Las vidas paralelas de Íñigo Pérez y Xabi Alonso, dos técnicos cuestionados por sus jugadores y que aprenden a frenar los egos en beneficio del grupo

Las vidas paralelas de Íñigo Pérez y Xabi Alonso, dos técnicos cuestionados por sus jugadores y que aprenden a frenar los egos en beneficio del grupo

Luis de la Fuente: ''Lo sucedido es una falta de respeto intolerable''. Raúl Martín Presa: ''A un futbolista se le paga por entrenar, por estar al 100% y por obedecer al entrenador. Si protesta por una decisión está faltando al respeto al compañero que entra, al cuerpo técnico, a la afición y al club. Merece una sanción''. Seleccionador español y presidente del Rayo Vallecano censuraron la actitud mostrada por Iván Balliu hacia Íñigo Pérez al ser sustituido en el tramo final del partido del pasado jueves en la Conference. Un desprecio idéntico al que sufrió Xabi Alonso por Vinicius en el último clásico.

La autoridad de los técnicos, cuestionada por unos jugadores viscerales que colocan sus intereses por delante del colectivo. Unas secuencias que desprestigian a los clubes, que dejan marca. Unos conflictos que luego intentan cerrar con comunicados de arrepentimiento (como el firmado por Vinicius, pero sin pedir perdón al técnico) y declaraciones apelando a la unidad. ''Lo hemos arreglado en el vestuario, está hablado ya. Todo queda entre nosotros. Tema zanjado'', dijo Jorge de Frutos. ''No hay ningún problema. Iñigo y Balliu son amigos. Está todo bien'', declaró Sergio Camello. ''No ha pasado nada. Yo me calenté el otro día también y le pegué a un micrófono. Es parte de esto'', advirtió 'Pacha' Espino.

Ínigo Pérez y Xabi Alonso coinciden hoy en la banda del estadio de Vallecas tras comprobar cómo sus jerarquías fueron desafiadas. Saben que no pueden mostrar debilidades en pulsos en los que se miden sus fortalezas. Dos entrenadores de una nueva generación que otorgan gran importancia al compromiso del grupo. Este sábado, Alonso elogió la trayectoria y el trabajo de Pérez. ''A Íñigo le veo con mucha personalidad, con mucha autoridad, tiene las cosas claras. Me gusta cómo transmite a los jugadores", recalcó el tolosarra. El preparador rayista declaró que no hay ningún problema con Balliu, que ambos son amigos y que el jugador no será sancionado por el club.

Juanjo MartínEFE

Todo sellado antes de un partido que Xabi Alonso aventura complicado. "Será una visita exigente, el Rayo está en buen momento, el año pasado se empató allí... Estamos preparados para un partido muy intenso", señaló tras incidir que quiera hacer borrón y cuenta nueva tras la derrota en Liverpool.

También destacó que no tiene ningún reproche a la actitud de los jugadores ni que se siente incómodo con un grupo en el que destacan los egos. ''Tengo un vestuario con mucha personalidad. Estoy muy contento con todos'', subrayó.

Xabi sabe que sin solidaridad, el sistema se desquebraja, por eso valora mucho las aportaciones de Aurélien Tchouaméni como contrapeso en la línea medular. El francés permanecerá de baja durante tres semanas y el principal candidato a ocupar su puesto es Valverde, otro jugador con el que ya tuvo una confrontación. El uruguayo podría volver a su posición natural en el centro del campo y ceder la banda derecha a Trent Alexander-Arnold.

Valverde es otra pieza básica para Xabi Alonso. En la Liga ha sido 10 veces titular, sólo suplente ante la Real Sociedad. En cuatro ocasiones ha ejercido como lateral derecho (contra Villarreal, Getafe, Barcelona y Valencia) y ha rubricado cuatro asistencias. En la Champions ha jugado tres encuentros, sólo se ausentó ante el Kairat Almaty, en aquel en el que mostraba su desgana por jugar del lateral.

Djokovic gana su torneo en Atenas, suma su título 101 y se borra de las ATP Finals

Djokovic gana su torneo en Atenas, suma su título 101 y se borra de las ATP Finals

Novak Djokovic sigue jugando con el tiempo. A sus 38 años, este domingo sumó su título número 101 en el circuito ATP al imponerse en la final del ATP 250 de Atenas a Lorenzo Musetti por 4-6, 6-3 y 7-5 en un partido que duró casi tres horas. El golpe ganador le llevó al suelo, agotado, exhausto, pero después tuvo fuerzas para levantarse, gritar y romperse la camiseta en una de sus celebraciones más icónicas.

Después confirmó que no jugará las ATP Finals que empiezan este domingo, pero ante Musetti reapareció una certeza: sólo Jannik Sinner y Carlos Alcaraz pueden derrotarle. El italiano sufre en los momentos tensos y todavía debe mejorar, pero no deja de ser un Top 10 de 23 años con golpes y piernas para cualquier cosa. Pese a ello, el serbio fue superior.

