Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

La NFL volverá al Santiago Bernabéu y a la ciudad de Madrid en las temporadas 2026 y 2027. La liga norteamericana, el Real Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad han anunciado hoy un acuerdo multianual para que el espectáculo del fútbol americano regrese a Chamartín. Después del éxito del encuentro celebrado el pasado noviembre entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, la NFL ya mostró su deseo de retornar al coliseo blanco. "Volveremos", anunció Roger Goodell, comisionado de la NFL, en el mismo césped del Bernabéu. Y así será.

El encuentro, que todavía no tiene fecha oficial ni franquicias participantes, podría repetir el mes del año pasado y celebrarse en noviembre aprovechando el parón de selecciones, que dejará el Bernabéu sin partidos del Madrid. Además, no repetirán los Miami Dolphins, sino que los Chicago Bears, uno de los mejores equipos de esta temporada, apuntan a favoritos para una de las plazas al tener derechos comerciales en España. Para el tercer año podría ser el turno de Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs, el mejor equipo del último lustro y uno de los más seguidos en todo el mundo.

"El NFL Madrid Game 2025 en el Bernabéu fue un momento clave para este deporte en España y estamos encantados de confirmar que volveremos a disputar un partido de temporada regular en 2026 dentro de un pacto multianual", afirmó Rafa De Los Santos, Director de la NFL en España.

Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, aseguró que "para el Real Madrid es un honor y un privilegio que el estadio Santiago Bernabéu vuelva a acoger de nuevo el espectáculo de la NFL". "Vivimos un acontecimiento histórico hace unos meses. La transformación del estadio supone un gran impulso para que el deporte siga siendo un nexo de unión entre millones de aficionados en todos los continentes", indicó.

El Estadio Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid, también se ha mostrado interesado en celebrar encuentros de la NFL, pero al menos durante estas próximas dos temporadas será el Bernabéu el que repita el show americano.

Este anuncio oficial llega justo en la semana de la Super Bowl, que se celebrará en la madrugada del domingo al lunes en Santa Clara, cerca de San Francisco, entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. A ese encuentro volará una delegación del Real Madrid comandada por José Ángel Sánchez, director general del conjunto blanco.

La noticia vuelve a confirmar la estrategia de expansión de la NFL, que en la temporada 2026, que comenzará en septiembre, tendrá partidos en Melbourne (Australia), Río de Janeiro (Brasil), Londres (Reino Unido) y Múnich (Alemania). A esa lista se une ahora Madrid, a la espera de las confirmaciones de Dublín y Ciudad de México.

España es un mercado importante para la NFL a nivel global, con 11 millones de potenciales aficionados. Como parte del compromiso multianual y con la idea de hacer crecer el deporte a todos los niveles en España, la NFL también centrará sus esfuerzos durante todo el año en el desarrollo del NFL Flag, la modalidad sin contacto de este deporte que debutará como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: "No soy Gandalf El Blanco"

Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: “No soy Gandalf El Blanco”

En El Señor de los Anillos, el mago Gandalf aparece al amanecer en el Abismo de Helm junto a los jinetes de Rohan cuando las fuerzas de Saruman estaban a punto de vencer a las tropas del rey Théoden. «Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega cuando tiene que llegar», había dicho un tiempo antes. Le gustará a Álvaro Arbeloa el personaje del mago, porque en la rueda de prensa posterior a la sufrida victoria contra el Rayo, el entrenador del Real Madrid se animó a decir «tampoco soy Gandalf El Blanco» al explicar qué quería de sus futbolistas. El salmantino admitía no poder hacer magia con su equipo, incapaz de crear fútbol con continuidad ante los vallecanos y silbado durante gran parte del encuentro por la grada del Bernabéu.

«Lo que quería de mis jugadores es lo que estoy viendo, compromiso y actitud. No vale sólo con la calidad, la constancia es clave y trabajaremos para tenerla, porque debemos hacer más que los demás para vencer a nuestros rivales», reflexionó ante los medios.

"Aquí hay 17 campeones de Europa"

Los primeros 15 días de Arbeloa como técnico del Madrid se cerraron este domingo con cuatro triunfos y dos derrotas en seis partidos, con una eliminación copera en Albacete y con el desastre de Lisboa, donde el duelo ante el Benfica les obligará a pasar por el peaje del playoff. «Perdimos en Lisboa, pero veníamos de tres partidos buenos. Ganar al tercero (Villarreal), al Mónaco y a un Levante que, visto lo visto (por el empate ante el Atlético), no parece ser tan mal rival. No se mejora sin que haya picos y estos jugadores han demostrado una mentalidad muy fuerte, aquí hay 17 futbolistas que han sido campeones de Europa hace 18 meses, que parece que a veces se olvida. Con ellos sacaremos adelante las situaciones que lleguen», insistió, volviendo a enfocar su mensaje hacia el elogio al vestuario. Un planteamiento que parece inquebrantable en su discurso.

