La Policía Nacional ha reforzado la seguridad en un campo de fútbol de Granada en el que este sábado se registró un tiroteo con dos heridos leves sin que, de momento, haya habido detenciones, según informa Efe.
Tal como ha trasladado este cuerpo armado, que se ha hecho cargo de la investigación, se ha reforzado la vigilancia tanto en el campo de fútbol Antonio Prieto, ubicado en la avenida Federico García Lorca de la capital, como en las inmediaciones de este complejo deportivo.
Los hechos se produjeron pasadas las 20:30 horas de este sábado mientras se disputaba un partido de fútbol y se escucharon varias detonaciones que provocaron heridas leves a una pareja que estaba en ese momento en las gradas.
Hasta este punto se desplazaron agentes de la Policía Local y la Policía Nacional y sanitarios del 061, aunque los dos heridos se desplazaron por sus propios medios hasta un servicio de urgencias cercano.
Minutos después de los hechos, por los que el centro fuedesalojado el recinto de manera preventiva, los agentes practicaron una inspección técnico-policial y localizaron dos proyectiles del calibre 22 milímetros que están siendo analizados.
La investigación continúa abierta para identificar al responsable de los disparos sin que de momento se hayan registrado detenciones.
Las dos personas heridas se recuperan de las lesiones.
"Amigos periodistas. Quisiéramos recordaros que el torneo se llama Nitto ATP Finals desde 2017, no Masters ni World Tour Finals. Apreciaríamos el uso de la terminología correcta". El viernes, a pocas horas del partido inaugural entre Daniil Medvedev y Taylor Fritz (este domingo, a las 14.00 horas, Movistar), la ATP enviaba un mensaje a todos los medios acreditados para recordar el nombre del torneo. ¡El nombre del torneo! Un problema desde los cimientos.
Las Nitto ATP Finals, que antes fueron las World Tour Finals, la Tennis Masters Cup, las ATP Tour World Championship o el Masters Grand Prix y que en España siempre ha sido la Copa de Maestros es una competición que arrastra una paradoja. Sólo juegan los ocho mejores tenistas y los partidos 'grandes' están asegurados, pero año a año va perdiendo importancia respecto a los Grand Slam. Si hubo un tiempo en el que se le llamó "el quinto grande", eso ya es pasado. ¿Por qué?
"Hay demasiados torneos"
"Últimamente el tenis está perdiendo ciertas cosas porque el calendario está saturado. Hay demasiados torneos, demasiada exigencia, demasiadas lesiones. Antes en el tenis no teníamos tanta carga física y la mayoría llegábamos bien al Masters. Ahora la temporada es mucho más dura y en el Masters hay peores partidos", analiza a EL MUNDO Manuel Orantes, uno de los dos españoles que han ganado el torneo. Fue en la séptima edición, en 1976, después de ganar la final al polaco Wojciech Fibak en una remontada que predijo Anne Buydens, la mujer de Kirk Douglas.
"El torneo era en Houston y en la final el matrimonio estaba en las gradas, justo detrás de mi banquillo. En un descanso, cuando yo iba un set abajo, les entrevistaron y Douglas dijo que lo tenía difícil. Ella, en cambio, recordó que yo ya había remontado en la final del US Open y comentó que todavía podía ganar. Lo oí y le hice un gesto, me dio mucha moral. Unos meses después me invitaron a desayunar en su casa de Palm Springs", recuerda Orantes que no, no está acompañado por Rafa Nadal en el historial del torneo. El mejor tenista español de la historia disputó la Copa de Maestros en once ocasiones y nunca venció. De hecho, sólo llegó dos veces a la final, en 2010 y 2013, con derrotas ante Roger Federer y Novak Djokovic.