Musetti empezó consistente y se llevó el primer set apoyado en un saque sólido y golpes profundos desde el fondo, pero poco a poco se fue deshachiendo. Djokovic, lejos de perder la calma, ajustó su estrategia: pese a la diferencia de edad, alargó los intercambios y obligó a su rival a tomar decisiones. Con el empate, el tercer set fue una prueba de resistencia. Hubo 'rallyes' inacabales y hasta 11 oportunidades de rotura entre ambos.

Con su victoria, Djokovic le robó un récord a Federer, el de títulos sobre pista dura (72) y, lo que es más importante para él, añadió valor al ATP 250 de Atenas, su torneo. El tenista más laureado de todos los tiempos es el dueño de la licencia de organización y esta temporada decidió alejarlo de Belgrado por su conflicto abierto con el gobierno de Serbia.

"Han sido tres horas de un partido agotador físicamente, superexigente. Lorenzo ha jugado realmente bien. El partido no era de nadie. Felicidades a él por su actuación y estoy muy orgulloso de mí mismo", dijo Djokovic que poco después anunció su adiós de las ATP Finals. Su plaza como rival de Alcaraz será ocupada por Felix Auger-Aliassime mientras Musetti entrará como octavo participante.

Norris, más líder del Mundial tras ganar el sprint de Interlagos, que no acabó Piastri

Norris, más líder del Mundial tras ganar el sprint de Interlagos, que no acabó Piastri

Lando Norris reforzó su liderato en el Mundial de Fórmula Uno al ganar el sprint del Gran Premio de Sao Paulo, el vigésimo primero del año, que se disputó este sábado en el circuito de Interlagos, donde su compañero y rival Oscar Piastri -segundo en el campeonato- se tuvo que retirar, al accidentarse -sin lamentar daños- en la sexta de las 24 vueltas.

Norris, de 25 años, que había salido primero, capturó los ocho puntos que otorga la victoria en la prueba corta al anotarse, por delante de los Mercedes del debutante Andrea Kimi Antonelli y George Russell -que fueron segundo y tercero, respectivamente-, el penúltimo sprint del año, que Fernando Alonso acabó sexto y Carlos Sainz, decimoséptimo.

Max Verstappen y Charles Leclerc, que fueron cuarto y quinto, cruzaron la meta justo por delante del doble campeón mundial asturiano, en una prueba en la que, antes de llegar a la primera curva de la última vuelta, Gabriel Bortoleto sufrió un espectacular y aparatoso accidente, del que, por fortuna, salió completamente ileso.

Lewis Hamilton acabó séptimo y Pierre Gasly cruzó la meta octavo, arañando el último punto en liza en una prueba que su compañero, Franco Colapinto, recién renovado por la escudería gala, tampoco acabó, ya que abandonó al mismo tiempo que lo hizo Piastri, tras accidentarse -asimismo sin lamentar daños- en la misma zona que el australiano: la tercera de las quince curvas de la pista paulista. Provocando en esos momentos, la interrupción, con bandera roja, de una prueba que se reanudó veinte minutos después, por detrás del coche de seguridad.

La clasificación del Mundial

En espera de la carrera de este domingo -la que reparte el botín principal-, Norris lidera el Mundial con 365 puntos, nueve más que Piastri y con 39 sobre 'Mad Max', protagonista de una gran progresión en las pasadas cinco pruebas que lo coloca con opciones aún de lograr un (hace dos meses casi descartado) quinto título seguido.

Norris, que le había arrebatado el liderato en México -por un solo punto- a su principal rival y que también había liderado el único libre del Gran Premio, salía desde la 'pole', acompañado por Antonelli en la primera fila; con Piastri tercero; al lado de Russell, en la segunda.

Alonso, tras un excelente viernes, salía quinto, en la tercera fila y junto a Verstappen -sexto-. Sainz, eliminado en la SQ1 con el vigésimo crono, lo hacía desde el 'pit lane', al igual que Yuki Tsunoda, que también había roto el parque cerrado. Y Colapinto, decimosexto.

A pesar de que algunas zonas de la pista aún estaban húmedas, todos salieron con slicks. Los McLaren, con neumáticos de compuesto medio; los Mercedes , con gomas blandas, al igual que 'Mad Max'. Alonso optó por los medios, lo mismo, al igual que Sainz y Colapinto

Verstappen dio cuenta de Alonso -perjudicado al estar mojadas algunas de las casillas de salida impares- en la primera de las 24 vueltas. Colapinto ganaba dos puestos en los primeros compases, en los que el que más avanzó fue Hamilton, que pasó de la undécima a la octava plaza.

En la sexta vuelta se acabó la prueba para Piastri, que perdió el control del McLaren en la tercera de las 15 curvas de la pista paulista, después de bajar las 'S de Senna', en idéntica zona en la que le sucedió lo mismo a Colapinto con el Alpine.

Nico Hülkenberg también golpeó las barreras en ese sitio con el Kick Sauber; pero, a diferencia de los anteriores, que tuvieron que abandonar en ese instante, logró llegar a boxes.

El regreso tras el 'safety'

La prueba estuvo interrumpida durante casi veinte minutos y se reanudó desde el 'pit lane' y por detrás del 'safety', con Norris por delante de los Mercedes de Antonelli y Russell; y 'Mad Max', oliendo una sangre que no pudo finalmente catar, en la cuarta posición.

