Eliud Kipchoge atiende a EL MUNDO en Kenia: “Aprendes desde el dolor”

Actualizado Lunes, 6 mayo 2024 - 00:00

Eliud Kipchoge recibe a EL MUNDO en el campamento del NN Running Team de Kaptagat, al oeste de Kenia, sentado en una silla blanca de plástico en medio de una tranquilísima charla con sus compañeros de entrenamiento. De lunes a sábado -el domingo visita a su familia en la ciudad más cercana, Eldoret- así pasa las muchas horas muertas cuando no corre o duerme. Dedica algún rato a leer, pero el wifi no funciona desde hace días por culpa de las lluvias, la única televisión del centro apenas se enciende para ver algún DVD antiguo -el último, el documental de escalada Free Solo- y jugar a cartas, bueno, jugar a cartas no entra en sus planes. «No sería mala idea, pero no tenemos tiempo», comenta entre la seriedad y la sorna.

Antes, en ayunas y a las 06:00 de la mañana, ha corrido 30 kilómetros en una hora y 40 minutos, ha desayunado porridge, un par de huevos hervidos y algo de fruta y se ha pegado una ducha. El secreto del mejor maratoniano de la historia, doble campeón olímpico, ex plusmarquista de la distancia, está aquí: tan calmado lugar, tan simple vida y tanta compañía.

Durante el entrenamiento le he visto corriendo como si compitiera en Berlín, en Londres o en Nueva York: mirada al frente, silencio. ¿En qué piensa?
Hay muchas cosas que pasan por mi mente, pero intento deshacerme de esos pensamientos. Dejo de pensar en lo que me deparará la vida, en el entrenamiento que tengo que hacer mañana e incluso en el ritmo que estoy siguiendo. Simplemente me concentro en el camino. No hablo mucho, es verdad, pero a veces sí lo hago para escuchar a mis compañeros, sentir que todos estamos haciendo lo mismo.
En todo el campamento hay muy pocos empleados, sólo un par de masajistas y un cocinero. Del resto, incluso de la limpieza, se ocupan ustedes mismos. ¿Por qué?
Así nos convertimos en lo que somos, así aprendemos que todos somos iguales. Aquí no hay nadie por encima de nadie, somos un equipo, nos ayudamos los unos a los otros. Este es mi ejemplo [enseña la palma de la mano derecha abierta]. Con la mano extendida algunos dedos son más largos que otros, pero con el puño cerrado todos los dedos son iguales. Nosotros siempre corremos con los puños cerrados.

NN RUNNING TEAM

¿Alguna vez se ha sentido cansado de esto? De vivir aquí aislado, de la sencillez de esta vida.
¿De vivir del atletismo? No, no. ¿Cómo me voy a cansar de esto? Llevo mucho tiempo corriendo, nunca me cansaré del deporte. A veces me canso en los entrenamientos, pero ésta es una buena manera de vivir. He disfrutado de muchas experiencias en el atletismo, llevo la mochila cargada gracias a él y cuando deje de competir espero seguir vinculado de alguna manera.

Los Juegos y sus recuerdos

En París, el próximo verano, llegará a sus quintos Juegos Olímpicos con la intención de conseguir su tercer oro en maratón y su quinta medalla en total. Si tuviera que escoger un aprendizaje de todos estos años, ¿Cuál sería?
En este tiempo he aprendido que la clave es saber qué quieres, es marcarte un objetivo. El objetivo te lleva a la disciplina y la disciplina te salva cuando vas a fallar. En estos 20 años nunca me ha faltado un objetivo y creo que gracias a eso siempre he sabido qué camino seguir. Incluso cuando no he conseguido un objetivo, cuando he fallado, he encontrado rápido otro objetivo para seguir.
Viene de un mal momento en el maratón de Tokio [fue décimo con su peor resultado de siempre]. ¿Incluso en estos momentos no duda?
Nunca he dudado, nunca he variado mi plan. Para mí fallar, perder, es simplemente un desafío. Así es la vida. Hoy te despiertas y mañana quizá no. Como eres español estoy seguro que conoces a Ilia Topuria. Sigo su carrera, me gusta como luchador. Nunca lo he conocido personalmente, pero le sigo. Pues un domingo, precisamente viendo la UFC, encontré inspiración en este sentido. Un luchador se había preparado durante seis meses, llevaba mucho tiempo entrenando, y cayó noqueado en apenas unos segundos. Así es la vida. Hay que saber aceptarlo. No te puedes aferrar a lo que has hecho en el pasado, debes dejarlo ir y encontrar algo que te mueve y que te emocione de nuevo.
¿Qué objetivo conseguido le ha emocionado más?
Creo que el Breaking 2 [cuando superó la barrera de las dos horas en un maratón no homologado en Viena]. Es lo que me hizo poner un pie en la historia del deporte mundial.