Esos 15 días de enero con Arbeloa de entrenador también han estado marcados por los tres recibimientos que le ha hecho Chamartín a su equipo: ante el Levante y el Mónaco después del fracaso en Copa y ayer durante el duelo contra el Rayo tras caer en Lisboa. Tres días de pitos, especialmente a jugadores como Vinicius y Bellingham, de menciones a Florentino Pérez y al propio Arbeloa. El día del Levante, el técnico fue extenso en su reflexión sobre los silbidos de la grada y declaró que los que pitaban al presidente «no quieren al Real Madrid», pero en la rueda de prensa tras vencer al Rayo se limitó a decir que «respeto mucho al público del Bernabéu y siempre les voy a pedir su apoyo».

"Son mejores con el público de su lado"

Cuestionado de nuevo por los silbidos, constantes durante todo el partido, tanto en el inicio como en el descanso y después del empate de De Frutos, Arbeloa negó esa visión. «Respeto todas las opiniones, pero he visto un público que nos ha llevado a la victoria. Sin ellos no habría llegado ese gol. Lo digo siempre, los jugadores son mejores con el público de su lado. Y hoy se ha vuelto a demostrar», declaró.

Bellingham, un mes fuera

El Madrid entra ahora en un terreno valle. Eliminado de Copa, tendrá 15 días sin encuentros entre semana hasta la eliminatoria de Champions contra el Benfica. Bellingham se perderá el cruce por la lesión muscular que le tendrá un mes fuera. Un momento que el vestuario espera enfocar para «trabajar física y tácticamente». Así lo reconoció Fede Valverde: «Lo que viene ahora es lo más importante, así que tenemos que escuchar y trabajar al máximo. Tenemos que seguir mejorando estos días».

En la misma línea se mostró Arbeloa: «En estas semanas intentaremos que el equipo trabaje y vaya hacia donde queremos. Es hora de trabajar y mejorar. Tenemos que trabajar en todas las fases del juego y para mejorar eso necesitamos horas de entrenamiento», expresó el técnico salmantino.

Mbappé, con un penalti en el 99, evita una nueva calamidad del Madrid bajo los pitos del Bernabéu

Mbappé, con un penalti en el 99, evita una nueva calamidad del Madrid bajo los pitos del Bernabéu

Un penalti en el minuto 99 evitó una nueva calamidad del Real Madrid ante un Rayo Vallecano con diez futbolistas. Desde los once metros, Kylian Mbappé dio el triunfo a un conjunto blanco que se mantiene a un punto del Barcelona en la lucha por la Liga a pesar de otra tarde de abucheos, poco fútbol y caos en el Santiago Bernabéu. Vinicius puso por delante a los suyos, De Frutos empató el duelo, Ciss vio la roja directa y Bellingham se fue lesionado entre los pitos de la afición.

Arbeloa sólo realizó un cambio con respecto al equipo que cayó en Da Luz ante el Benfica. Sentó a Carreras, que sufrió esa noche, y dio entrada a Camavinga en el lateral izquierdo. El técnico tenía a tres futbolistas con experiencia en el lateral zurdo en su equipo, el propio Carreras, Alaba y Fran García, pero apostó por el centrocampista francés, que compartió cambio posicional con Fede Valverde, de nuevo lateral derecho. Decisiones de emergencia para situaciones de emergencia como la que vive el conjunto blanco, incapaz de construir fútbol y obligado a parches momentáneos por las lesiones y la negativa de la directiva a fichar en invierno.

Mientras el público, enfadado con el equipo desde hace semanas, volvía a silbar con fuerza a los futbolistas, especialmente a Bellingham y a Vinicius, al Madrid le costó entrar en el ritmo del partido ante un Rayo europeo pero con problemas en Liga. El conjunto de Iñigo Pérez está pagando su buena participación en la Conference League con una mala racha de resultados que le han hundido hasta rozar el descanso. Situación crítica para un club sumido en la problemática institucional y social desde hace ya demasiado.

Aún así, los vallecanos son un equipo valiente asentado en la fuerte ideología futbolística de su entrenador. Confía en su salida de balón y en su presión, y le creó problemas al Madrid en los primeros minutos. Tanto que perdonó el 0-1 cuando Ilias Akhomach se adentró en el área y definió desviado ante Courtois.

La clara ocasión rayista provocó de nuevo los abucheos de la grada madridista, necesitada de muy poco para silbar a los suyos. Vinicius, el más buscado por la afición, se encargó de reivindicar el apoyo del público con su primera carrera del día, dando una patada a la valla de publicidad y levantando los brazos para arengar a la masa.