Fernando reanudaba la marcha desde la quinta plaza; y Carlos, desde la decimoséptima.

Todos ellos, salvo Sainz, que usó de nuevo los medios, habían cambiado de compuesto: Lando pasó a blandos y los Mercedes a medios, al igual que Verstappen. El genial piloto asturiano -que tenía detrás a los Ferrari de Leclerc y Hamilton, que había avanzado cuatro plazas y ya era séptimo- instaló gomas medias.

Norris ejecutó muy bien la re-salida y Antonelli resistió la embestida inicial de Russell, por lo que, superado el ecuador de la prueba, tras el decimotercer giro, se mantenían las plazas cabeceras, con el canadiense Lance Stroll -el compañero de Alonso- rodando octavo, completando la zona de puntos. Un puesto que el de Montreal acabaría perdiendo en favor de Gasly.

El español -en la pista en la que festejó sus dos títulos (2005 y 2006)- se protegía magistralmente de Leclerc, que, no obstante, lo acabó rebasando a falta de dos giros y le arrebató la quinta plaza.

"Están bien estos tres puntos, el sexto puesto lo hubiera firmado ayer", comentó Alonso tras la prueba corta. "Pero esos tres puntos fueron muy duros de conseguir, mucho más de lo que me hubiera imaginado", añadió el doble campeón del mundo asturiano después de un sprint que concluyó con el brutal accidente de Bortoleto; que puso le corazón en un puño a la afición local, pero que, por fortuna, no le provocó lesión alguna al joven debutante paulista.

El 'flu game' de Tavares, la exhibición de Trey Lyles y la bronca contra el palco: "El Palau es soberano"

El ‘flu game’ de Tavares, la exhibición de Trey Lyles y la bronca contra el palco: “El Palau es soberano”

Ha pasado más de año y medio desde que el Barça ganara un clásico, jornada 28 de la ACB. Entonces, abril de 2024, en su banquillo estaba Roger Grimau. Casi dos años desde la última vez en Euroliga. Una tendencia que acabó por incendiar el viernes noche el Palau. El Real Madrid le había ganado las últimas ocho veces y Sergio Scariolo no estropeó la racha.

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Pese al orgullo, destacado por Joan Peñarroya -"hemos tenido corazón, nada que reprochar, pero no es suficiente"-, cuando la antideportiva de Kevin Punter a Maledon certificó lo que parecía una evidencia, las tribunas del Blaugrana estallaron. Ya ocurrió hace unos días contra el Zalgiris. Los pañuelos se fueron extendiendo como una marea, hubo pitos y bronca. Contra el placo, donde estaba presente Joan Laporta. "¡Cubells dimisió!", atronó sobre el directivo encargado de la sección de baloncesto. "Sólo puedo centrarme en intentar que el equipo mejore cada día y juegue mejor para intentar cambiar el estado anímico de algunos aficionados que desde hace tiempo tienen demasiadas dudas. No es una situación cómoda para nadie", agregó después.

Mala manera de afrontar una temporada que, al fin y al cabo, está desperezándose. Pero pese a que la situación en la tabla (tanto en Europa como en ACB) no es dramática, la sensación de frustración azulgrana es evidente. Sólo hace falta comprobar los movimientos en el mercado, incomparables no sólo con un Real Madrid en el que debutó Alex Len (reemplazo de Bruno Fernando), también con todos los grandes de Europa. "El Palau es soberano", se resignó el técnico del Barça, impotente ante el talento y el acierto del Madrid: por encima del 50% en triples y los 100 puntos (34 sólo en el primer cuarto).

Enfrente todo era alegría. Por fin el Madrid ganaba a domicilio en Europa, tras estrenarse en ACB en Zaragoza. Encajó 92 puntos pero fue siempre superior, con ventajas que alcanzaron los 18 y todos los de la rotación, menos Llull (esta vez no fue necesario el genio del capitán) y Len, anotando.

El nombre propio fue Trey Lyles. Si ya había apuntado excelentes maneras, su primer clásico vino a corroborar lo que todo el mundo intuye: es un jugador superior. Firmó la mayor anotación de su carrera (en el tercer cuarto ya estaba en 27, pero cuando regresó ya sólo aportó dos tiros libres). Ni en NCAA ni en sus casi 700 partidos en NBA había firmado algo semejante. Su tope eran lo 16 que le hizo a los Warriors en abril del 2023. "Es un jugador de mucha calidad y un alto conocimiento del juego. Ha seleccionado muy bien los tiros", le elogió Scariolo.

Sin embargo, las mayores alabanzas del técnico blanco fueron para otro de sus pupilos. Su referente en la pintura no viajó hasta el mismo viernes a Barcelona, duda hasta última hora por una gripe. No fue su mejor noche (siete puntos, 10 rebotes; venía de poner ocho tapones en el Príncipe Felipe) pero, como siempre, resultó decisivo para el Real Madrid. "El nombre propio esta noche es Edy Tavares. Minutos antes del partido todavía tenía fiebre y ayer estaba casi a 40. Ha viajado hoy dando una muestra de compromiso y un mensaje a sus compañeros de cómo se afrontan las dificultades. Ha jugado un gran partido", resaltó Scariolo del particula 'flu game' del caboverdiano.