"Siempre en pista rápida"
"Quizá por eso en España no le damos tanta importancia al torneo, en Estados Unidos y otros países el Masters sigue siendo importante, pero es verdad que los Grand Slam han crecido mucho más. Para mí, un problema es que siempre se juega en pista rápida. Estos partidos tan marcados por el saque no generan afición. Entiendo que sea indoor, pero la superficie debería ir cambiando. ¿Cuántos Masters hubiera ganado Nadal en tierra batida?", añade Álex Corretja, el otro campeón español.
En su caso fue en 1998, en una final ante Carlos Moyà, y después de una victoria en semifinales ante el gran favorito, Pete Sampras. Entre 1991 y 1999, el estadounidense ganó cinco veces, un récord que sólo pudieron superar después Novak Djokovic (siete) y Roger Federer (seis). En los últimos años se han encadenado las sorpresas con campeones como Grigor Dimitrov, Alexander Zverev o Stefanos Tsitsipas y finalistas como David Goffin, Dominic Thiem o Casper Ruud. "Es un torneo al que casi todos llegan triturados físicamente, psicológicamente exhaustos. Cuando yo crecía el Masters tenía aura porque siempre se jugaba en el Madison Square Garden de Nueva York y ganaban McEnroe, Borg o Lendl. Ahora ha perdido peso", añade Corretja, que estos días ejercerá como comentarista del torneo para Movistar.
Las opciones de Alcaraz
En su opinión, "Sinner llega un poco por encima del resto y Zverev también será peligroso porque llega en buena racha, después de haber sido campeón del Masters 1000 de París-Bercy. Alcaraz dependerá de cómo se sienta en una superficie tan rápida, de cómo saque, de cómo se mueva".
MARCO BERTORELLOAFP
El formato de la Copa de Maestros, con fase de grupos, semifinales y final, suele permitir un desliz y por eso las posibilidades del español son elevadas. En su grupo ha caído un tenista, Ruud, hundido en una profunda mala racha -sólo ocho partidos ganados desde Roland Garros-, y otro, Rublev, que sufre problemas físicos, y el paso a semifinales no debería exigirle hasta el límite. Allí se podría encontrar con Sinner, aunque es más probable que aparezca Medvedev o incluso Fritz. En realidad, con debut mañana ante Ruud (14.00 horas, Movistar), la mayor exigencia podría ser aguantar cinco partidos en siete días contra los mejores del mundo. Si lo consigue sería el tercer español que gana la Copa de Maestros, o las Nitto ATP Finals, o como se llame.
Hace unas semanas, Thibaut Courtois se lesionó en el aductor contrario a su ligamento cruzado por un mecanismo de protección. En el caso de Eder Militao creo que ha sucedido lo mismo. Queriendo proteger la zona dañada, se ha roto en la otra rodilla. Es una cuestión de pura lógica. El organismo es sabio y protege a la zona más débil, cargando más peso en la considerada sana.
Militao ya se perdió la temporada pasada casi al completo y ahora volverá
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
El Manchester City está en su peor racha bajo con Pep Guardiola en el banquillo. El campeón inglés perdió su cuarto partido consecutivo después de que el Brighton le remontada (2-1) este sábado en la Premier League.
El City no había perdido cuatro partidos seguidos en todas las competiciones desde 2006, dos años antes de la adquisición del club por parte de un grupo de Abu Dhabi.
Y Guardiola nunca había perdido cuatro partidos seguidos en ningún equipo de su carrera como entrenador.
Erling Haaland adelantó al City tras 23 minutos de juego con su duodécimo gol de la campaña, pero el Brighton remontó con goles de João Pedro a los 78 minutos y Matt O'Riley en el 83.
La racha de derrotas del equipo de Guardiola comenzó en el duelo de Copa de Liga la semana pasada ante el Tottenham, antes de caer 2-1 en Bournemouth en la liga y 4-1 ante Sporting de Lisboa el martes en la Liga de Campeones.
"Resetear"
El ex entrenador del Barça instó a sus jugadores a "resetear" durante el próximo parón por selecciones. "No sé qué tiene que cambiar tras el parón por selecciones, pero estaremos mejor solo por el hecho de que tendremos jugadores para jugar", aseguró el técnico español, que ha tenido que lidiar en las últimas semanas con una plaga de lesiones.
