La "máquina" Sorloth, el futbolista sin emociones: "Me alegro mucho, pero soy noruego"

La “máquina” Sorloth, el futbolista sin emociones: “Me alegro mucho, pero soy noruego”

Revelaba tras la victoria ante el Espanyol Simeone que había tenido una charla con Sorloth por las ocasiones falladas ante el Brujas en los minutos que disputó. Lejos de ser un mensaje de reproche, el técnico argentino, según manifestó el propio jugador, le brindó palabras de motivación y de cómo mejorar su trabajo. "Me encanta hablar con él porque tiene buenas palabras", expresó el goleador de la noche abrazado al balón del encuentro. Le habló de que tuvo tres oportunidades y le alabó la actitud pese a sus fallos. Pero en el Metropolitano, esas mismas oportunidades se convirtieron en goles. Un hat-trick de reivindicación y victoria.

"Sorloth tiene lo que no tiene ninguno de sus compañeros", expresó el técnico argentino de un gigante noruego que, en este 2026, muestra más olfato que ninguno. Son 10 tantos, el máximo goleador rojiblanco y, en estos 90 minutos frente al Brujas, consiguió convertir los mismos que llevaba en toda su carrera en la máxima competición continental. "Tengo hambre y quiero continuar así", declaró en zona mixta para luego admitir, entre risas, que su personalidad noruega le impide mostrar las emociones ante la frialdad al celebrar sus tres tantos ante los belgas. El delantero agradeció los pases a sus compañeros y uno de ellos le lanzó el piropo que se merecía. "Es un máquina", apuntó Johnny Cardoso, el otro gran jugador del partido.

El brasileño ha encontrado por fin la continuidad que le era esquiva por las lesiones y, en apenas dos partidos, ha mostrado las virtudes que le trajeron al Atlético y, además, coronadas por un gol que dio la tranquilidad ante el Brujas. "Desde que llegué aquí soñaba con noches así", concedió el mediocentro que se mantuvo firme en la faceta defensiva y vertical en la ofensiva.

Ese esfuerzo, y el de todo el equipo, valió un halago del argentino a una plantilla que dice que está comprometida tanto los titulares como los suplentes. "Muchos jugadores nuevos estos dos últimos años y volver a reinventarnos no es fácil. Cuando ves la convicción de los suplentes te sigues emocionando. Ese compromiso me hace sentir muy identificado", declaró el técnico rojiblanco. Simeone aplaudió volver a estar en los octavos de final, lugar que ha alcanzado en 11 de las 13 temporadas que ha conseguido clasificar al equipo desde su llegada al banquillo por la importancia que tiene para el club aunque el equipo quiere más.

Desde el entrenador a los jugadores, el mensaje no fue el clásico partido a partido. El Cholo fue el más indefinido, pero tanto Sorloth como Cardoso fueron muy positivos en este torneo. "Nosotros jugamos los torneos con la idea de ganarlos y la Champions lo mismo", apuntó el brasileño mientras que el noruego expresó, de manera más escueta: "Queremos ganar".

Sin preferencias

Nadie se moja en el equipo sobre qué rival quiere para los octavos. Las opciones son diversas, aunque una más complicada que otra. Tottenham o Liverpool les esperan en la siguiente ronda. "Estoy disfrutando mucho de mi primera Champions, sabemos que es un torneo muy difícil y nos da igual lo que venga", apuntó Cardoso mientras que el noruego dice que le "da igual".

La temporada pasada fue el Real Madrid el que tocó en la siguiente ronda y la eliminación, tras el doble toque en el penalti de Julián, sigue en el imaginario rojiblanco. No está Julián en su mejor momento y Simeone quiso lanzarle un halago público recordando el mal momento de Griezmann, el curso pasado. Sabe el técnico que necesitará la mejor versión de ambos para lo que resta de esta temporada.

Sorloth se exhibe para meter al Atlético en octavos con un hat-trick

Sorloth se exhibe para meter al Atlético en octavos con un hat-trick

Hace 378 años que España salió de Flandes tras 80 años batiéndose el cobre. Los tercios aguantaron lo que el tiempo y los flamencos les permitieron hasta la Paz de Westfalia. Había que intentar emular a esa unidad de élite y vengar el resultado con un tifo recordándolo en la grada. Los tercios rojiblancos contaban con la presencia de una torre noruega que está imparable en 2026, lo certificó con un hat-trick, y con la resurrección de un mediocentro brasileño que marcó el tempo y uno de los goles que valieron los octavos de final para el Atlético y la venganza de Flandes. [Narración y estadísticas, 4-1]

Imagino que en una guerra, los instantes previos a la batalla son, quizás, los más complicados para la mente de los soldados. Nervios, incertidumbre y, a veces, miedo. Es difícil saber lo que pasaba por las cabezas de los jugadores del Atlético de Madrid no antes sino hasta 5 minutos después de salir al césped del Metropolitano. Se vieron perdidos entre las tropas belgas, que llegaban en oleadas y combinando en el área de Oblak como si estuvieran en su propio campo. Pero las guerras son muchas batallas. Pequeñas escaramuzas de las que conviene salir sin heridas para intentar responder cuando vengan mejor dadas.