Trey Lyles desata la pañolada en el Palau

Trey Lyles desata la pañolada en el Palau

Volvía Sergio Scariolo a un clásico 23 años después. A ese escenario tan único, pese a lo repetitivo de cada temporada. Su Real Madrid en el Palau Blaugrana con dos desafíos, mantener y ampliar la racha heredada de ocho victorias consecutivas y ganar, al fin, a domicilio en Euroliga (en ACB ya lo logró el domingo en Zaragoza). Dos objetivos cumplidos en una estupenda noche en Barcelona, un festival ofensivo, talento blanco desatado, frente a un Barcelona que apenas pudo opositar más que orgullo. Un naufragio que acabó en pañolada y gritos contra el palco. [92-101: Narración y estadísticas]

Desde el mismo amanecer se intuyó a un Madrid al fin liberado, en la que iba a ser su noche más plena de lo que va de curso. Nada más oportuno, tantas veces, que enfrentarte al mayor de los desafíos para sacar lo mejor de uno mismo. Las cinco primeras canastas blancas en el Palau -que en la previa homenajeó a Alex Abrines, retirado con 31 años- tuvieron diferente autor. Un ritmo ofensivo demoledor, con Campazzo (acertó sus tres primeros triples) y un ya imparable Trey Lyles, que hirió con la calma de los elegidos. Anota canastas con una facilidad insultante, el muestrario de un jugador superior llegado después de 10 temporadas titular en la NBA. Un fichaje de los que cambian proyectos.

El Barça aguantaba como podía, sostenido por sus veteranos, Vesely, Shengelia (que pudo jugar a pesar del esguince sufrido el domingo) y Will Clyburn. Pero cuando apareció Hezonja, la distancia se disparó por primera vez. El Madrid -en el que debutó Alex Len- acertó ocho de sus 10 primeros triples, incluido uno desde más allá del medio de campo de Chuma Okeke (también recuperado para la ocasión) que cerró un primer episodio de 34 puntos blancos.

Lo nunca visto en el Palau, demasiado hasta para el amor propio del Barça. Que se vio 17 abajo (27-44), superado totalmente en el rebote, aunque no tiró la toalla.

Deck atrapa un rebote ante Shengelia, en el Palau.

Deck atrapa un rebote ante Shengelia, en el Palau.Enric FontcubertaEFE

El paso por vestuarios no apagó la clase de Lyles, que volvió con más puntos de su infinito repertorio, hasta dispararse a los 27 ya por entonces (acabó con 29, cuatro de seis en triples, 32 de valoración, su tope personal incluida la NBA). El Barça lo intentaba de todas formas, pero se le acumulaban los problemas: Satoransky, su único base pleno (Laprovittola regresó después de sus problemas físicos y Juani Marcos no fue ni convocado) salió del partido tras una técnica que suponía su quinta falta. Aún en el tercer cuarto.

Era un querer y no poder, una frustración constante y en aumento. Scariolo movía su lujoso fondo de armario y todos se unían a la fiesta. Hezonja, como actor secundario, es demasiado. Al final de ese tercer acto minaban las fuerzas mentales azulgrana acciones de un enorme mérito ofensivo de Andrés Feliz, el propio Hezonja, Maledon... El acierto era una tortura para el Barça, al que ni Willy Hernangómez, que apareció ya en la segunda mitad, logró revivir.

Es el sino de este Barça de cinturón apretado en los despachos. Altibajos que no auguran cosas demasiados buenas a largo plazo, para desesperación de un Joan Peñarroya que sólo sabe perder clásicos: 0 de seis desde que aterrizó en el banquillo del Palau. A comienzos del acto final, 18 abajo, todo parecía acabado. Es más, cuando se produjo el último amago de remontada local, comandado por Kevin Punter -un 10-2 a falta de cinco minutos-, volvió a la cancha Lyles. Y ni los ánimos del Palau posibilitaron un final emocionante. Un golpe de autoridad blanca en el primer clásico del curso, una noche para el recuerdo del canadiense.

La calma tensa alrededor de Lamine Yamal en la selección

La calma tensa alrededor de Lamine Yamal en la selección

La polémica entre el Barcelona y la Federación española por Lamine Yamal ha terminado. Esto cabría concluir atendiendo a la literalidad de las cosas. A la literalidad, por ejemplo, de estar el futbolista en la convocatoria que ayer dio Luis de la Fuente. A la literalidad, por ejemplo también, de las palabras del seleccionador: «Lamine está en perfectas condiciones. Su entrandor dijo que estaba apto y, viendo el partido del otro día, recuperó su nivel. Estará aquí lo que creamos oportuno porque jugamos dos partidos para estar en el Mundial y aquí deben estar los mejores». Ocurre que, más allá de la literalidad, están los tonos. Y los tonos dicen que esta historia, quizá, todavía no ha terminado.