En el 10, la tarde se le puso todavía más en contra a los blancos con la lesión de Bellingham, que sintió un pinchazo en el isquio de la pierna izquierda y pidió el cambio. Entró Brahim, más delantero que centrocampista, y el equipo, con el tiempo, se rompió aún más.

La ausencia del inglés revolvió a sus compañeros durante unos minutos y Vinicius anotó un gol extraordinario tras amagar a su par en varias ocasiones y enviar el balón a la escuadra de Batalla. Fue un impulso del Madrid, un breve espacio en el que el equipo de Arbeloa presionó, mordió e incidió hacia el área rival. Duró poco, aunque pudo sentenciar en ese tramo. Güler, en jugada individual, regateó a su defensor en el pico del área y probó a Batalla, que estuvo ágil. Era el minuto 18 y el Madrid disfrutaba de sus mejores minutos, pero pasada la media hora se apagó.

El Rayo, confiando en esa ideología de la que hablábamos, apostó por sus ideas y se plantó en campo rival para dominar a un Madrid inmaduro, sin estructura ni ganas. Un equipo que vive de las individualidades, escasas según el día, de sus estrellas y que sobrevive como puede en área propia. El Bernabéu, territorio de las sensaciones, no le perdona a sus futbolistas haberlas perdido todas en este mes de enero y le pitó de nuevo en el descanso.

Tras el intermedio el guion empeoró para los blancos. Mbappé pidió penalti en el 47, nada para Díaz de Mera, y De Frutos convirtió en gol una buena jugada ensayada por el cuerpo técnico de Iñigo Pérez. Centro de Gumbau tras sacar en corto un córner, dejada de cabeza de Álvaro ante Valverde y definición del rápido De Frutos adelantándose a Tchouaméni, central después de que Arbeloa sentara a Asencio en el descanso. Tres de los centrocampistas llamados por el Madrid a dominar esta década futbolística han jugado hoy de lateral derecho, central y lateral izquierdo.

El Bernabéu recibió el gol con más pitos y el equipo reaccionó como pudo. Casi incapaz de nada. El larguero de Mbappé tras una contra fue la ocasión más clara antes de la expulsión de Ciss después de una fea entrada sobre Ceballos. A partir de ahí, asedio madridista, más por inercia que por fútbol. Camavinga se encontró con el palo en el 84 y el Madrid encontró premio rozando el final de los nueve minutos de añadido. Brahim se internó en el área y Mendy, al fallar el despeje, impactó con él. Penalti y gol de Mbappé en el minuto 99 para mantener al equipo en una pelea por la Liga en la que tendrá que mejorar, y mucho.

La evolución de la Hexagon Cup y la última revolución del pádel

La evolución de la Hexagon Cup y la última revolución del pádel

La Caja Mágica se ha convertido esta semana en el epicentro del pádel con la celebración de la Hexagon Cup, que aterriza en Madrid con su tercera edición y con el foco de este deporte sobre ella. El torneo por equipos se ha consolidado en sólo un par de años como una cita obligada para los amantes del pádel en la ciudad, pero también como un punto de inflexión en la evolución global del sector. El formato innovador por franquicias, con presidentes famosos y los mejores jugadores del mundo en cada plantilla, se ha visto empujado este año por la creación de la Hexagon World Series, que ha revolucionado el circuito al repartir puntos oficiales para el ranking mundial.

La Hexagon Cup nació en 2024 repartiendo un millón de euros al equipo ganador y con presidentes como Rafa Nadal, Lewandowski, Andy Murray o Eva Longoria, siempre a la espalda de la Fórmula E, idea de la que surgió el torneo. "Había mucho interés de gente famosa en el pádel y hacía falta un torneo más mediático", afirmaba a este periódico Enrique Buenaventura, uno de los responsables.

Tres años después, el torneo vivió un punto de inflexión total en las últimas semanas de diciembre, cuando se anunció la creación de las Hexagon World Series, el primer circuito oficial por equipos en la historia del pádel, una nueva competición al amparo de la Federación Internacional (FIP), con el impulso de la agencia de deportes y entretenimiento 54 Group (asociada al LIV Golf) y que contará con varias pruebas durante todo el año que sumarán para el ranking de la FIP, abriendo una opción para los jugadores que antes no podían llegar a las rondas finales de los torneos.

Es decir, a partir de esta Hexagon Cup de la Caja Mágica, con su final este domingo, ya nada volverá a ser igual en el pádel. El torneo de Madrid repartirá algo más de un millón de euros en premios, como el año pasado, y repite éxito de afluencia y de patrocinadores. En la segunda edición se superó la cifra de 30.000 espectadores, lo que obligó a los organizadores a dejar el Madrid Arena y aterrizar en la Caja Mágica, un espacio mucho más amplio para aficionados, marcas y jugadores.

