Jonathan Castroviejo, el gregario se divierte en la Titan: "Me engañaron con el desierto, a Induráin le dijeron lo mismo"

Jonathan Castroviejo, el gregario se divierte en la Titan: “Me engañaron con el desierto, a Induráin le dijeron lo mismo”

Suéltate el pelo, Jonathan, suéltate el pelo. Toda una vida siendo eso que el pelotón ciclista llama un gregario de lujo: un ayudante, un currante, un compañero fundamental en los Tours de Francia de Geraint Thomas o Egan Bernal. Y ahora, por fin, puede correr a su aire. Retirado del ciclismo profesional, sí, pero a su aire.

En la Titan Desert de Marruecos -que acaba hoy tras más de 580 kilómetros de desierto- Jonathan Castroviejo ha tenido la oportunidad de pedalear sin estar pendiente de nadie. ¿Dónde está el líder? Tranquilo, Jonathan, aquí no hay líder. Ni ataques de rivales, ni abanicos, ni pinchazos que salvar. Él, la bici y el tiempo, como en sus primeros años, cuando llegó a ser cuarto en la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Río 2016 y tercero en el Mundial de contrarreloj ese mismo año.

«La verdad es que para mí esto no es una competición, es una experiencia. Quiero que sea lo más divertido posible y no ir con esa mentalidad que he tenido toda la vida, la de rendir cuentas», cuenta a EL MUNDO el ciclista de 37 años que abandonó la élite el pasado octubre. Pese a su buen hacer, Castroviejo llegaba a la Titan con el entrenamiento justo. Como admite, sin las exigencias del profesionalismo, durante la preparación sólo salía con la bici «dos o tres veces a la semana» y hace «algo de gimnasio y running».

Es más, todavía sigue usando la bicicleta de carretera; la de montaña que exigía la Titan ni la ha tocado. «Me han engañado un poco. Me dijeron que todo eran caminos fáciles y que no iba a notar nada. Luego me he enterado de que a [Miguel] Induráin le dijeron lo mismo. Y he visto que es más complicado de lo que parece», reconoce. En cualquier caso, después de 18 años en el pelotón peleando con los mejores, parece difícil que sufra ahora.

La exigencia de la élite

¿Echa de menos el pelotón profesional?
Nada. Hay momentos en los que recuerdo las competiciones, los viajes, las experiencias vividas, pero no echo nada de menos esa presión permanente. En el ciclismo, incluso cuando estás descansando, estás pensando en la próxima carrera. El no pasarte de peso, el cansancio acumulado, mantener la motivación... Ser ciclista es mucho más que salir a entrenar, y eso tiene un desgaste.

Castroviejo tiene el perfil perfecto para ser director deportivo en cualquier equipo. Fue un gregario experimentado e inteligente, y pasó por varios -Orbea, Euskaltel, Movistar y Sky/INEOS-. Pero de momento no tiene ninguna intención de volver al lío. «Todo el mundo me preguntaba si ya me habían hecho ofertas, que me encajaba perfectamente. Pero no me apetecía entrar en un equipo. Ahora quiero ver mundo, ver cosas diferentes, no quiero seguir en la misma dinámica competitiva», cuenta el ex ciclista que, por ahora, se dedica a recuperar con sus tres hijos todo el tiempo perdido.

«De hecho, veo poco ciclismo. Los highlights de algunas carreras y poco más. Las carreras este año están siendo muy divertidas, pero necesito un poco de espacio. Si te digo la verdad, creo que el ciclismo actual me hubiera ido muy bien. En mi época se corría la última hora, pero ahora van al máximo durante toda la competición. Es como una contrarreloj continua. Ese tipo de carreras, tan rápidas, tan intensas, sin pausas, me encantaban, y en mi época no había tantas como ahora», analiza Castroviejo.

El favoritismo de Pogacar

¿Qué cree que pasará en el próximo Tour de Francia?
Ni he visto el recorrido. Pero la superioridad de Pogacar es innegable y sigue siendo el gran favorito. En los últimos años ha estado muy por encima de todos. Lo único que puede pasar es que cometa algún fallo o sufra alguna caída, esas cosas. Pero no me imagino a Vingegaard o a Evenepoel ganándole en una vuelta de tres semanas. Ahora se habla mucho de Paul Seixas y saldrán más nombres, pero Pogacar es muy superior.

Estos días el hombre que pasó casi dos décadas mirando hacia atrás para proteger a otro debe aprender a mirar el paisaje. Más de 580 kilómetros de desierto marroquí p, sin radio en el oído, sin órdenes del director, sin líder al que cubrir. Solo arena, pedales y una nueva libertad. Para alguien que siempre corrió por los demás, no es poca cosa. Suéltate el pelo, Jonathan, suéltate el pelo.

La Fórmula 1 vuelve en Miami con el reglamento parcheado: ¿pueden Alonso y Sainz aprovechar el caos?

La Fórmula 1 vuelve en Miami con el reglamento parcheado: ¿pueden Alonso y Sainz aprovechar el caos?

La Fórmula 1 se marchó con abrigo y vuelve este fin de semana en plena primavera; menudo parón más raro. La guerra de Irán obligó a cancelar las dos carreras de abril, en Bahréin y Arabia Saudí, y el Mundial regresa cambiado en Miami, aunque todavía no se sabe hasta qué punto. Recuerden: Kimi Antonelli es líder, dominan los Mercedes y los españoles van de decepción en decepción. ¿Eso será distinto? Quizá, bueno, sí, un poco, igual no, no sé. Los monoplazas deben empezar a rodar y sólo entonces será posible hacer análisis. De momento se pueden anotar dos diferencias, que no son pocas. La primera la ha puesto la Federación. La segunda, los equipos.

