Arbeloa y sus charlas en el "sofá gris" cuando alguien del Madrid no está contento: "Me importa más eso que las filtraciones de diferentes entornos"

Arbeloa y sus charlas en el “sofá gris” cuando alguien del Madrid no está contento: “Me importa más eso que las filtraciones de diferentes entornos”

El sofá gris del despacho de Álvaro Arbeloa fue el gran protagonista de la rueda de prensa previa al duelo contra la Real Sociedad, en el que el Real Madrid puede dormir líder de la Liga si consigue los tres puntos. Fue más importante incluso que Kylian Mbappé, que volvió a entrenar con sus compañeros después de estar dos días ejercitándose en solitario por molestias en la rodilla izquierda y apunta a la convocatoria del sábado. El sofá gris, "cómodo y maravilloso", según el técnico, es donde se sienta el salmantino con sus futbolistas "cuando no están contentos".

El entrenador respondió así al ser cuestionado por la situación de Dani Carvajal, que apenas ha disputado 15 minutos en dos encuentros desde que volviera de su lesión a principios de enero. Una situación que Arbeloa amplió a todo el vestuario. "Un jugador que no tiene los minutos que le gustaría pues no entendería que estuviera feliz con su situación. Todos quieren sumar dentro del campo y sentirse importantes. Les animo a trabajar cada día, y cuando uno no esté contento, viene al sofá gris. Siempre desde la unidad del grupo y anteponiendo el interés del equipo al individual, como está siendo en todos los casos", explicó el técnico, que mandó una indirecta a los famosos entornos. "Todos tienen la puerta abierta para hablar, muchas veces vienen ellos y otras les llamo yo. Intento hablar con todos de todo, eso me importa más que determinadas filtraciones de diferentes entornos. Quiero una buena relación con los jugadores y cuanto más cercana, mejor", declaró.

Arbeloa reconoció que habla todas las semanas "con casi todos los futbolistas" del Madrid, y que le gusta mantener esa cercanía. "Me gusta hablar tanto con Carvajal como con sus compañeros, aprovecho todas las semanas para hablar con casi todos ellos, tengo un sofá gris maravilloso y bien cómodo donde nos sentamos y hablamos. Me gusta saber qué sienten y qué piensan y que sepan lo que pienso yo", insistió, y reconoció que Carvajal "tiene que demostrar su nivel jugando".

"Dani está cada vez mejor, ha sumado otra gran semana de entrenamientos y el máximo interesado en que esté a su mejor nivel soy yo. Le veo cada vez más cerca de su mejor nivel, lo tiene que demostrar jugando y lo hará pronto", añadió.

El técnico también se refirió a la cena que celebró la plantilla el miércoles en un restaurante del centro de Madrid. "Me gusta verles unidos, que es una de las cosas en las que más he insistido en estas semanas. Hemos entrenado fenomenal, les veo concentrados a todos, así que cenen todas las veces que quieran. Yo las echo de menos", admitió.

La intrahistoria del final de la Superliga: la reunión entre Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi, la amenaza de los 4.000 millones, la soledad del Madrid...

La intrahistoria del final de la Superliga: la reunión entre Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi, la amenaza de los 4.000 millones, la soledad del Madrid…

El 19 de abril de 2021, Real Madrid, Barcelona, Atlético, Milan, Arsenal, Chelsea, Inter, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham anunciaron la creación de una nueva competición de clubes en Europa: la Superliga. Una alternativa a la Liga de Campeones liderada por el conjunto blanco y en la que su máximo mandatario, Florentino Pérez, aparecía como primer presidente. Casi cinco años después (58 meses), ese proyecto que empezó con 12 clubes se ha diluido hasta la soledad del Madrid, abandonado mediáticamente por los ingleses en las primeras horas de la guerra con UEFA, por la Juventus más adelante y por el Barcelona esta misma semana. En su batalla judicial contra el organismo de Alexander Ceferin, Florentino y el Madrid encontraron este miércoles una paz que, en plena vorágine bélica, suena en parte a rendición.

Una bandera blanca judicial y mediática conseguida tras ir perdiendo aliados y tras nueve meses de conversaciones, presiones y amenazas, en la que los blancos han decidido poner en pausa su reclamación de 4.000 millones de euros por daños y prejuicios y que está condicionada a que «se implemente un acuerdo definitivo», según el comunicado a tres bandas emitido ayer por el Madrid, la UEFA y la Asociación de Clubes (EFC). Un texto, unos últimos meses y un futuro acuerdo que hay que analizar al detalle.

En la comida de Navidad con los medios de comunicación, celebrada el pasado diciembre en Valdebebas, Florentino aseguraba que «no vamos a renunciar a los cuantiosos daños y prejuicios que nos debe la UEFA por la Superliga. Vamos a reclamar». ¿Qué ha cambiado?

Mesa de negociación

En el momento de ese discurso, en el que seguía manteniendo las armas en alto, el presidente del Madrid ya se sentaba en una negociación a tres bandas con Ceferin y Al-Khelaifi para tratar de llegar a un punto de encuentro en este lustro de trincheras. Incluso el Madrid felicitó al PSG y a su presidente por la Copa Intercontinental conquistada por los franceses a final de año. Mensajes que ahora cobran especial sentido.

Esa mesa de negociación, en la que no ha estado presente Joan Laporta ni ningún representante del Barcelona, ha sido el punto de inflexión para lograr una paz que hace tres meses parecía imposible. Y es que durante todo 2025, representantes del Madrid, de la Superliga y de la UEFA se reunieron sin éxito en ocho ocasiones en mitad de las sentencias judiciales. Anas Laghrari, hombre de confianza de Florentino, y José Ángel Sánchez, director general del club, fueron las voces del Madrid, mientras que Teodoro Teodoridis, secretario general de la UEFA, representó al ente de Ceferin y Bernd Reichard, como CEO, a A22. No hubo acuerdo.