INEOS 1:59

Su primer Mundial fue precisamente en París, en 2003, logró el oro en los 5.000 metros con sólo 18 años por delante del marroquí Hicham El Guerrouj y el etíope Kenenisa Bekele. Hay quien dice que fue la mejor carrera de la historia. Ahora vuelve al mismo escenario. ¿Ahora recuerda aquel momento con nostalgia?
No, no, de hecho no recuerdo mucho de aquella carrera, tendría que volver a ver el vídeo [sonríe con gracia, realmente bromea]. Para mí París fue donde nací en el atletismo, un lugar importante en mi vida, pero no me aferro al pasado. Ni para lo bueno ni para lo malo. Ahora sólo pienso en conseguir otro oro en París, que sería mi tercer oro olímpico en maratón, un nuevo punto álgido en mi trayectoria.
Como aquella vez en 2003, en estos Juegos Olímpicos se enfrentará a Bekele. ¿Ha sido su mayor rival?
Será bueno volver a verle y competir juntos para demostrar al mundo la importancia de la longevidad, de mantenerse a lo largo de los años, pero no miro mucho a mis rivales. En el atletismo no necesitas estudiar a nadie, sólo creer en ti y dedicarte en cuerpo y alma. En el boxeo, por ejemplo, sí es necesario conocer a tu adversario, saber cómo atacarle y cómo defenderte, pero en el atletismo no lo es. Respeto a todo el mundo, pero estoy centrado en mí mismo.

El dolor y la paz del correr

Correr, a veces, duele. ¿A usted también le pasa?
Sí, por supuesto, pero ese dolor es valioso. La gente a veces olvida el valor del dolor. Aprendes a través del dolor, aprendes desde el dolor. Es difícil afrontar el dolor cuando sabes que llegará, en un entrenamiento o en la vida, pero más tarde, cuando el dolor desaparece, aparece el éxito.
¿Qué piensa cuando ve a los últimos que llegan en un maratón?
Me encanta lo que hacen. El maratón no es sólo competir, lo más importante en un maratón es que todo el mundo está corriendo. Corre el que acaba en dos horas y el que acaba en ocho horas. Están haciendo lo mismo. Completan la misma distancia, sienten la misma libertad, simplemente van a otra velocidad. Y el deporte sirve para encontrar el camino correcto en la vida, no sirve para ser rápido.
El mundo, en muchas formas, es un caos, es injusto, incluso es malvado. ¿Cree que va calando su mensaje de lograr un mundo mejor simplemente corriendo?
Completamente. Mucha gente me ha visto y me ha escuchado a lo largo de estos años. Me gusta repetirle al mundo que la única manera de ser libre es hacer deporte. Cuando no haces deporte eres un prisionero; el deporte te da la libertad, paz interior, goce. Cuando te sientes libre estás en el mejor lugar posible, aunque todo falle a tu alrededor. Insisto para que todo el mundo lo pruebe.

NN RUNNING TEAM

Como mínimo sus hijos ya corren. ¿Le gustaría que compitieran?
Por supuesto. El deporte es muy bueno y puedo enseñarles a competir. Además estoy seguro que lo aprenderán porque les interesa. Pero lo que realmente quiero es que hagan algo, no me importa si corren, si juegan al tenis o a fútbol o si hacen natación. Lo que ellos quieran, pero que hagan deporte. Les ayudará en la vida.
«Nunca te mientas», se lee en la entrada del campamento. Es una frase de Paulo Coelho. ¿Lo escribió usted?
Sí, me gusta lo que escribe. Me gusta mucho la lectura. ¿Sabes cuál es el libro que más he leído de ahí [señala a la pequeña biblioteca del centro]? Es ¿Quién se ha llevado mi queso? Lo he leído varias veces. Habla sobre los cambios y a mí me gusta encarar los cambios. También me gusta escribir. Cada día escribo mis pensamientos en mi diario. Hoy quizá escriba sobre esta entrevista.

