No ha dejado empezar al jefe de prensa del Atlético de Madrid la comparecencia previa al duelo de Champions ante el FC Barcelona. Antes Diego Simeone tenía unas palabras que decir sobre “uno de los mejores jugadores a los que ha entrenado”. Las había pensado apenas seis horas antes, cuando supo quién le acompañaría frente a los periodistas. Su jugador y amigo Antoine Griezmann.
“Quería dar desde el entrenador que soy y el hincha del Atlético que estaré en su lugar, agradecerte tu trabajo, tu humildad. Sos una persona admirable en una sociedad que necesita gente como vos. Gracias por lo que nos diste, nos das y seguís dando”, ha expresado el argentino en un discruso de algo menos de dos minutos en el que, por partes, se le rompía la voz.
Pero el Cholo tiene claros los roles de ambos y en dos ocasiones repitió que el francés antes era jugador que amigo. “Quedan ocho partidos de Liga, uno de Copa y si Dios quiere, vamos a jugar cinco partidos más en Champions”, ha añadido el argentino para luego recordarle: “Te quiero mucho, pero soy tu entrenador y sabes que si no corres vas afuera”.
Parecía complicado, después de estas emotivas palabras, ponerse a hablar del FC Barcelona. Pero unos cuartos de Champions no se juegan todos los días. “Es un rival importante en un momento importante de su competición”, ha apuntado el argentino sobre un equipo que sólo ha perdido un partido de los 23 duelos de esta temporada en el Camp Nou.
Precisamente, lo que más teme el técnico rojiblanco son los arranques ofensivos del Barça. El perfil ofensivo blaugrana, uno que también está adoptando el Atlético, tiene una máxima difícil de cambiar. “Todos los equipos cuando atacan mejor defienden peor. El Barcelona es uno de ellos porque se juega con riesgos”, ha explicado.
Pero, esté quien esté, el argentino cree en las posibilidades del Atlético. Quiere “seguir adelante y adelante” sin importar quién esté y se ha mostrado ilusionado con la posibilidad de llegar a la final de un torneo que se le ha escurrido dos veces en su último escalón.
Ha sido un lento minar a una iniciativa que hizo que el mundo del fútbol mirara a Reino Unido. Había pocas opciones de que la propuesta del Wolverhampton pudiera aceptarse, toda vez que necesitaba de una mayoría abrumadora, 14 de 20 clubes. Así, según los rumores aunque no han trascendido los resultados de la consulta, con 19 votos a favor y uno en contra, la Premier mantendrá el VAR.
No lo hará como hasta ahora. La idea es que el videoarbitraje, para la temporada 2024-25, mantenga un umbral más alto de intervención, se introduzca el fuera de juego semiautomático, se reduzcan los tiempos de las intervenciones y se realice todo con una mayor transparencia.
Se trata de mejorar la experiencia de los aficionados, aumentar la coherencia en la aplicación del mismo, agilizar el fútbol e incrementar aún más la precisión de la herramienta. Objetivos ambiciosos que responden a muchas de las inquitudes que los fans de la Premier reclamaban.
"Aunque el VAR produce decisiones más precisas, se han acordado modificaciones para beneficiar al juego y a sus seguidores", escribía en un comunicado la propia Premier League.
Y es que, según una encuesta previa realizada por el Manchester United en la que han participado más de 16.000 personas. Sólo un 1% mantendría el VAR como hasta ahora, un 49% lo mejoraría y, sorpresa, más de un 50% lo eliminaría por completo.
Esa corriente entre el público británico es la que debió percibir el Wolverhampton en mayo para iniciar este proceso que hoy torna a su fin. El club presentó una resolución a la Premier League para votar la eliminación del VAR desde el inicio de la temporada 2024/25.
Argumentaron que su introducción en 2019/20 se hizo de "buena fe", pero que hoy han dado lugar a "numerosas consecuencias negativas no deseadas que están dañando la relación entre los aficionados y el fútbol y socavando el valor de la marca Premier League".
Inmediatamente, la competición que hoy se reunía en su Asamblea General anual, se ponía a trabajar para tumbar la iniciativa. Su golpe maestro fue el documento revelado por la BBC que se denominaba "Plan de mejora del VAR", realizado por Tony Scholes, director de fútbol de la Premier, y que se entregó a todos los equipos antes de la votación de esta mañana.
Escenario sin VAR
En ese escrito se incluía una sección en la que se detallaba el impacto que tendría quitar el sistema de videoarbitraje. Se habla de numerosas acciones "definitorias de partidos" y que se producirían "muchos más errores de apreciación (unos 100 por temporada)" que podrían decidir partidos importantes.
La Liga inglesa reconocía cinco intervenciones incorrectas en la última temporada, comparadas con las 105 correciones bien realizadas. Un número de aciertos similar a la 2022-23, pero en la que hubo más errores, 11.
El Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha considerado erróneas las dos decisiones de César Soto Grado en el clásico entre Real Madrid y Barcelona, que corrigió con acierto el VAR. Según el organismo, la acción de Vinicius con Lamine Yamal no fue penalti y la mano de Eric García debió sancionarse como pena máxima.
En su Tiempo de Revisión, espacio audiovisual semanal donde se revisan las jugadas polémicas de la jornada pasada elegidas por un comité de expertos, dos de los análisis fueron de estas acciones ocurridas en el partido en el que los blancos vencieron a los culés en el Bernabéu.