"La llegada a la Caja Mágica refuerza nuestro compromiso de seguir ofreciendo un espectáculo único a jugadores, equipos y aficionados. Dejar el Madrid Arena no ha sido fácil ya que es la casa que nos vio nacer y que será siempre parte esencial de la historia de la Hexagon Cup, pero estamos muy ilusionados con todo lo que se viene por delante en los próximos meses", destacó Sergio Lewin, Operations and Sporting Managing Director de Hexagon Cup.

Esta edición, que volverá a retransmitirse por DAZN, repetirá el esquema deportivo de las anteriores. Estarán 18 de los 20 mejores jugadores del mundo, incluyendo números uno como Arturo Coello, Agustín Tapia y Gemma Triay, que se dividirán entre los equipos presididos por Murray, Lewandowski, Longoria o el Kun Agüero. En ellos habrá una pareja masculina y otra femenina, además de otra Next Gen que es una de las grandes atracciones de cada edición, donde se descubren a los nuevos talentos del circuito y que suelen decidir los partidos al mejor de tres entre cada franquicia.

"Para los fans, para los jugadores, para el juego", es el lema de un torneo que ha llegado al circuito del pádel para quedarse.

El Madrid tendrá su revancha contra el Benfica de Mourinho y el Atlético se medirá al Brujas en el playoff de la Liga de Campeones

El Madrid tendrá su revancha contra el Benfica de Mourinho y el Atlético se medirá al Brujas en el playoff de la Liga de Campeones

Pues el sorteo del playoff de la Liga de Campeones le ha regalado al Real Madrid una revancha. El conjunto blanco se medirá al Benfica de Jose Mourinho, que le ganó 4-2 el miércoles, en los dieciseisavos de final de la competición continental. La ida será en el Estadio Da Luz de Lisboa el 17 o el 18 de febrero y la vuelta en el Santiago Bernabéu el 24 o 25 del mismo mes, en lo que será el regreso de Mourinho a Chamartín. El Atlético de Madrid, por su parte, viajará hasta Bélgica para enfrentarse al Brujas, también con la ida en campo rival y el segundo encuentro en el Metropolitano.

El cuadro de Álvaro Arbeloa, que cayó derrotado con estrépito hace 48 horas y quedó fuera de los ocho mejores de la Champions, deberá mejorar su actuación para evitar un resultado parecido al de Da Luz, donde terminó con nueve jugadores por las expulsiones de Asencio y Rodrygo y en el que acabó encajando un gol del portero ucraniano Trubin. El central español y el delantero brasileño son bajas confirmadas para la ida por sanción, así que la defensa del Madrid llegará en cuadro, a la espera de la recuperación milagrosa de Rüdiger y de la mejoría física de Alaba.

A pesar de todo, en el Madrid confían en que la vuelta en el Bernabéu, en un momento de máxima exigencia de la grada hacia el equipo, actúe como impulso para una plantilla que debe dar mucho más después de perder su puesto entre los ocho mejores. En caso de superar la eliminatoria, el Madrid se medirá al Manchester City o al Sporting de Lisboa, circunstancia que conocerá en el sorteo de octavos, que se celebrará el 27 de febrero, justo después de esta ronda.

El viaje a Lisboa será algo más amable que la otra opción que le daba el sorteo, una visita al Bodo/Glimt de Noruega, situado su estadio casi en el Círculo Polar Ártico con temperaturas bajo cero. El conjunto nórdico, que venció al Atlético el miércoles, se medirá al Inter de Milán.

El Atlético viajará a Brujas para cruzarse con un equipo que no se le da demasiado bien. Las últimas cuatro veces que se han enfrentado han sido en fase de grupos, con un triunfo para cada equipo y dos empates. Hace tres cursos, los de Simeone cayeron 2-0. Aún así, los belgas, que han terminado 19º en la fase de liga, parecen inferiores a los colchoneros. Si gana, el Atlético se cruzaría con el Tottenham o el Liverpool.

Eliminatorias del playoff:

Olympiacos - Leverkusen

Galatasaray - Juventus

Brujas - Atlético de Madrid

Mónaco - PSG

Qarabag - Newcastle

Benfica - Real Madrid

Bodo - Inter

Dortmund - Atalanta

El "perdón" de Mourinho a Arbeloa por su celebración y la crítica de Mbappé: "Da un poco de vergüenza"

El “perdón” de Mourinho a Arbeloa por su celebración y la crítica de Mbappé: “Da un poco de vergüenza”

"Da un poco de vergüenza...". En la zona mixta volvió a aparecer Kylian Mbappé. Como en Atenas, en el último viaje del Real Madrid en la Liga de Campeones, y como en la previa del duelo ante el Mónaco. El francés fue de nuevo el portavoz del vestuario madridista en otra noche negra para el equipo, fuera ahora del Top8 de laChampions y obligado a jugar el playoff en las dos últimas semanas de febrero ante el Bodo/Glimt noruego o el propio Benfica tras la calamitosa derrota de Da Luz, 4-2, incluido un último gol anotado por el portero lisboeta, el ucraniano Trubin.