Casas, hoteles y vacas: ¿Cómo los atletas kenianos como Kipchoge gastan lo que ganan?

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 23:59

Hace cuatro años llegó la caldera que calienta el agua. Hace dos, la potabilizadora que ahora está estropeada y obliga a utilizar filtros. No hay cocina, sólo una brasa donde se colocan las más que desgastadas ollas de acero. Los muebles, como las camas, o la televisión tienen más de 10 años. En el gimnasio sólo hay una barra de pesas semiabandonada, una elíptica con telarañas y una bici del Decathlon con un rodillo viejo. Dentro del campamento del NN Running Team de Eliud Kipchoge en Kaptagat no hay ni rastro de lujo.

Si acaso, en el parking de la puerta, donde descansa el todoterreno del mejor maratoniano de la historia, un Izuku Mu-X gentileza de un patrocinador, un Mercedes E250 no muy nuevo de otro corredor y algunos Land Rover. La relación de las estrellas kenianas del atletismo y el dinero es curiosa: son de los más ricos de su país, Kipchoge cuenta con un patrimonio de unos tres millones de dólares -una barbaridad aquí-, pero viven en la austeridad.

"Deben aprender a invertir

«Es una de las cosas que intentar enseñar a los jóvenes. Deben estudiar, leer, aprender a ahorrar y a invertir. Yo tengo negocios inmobiliarios y agrícolas», explica el dos veces campeón olímpico a EL MUNDO, orgulloso de sus tierras donde cultiva té, de su granja y, sobre todo, de sus inmuebles. Entre otras cosas, en la ciudad más cercana a su campamento, Eldoret, Kipchoge cuenta con una gran casa familiar en Elgon View, una zona acomodada entre colegios y hospitales privados.

«Estoy ahorrando, la carrera de un atleta no es muy larga. Tengo algunas tierras y me interesa el mercado inmobiliario», desvela Laban Korir, Top 10 de maratones del nivel de Tokio o Boston y liebre de Kipchoge. «Me gustaría comprar pisos y alquilarlos, convertirme en casero», refrenda en la misma línea Victor Chumo, ganador de carreras como el medio maratón de Barcelona y también liebre de Kipchoge.

Kipchoge, con Korir detrás y Chumo a su izquierda (segundo, sin gorro).

Kipchoge, con Korir detrás y Chumo a su izquierda (segundo, sin gorro).NN RUNNING TEAM

La aspiración es grupal. La mayoría de corredores kenianos siguen el mismo camino con lo que ganan de premios y patrocinios: primero compran tierras para construir una casa para sus familias y luego buscan invertir en el mercado inmobiliario. Todavía es bastante común hacerse con ganado, especialmente vacas, pero ya no es prioritario como lo fue décadas atrás.

De los hospitales al negocio

La evolución ha llevado eso. El atletismo keniano vivió una transformación con el aumento de los premios en maratones a partir de los años 90 y hoy en día es uno de los motores de la región. Antes, en los años 70, los primeros referentes, como Kipchoge Kenio, se dedicaron a construir infraestructuras como el hospital público de Eldoret o el mismísimo estadio, pero a partir del primer 'boom' del running y de figuras como Paul Tergat y Moses Tanui se pasó de la caridad a la rentabilidad.

Ante el desarrollo de los resorts en la costa de Kenia y El Masai Mara, los atletas kenianos intentaron incluir al valle del Rift en el circuito y durante un tiempo lo habitual fue construir hoteles. Mary Keitany tiene el Windsor de Eldoret, Wilson Kipsang, el Keellu Resort de Iten... Pero esa línea de negocio tenía un recorrido limitado. Aún sin mucho turismo en la zona, actualmente los atletas prefieren comprar o construir edificios de viviendas o de oficinas para alquilar y asegurarse así vivir de las rentas. El pionero fue Moses Kiptanui, que posee varias fincas en el centro de Eldoret, pero le han seguido muchos. De hecho se estima que el 35% del mercado inmobiliario del condado de Uasin Gushu pertenece a atletas.

Después de su profesionalización y de normalizar la relación con los agentes europeos que negocian sus contratos -ahora se llevan entre el 15% y el 20%, antes hubo muchos abusos-, los corredores saben como asegurarse su futuro, mientras viven en la austeridad.

