La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

La final que reivindica al entrenador: el liderazgo reforzado de Simeone ante la resurrección de la Real con Matarazzo

Esta Copa tiene un peligro para el Atlético. Es el de entender la final de La Cartuja como una especie de meta volante camino de la cumbre que se ha convertido en el Grial del club, en su urgencia histórica: la Champions. La Real Sociedad no tiene ese dilema. La final es un premio inesperado al acierto en la elección del personaje elegido para arreglar el estropicio que sucedió a la marcha de Imanol Alguacil. Sergio Francisco no llegó a Navidad y la irrupción de Pellegrino Matarazzo, un italo-americano que parece escapado de Little Italy, fuera de los grandes radares del fútbol, cambió la dinámica de un equipo que se despeñaba.

Para saber más

La final encuentra, pues, a dos equipos claramente definidos por la personalidad y el liderazgo de sus entrenadores. El de Diego Pablo Simeone, renovado por la posibilidad de volver a ganar un título y alcanzar las semifinales de la Champions, en ambos casos después de eliminar al Barcelona de Lamine Yamal y con el Madrid averiado en el varadero. El de Matarazzo, descubierto en unos meses con asombro. Si el juego que discurre en el campo es como la circulación de la sangre de los equipos, en La Cartuja, hoy, los corazones que la bombeen estarán en los banquillos.

"Volvemos a la tierra"

Simeone sabe bien de qué peligro hablamos, por lo que fue claro: «El martes jugamos Champions, pero ahora volvemos a la tierra, que es lo que cuenta». A su lado, Griezmann se lo dijo a sí mismo, que es como decírselo a todos: «Estaremos a full para regalarnos la Copa». Simeone insistirá. La Copa antes del regreso a la Champions necesita más que nunca de su «partido a partido».

Matarazzo no puede hablar tan directamente a los suyos, porque no domina todavía el castellano, pero se hace entender. El lenguaje emocional y corporal de este gigante tiene cosas en común con el de Simeone. Por ahí empezó para reconstruir a mitad de curso las ruinas de una Real deprimida y fragmentada, con capillitas en el vestuario y sin vida en el campo. «Le debemos mucho», reconoció Oyarzabal.

El inicio de su historia en la Real es como el de Simeone en el Atlético. Si el italoargentino llegó a Anoeta un 20 de diciembre, el argentino lo hizo un 23 del mismo mes, tras la destitución de Gregorio Manzano. Es utópico pensar que su recorrido será similar. Son ya más de 14 años.

Los parecidos en el campo

En el campo continúan algunas similitudes. Matarazzo organizó la presión en una Real indolente, y lo hizo rapidísimo. El equipo blanquiazul, sin embargo, no la realiza en cualquier lugar. Generalmente es una presión alta, sobre la salida de balón del contrario, para después replegarse, muy junto en la línea de su área. Eso recuerda algunos de los tempos del Atlético de Simeone, al que hemos visto en arranques a fuego, asfixiantes, para después optar por cerrar los espacios en su campo.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.

Matarazzo conversa con sus jugadores en La Cartuja.EFE

Rino, como llaman al técnico realista, insistió mucho en la organización del juego ofensivo, en los roles de cada jugador, hecho que ha reforzado la autoridad de piezas clave, como Remiro, Aramburu, Brais Méndez u Oyarzabal, pero también ha devuelto su mejor versión a otros, en concreto Carlos Soler o Guedes. Matarazzo dejó la duda de si matendrá a Marrero en la portería. Veremos. En la del Atlético estará Musso. Simeone no traiciona ese código.

La Real de Matarazzo es camaleónica. Puede elegir la salida de balón, en busca de Brais o Turrientes, o decantarse por el despliegue de sus laterales y un juego más directo para conectar con Oyarzabal. Tras una etapa de éxito con Imanol, que incluyó el título de Copa de 2020, prorrogado a 2021 por la pandemia, caracterizada por la posesión, ahora la utiliza si la necesita. En cuanto puede, corre.

