Otra debacle de Guardiola: del 3-0 al 3-3 tras 15 minutos de caos ante el Feyenoord

Otra debacle de Guardiola: del 3-0 al 3-3 tras 15 minutos de caos ante el Feyenoord

A falta de un cuarto de hora, la única inquietud para Pep Guardiola parecía el reparto de esfuerzos, con la vista en el crucial partido del domingo en Anfield. Por entonces, el doblete de Erling Haaland allanaba un contundente triunfo, el primero en muchas semanas. Sin embargo, los goles de El Hadj Moussa, Santiago Giménez y David Hancko sembraron la desolación en el Etihad. A las cinco derrotas consecutivas hubo que añadir otra decepción del Manchester City (3-3).

En 15 minutos, el equipo de Brian Priske hizo suyo el Etihad con una convicción insultante. Su verticalidad dejó en evidencia a la zaga skyblue y a Ederson, demasiado tibio en los dos últimos goles. Las mismas carencias, corregidas y aumentadas, que facilitaron el 0-4 del Tottenham el pasado sábado.

Para intentar paliarlas, la primera respuesta táctica de Guardiola fue devolver a Rico Lewis al lateral derecho, con Matheus Nunes por delante de Ilkay Gündogan en la línea de medios. Por supuesto, el canterano asumía un papel creativo en el inicio de la jugada, dejando la línea de atrás con sólo tres efectivos. Esta variante cayó tan bien como las evoluciones de Bernardo Silva como novedoso interior diestro.

El fútbol del City no daba un respiro al Feyenoord, sin opciones de pisar siquiera campo rival durante la primera media hora. Timon Wellenreuther salvó al subcampeón holandés con una asombrosa intervención ante Haaland, cuyo rotundo cabezazo bien merecía la red, y otra ante un zurdado de Phil Foden desde la frontal. Jack Grealish, de regreso al once, también pudo anotar el 1-0 con una volea repelida por la defensa.

Un recuerdo para Slot

Aun sin motivos para la euforia, la ruidosa hinchada visitante se arrancó con los acordes del You'll never walk alone y demás cánticos con los que recordar a Arne Slot, el técnico que les hizo campeones en 2023 y que ahora lidera al Liverpool, líder absoluto de la Premier. A los abucheos del Etihad siguió un instante de zozobra, cuando Igor Paixão aprovechó un mal balance defensivo para probar por primera vez los guantes de Ederson.

Guardiola, en la zona técnica, durante el partido ante el Feyenoord.

Guardiola, en la zona técnica, durante el partido ante el Feyenoord.EFE

Guardiola no podía tolerar más despistes en las contadísimas ocasiones que el rival hacía girar a su defensa. De ello parecía conversar con Juanma Lillo en la zona técnica, presa de los nervios por el avance del reloj, cuando Antoni Milambo derribó a Haaland con una alevosa patada. Desde los 11 metros, el noruego anotó su 45º gol en la Champions. Si a ellos añadimos cinco asistencias, se alcanza un récord redondo. Ningún futbolista ha necesitado menos partidos (44) para participar en 50 tantos en la Champions. Ruud van Nistelrooy, que ostentaba el anterior registro, precisó 56.

Si el Feyenoord pretendía ordenar las ideas durante el descanso, la bofetada de realidad resultó aún más dolorosa. No hubo casi respiro entre el remate a la red de Gündogan, rebotado en Hancko, y la cabalgada de Nunes por la derecha, para que Haaland definiera como una aplanadora en el segundo palo. Savinho, Kyle Walker y Ruben Dias salieron entonces a calentar a la banda, totalmente ajenos a lo que se avecinaba.

Roja a Dembélé en Múnich

En el otro partido de la jornada, el Bayern dejó en situación crítica al PSG, merced a un gol de Kim Min-Jae, beneficiario de un error clamoroso de Matvey Sáfonov. El guardameta ruso, gran novedad en el once, evidenció la fragilidad del equipo de Luis Enrique, cuyo audaz planteamiento se deshace ante la falta de contundencia en las áreas.

Sáfonov, en la acción del 1-0 del Bayern.

Sáfonov, en la acción del 1-0 del Bayern.AFP

Bradley Barcola y Ousmane Dembélé, muy lejos de su mejor momento, jamás inquietaron a la zaga de Vincent Kompany. No conforme, el ex barcelonista se ganó una roja absurda en el minuto 57. La sentencia pudo llegar con un tiro de Jamal Musiala repelido por la madera y la mano de Sáfonov. Por séptima jornada seguida, el Bayern mantenía el cero en su portería. En uno de los fondos, los aficionados ya habían recogido su pancarta de protesta contra Nasser Al-Khelaifi.

Bastanten jaquecas aquejan ahora el propietario del PSG. Con sólo tres goles en cinco jornadas de Champions, el campeón francés se jugará su futuro en las tres últimas, viajando a Salzburgo y Stuttgart y recibiendo al City. Quedar fuera del top-24 supondría el golpe de gracia para el megalómano proyecto qatarí.