Y lo cierto es que quizás fue la primera mini victoria, ganada por el mejor general rojiblanco este 2026, para que la guerra virara hacia los intereses de Simeone. Sorloth persiguió un balonazo a campo belga, lo ganó, lo escondió y lo alojó en la red bajo el sobaco de Mignolet. Si los tercios de Flandes se hubieran encontrado defensas como la del portero francés, quizás en Bélgica hoy se hablara español. O noruego.

El regalo sentó bien al Atlético que se asentó en el campo y, mayoritariamente a través de Giuliano, generó varias ocasiones de peligro sobre la portería belga que la poca fe de Julián hizo que no se ampliara la ventaja en el marcador. Ya llovía menos en esta tarde calurosa que, lejos de sentar bien a los fríos belgas, les despertó ansias ofensivas que no flaquearon por el golpe.

Los chicos de Leko son constantes en su juego y en su esfuerzo. Invariables en su estilo, alegre y ofensivo. La clave es encerrarles y hacerles sufrir en su campo, pero no se dejaron y sus líneas se mantuvieron firmes en terreno rojiblanco. Varias jugadas con pases incluso en área pequeña terminaron con milagros de Oblak o con Hancko ejerciendo de último bastión frente al gol. Pero terminó llegando el tanto belga. La desgracia para Simeone, que se revolvía en su asiento, es que fue en un córner tras un despiste de Johnny. El mediocentro perdió la marca de Ordóñez, que remató sólo ante un Oblak demasiado hundido la peinada de Mechele.

El equipo flamenco no vino de turismo a Madrid. Creen en lo que hacen y jugaban, desde su tercera posición en la liga belga, como un equipo grande en el Metropolitano. Pero tienen la inocencia que el Atlético se quitó tras varios años pisando estos terrenos europeos. Y Cardoso, con un zurriagazo desde fuera del área en el que Mignolet pudo hacer más, les enseñó que el peso europeo es cuestión de constancia y tiempo.

Martillo noruego

A la hora de encuentro, Simeone empezó a reconocer el mérito y a olvidar las sesiones de psicología. Julián necesita apoyo, algo le pasa pese a que haya vuelto a marcar, y su cambio por Griezmann era más que merecido tenga los galones que le quiera otorgar su entrenador. La calidad se le cae de los bolsillos, pero la confianza la tiene en el suelo y el francés vive una segunda juventud. Ayudó mucho a Ruggeri, que estaba sufriendo un calvario con Forbs, y supuso una brújula para el ataque colchonero.

Suya fue la asistencia a Sorloth para poner el gol de la tranquilidad a falta de un cuarto de hora para el término del encuentro. Pero no sería el último del noruego. Ese jugador que ha cambiado la cara este 2026. A cinco del final, el ariete escandinavo completaría su hat-trick tras culminar un gran centro de Ruggeri en una jugada ensayada a la salida de un córner. Los focos eran para él. Los ha reclamado en silencio. Ganando duelos y batallas y metiendo a su equipo en octavos. Ahora a esperar al viernes para saber si el equipo vuela a Londres para enfrentarse al Tottenham o vuelve a Liverpool. Las armas cambian para la guerra. Hay que sumar un martillo al ejército.

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

Las caídas y resurrección de Lookman: una infancia difícil, un fallo a lo panenka y la explosión ante Xabi Alonso

El 22 de mayo de 2024, Ademola Lookman (Londres, 1997) se presentó al mundo. Lo hizo con una exhibición histórica e inesperada en un gran escenario y ante el peor de los rivales, un Bayer Leverkusen de Xabi Alonso que llevaba 50 partidos sin perder. Tres goles después, el británico de origen nigeriano ya no era un joven salido de Little Lagos, zona del barrio de Peckham al sudeste de Londres, sino el único africano que se colaba entre los 30 mejores futbolistas aspirantes al Balón de Oro.

El extremo había conseguido por fin su hábitat perfecto en el que desarrollar sus habilidades. Olvidada su irregularidad en Leipzig, Fulham y Leicester, el Atalanta y sobre todo, Gian Piero Gasperini, le dieron las herramientas para mostrar el futbolista que fichó el Everton por 9 millones de euros del modesto Charlton Athletic, al que llegó tras jugar en ligas juveniles semiprofesionales.

