Es el contraste de este Atlético. El yin y el yang. Clement Turpin pitaba el final y Simeone se quedaba quieto, como una estatua, en la banda junto a su banquillo. Griezmann iniciaba su serie de saltos y celebraciones que culminarían en un baile, solo, en el centro del campo del Metropolitano. “Es la canción que solemos hacer después del partido, me salió solo y disfruté mucho ese momento”, explicó el jugador.
Era una hazaña rojiblanca este pase a semifinales de Champions. Otra protagonizada por el equipo del Cholo que vuelve al penúltimo paso de la máxima competición continental tras nueve años. “No es fácil dejar tres veces a fuera al Barça de Messi y de Yamal“, comenzaba el técnico para culminar con un eslogan atlético sobre el merecimiento: “Mucho trabajo y corazón”. Y Griezmann.
El argentino pareció acordarse de aquello de si el francés comía en la mesa de Messi y Cristiano. Él no duda de que fue una de las claves de este pase a semifinales. El galo es su niño bonito, el que mereció el mayor de sus halagos en la sala de prensa del Camp Nou en la ida de esta nueva batalla ante el Barça en Champions y que este martes repitió sin dudar. “Hablamos tanto con Antoine. Él sabe lo mucho que le quiero y lo dije delante de todos porque es un genio. Nos daremos cuenta con el tiempo. Es un jugador diferencial, con personalidad, increíble. Ojalá Dios y el destino le den lo que está buscando”, alabó de nuevo.
Lo que está buscando el francés son títulos. Se perdió alguno importante con el Atlético y ahora los pelea con ahínco, sudando cada minuto. “Es mi profesión”, ha dicho con humildad para luego devolver los piropos a su técnico sobre lo que está consiguiendo en los últimos años. Hablamos de cuatro semifinales europeas de las siete en la historia del club y tres eliminaciones del todopoderoso Barcelona. “No habrá otro como él, ojalá se quede lo máximo posible. Lo que está haciendo es increíble y no lo puedo explicar en dos minutos”, lanzó el jugador.
El nuevo Atlético
Lo que resulta inverosímil, para los mayores seguidores de Simeone y para sus detractores, es el cambio de rumbo de su equipo. El Atlético de Lookman, un futbolista de una categoría y características que “nunca” tuvo el Atlético según el Cholo, de Julián, de Sorloth, al que el argentino llama cariñosamente El Flaco y de Antoine, claro, no se parece en nada al que forjó el entrenador para intentar asaltar dos finales de Champions.
“Cada equipo tiene su patrón de juego y con los años hemos ido evolucionando a distintos patrones, pero tenemos muy claro lo que queremos. Atacamos mejor que defendemos, no tenemos otro camino. El patrón es ése”, definió el Cholo. En 14 partidos de la máxima competición continental, los rojiblancos suman 34 goles a favor en 208 disparos y 26 en contra. Son 2,43 tantos marcados y 1,86 encajados por partido cuando la media de las últimas 10 temporadas es 1,36 a favor por encuentro frente a 1,25 en contra.
El equipo de las últimas semifinales, las que se perdieron ante el Real Madrid en la 2016/17, apenas encajó 10 tantos en 12 partidos y si nos vamos al finalista del curso anterior, apenas siete tantos en 13 partidos y el de la 2013/14, 10 en los mismos encuentros.
A este nuevo Atlético, le viene otra montaña el sábado. En esta ocasión se trata ya de hollar cumbre. “Ahora queremos ganar la Copa. Llevamos mucho tiempo sin ganarla y vamos a ir a por ella”, expresó el capitán Koke. La Real Sociedad espera a este ofensivo equipo rojiblanco.