"Hemos jugado fatal, eso es una verdad. Pero el cuarto gol para nosotros ya no cambiaba nada... Da un poco de vergüenza, sí, por encajar otro gol, pero de manera matemática no cambiaba nada. Ya éramos novenos así. Pero es algo que tenemos que cambiar, tener más continuidad en nuestro juego porque la semana pasada jugamos tres partidos de buen nivel y hoy no hemos estado con esa actitud. Tenemos que trabajar", reflexionó el delantero francés, reflexionó el delantero francés, autor de dos goles en Da Luz, insuficientes para vencer o empatar.

El Madrid sabrá en el sorteo del viernes si se enfrenta al Benfica o al Bodo/Glimt y conocerá también su posible rival en octavos: el Sporting de Portugal o el Manchester City. Todo después de la segunda derrota dura de la etapa Arbeloa tras la eliminación en la Copa del Rey contra el Albacete.

"No tengo una explicación clara. Es la verdad. No es lo mismo que en Villarreal y ese es el problema, no tenemos continuidad en nuestro juego y lo tenemos que solucionar. No podemos estar un día sí y un día no, eso no es un equipo campeón. Merecemos estar en la posición que estamos, el Benfica ha merecido ganar. Ahora tenemos dos partidos más en el playoff y ya está", insistió Mbappé.

El domingo a las dos de la tarde, el Madrid volverá al Bernabeú para jugar ante el Rayo, en lo que será un nuevo juicio del estadio a su equipo tras la importante pitada del día del Levante. Arbeloa había aliviado la crisis con varias victorias y con elogios a su plantilla, pero tras la derrota en Da Luz aseguró que "no me arrepiento de esos mensajes". "Si esa es tu conclusión, no es así", contestó a un periodista.

"Asumo la responsabilidad"

Arbeloa reconoció que "hemos estado lejos de la exigencia del partido, de lo que nos jugábamos. Nos queda mucho por hacer y tenemos que mirar para adelante, al partido del Rayo". El técnico volvió a asumir la "responsabilidad" de la derrota y liberó de la culpa a los futbolistas. "Cuando las cosas no salen la responsabilidad es siempre y absolutamente mía", contestó, y en la pregunta siguiente se lo volvió a recordar a otro periodista: "Lo acabo de decir, no sé si me has escuchado, me siento totalmente responsable cuando las cosas no salen bien. Nos han faltado muchas cosas, también argumentos futbolísticos".

El salmantino, eso sí, puntualizó la situación clasificatoria del Madrid: "No es que nos hayan eliminado, ni mucho menos. Tenemos dos partidos y el objetivo de pasar a la siguiente ronda".

Unos minutos más tarde, Jose Mourinho entró emocionado en la sala de prensa. Saludó a los periodistas portugueses, pidió "respeto" para sus futbolistas tras la victoria y pidió perdón a Arbeloa y al Madrid por su celebración después del pitido final.

Mourinho: "Me olvidé de todo"

Tras el gol de Trubin, el entrenador portugués invadió el área técnica del Madrid dando saltos de alegría y señalando al público mientras Arbeloa miraba hacia el suelo. Cuando el árbitro pitó el final, Mourinho seguía ahí, así que Arbeloa se acercó a saludarle y estuvieron hablando unos segundos.

"Le he pedido disculpas a Álvaro por cómo he celebrado, pero Álvaro es un hombre de fútbol y ha entendido que en ese momento olvidas que es el Madrid el que está enfrente, que está Álvaro, que está Chendo... Olvidas todo", admitió el técnico del Benfica.

El de Setúbal, curiosamente, se medirá en el playoff al Madrid y al Inter, sus dos equipos del alma, y podría volver por primera vez al Bernabéu. "Hemos tenido suerte", vaciló. "No he estado en el Bernabéu nunca más desde mi salida. El fin de semana que iba a ir, que estaba organizado todo con mi amigo Óscar Ribot, me llamó el Benfica".