Y es que la resiliencia ha sido algo inherente a la personalidad de Lookman desde niño. "Vivíamos en una zona desfavorecida de Londres, mi madre realizaba trabajos precarios. Era difícil porque la nevera siempre estaba vacía y a menudo tenía que ir a comer a casa de amigos", contó en una entrevista. El nigeriano no sólo superó una infancia complicada en la que su vida era sólo "colegio, casa y fútbol" sino que siempre tuvo que ir saltando baches hasta su gran explosión en la final de Dublín.

"Cada cicatriz cuenta la historia de lo lejos que has llegado", explicó en su presentación con el Atlético. Ha acumulado varias, aunque una de las más llamativas fue un fallo, en el último minuto de encuentro, de un penalti a lo panenka cuando militaba en el Fulham y que era el empate ante el West Ham. Encima el equipo terminaría descendiendo ese curso.

Luego, esa promesa que ganaría con Inglaterra el Mundial sub-20 en 2017, no terminaba de arrancar ni en la Bundesliga ni en la Premier. Y, además, las raíces y el arraigo del futbolista así como el no terminar de ser llamado por la absoluta, terminaron por hacer que dejara a los Three Lions para disputar las competiciones de selecciones con el país en el que aún vivían su padre y una de sus hermanas. Otra de sus grandes cicatrices fue la Copa África que se le escapó a Nigeria en 2024 ante Costa de Marfil.

La prueba de que Lookman no terminaba de demostrar su potencial es que nunca había conseguido dobles dígitos ni en goles ni en asistencias hasta que el Atalanta decide confiar en él. En Bérgamo, el futbolista se deshace del peso de sus cicatrices en un sistema que le da más libertad y capacidad ofensiva. Así, hace 15 goles y seis asistencias en su primera temporada (2022/23), 17/9 en la segunda y 20/7, la tercera. Allí resurgió una estrella y nació su mítica celebración de las gafas que justificó por su nombre: "Look-man" (hombre que mira).

Fichaje incuestionable

La salida de Gasperini coincidió con el deseo de este admirador de Robinho de buscar nuevos retos, algo que no sentó bien en el seno del club italiano y que provocó que se filtrara que su comportamiento era conflictivo. Pero en el Atlético nunca creyeron esos rumores y, cuando se abrió esa puerta para Mateu Alemany, se metieron de lleno en ella para traer "un futbolista diferencial", dicen en el seno del club y de "rendimiento inmediato", aunque no niegan que les ha sorprendido su irrupción.

Apenas han pasado 20 días desde que Lookman pisara por primera vez el Metropolitano como jugador del Atlético por 40 millones de euros. En ese periodo, le ha dado tiempo a meter cuatro tantos y dar dos asistencias en sólo seis partidos. También en jugar como titular sin la famosa mili de Simeone, pero con aviso del técnico: "Sobre todo aporta goles. En principio más goles que juego. Puede crecer en el juego y en el trabajo defensivo, le necesitamos en esa faceta". De momento los goles de «esta máquina» es lo que necesitará el club esta tarde ante el Brujas.

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: "Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar"

Simeone y el nuevo Atlético de ida y vuelta: “Los jugadores que tenemos nos llevan a ese lugar”

Está el Atlético en ese punto de la temporada en el que parece que todo se lo juegue en las próximas semanas. Brujas y Barcelona son, ahora mismo, los dos objetivos primordiales de un equipo que tiene muchas posibilidades de cumplir con ambos compromisos. Y los afronta habiendo marcado siete goles en ambos partidos de vuelta y encajado tres. No es este nuevo Atlético de Simeone la férrea versión que ha mostrado históricamente. "Los futbolistas que tenemos nos llevan a ese lugar, necesitamos recuperar la faceta defensiva, aunque en Liga no está tan mal. Necesitamos el equilibrio que necesitamos siempre", explicó el técnico.

Lo cierto es que la versión de Champions es la más preocupante ya que ha recibido 18 tantos en contra y le han marcado en los nueve duelos que ha disputado. "El partido es inimaginable, no siempre pasa lo que uno piensa. Plantearemos el partido como creemos que podemos hacer daño, necesitamos la energía de nuestra gente que baja y nos alimenta", mantuvo el argentino.

Precisamente, hablando de energía, el Brujas es un equipo que no desfallece y que juega como su fuera su último partido que lo hace "bien y valiente" a juicio del argentino y que, aunque mejoren su rendimiento en casa, son muy peligrosos especialmente desde la llegada de su nuevo técnico, Iván Leko.

Simeone tiene muchas opciones para el once de mañana, especialmente en la delantera donde parece contar con un inspirado Alexander Sorloth, máximo goleador del equipo este 2026 y también en el campeonato doméstico, y que podría compartir once con Julián, del que dice el técnico que son compatible, o con Griezmann, al que el entrenador ha vuelto a calificar de leyenda.