Mientras, los juzgados daban la razón a los intereses del Madrid, aunque el club seguía mediáticamente solo en esa batalla. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y la Audiencia Provincial de Madrid publicaron sentencias que confirmaban el «abuso de posición dominante» de la UEFA al no permitir la creación de nuevas competiciones. Dos sentencias que abrían la posibilidad a una demanda multimillonaria. Ya no se hablaba de la Superliga, sino de dinero.

AP

Así que el 21 de noviembre, A22 inició los trámites para las demandas por daños y prejuicios, que podrían alcanzar los 4.000 millones de euros. En mitad de dicha mediación, los representantes en la mesa de negociación cambiaron. Ya no eran segundos espadas y sí los máximos responsables: Florentino, Ceferin y Al-Khelaifi. A la UEFA no le compensaba ni una posible multa ni una guerra constante contra el Madrid, y los blancos, asumido ya que su nueva competición no se iba a crear, no podían estar constantemente aislados y en pelea con la mayoría de las instituciones.

"Un acuerdo de principios"

Así se ha llegado a ese «acuerdo de principios», como se dice en el comunicado, una extraña definición usada y anunciada para que el Madrid ponga en pausa la reclamación millonaria y detenga las trincheras mientras sigue la mesa de negociación. «Hasta que lleguemos a ese acuerdo, no se renuncia a nada. Todo está condicionado a ese futuro acuerdo», admiten en el Bernabéu, aunque de puertas para fuera la imagen es otra.

Fuentes consultadas por este periódico en la UEFA, en el conjunto blanco y en A22 admiten que ahora se abre «una nueva ventana de diálogo». Una nueva mesa de negociación, pero dentro de la burbuja de la UEFA y no en la trinchera. Ahí, y ya sin la pretensión de crear una competición pero con la multa en el horizonte, desde Chamartín quieren que UEFA sea «mucho más dura» en el Fair Play Financiero, que «mejore» el actual formato y que la competición se emita a través de una plataforma de streaming accesible para todo el mundo, gratuita o a bajo precio, como la usada en el Mundial de clubes. Lo mismo que han querido estos meses cuando la Superliga, todavía herida, seguía viva.

Pero todos estos cambios, se realicen o no en un futuro, ya serán parte de la Champions, no de la Superliga. «Sin la presión del Madrid la Champions no hubiera cambiado», insisten en Valdebebas, pero la toalla de la Superliga está en el suelo.

El laberinto de Nico Williams y su pubalgia: expertos que se marchan, la necesidad del Athletic, el Mundial...

El laberinto de Nico Williams y su pubalgia: expertos que se marchan, la necesidad del Athletic, el Mundial…

Nico Williams, titular esta noche en el derbi vasco de semifinales de Copa del Rey, es el nombre propio de la temporada en el Athletic Club y uno de los futbolistas a los que se sigue más de cerca en la Federación Española de Fútbol. En Bilbao por su salario, renovado al alza en verano, y por un curso que se ha puesto cuesta arriba por la eliminación en Champions y por la irregularidad en Liga. Y en Las Rozas por la preocupación de cara al próximo Mundial. Siempre con el nombre de Nico pegado al de una lesión que da miedo a los futbolistas por su difícil solución: la pubalgia, cuyo único tratamiento suele ser el descanso.

El delantero lleva jugando con dolor en la zona de la ingle desde el final de la temporada pasada. Se exprimió para acompañar al Athletic a puestos Champions después de ser parte de la España campeona de Europa, pero este curso los dolores han ido a más hasta el punto de condicionar su día a día y de permitirle disputar sólo una vez dos partidos completos de manera consecutiva: en diciembre, contra el Atlético en Liga y el PSG en Champions. En los demás, o se ha quedado en el banquillo o no los ha terminado.

De hecho, sólo ha podido disputar tres de los ocho encuentros de la liguilla de Champions, una ausencia clave en el devenir de los rojiblancos, y en Liga sólo ha jugado tres partidos completos sumando cuatro goles y tres asistencias, números que están lejos de lo que aportaba en años anteriores (5 y 13 en el curso 23-24, por ejemplo).

Renovación por ocho temporadas

Por si fuera poco, la situación se ha complicado todavía más, obligando al Athletic y al futbolista a elegir las 'guerras' en las que debía pelear. No jugó en las semifinales de la Supercopa contra el Barça, pero sí una semana después en Copa contra la Cultural. Jugó ante el Mallorca en Liga, pero paró contra el Atalanta en Champions antes de salir media hora ante el Sevilla, donde sintió bastante dolor, para volver a quedarse fuera en Europa en el decisivo duelo ante el Sporting de Lisboa. Tres días después, fue titular en el derbi vasco de Liga, participó 20 minutos en Copa contra el Valencia y recuperó la titularidad en Liga contra el Levante.

Ernesto Valverde ha ido dosificando al futbolista y a sus dolores dentro de una situación que trae de cabeza al jugador, a su entorno, al club y a los preparadores que han trabajado y trabajan con él. Un día a día problemático en la que hay demasiados intereses cruzados. El Athletic, que paga su sueldo y que le renovó en verano por ocho temporadas más a razón de diez millones por curso, le necesita más que nunca, y Nico se ve en la obligación de ayudar hasta el límite a pesar de que en condiciones normales, que no son las actuales, lo ideal sería parar durante varias semanas e incluso haber pasado por el quirófano antes.