"Tenemos que resetear las cabezas durante el parón y los jugadores volverán en forma. Tendremos que jugar cada tres días. En los últimos años hemos ganado mucho, pero no hemos tenido tantas lesiones", agregó el técnico, que comentó que el partido contra el Brighton no fue ni mucho menos malo.
"Los chicos jugaron hoy muy, muy bien, así que no tengo nada de lo que arrepentirme. Estuvieron magníficos en muchas cosas. El Brighton estuvo muy bien con el balón y con mucho ritmo arriba. En la primera parte estuvimos brillantes, pero en la segunda estuvimos cansados, apareció la fatiga y ellos pudieron hacer cambios que nosotros no".
Con este resultado, el City puede quedarse a cinco puntos del Liverpool con once jornadas disputadas.
Ni siquiera había transcurrido media hora desde el pitido final de Melero López, cuando el comunicado oficial confirmaba los peores presagios con Eder Militao. El central sufre una rotura completa del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha -con afectación en ambos meniscos- de la que será intervenido en los próximos días. De este modo, causa baja para lo que resta de temporada. Un nuevo capítulo en la funesta sucesión de lesiones de rodilla en el Real Madrid.
Fue una acción fortuita en el área de Sergio Herrera, cuando Militao intentaba zafarse de la marca de Enzo Boyomo para cabecear un servicio de Vinicius desde la izquierda. Aún no se había alcanzado la media hora de juego cuando los gritos del brasileño estremecieron a todo el Bernabéu. De inmediato, compañeros y rivales comprendieron la gravedad del asunto. Tanto, que apenas unos minutos más tarde, el propio Vinicius no pudo contener las lágrimas ante el gravísimo percance de su amigo.
Mientras los operarios retiraban en camilla a Militao y la afición le tributaba un caluroso aplauso, Carlo Ancelotti empezaba a echar cuentas. Tanto para atrás como hacia el futuro inmediato. El técnico ya tuvo que hacer frente a una siniestra plaga de lesiones en su vestuario, iniciada el 10 de agosto de 2023 con el cruzado de la rodilla izquierda de Thibaut Courtois. Tres días más tarde, el propio Militao sufrió idéntica dolencia en San Mamés para sumarse a una lista en la que el 18 de diciembre entraría David Alaba. El defensa austriaco aún apura su recuperación y su regreso se calcula para el próximo enero. Aún más lejos se prevé la vuelta de Dani Carvajal, que cayó el pasado 6 de octubre en el Bernabéu ante el Villarreal.
«Ahora no pienso ello»
A corto plazo, la ausencia de Militao deja a Carletto con sólo un central sano para las visitas a Butarque y Anfield, donde aún no podría contar con Aurelien Tchouaméni, que debe apurar un mes hasta completar su rehabilitación. El horizonte se oscurece aún más por la dolencia de Lucas Vázquez en su aductor izquierdo. A la espera de 48 horas para el segundo y definitivo examen, los servicios médicos madridistas no cuentan con recuperar al lateral coruñés en menos de tres semanas.
Por tanto, la posibilidad de acudir al mercado en busca de recambios de garantías debería considerarse algo más que una posibilidad. Sin embargo, Ancelotti ni siquiera parece dispuesto de admitir públicamente su deseo para la próxima ventana invernal. «Ahora no pienso ello», desveló durante su rueda de prensa. «Hasta el parón de Navidad tenemos partidos que preparar con los futbolistas disponibles. Hoy ha jugado Fede Valverde de lateral derecho, que me parece bien y Raúl Asencio ha contribuido de forma importante», añadió sobre las soluciones de urgencia adoptadas ante Osasuna.