Otra de las leyendas, Koke, será seguramente de la partida mañana. El capitán ha compartido rueda de prensa con el argentino y le han insistido mucho en el periodo de descanso del Atlético antes de este partido, inferior a las 72 horas. "Obviamente, pasó muy poco, salimos hace dos días, pero los preparadores físicos nos han preparado y nuestra motivación hace que no haya cansancio", apuntó el futbolista que reveló que nadie del sindicato AFE se ha puesto en contacto con él sobre esta materia.

El madrileño valora llegar a esta vuelta de la repesca de la Champions tras vencer ante el Espanyol ya que "ganar trae ganar" y espera que haya esa "conexión con la grada" que hace que todos puedan dar el 200% para pasar a los octavos de la Champions.

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: "Nuestra gente va a morir por nosotros"

Un estadio de pesadilla, un Julián de vuelta y deberes para el Metropolitano: “Nuestra gente va a morir por nosotros”

Luis Aragonés fue el primero que perdió en el Jan Breydel Stadium como inquilino del banquillo del Atlético en 1978. Fue un 2-0 en los cuartos de final de la Champions, entorno habitual de encuentro entre belgas y rojiblancos. En el 92, el Sabio de Hortaleza volvió a caer 2-1, pero esta vez fue en la Recopa. Simeone no ha podido cambiar la tradición del Atlético aunque de sus tres encuentros en territorio belga sólo ha logrado una derrota y dos empates, como el de ayer. "A todos los equipos que han pasado por acá, salvo el Arsenal, les han competido muy bien, siempre ha logrado estar con ventaja", concedió el Cholo .

Son sólo pilares de cemento. Muros grises de brutalismo belga con más mito que historia. Apenas tiene 50 años este recinto que nació como Olympia y terminó con el nombre del héroe local de la Batalla de las Espuelas de Oro. Jan Breydel expulsó a los franceses en el siglo XIV y sigue negando la victoria a los rojiblancos en el XXI. "Ellos juegan bien, es un equipo dinámico, el que más intensidad tiene en la Champions", explicó el argentino.

Y eso que las cosas comenzaron de cine con un Julián Álvarez con un aire nuevo. Ese que da el retorno de la confianza. Ese que tenía en su gesto cuando cogió el balón tras esperar dos minutos como el VAR señalaba penalti por manos de Seys. Zambombazo arriba y gol. Dos tantos en sus dos últimos duelos como titular. Pero pese a su ventaja, y a conseguir dos veces más estar por delante, el Atlético naufragó. "Hoy nos faltó contundencia defensiva", apuntó el técnico.

Y es que los rojiblancos han concedido ya 18 goles en la máxima competición continental, los mismos que en la liga 2014/2015. No han conseguido mantener la portería a cero en ningún partido y lo cierto es que el equipo no gana como visitante en una eliminatoria de Champions desde 2022.

Todo queda para un Metropolitano que siempre fue un fortín hasta que el Bodo lo conquistó para frustrar las escasas opciones rojiblancas para el top-8. "Sabemos lo que es el Metropolitano. El Atlético es el gran favorito, pero nosotros podemos jugar al fútbol", admitió Ivan Leko, técnico del Brujas.

No obstante, el serbio confirmó que su equipo jugó ante un conjunto rojiblanco que "tiene más fortalezas que debilidades" y mantuvo el favoritismo del Atlético para clasificarse para los octavos de una Champions en los que se encontrarían con el Tottenham o el Liverpool, según el sorteo del 27 de febrero.

La fuerza del Metropolitano

Los jugadores del Atlético sí confían en la fuerza de jugar como local. Molina y Pubill quisieron resaltar la importancia del Metropolitano para la vuelta. "Será clave. Nuestra gente va a morir por nosotros", admitió el central catalán mientras que el argentino habla de "espectáculo" en Madrid.

Lo cierto es que el catalán sigue mostrando un nivel impresionante pese a haber encajado hoy tres goles en contra. No ha perdido un duelo y a Simeone le alegra el desempeño de un jugador que le costó casi cuatro meses de mili el tener continuidad. "Necesitamos jugadores que tomen decisiones. Me pone contento y bienvenido su momento", concedió a su pupilo.