Esteticismo y bohemia

Esteticismo y bohemia

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 22:20

César Luis Menotti nos ha dejado. Deportivamente, en una carrera modesta como jugador e irregular como entrenador, permanece de él, por encima de todo, un título mundial en mitad de una sanguinaria dictadura. Esa mezcla de historia futbolística y tragedia humana coexistiendo, entre el júbilo y el horror, en un país mutilado por el dolor sin cura y anestesiado por el balón, preside su biografía.

Proyectaba la imagen, en el fondo y en la forma, de u

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Rublev se sobrepone a la tenaz resistencia de Auger-Aliassime y gana en Madrid su segundo Masters 1000

Rublev se sobrepone a la tenaz resistencia de Auger-Aliassime y gana en Madrid su segundo Masters 1000

De menos a más en la que fue su sexta final de un torneo de esta categoría, Andrey Rublev conquistó en Madrid su segundo Masters 1000, tras el logrado el pasado año sobre la arcilla de Montecarlo. El ruso, que llegó a la Caja Mágica con cuatro derrotas consecutivas en primera ronda, tocado por su descalificación en el ATP 500 de Doha por sus airadas protestas a una juez de línea, confirmó el pronóstico y, habiendo dejado atrás a Carlos Alcaraz en cuartos, logró el decimosexto título de su trayectoria. Venció por 4-6, 7-5 y 6-4, en dos horas y 48 minutos. Asciende dos puestos en el ránking y desde este lunes será el sexto del mundo. Es el segundo ruso que gana en Madrid, después de Marat Safin, que lo hizo en 2004.

Bajo el techo retráctil de la Caja Mágica, debido a la tímida lluvia con la que se inició el partido, ante las 12.500 personas que llenaron el recinto pese a la ausencia de un jugador de la casa, Rublev vio cómo, en un final paradójico tal y como se había desarrollado el partido, su rival cometió una doble falta que le condenó a la derrota.

Ni siquiera los más arriesgados en los barruntos hubieran imaginado una final entre dos hombres que llegaban a Madrid plagados de dudas. Poco a poco fueron cayendo los principales candidatos al título, entre ellos el bicampeón Alcaraz, la más preciada pieza que se cobró el bravo tenista ruso.

El camino de su oponente en la final de este domingo fue más diáfano debido a las sucesivas retiradas de sus adversarios. Ganaba 6-1 y 1-0 cuando vio a Jakob Mensik mostrar bandera blanca en tercera ronda. No tuvo que disputar los cuartos por la baja de Jannik Sinner, que este sábado anunció que tampoco estará en Roma por culpa de sus problemas en la cadera derecha. Y se le marchó, con una dolencia en la parte baja de la espalda, Jiri Lehecka, a quien correspondió el papel de despedir a Rafael Nadal en el torneo del que es pentacampeón. Derrotó, eso sí, en octavos, a Casper Ruud, campeón en el Conde de Godó y finalista una semana antes en Montecarlo.

Mal comienzo

Rublev no disimulaba su asombro tras comenzar el partido con dos dobles faltas y ceder poco después su servicio en blanco. Tardó en despertar el ruso, que pronto volvió a entregar el saque. Mandaba Auger-Aliassime, que viajaba en carroza con el servicio y veía cerca la posibilidad de llevarse el set. Como se suponía, tal y como se presentó en la final, llegó la reacción de Rublev, que recuperó parte de la desventaja e hizo saber a su adversario que la tarea no le iba a resultar tan sencilla. Se llevó el set el canadiense, que había tenido su primera opción de cerrarlo al resto, pero estaba claro que había partido.

Auger-Aliassime se reivindicaba con el saque y prefería los intercambios cortos, en un encuentro jugado a cara descubierta, en el que ambos iban con todo en cada pelota. El segundo parcial caminaba hacia el desempate, un territorio que en principio le favorecía por la eficacia de su primer golpe. Sin embargo, le tembló algo la mano al canadiense cuando se aprestaba a igualar a seis y Rublev aprovechó su segunda pelota para hacerse con el parcial.

El tercer set fue un ejercicio de resistencia de Auger-Aliassime, que fue atendido en ambas piernas en cada descanso desde el quinto juego. Fue entonces cuando el partido alcanzó su máxima altura tenística y emocional, con un desenlace muy duro para el de Quebec, a las puertas del desempate. Sumó 14 saques directos, salvó ocho de 11 pelotas de rotura, pero acabó muriendo con una doble falta.