La construcción del nuevo Liverpool post Klopp: un hombre en la sombra y la elección de un 'desconocido' gracias al Big Data

La construcción del nuevo Liverpool post Klopp: un hombre en la sombra y la elección de un ‘desconocido’ gracias al Big Data

Jürgen Klopp sigue gobernando el lateral de la fachada del número 27 de Burnand Street, una de las calles pegadas a Anfield Road. Es un mural icónico, reflejo de la devoción de la afición red por la que ya es una de sus leyendas. Un poco más lejos, en Slater Street, en el centro de la ciudad, otro mural ensalza la figura del técnico alemán, campeón de la Champions, la Premier, la FA Cup, la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes, la Copa de la Liga y la Community Shield con el Liverpool durante la última década. Es decir, campeón de todo. Klopp es historia, pero historia ya pasada. Su imagen es para los murales, porque la realidad, el banquillo, es para Arne Slot, guía de este 'nuevo' Liverpool, un club que se ha lavado la cara en la banda y en los despachos tras la salida de Klopp, líder en la Champions y líder en la Premier antes de recibir al Madrid.

Tras el anuncio del adiós de Klopp el pasado 26 de enero, el Liverpool se puso manos a la obra para construir su nuevo organigrama. Uno totalmente nuevo porque el alemán lo era absolutamente todo en el conjunto británico. Tanto que desde la llegada de Klopp en 2015, todos los equipos de la Premier habían cambiado de entrenador. El primer paso de los directivos del holding americano Fenway Sports Group, propietario del cuadro de Anfield, fue poner la decisión en manos de Mike Gordon, la misma persona que eligió a Klopp hace nueve años.

Gordon es el hombre en la sombra de Anfield, donde hablan de un directivo silencioso en público, pero clave en privado. Nunca ha dado una entrevista, no quiere salir en ruedas de prensa ni en fotos. Sólo en una, con la Champions de 2019. Trabaja de puertas para dentro y así lo hizo el pasado invierno para elegir el nuevo organigrama deportivo del Liverpool después de meses de vaivenes. El club se quedaba sin Klopp y acumulaba tres directores deportivos en apenas tres años. Demasiada turbulencia.

El regreso del arquitecto

El anuncio de Klopp en enero, meses antes del final de la temporada, le dio tiempo para actuar. Convenció a Michael Edwards, director deportivo y arquitecto de la era del alemán, que había dejado el club en 2022, y le volvió a entregar las llaves de la organización. Le convirtió en CEO de Fútbol porque se negaba a volver a su mismo puesto, y le encargó la búsqueda de un nuevo director deportivo y, especialmente, de un entrenador que liderara la era post-Klopp. A su espalda, los fichajes de Salah, Mané, Firmino o Van Dijk, columna vertebral del último gran Liverpool.

En marzo, Edwards ya había elegido a su hombre de confianza para los despachos: Richard Hughes, el director deportivo del Bournemouth, culpable de la llegada de Andoni Iraola a la Premier League y uno de los directivos revelación de la liga. Tardaron unas semanas en concretar un nombre para el banquillo. Por las mesas de Anfield Road pasaron los currículums de Xabi Alonso, De Zerbi o Ruben Amorim, pero finalmente el elegido, ya en el mes de mayo y después de un par de meses de reflexión, fue el neerlandés Arne Slot, técnico del Feyenoord. Un desconocido para el gran público, lejos de los focos de los grandes, al que le firmaron un contrato por tres temporadas.

El inicio de temporada parece haber dado la razón a todos. A Gordon por la oferta a Edwards, a éste por la elección de Hughes y a ambos por la apuesta por Slot. El Liverpool terminó la pasada temporada con el miedo en el cuerpo por el adiós de Klopp, tercero en la Premier, lejos del Manchester City, sin título europeo tras caer en cuartos de la Europa League y con la única alegría de la EFL Cup. Todo mientras Salah, Van Dijk y Alexander-Arnold afrontaban su última campaña bajo contrato. Ahora las sensaciones son totalmente diferentes.

La importancia del Big Data

Los reds están invictos en Champions (4 de 4), han ganado los dos de Copa y en la Premier sólo han perdido un partido (Nottingham) y empatado otro (Arsenal) en 12 jornadas. Suman 31 puntos y le sacan ocho al City, segundo. Han sido una apisonadora, pero tampoco ha sido todo casualidad. En la decisión y el éxito de este nuevo Liverpool, igual que en el de la era Klopp, tiene mucho que ver el Big Data.

Para elegir a Klopp, Mike Gordon confió en los números, pero en 2024 la estadística va mucho más allá. William Spearman, graduado en Harvard, es el jefe de Big Data del conjunto británico y el responsable del algoritmo que evalúa las condiciones de un entrenador según las necesidades del equipo: estilo, futbolistas, desarrollo de jóvenes... Ahí, el mejor entre los candidatos fue Slot, campeón de la Eredivisie 2023, finalista de la Conference en 2022 y campeón de Copa en 2024 con el Feyenoord.

Encontraron similitudes entre él y Klopp en la forma de trabajar, la intensidad de su plantilla, la presión, la verticalidad... Todo lo tiene este nuevo Liverpool que parece haber encontrado su faro cuando parecía misión imposible. Lo siguiente será remodelar la columna vertebral, convencer a Alexander-Arnold para continuar (y que no se vaya al Madrid) y valorar el siguiente paso a dar con Van Dijk y Salah, leyendas del club.