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

El Atlético se ahoga al final en Brujas y lo deja todo para la vuelta

Había brujas que exorcizar en Bélgica. El Jan Breydel Stadium es una pesadilla para el Atlético y eso que este conjunto arquitectónico de cemento con capacidad para 30.000 ruidosos aficionados no es uno de los fortines europeos. Cero victorias en la historia rojiblanca. Había que apelar a la magia. Y los hechiceros del Atlético aparecieron, pero luego se dejaron engatusar hasta perder una triple ventaja. El Atlético se deja deberes para la vuelta y la maldición continúa vigente. Hay que sudar los octavos. [Narración y estadísticas, 3-3]

El partido comenzó frío, como no podía ser de otra manera. Una lluvia helada te calaba los huesos y complicaba la precisión rojiblanca. No obstante, los colchoneros querían apabullar a un Brujas que no terminaba de encontrarse cómodo. En el minuto tres, una jugada al primer toque estuvo a punto de cazarla Griezmann al costado izquierdo de Mignolet. El balón terminó en córner y a raíz de ese saque de esquina Seys decidió cometer la imprudencia que ya no permite el VAR ni el nuevo reglamento. Dos minutos de suspense... penalti.

Fue Julián no sólo el que lo marcó sino el que fue a por la pelota decidido a ejecutar su lanzamiento. Su falta de confianza ya es historia. Descorchó la botella ante el Barça y ahora no hay corcho que le sujete. Se adelantó el Atlético en un campo maldito. E iba a costar la maldición, porque el tanto del argentino espoleó a los belgas que se echaron encima de la portería de Oblak con Tresoldi.

El Atlético empata contra el Brujas en Champions: "Faltó contundencia defensiva"

El ataque belga era tan violento que cualquiera diría que en frente estaban los tercios españoles. Jugaban sin red y buscaban el fallo en salida del Atlético y lo encontraban. Molina y Llorente tuvieron algunos capitales que el Brujas no aprovechó y eso que se encontró con una jugada calcada a su penalti, pero la mano de Hancko estaba más abajo.

Pese al acoso belga, las oportunidades más claras antes de que Nyberg pitara el descanso fueron para Lookman. El nigeriano a punto estuvo de doblar la ventaja tras una gran jugada de Giuliano, pero tapó de manera milagrosa Sabbe. Sin embargo, lo consiguió tres minutos más tarde tras un saque de esquina maravillosamente sacado por Griezmann. Había mucho ganado con ese otro tanto antes del descanso, pero no todo.

De hecho, los belgas recortaron nada más volver de vestuarios. De nuevo, un córner. Un barullo en el área encontró la testa de Tresoldi pero su remate fue bien respondido por Oblak, que no pudo atajar la respuesta de Onyedika. El VAR dio algo de suspense al tanto por la posición del italiano, pero finalmente le dio validez. Nada es fácil en esta Champions. Tampoco Brujas, un equipo que cuenta con una grada caliente pese la temperatura que gastan en invierno.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.

Onyedika y Tresoldi, los goleadores del Brujas.NICOLAS TUCATAFP

Los belgas se agarraban al buen hacer del espigado Vannaken, capitán y general del conjunto azul y negro, y al menudo Stankovic, que lanzaba a placer a Diakhon a falta de Forbes. De hecho, el francés encontró en una de sus internadas a Tresoldi que batió a Oblak casi en área pequeña. Todo lo remado y conseguido se esfumaba en 10 minutos fatídicos. Había que ver la manera de recuperarse del golpe. Simeone lo quiso hacer a través del balón y para ello sustituyó a Lookman por Baena. Mucho que exigir al almeriense según el argentino.

Sorloth no pudo

Pero el que ya no tiene nada que demostrar, a juzgar por su rendimiento en el último mes, es Sorloth. El noruego sustituyó a Griezmann y la primera que tuvo la mandó a la cruceta. Con él se ganaba la profundidad que estaba faltando desde la ventaja en el marcador. La volvió a tener tras un pase de Baena que detuvo Mignolet y luego despistó a Ordóñez para que el central se la metiera en su portería.

Se las prometían felices los rojiblancos, pero las brujas tienen muchas vidas como demostraron en el 90. Tzolis definió la última oleada belga y apagó las ilusiones de romper la maldición, pese a la última opción de Sorloth. Malditas Brujas.

Simeone y las dos caras del Atlético: "Es difícil que un futbolista salga a jugar mal"

Simeone y las dos caras del Atlético: “Es difícil que un futbolista salga a jugar mal”

Cerrada la posibilidad de meterse entre los ocho primeros. Habiendo conseguido una victoria épica ante el Inter y una derrota sonrojante frete al Bodo Glimt en la fase de grupos, este Atlético de dos caras llega a la repesca de la Champions ante el Brujas con la necesidad de mostrar su mejor cara para no quedar apeado de la máxima competición continental.