Los frustrados intentos con Leny Yoro y Riccardo Calafiori, que el pasado verano optaron por Manchester United y Arsenal, parecen haber escarmentado a Carletto. Al menos en sus siempre comedidas apariciones ante la prensa. «Tenemos esto. Como lo hicimos bien el año pasado lo haremos este», zanjó sobre el futuro inmediato. La prioridad, por supuesto, pasa por recuperar a Militao. Sergio Asenjo, que volvió tras cuatro roturas de cruzado, Sergio Canales, tras tres, y Chimy Ávila e Iker Muniain, tras dos, representan los mejores referentes para el zaguero.
Todo de negro y enorme carga emotiva en el césped y en la grada de La Cerámica. El Villarreal, tras el partido aplazado en la anterior jornada, regresó a la actividad de la liga con un homenaje a los damnificados por la maldita riada. Este sábado, el equipo castellonense, en su cita ante el Alavés (finalizó 3-0, con goles de Ilias Akhomach, Comesaña y Dani Parejo, de penalti) prescindió de su habitual uniforme para presentar una vestimenta de luto. En el preámbulo del encuentro, ambos conjuntos exhibieron durante unos minutos camisetas (amarillas el equipo local y blancas, los visitantes) con un lazo negro y el mensaje Força València. Los jugadores posaron entrelazados en un minuto de silencio que terminó con aplausos y lágrimas de espectadores, jugadores y entrenadores. Todos profundamente conmovidos al escuchar el himno de la Comunidad Valenciana.
Villarreal y Alavés enviaron un mensaje de ánimo y de resistencia a esas miles de personas que han sufrido los efectos de una DANA perversa.
En el inicio del partido se pudo ver en el banquillo a Marcelino García Toral con los ojos humedecidos. El técnico de Villarreal, como no podía ser de otra manera, ya mostró, en la previa del partido, su dolor por la tragedia que ha asolado la Comunidad Valenciana. Ahora, para él, el fútbol es algo secundario. «Estoy de acuerdo con todos los compañeros que tenía que aplazarse la jornada pasada en su totalidad, pero la vida sigue y tenemos que hacer nuestro trabajo», dijo el asturiano.
El entrenador asturiano también elogió la iniciativa de su club de vestir de negro. «Es un detalle que creo que es necesario tener. El Villarreal siempre demostró que está cerca de la gente. Todos hemos tenido desgracias cercanas y hay que seguir», comentó el técnico, que recordó que tres días después del fallecimiento de su padre dirigió un partido del Villarreal.
«Cada persona siente la emotividad y la tristeza a su manera», añadió. También dijo que como ciudadano siente una profunda tristeza e indignación por las consecuencias y la gestión de la DANA que asoló la provincia de Valencia la pasada semana: «Hemos vivido y estamos viviendo un momento de gran dificultad. Siento tristeza porque hay más de 220 fallecidos y 70 desaparecidos, porque muchas personas han pedido a familiares y amigos, sus casas y todo lo que tienen».
En plena hambruna del Real Madrid, por fin, llegó el maná bíblico, con los tres goles de Vinicius. Pero con la tristeza de haber perdido en el primer tiempo a tres jugadores titulares. La baja de Militao es terrible. El Madrid se queda desnudo.
