El Barça da un paso más hacia la Liga ante el Celta, pero paga una gran factura

El Barça da un paso más hacia la Liga ante el Celta, pero paga una gran factura

Actualizado

El Barça sumó una victoria muy cara ante el Celta. Los azulgrana se impusieron por un solitario 1-0 gracias a un penalti transformado por Lamine Yamal que, justo tras enviar el balón al fondo de la red, pidió el cambio y se marchó lesionado. Este mismo viernes se sabrá por cuánto tiempo deberá estar alejado de los terrenos de juego. Los culés, seguro, cruzarán los dedos. [Narración y estadísticas, 1-0]

No en vano, en un par de semanas se disputará un clásico ante el Real Madrid en el Spotify Camp Nou que se prevé de alto voltaje, con la posibilidad de llegar al mismo ya como campeones o de sentenciar el título de Liga precisamente ante el eterno rival.

El de Rocafonda, además, no fue el único caído por parte barcelonista. El portugués Joao Cancelo, quien últimamente se había desvelado vital en los esquemas de Hansi Flick, también tuvo que marcharse a los vestuarios antes de tiempo por un problema en la rodilla. Eric,además, vio una postrera amarilla que le impedirá jugar este sábado ante el Getafe por acumulación de amonestaciones.

El primer tiempo del duelo que protagonizaron ambos conjuntos en el Spotify Camp Nou tuvo un desenlace tremendamente atípico. Lamine Yamal, nada más convertir el penalti provocado por él mismo, se tiró al suelo aquejado de molestias en los isquiotibiales de su pierna izquierda que provocaron que Flick gastara la segunda de sus ventanas de cambio para sustituirlo por Roony.

Mucho antes, el técnico germano ya se había visto obligado a utilizar la primera de ellas para que Balde relevara a un Cancelo que había notado algún problema en la rodilla derecha. El partido, además, estuvo suspendido durante casi 20 minutos para atender la emergencia médica de una de las personas que estaban en la primera grada del lateral y que, finalmente, fue evacuada a un centro médico.

Con todo ello, los teóricos primeros 45 minutos se convirtieron en algo más de 67, con los jugadores calentando sobre el césped mientras el juego, de acuerdo con lo que dicta el protocolo, permanecía detenido.

Hasta el gol convertido por el joven crack azulgrana, que pudo dejar el césped por su propio pie, lo cierto es que unos y otros habían firmado unos minutos muy igualados, en los que hubo un intercambio de golpes en toda regla.

Por parte del Barça, con Lamine Yamal como gran protagonista. Por cuenta de los visitantes, mientras, quien más buscó la portería fue un Pablo Durán que obligó en los compases iniciales a Joan García una plástica y decisiva intervención. Jutglà, por su parte, pudo materializar la tan manida ley del ex, pero su disparo se perdió por encima del travesaño.

En la larguísima prolongación, eso si, quienes tuvieron de nuevo una magnífica oportunidad para enviar el balón al fondo de la red fueron los locales. Por medio, en este caso, de un duro disparo lejano de Roony que Radu se encargó de frustrar enviando el esférico por encima de su portería.

Dominio del Barça

Tras el descanso, los locales trataron de dejar lo más rápido posible el encuentro visto para sentencia buscando con ahínco un segundo tanto que obligara al Celta a rebajar una combatividad que seguía fuera de toda duda.

Ferran Torres pareció lograrlo. E, incluso, lo celebró mostrando un mensaje a la cámara en recuerdo de la joven María Camaño, fallecida en los últimos días tras una larga enfermedad y a quien llegó a regalarle una de sus camisetas tras coincidir hace años en un partido. La jugada, no obstante, acabó siendo invalidada por un fuera de juego tremendamente ajustado, según se mostraría poco después en la retransmisión.

La respuesta de los visitantes, desde luego, fue fulgurante, con una acción que obligó a Joan García a estar tremendamente atento para hacerse con el esférico. El conjunto gallego, por supuesto, aprovechó la falta de concreción en los ataques de los barcelonistas para sembrar algo de incertidumbre en una grada en la que se extendían sensaciones algo gélidas, tanto por la climatología como por el percance sufrido en el primer tiempo por su gran estrella y que respiró aliviada con el silbato final del árbitro, poco después de que los visitantes tuvieran un servicio directo de falta que podría haberse convertido en un demoledor 1-1.

kpd