Simeone tiene claro que no es una cuestión de elegir partidos, como insinuó Oblak tras el encuentro ante el Rayo Vallecano en Leganés donde los rojiblancos encajaron tres goles y apenas generaron peligro. Habló el argentino de buenos y malos partidos. "Los futbolistas salen con motivación siempre. Es difícil que un jugador salga a perder o jugar mal. Es complicado manenter esa regularidad, sucede en todas las ligas", explicó el técnico.

Va a ser importante sacar un buen resultado de un campo en el que no tienen buenos recuerdos los rojiblancos. Tres derrotas y un empate es el balance del equipo en el Jan Breydel, resultados que preferirán no repetir si quieren continuar su andadura en esta Champions. "Vamos a encontrar un rival, salvo ante el Arsenal, con resultados de local importantes ante Mónaco, Marsella, Barça...", ha apuntado el entrenador.

Y precisamente el campo es un factor muy importante en un Atlético que tiene especial vulnerabilidad lejos de su estadio más allá de los nombres. Porque Simeone ha querido resaltar que "el equipo es de todos, no de 10", aunque está muy contento con el rendimiento de la pareja Pubill-Hancko y se ha permitido incluso el lanzar un dardo a Clement Lenglet por su rendimiento en Butarque y salvado a Giménez.

El Cholo ha encontrado esta temporada un término medio entre su habitual partido a partido y el queremos ganar el torneo que lanzó por primera vez el año pasado, sólo para campeonatos con eliminatorias. "El objetivo es pasar y estar en la siguiente ronda, luego llegar hasta donde se pueda", ha explicado.

Koke, por su parte, no se pone ningún tipo de presión con la necesidad de sacar un resultado postivo de Brujas y dice que hay que "disfrutar". El capitán ha acompañado a su técnico en rueda de prensa y ha coincidido con él en que "ojalá poder jugar todos los partidos como ante el Betis y el Barcelona", pero que son "personas" y a veces las cosas simplemente "salen mal". "Estamos en una montaña rusa y tenemos que buscar esa regularidad", ha declarado.

El mediocentro colchonero dice tener "ganas de revancha" de las derrotas que ha sufrido el equipo y dice que espera que la tercera vez que juegue en el Jan Breydel, "toque ganar". "Siempre que me pongo la camiseta del Atlético quiero ganar, máxima motivación. Sólo pienso en el partido de mañana", ha espetado.

Pocas bajas

El equipo cuenta con las bajas de Nico, que se lesionó ante el Rayo, y de Barrios. Así que Koke volverá, con toda seguridad, a ocupar una de las plazas en el mediocentro rojiblanco. A sus 34 años, ha bromeado con que muchos le habrían jubilado "por viejo", pero está en una gran temporada y disfrutando de muchos minutos.

"No lo sé si es mi mejor momento, estoy en el que me toca, para lo que necesite el equipo. Soy de los primeros que anima", ha mantenido el futbolista que ha explicado que su propio técnico le dice que estar bien no depende de la edad.

Los lamentos del Barça por la fragilidad defensiva: "Hay que reaccionar, no queda otra"

Los lamentos del Barça por la fragilidad defensiva: “Hay que reaccionar, no queda otra”

Actualizado Miércoles, 5 noviembre 2025 - 23:30

El 3-3 cosechado finamente a domicilio ante el Brujas dejó mucho más contentos a los locales que a un Barça que, después de vencer el pasado fin de semana al Elche por 3-1, necesitaba un triunfo mucho menos taquicárdico para tratar de afianzar una reacción que no acaba de llegar del todo. Eric García lo dejaba muy claro nada más terminar el duelo en los micrófonos de Movistar Liga de Campeones. "Hay que reaccionar, no queda otra", lanzó el central azulgrana, quien se marchó del duelo con quizás algo más que una sospecha de tener la nariz rota tras un choque con un Vermant acelerado hasta el extremo en los compases finales de un encuentro.

"Creo que me ha roto la nariz", confesaría por su parte, abatido, el de Martorell, afianzado en el esquema titular de Hansi Flick y a quien esta circunstancia le obligará, como mínimo, a jugar con una cierta incomodidad durante un tiempo.

Una incomodidad que, dicho sea de paso, la zaga barcelonista en pleno no logra sacudirse del todo. "Nos están creando mucho peligro en los contraataques, con dos pases se plantan dentro del área. Es algo que tenemos que mejorar. El equipo ha reaccionado, pero, cuando empatas y a continuación vuelven a marcarte gol, es complicado", aseveró el defensa, quien quiso dejar claro que la responsabilidad no corresponde solo a la última línea.

"Atacamos y defendemos todos. Tenemos pérdidas que favorecen al rival y eso es algo que hay que tratar de minimizar", reflexionó un Éric García que lamentó además que, después de que el Brujas plantara prácticamente el autobús en tareas defensivas para frenar las acometidas azulgranas, el colegiado del duelo acabara mandando al limbo la que podría haber sido su última opción para rascar en el último suspiro la victoria. "Después de las pérdidas de tiempo que ha habido, con los cambios y todo, podría haber dejado el córner", lamentó el defensa.