El portero Trubin culmina el desastre del Madrid en Da Luz, fuera del Top8 de la Champions tras caer ante Mourinho

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Allí donde gritó en 2014, en el escenario de la mayor alegría del Real Madrid en su era moderna, al conjunto de Arbeloa le pasó por encima la lluvia incesante de Lisboa y las ganas de un Benfica que con los tres puntos y los cuatro goles, especialmente el cuarto del portero Trubin, coronó su remontada hacia el playoff. Los goles portugueses condenaron al Madrid en Da Luz, dejándole noveno, fuera de los ochos mejores, obligado a jugar el playoff ante el Bodo Glimt noruego o el propio Benfica. Un desastre de última hora.

Quiso Arbeloa mantener el bloque que había dejado buenas sensaciones en La Cerámica, continuando Mastantuono en la derecha y Güler en el centro del campo, pero Lisboa fue mucho más duro que Villarreal. La tormenta Kristin entró con fuerza por una de las esquinas de Da Luz e incidió en un duelo marcado por el coraje lisboeta y la pasividad merengue. Mourinho advertía en la previa que «esto es matar o morir» y el Benfica, fuera de los 24 mejores antes del inicio de la octava jornada, no se dejó ni un poco de aire en sus pulmones.

Los lusos mordieron la apática salida de balón del Madrid, con los pies en el agua de Da Luz pero la cabeza pensando en el calor del vestuario. Los blancos dominaron la posesión pero de forma estéril, recordando por momentos algunos de los peores instantes de la recta final de Xabi Alonso. No apareció esa supuesta resurrección mental, y eso que a la media hora Mbappé puso por delante a los suyos en el primer tiro a puerta del equipo en todo el encuentro.

Antes, todo sucedió en el área de Courtois, de vuelta a Da Luz tras caer con el Atlético hace 12 años. El belga, como es costumbre en los últimos años, evitó lo que parecía casi inevitable hasta que no tuvo manos y piernas suficientes para detener toda la avalancha lisboeta.

El bajito argentino Prestianni fue un incordio para Carreras, errático en la marca de la banda que un día fue su casa. Por ese lado llegaron las mejores ocasiones del Benfica, siempre con Pavlidis activo en la frontal del área para repartir juego y buscar la portería rival.

En el minuto 14, Davide Massa pitó penalti de Bellingham sobre Prestianni, pero se arrepintió al ver la repetición en la pantalla del VAR. Un aviso que no despertó al Madrid, volando de nuevo Courtois ante la rosca de Prestianni en el 19. El Benfica ganaba duelos y aceleraba en transiciones ante un Madrid permeable.

El gol de Mbappé, libre de marca para cabecear un buen centro de Asencio, relajó todavía más al Madrid y enrabietó a los portugueses, muertos en Europa con ese resultado. En el 35, Asencio se resbaló dos veces en una contra dejando libre a Pavlidis, que puso un centro medido para el cabezazo de Schjelderup por debajo de las piernas de Courtois.

Empate merecido y asedio continuado. Barreiro perdonó el segundo, de cabeza al lateral de la red, Valverde salvó bajo palos el disparo de Schjelderup y en el 48, rozando el descanso, Tchouaméni agarró a Otamendi en un córner y Massa pitó un nuevo penalti, esta vez confirmado tras la revisión. Pavlidis marcó desde los once metros y el intermedio encontró al Madrid en problemas.

La segunda parte no despertó a los blancos, inexplicablemente ausentes en Da Luz en mitad de la guerra de 18 partidos de la última jornada de la Champions. En el 54, Schjelderup, que llevaba un gol este curso, anotó el segundo de su noche tras una contra mal defendida para poner al Madrid al borde de los ocho primeros.

Arbeloa apostó por Rodrygo y Camavinga y el equipo reaccionó para poner el 3-2 con Mbappé, pero no quemó las naves ni apretó. Asencio y Rodrygo terminaron expulsados y el Benfica, al que le faltaba un gol para consumar su heroicidad, encontró premio en la cabeza milagrosa del portero Trubin, ídolo local en el minuto 98. El Madrid se obliga a jugar el playoff ante Bodo o Benfica.

Mourinho-Arbeloa, 13 años de fidelidad, cambios de móvil y “mucha influencia”: “Le cambió la vida”

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El 1 de junio de 2013, durante el último entrenamiento de José Mourinho y su cuerpo técnico al mando del Real Madrid, Álvaro Arbeloa quiso recordar el momento con una foto con el entrenador portugués y sus asistentes. Se los llevó al banquillo del campo 3 de la ciudad deportiva y demostró con una imagen la fuerte influencia que habían tenido sobre él en esas últimas tres temporadas. «Nos vemos pronto, amigos», escribió en sus redes sociales. «La amistad no se negocia, son mis amigos porque se lo han ganado», explicó. Casi 13 años después de aquella imagen, Arbeloa y Mourinho se reencontrarán por primera vez en el césped en un Benfica - Real Madrid que puede condenar a los portugueses y enviar a los blancos a los octavos de final de la Champions. Un reencuentro en persona tras años de contacto en la distancia, de charlas por teléfono a pesar de los cambios de número del portugués, y de influencia, mucha influencia. «Le cambió la vida, es su gran referente», admiten a este periódico los que mejor conocen a Arbeloa.

