a casa para poner el foco en la Supercopa de Europa.

La mala digestión de España tras la decepción contra Brasil: "Ya sé que os gusta buscar culpables"

La mala digestión de España tras la decepción contra Brasil: “Ya sé que os gusta buscar culpables”

"Ya sé que os gusta buscar culpables. No te voy a permitir que me pongas ahí". La zona mixta fue complicada en el Stade Vélodrome de Marsella. La sorprendente y contundente derrota de la selección femenina contra Brasil en las semifinales de los Juegos Olímpicos dolió en el ambiente. La actual campeona del mundo claudicó ante un combinado aparentemente inferior, incapaces Montse Tomé y sus futbolistas de darle la vuelta a un duelo que se puso en contra demasiado pronto. "Ahora es jodido, pero en unas horas hay que darle la vuelta porque tenemos que ir a por el bronce", avisaba Irene Paredes, capitana sustituida en el minuto 51 del encuentro y autora también de la primera frase de este texto.

España es la campeona del mundo, tiene a las futbolistas que se pasan el Balón de Oro de una mano a otra durante las últimas temporadas y es ha sido un conjunto superior a cualquier otro durante toda la temporada. Y esto es, hay que decirlo, una derrota difícil de digerir y que conlleva críticas, porque ese es el precio del éxito y del talento. Brasil, que no pasó de fase de grupos en el último Mundial, arrolló a la contra a las españolas y aprovechó sus errores.

Tomé apostó por un once sin Alexia Putellas, lejos de su mejor forma física, y entregó su ataque a las jóvenes Salma y Navarro junto a Jenni Hermoso y Mariona. En el centro del campo, ni Guijarro ni Putellas. La capitana del Barça no entró al campo hasta el minuto 77, cuando España ya perdía 3-0 en una debacle inesperada.

"Estábamos bien jugando por dentro. Alexia ha aportado al equipo, otros días les ha tocado a otras jugadoras entrar desde el banquillo. Lo he dicho muchas veces, la gran suerte que tenemos es tener tanta competitividad en el equipo. Ellas se muestran competitivas siendo titulares o entrando desde el banquillo", explicó Montse Tomé.

Una de las grandes quejas del equipo español se centró en las pérdidas de tiempo del conjunto brasileño. "Es desesperante que continuamente durante el campeonato veamos que se pierde tanto tiempo. No favorece el espectáculo. A nosotras, como a los demás equipos, nos perjudica y tenemos que jugar honesto, limpio, y el fútbol es continuidad", aseguró Tomé.

"Frustra jugar contra unas reglas poco deportivas, perdieron tiempo y fingieron lesiones... Pero lo que está en nuestra mano es jugar al fútbol y hacer las cosas bien", dijo Paredes.

España no fue el equipo brillante, fluido y vertical que demostró ser en el Mundial y en los parones internacionales de la temporada. Dominó la posesión rozando el 70%, pero apenas realizó un disparo más que las brasileñas. Y falló. Y lo pagó. Las lágrimas de Cata Coll lo explicaban todo. "Primero de todo quiero pedir perdón. Creo que no he estado a la altura del equipo. A veces se está arriba y otras abajo. Tengo que pedir perdón a mis compañeras, hoy se me ha cerrado todo. No ha sido mi día, pero queda otro partido importante e intentaremos conseguir el bronce y ojalá sea así", reflexionó la portera balear.

En el minuto 5, un error de Coll en un despeje provocó el primer gol de Brasil, anotado en propia puerta, en el rechace, por Irene Paredes. España ya no se pudo levantar: "Hoy dormiremos poco. Será un día duro, pero España está aquí, España sigue e iremos a por ese bronce. Que nadie dude que lucharemos por ello", advirtió.

"Estamos jodidas. Nos vais a criticar, va a caer todo lo que queráis... pero vamos a ir a por el bronce. Este equipo se merece un respeto y un crédito", aseguró Mariona en la Cadena Cope.

El Barcelona cae en los penaltis ante el Milan tras un doblete de Lewandowski

El Barcelona cae en los penaltis ante el Milan tras un doblete de Lewandowski

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 08:59

Robert Lewandowski, reivindicado con un doblete, le dio al Barcelona el empate 2-2 con el Milan en el último partido amistoso de la gira estadounidense veraniega que terminó en una tanda de penaltis en la que se impusieron los italianos.

Al terreno de juego del M&T Bank Stadium de Baltimore (Maryland), hogar de los Baltimore Ravens de la NFL, saltó el Barcelona más titular hasta la fecha. Ilkay Gundogan y Raphinha debutaron en un once de Hansi Flick, compartiendo titularidad con Robert Lewandowski.

Enfrente se encontró a un Milan muy potente al ataque que venía de ganar al Manchester City y al Real Madrid en sus encuentros en Estados Unidos, igual que el Barcelona.

Alex Valle y Gerard Martín, dueños de los laterales barcelonistas, sufrieron muchísimo defendiendo a los extremos rivales, Rafael Leao y Samuel Chukwueze, que generaron peligro constante, siendo artífices de los goles milanistas.