El parche de la FIA

El reglamento técnico que prometía revolucionar el Mundial con su nueva hibridación al 50% entre motor de gasolina y motor eléctrico abrió un enorme debate dentro y fuera de las pistas. Sobre el papel, un salto evolutivo. En la pista, un quebradero de cabeza. El super-clipping, el sistema por el que la batería se recarga frenando el propio motor, obligaba a los pilotos a levantar el pie antes de lo previsto en las rectas y generaba diferencias de velocidad que rozaban lo peligroso. El accidente de Oliver Bearman en Suzuka, a más de 300 kilómetros por hora, obligó a la FIA a actuar, y qué mejor momento que el parón. En Miami, la Fórmula 1 estrena normas para restarle protagonismo al super-clipping y, en general, limitar la influencia del motor eléctrico en la gestión de la vuelta.

En principio, los pilotos podrán arriesgar más en clasificación y en carrera habrá menos diferencias de velocidad en los duelos directos. Menos peligro y... ¿Un nuevo orden?. En Ferrari y en McLaren consideran que el cambio les beneficia -Mercedes tiene el mejor sistema híbrido- y que estarán más cerca de las victorias. Puede ser que sí, puede ser que no. Pero poder optar a hacerlo ya será un éxito.

Williams y Aston Martin contra el cronómetro

Es lo mismo que les pasa a Carlos Sainz y a Fernando Alonso. El parón no transformará su temporada, pero cualquier avance supondrá una alegría tras un arranque para olvidar. Después de todo un mes con las fábricas abiertas -no como en agosto, cuando están obligadas a cerrar-, todas las escuderías presentarán mejoras que deberían remover la parte de atrás del pelotón.

El Williams de Sainz pesaba en Japón 26 kilos más que el límite mínimo, lo que lo convertía en el monoplaza más pesado de la parrilla con diferencia: casi un segundo regalado en cada vuelta. El equipo ha aprovechado el receso para introducir actualizaciones en el fondo plano y la carrocería del FW48 con el objetivo de reducir ese lastre. Su meta no es muy ambiciosa: simplemente pelear por los puntos. Pero todavía no está claro si esas contramedidas serán suficientes para lograrlo. Miami, al menos, trae buenos recuerdos al español: ha puntuado en todas sus visitas anteriores y en la carrera inaugural de 2022 subió al podio.

La situación de Alonso en Aston Martin es diferente en su naturaleza, pero igualmente urgente. Alonso dijo tras China que empezaba a no sentir las manos y los pies por el traqueteo, y en Japón admitió que las vibraciones eran un poco como el Guadiana: aparecían y desaparecían. El problema no solo lastraba el rendimiento, también comprometía su salud, y todas las partes implicadas tendían a señalarse entre sí. Durante el parón, Honda ha trabajado con empleados de Aston Martin desplazados a su fábrica para introducir mejoras y se supone que Alonso podrá competir en Miami sin tanto traqueteo. Quizá, bueno, sí, un poco, igual no, no sé. El dos veces campeón, de momento, no tiene intención de rendirse. «Me siento competitivo, motivado y feliz cuando conduzco. Espero que esta no sea la última temporada», dijo esta semana. Vuelve la Fórmula 1, haya cambiado o no.

Después de un maratón por debajo de dos horas... ¿qué nos queda por ver en el deporte? "El límite existe, solo que no sabemos dónde está"

Después de un maratón por debajo de dos horas… ¿qué nos queda por ver en el deporte? “El límite existe, solo que no sabemos dónde está”

A la hora del patio en la escuela primaria de Cheukta, un pequeño pueblo de Kenia, Sabastian Sawe se escondía en la cocina del colegio porque los otros niños organizaban carreras fuera y no quería participar. «Era muy tímido y rapidísimo y, como sabía que ganando llamaría la atención, se ocultaba», recuerda Julius Kemei, el profesor que convenció a Sawe para que corriera: «Le dije: ‘Correr no es sólo tu talento, es tu futuro’». El pasado domingo aquel niño inseguro se convirtió en el primer humano capaz de completar un maratón en menos de dos horas y resquebrajó todas las barreras del deporte.

¿Podemos correr 100 metros en nueve segundos? Seguro que sí. ¿Y saltar nueve metros? Por supuesto. ¿Nadar 100 metros en menos de 46 segundos? ¿Meter más de 100 puntos en un partido de baloncesto? ¿Ganar 30 Grand Slam de tenis? ¿Marcar 100 goles en un año? ¿Completar un salto quíntuple en patinaje sobre hielo? Ahora todo es posible. En cualquier rincón del planeta puede haber un niño escondido en la cocina de su colegio que sólo necesita confianza para salir y romper con todo. Bueno, confianza y alguna cosa más.

Cada vez más jóvenes

«Uno de los cambios más importantes que está habiendo y que puede ser decisivo en el futuro es la rápida detección y profesionalización de talentos en la mayoría de países del mundo. Incluso en lugares con la tradición de Kenia, antes el talento surgía de manera espontánea y sólo llegaban los dos o tres mejores de cada generación. Ahora, en cambio, a los 10 o 11 años ya se les programan planes de entrenamiento. Eso aumenta mucho la base y multiplica los candidatos a batir los récords», analiza Pedro L.Valenzuela, investigador de la Universidad de Alcalá y editor de la revista Fissac, que sabe de ejemplos más extremos.