Pero eso, claro, sería no pensar en el presente, algo que el Athletic, 10º en Liga con seis puntos sobre el descenso y a seis de Europa, no se puede permitir. En San Mamés no se quiere oír hablar del Mundial y se exprimen las opciones para tratar al futbolista sin necesidad de un parón demasiado extenso. Una decisión que, según ha podido saber este periódico, ha provocado las idas y venidas de expertos en la lesión, que consideran que lo mejor es parar pero cuya respuesta choca de frente con los intereses del club. Tanto que algunos han durado menos de un mes trabajando con el jugador.

Nico Williams, calentando en Mestalla.

Nico Williams, calentando en Mestalla.Ana EscobarEFE

«Se ha visitado a cuatro especialistas y no ha funcionado el tratamiento aplicado», reconoció hace unos días Mikel González, director general del Athletic. «Estas pubalgias no se suelen operar porque puede ser de tres a seis meses de baja y no te garantizan resultados. Descartamos la operación», resumió, insistiendo en que Nico está poniendo «su compromiso con el Athletic por encima del Mundial». «Sabe que está jugando limitado, pero antepone el club a otras cosas», añadió. En la Federación, mientras, dan por hecho que no podrán contar con él a su mejor nivel durante la Copa del Mundo, y calculan su descanso durante los primeros días del torneo para tirar de él en las eliminatorias.

La realidad de Nico es similar a la que vivió Unai Simón antes de la última Eurocopa. Jugó con dolores en la muñeca durante el curso y el torneo y se operó después, ya sin la presión del club y de la selección. La pregunta es si es mejor un Nico limitado o un Athletic sin Nico durante un tiempo. La temporada dirá.

El "vergonzoso" desastre eterno del Rayo Vallecano: éxito deportivo con agua fría, hongos en el césped y sin invertir los 30 millones de CVC

El “vergonzoso” desastre eterno del Rayo Vallecano: éxito deportivo con agua fría, hongos en el césped y sin invertir los 30 millones de CVC

«Es una vergüenza. No podemos más». Los jugadores de un equipo de fútbol de la Primera División de España envían estos mensajes porque se tuvieron que acercar a su estadio para comprobar el estado del césped un día antes del partido que tenían agendado. No se fiaban del todo, vieron que había razones para sus dudas y terminaron haciendo un comunicado contra la presidencia de su club. Se han duchado en muchas ocasiones con agua fría, han tenido que entrenar a una hora de su ciudad deportiva por las «deficiencias» en las instalaciones, tanto en el interior como en el exterior de las mismas, han recibido algunas nóminas con retraso... Es el «desastre» continuo del Rayo Vallecano, una entidad que este año está jugando la Conference League, la tercera competición de Europa, que lleva cinco temporadas seguidas en la Liga y que en los últimos balances económicos ha dado beneficios.

Nada de ese éxito deportivo parece arreglar la situación institucional del conjunto presidido por Raúl Martín Presa, encajado en el ojo del huracán desde hace ya demasiado tiempo por el vestuario y la afición. El aplazamiento del encuentro del pasado sábado contra el Oviedo ha sido la gota que parece haber colmado el vaso de los futbolistas y los seguidores. «El terreno de juego no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad», apuntó la Liga como razón de la suspensión del duelo. Unos días antes, Pep Chavarría, lateral izquierdo del conjunto vallecano, ya había advertido ante la televisión que el césped de Vallecas era «una vergüenza». «No podemos jugar aquí», insistió.

Unas declaraciones que después tuvieron su eco en el comunicado de la plantilla a través de AFE tras meses de reclamaciones internas a Presa. «Durante la pretemporada, la plantilla estuvo tres meses sin poder entrenar en nuestra ciudad deportiva debido al mal estado de los campos. En el último mes, el estado del césped del estadio ha sido claramente deficiente», puntualizó el grupo en ese texto, refiriéndose a que durante las primeras semanas de temporada tuvieron que entrenar en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas por un hongo que había en la ciudad deportiva. En el comunicado también recordaron las «deficiencias en las instalaciones, como la falta de agua caliente en las duchas, una limpieza que no siempre ha sido la adecuada y unas instalaciones obsoletas».

Para que se hagan una idea, en pleno 2026 en el Estadio de Vallecas no hay conexión wifi en las cabinas de prensa o en la grada, algo que no sucede en otras ligas o torneos profesionales de fútbol, baloncesto o tenis en nuestro país. Presa, mientras, echa balones fuera pidiendo en público la necesidad de tener un nuevo estadio, seguramente lejos del centro de Vallecas, donde está ahora el campo. Una idea que encuentra el rechazo rotundo de su afición. «La propietaria del campo es la Comunidad. El Rayo tiene que salir de este campo, como se quede aquí, muere», aseguró el presidente hace sólo unos días.

Pero esa necesidad económica en la que insiste Presa choca directamente con los movimientos (o la falta de ellos) de la directiva del Rayo a la hora de buscar y generar nuevos ingresos. Uno de ellos llama especialmente la atención. El Rayo forma parte del grupo de equipos españoles que se adhirieron al acuerdo con CVC, pero no ha recibido ninguna cantidad por no haber cumplido con los requisitos para ello, que básicamente son los de plantear un proyecto en el que invertir las cantidades, que se estiman en unos 30 millones de euros. Así que mientras otros clubes mejoran sus ciudades deportivas o sus estadios gracias al dinero del famoso Plan Impulso, los vallecanos siguen en el punto de partida.