El primero llegó en el minuto 10, con Chukwueze rompiendo la línea defensiva azulgrana para Christian Pulisic, que ante la pasividad de su marca asistió para que el exmadridista Luka Jovic anotase a placer.

No se había recuperado del golpe el Barcelona cuando Leao, por la banda contraria, volvió a asistir rompiendo la línea para una letal definición del centrocampista estadounidense Pulisic, el 'Capitán América'.

Necesitó ir dos por detrás el Barcelona para despertar. Raphinha fue el autor de una asistencia a Robert Lewandowski que hizo una bicicleta y al primer toque remató con el interior ajustado al palo de Lorenzo Torriani ante la marca de Malick Thiaw.

Pudo empatar el Barcelona en el añadido vía Pau Víctor, el máximo anotador de la gira, pero su gol asistido por una delicia de taconazo de Lewandowski fue anulado por fuera de juego.

Un Barcelona de menos a más

La entrada a la reanudación de Marc Bernal en el centro del campo en el lugar de Gundogan dio aire al Barcelona, que mejoró en todos los aspectos, especialmente en la presión a los italianos y la construcción del juego.

La dupla Bernal-Casadó dio al Barcelona sus mejores minutos del partido, confirmándose como uno de los aciertos de Flick en esta gira.

Tras varias ocasiones fallidas en los primeros minutos, en el 58 Lewandowski anotó el segundo de su cuenta particular asistido al milímetro por Pau Víctor, que a su vez había recibido un buen pase filtrado de Rafinha.

La entrada masiva de suplentes rompió el ritmo que había impuesto el Barcelona después del descanso. El único titular que jugó los 90 minutos para los azulgrana fue Marc Casadó, que ha sido, de hecho, el jugador al que Flick le ha dado más minutos en toda la gira.

Ese último cuarto de hora de juego dio para poco y con tablas en el marcador, el partido se fue a los penaltis.

Los azulgrana vieron roto el invicto de la gira en la tanda, después de que Koundé, Quim Junyent y Faye fallaran sus penaltis.

Vinícius sonríe y el Real Madrid cierra la gira por EEUU con una victoria ante el Chelsea

Vinícius sonríe y el Real Madrid cierra la gira por EEUU con una victoria ante el Chelsea

Actualizado Miércoles, 7 agosto 2024 - 08:24

Con un Vinícius Jr. muy incisivo y efervescente, el Real Madrid venció este martes por 2-1 al Chelsea en Charlotte para cerrar con un triunfo su gira de pretemporada por Estados Unidos. Lucas Vázquez y Brahim marcaron los goles de los blancos, que vuelven a casa tras este tour con una victoria y dos derrotas (1-0 ante el Milan y 2-1 contra el Barcelona).

Dentro de solo ocho días y ya con todas sus estrellas incorporadas (incluyendo Kylian Mbappé y Jude Bellingham), el Madrid se jugará el primer título de la campaña con la Supercopa de Europa frente al Atalanta.

No se llenó el Bank of America Stadium de Charlotte (el hogar de los Carolina Panthers de la NFL) con 62.167 espectadores en un aforo de 75.037 personas y con clara mayoría blanca. Probablemente tuvo mucho que ver que Carolina del Norte espera con preocupación la llegada de la tormenta tropical Debby que ha dejado numerosos destrozos en el sureste de EEUU.

El tiempo fue desapacible durante la tarde, con cielo nublado y algo de viento, pero no llovió y el amistoso se disputó con normalidad.

Vinícius Jr. y Brahim fueron los mejores y completó la delantera un Rodrygo, que jugó sus primeros minutos de la pretemporada. No participaron en el encuentro Endrick y Arda Güler.

Al ritmo de Vinícius

Noni Madueke fue el protagonista del arranque. Las incursiones por la derecha del extremo británico encendieron el ataque del Chelsea y de una de sus aventuras por el costado surgió la primera ocasión con un remate de cabeza Raheem Sterling.

La respuesta por los blancos -hoy de naranja- llegó por cortesía de Vinícius. El brasileño ya fue el mejor en el clásico, pese a que solo jugó poco más de media hora, y esta noche volvió a exhibir chispa, descaro y frescura en cada acción.

Poco a poco, el Madrid fue ganando velocidad y no tardó en averiguar que el Chelsea presentaba incontables grietas en defensa. El primer gol llegó en el 19. Rodrygo se inventó un estupendo pase al hueco para Brahim y la jugada acabó en las botas de Lucas Vázquez, cuyo tiro con la zurda rebotó en la defensa del Chelsea y se fue llorando hasta la red.

La buena imagen que había dejado el Chelsea en el inicio se evaporó en un visto y no visto. En cambio, el Madrid rozó el segundo con un gran disparo de Dani Ceballos que no entró por centímetros.

No tuvo que esperar mucho más Carlo Ancelotti para disfrutar de un nuevo gol de los suyos. Vinícius dio una deliciosa asistencia con el exterior para Brahim, que recortó de maravilla al portero Filip Jörgensen y anotó casi sin ángulo en el 27.