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Porque, hablando de tonos, hablando de frases ambiguas, hay que leer bien lo que dijo Hansi Flick el pasado miércoles, después de ver la mejor versión de su futbolista en lo que va de temporada: «Estoy contento de que haya vuelto a este nivel, pero no sabemos cómo estará el próximo domingo». Los biempensantes elegirán la opción que habla de una duda razonable nacida en la naturaleza misma de la pubalgia que sufre el jugador. Los malpensantes, sin embargo, y alguno hay en la Federación, temen que esa segunda parte esté insinuando algún problema físico de Lamine durante o tras el partido contra el Celta de mañana (21.00 horas), algo que le impediría, como ya ocurrió en octubre, estar el lunes en Las Rozas.

Sigamos con los tonos. El de Luis de la Fuente ayer fue firme, casi desafiante. En la frase ya escrita unas líneas atrás, pero también en la parte donde respondió a una pregunta muy clara. «¿Ha hablado con Flick sobre Lamine?». Respondió con vehemencia esto: «No, no hemos vuelto hablar. No hemos hablado más que una vez, de hecho. Hay tiempo para todo, ya hablaremos. Pero quedó todo claro». Es decir, al seleccionador, en cuanto los servicios médicos, que hablaron con sus colegas del Barça el pasado jueves, le confirmaron que el chico estaba perfectamente, no tuvo ninguna duda. El Mundial se pone en juego y Lamine iba a estar.

Sin embargo, hasta que el lunes a las 20.00 horas no cruce la puerta de la Ciudad del Fútbol no estará todo claro. Hay calma, pero tensa, en la selección con este asunto. Con este jugador, mejor dicho. Con la joya de la corona, con el hombre, el niño más bien, sobre el que gravita ni más ni menos que la intención de ganar un Mundial. Por eso en la Federación la consigna es evitar cualquier situación que pueda enrarecer lo que ocurre alrededor de Lamine Yamal.

Luis de la Fuente, este viernes.

Luis de la Fuente, este viernes.EFE

En esa misma línea hay que interpretar, volvemos a los tonos, lo que reiteró ayer el seleccionador nacional a cuenta del enfrentamiento que tuvo el extremo del Barça con Carvajal (capitán del Madrid y de la selección) en el último clásico. «Nosotros aquí dentro hablamos de muchas cosas. Es muy fácil convivir con ellos. Me quedo con la imagen de Lamine abrazando a Dani con el gol contra Croacia. Lo que pasa en sus clubes... No tenemos ningún problema. Eso aquí no existe», explicó, y, sigamos, por qué no, con los tonos, rebajó la firmeza cuando alguien le cuestionó sobre el proceso que, fuera del campo, debe acompañar el crecimiento de Lamine. Dijo hace un año De la Fuente que todos debían estar cerca de él, pero especialmente el club.

A día de hoy, lo reitera. «Es un proceso natural, tiene 18 años. Hay que acompañarle en esa formación, ayudarle... Como pasa más tiempo en su club, en su club tendrán más oportunidades de acompañarle, asesorarle, ayudarle, etc... Y nosotros aquí, cuando esté, tenemos que hacer lo mismo», afirmó, y lo hizo con una modulación menos firme, más conciliadora, transmitiendo el mensaje de que ante un futbolista de esa edad con ese talento no queda otra que aliarse hasta con el diablo si hace falta para cuidar su crecimiento.

Lamine, cómo no, fue la noticia de una citación donde, por segunda vez consecutiva, no está Álvaro Morata. «Es un jugador con un pasado y un presente increíbles, y para nosotros es un jugador de futuro, y él sabe la situación», zanjó, firme, el técnico.

Los pasos firmes de Bortoleto, el discípulo de Fernando Alonso: su vínculo con Verstappen, su futuro en Audi y su ingeniero español

Los pasos firmes de Bortoleto, el discípulo de Fernando Alonso: su vínculo con Verstappen, su futuro en Audi y su ingeniero español

Gabriel Bortoleto (Sao Paulo, 2004) se mueve por el paddock con un empaque y una suficiencia impropios para un rookie de 21 años. No alardea de amigos, ni se llena la boca con promesas vanas. Tampoco regala sonrisas hipócritas. Quizá porque se sabe muy cercano a Max Verstappen y Fernando Alonso, los dos pilotos más carismáticos de la parrilla. Cada cierto tiempo, el tetracampeón sigue desafiándole en el simracing, las carreras con el simulador que le ayudaron a perfeccionar su pilotaje. Mientras, el líder de Aston Martin compagina las batallas sobre el asfalto con su rol de representante. Desde 2022, Bortoleto figura en la nómina de A14 Management, la agencia del asturiano. Hoy, con apenas 20 carreras en la F1, ya es su buque insignia.