"Nunca jugué por un título"

Matarazzo minimiza los riegos de la posesión, las pérdidas de balón, contra los grandes y lo cierto es que le ha dado resultados, con un empate ante los atléticos o la victoria sobre el Barça en Liga. Todo indica que lo hará en La Cartuja para ceder metros e iniciativa al Atlético, aunque todo es nuevo para este técnico que llegó de la segunda línea de la Bundesliga: «Nunca había jugado por un título».

Simeone, en cambio, se ha sentido generalmente más cómodo cuando ha jugado desde la inferioridad. De ese modo ganó su primer título, precisamente la Copa, en el Bernabéu, la temporada siguiente a su llegada. Enfrente, el Madrid de Mourinho, Casillas, Sergio Ramos o Cristiano. Ahora se invierten los papeles, con la heráldica de Griezmann, en su última Copa, Lookman o Julián Álvarez.

Jugadores para ganar, aunque para abrir los caminos quizás necesite del sensiblemente recuperado Pablo Barrios. Juegan los jugadores, pero juega Simeone y juega Matarazzo, entrenadores intervencionistas, y juega la grada, con dos aficiones ante una fiesta, lejos ya de la lacra que acabó con la muerte de Aitor Zabaleta. O eso deseamos.

Simeone: "El martes jugamos Champions y fue muy bonito, pero ahora volvemos a la tierra"

Simeone: “El martes jugamos Champions y fue muy bonito, pero ahora volvemos a la tierra”

Más allá de la sonrisa que le sacó a Diego Simeone que se apagara la luz de la sala de prensa justo antes de su primera pregunta, el gesto del entrenador ha sido serio, concentrado, mejor dicho, en su comparecencia previa a la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad. Como si fuera él el que se fuera a calzar las botas mañana para saltar al césped de la Cartuja. "El martes fue un paso muy bonito jugar y pasar a semifinales de Champions. Pero ahora volvemos a tierra y en la tierra estamos", ha apuntado el entrenador.

Ha dicho el argentino que él siempre imagina "lo mejor". "No sólo por poder ganar una Copa del Rey sino como propósito a un montón de cosas", ha aducido el entrenador sobre la ilusión que genera conseguir el noveno título desde que está en el banquillo rojiblanco hace ya algo más de 14 años. "Se gestiona con ilusión, con entusiasmo, con fe, con humildad y con seguridad", ha añadido.

Sin querer revelar sus cartas de cara a la convocatoria del partido de mañana, sabe el entrenador que el duelo ante la Real Sociedad será muy complicado porque el equipo vasco ha crecido mucho desde la llegada de su nuevo técnico, aunque en el Metropolitano consiguieran vencerles.

El argentino no cree que la experiencia en este tipo de encuentros sea un factor determinante. "No hay una regla, la edad no cuenta en el fútbol. Se puede ser un joven de 18 años con una cabeza enorme o uno de 36 años. El partido está dentro de sus cabezas. El que sepa jugarlo mejor será beneficiado", ha desvelado.

Cuenta que sus noches y sus días antes de una gran cita son "variados" en los que alterna el estar algo más "callado" y "tranquilo" a un poco más alterado. Pero ha explicado que él ha evolucionado, como hizo como futbolista. Aunque en esta segunda etapa "creciendo siempre con la posibilidad que el club ha brindado" siguiendo siempre una idea, un proyecto.

Tanto él como Griezmann, que le ha acompañado en la rueda de prensa previa a la final, han tenido palabras de agradecimiento a la afición, no sólo por el acompañamiento de este año, "siempre un empuje en momentos difíciles", sino durante la carrera de ambos.

Pero si hay un jugador para el que el duelo del sábado sea un poco más especial es sin duda para el delantero francés del Atlético y leyenda del club. "No lo estoy pensando mucho porque me emocionaría y no quiero porque quiero llegar fresco al partido. Me abrieron las puertas que en Francia no hicieron", ha citado Griezmann a la Real Sociedad.