El adolescente que amenaza los récords de velocidad de Usain Bolt es Gout Gout, un chaval de Australia, criado lejos de Estados Unidos y Jamaica, los países que históricamente han dominado los sprints. El mejor nadador del planeta es el rumano David Popovici, que creció y sigue entrenando en las viejas piscinas del Dinamo de Bucarest, aunque le han llovido ofertas de las universidades norteamericanas. Cada vez hay más prodigios, vienen de más sitios y tienen mejores armas.

La revolución de la nutrición

Mucho mejores. En el récord de Sawe las zapatillas mágicas, unas Adizero Adios Pro Evo 3, se llevaron todo el protagonismo y fueron importantes, sin duda. El efecto rebote de su placa de carbono combinada con su ligereza -97 gramos- otorgaron al keniano una ventaja respecto a los maratonianos de hace 20 años. Pero quizá no fueron la ayuda más decisiva. «Las zapatillas tienen efecto y mucho marketing detrás, pero los avances en nutrición son un elemento más potente. Sawe pudo ingerir 115 gramos de carbohidratos por hora y, lo que es aún más importante, durante sus cuatro o cinco meses de preparación en Kenia contó con lo último. Eso generó ganancias y eficiencias clave en su récord», apunta Aitor Viribay, que fue responsable de nutrición y fisiología del equipo ciclista INEOS y ahora se ocupa de los atletas de Salomon.

Ian WaltonAP


La innovación en material puede ser muy específica del maratón, pero todos los deportistas del mundo pueden comer mejor -en competición y fuera de ella- de lo que comían las estrellas de antaño. Y eso evolucionará de manera infinita. Los estudios -de las propias marcas o de instituciones públicas- continúan y continúan. El propio Viribay, por ejemplo, plantea que en un tiempo los deportistas se suplementarán con ácido láctico, que hasta ahora se veía como el demonio, el culpable de la fatiga muscular, y ahora se antoja, como dice, como la «próxima generación de combustible». Todo llegará.

La mente entra en juego

Y mientras lo hace, los prodigios del mañana se preparan en cuerpo y, cada vez más, en alma.Victor Wembanyama, quizá el jugador que supere el récord de 100 puntos de Wilt Chamberlain, cuenta que desde pequeño trabaja su mente porque «es igual de importante que el físico». Mide 2,24 metros y es capaz de correr, botar y lanzar como un base: algo de eso sabe. «Antes sólo se acudía a nosotros cuando había problemas en la edad adulta, pero ya trabajamos con niños y adolescentes desde edades muy tempranas. Sin duda eso influye en el rendimiento. Desde pequeños podemos trabajar la motivación, la concentración, la activación, la gestión de emociones… El ser humano ya no es tratado como una máquina y eso es lo que nos faltaba para cerrar el círculo en el deporte», expone Josefina Cutillas, psicóloga que trabajó conCarlos Alcaraz hasta los 15 años.

THOMAS COEXAFP

A tan corta edad, el hoy número dos del ranking ATP ya decía que quería ser el mejor de la historia y está en ello, pese a su reciente lesión de muñeca. Si Novak Djokovic alcanzó los 24 Grand Slam, él puede soñar en conquistar 25. La humanidad avanza así: alguien lo hizo antes, alguien lo puede superar. «La inspiración funciona así, sirve cuando es tangible. No es soñar con algo, es perseguir un objetivo posible porque otro deportista ya lo ha conseguido», añade Cutillas, que sin duda conoce los obstáculos.

¿Existen los límites físicos?

Una cosa es imaginarlo y la otra hacerlo. De hecho, pese a asombros como el provocado por Sawe en el maratón de Londres y pese a los muchos avances, en determinadas disciplinas se cree que se ha llegado al límite humano. En el béisbol, por ejemplo, el lanzamiento registrado a mayor velocidad fue del cubano Aroldis Chapman, que alcanzó los 172 km/h en 2010, y desde entonces no se ha superado. Según un estudio de cuatro investigadores de las universidades de Harvard y George Washington y del Tata Institute de Bombay publicado en la revista científica Nature, nadie le batirá jamás porque un ligamento del codo clave llamado ligamento colateral ulnar no se puede forzar más. Es imposible, asumen. El cuerpo no da para más. Sólo el tiempo dirá si es verdad. Pero es cierto que cuanto más puro es el movimiento, cuanto menos influyen factores externos, más difícil es ver progreso.

Como ejemplo, el salto de longitud. Hace 35 añazos Mike Powell saltó 8,95 metros y todavía no ha aparecido un portento capaz de superarle. Del récord anterior, de Bob Beamon, 8,90 metros, ya han pasado 58 años. Saltando progresamos poco a poco. «El salto es natural, no hay tanta incidencia de factores externos. Además, como se decía en el Watergate, hay que seguir el rastro del dinero. Cada año se venden millones de zapatillas de running para maratonianos aficionados, pero muy pocas zapatillas de saltadores. Ahí no interesa tanto la evolución tecnológica. Tiene su lado negativo y su lado positivo, porque así se mantiene más la esencia», subraya Ramón Cid, ex triplista y ex seleccionador español de atletismo, que apunta que lo que no ha cambiado mucho son los métodos de entrenamiento.

Se han afinado cargas, ahora se controla más la fatiga, pero tampoco hemos cambiado tanto en eso. «Los récords me recuerdan a la paradoja de Aquiles y la tortuga. El ser humano cada vez se acerca más a su límite, pero nunca lo alcanza. Saldrá alguien que correrá más rápido que Bolt, quizá el récord de los 100 metros baje a 9.50 segundos o incluso a 9.40, pero no me imagino a un ser humano corriendo los 100 metros en ocho segundos. El límite existe, sólo que no sabemos dónde está», concluye Cid.