La irrupción de Bibi, como le llaman en casa, supone la mejor noticia para Alonso en este Mundial salpicado por los errores de Aston Martin. Un suplicio para el español, que hace ahora dos décadas se proclamó, por primera vez, campeón del mundo en Interlagos. Precisamente el circuito donde estos días Bortoleto acapara los focos. Es el primer brasileño que corre en casa desde Felipe Massa en 2017. Eso sí, el novato de Sauber comparte protagonismo con Lewis Hamilton, a quien la torcida decidió hace tiempo abrazar como uno de los suyos. El enemigo histórico de Alonso ejerce también ahora como la némesis de su ahijado.

El 14 de octubre de 2004, fecha de nacimiento de Bortoleto, Fernando ya contaba con una victoria, ocho podios, tres poles y 49 carreras en la F1. Era un proyecto de campeón. Hoy, su discípulo deja indudables muestras de velocidad al volante del C45, compitiendo de igual a igual con un veterano como Nico Hulkenberg. Aunque el alemán, con 14 temporadas completas en la F1, casi le dobla en puntos (41-19), Bortoleto domina el cara a cara en la qualy (11-9) tras enlazar un 7-0 entre el GP de Austria y el GP de Azerbaiyán. Desde Daniel Ricciardo en 2019, nadie había establecido una racha tan rotunda frente a Hulk, reputado especialista a una vuelta.

"Extremadamente metódico"

Sauber, el peor equipo del Mundial 2024, ha cambiado la dinámica. Ahora establece bases sólidas para la llegada de Audi en 2026. Bortoleto es su piloto de futuro. No sólo por proclamarse campeón de la F3 y la F2 en su primer año en ambas categorías, sino porque ahora demuestra gran madurez en la pista. "Es extremadamente profesional y metódico. Eso nos da mucha confianza para el futuro", admite el team principal Jonathan Wheatley, ex de Red Bull.

De momento ya ha acabado cinco veces en los puntos y suma cuatro presencias en la Q3. Un balance equiparable al de Isack Hadjar y Oliver Bearman, los otros dos novatos con los que se pueden establecer comparaciones, aunque sea con monoplazas de mayor rendimiento. El francés (Racing Bulls) logró un podio en Zandvoort, mientras el británico (Haas), vecino de Bortoleto en Mónaco, viene de firmar un cuarto puesto en México.

Tras un flojo arranque de temporada, Gabriel hubo de esperar su momento hasta Hungría. Allí finalizó sexto, por detrás de Alonso. Nada más bajarse del coche, el bicampeón acudió a abrazarle. Y en la zona mixta dejó una frase lapidaria: "Si Gabi fuese inglés o algo, mañana sería portada en todos los periódicos". No sólo se trataba del obligado elogio a su cliente, sino de una pulla contra el establishment y contra la doble moral del Gran Circo. Si observaban con recelo su vínculo con Bortoleto, ¿por qué no hacían lo mismo con Toto Wolff, que alterna la labor de team principal en Mercedes con la de agente de Andrea Kimi Antonelli o Valtteri Bottas?

Bortoleto, al volante del C45, durante el GP de México.

Bortoleto, al volante del C45, durante el GP de México.AFP

Apenas un mes más tarde, el brasileño recibió su segundo galardón de mejor piloto del día tras su octava posición en Austria, otra vez a la estela de su mentor, con medio segundo de ventaja en la meta.

Hace dos semanas, poco antes de tomar la salida en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Alonso jugó una partida de pádel con su alumno, en compañía de Edoardo Bendinelli, su fisioterapeuta y Alberto Fernández, Galle, su mánager personal. Síntoma inequívoco del estrecho vínculo que les une. Este mismo jueves, Bortoleto ha compartido espacio con Verstappen en el podcast Pelas Pistas, presentado por Nelsinho Piquet, su cuñado, donde quiso reverdecer viejas anécdotas juntos.

El pequeño Gabriel llegó a Europa a los 12 años, por imperativo de Lincoln, su padre, que le dejaría en Italia bajo la tutela de Francesco Di Mauro. Tanto tiempo fuera de casa, volcado en los karts, curtió al niño, convertido hoy en esperanza nacional. Especialmente tras el abrupto adiós de Felipe Drugovich en AstonMartin, donde Jak Crawford ejerce ahora como tercer piloto. Brasil es un país con tres campeones del mundo: Emerson Fittipaldi (1972, 1974), Nelson Piquet (1981, 1983, 1987) y Ayrton Senna (1988, 1990, 1991). Sin embargo, han transcurrido 16 años ya desde la última victoria, con Rubens Barrichello en el GP de Italia 2009 y una década desde el último podio de Massa, también en Monza.

Alonso y Bortoleto, tras el GP de Austria 2025.

Alonso y Bortoleto, tras el GP de Austria 2025.SAUBER

El pasado septiembre Bortoleto y Alonso se dieron un pequeño homenaje en el Templo de la Velocidad. "Me dijo que sólo necesitaba mi rebufo, que no tenía la velocidad punta, por lo que no me iba a adelantar", confesó el chico. Quien lo tenía también claro fue José Manuel López, el ingeniero de pista de Gabriel. Un albaceteño de dilatada experiencia en la F1, con quien ya trabajó el año pasado. Bortoleto era la punta de lanza de la academia de jóvenes pilotos del equipo de Woking. López, por su parte, fue ingeniero de rendimiento de Lando Norris y trabajó ocasionalmente como su ingeniero de carrera, sustituyendo al titular Will Joseph. Antes de alcanzar la élite, se había fogueado en la cantera de la escudería Carlin, colaborando con Carlos Sainz.