Griezmann y Koke se ponen a 100, pero el MVP es Julián: "Es joven, pero hay una buena esperanza de presente y de futuro"

Griezmann y Koke se ponen a 100, pero el MVP es Julián: “Es joven, pero hay una buena esperanza de presente y de futuro”

Llevaba Antoine Griezmann sin ser suplente en Champions League desde 2022, en aquella época de la cesión blaugrana y el control cholista de los minutos. Sin embargo, Koke venía de serlo en París, en aquella victoria postrera ante el PSG. Dos jugadores, dos emblemas rojiblancos que no están acostumbrados al frío del banquillo.

"Me conocen y los nuevos me van conociendo: el equipo somos todos y no jugamos el partido pensando en los que empiezan, sino en los 90 minutos", despachó Diego Simeone en la rueda de prensa posterior al duelo ante el Sparta de Praga en el que su equipo hizo un set.

No obstante, Simeone es proclive a favorecer a la historia. Y el argentino quiso honrar a sus jugadores con el centenar de partidos en la máxima competición continental. Los sacó en la segunda parte, con el partido casi resuelto para que ambos llegaran juntos a la efeméride. Gesto que el francés agradeció con un tanto inmediato. Con 37 se sitúa como máximo goleador rojiblanco en Champions League.

La carrera europea del galo comenzó en la 2013/14 con la Real Sociedad. Jugó sólo seis partidos. Luego disputó 16 con el FC Barcelona y los otros 78 han llegado en dos etapas con su Atlético de Madrid. El suyo y el de Koke. De hecho, los 100 del capitán y sus 8 goles y 18 asistencias son con la rojiblanca.

Molestó al argentino la pregunta sobre la efeméride cumplida desde el banquillo. "No entiendo la pregunta negativa cumpliendo ambos esos partidos. Darán y dieron lo mejor que tienen al equipo y lo darán hasta el último día que estén en el club", comentó el técnico.

Sin embargo, los protagonistas estaban muy contentos y más de hacerlo juntos. Ambos se abrazaban frente a las cámaras del club y Griezmann bromeaba con la posibilidad de que hubiera una tarta para celebrarlo. "Muy contento, nadie se esperaba juga tantos partidos en Champions", declaró Koke.

Lo que se evidenció es que Julián Álvarez puede ser el elegido para el cambio de guardia en el Atlético. En el partido ante el Sparta se echó el equipo a sus espaldas con las ausencias de su estrella actual y su capitán.

El delantero hizo dos goles, ambos de bella factura, pero fue un absoluto dolor de cabeza para la defensa checa durante el tiempo que estuvo sobre el verde. Cada toque suyo mejoraba la jugada, que es una frase normalmente aplicable al francés.

"Tiene jerarquía, está consagrado en River, el City y Argentina y va de menos a más con nosotros. Es joven y hay una buena esperanza de presente y de futuro y ojalá lo podamos acompañar en lo que ya tiene", concedió el Cholo a su pupilo.

MVP Álvarez

El argentino comentó en el postpartido que la victoria era fruto de un mayor entendimiento que están teniendo desde el inicio de la temporada y que "era cuestión de tiempo". Valoró además, positivamente no solo la victoria sino la contundente goleada. "Sabemos que por el formato del torneo necesitamos sumar de tres y hacer goles. Es importante sumar todos los goles que podamos", manifestó el bigoleador.

El primero, además, fue también un tanto histórico. Habían pasado 15 años desde que un jugador del Atlético de Madrid hiciera un tanto de falta directa en Champions. Lo consiguió Julián Álvarez en el 15 de partido.

"Cuando vi la falta, le dije a Rodri que tenía confianza y fue un golazo. No sé si soy especialista, he pateado en el City y en River, en mis anteriores clubes. Fue el primero que se me dio y es importante para abrir el marcador y seguir haciendo goles", declaró en la entrevista postpartido la 'nueva' estrella rojiblanca.

El Barça se catapulta en Champions con los goles del centenario Lewandowski

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 23:11

No puede el Barça vestir siempre de gala, pero cuando se pone el mono y se afana también se convierte en un equipo temible que te destroza en tres zarpazos. Así, con más control que brillantez, liquidó al Brest para encaramarse a los primeros puestos de una Champions en la que se maneja con un andar seguro, en el que casi nadie acierta a cortarle el paso. [Narración y estadísticas: 3-0]

No fue tan fiero el Brest como lo pintaban o quizá al Barça le caló hasta los huesos el mensaje de desconfianza. Lo cierto es que logró que el equipo francés pareciera ramplón, la versión que ofrece en la Ligue 1 tan alejada de sus números europeos. Y eso que su gigantón delantero Ajorque quiso intimidar y marcar territorio ante Cubarsí en la primera pelota del partido. Fue la única vez que pudo hacerlo porque su equipo apenas fue capaz de pisar el área.

El Barça estaba dispuesto a sacudirse las dudas que le lastraron en Vigo y San Sebastián, pero es que antes siquiera de asimilarlo ya tenía el marcador a favor. Un pase de Pedri al corazón del área lo controló con el pecho Lewandowski cuando fue arrollado por el meta Bizot. El colegiado bosnio ni dudó. Señaló el punto de penalti y el polaco marcó su gol 100 en la Champions League, el que se sienta en la mesa de Cristiano Ronaldo (141) y Messi (129). La segunda juventud que está viviendo desde la llegada de Hansi Flick está haciendo que sea un arma infalible que siempre, siempre aparece cuando más lo necesitan, como los superhéroes.

