«¿Ha sido justo ahora? Qué duro. En este tipo de lesiones tienes que ir muy, muy lento. Carlos es el vigente campeón y como competidor yo siempre quiero jugar contra el mejor. Es una noticia triste. Espero que se recupere lo antes posible. No me lo esperaba», declaraba Jannik Sinner cuando, justo después de vencer en su debut en el Mutua Madrid Open ante Benjamin Bonzi, conoció la mala noticia.
Carlos Alcaraz anunció este viernes que se perderá el Masters 1000 de Roma y Roland Garros por culpa de la lesión en la muñeca derecha que sufrió en el pasado Conde de Godó. Después de una semana con la articulación inmovilizada, el español se sometió a una nueva prueba de imagen y con ella los médicos confirmaron el diagnóstico. Alcaraz sufre una inflamación en el tendón del dedo meñique de esa mano con afectación en el cartílago de la zona interna. Una lesión típica del tenis -también del golf o del béisbol- que pudo producirse por un traumatismo en su partido ante Otto Virtanen -se quejó de un movimiento doloroso en un resto- o simplemente por el sobreuso. En todo caso, una dolencia que le obliga a parar durante varias semanas.
«El borde cubital de la mano, donde está el meñique, no se articula directamente con el radio, sino a través del fibrocartílago triangular, que es una especie de menisco de la muñeca. Es una estructura clave porque estabiliza toda la articulación», cuenta Diego García-Germán, traumatólogo del Hospital Ruber Internacional de Madrid y director médico de la Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI). «Cada vez que un tenista golpea de revés, ese fibrocartílago sufre. Si padece una lesión por sobrecarga, la recuperación es un proceso complicado e incluso puede tener que someterse a una artroscopia para limpiar las partes inflamadas», añade el también traumatólogo Antonio Ríos, que fue responsable médico del Almería.
En los últimos días se ha podido ver a Alcaraz con dos tipos de férulas de inmovilización: una verdosa transparente -la que utilizó en la entrega de los Premios Laureus en Madrid- y una negra que deberá seguir llevando. También deberá tomar antiinflamatorios y someterse a sesiones de rehabilitación a cargo de su fisioterapeuta, Juanjo Moreno.
Precedentes preocupantes
«Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros, a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista. Es un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí», publicaba ayer el número dos en redes sociales, cuyo único objetivo ahora es recuperar su muñeca derecha al 100%. Una previsión optimista le sitúa en Wimbledon el próximo 29 de junio, pero estar o no en el tercer Grand Slam del año no será prioritario. Como avanzó el propio Alcaraz, lo más importante ahora es su físico.
Al contrario de lo que podría ocurrir con una sobrecarga muscular en un muslo -como ha sufrido en varias ocasiones-, una lesión en la muñeca supone un peligro para el futuro con demasiados precedentes conocidos. Tenistas como Juan Martín del Potro o Dominic Thiem vieron cómo sus carreras se acortaban por culpa de lesiones en esa zona y, pese a su amplio palmarés, Alcaraz todavía no ha cumplido los 23 años. No hay lugar, por ejemplo, para infiltraciones u otros procedimientos rápidos que le permitirían jugar un tiempo antes pero multiplicarían los riesgos.
Alcaraz deberá ahora trabajar su paciencia como nunca antes en su vida. De hecho, desde su eclosión en 2021, el español solo se había perdido un torneo grande: el Open de Australia de 2023, por una lesión en la pierna derecha sufrida mientras entrenaba en Navidad en la Ferrero Academy. Hoy el escenario es muy distinto. En reposo en casa de sus padres en Murcia, verá cómo transcurre la temporada de tierra batida sin participar en ella.
Tras su baja temprana de Barcelona y sus ausencias en Madrid, Roma y Roland Garros, no solo no habrá podido levantar su tercer título consecutivo en París y se le escapará la opción de completar el Grand Slam en un año, sino que también se alejará durante mucho tiempo del número uno en el ranking ATP. Al finalizar la gira, tendrá 9.960 puntos, mientras que Jannik Sinner cuenta ahora mismo con 13.400 y tiene margen de mejora. De hecho, el italiano es ahora el máximo favorito para levantar la Copa de los Mosqueteros, el único trofeo grande que le falta.