Griezmann y su despedida

Ha dicho el francés que el pase a semifinales de Champions hace que "se olviden los esfuerzos y el cansancio" y que ve al grupo "enchufado y alegre sin quejas ni egos". No obstante, sabe que la nueva Real de Matarazzo y Guedes, al que ha querido destacar su nivel desde que militaba en el Valencia va a exigir a los suyos una gran organización defensiva y ofensiva.

Esta final será uno de los últimos grandes partidos de Griezmann como rojiblanco, aunque el francés no ha querido centrarse en estos 90 minutos y lleva tiempo disfrutando de los pequeños detalles que le unen al Atlético como un pase a algún compañero, una instrucción del Cholo y hasta de los cánticos de los aficiondos. "No pienso si va a ser la última. Solo si va a ser un partido muy importante, una final que muy pocos la pueden jugar", ha concluido el francés.

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del 'nuevo' Atlético: "No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal"

Simeone y Griezmann, el yin y el yang del ‘nuevo’ Atlético: “No es fácil dejar fuera tres veces al Barça de Messi y Yamal”

Es el contraste de este Atlético. El yin y el yang. Clement Turpin pitaba el final y Simeone se quedaba quieto, como una estatua, en la banda junto a su banquillo. Griezmann iniciaba su serie de saltos y celebraciones que culminarían en un baile, solo, en el centro del campo del Metropolitano. "Es la canción que solemos hacer después del partido, me salió solo y disfruté mucho ese momento", explicó el jugador.

Era una hazaña rojiblanca este pase a semifinales de Champions. Otra protagonizada por el equipo del Cholo que vuelve al penúltimo paso de la máxima competición continental tras nueve años. "No es fácil dejar tres veces a fuera al Barça de Messi y de Yamal", comenzaba el técnico para culminar con un eslogan atlético sobre el merecimiento: "Mucho trabajo y corazón". Y Griezmann.

El argentino pareció acordarse de aquello de si el francés comía en la mesa de Messi y Cristiano. Él no duda de que fue una de las claves de este pase a semifinales. El galo es su niño bonito, el que mereció el mayor de sus halagos en la sala de prensa del Camp Nou en la ida de esta nueva batalla ante el Barça en Champions y que este martes repitió sin dudar. "Hablamos tanto con Antoine. Él sabe lo mucho que le quiero y lo dije delante de todos porque es un genio. Nos daremos cuenta con el tiempo. Es un jugador diferencial, con personalidad, increíble. Ojalá Dios y el destino le den lo que está buscando", alabó de nuevo.

Lo que está buscando el francés son títulos. Se perdió alguno importante con el Atlético y ahora los pelea con ahínco, sudando cada minuto. "Es mi profesión", ha dicho con humildad para luego devolver los piropos a su técnico sobre lo que está consiguiendo en los últimos años. Hablamos de cuatro semifinales europeas de las siete en la historia del club y tres eliminaciones del todopoderoso Barcelona. "No habrá otro como él, ojalá se quede lo máximo posible. Lo que está haciendo es increíble y no lo puedo explicar en dos minutos", lanzó el jugador.

El nuevo Atlético

Lo que resulta inverosímil, para los mayores seguidores de Simeone y para sus detractores, es el cambio de rumbo de su equipo. El Atlético de Lookman, un futbolista de una categoría y características que "nunca" tuvo el Atlético según el Cholo, de Julián, de Sorloth, al que el argentino llama cariñosamente El Flaco y de Antoine, claro, no se parece en nada al que forjó el entrenador para intentar asaltar dos finales de Champions.

"Cada equipo tiene su patrón de juego y con los años hemos ido evolucionando a distintos patrones, pero tenemos muy claro lo que queremos. Atacamos mejor que defendemos, no tenemos otro camino. El patrón es ése", definió el Cholo. En 14 partidos de la máxima competición continental, los rojiblancos suman 34 goles a favor en 208 disparos y 26 en contra. Son 2,43 tantos marcados y 1,86 encajados por partido cuando la media de las últimas 10 temporadas es 1,36 a favor por encuentro frente a 1,25 en contra.