El susto se lo habían llevado los franceses y los azulgranas se ajustaban el traje de que les ha confeccionado el alemán. Recuperaron la presión alta, por momentos asfixiante, y Pedri, batuta en mano, aceleraba el juego buscando las diabluras de Raphinha y que Dani Olmo y Fermín entraran en calor. El equipo se había adueñando del balón y obligando al Brest a esforzarse mucho en defensa para evitar los huecos que iba encontrando Raphinha. Primero entre los centrales para dejar a Fermín en un cara a cara y después con un centro al punto de penalti que el andaluz engatilló al lateral de la portería.

Amasaba el partido el Barça pero le faltaba romperlo. Ataques largos, buscando a Gerard Martín, a Dani Olmo, algo precipitado siempre, y Raphinha, para que de nuevo la segunda mejor ocasión del partido fuera un testarazo picado de Fermín que Bizot salvó con los pies como un portero de balonmano. No lograba engordar un marcador que noqueara a su rival y reflejara la facilidad con la que lo había maniatado. Al regreso del vestuario, los azulgranas sabían que tenían que afinar para no vivir en el alambre de una ventaja corta, pero antes despertó el Brest.

No le quedaba más remedio a los franceses que dar un paso adelante, igualar la presión, el robo y las carreras hacia Iñaki Peña. Apareció Sima, movió el banquillo Eric Roy y puso el campo a Baldé para romper a la espalda de Gerard Martín. Nada le funcionó. Y mientras, Dani Olmo se empeñaba en salir de la zona gris. Remató un centro de Koundé que salvó bajo palos el capitán Chardonnet para, justo antes de que Flick le mandara al banquillo, cazar el centro raso de Gerard Martín para vengarse del central francés con un control orientado, un regate y batir el arquero francés. Suspiraba el jugador, que necesita volver a ser tan explosivo como cuando se vistió de azulgrana por primera vez. Además, debe mostrar que puede hacerlo junto a Pedri antes de que el regreso de Gavi y De Jong, anoche silbado en Montjuic, le multiplique la competencia.

Con los tres puntos más cerca del bolsillo, Flick agitó su banquillo para que la revelación no se le revolviera. Y no pudo hacerlo el conjunto que había sorprendido en esta Champions. Hasta pudo verse con un gol más en contra en un error en salida de balón que Pablo Torre, en un robo en la medialuna, remató excesivamente cruzado. Parecía que el Barça no tenía chispa para golear al Brest, pero entonces apareció Robert Lewandowski para hacer el tercero, agrandar su figura y mantener su camino firme por Europa.

Un Valencia alternativo vence al Parla y consigue su segunda victoria consecutiva tras la DANA

Un Valencia alternativo vence al Parla y consigue su segunda victoria consecutiva tras la DANA

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 21:13

Un gol a los veinte minutos de falta directa de José Luis García Vayá,Pepelu, permitió al Valencia llevarse la victoria de Las Américas y sellar su pase a la segunda ronda de la Copa del Rey eliminando al Parla Escuela, que tuvo ocasiones para empatar y durante muchos minutos hizo sufrir a su rival.

Rubén Baraja revolucionó su once para visitar al equipo madrileño y realizó diez cambios respecto al último partido. Solo Yarek Gasiorowski repitió en el equipo para liderar la zaga junto con Iker Córdoba y ambos tuvieron que emplearse a fondo durante el encuentro porque el Parla Escuela, pese a las cinco categorías de diferencia, se mostró un rival aguerrido, atrevido y con un juego ofensivo que le complicó a veces.

El Valencia tuvo las mejores ocasiones en la primera parte, fruto de las individualidades de Sergi Canós, que probó con sendos disparos lejanos, y de Fran Martínez, que ofreció verticalidad al ataque de su equipo. El único gol del partido llegó a los veinte minutos con un disparo de falta directa de Pepelu desde la frontal. El futbolista alicantino salvó salva la barrera por el lado derecho y el balón se coló por bajo por el poste izquierdo de la portería de Nando.

Resistencia local

El gol hirió al Parla Escuela pero no le dejó tocado ya que los jugadores de Adrián Sotelo, sin complejos, se lanzaron al ataque y comenzaron a ganar metros sobre la portería del Valencia. Así terminó la primera parte y comenzó la segunda, con el equipo madrileño tratando de llevar la iniciativa y sometiendo, por momentos, al Valencia, que estuvo bien plantado sobre el césped para no dejar huecos en su defensa.

El Valencia, de nuevo con sus individualidades, pudo ampliar su diferencia a los 64 minutos cuando tras una transición rápida Jesús Vázquez culminó la jugada de su equipo con un disparo cruzado dentro del área que atrapó Nando.

Para ese momento ambos entrenadores ya habían empezado a mover sus banquillos en busca de aire fresco, algo que le vino bien al ritmo del partido, que no decayó en ningún momento y llegó a ser eléctrico en algunos compases para el deleite de los 4.500 aficionados que llenaron Las Américas.

Los minutos finales, sin dominio del Valencia, permitieron al Parla Escuela ilusionarse con el empate, algo que buscó por todos los medios y pudo lograr tras un error defensivo de la zaga ché que provocó una jugada rápida a la contra que culminó Mario con un disparo lejano que atrapó Stole Dimitrievski.