Arbeloa, del Mbappé-Cristiano a la situación de Carvajal: "No voy a correr ningún riesgo con él. Le queda menos"

Arbeloa, del Mbappé-Cristiano a la situación de Carvajal: “No voy a correr ningún riesgo con él. Le queda menos”

Lleva 23 goles en las 23 jornadas de Liga. 22 en su caso tras perderse el duelo contra el Betis a principios de enero. A gol por encuentro, un promedio que no se ve en la Liga desde los años de Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Quizás por el recuerdo de los años que compartió con el portugués, a Arbeloa se le apareció en la mente su excompañero a la hora de analizar el momento de Kylian Mbappé. «Pensamos que no íbamos a ver nada igual que Cristiano y parece que Mbappé va por ese camino. Parecía que lo de Cristiano era de extraterrestre, pero Kylian tiene condiciones para seguir su estela. Nunca sabes si lo podrá superar porque Cristiano estuvo muchos años, pero si alguien puede es Kylian», aseguró el técnico.

El francés sentenció al Valencia con el 0-2 anotado en el descuento y dejó al Madrid de nuevo a un punto del Barça tras una noche cómoda pero con algo de tensión en Mestalla, hasta que Carreras adelantó a los blancos e inclinó el duelo hacia el banquillo visitante.

«Sabemos que venir a Mestalla es como ir al dentista, por la exigencia y por la necesidad que tenían ellos. Habíamos conseguido aquí sólo tres victorias en los últimos 11 años, así que sé la dificultad que tiene», admitió Arbeloa, que con los cambios en los laterales terminó con los experimentos del día del Rayo, cuando situó en los carriles a dos centrocampistas, Valverde y Camavinga. Ese detalle, que en el caso del francés no convence demasiado en la dirección del club, quedó aparcado en Valencia, donde David Jiménez y Carreras fueron los titulares.

«Soy consciente de que Fede donde es feliz es el en el centro del campo, es donde más partido le podemos sacar», reconoció el técnico sobre el uruguayo. Y es que sorprendió Arbeloa en la alineación, situando en el lateral derecho al canterano Jiménez y dejando en el banquillo a Carvajal y Alexander-Arnold, de vuelta el británico a la convocatoria después de dos meses lesionado. La decisión del técnico envió a Valverde al centro del campo y volvió a confirmar las dudas que existen sobre el nivel físico actual de Carvajal, que ni siquiera calentó.

Este periódico informó el miércoles que el lateral español lleva días repitiendo en Valdebebas que se siente «listo» para tener minutos, pero el entrenador salmantino sólo le ha dado 29 minutos en el último mes, un rato contra el Albacete en Copa y otro contra el Mónaco en Champions, dejándole sin jugar en los últimos cuatro encuentros. A pesar de las ganas del capitán, los servicios médicos apelan más a la cautela, preocupados por la inflamación que sufre su rodilla con los minutos.

«A Dani le voy viendo cada vez mejor en los entrenamientos. No pienso correr ningún riesgo con él. Dentro del vestuario no tengo que contar su importancia, es el primero que da una palabra siempre antes de los partidos y es importante tener una referencia como él. Estoy seguro que encontrará su mejor nivel con paciencia y trabajo. Le queda menos para ser más relevante», explicó Arbeloa en la sala de prensa. Tras el partido, el defensa se quedó hablando en el césped con Antonio Pintus.

La nota positiva fue Carreras, que se sacó la espina del último mes. El lateral izquierdo falló una ocasión clarísima en el último segundo de la final de la Supercopa contra el Barça, sufrió en Lisboa contra el Benfica y no disputó ni un minuto ante el Rayo, pero marcó el gol decisivo del duelo ante el Valencia. Vio un hueco en el área rival, aprovechó un ligero rebote tras un slalom y batió a Dimitrievski para poner por delante al Madrid. Fue su segundo gol con la camiseta blanca, repitiendo el rival contra el que había anotado el primero en la primera vuelta, un Valencia que queda «muy jodido», en palabras de su capitán Gayà.

De los 21 años de la futbolista Silvia Lloris a los 87 del alpinista Carlos Soria: "Lo importante no es llegar a la cumbre, es volver a casa"

De los 21 años de la futbolista Silvia Lloris a los 87 del alpinista Carlos Soria: “Lo importante no es llegar a la cumbre, es volver a casa”

El deporte puede ser un hobby, eso que hacemos antes o después de trabajar, la carrera de media hora por el parque, el gimnasio, el partido con los amigos... El deporte es la última sección en los informativos de televisión o en los periódicos, pero en él se esconden cosas que son parte de la vida, de la familia, de la educación y del trabajo. Las victorias y derrotas, el esfuerzo, el fracaso o las dudas son palabras intrínsecas a los jóvenes y al deporte, por eso en Future Makers, el foro de EL MUNDO dedicado a dar voz a las nuevas generaciones, no podía faltar una mesa que diera un altavoz a algunos referentes del sector.

Luis de la Fuente, entrenador de la selección española de fútbol, abrió el evento junto a Joaquín Manso, director del periódico, y 24 horas después el veterano alpinista Carlos Soria y la jugadora del Atlético de Madrid Silvia Lloris, campeona del mundo sub'20 y de Europa sub'19, fueron los protagonistas de la charla Diálogo intergeneracional, patrocinada por Amazon y celebrada en la Casa Encendida de Madrid.

Este foro, desarrollado en colaboración con The European House Ambrosetti, es posible gracias al apoyo de Amazon, Astrazéneca, Cunef, EY, Fever, Fundación La Caixa, Generali, Glovo, Marina de Empresas, Philip Morris y Telefónica.