.ue-c-article__premium-card-title{font-size:22px!important;line-height:1.7rem!important;margin:0 auto;}.ue-c-article__premium-header{margin:20px 0;}.ue-c-article__premium-header:after{content:"";height:1px;background-color:#cecece;display:block;margin:20px auto;width:20%;}.ue-c-article__premium-card-button{max-width:250px;}.ue-premium__txt p{font-size:18px;line-height:23px;font-family:"Roboto_condensed";color:#202020;}.ue-premium__txt p:first-child{margin-top:0;}@media only screen and (min-device-width: 768px) and (max-device-width: 1024px) and (orientation : portrait){.ue-l-article--special.elmundo-theme-v6 .ue-c-article__premium{max-width:55%;}}
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
Después de tantas calamidades, el Madrid encontró un respiro ante Osasuna. Tres goles de Vinicius, tres, para que el Bernabéu le cantase lo que en otros estadios sonará a mofa. "¡Balón de Oro!" A quién le importa si el brasileño lo merece más que Rodri o si lo recibirá alguna vez en su vida. Lo mejor que le puede pasar al Madrid es contar largos años con su 7 en la camiseta. Hoy, en este otoño negro, Vinicius es nave nodriza, mascarón de proa, jugador franquicia. Incluso en un sábado marcado por el infortunio de las lesiones, sólo él hace lo que nunca le sale a Mbappé. [Narración y estadísticas (4-0)]
No había nada de festivo en el ambiente, sino más bien tonos fúnebres en el día de la patrona. Al homenaje a las víctimas por la DANA y al recuerdo de las debacles ante Barça y Milan hubo que sumar las lesiones de Rodrygo, Militao y Lucas Vázquez. Tras notar un desgarro en el muslo derecho, el delantero debió ceder su sitio a Brahim en el minuto 20. Si se le había escapado alguna lágrima, su desdicha pareció una broma tras escuchar los alaridos del central. A la media hora, Militao salía en camilla, con pánico generalizado en torno a su rodilla derecha.
Osasuna, quinto en la Liga con sólo una victoria menos que los blancos, se presumía un rival temible. En la actual dinámica, cualquier equipo con piernas frescas y extremos veloces puede destrozar la pizarra de Ancelotti. Así que a la media hora, con Brahim y Raúl Asencio ya sobre la hierba, la situación se antojaba ideal para los navarros. No habían inquietado a Lunin, pero tampoco sufrían en su área. El Madrid no sabía cómo nutrir a su delantera.
El regreso de Camavinga
Por desgarradora que parezca, la realidad no ha de ser enmascarada. Sin aquellos centrocampistas que marcaron una época en la Champions, los actuales ni siquiera se han ganado aún cierto estatus. Incluso Camavinga, el más capacitado para la posición de mediocentro, que regresaba a la titularidad tras su suplencia ante el Milan. El francés otorga otro ritmo y hoy parece el único capacitado para la exigencia física que requiere el puesto. Sin embargo, ni siquiera bajo su supervisión conseguía el Madrid cimentar un plan medianamente competitivo. Con la vuelta al 4-3-3, Bellingham y Valverde tampoco aportaban nada relevante en la creación.
Con Vicente Moreno cumpliendo su sanción desde uno de los palcos, Dani Pendín alentaba a sus muchachos desde el área técnica. Osasuna había desconectado a Vinicius y Mbappé. Durante la primera media hora, la mejor noticia para ambos fue su cifra de fueras de juego: cero. Entonces, cuando peor pintaba, Vinicius se sacó un as bajo la manga. Una maravilla de velocidad y precisión ante Sergio Herrera. Uno de esos goles por los que suspira Mbappé.
Militao, sobre la hierba, tras su lesión de rodilla.AFP
La ventaja tuvo un efecto cicatrizante para el equipo y la afición. Cuando Asencio quiso aventurarse en campo rival, con el cuello erguido, hubo algún gesto de asombro. Y cuando colocó un envío de 50 metros para que Bellingham definiera el 2-0, retumbó el aplauso unánime. Rüdiger, Camavinga y Lucas acudieron prestos a abrazar al chico. El ánimo ya ni siquiera a decaer tras el infortunio del capitán. Se había lastimado en el aductor izquierdo, pero el coruñés quiso aguantar hasta el descanso. Ni aun así pudo darse una alegría Bryan Zaragoza, del que tanto se esperaba.