El equipo de las últimas semifinales, las que se perdieron ante el Real Madrid en la 2016/17, apenas encajó 10 tantos en 12 partidos y si nos vamos al finalista del curso anterior, apenas siete tantos en 13 partidos y el de la 2013/14, 10 en los mismos encuentros.

A este nuevo Atlético, le viene otra montaña el sábado. En esta ocasión se trata ya de hollar cumbre. "Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella", expresó el capitán Koke. La Real Sociedad espera a este ofensivo equipo rojiblanco.

El Atleti y el sueño de un loco: ya sólo quedan cuatro

El Atleti y el sueño de un loco: ya sólo quedan cuatro

Si odian mucho a alguien, pónganle a escribir desde la grada en un partido vital de su equipo. Si no llego al final de esta columna, digan a mis hijos que los quise.

El Barça y su famoso entorno se pasaron la semana quejándose por cualquier cosa. ¿Les culpo? No, yo habría hecho lo mismo, pero, curiosamente, pasaron por alto el fallo más influyente para la vuelta: la tarjeta inventada a Pubill que le impidió jugar y colocó a Lenglet en el campo. Ese sí fue un error de valor gol. O goles. A los 4 minutos, el francés había resucitado al Barça. Y a los 24, 0-2. Drama. Tragedia. Pupismo...

Y una mierda, con perdón.

Hablemos de Simeone. El Cholo no está bien. Desde Milán, cuyo desenlace nunca se ha perdonado, vive con el convencimiento, obsesivo y seguramente irracional de que va a ganar la Champions con el Atleti. El equipo puede llevar años titubeando, pero nunca se ha sacado esa idea de la cabeza. Y de algún modo ha hecho creer a la plantilla. Se pueden discutir cosas del argentino, pero no su liderazgo. Es de otro mundo.

Con 0-2 y los fantasmas de otra era amenazando con resucitar, el Atleti siguió el sueño loco de su jefe. Ganará o no la Champions, pero ya sólo quedan cuatro equipos.

Mientras, al Barça se le diluyeron los humos en el carácter ajeno. Sucede en ese vestuario algo muy de grupito de instituto. A la sombra del realmente guay, un Lamine que se comporta mucho mejor de lo que se vende, se vienen arriba una serie de chiquillos que viven de él. Fermín pase, porque es realmente bueno, pero es un misterio de dónde les viene los aires de grandeza a Gavi o Eric García, que sin Yamal serian notas al pie. Por cierto, el miedo en el estadio cada vez que el extremo cogía la bola no se veía desde Messi. Ojalá llegué el Mundial para ir a muerte con él. Es un milagro.

Pero este fue el día de otros y, por emocionante que fuera ver a Koke y Griezmann liderar una última carga a por el trofeo maldito, hay que elogiar a secundarios. A un Llorente, que no lo es tanto, pero a menudo se infravalora; a Ruggeri, el Maldini sin planchar; a Musso, el héroe inesperado; a LeNormand... Y al Cholo, claro, que está loco. Quedan tres partidos. Tres.

Sobreviví a la columna. Al llegar a casa les diré a mis hijos que les quiero. Más o menos, como al Atleti.

Simeone le quita la Play a Lamine

Simeone le quita la Play a Lamine

Me decía mi amigo Kiko, que es del Atleti, que si el Real Madrid seguía adelante, prefería quedar eliminado de la Champions League. Las dos finales perdidas le han generado tal estrés postraumático, que no es que haya dejado de creer en los milagros, sino que ha dejado de creer en los milagros del Atleti. Quizá sea ese el principal problema de los del Cholo, pero también de los del Barça, quienes por una inescrutable razón se ven cada año levantando la orejona.

Tenía razón el Cholo Simeone. El Cholo Simeone siempre tiene razón, cuando se marcó como objetivo para el partido de ida la amarilla para Lamine que le impidiera jugar la vuelta. Sin ella, el 0-2 fue lo de menos. Si acaso, un contratiempo, al proponerle a quien aspira a mejor jugador del mundo el trámite obligatorio: lograr un imposible que, otra vez de milagro, lo sigue siendo.

