La cruzada moral

La cruzada moral

Actualizado

La llamaremos "La Ley Prestianni" o "La Ley Vinicius". Es igual. Según su aplicación en el Mundial, serán sancionados con tarjeta roja los jugadores que se tapen la boca para hablar con un contrario. El legislador presupone que entre rivales sólo pueden producirse insultos, dicterios e invectivas. No serán castigados quienes oculten los labios a las cámaras para dirigirse a un miembro del mismo equipo. El legislador da por seguro que entre compañeros sólo existen los elogios, las felicitaciones y los halagos a propios y extraños.

El legislador presupone, además, que los insultos son de orden racial u homófobo, los únicos considerados como tales en estos tiempos de corrección-coacción política. Al escandalizarse, eleva de categoría a quien, por estupidez de cuna o deficiencia educativa, excreta un comentario de ese tipo. Le otorga al ofensor, un imbécil o un lerdo, su minuto de gloria y reduce al ofendido a una quejosa e indefensa criatura que necesita mimos y sobreprotección.

Dentro y fuera del fútbol, y a tenor de la nueva catalogación de improperios, algunos como "hijoputa" o "cabrón" (perdón por la ordinariez coloquial) no son más que vocablos malsonantes que, por frecuentes y extendidos, no alcanzan a denigrar al emisor ni a incomodar al destinatario. En cambio, "negro" y "marica", antaño igual de coloquiales, suponen hoy un crimen de lesa humanidad que atenta contra los mismísimos cimientos éticos de la especie.

Al parecer, Prestianni llamó "maricón" y no "mono" a Vinicius. Tanto da. Vini podría haber respondido tildando al argentino de "boludo" o, atendiendo a su menor categoría profesional, de "mediocre" o "fracasado". Unas cuantas lindezas por ambas partes, y a seguir jugando, como ha sucedido en el fútbol desde sus albores. Según los viejos códigos, "lo que se dice en el campo, en el campo se queda". Vinicius, por contra, lo aireó. Volvió, quisquilloso, a autoerigirse en el paladín universal de la cruzada moral contra la xenofobia y el machismo. Como si sólo lo agraviasen a él.

Infantino quiere un Mundial de palabra culta y buenas costumbres. De ángeles mudos y considerados. A este paso, para 2027, aparte de aspirar a la reelección en la presidencia de la FIFA, será candidato al Premio Princesa de Asturias de la Concordia.

Fabio Capello: "Ronaldo era un líder negativo que sólo pensaba en las mujeres y Cassano hizo tantas tonterías en Madrid que no las recuerdo todas"

Fabio Capello: “Ronaldo era un líder negativo que sólo pensaba en las mujeres y Cassano hizo tantas tonterías en Madrid que no las recuerdo todas”

Actualizado

En una charla con Aldo Cazzullo, Fabio Capello repasó su extensa carrera como jugador y entrenador, compartiendo anécdotas, reflexiones sobre algunos de los futbolistas más talentosos que dirigió, y revelando detalles inéditos sobre su vida personal. Durante el evento, celebrado en el Teatro Comunale de Ferrara, en el marco de la Festa del Corriere, el técnico reflexionó sobre figuras como Ronaldo (Cristiano no, el otro), Antonio Cassano, y otros grandes nombres que marcaron su trayectoria, como Gullit y Cruyff.

Además, Capello ofreció una visión más íntima de su vida fuera del fútbol, mencionando su relación con su esposa y su vínculo con la política, en un diálogo que abarcó desde su primer gol en Wembley hasta sus recuerdos de figuras como Berlusconi y Pasolini.

El mister revivió su carrera, comenzando con aquel gol inolvidable en Wembley: "Lo marqué por los 20.000 camareros que trabajaban allí. Los ingleses habían prometido a la reina Isabel II ganar como regalo para su hija, que se casaba al día siguiente. Así que, cuando al final del partido el comentarista me preguntó a quién quería dedicar la victoria, dije: a los 20.000 camareros italianos que trabajaban en Londres".

La charla continuó con Aldo Cazzullo recordando fechas, victorias y resultados. "¿Y los fracasos?", preguntó el entrevistador. "Cada vez que no gané", respondió Capello.