Christian Rivero, el portero ‘veterano’ que debuta como capitán

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 21:13

No fue el debut soñado en Primera División para Christian Rivero, pero ya podrá decir que jugó minutos con la camiseta del Valencia. A sus 26 años y tras cinco años en la primera plantilla, el canterano no había tenido ocasión de ponerse nunca bajo palos en Mestalla. El destino se lo ofreció a poco más de dos meses de que finalice su contrato y su futuro vuelva a estar en el aire. Por eso entendió Thierry Correia que debía cederle el brazalete para provocar una imagen sin precedentes: debut en Primera como capitán.

Fue en el minuto 31 del duelo ante el Alavés cuando supo que pisaría el césped. Jaume Domenech, guardameta y capitán del Valencia, ponía en juego un balón con la pierna izquierda y se echaba la mano al muslo. Había resistido al pisotón de Kike García en el primer minuto, pero se tenía que ir del campo entre lágrimas.

En ese momento, con Mamardashvili en la grada sancionado, le tocaba a Rivero volver a la portería y convertirse, pese a sus 26 años, en el jugador valencianista de más edad sobre el campo. El rendimiento del 'baby' Valencia de Baraja ha sido su grandeza y, en ocasiones, su condena.

Thierry le coloca el brazalete de capitán a Rivero.

Thierry le coloca el brazalete de capitán a Rivero.LALIGA

Rivero recuperó sensaciones que no vivía desde el 27 de enero de 2021. Ese fue su último partido con el Valencia. Esa temporada, después de tres en el club, suya había sido la Copa del Rey y jugó ante el Terrassa, el Yeclano, el Alcorcón y el Sevilla, que le marcó tres goles y puso fin a su oportunidad. Aún así, no salió cedido hasta enero de 2022, cuando irrumpió el georgiano en la titularidad y decidieron enviarlo a Alcorcón.

En Segunda División jugó sólo tres partidos. El último el 24 de abril de 2022 ante el Real Oviedo (1-2). En total son siete partidos en los últimos cuatro años, un bagaje que puede antojarse pobre para el guardameta aún joven que nada pudo hacer en el gol del Alavés pero tuvo dos intervenciones ante Giuliano Simeone agradecidas por la grada de Mestalla.

Con la continuidad de Mamardashvili en manos de las ofertas que le lleguen a Peter Lim y los problemas físicos que lastran a Jaume pese a su reciente renovación, el futuro valencianista de Rivero se escribirá antes del 30 de junio.

Muere César Luis Menotti, el hombre que convirtió al fútbol argentino de "campeón moral" en campeón real

Muere César Luis Menotti, el hombre que convirtió al fútbol argentino de “campeón moral” en campeón real

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 21:11

César Luis Menotti, el hombre que sacó a la selección argentina de fútbol del estatus de "campeona moral" para convertirla en campeona real, murió este domingo a los 85 años en Buenos Aires.

Menotti, que en sus años de futbolista llegó a jugar con Pelé en el Santos, murió a causa de una "anemia severa", informó el centro médico en el que estaba ingresado.

Entrenador de gran personalidad, llevó a su selección al título mundial en la Copa del Mundo que se jugó en 1978 en Argentina, y fue director de selecciones nacionales en el ciclo liderado por Lionel Scaloni, que logró en Qatar el tercer título mundial albiceleste de la mano de Lionel Messi.

Aquel éxito en Argentina 78 es un antes y un después para un fútbol de gran tradición como el albiceleste, que en aquellos años veía como sus dos vecinos, Uruguay y Brasil, ya habían alzado en repetidas ocasiones el trofeo de campeón mientras la tierra de Alfredo Di Stéfano seguía sin hacerlo.

Fumador empedernido por años y paladín de un fútbol estético, Menotti fue uno de los extremos de la mayor antinomia futbolística vista jamás en Argentina, viva hasta hoy, la de los defensores del menottismo y los del bilardismo, por Carlos Salvador Bilardo, entrenador de la selección argentina campeona en México 86, aquella del brillante Diego Maradona.