«No habrá nadie como José. Es un espejo. Ha tenido mucha influencia en mí. Sentó las bases de lo que sucedió después en el Madrid con Ancelotti y Zidane. Y sé que el club se lo ha valorado estos años. Fue, es y será uno di noi», dijo el salmantino en la sala de prensa del Estadio Da Luz, donde el Madrid consiguió la ansiada décima Copa de Europa en 2014. Unas horas antes, cruzando el puente 25 de abril hacia la otra orilla del río Tajo, Mourinho se emocionaba al recordar a «mi niño» Arbeloa. «Es mi Arbeloa, antes y después del partido. Es mi niño, uno de los mejores hombres que tuve en el Madrid, uno de mis favoritos», dijo el de Setúbal en la sala de prensa de la ciudad deportiva de Seixal, a apenas media hora en coche del pueblo natal del entrenador portugués.

Ahí entrenó el Benfica 24 horas antes del encuentro ante los blancos y ahí se emocionó el portugués al recordar a Arbeloa y Xabi Alonso, cuestionado en cinco ocasiones por los medios españoles. «Son mis chicos. Me emocioné cuando jugué contra Xabi, cuando estaba en Leverkusen, y me emociona pensar en jugar contra Álvaro», dijo, serio y preocupado por la situación de su equipo, al borde de la eliminación continental. «En cómo terminó lo de Xabi no entro, no me interesa. En el fútbol es muy difícil que algo me sorprenda», declaró, sin entrar tampoco en el caso Negreira: «No me interesa».

"Una manera de hacer las cosas"

Esa relación entre Mourinho, Arbeloa y Alonso creció durante las tres temporadas del técnico en el Bernabéu, durísimas a nivel deportivo y emocional, con una grieta importante en aquel vestuario pero con los mimbres de un Madrid que terminaría ganando cuatro de las siguientes cinco Champions que disputó entre 2014 y 2018. «Ser mourinhista es una manera de ser y de hacer las cosas, de ir siempre de frente, defender tus ideas a muerte, ser honesto e íntegro, y no tener miedo a ser como eres», reflexionó Arbeloa un par de años más tarde sobre una palabra que terminó dividiendo al madridismo, a su afición y a algunos de sus jugadores, y que enfrentó más que nunca a varios futbolistas y al entrenador con parte de la prensa.

Mientras la polémica crecía en los clásicos y en la selección española, Arbeloa se convirtió en uno de los grandes defensores de Mourinho, tanto en público como en privado. «Hay un sector de la prensa que está cogiendo un camino equivocado. El club debe apoyar a Mourinho a muerte y ojalá que así sea», dijo en 2011, entre el Mundial y la Eurocopa y en mitad de la guerra de clásicos contra el cuadro de Guardiola, con la final de la Copa en Mestalla como uno de los puntos de inflexión.

"Puedo llamarle a las tres de la mañana"

La selección terminaría ganando el torneo, el siguiente año sería el último de Mourinho y Arbeloa ganaría la Copa de Europa con el Madrid, pero aquellos meses crearon una relación que dura hasta hoy. «Es la persona más valiente que he conocido en el mundo del fútbol», admitió años después el futbolista. Las carreras de ambos les separaron, pero la tecnología les mantuvo «cerca», cuentan en sus entornos, a pesar de la distancia.

Mourinho se fue unos años a Inglaterra y después a Italia, Turquía y ahora Portugal, cambiando «mucho» de número de móvil, pero manteniendo el contacto con «sus chicos», Arbeloa entre ellos: «He intentado molestarle poco porque sé quién es, que ha cambiado de teléfono varias veces, pero hemos mantenido el contacto. Sé que puedo llamarle a las tres de la mañana».

Arbeloa: “Veíamos las ruedas de prensa de Mourinho en el vestuario. No habrá nadie como él. Ha sido, es y será ‘uno di noi'”

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Día de elogios cruzados entre Álvaro Arbeloa y José Mourinho en Lisboa. Por la mañana, el técnico portugués le dedicó unas bonitas palabras en la sala de prensa de la ciudad deportiva del Benfica, diciendo que el entrenador del Real Madrid era "uno de mis niños". "Uno de los mejores hombres que tuve en el Madrid". Por la tarde, el nuevo técnico del conjunto blanco repitió los elogios hacia el luso. "No habrá nadie como él. Las bases de lo que llegó esos años de Ancelotti y Zidane las puso José Mourinho. Y dentro del club se lo han valorado así. Ha sido, es y será uno di noi", declaró.