«Nuestra generación es atrevida y tiene ganas de romper barreras. Es una generación valiente», admitió Lloris, una de las futbolistas con mayor protección de todo el país, nacida en El Palmar, amiga de Carlos Alcaraz desde la infancia y que debutó a los 16 años con el Levante en Primera División. Silvia es heredera de la España campeona del mundo en 2023, un equipo liderado por Alexia Putellas, Jenni Hermoso o Aitana Bonmatí que provocó una rebelión contra Luis Rubiales, en ese momento presidente de la Federación Española de Fútbol, bajo el lema #SeAcabó. «Gracias a ellas puedo disfrutar del fútbol y vivir de esto. Hay una palabra que me gusta mucho y es rebeldía. Romper barreras, que se hable de fútbol femenino y que el país nos apoye», explicó.

El director de EL MUNDO, Joaquín Manso, durante su charla con el seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente.

El director de EL MUNDO, Joaquín Manso, durante su charla con el seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente.ELENA IRIBAS

A sus 21 años, sus palabras se cruzaron con las de Carlos Soria, que justo el jueves cumplió 87 años, recibiendo la felicitación y el cántico de todo el público. El alpinista reflexionó sobre los sentimientos que ha ido teniendo en las cumbres de los 14 ochomiles que ha subido en su vida, el último el pasado mes de septiembre, cuando se convirtió en la persona de mayor edad en alcanzar la cima de una montaña de esa altitud. «Es una barbaridad que no volveré a hacer», reconoció, y lanzó un mensaje hacia las nuevas generaciones que es transversal al deporte y a la vida. «Hay que llegar poco a poco a tus objetivos, a la cima, pero luego mantenerse no es fácil. Yo soy un bicho muy raro. Hay que tener sentido común y adaptarse a las circunstancias, sin rendirse nunca, pero sin olvidar que lo importante no es llegar a la cumbre, sino llegar a casa».

Soria, que empezó a escalar a los 15 años en una España «muy diferente a la que es ahora», cree que los jóvenes tienen un momento «maravilloso» para vivir a pesar de las dificultades. «Yo me crié en una España de miseria y avanzamos hasta una España que está mucho mejor. Yo dejé el colegio a los 11 años y el deporte me ha permitido conocer mucho mundo, países y gentes, algo que yo no me esperaba. A los jóvenes les digo que hay una edad para cometer errores y para hacer tonterías, pero que nunca lo hagan sin darse cuenta de ello. Y también me gustaría decirle a los padres que hay que soltar la mano, dejar que los jóvenes hagan su vida y que la disfruten. Hay que ayudarles y no estorbarles. El tiempo no vuelve y hay que aprovecharlo».

"Hay que dejar que los jóvenes hagan su vida y que la disfruten. Hay que ayudarles y no estorbarles"

En un momento en el que la sociedad vive de la inmediatez, de los vídeos cortos, los mil viajes antes de los 30 años o de las entradas agotadas para todos los conciertos, el fútbol también sufre esa agonía. «Yo cuando gané el Mundial sub'20 ya estaba pensando en el siguiente objetivo, a veces no te paras a pensar y necesitas gente que te ayude también. Hay que disfrutar de cada momento», argumenta Lloris, que a la vez que juega en la liga y en la Champions también estudia un Grado Superior de Educación Infantil: «El fútbol está bien, claro, pero hay que tener siempre una segunda opción, eso es algo en lo que mi familia siempre me ha insistido».

Luis de la Fuente, por su parte, recalcó la importancia del trabajo y de que «nadie te regale nada». «La vida te pone a prueba y hay que saber adaptarse a los tiempos. La palabra suerte sólo la utilizan los mediocres que quieren desprestigiar a aquellos que tienen éxito», reflexionó el seleccionador nacional.

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

El abanico que se abre sin Bellingham en el Madrid de los intocables

La última vez que Jude Bellingham estuvo de baja por lesión, el Real Madrid ganó seis partidos de forma consecutiva. El dato es tan oportunista como objetivo, y explica que a veces no son necesarias todas las estrellas para hacer funcionar un universo. Lo supo el conjunto blanco en el Mundial de clubes, cuando llegó hasta semifinales sin contar con Mbappé como titular. La falta de uno de sus principales futbolistas es una desgracia, pero a la vez una oportunidad para el sistema, para sus secundarios y para las rotaciones del entrenador. En Estados Unidos le tocó a Gonzalo y durante la baja del inglés a comienzos de curso explotó Arda Güler. Ahora, con un mes por delante sin el británico y habiendo recuperado a algunos lesionados, a Álvaro Arbeloa se le abren todas las opciones que no ha tenido durante enero.

Valverde, Bellingham, Vinicius y Mbappé han sido intocables para el técnico desde su llegada. En la teoría y en la práctica. En sala de prensa ha repetido una y otra vez que "son los líderes del equipo" y que "quiero que estén en el campo siempre", una reflexión contraria a lo que veíamos con Alonso durante los primeros meses de la temporada, hasta que Vinicius protagonizó un enfado mayúsculo en el clásico que terminó con las rotaciones y sustituciones que estaba haciendo el tolosarra. A partir de ese momento, los cuatro se convirtieron en insustituibles. Valverde por necesidad en el lateral, lesionados Carvajal y Alexander-Arnold, y los otros tres por decisión de los técnicos a pesar de la multitud de opciones que había en su banquillo.