Carlos Álvarez, el ‘Pelusa’ sevillano que pone la magia en el Levante y desafía a la defensa del Atlético

Actualizado Viernes, 7 noviembre 2025 - 21:32

Mayo de 2024. A las puertas de las oficinas del Levante en el Ciutat de València espera un joven aficionado con su padre a que salga un jugador al que quiere pedirle las botas. No un autógrafo, algo mucho más valioso por lo que encierran. «Las tengo en Buñol, pero dame tu nombre, vente un día y te las doy». Carlos Álvarez (Sanlúcar la Mayor, 2003) le sacaba apenas 10 años y sabe lo que significa para un chaval esa admiración. Aquel seguidor granota quizá vio que en esas botas estaba toda la magia del Levante.

Con apenas 1,69 metros de estatura, la élite se rinde ante un futbolista diferente. «Carlos deja que su imaginación vuele y saca un pase donde nadie lo vemos», admite su entrenador, Julián Calero. Él le aprieta, le obliga a entregarse más en defensa, pero sabe que tiene «un halo diferente». Quizá se lo dio el callejeo con sus hermanos. «Me he pegado horas haciendo regates en la calle desde los tres años», confiesa este menudo jugador, a quienes en el vestuario llaman, cariñosamente, Pelusa, sin que a él le pese. Ha buscado esos gestos que dicen que tiene en los vídeos de Maradona, pero se ha criado con Messi. «He estado cogiendo cosas para la mochila», dice sobre el ex barcelonista.

Sin comparaciones, talento para levantar a la grada le sobra. Quedó demostrado en el partido del ascenso, en Burgos. Recogió una pelota peinada por Espí, se la cosió al pie para correr toda la frontal del área de derecha a izquierda hasta armar un zurdazo ajustado al palo ante el que nada pudo hacer el portero. Era el broche perfecto a una temporada en la que marcó siete goles y dio 11 asistencias, pero en la que tuvo un pie en Arabia. En agosto de 2024, a un Levante pobre con telarañas en la caja le llegó una oferta de cinco millones, pero el jugador cerró la puerta. No era el momento. El club apostó a que tampoco, porque su cotización engordaría.

En Valencia, Carlos Álvarez había encontrado el ecosistema perfecto para afianzarse en Primera, aunque fuera empezando por apretar los dientes en Segunda. Convenció a Calleja y después a Calero, y tuvo la oportunidad que le negó el Sevilla, donde creció desde los seis años. «Mi madre me apuntó a un equipo con tres años para que me cansara y durmiera bien, porque era muy nervioso. Era tan pequeño que me dijeron que si sabía distinguir entre izquierda y derecha, me quedaba». Lo distinguía entonces y ahora, porque se mueve con la misma agilidad, indetectable por los dos perfiles.

Carlos juega con alegría, pero eso no le impide competir. «No me gusta perder nunca y si fallo un pase a dos metros, veréis como me cambia la cara», advierte. Esas asistencias a compañeros dan sentido a su juego. «No busco el regate por la jugada individual, sino para meter el mejor pase posible al compañero», explica, y pueden corroborar esta temporada Eyong y su colega Iván Romero. Juntos llegaron del Sevilla en el verano del 2023. En el caso de Carlos, gratis a cambio del 40% de un traspaso en los siguientes tres años y una prima si llegaba a Primera, que el Levante pagó gustosamente.

Ya mira con nostalgia cómo se ha asentado en el Sánchez Pizjuán Juanlu Sánchez, un futbolista con el que se proclamó campeón de la Liga Promises en 2015 ante el Barça de Xavi Simons, a quien arrebató el trofeo de mejor jugador en el torneo.

Antes de estrenarse en el Ciutat, Álvarez fue clave en el Sevilla Atlético y, en 2022, Sampaoli le hizo debutar en la Copa ante el Juventud Torremolinos. Marco un gol. Después, minutos en otra ronda copera y 9 minutos ante el Getafe. Poco para un jugador de 19 años tan friki que analiza cada partido para mejorar, siempre con el apoyo de Calero. «Tiene el don de la palabra y te convence. Es cierto que me pide más en defensa, pero también me da más confianza en ataque», reconoce el jugador. En su último año en el filial del Sevilla fue el futbolista que más faltas y tarjetas provocó. En la tarde del sábado, ante el Atlético, tiene una prueba de fuego.

El Barça se reencuentra con el Camp Nou dos años y medio después ante 21.000 aficionados

El Barça se reencuentra con el Camp Nou dos años y medio después ante 21.000 aficionados

Actualizado Viernes, 7 noviembre 2025 - 12:45

Los seguidores culés tenían ganas de volver al Spotify Camp Nou. Muchas ganas. Por eso no sorprendió que las 23.000 entradas —a cinco euros para socios y diez para el público general— se agotaran rápidamente para presenciar en directo el entrenamiento abierto del Barça de Hansi Flick. Finalmente, 21.795 personas acudieron al estadio. Una hora antes del inicio, el público ya comenzaba a llenar las gradas, entre ellos numerosos niños que, con permiso de sus padres, se saltaron las clases para vivir la experiencia.