Los intentos de Mbappé
Ancelotti recompuso la línea dando entrada a Modric y con el remiendo de Valverde en el lateral. Ya nada ni nadie iba a importunar a Lunin. Ni una sola parada le exigió Osasuna, así que, cumplida la hora de juego, el ucraniano bajó un córner con autoridad y regaló un balón medido para el 3-0. No había modo, reglamentario o no, de sujetar a Vinicius. Mbappé había querido emularle con una soberbia arrancada ante Areso frenada a duras penas por Catena. Cuando el francés tomó el balón en la frontal para animarse con el libre directo, nadie esperaba un disparo tan enclenque. En la siguiente, tras dejar sentado a Aimar Oroz, volvió a trastabillarse ante Moncayola. Al francés le falta el remate y le sobra el regate.
Mientras el Bernabéu se rompía en aplausos con Camavinga, por el simple hecho de presionar tras una pérdida, Mbappé chutaba contra el lateral de la red. Diríase que Vinicius también suspiraba por hacerle feliz. O incluso los centrales de Osasuna, que regalaron una salida de balón para que Brahim dejase en bandeja el 4-0 al brasileño. En la acción siguiente tampoco supo el astro francés imponerse ante Boyomo. Consciente de su sus carencias, Ancelotti se negó a retirarle. Restaban 20 minutos para Güler, Endrick y el anhelado gol de Mbappé, pero ni por esas.
Hace unos años Jonas Deichmann trabajaba como vendedor para una start-up alemana, Benify, cuando tuvo una revelación: ¿Por qué estar ocho horas al día sentado en una oficina de Múnich cuando podía estar ocho horas al día dando vueltas por el mundo sobre su bicicleta? Y dejó su puesto de trabajo. Y cambió de profesión. Hoy es aventurero. Vive de completar desafíos, de mostrarlo en medios de comunicación y redes sociales, de contarlo en libros y documentales y de explicarlo en conferencias. No hace otra cosa. Pedalea, nada o corre y lo enseña. ¿Un trabajo soñado?
«Tengo mis patrocinadores y sé cómo buscar fondos. Tampoco necesito mucho para vivir», explica Deichmann en conversación con EL MUNDO desde Múnich, donde vive y entrena unas 50 horas semanales entre desafíos. El último, que completó entre mayo y septiembre, fue acabar un Ironman al día durante 120 días consecutivos. Eso quiere decir, 3.800 metros nadando, 180 kilómetros en bici y un maratón a pie cada día. Siempre lo hacía en el recorrido oficial del challenge Roth alemán, una de las pruebas más famosas del mundo, y rodeado de amigos o seguidores que deseaban acompañarlo un rato.
«Fue realmente duro, lo más duro que he hecho nunca. Me exigía llevar un ritmo bastante alto para tener tiempo para descansar antes de volver a empezar al día siguiente», comenta el alemán, el gran especialista mundial en retos de ultradistancia, que sin dar detalles asegura que en 2025 irá más allá.
Aquella perrita en México
A sus 37 años, su cartel impresiona: en 2017, antes incluso de dejar su trabajo, pedaleó del Cabo da Roca, en Portugal, a Vladivostok, en la Rusia asiática; en 2018 cubrió en bicicleta el camino panamericano de Alaska a Ushuaia; al año siguiente viajó de Ciudad del Cabo al extremo norte de Noruega y vuelta a Ciudad del Cabo; y en 2021, después del descanso pandémico, se decidió a recorrer el mundo entero en más de 400 días haciendo triatlón. Primero nadó 450 kilómetros en el Adriático, luego pedaleó 21.000 kilómetros por toda Europa -incluida la costa mediterránea española- y finalmente corrió los 5.060 kilómetros que cruzan México de lado a lado. Allí vivió una de las experiencias de su vida: una perrita le empezó a seguir y él, apodado 'el Forrest Gump alemán' se hizo famoso en todo el país. «Era mi película favorita de niño así que me encantó ese mote. Me dejé la barba larga y me puse la gorra de Bubba Gump», recuerda.
¿Y qué hace cuando aparecen los dolores?