Con Arbeloa, salvo en Albacete donde no convocó a Bellingham ni a Mbappé, los cuatro han jugado todos los minutos hasta que el inglés se lesionó en el último encuentro ante el Rayo. "Cuantos más minutos puedan estar, mejor. Son capaces de desequilibrar un partido en cualquier minuto. Habrá gente que no sea del Madrid que no quiera que estén en el campo, pero imagino que los aficionados querrán que sus jugadores estén siempre en el campo. Vinicius, Mbappé, Bellingham y Valverde a nivel mundial puede que estén entre los 10 mejores y tienen toda mi confianza", dijo en rueda de prensa.

Seis partidos sin cambio

Esas decisiones tan rotundas han dejado la rotación ofensiva del Madrid bajo mínimos y cuando los cuatro delanteros, Bellingham incluido, no han hecho un buen trabajo defensivo, han partido al equipo en las transiciones, asentando la idea de que el sistema agradece la falta de una de las cuatro piezas ofensivas y la inclusión de un centrocampista más, como Güler, o de otra pieza distinta que se sacrifique más, como Gonzalo.

En estos seis partidos de Arbeloa, Mastantuono y Rodrygo -que estará ausente dos semanas por lesión- se han repartido la banda derecha, Brahim ha actuado como interior cuando ha salido y Güler ha sido el gran sacrificado en las segundas partes de la mayoría de encuentros, haciendo público su enfado en Lisboa: "Siempre yo, siempre yo", repetía hacia el banquillo. Todo porque Vinicius, Bellingham y Mbappé eran insustituibles. Sin el inglés, y con la recuperación de varios defensas, el abanico se abre como nunca.

La primera oportunidad aparece en Mestalla, donde parece que Fede Valverde volverá al centro del campo tras el regreso de Alexander-Arnold y la mejoría de Carvajal, que insiste en Valdebebas que está "listo" para aportar a pesar de la cautela que piden los servicios médicos del club. El uruguayo vuelve al eje del equipo junto a Tchouaméni, que no necesitará ser central porque Rüdiger regresa a la rotación de la defensa junto a Asencio y Huijsen. Teniendo ahí al sudamericano y al francés, se empuja a Güler hacia la mediapunta, donde brilló en las primeras semanas de la temporada asistiendo a Mbappé, y se le aleja del doble pivote, donde ha sufrido en transiciones defensivas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.

Arbeloa, durante su rueda de prensa del sábado en Valdebebas.EFE

Queda por ver qué hace Arbeloa con el lateral izquierdo. El Madrid rechazó la cesión de Fran García al Bournemouth en los últimos días del mercado de invierno y lo hizo casi como mensaje a su entrenador. La dirección le quiere como suplente de Carreras y prefiere ver a Camavinga, que jugó en el carril zurdo ante el Mónaco y el Rayo, en el centro del campo, una situación que sin Bellingham es más fácil de gestionar para Arbeloa.

En Mestalla tampoco estará Vinicius, sancionado, así que el técnico podría juntar a sus cuatro centrocampistas estrella sin miedo a sentar a nadie que tenga excesivo peso en el grupo: Tchouaméni, Valverde, Güler y Camavinga, tres de los defensas del equipo ante el Rayo, podría estar en el rombo del centro del campo, con Mbappé arriba acompañado por Brahim, Gonzalo o Mastantuono.

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

El misterio de Carvajal: entre sus ganas y la cautela de los médicos

Quedan 130 días para que España debute en el Mundial el próximo 15 de junio; 114, aproximadamente, para que comience la concentración de la selección en Las Rozas y entre 106 y 110 para que Luis de la Fuente anuncie la lista de convocados para el torneo. Resumiendo, los futbolistas que quieran sumar papeletas para subirse al avión camino de Estados Unidos, México y Canadá tienen unos 100 días para demostrar que merecen un sitio. Esa es la contrarreloj que agobia a Dani Carvajal, cuya situación deportiva actual está más cerca del misterio que de la realidad tras su grave lesión de rodilla y los problemas sufridos durante su vuelta a los terrenos de juego.

El capitán del Real Madrid lleva un mes entrando en las convocatorias de Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa, llamado a filas desde el 4 de enero contra el Betis. A partir de esa fecha, el Madrid jugó nueve partidos en los que el español sólo disputó 29 minutos en dos citas, 14 contra el Albacete en la Copa del Rey y 15 ante el Mónaco en la Champions. En los demás, ni el tolosarra ni el salmantino vieron adecuada su presencia en el césped a pesar de las dificultades que pasaron en tardes y noches como la del Benfica, Rayo, Villarreal o Levante.

Los duelos ante Atlético y Barcelona en la Supercopa de España quizás llegaron demasiado pronto para el defensa de Leganés, pero en las últimas semanas el lateral se encontraba ya mucho mejor. Creía que podía aportar, pero ha tenido que ver los toros desde la barrera, centrado en el móvil en Lisboa, avisando de los resultados de los rivales y actuando como capitán antes y después en el vestuario en mitad de la pequeña crisis de juego y sensaciones que vive el Madrid, pero siempre lejos del campo.

En Valdebebas, el defensa repite a compañeros, entrenadores y directivos que se encuentra bien y «listo» para tener más minutos, pero los servicios médicos del conjunto blanco llaman más a la cautela y durante este mes han recomendado que la rodilla del español todavía no estaba preparada para tener tiempo de juego con excesiva continuidad, y menos todavía con partidos entre semana y tan exigentes.

El regreso de Rüdiger y Trent

El partido de Mestalla aparecía como su mejor opción hasta ahora, pero la urgencia de victorias en la que vive el conjunto blanco desde hace semanas obliga a Arbeloa a no dudar, y el regreso de otros lesionados no ayuda a las intenciones de Carvajal. Rüdiger y Alexander-Arnold están ya recuperados de sus lesiones y volverán a la lista de también contra el Valencia, así que las posibilidades del español se han reducido un poco.

