Más allá de la sonrisa que le sacó a Diego Simeone que se apagara la luz de la sala de prensa justo antes de su primera pregunta, el gesto del entrenador ha sido serio, concentrado, mejor dicho, en su comparecencia previa a la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad. Como si fuera él el que se fuera a calzar las botas mañana para saltar al césped de la Cartuja. “El martes fue un paso muy bonito jugar y pasar a semifinales de Champions. Pero ahora volvemos a tierra y en la tierra estamos”, ha apuntado el entrenador.
Ha dicho el argentino que él siempre imagina “lo mejor”. “No sólo por poder ganar una Copa del Rey sino como propósito a un montón de cosas”, ha aducido el entrenador sobre la ilusión que genera conseguir el noveno título desde que está en el banquillo rojiblanco hace ya algo más de 14 años. “Se gestiona con ilusión, con entusiasmo, con fe, con humildad y con seguridad”, ha añadido.
Sin querer revelar sus cartas de cara a la convocatoria del partido de mañana, sabe el entrenador que el duelo ante la Real Sociedad será muy complicado porque el equipo vasco ha crecido mucho desde la llegada de su nuevo técnico, aunque en el Metropolitano consiguieran vencerles.
El argentino no cree que la experiencia en este tipo de encuentros sea un factor determinante. “No hay una regla, la edad no cuenta en el fútbol. Se puede ser un joven de 18 años con una cabeza enorme o uno de 36 años. El partido está dentro de sus cabezas. El que sepa jugarlo mejor será beneficiado”, ha desvelado.
Cuenta que sus noches y sus días antes de una gran cita son “variados” en los que alterna el estar algo más “callado” y “tranquilo” a un poco más alterado. Pero ha explicado que él ha evolucionado, como hizo como futbolista. Aunque en esta segunda etapa “creciendo siempre con la posibilidad que el club ha brindado” siguiendo siempre una idea, un proyecto.
Tanto él como Griezmann, que le ha acompañado en la rueda de prensa previa a la final, han tenido palabras de agradecimiento a la afición, no sólo por el acompañamiento de este año, “siempre un empuje en momentos difíciles”, sino durante la carrera de ambos.
Pero si hay un jugador para el que el duelo del sábado sea un poco más especial es sin duda para el delantero francés del Atlético y leyenda del club. “No lo estoy pensando mucho porque me emocionaría y no quiero porque quiero llegar fresco al partido. Me abrieron las puertas que en Francia no hicieron”, ha citado Griezmann a la Real Sociedad.
Griezmann y su despedida
Ha dicho el francés que el pase a semifinales de Champions hace que “se olviden los esfuerzos y el cansancio” y que ve al grupo “enchufado y alegre sin quejas ni egos”. No obstante, sabe que la nueva Real de Matarazzo y Guedes, al que ha querido destacar su nivel desde que militaba en el Valencia va a exigir a los suyos una gran organización defensiva y ofensiva.
Esta final será uno de los últimos grandes partidos de Griezmann como rojiblanco, aunque el francés no ha querido centrarse en estos 90 minutos y lleva tiempo disfrutando de los pequeños detalles que le unen al Atlético como un pase a algún compañero, una instrucción del Cholo y hasta de los cánticos de los aficiondos. “No pienso si va a ser la última. Solo si va a ser un partido muy importante, una final que muy pocos la pueden jugar”, ha concluido el francés.