Estar de nuevo en un Camp Nou que va recuperando su forma, con un tercer graderío donde ya se asienta el cemento, era demasiado tentador como para renunciar. Y eso que la hora, las 11:00 de la mañana, no parecía la más propicia para un lleno.

Aunque era un entrenamiento, el ambiente tuvo la liturgia de un partido. Antes de que los jugadores saltaran al césped, la DJ habitual de los días de encuentro animó la espera desde la megafonía, mientras la mascota Cat recorría el lateral del campo. El speaker fue presentando a cada jugador, incluidos Pedri y Raphinha, que posaron para la foto de grupo pero no participaron en la sesión. Los nombres retumbaban en la grada, especialmente los de Ferran Torres y un Lamine Yamal que se ha convertido en el ídolo de los más jóvenes, presentes en masa con su camiseta.

Por ahora, el público se concentró en la zona del gol sur y el lateral de tribuna. La gran reapertura del Spotify Camp Nou, ya en partido oficial, podría reunir hasta 45.000 espectadores. El club maneja dos posibles fechas: el 22 de noviembre, ante el Athletic, o el 29 del mismo mes frente al Alavés, día que coincidiría con el 126º aniversario del Barça y marcaría justo un año desde la fecha inicial del retorno.

La presencia de Ter Stegen y García

En el césped, los jugadores se entrenaron con la rutina habitual. Tras una breve carrera, los porteros —con Ter Stegen ya ejercitándose con el grupo aunque sin el alta médica, y Joan García cerca de recibirla tras su lesión de menisco— trabajaron en la portería del gol sur. Mientras tanto, los jugadores de campo iniciaban los típicos rondos, herencia del legado de Johan Cruyff, ese sello que hizo del cómo una seña de identidad por encima del qué. Eric García, con una aparatosa máscara tras su fractura nasal frente al Brujas, y Andreas Christensen, ya recuperado de unas molestias, también participaron con normalidad.

En la recta final, el público celebró cada gol en los ejercicios ofensivos y aplaudió incluso los balones que terminaban en la grada. Como cierre simbólico, los futbolistas lanzaron voluntariamente varios balones al público, gesto que desató la euforia. Dos niños llegaron a saltar al campo para acercarse a sus ídolos, aunque fueron rápidamente interceptados por seguridad.

La despedida tuvo tintes de fiesta: el himno azulgrana sonó mientras los jugadores se retiraban al vestuario, acompañados por los cánticos de "¡madridista el que no bote!". La grada tardó en vaciarse. Era evidente que los culés habían echado mucho de menos su casa durante este exilio forzoso, que por fin está a punto de terminar.

De la Fuente llama a Lamine Yamal y vuelve a dejar fuera a Morata

De la Fuente llama a Lamine Yamal y vuelve a dejar fuera a Morata

España está a cuatro puntos (para no depender de nada más) del Mundial del próximo año. El sábado 15 en Georgia y el martes 18 en Sevilla ante Turquía se juega finiquitar una clasificación que tiene muy de cara. Y en la lista que ha ofrecido este viernes Luis de la Fuente no hay grandes novedades más allá de la presencia de Lamine Yamal y la ausencia, segunda consecutiva, de Álvaro Morata.

Será la presentación, en el partido de Sevilla, de la nueva camiseta de España, y sobre eso ha girado el vídeo con el que se han dado a conocer los internacionales. El morbo, después de lo que sucedió en octubre, estaba en saber si llamaría a la estrella del equipo. Pues sí. Lamine Yamal, que recuperó su mejor versión el miércoles contra el Brujas, está en la lista. La pubalgia sigue ahí, pero si no ocurre nada raro este fin de semana, el lunes llegará a Las Rozas. Igual que Dani Olmo, que también se tuvo que marchar lesionado en octubre.

La gran ausencia (con permiso de Pedri, que no puede ser llamado al estar lesionado) es la de Morata. El capitán no acude a la selección por segunda ventana consecutiva. En su lugar, se mantienen Samu y Borja Iglesias, que ya estuvieron en octubre. También mantienen su puesto Marcos Llorente y Pablo Barrios, certificando el buen momento del Atlético.

Vivian cubre la baja de Le Normand y regresa también Fabián, ya recuperado de su lesión. Otra de las novedades es Pablo Fornals, que acude precisamente porque no está Pedri.

La lista completa

Porteros: Raya, Remiro y Unai Simón.

Defensas: Marcos Llorente, Laporte, Cubarsí, Huijsen, Pedro Porro, Grimaldo, Cucurella y Vivian.

Centrocampistas: Mikel Merino, Aleix García, Fabián Ruiz, Zubimendi, Pablo Fornals, Baena, Barrios y Fermín.

Delanteros: Dani Olmo, Ferran Torres, Yeremy Pino, Lamine Yamal, Oyarzabal, Borja Iglesias y Samu.