La compleja lesión que deja a Alcaraz sin Roland Garros: "Es un proceso complicado"

La compleja lesión que deja a Alcaraz sin Roland Garros: “Es un proceso complicado”

«¿Ha sido justo ahora? Qué duro. En este tipo de lesiones tienes que ir muy, muy lento. Carlos es el vigente campeón y como competidor yo siempre quiero jugar contra el mejor. Es una noticia triste. Espero que se recupere lo antes posible. No me lo esperaba», declaraba Jannik Sinner cuando, justo después de vencer en su debut en el Mutua Madrid Open ante Benjamin Bonzi, conoció la mala noticia.

Carlos Alcaraz anunció este viernes que se perderá el Masters 1000 de Roma y Roland Garros por culpa de la lesión en la muñeca derecha que sufrió en el pasado Conde de Godó. Después de una semana con la articulación inmovilizada, el español se sometió a una nueva prueba de imagen y con ella los médicos confirmaron el diagnóstico. Alcaraz sufre una inflamación en el tendón del dedo meñique de esa mano con afectación en el cartílago de la zona interna. Una lesión típica del tenis -también del golf o del béisbol- que pudo producirse por un traumatismo en su partido ante Otto Virtanen -se quejó de un movimiento doloroso en un resto- o simplemente por el sobreuso. En todo caso, una dolencia que le obliga a parar durante varias semanas.

«El borde cubital de la mano, donde está el meñique, no se articula directamente con el radio, sino a través del fibrocartílago triangular, que es una especie de menisco de la muñeca. Es una estructura clave porque estabiliza toda la articulación», cuenta Diego García-Germán, traumatólogo del Hospital Ruber Internacional de Madrid y director médico de la Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI). «Cada vez que un tenista golpea de revés, ese fibrocartílago sufre. Si padece una lesión por sobrecarga, la recuperación es un proceso complicado e incluso puede tener que someterse a una artroscopia para limpiar las partes inflamadas», añade el también traumatólogo Antonio Ríos, que fue responsable médico del Almería.

En los últimos días se ha podido ver a Alcaraz con dos tipos de férulas de inmovilización: una verdosa transparente -la que utilizó en la entrega de los Premios Laureus en Madrid- y una negra que deberá seguir llevando. También deberá tomar antiinflamatorios y someterse a sesiones de rehabilitación a cargo de su fisioterapeuta, Juanjo Moreno.

Precedentes preocupantes

«Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros, a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista. Es un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí», publicaba ayer el número dos en redes sociales, cuyo único objetivo ahora es recuperar su muñeca derecha al 100%. Una previsión optimista le sitúa en Wimbledon el próximo 29 de junio, pero estar o no en el tercer Grand Slam del año no será prioritario. Como avanzó el propio Alcaraz, lo más importante ahora es su físico.

Al contrario de lo que podría ocurrir con una sobrecarga muscular en un muslo -como ha sufrido en varias ocasiones-, una lesión en la muñeca supone un peligro para el futuro con demasiados precedentes conocidos. Tenistas como Juan Martín del Potro o Dominic Thiem vieron cómo sus carreras se acortaban por culpa de lesiones en esa zona y, pese a su amplio palmarés, Alcaraz todavía no ha cumplido los 23 años. No hay lugar, por ejemplo, para infiltraciones u otros procedimientos rápidos que le permitirían jugar un tiempo antes pero multiplicarían los riesgos.

Alcaraz deberá ahora trabajar su paciencia como nunca antes en su vida. De hecho, desde su eclosión en 2021, el español solo se había perdido un torneo grande: el Open de Australia de 2023, por una lesión en la pierna derecha sufrida mientras entrenaba en Navidad en la Ferrero Academy. Hoy el escenario es muy distinto. En reposo en casa de sus padres en Murcia, verá cómo transcurre la temporada de tierra batida sin participar en ella.

Tras su baja temprana de Barcelona y sus ausencias en Madrid, Roma y Roland Garros, no solo no habrá podido levantar su tercer título consecutivo en París y se le escapará la opción de completar el Grand Slam en un año, sino que también se alejará durante mucho tiempo del número uno en el ranking ATP. Al finalizar la gira, tendrá 9.960 puntos, mientras que Jannik Sinner cuenta ahora mismo con 13.400 y tiene margen de mejora. De hecho, el italiano es ahora el máximo favorito para levantar la Copa de los Mosqueteros, el único trofeo grande que le falta.

Carlos Alcaraz no competirá en Roland Garros por su lesión en la muñeca derecha

Carlos Alcaraz no competirá en Roland Garros por su lesión en la muñeca derecha

Carlos Alcaraz no defenderá su título en Roland Garros. El tenista esspañol, campeón en París en 2024 y 2025, ha tenido que renunciar al Grand Slam francés por la lesión en la muñeca derecha que le viene arrastrando desde el Conde de Godó de Barcelona, donde tuvo que retirarse tras después en el torneo. Tampoco estará en el Masters 1000 de Roma, lo que significa que pierde de golpe toda la gira de tierra batida, la superficie en la que más títulos ha acumulado en los últimos dos años.

"Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros, a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista. Es un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí", publicaba este viernes en sus redes sociales.