También pudo sentenciar el choque, a los 84 minutos, el Valencia, con un remate cruzado de cabeza de Madrigal que se estrelló en el poste izquierdo de la portería madrileña.

El Atlético se da un festín con Julián como nueva estrella

El Atlético se da un festín con Julián como nueva estrella

Sonaba raro. Un once sin Griezmann y más en Champions es algo inusual. Tampoco estaba Koke, capitán y enseña del Atlético. La ausencia combinada es histórica y, quizás también, fuera un mensaje del Cholo a propios y a extraños. No hay nadie intocable, porque el técnico argentino sabe que no hay partido pequeño en esta loca Champions en la que el Brest compite por el segundo puesto y el PSG está fuera de los equipos clasificados. [Narración y estadísticas, 0-6]

Pero este lo fue, o lo hizo pequeño el propio Atlético, con sus mejores 90 minutos de la temporada y con la mayor goleada a domicilio de su historia en Europa. Fue un ciclón y Julián Álvarez, el que sopló las velas.

No obstante, el primer aviso lo dio el Sparta tras un error en salida de balón de Llorente. Kairinen disparó flojo, pero no había transcurrido un minuto del tiempo reglamentario. Toda precaución es poca ante un equipo que ha competido todos los partidos de esta Champions salvo en su visita a Manchester, que se llevó una manita del City de Guardiola. Pues el equipo defensivo de Simeone le hizo uno más y en su casa.

El Atlético respondió a la presión checa con más presión. Y fruto de ella devolvió el peligro al Sparta. Le faltó flequillo a Giuliano para peinar el buen centro de De Paul. En las botas del mediocentro argentino debía de estar la creatividad en tres cuartos a falta de la presencia del francés. Pero el espectáculo estaba en las de otro.

Julián Álvarez decidió opositar a futura estrella rojiblanca con un libre directo al borde del área tras una falta que le hicieron a él mismo. Una especie de gol tipo "hazlo tú mismo" que rompía una racha de 15 años sin goles de falta en el Atlético de Madrid. Vindahl ayudó, desde luego, haciendo la estatua ante un disparo que se coló centrado en su portería pasado el primer cuarto de hora de juego.

Los rojiblancos crecieron con el gol. Se instalaron en campo contrario y manejaron la batuta del juego en el epet Arena. Encima se rompió Haraslin, el mejor jugador de los checos, que salía entre lágrimas llevándose la mano a la parte trasera del muslo izquierdo. La brisa desde el río Moldava soplaba a favor del barco rojiblanco.

Y pudo convertirse en huracán ya en la primera parte si Sorloth aprovecha el pase en profundidad de Julián tras un error tremendo del conjunto checo. Lo hizo bien el noruego con un primer recorte para librarse del central, pero su disparo permitió la redención de Vindahl, con una buena parada abajo.

El problema fue que decidió hacer un control+Z en la jugada siguiente. Un centro blando de Llorente en segunda jugada se envenenó con destino la portería checa. Sorloth pasó por allí y su salto engañó a Vindahl, que llegó al partido de las siete menos cuarto sin merendar y decidió meterse un banquete antes de la media parte, los postres llegaron en la segunda.

Tras los vestuarios se proyectó la misma película. Un chispazo checo inicial y la respuesta fulgurante del Atlético. En esta ocasión fue Simeone Jr el que vio como su disparo era rechazado por el portero checo tras una contra bien conducida por Sorloth. Pero no pudo con el de Julián, cinco minutos después, con el Cholito en esta ocasión como asistente. Una pared a toda velocidad la culminó la Araña tras un gran control orientado.

Goles son amores

Griezmann se unió a la fiesta goleadora. Lo hizo tras ingresar por Sorloth. Aunque el noruego esté más necesitado de minutos, el Cholo siempre ha sido muy de galones y el francés es capitán general. Si además, la primera que tiene la mete para dentro, como para protestar las decisiones del argentino.

Seis de seis del Atlético desde la deshonrosa derrota ante el Betis en Liga. Tuercas bien apretadas para los jugadores rojiblancos tanto en la competición doméstica como en Champions. En Europa, además, se rehacen de la goleada de Lisboa. No va a ser baladí la diferencia goleadora en este torneo tan igualado. De hecho, aún anotó otros dos Correa para incrementar los tantos a favor tras una contra y un eslalon en un baldosín con varios rebotes. Esa maniobra lleva su firma, pero el partido, la de Julián.

El verano más difícil para Bellingham: “La crítica fue exagerada, me echaron la culpa, mi madre no quería salir de casa…”

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 18:56

Jude Bellingham apareció en la sala de prensa de Anfield Road con una sonrisa en la cara. "La sonrisa ha vuelto", admitió en la última concentración de la selección inglesa. Ahora, preparado para pisar el terreno del Liverpool con el Real Madrid, quiso reflexionar sobre los últimos meses, en los que ha sufrido dentro y fuera del campo tras perder en la final de la Eurocopa contra España. "Había perdido la sonrisa después de lka final porque no me habían tratado bien. Me echaron la culpa un poco a mí por perder la final, y creo que en la última convocatoria con nuevas caras, volvió la alegría, por eso dije que volvió la sonrisa". "En el Madrid nunca he perdido la sonrisa", reconoció.