«Necesita entrenamientos y minutos para que la rodilla gane movilidad y fuerza», admiten fuentes cercanas al vestuario del Madrid, donde la conversación también se está dirigiendo hacia la finalización del contrato del futbolista, que termina el próximo 30 de junio. Ambas partes han estado de acuerdo en esperar a ver el nivel que podía dar Carvajal en estos meses para saber el contexto de la negociación y de la renovación. Así que la palabra es la misma: misterio.

«Vengo de un proceso complejo, de una lesión muy grave. Realmente, lo que quiero es entrenar y disfrutar jugando. Tengo que jugar, ver el nivel que puedo mostrar sobre el terreno de juego y si el club y yo estamos en la misma línea, no habrá ningún tipo de problema», comentó Carvajal en Arabia Saudí, donde fue el protagonista de la rueda de prensa previa a la semifinal contra el Atlético. «Tengo seis o siete estructuras de la rodilla que han tenido que ser retocadas. No ha sido sencillo, pero vamos por buen camino», añadió.

Todo empezó en octubre de 2024

La cronología de esa rodilla derecha de Carvajal obliga ir con pausa. El 5 de octubre de 2024, se rompió el ligamento cruzado anterior, el colateral externo y el tendón poplíteo. Volvió a jugar el 9 de julio de 2025, 277 días después. El 27 de septiembre del año pasado sufrió una lesión en el sóleo, también de su pierna derecha, que le tuvo un mes de baja. Y el 26 de octubre, después del clásico, se le detectó la presencia de un «cuerpo libre articular» en la misma rodilla derecha, la operada.

Un cuerpo libre articular, para que se entienda, es un trozo de superficie que se suelta de la articulación, se mueve libremente por ella y puede llegar a provocar su bloqueo. Ese es el miedo de los servicios médicos del Madrid, que temen una nueva lesión en caso de que acumule demasiados minutos y aconsejan primero ganar músculo y movilidad poco a poco para evitar la inflamación.

Pero esa pausa se cruza de lleno con las ganas que tiene Carvajal de disputar el Mundial. Sabe que es su última oportunidad, que sería uno de los capitanes, que es uno de los jugadores más queridos del grupo y que la selección tiene muchas opciones de llegar lejos.

Lo que hay detrás de la rebelión de Cristiano Ronaldo contra Arabia Saudí por el 'cambio' de club de Benzema

Lo que hay detrás de la rebelión de Cristiano Ronaldo contra Arabia Saudí por el ‘cambio’ de club de Benzema

Cristiano Ronaldo y Karim Benzema se han convertido en los últimos protagonistas del mercado de fichajes y en los actores principales de la polémica que sacude al fútbol de Arabia Saudí. Y todo por el fichaje del francés, que jugaba en el Al Ittihad, por el Al Hilal, gran rival del Al Nassr, el equipo del portugués, en la pelea por el título de la liga saudí. Una situación que ha provocado la rebelión de Cristiano, que amenaza con abandonar el país, y que tiene muchas aristas que comentar, con el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí en el ojo del huracán.

Cristiano, a sus 40 años, renovó con el Al Nassr en enero del año pasado por dos temporadas a razón de 200 millones de euros por cada una de ellas, aunque con una cláusula de salida en el verano de 2026. Lo hizo, según dijo en su momento, por la confianza que le habían transmitido los directivos en que el equipo podría aspirar a la liga saudí y a la Champions asiática, competiciones que el luso todavía no ha sido capaz de ganar desde que aterrizó en Riad.

Pero la situación desde entonces ha sido diferente. El Al Nassr se quedó a 13 puntos del Al Ittihad de Benzema en la carrera por la última liga, terminó tercero, sin hueco para la Champions de esta temporada, y en la AFC perdió en semifinales con el Kawasaki Frontale japonés, que después perdería la final ante el Al-Ahli. Un año más, Cristiano se quedó sin títulos.

El tercer actor

El portugués mostró su preocupación en verano y el club de Riad reaccionó fichando a Joao Félix, Coman, Iñigo Martínez o Simakan (Leipzig), gastándose 140 millones en un equipo que ya tenía a Sadio Mané, ex del Liverpool. Sobre el campo, el Al Nassr pelea la liga saudí de tú a tú con el Al Hilal, el otro gran club de Riad y del país. Éste último lidera la tabla, pero con un único punto de ventaja sobre la organización de Cristiano Ronaldo. Y aquí llega el movimiento que ha puesto todo el fútbol saudí patas arriba.

En Yeda, segunda ciudad de Arabia, Karim Benzema, molesto con la oferta de renovación a la baja que le había hecho el Al Ittihad, ha movido sus hilos para terminar jugando en el Al Hilal, líder de la tabla y favorito a ganar la Champions asiática.

El francés había tanteado sus opciones para volver a Europa, pero aquí ha aparecido el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí, tercer actor, junto a Cristiano y Benzema, de toda esta telenovela.

El PIF controla el presupuesto de los cuatro grandes equipos del país: Al Nassr, Al Hilal, Al Ittihad y Al Ahli. Cuatro organizaciones con el mismo dueño que beben directamente de la misma caja fuerte. Y ante el riesgo de que la liga saudí perdiera a Benzema, el Al Hilal le ha hecho una oferta de sueldo superior a la del Al Ittihad. Y Benzema, séptimo en liga con su equipo y sexto en la Champions de Asia que lidera también el Al Hilal, ha decidido aceptarla para aspirar a todos los títulos del continente. Y enfrente, claro, Cristiano.