La lesión se localiza en el tendón de la muñeca derecha, con una inflamación que le impide realizar cualquier gesto con normalidad y que ha afectado al cartílago. El equipo del número uno ha mantenido un hermetismo casi total sobre el alcance exacto del problema, aunque la imagen de Alcaraz en la gala de los Premios Laureus —donde recogió el galardón al mejor deportista del año con una férula en la mano— dejó pocas dudas sobre la gravedad. «Prefiero volver más tarde y muy bien, que volver pronto, corriendo y mal», declaró el propio tenista descartando cualquier intento de forzar los plazos.

El golpe deportivo es mayúsculo. La ausencia en Roma y Roland Garros le costará hasta 3.000 puntos en el ranking ATP, lo que alejará definitivamente de JannikSinner este año y abre la puerta a que rivales como Alexander Zverev le superen en la clasificación antes de que empiece la gira sobre hierba. Alcaraz, que ganó este año el Open de Australia y el ATP 500 de Doha, ve cómo una temporada que arrancó de forma brillante se complica de manera inesperada. Su próximo objetivo será llegar en condiciones óptimas a Queen's y Wimbledon, el reto que queda ahora en el horizonte inmediato.

Nick Danielson, el fotógrafo de Kilian Jornet: "No puedes hacer la foto si mueres"

Nick Danielson, el fotógrafo de Kilian Jornet: “No puedes hacer la foto si mueres”

Un buen día, el año pasado, Nick Danielson publicó todos sus registros en Strava de golpe y sus amigos alucinaron. «¿Qué narices estás haciendo?», le preguntaron. En un mes había recorrido 523 kilómetros por todo Estados Unidos y había acumulado más de 37.000 metros de desnivel. Algunos pensaron que se estaba tomando demasiado en serio esa afición suya a correr por la montaña, otros que directamente había enloquecido. Pero en realidad Danielson estaba trabajando.

Es el fotógrafo de Kilian Jornet y lo de sumar kilómetros y más kilómetros va en el sueldo. Como hizo en el proyecto que conectó todos los Alpes, el año pasado siguió al español mientras ascendía a los 72 picos más altos de Estados Unidos y no le quedó más remedio que ponerse en forma. Muy en forma.

Documentar las aventuras de Jornet debe ser agotador.
Es duro. En este tipo de proyectos que duran semanas o hasta un mes Kilian no corre tan rápido como puede hacerlo en una carrera, pero igualmente cuesta seguirle. Siempre he sido aficionado al trail running, antes del proyecto de Estados Unidos entrené mucho y al final me sentía muy, muy fuerte, más fuerte que nunca. Pero igualmente necesitaba descansar. Normalmente corría con él las primeras horas del día hasta llegar a un pico, me daba la vuelta y conducía hasta otro para finalizar la ruta a su lado. No podía planificar mucho porque Kilian hacía cambios de ruta constantemente.
¿Cómo se conocieron?
A través de un amigo mío, Max Romey, que trabajaba con Kilian desde hace años, cuando corría para Salomon. Cuando Kilian fundó su marca, Nnormal, pidió a Max que se uniera y en 2022 Max me llamó para cubrir la Hard Rock 100, que es una de las carreras de ultramontaña más duras del mundo, en Colorado. Kilian y yo congeniamos mucho. Y a partir de entonces siempre he estado en sus proyectos. Siento que me tiene confianza, que me lo he ganado estando donde hay que estar, con frío, con viento, a 4.000 metros de altitud.
¿Alguna vez ha estado en peligro mientras filmaba?
Siempre hay que tener el riesgo en mente y evaluar todas las situaciones. En el proyecto de Estados Unidos me sentí en control de la situación y cada vez que había algún tramo peligroso decía: 'Vale, hasta aquí llego yo'. Pero en el proyecto anterior, en los Alpes, hubo momentos mças delicados. Escalé el Mont Blanc para encontrarme con Kilian en la cima y las condiciones eran muy malas. Había muchas grietas abiertas y mucho hielo. Para llegar al punto donde tenía que encontrarme con él para filmarlo, tuve que escalar por una ruta realmente comprometida y fue peligroso. Preferiría no repetirlo nunca en mi vida. No puedes hacer la foto si mueres, así que tienes que saber cuál es tu límite. Mi límite no es el límite de Kilian, sin lugar a dudas.

¿Impresiona el aguante de Jornet?
Sabía que era el mejor, pero nunca le había visto ser tan tenaz durante tanto tiempo. En una carrera demuestra su velocidad. Pero esto era diferente. Un mes encadenando jornadas larguísimas con mal tiempo, pedaleando bajo la lluvia, haciendo cosas que no son nada divertidas. Muchos atletas muy talentosos habrían sufrido con algo tan física y mentalmente demoledor. Él simplemente se relajó y lo fue trabajando, día a día. Sabía que Kilian era duro, pero fue genial ver hasta qué punto lo era.
Con él todo parece fácil. ¿Esto es un problema para ti como fotógrafo?
Es un reto, sí. Siempre está sereno. Incluso cuando está sufriendo de verdad, no lo muestra. Nunca se queja. Pero eso hace que los momentos en que sí muestra emoción sean todavía más poderosos, porque sabes que de verdad está al límite. En una carrera de 160 kilómetros quizás no pasa nada. En treinta días, algo ocurre. Y cuando ocurre, tienes que estar ahí.
¿Cuándo decides que la montaña es el sujeto y cuándo lo es él?
La respuesta suele estar justo delante. Cuando hay un paisaje increíble, en una cresta con vistas infinitas, no puedes evitar fotografiar el entorno. Del mismo modo, cuando Kilian muestra emoción, debes mostrar su cara. De todos modos pasé muchos días detrás de él, fotografiando su espalda con las montañas de fondo, porque me encanta ese ángulo. Me recuerda lo pequeños que somos.
Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado"

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, ‘reels’ y ‘esenciales’: “Tranquilo, estoy acostumbrado”

Acompañar a Jannik Sinner un mediodía es como asomarse a las bambalinas de internet. Detrás de ese 'reel' o de ese 'short' donde el número uno escogerá con qué otro tenista se irá a cenar o cuáles son sus tres objetos esenciales de viaje, hay una coreografía perfecta en la que el número uno salta a toda velocidad de set en set para contestar preguntas y participar en actividades diversas. «Ya está. ¿Queréis alguna cosa más?», les pregunta a los jóvenes responsables de las redes sociales de la ATP con los que acaba de completar una suerte de test del tipo 'fuck, marry, kill'.