El centrocampista inglés aseguró que "durante la Eurocopa parecía que el mundo se estaba cerrando sobre mí". "Había una crítica exagerada y creo que cruzaron una línea y lo tomaron a lo personal con mi familia. Y para mí la familia es lo más importante. Mi madre no quería salir de casa en verano, fue muy personal para mí", explicó.

De vuelta al Madrid, Bellingham pasó los tres primeros meses de temporada sin marcar hasta que rompió el bote ante Osasuna, repitiendo contra el Leganés en la última jornada de Liga. "Cuando marcas la situación se confunde un poco. Yo soy honesto, me hablo a mío mismo y soy autocrítico... Pero los titulares llegan cuando marcas. La expectativa era alta después del año pasado, pero creo que mi nivel ha sido bueno y creo que juego mi mejor fútbol cuando puedo participar más en el juego", insistió.

"La Champions, nuestro Balón de Oro"

Entre medias, el Balón de Oro. El inglés fue tercero, por detrás de Rodri y Vinicius, y reconoció que el conjunto blanco "merecía el premio". "Rodri es un jugadorazo, pero creo que el premio debía haber sido para un futbolista del Madrid, particularmente para Vini". Pero aún así, declaró que "la Champions fue nuestro Balón de Oro". "Fue el reconocimiento de que éramos el mejor equipo de Europa, eso es suficiente para mí. No pienso en el Balón de Oro".

Eso sí, el británico admitió que "las críticas, especialmente las personales, son otro reto para hacer callar a la gente". Y habló sobre la situación del vestuario: "En el vestuario, en el autobús... Hay mucha confianza, hemos sufrido lesiones antes y hemos aguantado. Tengo mucha fe en el grupo, todos pueden sumar".

Ancelotti no acepta consejos

Minutos más tarde le tocó el turno a Carlo Ancelotti, que sacó pecho de su número de partidos y recordó que "nadie me puede dar consejos". "Yo pienso que oigo muchos consejos, pero creo que no hay que olvidar que he hecho 1.300 partidos, 1.300 alineaciones y 4.000 cambios por lo que no creo que nadie aquí me pueda dar consejos", contestó a la prensa, cuestionado sobre los cambios del duelo ante el Leganés y los 90 minutos que le dio a Vinicius, ahora lesionado.

Sobre el once de cara al partido ante el Liverpool, no dio pistas. "La verdad es que Fede lo ha hecho muy bien, yo no tenía ni una sola duda. Era una emergencia... pero hay que ver a Lucas en el entreno de hoy. Es una posibilidad que contra el Leganés no tenía".

Gukesh sigue sin descifrar a Ding Liren en Singapur

Gukesh sigue sin descifrar a Ding Liren en Singapur

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 17:29

Los dos grandes maestros que se disputan el título de campeón del mundo en Singapur son recompensados con 200.000 dólares cada vez que ganan una partida. Es una prima jugosa que se extrae de la bolsa de premios. Lo que sobre de los dos millones y medio del fondo se dividirá a partes iguales. Es una fórmula pensada para incentivar el espectáculo, pero en un Mundial la gloria pesa mucho. Más que el dinero. Más aún en el caso de Ding Liren, un campeón del mundo humilde y frugal (o 'arrozal'), que daría todo lo que tiene por recuperar la paz interior.

En ese contexto socioeconómico, alguno esperaba que Ding, con las piezas blancas, se lanzaría al cuello de Gukesh Dommaraju en busca de una segunda victoria con la que fantaseaban sus fans. Habría sido un golpe casi definitivo contra un aspirante de sólo 18 años, que pasaría de favorito a casi desahuciado en 48 horas. El campeón, sin embargo, no fue tan ambicioso y se presentó a jugar la segunda partida con dos únicos objetivos: no perder la ventaja conseguida y seguir recuperándose de una larga depresión que lo ha expulsado del top 20 mundial.

Lo que no se le puede negar a Ding es que en Singapur está desconcertando a todos. Fue una sorpresa mayúscula que ganara con las piezas negras en la partida inaugural y este martes demostró a su rival que sabe cómo aparecer por donde menos se les espera para desactivar sus impulsos agresivos. El ajedrecista chino parece dominar el arte de la guerra y todos sus matices psicológicos, justo la faceta en la que se suponía que mostraría mayor debilidad. Ding Liren jugaba con blancas, pero prefirió no arriesgar. Ante un rival con ganas evidentes de atacar, secó la posición en las primeras jugadas y, una vez superada la apertura, se encaminó a una posición incómoda para Gukesh, quien se tuvo que conformar con evitar males mayores.

Larga lucha de maniobras

En la segunda partida se jugó una apertura conocida como giouco piano, juego lento en italiano. Suele conducir a una larga lucha de maniobras, muy diferente al desequilibrio que se alcanzó en la jornada anterior. Con todo, la posición que alcanzaron ambos jugadores tenía sus peligros. Pisar una mina es cada vez más fácil en el ajedrez moderno y si las negras no tenían cuidado, podían dirigirse a un final con aspecto de encerrona. No por casualidad, en los primeros 14 movimientos el indio empleó 45 minutos más que su oponente, que jugaba de memoria y con los índices de confianza más altos que ha registrado su organismo desde que logró la corona.