Menotti se consideraba un hombre de izquierdas y buscó vincular siempre al fútbol con lo cultural. Detestaba que se criticara a los jugadores por no correr y sostenía que lo importante era que corriera el balón. Bilardo, arquetipo del "vale todo", era visto como su contracara. La marca en zona y la defensa adelantada ("achique") fueron signos distintivos de Menotti en años en que ese fútbol no se estilaba.

Paso por España

Entrenador del Barcelona en la temporada 1983/84, Menotti obtuvo la Copa del Rey, la Supercopa y la Copa de la Liga. Su paso por el Camp Nou le dejó un regusto amargo, aunque nada comparable con lo que le sucedió en la temporada 1987/88, cuando Jesús Gil lo despidió en la vigésimo novena jornada de Liga ante los malos resultados del Atlético de Madrid. En esos meses, pese a todo, se dio el gusto de golear 4-0 al Real Madrid en el Bernabéu.

La muerte de Menotti se convirtió en un asunto de primer orden para los medios argentinos en la tarde de este domingo. "Un hombre imprescindible para la historia del fútbol argentino", tituló "Clarín". "El maestro del fútbol", sintetizó "La Nación".

Menotti nació en Rosario, ciudad esencial del fútbol argentino, la ciudad en la que nació también Messi. Sus años de elegante mediocampista lo vieron integrar grandes equipos del fútbol albiceleste, como Rosario Central, Racing Club y Boca Juniors, pero también el mencionado Santos, en Brasil, y la Juventus, en Italia.

Como entrenador, el fútbol exhibido en 1973 por Huracán en la Liga argentina lo convirtió en un hombre admirado en el fútbol de su país, porque ese equipo, de rango medio en el campeonato, conjugaba todas las virtudes y estilo de fútbol por los que Menotti abogaba. Fue así que pocos años después le llegó la posibilidad de dirigir a la selección de su país.

"Después de un largo período de decepciones, cuando el fútbol argentino había perdido el rumbo y la distancia -física, táctica y técnicamente- con las potencias, mientras se navegaba entre la improvisación y la desorganización,Menotti plantó bandera para que la selección se ubicara como la prioridad", destacó el analista Luis Vinker en "Clarín".

"Alrededor de su personalidad y su prédica, se se pudo construir una organización, que mantuviera la identidad del fútbol argentino pero que, a la vez, estuviera a la altura de las exigencias modernas por la transformación del deporte", añadió.

Entre las decisiones clave de Menotti figura la de dejar a último momento a Diego Maradona fuera de la selección que jugaría la Copa del Mundo de 1978. Aquello fue criticado por muchos, ya que Maradona se perfilaba como una superestrella. Un año más tarde, en la Copa del Mundo juvenil de Japón 1979, Menotti y Maradona celebraron juntos el título mundial Sub 20.

El Valencia pierde sus alas europeas ante el Alavés

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 20:42

Pensó el Valencia que tenía alas suficientes para volver a Europa. Rubén Baraja había conseguido que un vestuario púber creyera que podía volar alto, hacia aquellos lugares que la historia casi siempre le reservó al club. Los rozó y se acercó tanto que, como a Ícaro, esas alas aún tiernas se le derritieron. El triunfo del Alavés en el fortín de Mestalla fue el calor que derritió los sueños. Enredado en la maraña que tejió García Plaza, precipitado y ansioso, fue capaz de evitar una derrota tan inesperada como justa. [Narración y estadísticas]

Al Valencia el partido se le atragantó desde el arranque. No se dibujaba un duelo cómodo por la capacidad del Alavés de amurallarse y desesperar rivales, y aún se complicó más por circunstancias aumentaron la sensación de que se empinaba aún más. La principal fue la lesión de Jaume Domenech. Sin Mamardashvili, sancionado, era el primer partido que jugaba como titular en Mestalla después de una racha de lesiones. En el primer minuto, un pisotón involuntario de Kike García acabó llevándose la bota derecha y dejando secuelas que, 30 minutos después, le obligarían a dejar el campo entre lágrimas. Para entonces el Valencia ya podía haber tenido ventaja en el marcador.

Había visto Thierry el hueco para la carrera de Peter Federico pegatido a la orilla derecha que acabó en un centro que no encontró rematador en Hugo Duro y que, al segundo palo, Diego López envió a la grada. De ese error nació la mejor ocasión del Alavés en toda la primera parte con un cabezazo de Kike García que escupió la cepa del poste derecho de Jaume. Al fallo de Diego López le siguió el de André Almeida, que se empachó de balón pisando el área sin ver que podía dejar a Hugo Duro en un mano a mano con Sivera.