Algunas veces, pero en general me siento bien. Llevo muchos años haciendo deporte de resistencia y en cada gran proyecto noto como el cuerpo se adapta. Después de los primeros días ya coge el ritmo. Entreno mucho para cada reto y controlo mucho el ritmo. Nunca voy rápido.
¿De dónde saca tanta motivación?
La verdad es que eso nunca ha sido un problema para mí. Me siento muy afortunado de vivir tantas aventuras. Cuando tengo un mal día, una jornada con malas condiciones, soy optimista y pienso en los días buenos que vendrán.
Hasta 10.000 calorías al día
Nacido en Stuttgart y criado en un pueblecito de la Selva Negra alemana, Deichmann se graduó en Suecia en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y luego hizo un master en Dinamarca antes de empezar a trabajar como comercial en su país y darse cuenta de que, en realidad, eso no era lo suyo.
«Mi abuelo ya fue un aventurero, cazaba serpientes en Guinea, y fue una gran influencia para mí. De pequeño yo hacía ciclismo y llegué a competir como cadete o junior, pero lo mío no era la velocidad, si no la resistencia. En mis tiempos de la universidad ya organizaba viajes por mi cuenta por los Alpes y descubrí lo mucho que disfrutaba», recuerda el alemán que para poder completar sus andanzas sigue una dieta basada en los carbohidratos de entre 7.000 y 10.000 calorías al día. «Básicamente como todo lo que puedo. En casa es relativamente fácil de hacerlo. También en lugares como España, donde recuerdo comer increíblemente bien. Pero en algunos países he pasado mucha hambre y he perdido mucho peso», finaliza Deichmann, el comercial que dejó la oficina para convertirse en aventurero a jornada completa.
El Barça sometió al Baskonia en una noche donde dominó desde el salto inicial, impulsado por la consistencia defensiva, el acierto en el tiro (12/23 en triples) y la intensidad, que le permitió superar en capturas al equipo más reboteador de la Euroliga (35 a 34). [Narración y estadísticas (91-68)]
Con la lección aprendida de la derrota del 20 de octubre en la Liga Endesa (89-93), el conjunto de Joan Peñarroya regresó a la senda de la victoria para seguirá otra jornada en la zona alta de la tabla. Jan Vesely (10 rebotes, 17 puntos y tres triples) y Kevin Punter (15 puntos) lideraron la actuación coral del cuadro azulgrana, mientras Trent Forrest (17) capitaneó la resistencia del Baskonia, que sigue sin ganar a domicilio y, pese a sus 17 pérdidas se resistió a la rendición.
El Barça arrancó mucho más intenso, duro en defensa para aislar a Howard -cubierto por Satoransky y marcado por dos hombres a la salida del bloqueo directo-, atento al rebote para acelerar el juego y certero en ataque para castigar desde la media distancia por mediación de Punter, Vesely y Jabari Parker.
Paso adelante en defensa
El duelo tendía a la igualdad y Markus Howard, con ocho puntos seguidos -máximo anotador al descanso con 11-, apretó el marcador secundado por Forrest (10), ante un Barça fallón y permisivo (32-29, min.15). Saltaron las alarmas en el banquillo local, y Peñarroya introdujo de una tacada a Punter, Parker y Satoransky. El efecto fue inmediato. Con su energía, el checo impulsó el paso adelante en defensa del Barça, que endosó un parcial de 10-0 con la aportación de Darío Brizuela y los tres recién incorporados.
Y en la primera jugada del segundo tiempo, Alex Abrines estableció la máxima ventaja (+15) con un triple más falta adicional, pero ni este revés ni la inspiración de Punter, autor de siete puntos seguidos, doblegaron al Baskonia, que se agarraba al partido gracias a los tapones de Donta Hall, la energía de Tadas Sedekerskis, y los puntos de Chima Moneke y Forrest (62-51, min.30).
Con todo, el crono corría a favor del Barça, que pegó el estirón definitivo al final del último cuarto con dos triples de Vesely y un mate de Justin Anderson al contraataque (76-56, min.34).