El portugués se ha rebelado ante este movimiento y se niega a entrenar o jugar con el Al Nassr en protesta contra el PIF. Cristiano, según fuentes consultadas por este periódico, considera que el fondo ha beneficiado al Al Hilal en las últimas temporadas, a pesar de que gran parte del presupuesto del Al Nassr se va en su millonario contrato. Más allá de eso, los números están ahí.

415 millones en cinco temporadas

En las últimas cinco temporadas, el Al Nassr ha gastado 415 millones, mientras que en el mismo periodo el Al Hilal ha superado los 600. Benzema se una ahora a un equipo con Bono, Koulibaly, Theo Hernández, Rubén Neves, Milinkovic-Savic, Malcom y Darwin Núñez, todos entrenados por un técnico de elite como Simone Inzaghi, subcampeón de la última Champions con el Inter de Milán.

Mientras la directiva del Al Hilal está dirigida por un ejecutivo con experiencia en los grandes clubes europeos, el español Esteve Calzada, el CEO del Al Nassr es José Semedo, exfutbolista y amigo de Cristiano, firmado para contentar al portugués. Pero la realidad, según fuentes consultadas por este periódico, es que la dirección del club de Riad ha perdido mucho poder e influencia sobre el PIF y éste ya no reserva tanto dinero para sus arcas. El Al Nassr ha perdido dos patrocinadores en las últimas semanas y su situación financiera ha empeorado en pleno mercado.

De hecho, mientras el Al Hilal firmaba a Benzema y se convertía en el segundo equipo del mundo que más ha gastado en el mercado de invierno, sólo por detrás del Manchester City, el equipo de Cristiano fichaba al iraquí Haider Abdulkarim. La respuesta del portugués ha sido inmediata: huelga y amenaza con abandonar el club y el país.

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: "Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta"

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: “Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta”

Jefté Betancor estuvo a punto de dejarlo todo, no lo hizo y unos años después fue pichichi en Grecia y eliminó al Real Madrid en la Copa del Rey. El resumen no hace justicia a la montaña rusa que ha sido la carrera futbolística de este canario de 32 años, pero explica que el destino del fútbol a veces es extremadamente caprichoso. Después de marcar el tanto que hizo hincar la rodilla a los blancos, Jefté y el Albacete reciben ahora al Barcelona en el Carlos Belmonte, un estadio convertido en matagigantes.

Lo de que el fútbol ha sido caprichoso con Jefté no es el clásico tópico del periodista, es que las últimas semanas del delantero han acumulado una serie de casualidades dignas de película. Un par de días antes del duelo de Copa contra el Madrid, Jefté tenía un billete de ida hacia Tailandia para fichar por el Buriram United. No estaba siendo indiscutible en el cuadro manchego y el equipo que le tiene en propiedad, el Olympiacos griego, había llegado a un principio de acuerdo con el Buriram para jugar en Asia el resto de la temporada.

La oferta le solucionaba muchos años de su vida, pero terminó diciendo «no» ante la ilusión de disputar una eliminatoria contra el Madrid y tras una conversación con el director deportivo del Albacete, Toché, otro delantero curtido en la Segunda División española y en Grecia. Las palabras del directivo, alentando al futbolista a disfrutar de la histórica ronda copera, tuvieron eco 48 horas después en el Belmonte, donde Jefté marcó dos goles en los últimos 10 minutos para tumbar al Madrid.

"Lo más grande"

«Esto es lo más grande que me ha pasado en el fútbol. Es lo que sueñas cuando eres pequeño. Hace años quise dejar el fútbol y hoy estoy soñando con esto», repetía en el césped, todavía sudando tras celebrar la victoria de su equipo ante los blancos.

Jefté es el fino ejemplo de un trotamundos del balón. Se formó en la cantera del Vecindario y en edad juvenil fichó por el Hércules, donde llegó a debutar en Segunda, pero a partir de ahí su fútbol fue más de barro que de joyas. Ontiyent, Tenerife B, Eldense, Viera, Badajoz, Las Palmas B, Arandina, San Fernando... Hasta que llegó un punto en el que pensó en la retirada.

«Hace nueve años quise dejar el fútbol, no tenía la cabeza bien amueblada y lo dejé por seis meses, empecé a trabajar, a entrenar en mi barrio con mis amigos... Me puse a trabajar de electricista para limpiar la cabeza porque no la tenía bien puesta. Recibí mucha ayuda, de mi familia, de mi psicóloga... Y hoy me veo muy recompensado», explicó después de ganar al Madrid.

De Austria a Grecia

El impulso de la carrera de Jefté llegó lejos de España. Decidió no colgar las botas y se fue a Austria para jugar en el Stadl-Paura de la Segunda División y después en el Mattersburg, Vorwärts Steyr y Sportvereinigung Ried, con el que consiguió ser Pichichi de Primera. Conseguido el galardón, voló a Rumaria, donde vistió las camisetas del Voluntari, el Farul Constana y el CFR Cluj.

Después de Rumania, tocó Chipre para jugar en el Pafos, que ahora está en Liga de Campeones. Y de su breve paso por la isla chipriota a Grecia, el lugar que le empujó de vuelta a España. Fichó por el Panserraikos, uno de los clubes más humildes de la Superliga, y terminó como máximo goleador de la competición, ganándose un nombre en el país hasta el punto de que el Olympiacos de Mendilibar le fichó en el mercado de invierno, dejándole en el equipo el resto de la temporada. En verano, y sin opciones con Mendilibar, escuchó al Albacete y volvió a España, con la casualidad, otra vez, de hacer historia contra el Madrid. Ahora le toca el Barcelona.