Muchos fueron los nombres del pasado que evocó. "El jugador más fuerte con el que jugué fue Rivera". Como bestia negra del Bernabéu, recordó los enfrentamientos contra Cruyff: "Como jugador era increíble, y como entrenador, muy bueno. Como persona, lo definiría como arrogante, como muchos holandeses que piensan que lo saben todo".

"¿Y qué pasa con los 'tulipanes' del Milan?", preguntó Cazzullo. "A Gullit le cuesta mucho explicar algo a los demás, porque él es el que te lo explica todo", sonrió Capello. "Recuerdo cuando traje a Seedorf a Madrid, tenía 19 años. Durante el descanso de un partido, le expliqué lo que no estaba funcionando. Se levantó y dijo: 'Tenemos que hacerlo así'. Le dejé la chaqueta y le dije: 'Ahora eres tú el entrenador'. Y me fui".

La conversación se centró entonces en un jugador que le dio muchos dolores de cabeza: Antonio Cassano. "En Madrid, Cassano hizo tantas tonterías que me cuesta recordarlas todas. Junto con Balotelli, son los dos ejemplos de talentos que se perdieron. Una pena.

En Madrid, Capello ganó dos veces La Liga. "Dejar Madrid para regresar al Milan fue el error más grande que cometí", comentó.

En España también entrenó a Ronaldo Nazario. "Cuando Ronaldo llegó a Madrid le pregunté: ¿cuánto pesabas cuando ganaste el Mundial? 84 kg. ¿Y ahora?, 94", comentó entre risas.
"Era un líder negativo. No se entrenaba como debía y no motivaba a sus compañeros. Así que, junto al presidente Berlusconi, decidimos despedirlo. Me llama Berlusconi y me pregunta: '¿Cómo es Ronaldo?' Le respondí: 'Presidente, es bueno. Pero no es un buen ejemplo, siempre en discoteca, ha engordado, solo piensa en las mujeres'. Al día siguiente, en la Gazzetta: 'Ronaldo al Milan'".

La entrevista siguió entre recuerdos de Rusia, China, Roma, Milán, Madrid... todos los lugares donde entrenó. "Y en todos esos lugares, mi esposa siempre me ha seguido". Así que, le preguntaron a ella: "¿A qué ciudad te sientes más vinculada?". "Madrid, tengo un vínculo único con esta ciudad", confesó.

"Yo estaba estudiando para ser técnico y ella estaba en la escuela normal. Nos cruzábamos 'casualmente' por la Via Cavour y caminábamos juntos hasta casa. Un amor que nació caminando. Ella hablaba mucho, yo era más reservado", contó sobre su esposa.

"En la primera República votaba por el Partido Republicano. Luego voté a Berlusconi, a la Lega, y ahora a Meloni", reveló durante la entrevista.

Los 76ers de Embiid remontan un 3-1 y fulminan a los Celtics de Hugo González

Los 76ers de Embiid remontan un 3-1 y fulminan a los Celtics de Hugo González

Los Philadelphia 76ers se clasificaron este sábado a las semifinales del Este al derrotar a los Boston Celtics por 100-109 en el séptimo partido, culminando una remontada desde el 3-1 y dejando atrás una maldición que se remontaba a 1982.

"Estoy cansado de perder contra los Celtics", afirmó en la previa del partido Joel Embiid, que cambió el rumbo de la serie tras regresar antes de lo previsto de una apendicectomía.

Y es que los 76ers no ganaban una serie de 'playoff' a los Celtics desde las Finales del Este de 1982; en los seis cruces posteriores, siempre había salido vencedor Boston.

"Tuvimos una charla después del quinto partido y nos dijimos: no podemos permitir que lo mismo siga pasando una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. En algún momento había que ponerle fin. Y lo hicimos", explicó Tyrese Maxey al finalizar el partido.

Embiid acabó el partido con 34 puntos y 12 rebotes, mientras que Maxey firmó 30 puntos y 11 rebotes. Maxey asumió los galones del equipo en los instantes finales, cuando los Celtics estuvieron a punto de remontar el partido.

Hasta este sábado, los Celtics habían ganado las 32 series en las que se habían colocado con un 3-1 a favor, mientras que los 76ers habían perdido las 18 en las que habían ido 3-1 abajo.

Además, los 76ers entraron en el selecto grupo de equipos capaces de remontar un 3-1. De los 300 equipos que han estado en esa situación en la historia de la NBA, solo 14 acabaron consumando la remontada en la serie.