Por suerte para Gukesh, Ding apretó lo justo, vio que el aspirante estaba prevenido y decidió acordar unas rápidas tablas. El reglamento del Mundial prohíbe ofrecer el empate antes de la jugada 40, pero hay formas tan sencillas como repetir jugadas para firmar la paz antes de tiempo. Así, después de 23 movimientos, los grandes maestros se dieron la mano, acudieron a la rueda de prensa con las ganas justas de irse de la lengua y empezaron a preparar la partida de mañana.

Palabras sanadoras

La estrategia de Ding puede parecer demasiado modesta, como él mismo. Quedan todavía 12 enfrentamientos y es pronto para jugar a mantener el 1-0, pero es Gukesh quien debe probar que puede asaltar el fuerte chino. Eso sí, todavía no tiene motivos para desesperarse. Este martes demostró su madurez al mantener la calma y conformarse con la igualdad. Mañana, con blancas, tendrá una buena oportunidad.

Gukesh reveló que las palabras de Gaju, su segundo, el gran maestro polaco Grzegorz Gajewski, fueron de gran utilidad para recuperar su particular nirvana después de la derrota inicial. "No sólo me ayuda en el ajedrez, sino también en prepararme mentalmente y mantener mi bienestar. Me dijo unas pocas cosas que me ayudaron a recuperarme rápidamente. Hoy ha sido un buen día y espero que vengan jornadas aún mejores", declaró el aspirante.

Santi Yusta, un salto ‘de Eurobasket’: de romperse la rodilla con la selección a ser el líder que busca Scariolo

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 10:13

Era un 23 de febrero de 2020, apenas unos días antes de que el coronavirus apagara el mundo. Y era el cuarto partido de Santi Yusta con la selección, con la que había debutado en otras ventanas (en julio de 2018, contra Bielorrusia, con 21 años). Ante Polonia, la rodilla izquierda del de Torrejón, una de las perlas de la cantera del Real Madrid, hizo crack en el Príncipe Felipe de Zaragoza. Rotura del ligamento cruzado. casi un año de recuperación por delante en plena pandemia.

Para saber más

Aquel día salió llorando a hombros de sus compañeros. Anoche, en el Pazo dos Deportes de Ourense, lo hizo con una sonrisa que no le cabía en el rostro, ovacionado, reconocido en el medio de la pista y como héroe total de la selección. "Es un orgullo sentirme líder. Con todas las grandes estrellas que ha habido en la selección, que los niños digan mi nombre... Alienta a seguir disfrutando, a mejorar", reconoció después de haber torturado a Eslovaquia con 46 puntos en dos partidos.

Fue en una entrada a canasta pura potencia, una de sus señas de identidad, y una mala caída seguida de gritos de dolor. Aquel 2020 era su primer año fuera ya de la disciplina del Real Madrid (antes había estado cedido dos cursos en el Obradoiro) y todo eran estupendas señales de progresión, brillando con Txus Vidorreta en el Tenerife. Tardó 10 meses en volver.

Fue un reiniciar en Yusta (después también volvió a lesionarse en el menisco), quizá el único jugador de estas ventanas en tener eso que Sergio Scariolo tanto echa de menos, balones de responsabilidad en su club en la hora de la verdad. Santi es referente ahora en el Casademont Zaragoza, con el que las dos últimas temporadas ha promediado más de 11 puntos por partido (el curso pasado fue el máximo anotador español en la Liga Endesa). Y aunque esta la comenzó un poco por debajo en cuanto a rendimiento, en los últimos cuatro partidos ha vuelto a despegar.

Pero nada en su carrera como lo de estos días contra Eslovaquia. Otro héroe de las ventanas, como antaño lo fueron Quino Colom, Jaime Fernández, Fran Vázquez... Es más, quizá ya se le recuerde para siempre como el tipo del milagro de Bratislava, una acción de las que marca carreras. Acababa Santi -fan de la cultura japonesa, sus piernas lucen tatuajes de diferentes personajes de anime- de fallar un par de tiros libres clave, pero, ya a la desesperada, anotó un sensacional triple que mantenía a España con un hilo de vida. Después, con cuatro décimas por jugar, apareció de la nada para robar el saque de fondo local y clavar otro triple, lo nunca visto. España ganó en la siguiente prórroga. "Un poco de fe y un poco de suerte", se quitó importancia el alero.

Yusta celebra uno de sus triples a Eslovaquia.

Yusta celebra uno de sus triples a Eslovaquia.ALBERTO NEVADO / FEB

Con toda esa confianza, en Ourense fue el referente de principio a fin. Acabó con otros dos triples para sentenciar y un total de 25 puntos y 26 de valoración, pues aportó también cinco robos, cuatro asistencias y cuatro rebotes. "Pasé lo que pasé. Y dio la casualidad de que fue aquí con la selección", recordó el madrileño su calvario en forma de lesión, "ya el pasado". "Siempre que vengo aquí intento dar lo mejor de mí. Esta concentración ha salido todo, he estado disfrutando en la cancha. Esperemos que siga así en mi club", concluyó.