"Hay cosas que tenemos que ajustar, lo sabemos, lo estamos trabajando, pero no siempre lo transmitimos al campo. Estamos débiles en la contra por temas de vigilancia, de presión arriba, cómo nos posicionamos atrás... Un poco de todo", analizó por su parte un Frenkie de Jong que también hizo un llamamiento a mejorar y fue terriblemente contundente con las comparaciones con el curso pasado. "Tenemos que dejar atrás el pasado, porque tampoco fuimos el mejor de Europa, no ganamos la Champions y encajamos demasiados goles", sentenció el centrocampista holandés. En su opinión, el reparto de puntos en Brujas fue sin duda una gran ocasión perdida.

"Es un partido que tendríamos que haber gando, pero obviamente tenemos que hacer las cosas mejor", zanjó. Un encuentro que, a su vez, tuvo un gran susto previo para los visitantes, después de que uno de los autobuses que llevaba a aficionados azulgrana al estadio se incendiara por una bengala encendida desde dentro del propio vehículo. Afortunadamente, pese a que el autocar acabó siendo pasto de las llamas, no hubo que lamentar que se produjeran heridos de gravedad.

Marco Asensio deja al Aston Villa a un paso de los cuartos

Marco Asensio deja al Aston Villa a un paso de los cuartos

No lanzaba un penalti desde un partido de Copa del Rey ante el Fuenlabrada, allá por octubre de 2017, durante su segunda temporada en el Real Madrid. Tampoco marcaba en Champions desde los cuartos de 2023, en su última campaña de blanco. Contra toda lógica había iniciado como suplente ante el Brujas, pero Marco Asensio tomó ayer el balón en el minuto 88 para certificar desde los 11 metros el triunfo del Aston Villa, con pie y medio ya en los cuartos de final, donde el mallorquín podría cruzarse con el PSG, el club al que pertenece.

La mera presencia en esta eliminatoria, primera desde 1991, suponía ya un hito en el Jan Breydel. El Brujas, que venía apuntando maneras en la liguilla, ridiculizó al Atalanta en la repesca, así que no iba a dejarse atemorizar por las dificultades propias de un rival que este curso ha gastado más de 214 millones de euros en fichajes. Tampoco por el rápido 0-1 de Leon Bailey, con un certero zurdazo tras un saque de esquina cabeceado por Tyrone Mings.

En 10 minutos iba a empatar Maxim De Cuyper, que formaba de lateral zurdo, pero que se sumó al ataque para cruzar a la red una dejada de Christos Tzolis. Bonito modo de festejar su centésimo partido con Las Gacelas. Era un hecho que los jugadores de Nicky Hayen hacían justicia a su apelativo. No sólo Tzolis, sino fundamentalmente Chemsdine Talbi, un zurdo de 19 años que ya maravilló en Bérgamo.

Martínez, providencial

Durante ese tramo inicial, el Aston Villa no titubeó ante el intercambio de golpes, porque cuenta con futbolistas tan prometedores como Morgan Rogers. En cada carrera del canterano del Manchester City se intuía algo, como en cada acción de Marcus Rashford. Sin embargo, a partir de la media hora, Unai Emery quiso bajar las pulsaciones, cediendo el balón, silbando hacia otro lado. El Brujas quiso creérselo y Emiliano Martínez salvó abajo el remate de Talbi que parecía el 2-1.

Emery manoteaba en la zona técnica, nervioso ante los avances de Tzolis, pero el partido empezaba a estabilizarse justo donde más le convenía. Sin ritmo en la circulación, el mero dominio belga ni siquiera hacía cosquillas por los dominios de Martínez. Y cuando suturó todo lo que pareciese una herida, el técnico guipuzcoano se lanzó a degüello, con un cuádruple cambio en el minuto 64: Asensio, Matty Cash, Boubacar Kamara y Jacob Ramsey por John McGinn, Rashford, Bailey y Axel Disasi.

50 partidos como suplente

La recompensa de un cruce de cuartos ante Liverpool o PSG resultaba demasiado goloso para dejar escapar la ocasión. El Brujas había cedido en su entusiasmo y Asensio sólo se demoró cuatro minutos en exigir el máximo a Simon Mignolet. Se trataba del partido 50 del mallorquín como suplente en la Champions, donde apenas ha disputado 20 como titular. Era el momento del Villa.

En otra incorporación de Rogers, esta vez como extremo diestro, su centro raso fue desviado por Brandon Mechele, ese central ataviado con una máscara. Aun sin tiempo para reponerse, Tzolis cometió una imprudencia ante Cash, imputable a su falta de práctica en ciertas funciones. Asensio asumió la responsabilidad, impávido, resuelto, definitivo.