Lamine Yamal llegó al Metropolita con gafas y zapatillas de andar por casa, y se puso a jugar a la Play, ya que todo lo que hizo durante 90 minutos es biológicamente inviable sin una consola. O inútil, a ojos de un madridista.

Saliendo con once en el partido de vuelta, superar al Barça otra vez era dificilísimo. Con Lamine imposible. Encima el Barça hizo lo más difícil, que fue remontar la eliminatoria en 20 minutos. Solo que el Atleti, también, que fue no dejar escaparla antes del descanso, y retomar la superioridad numérica a la media hora de la segunda. Sin embargo, el verdadero milagro es de los del Cholo es que sigan acabando los partidos con once.

Como la eliminatoria exigía altas dosis de sacrificio, Flick apostó por Gavi y Fermín, quienes no dejarían que una hemorragia masiva, o una mera rotura de menisco y ligamento, les impidiera estar en semifinales. Gavi ha vuelto, sin ninguna duda, y España recupera a un centrocampista para el Mundial. O a todos. Con él, a los culés, ya solo les faltaría un delantero. Y eso que tras el partido ante el Espanyol, Ferrán salió a reivindicarse: "Les jode, pero yo siempre pienso en trabajar", soltó tras conseguir el reto de pasarse trece partidos sin marcar, y tener que regresar a lo que se supone más fácil para un delantero del Barça: meter alguna de las decenas de ocasiones que generan por partido.

En la misma mesa que Lamine, Griezmann sigue disfrutando de la despedida más larga de la historia. Le salió bien a Simeone decirle adiós a falta de por lo menos diez partidos, porque a partir de ese momento dejó de alinear a un delantero, para alinear a un mito.

El Barça juega a otra cosa. Como siempre. Y lo hace tan bien que, a la hora la verdad, casi nunca gana en Europa, lo que nos lleva a pensar si a eso de ganar se le puede llamar fútbol.

Simeone apela a la "fe" y a "la seguridad en lo que queremos" para eliminar al Barça: "El objetivo es seguir adelante"

Simeone apela a la “fe” y a “la seguridad en lo que queremos” para eliminar al Barça: “El objetivo es seguir adelante”

Es un partido importante. Tanto, que Diego Simeone, habitualmente parco en palabras, ha despachado varias cuestiones en la previa de la Champions ante el FC Barcelona con respuestas monosilábicas o tan breves que provocaba arqueo de cejas en la audiencia. Sólo un mensaje se repitió constantemente en varias de sus alocuciones: "Nuestro objetivo es seguir adelante".

Dice el argentino que el equipo está "convencido" de lo que necesitan. Ya son cinco partidos esta temporada contra ellos de los que los ligueros se saldan con dos derrotas, los de Copa del Rey con una victoria holgada y una derrota y la ida con la sorpresa por vencer en el Camp Nou, donde nunca había ganado. "Todo lo que imaginemos pueden ser solo imaginaciones. Luego comienza el juego y todo queda atrás", ha explicado el Cholo y ha añadido: "Fe, esperar que el equipo pueda seguir respondiendo y seguridad en lo que queremos".

Esa seguridad dependerá de dos defensas que no han sido titulares en lo que llevamos de temporada. Le Normand y Lenglet ocuparán el centro de la zaga y el entrenador ha admitido que no necesita hablar con ellos porque "saben lo que necesitamos". "Robin viene creciendo y Clement tiene mucha experiencia", ha explicado.

No ha desvelado, en cambio, el nombre del que vaya a ocupar la portería el martes a las 21.00 horas. Pese a que Oblak lleva varios días entrenándose con el grupo, el esloveno no ha participado desde hace mes y medio. "No di la formación. La daré a las 19.00 horas en el hotel. Tiempo para saber quiénes empiezan", ha apuntado.

Centro del campo definido

La línea que parece más definida para la vuelta de cuartos de final de Champions es la del mediocampo. Con la recuperación in extremis de Cardoso y Barrios, parece que Koke y Llorente repetirán en la medular para intentar contener al equipo blaugrana.