El billete al Eurobasket del próximo verano lleva su nombre. También el de otros como Carlos Alocén, con una historia también marcada por las lesiones y las vueltas a empezar. Scariolo lo sabe, pero quiere más de ellos. Quiere el siguiente paso en su crecimiento para que puedan derribar las puertas de un gran torneo. "Me han demostrado cosas. Es significativo lo que han hecho ambos y esperamos una continuidad de su rendimiento en sus clubes. Los dos saben los aspectos del juego que tienen que mejorar para poder ser candidatos un nivel superior. Creo que está a su alcance, en sus manos poder alcanzar ese punto a nivel físico, defensivo... de tener la convicción y la confianza para poder atacar el nivel superior", les lanzó.

Las dos roturas de Imanol García de Albéniz, el futbolista que fue a Praga como "trampolín": "Llevo peor ser suplente que las lesiones"

Las dos roturas de Imanol García de Albéniz, el futbolista que fue a Praga como “trampolín”: “Llevo peor ser suplente que las lesiones”

El sueño de Imanol García de Albéniz (Gallarta, 2000) cuando era pequeño era triunfar en el Athletic de Bilbao, dos graves lesiones y una salida del club vasco por falta de minutos después, esa respuesta ha cambiado. Mejor dicho, se ha adaptado a las circunstancias. "Ahora es triunfar en el fútbol, sea donde sea, al nivel más alto que pueda y poder ganarme la vida dignamente", cuenta a EL MUNDO.

El futbolista del Sparta de Praga, rival del Atlético esta noche, abandonó su tierra en busca de "un trampolín" para una liga potente de Europa, no de un grande del fútbol, porque para él, el Sparta, lo es. Así, a sus 24 años, aterrizó en la capital checa para ayudar al equipo a entrar en la Champions League, competición en la que ha pisado los cuartos de final en tres ocasiones.

"Cuando llegué me trataron como si fuera un galáctico", revela De Albéniz y se sonríe al acordarse de la canción que le compusieron para su presentación: "Vamos, español" e "Imanol, Imanol" entre las estrofas de un tema que fue motivo de chanza en su familia. Bromas aparte, el director deportivo, Thomas Rosicky, ex futbolista de Arsenal y Borussia Dortmund, tenía grandes esperanzas en el lateral vasco: "Es un jugador técnicamente avanzado. Con su capacidad de adaptarse al juego combinado, encaja muy bien en nuestro estilo de juego", apuntó sobre él.

Cómo salir mejor

Lo cierto es que en los dos únicos partidos europeos que jugó, de clasificación para la Champions, el lateral logró una asistencia. Tras ellos, en un entrenamiento, notó algo raro que le asustó. Pero no fue hasta el partido ante el Bohemians de la Liga checa cuando percibió otra vez un pinchazo algo más fuerte. Habían pasado sólo 20 minutos de encuentro. "Antes de las pruebas me dijeron que seguramente era un esguince fuerte y claro, cuando te confirman que es cruzado, no te lo esperas y es como el palo es más gordo", explica el jugador.

Lo sorprendente de Imanol no es sólo la naturalidad con la que explica esta desgracia, sino que es la segunda que vive en tan sólo 24 años y de la que confía salir no sólo más fuerte, si no mejor jugador de lo que entró. "Me dio más guerra la recuperación del tendón, no sé si es porque esa fue la primera lesión fuerte que tuve e igual ahora estoy más acostumbrado", apunta.

Lo que se le rompió a Imanol fue el tendón de Aquiles en un partido con el Eibar, equipo en el que militaba cedido del Athletic en la 2022/23, ante el Lugo en el Anxo Carro. Volvió a los cinco meses, aunque es consciente de que la recuperación de un cruzado y de la rotura de parte del menisco será más lenta. No obstante, tres meses después de su operación, ya ha vuelto a correr, sólo que en una máquina especial que elimina parte de la gravedad.

Fortaleza mental

Pese al palo de esta nueva lesión, García de Albéniz está muy fuerte psicológicamente. El futbolista vasco se apoya mucho en su familia para superar este tipo de trances y es capaz de apreciar la vida que llevan los futbolistas por encima de un trance desafortunado. "Hay que relativizar, aún estando lesionados seguimos siendo afortunados ya que vivimos de lo que nos gusta y ganamos un dinero que otros no lo hacen y todo ello hay que valorarlo", apostilla.

Sólo le entra la morriña cuando va a ver jugar sus compañeros en el campo como ante el Brest o esta noche ante el Atlético. "Es un equipo de los más potentes y va a ser muy complicado", cuenta sobre un rival al que le gustaría haberse enfrentado porque él firmó para intentar jugar la Champions. "Ver a tus compañeros en un escaparate tan grande, te da envidia", revela.

Más allá de la envidia por no estar en ese escenario, Imanol la tiene sobre todo por jugar y le viene a la mente su última etapa en el Athletic de Bilbao. Su año de despedida disfrutó de muy pocas oportunidades y cree que el club pecó de "falta de paciencia", aunque es consciente de la dificultad que es entrar en la dinámica cuando las cosas funcionan. "Llevo peor no jugar que estar lesionado", responde el futbolista sobre sus suplencias.

Pese a ese pequeño amargor, García de Albéniz no descarta volver a jugar en el equipo vasco, en su tierra, donde está su gente y su ídolo y amigo, Asier del Horno, con quien comparte confidencias y recibe consejos. Aunque tampoco se cierra la puerta a Italia o Alemania, porque está en la edad para ello. Es joven y valiente y dos lesiones graves no van a poder con otro león de Gallarta.