«Ahora seguimos», reclama al asombrado periodista de EL MUNDO en mitad de la vorágine. No hay problema, todo lo contrario. Igual que ocurre en la pista, hay algo fascinante en observar los movimientos de Sinner entre las cámaras: alcanza cada pregunta y cada propuesta con la serenidad de los elegidos. Pasa por allí Ben Shelton, que solo debe atender una entrevista, y se cachondea del tinglado. Intenta bromear con el italiano, hacerle reír frente a una cámara, pero éste está en modo trabajo.

Unos meses atrás, el equipo de Jannik Sinner se comprometió con este periódico a organizar una charla con el tenista en la previa del Mutua Madrid Open. Una conversación, un diálogo, una entrevista, ya saben. Los estándares de la profesión dibujan dos personas sentadas cara a cara, con una grabadora en medio. Pero la venta de derechos a televisiones de medio mundo y la producción constante de contenido han convertido un encuentro así en una quimera.

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDO

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDOJAVIER BARBANCHO

La entrevista tendrá lugar en los diez minutos de tránsito de Sinner desde el comedor del Mutua Madrid hasta el lago -donde le esperan las cámaras- y en los diez minutos de regreso. Parece lo contrario, pero la solución favorece la conversación -qué mejor que hablar paseando- y además permite al periodista vivir un par de horas en la piel del número uno del tenis mundial.

«No te preocupes, estoy acostumbrado», responde a quien escribe cuando le invita a tomarse un respiro entre compromiso y compromiso, porque el ejercicio mental agotaría a cualquiera. Tras la primera ronda de su entrevista con EL MUNDO (la única con un medio escrito), Sinner se sienta en un escenario oscuro montado por la ATP para grabar varios mensajes de esos que pueblan sus anuncios, entre ellos uno de felicitación al Mutua Madrid Open por su 25 aniversario.

Después atiende una rueda de prensa de cinco minutos organizada también a la carrera, sentado en un taburete en mitad de la zona VIP. Vienen luego tres preguntas de Movistar y tres de TVE, que por algo han pagado. Y en mitad de la ronda llegan los juegos.

El castellano de Sinner

De repente, Sinner se encuentra delante de una cartulina de DIN A1 con fotos de los veinticinco o treinta mejores tenistas del circuito y tiene que elegir a quién prefiere para esto y para aquello. De repente, una revista de moda le interroga por sus tres objetos imprescindibles de viaje. No es muy original en las respuestas -no haremos spoilers-, pero solventa ambos compromisos con la misma profesionalidad con la que despacha al resto de televisiones que le esperan. En una hablará italiano; en otra, alemán; en la última, inglés.

«Y ahora en castellano, ¿no?», bromea quien escribe, que sabe que el ganador de cuatro Grand Slam entiende el idioma y empieza a hablarlo. «No, no, aún no me atrevo, todavía tengo que mejorar», reconoce, antes de reconectarse a la entrevista y posar en un pispás para un par de retratos de este periódico. Hay que tener talento para ser el mejor tenista del mundo. Hay que tenerlo dentro y fuera de la pista.

Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre"

Jannik Sinner: “Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre”

Todavía no ha tenido tiempo de pasear por Madrid. Lo reconoce con pesar Jannik Sinner mientras recorre los pasillos de la Caja Mágica, donde el número uno del tenis mundial y estrella del Mutua Madrid Open permite que EL MUNDO le acompañe un par de horas en su apretada agenda de compromisos previos al primer entrenamiento en la pista Manolo Santana. «Tengo ganas de darme una vuelta, pero llevo sólo dos días aquí y estoy priorizando mucho el descanso, dormir el máximo posible para llegar bien al torneo», explica.

No prodiga las sonrisas, pero se expresa con una sensibilidad muy propia. El tópico del tenista-máquina resulta difícil de sostener: es un joven más cercano de lo que aparenta. «Soy un chico normal. Tengo una familia normal, tengo amigos normales. Todo esto [señala las cámaras de televisión] es un caos, pero lejos de aquí puedo escoger quién soy y con quién estoy. En realidad es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Rodeado de mi gente no tengo que pensarlo mucho para mantener los pies en la tierra».