El capitán habla de un partido "para entrar en la historia"."Lo jugaremos como una final", ha apuntado el jugador sobre una vuelta de cuartos de la que dice que se ha intentado mentalizar "visualizando cosas positivas" como el gol que les anotó para forzar su eliminación en la última eliminatoria europea que jugaron hace ya 10 años.

El seis rojiblanco ha apuntado que los jugadores están "motivadísimos" respecto a los 90 minutos que vienen y ha resaltado, como clave táctica, la importancia de salir bien de la presión y mostrar personalidad para no terminar "ahogado" por el Barça.

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: "Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo"

Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: “Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo”

Nunca lo había logrado Simeone y el Atlético, desde hacía 20 años. Eso es lo que ha supuesto la victoria rojiblanca en la Ciudad Condal. Una ruptura de una racha, una machada histórica y un recuerdo a Pepe Murcia, el último técnico que consiguió ganar en el estadio blaugrana. "No habíamos ganado nunca en el Camp Nou. Es muy difícil. Es un equipo que es posiblemente el mejor de Europa con PSG y Bayern", valoró el Cholo en la entrevista postpartido.

El técnico argentino no contó esta vez con El Niño, Fernando Torres, el que con un doblete, terminó con el Barça de Frank Rijkard en febrero de 2006. Los protagonistas de esta nueva hazaña, que se repite 20 años después, fueron Julián Álvarez, con un disparo de falta directa que limpió la escuadra de Joan García, y Cubarsí, cuya expulsión no sólo generó el tiro libre que embocó el delantero sino que dejó a su equipo con 10 durante una parte.

No fue la única polémica arbitral ya que en la segunda mitad una mala interpretación del colegiado del encuentro, Kovacs, podría haber complicado el encuentro. "Hay sentido común. Si Marc recibe un supuesto pase para iniciar la jugada, el árbitro interpretó lo mismo que Marc", explicó Simeone por qué Pubill paró el balón con la mano cuando se lo cedió Musso dentro del área.

Más allá de polémicas, Simeone no se fue feliz del Camp Nou. "Pocas veces estoy contento, siempre encuentro algo para no disfrutar lo que estamos haciendo", apuntó un entrenador que quiso más de ese 2-0, el segundo tanto logrado por Sorloth, para llegar al Metropolitano con una mayor renta. "No tenemos todas las opciones para estar en semis. Tenemos la humildad para decir que ellos son muy buenos, pero tenemos todo el compromiso para seguir en esta competición que tanto queremos", valoró.

Hay, sin embargo, precedentes positivos para el Atlético del Cholo y son, por ejemplo, que la única eliminatoria de Champions que ha jugado con el Barça la ha ganado aún sin vencer en el Camp Nou. Con ventaja o sin ella.

Desconfianza en el Barça

No obstante, y pese a la angustiosa experiencia en Copa del Rey, donde el Atlético casi malogra una ventaja de cuatro goles, Simeone prefiere planificar desde la ventaja. "Tras el 4-0, ya vimos lo bien que respondieron ellos en casa. Imaginamos un partido difícil, complejo. Miramos quién tenemos por delante y sabemos que tenemos que pasar", apuntó y recordó la contundencia que mostraron tanto en ataque como en defensa.

Tampoco Giuliano quiso echar las campanas al vuelo. "Hay pocos resultados que con el Barça dejen esto cerrado", apuntó en zona mixta. Pero Simeone Jr. dice que es importante el trabajo grupal, aunque también lo es tener "jugadores extraordinarios" como Julián Álvarez y que con su trabajo y tranquilidad consigan esos resultados.

Otro de los ejemplos y de los jugadores extraordinarios es Griezmann, para el que el argentino tuvo palabras de cariño por el ejemplo que supone en el vestuario y también para la sociedad por lo "buena persona que es" además, claro, de un extraordinario futbolista.