La nueva vida de Marco Asensio con Unai Emery: un cedido de lujo para el Aston Villa

La nueva vida de Marco Asensio con Unai Emery: un cedido de lujo para el Aston Villa

El único partido que había jugado como titular esta temporada en la Champions se remontaba al pasado 6 de noviembre. Fue ante el Atlético en el Parque de los Príncipes y sólo aguantó 67 minutos sobre la hierba antes de dejar su puesto a Kang-in Lee. Hoy, cuatro meses después, Marco Asensio volverá a formar de inicio en la ida de octavos ante el Brujas. Pero no con la camiseta del PSG, sino con la del Aston Villa. No a las órdenes de Luis Enrique, sino a las de Unai Emery. No como delantero, sino en la posición de '10'.

Desde hace justo un mes, Asensio parece otro futbolista en Birmingham, donde llegó como cedido, convirtiéndose en la guinda del pastel de Monchi. Previamente, el director deportivo ya había cerrado los fichajes de Donyell Malen, por el que pagó 25 millones de euros al Dortmund, y Andrés García, el prometedor lateral zurdo procedente del Levante. También la cesión de Marcus Rashford, aquel apabullante talento que nunca pudo desarrollarse en el Manchester United. Pero a diferencia del resto, Asensio era casi una obsesión para Emery, que le había abrasado a llamadas desde semanas atrás.

«Hablé muchas veces con Unai y me transmitió muchas cosas: cómo trabaja el cuerpo técnico, cómo eran sus futbolistas, cómo es Villa Park. Me confirmó la confianza que tenía en el club y lo que estaba creando», dijo el ex madridista poco después de aterrizar en Birmingham. No se trataba de la primera vez que el ex técnico del Sevilla preguntaba por él. Ya lo hizo en el verano de 2023, cuando su Aston Villa había logrado el billete para la Conference League. Pero la tercera competición continental no se antojaba precisamente apetecible.

18 minutos desde diciembre

El flamante proyecto de Luis Enrique parecía mucho más acorde para todo un campeón de tres Champions. Sin embargo, un traumatismo en el pie derecho complicaría su primer año en París. Esta temporada, la confianza del asturiano se redujo a la mínima expresión. Apenas 16 partidos, 10 como titular, entre agosto y enero. Desde diciembre, únicamente 18 minutos en 11 compromisos. En principio, el PSG sólo pensaba en un traspaso, dado que había alcanzado las seis cesiones permitidas por la UEFA. A última hora, después de traspasar a Cher Ndour del Besiktas a la Fiorentina, lograron vía libre para Asensio.

«Hablé con Marco sobre la posibilidad de jugar como número 10 porque es polivalente. También puede actuar por banda y por dentro. El desafío es extraer su mejor fútbol dentro de nuestra estructura», admitió el preparador guipuzcoano. No se trataba solamente de continuar con la progresión de los jóvenes Jacob Ramsey y Morgan Rogers. Ni de seguir potenciando a Ollie Watkins (13 goles y 11 asistencias). El ataque de Emery debía orbitar en torno a Asensio.

La baza de la FA Cup

Durante su citada entrevista con el Daily Mirror Asensio no dudó en explicar los motivos que le guiaron hasta Villa Park. «Una de las claves fue que Unai me dijo que me veía como número 10». Ubicado en esa posición ya formó de inicio en el 2-2 ante el Liverpool. Sólo tres días más tarde anotaría dos goles ante el Chelsea (2-1) y el pasado viernes, otro doblete ante el Cardiff en la quinta ronda de la FA Cup. Puesto que el cruce de cuartos se decidirá contra el Preston North End y dado que entre el Big 6 sólo sobrevive el Manchester City, no parece descabellado pensar que Emery podría guiar a los villanos a su primer título copero desde 1957.

El paso inmediato, sin embargo, ha de darse hoy en el Jan Breydel ante el Brujas, un rival que ya les sorprendió en la liguilla (1-0). Aquella noche será siempre recordada por el grotesco error del central Tyrone Mings, que tomó en el área el balón con la mano tras un saque con el pie de Emiliano Martínez. Hace sólo tres semanas, el cuadro belga borró del mapa al Atalanta en Bérgamo bajo el liderazgo de Chemsdine Talbi, un delantero de 19 años. El 5-2 global en el playoff ante el vigente campeón de la Europa League debe poner sobre aviso a Emery. No sólo porque se trata de la primera eliminatoria de Copa de Europa para el Aston Villa en casi cuatro décadas, sino porque en cuartos de final aguardarían el Liverpool o el PSG.