"Tenemos un partido importantísimo contra un gran equipo, ya les he dicho, que incluso si vinieran con el equipo de la Youth League el Benfica tendría el mejor líder posible. Les he avisado, venimos con una humildad tremenda", advirtió Arbeloa en la primera respuesta. No le habían preguntado por Mourinho, pero el técnico blanco ya puso su nombre sobre la mesa.

Desde la parte deportiva a la personal, Arbeloa recordó la etapa que estuvo al cargo del portugués. "No me he perdido la rueda de prensa del míster esta mañana, no me las perdí como jugador y tampoco ahora. Poníamos en el vestuario sus ruedas de prensa y es un orgullo tremendo escuchar todo lo que ha dicho de mí. Ha sido mucho más que un entrenador para mí tanto a nivel deportivo como personal. Es un espejo, no habrá nadie como él, cualquiera que quiera intentarlo fracasará. La influencia que tuvo en mí y lo que pude aprender a nivel táctico y comunicativo fue increíble".

"Un grupo muy comprometido"

En cuanto al Madrid, que si gana confirmaría su presencia entre los ocho primeros de la Champions, Arbeloa aseguró que "he visto un grupo muy comprometido, predispuesto a escuchar y trabajar, predispuestos a hacer en el césped lo que hemos hablado". "Tiene mucho mérito todo lo que están haciendo los jugadores", añadió.

El Madrid entrenó esta tarde en Da Luz, en contra de la idea que tenía Xabi Alonso en su etapa, cuando entrenaba en Valdebebas y viajaba después a la ciudad de su rival sólo para dormir en el hotel. "No es Xabi el único entrenador que prepara en su ciudad deportiva. Me parecía importante venir hoy aquí, a un estadio que nos trae buenos recuerdos, entrenar, sentir la importancia del partido... Para los jugadores era bueno. No creo que sea ni mejor ni peor que las decisiones de otros entrenadores", dijo Arbeloa.

Mourinho: “Arbeloa es uno de mis niños, fue uno de los mejores hombres que tuve en el Madrid, de mis favoritos”

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"Es uno de mis niños". Jose Mourinho, serio y preocupado por la situación del Benfica en la Champions League, con la necesidad de ganar al Real Madrid este miércoles para tener alguna posibilidad de jugar el playoff continental, admitió su "emoción" al enfrentarse a Álvaro Arbeloa. "Álvaro es uno de mis niños, un exjugador especial. No ha sido el mejor jugador, pero desde el punto de vista humano es de mis jugadores favoritos de todos. De los mejores hombres que tuve en el Madrid", expresó el técnico portugués.

En una sala de prensa abarrotada de medios lusos y españoles, Mourinho le deseó a Arbeloa "una carrera fantástica" y valoró también el paso de Xabi Alonso por el Santiago Bernabéu. "Xabi es otro de mis chicos, sí. Sólo tengo recuerdos positivos. Mañana tendré la emoción de jugar contra Álvaro, lo sé, porque jugar contra Xabi ya me ha emocionado en su momento. Sentí una alegría muy grande por lo que hizo en Leverkusen y después cuando llegó al Madrid", aseguró.

Del cambio de técnico, eso sí, no quiso hablar: "De cómo terminó y por qué... No me interesa. En el fútbol es muy difícil que algo me sorprenda. Ahora su carrera irá en otra dirección, ha demostrado el nivel de entrenador al que puede llegar", insistió.

"quiero mucho al Madrid"

El portugués comentó que no ha hablado por teléfono con Arbeloa, pero que "no hace falta". "Lo que quiero es que le vaya todo bien porque le quiero mucho y quiero mucho al Madrid. Sólo quiero que le vaya mal mañana, después que le vaya bien siempre. Y él seguro que piensa lo mismo del Benfica", dijo, y reconoció que "no conozco a Álvaro como entrenador". "Sólo he seguido los resultados con los jóvenes del Madrid, pero no con mis ojos. Lo que puedo decir es que tiene una dimensión humana para ser entrenador del Madrid. Consejos ninguno, lo importante para mí es que él está feliz y que le gusta ser entrenador".

Cuestionado por el caso Negreira y sus famosos "¿por qué?" en rueda de prensa tras algunos clásicos ante el Barcelona, Mourinho rechazó dar una respuesta larga: "Es una cosa que no me interesa, honestamente. No me interesa, pienso en hoy y en mañana, no en ayer. Lo que ha pasado ha pasado, y ya está".

Su Benfica necesita ganar: "Si ganamos, vamos al vestuario y sabremos si clasificamos o no. No tenemos otra opción. Tenemos que jugar con el único pensamiento que tenemos que ganar".