Cuidado: nunca hay que dar por vivo al Atleti

Cuidado: nunca hay que dar por vivo al Atleti

Sospecho de la gente que disfruta del fútbol. No es de fiar. No lo entiende. Serán turistas.

Mientras ves un partido importante de tu equipo, todo lo que sucede te va mal. Las dos horas de este Barça-Atleti fueron una experiencia insana. Los del Cholo salieron valientes, presionando arriba, arriesgando en la salida y asumiendo el intercambio de golpes, así que miles de atléticos padecieron 20 minutos en los que sólo podían pensar en el inevitable error que estaba por llegar, en que recogidos estamos más guapos, en que ver a Lamine Yamal con tanto verde es una autopista hacia el ictus. Mal. Todo mal.

Entonces, como estabas pidiendo y empujado por la presencia de Pedri y la ausencia de Barrios y Cardoso más que por su deseo, el Atleti reculó, llevando tu estado de ánimo a un buen rato de mensajes apocalípticos con tu amigo Miki, más rojiblanco que Wally. "Ya estamos". "Siempre igual". "Convendría salir del área". "Hay que ser valientes, coño". Si tu yo del minuto 10 conoce a tu yo del minuto 30, acaban a tortas. Todo mal, de nuevo.

De golpe, roja a Cubarsí. Buena noticia, ¿no? En absoluto. Kovács odia al Atleti y no se la quería sacar, va a compensar seguro, el Barça nota menos la inferioridad que el resto, no vamos a saberlo aprovechar... Todo mal, ya saben, pero... ¡Golazo de Julián! "Ahora sí que estarán contentos", pensará el turista ese que disfruta del fútbol. Ignorante. ¡Es demasiado pronto para adelantarse! ¡Nos vamos a confiar! ¡Seguro que no rematamos! En fin, mal la roja y peor el gol. Miki lo resume con la genialidad de la noche: "Nunca hay que dar por vivo al Atleti". En el descanso, antiacido y lexatín. Ojalá ser canadiense y seguir el hockey.

En la segunda parte, absolutamente hundido porque tu equipo va ganando en el Camp Nou, la cosa no mejora. Sufres porque ves que van a echar a Koke, pero cuando lo quitan, te aterroriza un centro del campo con Baena y Griezmann de interiores. Te molesta que el Atleti no busque el segundo, pero gritas a la pantalla cada vez que alguien se da una alegría. Marca Sorloth el 0-2 y temes que se confíen para la vuelta. Quieres soplar y sorber, todo el rato. Sólo deseas que el suplicio acabe.

Y acaba, y el resultado es fabuloso, y no lo has pasado bien ni un segundo. Y en seis días otra vez. Puta vida. Bendita vida. Sospecho de la gente que disfruta del fútbol, pero todavía más de a quien no le gusta.

Simeone se despide de Griezmann entre lágrimas: "Te quiero mucho, pero soy tu entrenador y sabes que si no corres vas afuera"

Simeone se despide de Griezmann entre lágrimas: “Te quiero mucho, pero soy tu entrenador y sabes que si no corres vas afuera”

No ha dejado empezar al jefe de prensa del Atlético de Madrid la comparecencia previa al duelo de Champions ante el FC Barcelona. Antes Diego Simeone tenía unas palabras que decir sobre "uno de los mejores jugadores a los que ha entrenado". Las había pensado apenas seis horas antes, cuando supo quién le acompañaría frente a los periodistas. Su jugador y amigo Antoine Griezmann.

"Quería dar desde el entrenador que soy y el hincha del Atlético que estaré en su lugar, agradecerte tu trabajo, tu humildad. Sos una persona admirable en una sociedad que necesita gente como vos. Gracias por lo que nos diste, nos das y seguís dando", ha expresado el argentino en un discruso de algo menos de dos minutos en el que, por partes, se le rompía la voz.

Pero el Cholo tiene claros los roles de ambos y en dos ocasiones repitió que el francés antes era jugador que amigo. "Quedan ocho partidos de Liga, uno de Copa y si Dios quiere, vamos a jugar cinco partidos más en Champions", ha añadido el argentino para luego recordarle: "Te quiero mucho, pero soy tu entrenador y sabes que si no corres vas afuera".