Al Valencia le faltaba precisión. Guridi mordía los tobillos de Pepelu y obliga a Javi Guerra a esfuerzos extra en tareas defensivas. Complicado así enganchar con Almeida, desdibujado con Antonio Blanco de sombra. Y por las bandas crecía Peter Federico, poco acompañado. Sabía el equipo de Baraja por dónde meter el cuchillo, especialmente especialmente con el dominicano, pero no hacía sangrar a un Alavés muy acostumbrado a esperar su momento. Con la salvación en el bolsillo, con no romperse era suficiente ante un rival que daba síntomas de precipitación cuando encaraba la frontal del área.

La lesión de Jaume volvió a pausar el duelo y dio oportunidad al debut de Christian Rivero a sus 26 años tras cinco en la plantilla y con el brazalete de capitán. Siete partidos ha jugado en cuatro temporadas. No hubo impacto emocional en el equipo de Baraja pero siguió obtuso. Tanto que en una escapada por banda de Javi Guerra acabaron estorbándose en el remate Duro y Peter.

El Alavés estaba cómodo y a García Plaza le bastó con reforzar el mensaje, algo que no ocurrió en el vestuario valencianista. Europa se alejaba y desde el banquillo se buscó la electricidad de Sergi Canós para la segunda parte. A punto estuvo de funcionar cuando cazó un centro de Peter para estrellarlo en el palo.

Desde ese susto crecieron los vitorianos hasta tener el premio del gol en el minuto 68. Saque de esquina larguísimo al segundo palo donde apareció solo Javi López para marcar el primer gol de una tarde que se tornó fea, más aún cuando Melero anuló el gol de Diego López por la influencia de Peter Federico en fuera de juego.

Tocó arrebato Mestalla, pero no fue suficiente y hasta en dos ocasiones rondó el 0-2 Giuliano Simeone en los estertores del partido. Al Valencia le habían cortado las alas europeas.

El universal Giro local

El universal Giro local

Por orden de aparición en el calendario, el Giro, el Tour y la Vuelta conforman el trío de joyas de la corona ciclista. Rosa morganita, amarillo oro y rojo rubí. Esencialmente latinas, ampliamente mediterráneas, ejemplos de las viejas jerarquías, forman parte de la cultura no sólo deportiva del país, al que contribuyen a representar en el mundo.

Pero el Giro es la menos cosmopolita, la más apegada a las mentes y los corazones locales. En su univer

Hazte Premium desde 1€ el primer mes

Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web

Si lo prefieres
<!--

¿Ya eres Premium? Inicia sesión

--> <!--

Cancela cuando quieras

-->
Pogacar rinde homenaje a Pantani en Oropa: primer zarpazo, victoria y maglia rosa

Pogacar rinde homenaje a Pantani en Oropa: primer zarpazo, victoria y maglia rosa

El aperitivo del sábado supo a poco, como si lo que no fuera un brutal despliegue de Tadej Pogacar no colmara las expectativas. Pero la fiera escapó de todas las jaulas en un enclave mítico. En el Santuario de Oropa, donde Marco Pantani dejó una remontada asombrosa en 1999, donde Piotr Ugrumov encendió las alarmas de Miguel Indurain seis años antes, el esloveno asestó el primer zarpazo al Giro. Aún no mortal, ni medio minuto a sus rivales, pero sí todo un aviso: si nadie lo remedia (quizá una escapada consentida esta semana), la amenaza es que vista de rosa hasta Roma.

Fue un guiño al Pirata 25 años después. Porque como Pantani aquel día, justo antes de empezar las rampas, a la salida del pueblo de Biella, un problema puso en alerta al líder del UAE. Un pinchazo delantero y una pequeña caída. Algo de confusión con las órdenes del coche, cabreo, cambio de bici y apretón para volver a la cabeza del pelotón que seguía persiguiendo a Andrea Piccolo, el valiente de la escapada del día.