Los 76ers se medirán en semifinales del Este a los New York Knicks en una eliminatoria que arrancará el lunes en el Madison Square Garden. Los Knicks vienen de deshacerse de los Atlanta Hawks por 4-2.

Los 76ers dominan Boston

Los Celtics afrontaron el partido sin Jayson Tatum, con molestias en una rodilla.

Los 76ers no tardaron en abrir brecha, liderados por Embiid, hasta alcanzar una ventaja de 15 puntos (15-30) antes de cerrar el primer cuarto.

Cuando Joe Mazzulla se vio contra las cuerdas dio a Hugo González sus primeros minutos de calidad en todo el 'playoff'. El 'rookie' madrileño, que había firmado una gran temporada, solo había disputado instantes finales en partidos anteriores.

La intensidad defensiva y la energía de González permitieron a los Celtics remontar hasta ponerse por delante en el segundo cuarto (37-36) con un triple de Payton Pritchard. Fue su única ventaja del partido, les duró 31 segundos. El resultado al descanso era de 50-55 a favor de Philadelphia.

A la vuelta de vestuarios, los 76ers volvieron a tomar distancia hasta sacar 18 puntos (66-84) antes de finalizar el tercer cuarto.

Pero les temblaron las piernas y con un parcial de 16-4 para abrir el último cuarto los Celtics se pusieron a un solo punto (91-92) con casi ocho minutos en el reloj.

Los 76ers respondieron con un triple de Embiid. Otras tres veces se pusieron a un punto los Celtics. En la última, con 98-99, tuvieron tres posesiones para ponerse por delante, pero Neemias Queta, Jalen Brown y Pritchard fallaron sus canastas.

Fue entonces cuando Maxey asumió su papel de líder y encadenó dos canastas con aroma a victoria. Aún tuvo que pasar cuatro veces por la línea de tiros libres, sin fallar ninguno.

Además de los 34 puntos de Embiid y los 30 de Maxey, el 'rookie' VJ Edgecombe sumó 23 para los 76ers y Paul George 13. Para los Celtics, Jalen Brown terminó con 33 puntos, Derrick White con 26 y Neemias Queta con 17.

Los Celtics ponen así punto final a una temporada que comenzaron sin que nadie confiara en ellos, pero en la que fueron de menos a más hasta acabar segundos y consolidarse como favoritos en el Este.

Hugo González cierra su temporada de 'rookie'

Hugo González puso fin este sábado a su temporada de 'rookie' en la NBA con el adiós precipitado de los Boston Celtics en primera ronda de 'playoff', eliminados a manos de los Philadelphia 76ers en siete partidos.

Elegido en el número 28 del pasado draft por los Celtics, González aterrizó en una de las grandes franquicias de la NBA en un momento de cambios, bajo una nueva propiedad que decidió revolucionar una plantilla que se había proclamado campeona en 2024.

Quizás por ello, sumado a la lesión de Jayson Tatum en el tendón de Aquiles, González contó con más oportunidades y minutos de los que cabía esperar para un 'rookie' en una franquicia ganadora.

El madrileño se ganó la confianza de Joe Mazzulla y se convirtió en una pieza importante de su rotación durante buena parte de la temporada, encargado de defender -con un rendimiento sobresaliente- a algunas de las grandes estrellas de la NBA.

González disputó 74 partidos de temporada regular, tres de ellos en el quinteto inicial, promediando 14,6 minutos en pista. El madrileño terminó la temporada con 289 puntos (3,9 de media), 246 rebotes, 42 robos, 41 asistencias y 21 tapones. Con un 47,6 % en tiros de campo y un 36,2 % desde el perímetro.

"Ha demostrado rápidamente su gran instinto defensivo; es capaz de defender a escoltas y bases con gran rapidez", subrayó Mazzulla al hablar del impacto de González durante la temporada.

Su mejor partido llegó en marzo, en un triunfo ante los Milwaukee Bucks de Giannis Antetokounmpo, cuando, saliendo como titular, firmó un doble-doble de 18 puntos y 16 rebotes.

Su rol le granjeó elogios de compañeros y rivales, el cariño del TD Garden y el asombro de toda la liga.