La primera que se estudia en la pieza es la de Lamine Yamal con Vinicius, que Soto Grado castigó inicialmente como penalti, aunque fue corregido por el VAR en el que estaba Javier Iglesias Villanueva. Marta Frías, portavoz del CTA, explica que "el defensor barcelonista se anticipa, gana la posición y va a disputar el balón". Posteriormente, añade que el que la sanción corresponde al que golpea y este es el futbolista brasileño.
Así, el CTA considera incorrecta la decisión del árbitro de campo y correcta y justificada, porque "es un error manifiesto" la intervención del VAR. Lo mismo que apunta en la siguiente jugada polémica que es la de Eric García y Bellingham.
"Sin opciones de jugarlo legalmente, el defensor realiza un movimiento claro con su brazo izquierdo para cortar la jugada", comienzas Frías la explicación de la visión del CTA. "El movimiento del brazo es intencionado y antinatural buscando ampliar el volumen corporal para impedir el avance del balón", concluye la portavoz.
Quedaba apenas un minuto y 44 segundos para la campana del sexto, cuando Anthony Joshua conectó por fin un uppercut limpio en el rostro de Jake Paul en el Kaseya Center de Miami. El youtuber aguantó y sacó la lengua a modo de burla, pero sabía que su vida dependía de recibir el puñetazo menos dañino del británico, que llegó poco después. Directo al cuerpo y un demoledor gancho a la quijada. Resultado: ko, dos placas de titanio en la mandíbula y una bolsa de 184 millones de dólares, la cuarta mayor de la historia del boxeo. Pero, ¿era esto boxeo?
"Tiene más de espectáculo que de boxeo, pero es boxeo", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en este deporte que califica a Paul como un "showman" que "entrena como una mula". "Es un Ibai multiplicado por 10", apunta el profesional. De hecho, el estadounidense tiene casi 30 millones de seguidores en redes y vídeos con cientos de millones de visualizaciones.
Sea lo que fuere, Paul consiguió su objetivo que fue volver poner el boxeo en el foco mundial como ya hizo con su enfrentamiento ante Mike Tyson. Una pelea, la de Tyson, que acumuló 65 millones de conexiones simultáneas para un total de 108 millones que vieron al menos un minuto del combate. Hasta que Netflix, plataforma que ha repetido como productora del streaming, haga oficiales las cifras del bolo, no se podrá saber si el niño problemático de las redes ha conseguido batir su propio récord a nivel de audiencia, pero desde luego que económicamente lo ha superado con creces.
Vista general del Kaseya Center de Miami.GIORGIO VIERAAFP
Pese a la atracción que generaba la vuelta de Tyson al cuadrilátero, la bolsa de esa pelea superó los 60 millones de euros. Sin embargo, el combate contra Joshua elevó la suma para los boxeadores a 184 millones de dólares, que se repartió a partes iguales y que una parte ya se pudo ver repartida por un jet privado en una publicación en redes del propio Paul. Pero la cifra de ingresos totales se elevaría a los 267 millones de dólares sumando derechos de transmisión, patrocinios, publicidad digital y venta de entradas, cifras comparables a combates icónicos de décadas anteriores.
Sólo Floyd Mayweather ha conseguido superar los ingresos que ha generado el Paul vs Joshua. Por el algo le apodaban Money (dinero). La mayor bolsa de la historia no podía ser otra que el combate que le enfrentó al estadounidense con Manny Pacquiao, que se elevó hasta los 542 millones de dólares. La segunda fue el espectáculo, más que pelea, entre él y Connor McGregor, 510. Y la tercera sería la que le emparejó a Canelo Álvarez que ascendió hasta los 193 millones.
Es precisamente el mexicano el objeto de deseo de Jake Paul incluso de antes de la pelea con Joshua. Un combate al que se sumó el británico después de que Gervonta Davis fuera acusado por su ex pareja de agresión y quizás en el que Paul hubiera tenido más opciones de alargar la pelea. No es lo mismo enfrentarse a los 166 centímetros y 61 kilos con los que compite el estadounidense en el ligero, aunque el combate se pactase en 88 kilos, a los 110 que marcó el británico en la báscula y sus casi dos metros de altura. "Es irrespetuoso saltar de Davis a Joshua, pero él sabe que su negocio está en ir a grandes nombres", apunta el periodista.
Contención
Paul, en el suelo, tras ser noqueado por Joshua.GIORGIO VIERAAFP
No sólo es irrespetuoso, también es peligroso. Al británico se vio conteniendo su pegada durante la primera parte del combate, como decía Mohammed Ali que hacía "para que entrara la publicidad", hasta que su paciencia y las piernas del youtuber se agotaron. De hecho, las redes han recuperado vídeos del combate de Tyson, que Paul ganó a los puntos, y se pudo ver cómo el ex campeón de los pesados contenía sus golpes en ciertos momentos en los que Paul descuidaba la guardia. Pese a ello, el creador de contenido se llevó incluso los halagos de Donald Trump: "Felicidades a Jake por su aguante y su habilidad ante un hombre más grande".
"Ha sido una buena pateada de culo por el mejor que lo ha hecho hasta ahora. Me encanta", fueron las palabras de Paul nada más terminar la pelea para luego escribir en redes sociales: "Gran experiencia. Amo este deporte. Tiempo para recuperarse y volver al peso crucero. ¿Con quién queréis verme pelear?". Repartiendo estas bolsas, casi cualquier boxeador le quiere como rival tanto por la ganancia económica como mediática. "Entiendo la capacidad que tiene de hacer su producto desde el boxeo, pero es un show", concluye Ugarte. Un show que pone los ojos de nuevo en un deporte en el que el mismo fin de semana peleó y venció en Bilbao uno de nuestros campeones nacionales, Sandor Martín, y del que no se puede comparar el impacto mediático que generó.