¿Su seriedad es timidez?
Forma parte de mi método. Es mi manera de estar lo más concentrado posible en la pista. Sé que no hago muchos gestos a la grada, pero es la forma que he encontrado para competir. A mí me encanta jugar al tenis. No juego porque tenga que hacerlo, juego porque me divierte, aunque quizá no lo muestro tanto. Luego fuera de la pista disfruto mucho de la vida y de mi gente. Me siento más afortunado por la familia que tengo, los amigos que tengo, el equipo que tengo, que por mis títulos.
Ha empezado a hacer vlogs de su día a día en YouTube. ¿Quiere que el público le conozca mejor?
No soy de la generación de TikTok. Si me tengo que distraer durante un torneo llamo a algún amigo, juego a la Play Station o directamente miro YouTube un rato. Me gusta ver vídeos largos, donde hablan de temáticas diferentes, divulgación de ciencia o de geopolítica, también de cosas más profundas. El mundo está cambiando mucho y saber de todo es importante. También suelo ver entrevistas o vlogs de otros deportistas y me apetecía mostrar mis cosas también.
Cuando no está jugando, ¿puede disfrutar de la vida en los torneos?
Sí, sí. Cada semana vivo algo diferente, diferentes entornos, diferentes personas. Cada año vamos a las mismas ciudades, pero es agradable conocerlas cada vez más, descubrir nuevos lugares, explorar los sitios. Esa es la parte más bonita de la vida en el circuito.
¿Y la que menos?
Dar entrevistas es duro, no te lo puedo negar. Pero no es por hablar con los periodistas, es porque muchas veces te hacen la misma pregunta. Entiendo que es parte de mi trabajo e intento que no me quite energía.

Las aficiones de Sinner

Si está en su casa, en Mónaco, ¿qué le divierte cuando no entrena?
Estar con mis amigos y, cuando tengo unas horas libres, conducir. Después de los entrenamientos a veces cojo el coche y simplemente conduzco por las carreteras de allí. Sin rumbo, por placer. Si tuviera más tiempo me gustaría incluso ir a circuitos y practicar mi conducción. También soy un gran fan de la Fórmula 1, por supuesto, me encanta verla y más ahora con Kimi [Antonelli, líder del Mundial].

JAVIER BARBANCHO

Nació y creció en los Alpes italianos, donde sus padres aún regentan un refugio, el Rifugio Fondovalle. ¿Echa de menos la montaña?
Echo de menos esquiar, echo mucho de menos esquiar. Cuando era niño esquiar era una gran parte de mí como persona y me gustaría poder esquiar más. Cuando visito a mis padres, en invierno, lo sigo haciendo, sin pensar en las lesiones, porque lo necesito. Me da calma mental. No puedo resistirme a hacerlo, aunque puede haber riesgo. Esquiar también es parte de ese disfrute de la vida.

Su relación con Alcaraz

Es interesante porque viene de un entorno muy distinto al de su gran rival, Carlos Alcaraz. ¿Cree que le costará motivarse sin él en este Mutua Madrid Open?
El tenis necesita a Carlos y yo también necesito verle en el cuadro. Esa es la verdad. Es un poco diferente cuando él no está aquí. Verle lesionado no es lo que quiero y espero que vuelva lo antes posible. Especialmente espero que esté en Roland Garros. Pero el tenis también es así. Espero que nuestras carreras sean muy largas y a veces voy a saltarme algunos torneos y él a veces va a saltarse algunos. El deporte también tiene esa cara.
¿En la gala de los premios Laureus llegaron a hablar de su lesión?
No, no, es algo muy personal, muy privado. Todos pudimos ver que llevaba una férula de inmovilización y que estaba lesionado, pero no hablamos sobre ello.
Mantienen una relación muy cercana, pero la mayoría de las veces el éxito de uno depende del fracaso del otro. ¿Cómo saben de qué temas hablar y de qué no?
Obviamente no hablamos de todo. También es normal. No hablamos de temas desde un punto de vista personal. Hablamos de cosas generales y siempre es agradable pasar tiempo con Carlos. Es un chico muy amable, siempre lo ha sido. Pero hay cosas que los dos preferimos guardarnos para nosotros.

JAVIER BARBANCHO

No ha jugado mucho, pero... ¿Se siente apreciado aquí en España?
La verdad es que sí. Veo que los aficionados tienen mucha pasión y que puedo tener una buena conexión con el público. Entiendo que esa relación viene de Carlos y de la amistad que tenemos fuera de la pista. La gente se da cuenta de que es algo bonito y positivo, que no es impostado. A él le pasa lo mismo en Italia. Tengo ganas de aclimatar, de entender esta superficie y de sentirme cómodo. Recuerdo que cuando era niño vi algunos partidos aquí cuando la tierra batida era azul, partidos de Roger [Federer], por ejemplo. Como niño me parecía curioso.

Una evolución necesaria

Después de perder en el último US Open prometió cambios en su juego y ahora viene de ganar en Indian Wells, Miami y Montecarlo. ¿La transformación ya ha terminado?
Nunca va a terminar. Como tenista siempre intentas mejorar y siempre puedes aprender cosas nuevas. Todo el mundo hace lo mismo, no sólo yo. Incluso los que están en el fondo del ranking pueden jugar muy bien y cada detalle puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, en los últimos meses he trabajado mucho el saque, me he centrado en ello y sigo haciéndolo. La evolución debe seguir siempre, no hay una línea de meta.
La remontada de Alcaraz en Roland Garros el año pasado también se la tomó como un aprendizaje. ¿Nunca en su vida se ha dejado llevar por la frustración?
Creo que no. La derrota siempre es una oportunidad para ganar. Está claro que no siempre puedo pensar en positivo y estar feliz. Mentiría si dijera que lo hago. Pero lo más importante del deporte es entender lo que te ha ocurrido y tirar adelante. Eso es decisivo. Tienes mucho ganado si eres capaz de olvidar rápido los pensamientos negativos. Yo sé que todo depende de cómo te sientas como persona. Si te sientes bien, si no tienes problemas fuera de la pista, es un poco más fácil darle la vuelta a las derrotas.
Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Palidece el recuerdo de aquella Paula Badosa que, hace apenas un año, alcanzaba las semifinales del Open de Australia con un tenis de puro físico: potencia y control; fuerza y confianza. Hoy, después de otro parón por culpa de la maldita espalda, la española es otra. Aquellos golpeos han perdido velocidad y también lo han hecho sus movimientos, pero, sobre todo, le falta la seguridad que entonces tenía.