Parecía complicado, después de estas emotivas palabras, ponerse a hablar del FC Barcelona. Pero unos cuartos de Champions no se juegan todos los días. "Es un rival importante en un momento importante de su competición", ha apuntado el argentino sobre un equipo que sólo ha perdido un partido de los 23 duelos de esta temporada en el Camp Nou.

Precisamente, lo que más teme el técnico rojiblanco son los arranques ofensivos del Barça. El perfil ofensivo blaugrana, uno que también está adoptando el Atlético, tiene una máxima difícil de cambiar. "Todos los equipos cuando atacan mejor defienden peor. El Barcelona es uno de ellos porque se juega con riesgos", ha explicado.

Pero, esté quien esté, el argentino cree en las posibilidades del Atlético. Quiere "seguir adelante y adelante" sin importar quién esté y se ha mostrado ilusionado con la posibilidad de llegar a la final de un torneo que se le ha escurrido dos veces en su último escalón.

Flick, sobre el enfado de Lamine: "Sólo tiene 18 años, le he dicho que puede cometer errores que yo le protegeré"

Flick, sobre el enfado de Lamine: “Sólo tiene 18 años, le he dicho que puede cometer errores que yo le protegeré”

Sonriente y sin perder la calma, Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona, respondió de manera muy extensa, más de dos minutos, al enfado de Lamine Yamal en el duelo liguero ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano. "Todo el mundo tiene la mirada puesta en él porque es un jugador fantástico, pero sólo tiene 18 años. Le he dicho que puede cometer errores, que yo le protegeré", lanzó el entrenador germano.

Era la noticia que había estado circundando al Barça en la previa del duelo de Champions ante los rojiblancos, y el técnico alemán no quería que "el ruido" afectara al equipo ante uno de los objetivos de la temporada como es volver a pisar las semifinales de la máxima competición continental. "Puede ser frustrante si no logra marcar, pero es un jugador emocional y lo apoyo. Va por muy buen camino y le estamos ayudando a desarrollarse por el espacio adecuado", ha añadido.

Tanto Flick como Joao Cancelo, jugador que ha acompañado en la comparecencia a su técnico antes de los cuartos de Champions, confían en que el de Rocafonda pueda dar "su mejor versión" que es la de uno de los jugadores "con más talento del mundo".

Más allá de jugadores y del talento ofensivo de Yamal, o Rashford, para el que también ha tenido buenas palabras, el alemán ha querido incidir en multitud de ocasiones en el aspecto defensivo del equipo. "Es importante que todo el mundo aporte ofensiva y defensivamente", ha apuntado el técnico.

No obstante, hay algo que será innegociable en el Camp Nou mañana a las 21.00 horas y será "el estilo", al que Flick le da la máxima importancia para poder lograr el objetivo. Un estilo exigente y con "mucho riesgo", por la alta presión a la que obliga el germano, según ha expresado Cancelo. Y del que esperan que el esfuerzo que realizaron para llevarse la victoria en el Metropolitano "no les pase factura".

No obstante, el alemán habla de campeonatos "diferentes" respecto a LaLiga y a la Champions League, que la califica de "mejor competición del mundo" y apunta a que "todos los jugadores quieren dar su mejor versión en este tipo de partidos".

Aprovechar el Camp Nou

Flick ha hablado de igualdad y ha alabado la agresividad e intensidad que imprime el Atlético de Simeone en todos sus duelos. Eso hace que para el germano no haya favoritos y que mal harían en confiarse y relajarse en la presión, como les mostró el equipo rojiblanco en la ida de semifinales de Copa donde les endosó un 4-0.

Así, Cancelo ha apuntado la importancia de salir del Camp Nou con una renta importante para afrontar con mayor tranquilidad la vuelta en el Metropolitano. "Hay que hacer un buen resultado mañana y casi sentenciar la eliminatoria, pero debemos estar preparados para todo", expresó el portugués.