El Madrid bailaba al son de Vinícius -coreado por la grada- y Brahim y parecía que el tercero estaba a la vuelta de la esquina. Pero el Chelsea reaccionó. Primero desperdició una clara oportunidad de Christopher Nkunku a pase de Sterling, pero en el 39 sí recortó distancias con un cabezazo en el área pequeña de Madueke que ni Fran García ni Courtois supieron interceptar.

Con 2-1 y buenas sensaciones para el Madrid, Ancelotti dio entrada en el descanso en la portería a Andriy Lunin. La conexión Vinícius-Brahim volvió a rondar el gol y Militao tampoco estuvo lejos de marcar con un testarazo.

El habitual carrusel de cambios de los test veraniegos, en el que se fue al banquillo Vinícius entre otros, enfrió el partido en la última media hora y el Madrid no sufrió para cerrar la victoria.

El equipo de moda en España, la selección femenina de fútbol, se desploma ante Brasil

Actualizado Martes, 6 agosto 2024 - 23:28

La fábula de la selección de moda en España se apaga. Lo hace bruscamente, con un desplome. Queda el bronce, pero un bronce no colma a quienes se sienten en la cima del mundo desde hace un año, campeonas del mundo, de la Liga de Naciones, campeonas de su propia revolución tras un beso robado, mientras se pasan de una a otra el Balón de Oro. A eso sólo se da continuidad con más oro, objetivo unívoco de un equipo que ahora debe mentalizarse para luchar por el bronce frente Alemania, en Lyón. Ellas no llegarán a París. Brasil, mejor que España en Marsella, lo hará por el oro frente a Estados Unidos.

El destino tiene caprichos. Uno fue que las dos heroínas de la remontada ante Colombia, Cata Coll e Irene Paredes, hicieran la carambola del inesperado gol en propia puerta que abría el partido. Erró la portera y el balón golpeó en su compañera para alcanzar la red. Sin embargo, el destino no es el culpable de esta inesperada derrota ante una selección a la que España había ganado en la fase grupos. No. La explicación está en el juego errático de la selección frente a un rival que supo explotar muy bien las debilidades defensivas de las jugadoras de Montse Tomé.

La seleccionadora española perdió la partida táctica con su homólogo, Arthur Rivas. La espalda de sus laterales, en especial Olga Carmona, era un solar por el que Brasil desplegó su contraataque, lanzado por Ludmila y Gabi Portilho. El técnico brasileño, además, dispuso marcajes individuales por todo el campo, con mucha intensidad y anticipación, algo para lo que Tomé no supo encontrar los anticuerpos.

Putellas y Guijarro, suplentes

La realidad es que España no se ha encontrado con su mejor juego desde el inicio del torneo olímpico. La semifinal frente a Colombia tuvo similitudes con el duelo con Brasil, aunque esta vez ni siquiera pudo forzar el empate para llegar a la tanda de penaltis. Brasil pudo cerrar el choque mucho antes, dadas las ocasiones que tuvo a la contra en el primer periodo. Priscila erró un mano a mano frente a Cata Coll al que llegaba sola. Lanzó fuera. España respiraba, pero sin dar respuesta en el área contraria, más allá de un disparo de Jenni Hermoso.

Después de haber sido suplente ante Colombia y de haber dicho que no comprendía esa situación, Jenni entró en un once en el que Tomé realizó cambios en busca de la fluidez y el gol que no había encontrado. Ello llevó a Alexia Putellas y a Patri Guijarro a quedarse en el banquillo. Las soluciones no dieron frutos y la seleccionadora tuvo que agitar de nuevo el equipo tras el descanso, porque en el tiempo añadido de esa parte, cuando la selección buscaba el empate, se repitió el guion y Gabi Portilho culminó con gol una de las incesantes contras. Lo merecía Brasil.

La cosa pudo ser peor para las españolas, ya que la tendencia fue la misma tras regresar al campo, pero Brasil falló tres ocasiones consecutivas. Cata Coll decidió quitarse la careta. Era momento de correr todos los riesgos. Un gol más habría sido una losa prácticamente definitiva, pero al fallarlos, Brasil dio esperanzas a las jugadores de Tomé de repetir lo que habían logrado ante Colombia en cuartos, cuando también llegaron a ir dos goles por detrás hasta el último cuarto de hora. Ni Jenni ni Aitana Bonmatí, las líderes, aparecieron.

Caldentey, desolada tras uno de los goles de Brasil.

Caldentey, desolada tras uno de los goles de Brasil.EFE

Si entonces fue Jenni la futbolista clave en la remontada, al marcar el primer gol tras saltar desde el banquillo, esta vez la jugadora del Tigres mexicano encontró menos situaciones. Salma Paralluelo lo hizo, por dos veces, cuando la esperanza se había agotado. Lorena detuvo los dos disparos con más intenciones de Jenni. Tomé llamó entonces a Guijarro. Putellas continuaba en el banquillo.

Las decisiones tomadas por el técnico brasileño influyeron más sobre el juego. La prueba fue Adriana, autora del tercer tanto en una llegada que demostró los despropósitos de España. Sólo entonces entró Alexia para revolucionar mínimamente el final, goles de Salma, uno con ayuda, incluidos, pero sin poder evitar ya el cuarto de Brasil. Fue tarde.