En su debut en el Mutua Madrid Open, ante Julia Grabher, número 107 del mundo, Badosa cayó este martes por 7-6(3), 4-6 y 6-0 tras dos horas y media de sufrimiento. No se le puede negar la intención, la lucha o la garra, pero su juego necesita una reconstrucción profunda.

"Siempre he salido de los momentos difíciles. El tenis está ahí y tengo que esperar a que la dinámica cambie. Cuando alguien ha sido una de las mejores jugadoras del mundo, todo puede cambiar en cualquier torneo. Estoy en un momento complicado, pero mantengo la fe", aseguraba Badosa, y esa esperanza es ahora su mejor arma.

Otra quizá ya habría bajado los brazos. Ante Grabher se pudieron ver todas sus carencias y, al mismo tiempo, todos sus deseos. Tan pronto dominaba los puntos como encadenaba errores por su falta de confianza. Llegó a mandar en el primer set antes de perderlo, resistió con todo en el segundo y se desmoronó en el tercero. Fue el cansancio, claro, pero sobre todo la tensión: querer y no poder.

El ranking, un problema

A diferencia de lo que ocurrió en su anterior parón, cuando regresó con rapidez e incluso volvió al Top 10 del ranking WTA, esta vez la recuperación se antoja más lenta. "Desde hace cuatro semanas, físicamente me siento bien. Estoy intentando recobrar la confianza y es cuestión de tiempo encontrarme a mí misma de nuevo", analizaba la española, que contó durante el partido con el apoyo de su amiga Aryna Sabalenka, número uno del mundo, presente en las gradas de la Caja Mágica.

EFE

Ahora, a Badosa le toca prepararse para la fase previa de Roland Garros, una exigente obligación tras no haber logrado entrar directamente en el cuadro principal. Su crisis la ha llevado hasta el puesto 103 del ranking, lastrada también por las cuatro derrotas consecutivas que acumula, lo que complica aún más su situación. Solo su fe puede devolverla a la gloria.

Del resto de la jornada destacó la victoria de Jessica Bouzas, que firmó un triunfo ante Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-1 para avanzar de ronda y confirmar su recuperación. También arrastra dudas de las últimas citas, pero parece lista para solventarlas. "Estoy muy contento, no me esperaba empezar tan bien. La Manolo Santana impone, pero estoy supercontenta de estar compitiendo en casa, ante mi gente. Siento el apoyo desde que entro al recinto, me motiva muchísimo", aseguraba.

Este miércoles será el turno del estreno del cuadro masculino, con el debut de Rafa Jódar frente a Jesper de Jong (sobre las 19.00 horas) o de Roberto Bautista ante Thiago Tirante (15.00 horas). Después de su excelente Conde de Godó, Jódar buscará aprovechar el apoyo del público madrileño para seguir ganando partidos y mantener su asombrosa escalada en el ranking ATP.

Alcaraz pone en duda Roland Garros: "Intento estar animado, pero los días se hacen largos"

Alcaraz pone en duda Roland Garros: “Intento estar animado, pero los días se hacen largos”

Roland Garros, en peligro. Después de una semana de pruebas en Barcelona y reposo en Murcia, Carlos Alcaraz reapareció ante las cámaras este lunes en la gala de los Premios Laureus del Deporte para confirmar aquello insinuado en el Conde de Godó: quizá no pueda jugar el próximo Grand Slam. El número dos del mundo sufrió una inflamación del tendón de la muñeca derecha con posible afectación del cartílago ante Otto Virtanen y el dolor todavía no remite.

Pese a que lleva cuatro días con medicación y una férula de inmovilización en la zona, la dolencia exige más reposo y los próximos pasos son inciertos. Es muy difícil que pueda competir en el Masters 1000 de Roma que empieza el próximo 6 de mayo y está por ver si puede hacerlo en el torneo parisino que arranca el 24 del mismo mes.

"La siguiente prueba va a ser crucial, que digamos. Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestras manos para que esa prueba salga bien. Estoy intentando ser positivo, estar animado, con paciencia, aunque estos días se están haciendo largos. No puedo dar un plazo para volver", sentenció Alcaraz en la alfombra ronda de la gala antes de llevarse el galardón a Mejor Deportista Masculino Internacional del año 2025 por delante de Jannik Sinner, Tadej Pogacar, Ousmane Dembelé y Marc Márquez

El caso de Del Potro

La retirada de Roland Garros sería un duro golpe para el español, que debería olvidar su sueño de ganar los cuatro ‘grandes’ en un año y prácticamente renunciar al número uno hasta 2027, pero evitaría males mayores. "Con suerte tendré una carrera muy larga, muchos años por delante y que fuerce en este Roland-Garros me puede perjudicar mucho para el futuro", reconocía Alcaraz.

La muñeca es una articulación esencial en el tenis y cualquier tipo de dolor es un obstáculo mayúsculo. Entre sesiones con su fisioterapeuta, Juanjo Moreno, el número dos del ranking ATP estudia casos como el sufrido por Juan Martín del Potro, que tuvo que recortar su carrera drásticamente por problemas en ambas muñecas. De momento, la operación está descartada, se espera que la lesión remita con medicación y reposo, y ese no está mal escenario. "Podría estar mejor, pero también podría estar peor", resumía Alcaraz en los premios celebrados en el Palacio de Cibeles de Madrid.