No había habido fuegos artificiales en los dos puertos previos. Todo lo dejó el UAE para Oropa, donde Berg y Novak hicieron la selección -pronto Schachmann y Nario Quintana eliminados- y Majka lanzó a Pogacar como si estuviera en una bolera; el ataque a falta de 4,5 kilómetros, apenas un amago de poder seguirle de Ben O'Connor (luego lo acabaría pagando) y en solitario hasta la meta. Con su triunfo, el 71 de su carrera, ya puede presumir de haber ganado en las tres grandes vueltas y también de haber vestido de líder en todas ellas: "Era uno de mis sueños. Es algo que no muchos ciclistas tienen (exactamente, sólo 108). Estoy muy contento".

No fueron diferencias enormes, porque aún es el segundo día, el puerto, pese a su leyenda, no es tan duro (una media del 6,2%) y porque por atrás hubo entendimiento entre los que se jugarán, previsiblemente, las plazas del podio final. Se formó un grupo de nueve corredores, con Juanpe López entre ellos (ya es séptimo). Y el alemán Florian Lipowitz, que viene de brillar en el Tour de Romandía, hizo un fenomenal trabajo para Daniel Felipe Martínez. El colombiano y Geraint Thomas, segundo y tercero en la general (ambos a 45 segundos), apenas perdieron 27 en meta. No hubo noticias, sin embargo, del héroe de la primera jornada: a Jhonatan Narváez el rosa no le dio alas y pronto perdió comba. Bora e Ineos, dos colectivos poderosísimos contra los que deberá pelear Pogacar.

Adrián Otaegui gana en China y se clasifica para el PGA Championship

Adrián Otaegui gana en China y se clasifica para el PGA Championship

Actualizado Domingo, 5 mayo 2024 - 15:51

Adrián Otaegui (-18) logró remontar los cinco golpes de desventaja con los que partía en la ronda final del Volvo China Open, para conseguir su quinta victoria en el DP World Tour y romper así la sequía del golf español, que aún no había ganado en este 2024 en ninguno de los dos grandes circuitos. El torneo, que se vio reducido por fuertes lluvias a 54 hoyos, concluyó este domingo en Hidden Grace Golf Club de Shenzhencon una soberana ronda del español con 65 golpes, siete birdies sin error que le dieron la victoria con un golpe de ventaja sobre el italiano Guido Miggliozzi.

Este triunfo mete al jugador español en el PGA Championship, segundo grande de la temporada, que se juega en un par de semanas en Valhala (Kentucky) y donde ya esta clasificado Jon Rahm. Además Otaegui, que ocupaba el puesto 143 del ranking mundial antes de su triunfo, se va acercar mucho al puesto 100, lo que le va a permitir meterse en la lucha por los Juegos Olímpicos, donde David Puig llevaba hasta ahora la delantera (105 del ranking mundial) seguido por Jorge Campillo (123) que podría dar un salto importante si esta noche termina en el Top-10 del torneo del PGA Tour que está disputando.


La competición se vio reducida a 54 hoyos. Los 18 últimos disputados mediante dos tee de salida y en grupos de tres para agilizar un torneo donde Adrián Otaegui ha brillado, a pesar de las dificultades, con luz propia.

Adrián Otaegui, en acción.

Adrián Otaegui, en acción.-AFP

El golfista vasco empleó 67 y 66 golpes en las dos primeras jornadas, dos resultados brillantes apoyados en un juego sólido que generó un torrente de birdies, hasta el punto de que un bogey en el hoyo 18 de la segunda ronda figura como único error de una actuación inmaculada. No obstante, lo mejor estaba por llegar, una última vuelta excepcional donde los birdies se fueron haciendo hueco en la tarjeta a borbotones, cuatro en la primera vuelta (hoyos 2, 4, 8 y 9) y otros tres más en la segunda (hoyos 13, 16 y 17), siete en total que voltearon la clasificación a su favor a pesar de la fuerte competencia de sus principales rivales.

Entre ellos, mención especial para el sueco Sebastian Soderberg, que por momentos compartió liderazgo con el golfista español. La emoción alcanzó sus más altas cotas en el último hoyo del jugador nórdico, ya con Adrián Otaegui esperando impacientemente en la casa club el desenlace de la vuelta de Soderberg. La presión, inmensa, afectó gravemente al golfista sueco, envuelto en problemas en un hoyo final donde rubricó un doble bogey que puso en bandeja el nuevo triunfo de Adrián Otaegui en el DP World Tour.

Del resto de representantes españoles en este Volvo China Open, los más destacados han sido Santiago Tarrío e Iván Cantero, ubicados en los puestos 27 y 24.