Lío político y cumbre clave ante la visita del Hapoel de Tel Aviv al Real Madrid: “Algunos están más en señalar que en garantizar la seguridad”

Lío político y cumbre clave ante la visita del Hapoel de Tel Aviv al Real Madrid: "Algunos están más en señalar que en garantizar la seguridad"

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De todas las cábalas posibles de la última jornada de la temporada regular de la Euroliga, la que definiría los cruces de cuartos de final después de 38 partidos, la más inquietante para el Real Madrid -que se ganó su tercer puesto y el factor cancha a favor especialmente con su buen rendimiento en el Palacio: 18 victorias y una derrota-, era un posible enfrentamiento con el Hapoel de Tel Aviv… Como así resultó.

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Y no sólo por lo deportivo, aunque los hebreos, debutantes en la máxima competición continental, cuenten con figuras como Vasilje Micic o Elijah Bryant, entre otros. Era la posibilidad de que los encuentros iniciales en el Movistar Arena (miércoles 29 y viernes 1 de mayo) se jugaran sin público en las gradas, como así ha sucedido previamente tanto con el Hapoel como con el Maccabi, a causa de la guerra en Oriente Medio y de las protestas que cada vez que los equipos de Israel viajan a España se producen. Un lío político por descorchar y que ahora disputa entre despachos sus negociaciones clave.

La decisión depende de la Delegación del Gobierno en Madrid. La misma que ya optó por que los duelos anteriores se disputaran a puerta cerrada (8 de enero y 24 de marzo). A pesar de la ausencia de incidentes y de la decreciente presión de las manifestaciones: apenas 200 personas se concentraron en Goya en medio de un gran despliegue de seguridad. Y de que en la mayoría de partidos a domicilio tanto de Maccabi como de Hapoel en otros países de Europa hubiera público en las tribunas. Incluso en el Roig Arena de Valencia, el pasado 29 de enero, se permitió la entrada sólo de abonados taronjas y el partido los presenciaron 8.000 espectadores.

Este jueves tendrá lugar una reunión clave entre la Delegación de Gobierno, el Real Madrid y la Policía. La entidad que dirige Francisco Martín podría calificar dichos partidos como de alto riesgo y se recomendaría así que se disputaran a puerta cerrada. Al no ser una imposición, sería el Real Madrid el que tomaría la decisión final. Y cada vez parece más probable que se active la opción Roig Arena: sólo los abonados del club blanco podrían presenciar los dos partidos que abren la serie. Los dos siguientes de celebrarión, con público, en el Arena Sofia de Bulgaria, donde los de Dimitris Itoudis juegan en su ‘exilio’.

Sin embargo, la postura del Ayuntamiento de la capital es clara: “Ese partido se debería jugar en abierto”. Lo expresó ayer Inma Sanz, vicealcaldesa y responsable de Seguridad y Emergencias. “En Madrid no debería haber partidos cerrados porque no se pueda garantizar la seguridad. Tienen todo el derecho, como cualquier otro equipo, a venir a esta ciudad y que ese partido se pueda desarrollar en abierto. Y entiendo también el malestar que pueda haber en la afición local por no poder ir a ver ese partido. Pero insisto, algunos (Delegación del Gobierno) están más en señalar a aficiones y a determinadas personas que en cumplir con su obligación, que es garantizar la seguridad en cualquier evento que se pueda producir en la ciudad”, añadió a preguntas de este periódico. El choque por las protestas propalestinas entre el Ayuntamiento y la Delegación viene de lejos y tuvo su momento más tenso durante la última Vuelta a España, en septiembre.

El pasado domingo, tras el partido liguero contra el Tenerife, Sergio Scariolo puso de manifiesto la tensión con la que el vestuario blanco vive esta situación que consideran injusta. “El equipo ha conseguido en la cancha su derecho de jugar con la afición tres partidos de cinco. Es algo que la afición también se ha ganado animando al equipo. No es una decisión que puedo tomar yo, sería ridículo decir qué preferiría. El equipo y la afición han hecho su trabajo. Ahora todos los que tienen que tomar esta decisión lo valorarán y deseo que puedan tomar la mejor decisión”, aseguró. En ese duelo ya se pudieron escuchar las protestas preventivas de los seguidores del Madrid. “¡Queremos animar, en cuartos de final!”, cantaron varias veces. También emitieron un comunicado: “No puede ser que en los partidos más esperados del año los abonados y el resto de madridistas no podamos animar a nuestro equipo. El club tiene que velar por sus intereses y el de sus aficionados y forzar a que se juegue a puerta abierta”. Dentro del club se ha pasado del pesimismo inicial a cierto optimismo. “Estamos trabajando en ellos, sería algo muy injusto”, trasladan.

kpd