El regreso de Tatum, unas inesperadas aspiraciones de los Celtics al anillo y la proximidad del 'playoff' relegaron a González al banquillo, con cada vez menos protagonismo y minutos, hasta el punto de quedar fuera de la rotación en algunos partidos.

Semanas de tensión en el vestuario del Madrid: los enfados del núcleo español, el mercado, un ojo en Mbappé...

Semanas de tensión en el vestuario del Madrid: los enfados del núcleo español, el mercado, un ojo en Mbappé…

Son semanas sin mucha actividad deportiva en la ciudad deportiva de Valdebebas, lo que genera múltiples debates dentro y fuera de las puertas del Real Madrid. El 'adiós' del conjunto blanco a la Copa y a la Champions y su distanciamiento progresivo del Barcelona en la lucha por la Liga han sacado a la superficie las tensiones y problemas de un vestuario agrietado. Si no gana este domingo en el RCDE Stadium al Espanyol, los blancos entregarán el campeonato liguero al eterno rival justo antes del clásico del próximo domingo día 10, que se disputará en el Camp Nou y en el que el cuadro de Arbeloa podría hacer el pasillo al culé.

Dani Carvajal, ahora lesionado hasta la última semana de la temporada, Asencio, Ceballos o Mbappé son algunos de los protagonistas, junto a Álvaro Arbeloa, de la proliferación de situaciones que llevaban tiempo sin suceder en el vestuario madridista.

Al lateral de Leganés, canterano, responsable de la primera piedra de Valdebebas y ganador de seis Copas de Europa, es posible que le quede sólo un partido más en el Santiago Bernabéu. El de la jornada 38 ante el Athletic Club. Sufre una fisura de la falange distal del quinto dedo del pie derecho. Si nada cambia, Carvajal no renovará su contrato con el Madrid y dirá adiós a toda una vida en Chamartín. Por el camino, muchos títulos, 27, a uno de los 28 de Luka Modric, muchas alegrías y alguna que otra pena y rabia, como la acumulada en los últimos seis meses.

El lateral ha terminado enfadado con Arbeloa, con el que ha chocado de frente por las pocas oportunidades que el futbolista considera que le han dado durante esta parte del curso, lastrando sus opciones de ir convocado al próximo Mundial.

El núcleo español

Carvajal es, junto a Asencio, Ceballos, Huijsen, Carreras, Fran García y Gonzalo, miembro del grupo de españoles de la primera plantilla. Un grupo que otros años ha sido clave en el buen funcionamiento del vestuario y que en los dos últimos años, tras las salidas de Nacho, Joselu y Lucas Vázquez, ha perdido protagonismo y relevancia. Y es ahí donde fuentes de ese grupo aseguran que Arbeloa ha dado preferencia a los elogios a las estrellas, repetidos en varias ruedas de prensa, y a los canteranos, descuidando a la base nacional de la plantilla.

El técnico, mientras, se ha mostrado firme con Asencio, apartado varios días tras lo que Arbeloa entendió como una mala contestación; con Ceballos, fuera de las listas desde hace tiempo por otro encontronazo con el técnico; o Carreras, alejado de las alineaciones en varias ocasiones por lo que el entrenador consideraba una mala actitud.

Todas estas discusiones con algunos futbolistas coincidieron con los partidos en los que Arbeloa confió más en los canteranos, algo que tampoco terminó de gustar a parte del grupo. Esto, unido a las derrotas y a los rumores que situaban a algunos jugadores en la posición de transferible, como Camavinga, han dejado unas semanas de auténtica tensión en Valdebebas. Como adelantó ESPN y puede confirmar este periódico, ha habido enfrentamientos directos entre algunas de las estrellas del equipo en el vestuario, roces que han ido más allá del césped y un ambiente muy alejado del «vestuario más sano del mundo» que repetía Ancelotti durante su segunda etapa en el Santiago Bernabéu.

La situación de Kylian Mbappé tampoco ha ayudado a mantener la calma. Si su lesión en la rodilla generó fuertes discusiones y cambios en el departamento médico durante los meses de diciembre y enero, su nueva lesión muscular y la gestión que el delantero francés está haciendo de su recuperación han levantado ampollas en el vestuario. Siendo una lesión leve, muchos compañeros no entienden sus viajes fuera de España. Cuando se fue a París, el vestuario le apoyó entendiendo que con él viajaban dos fisioterapeutas del club, pero ahora, y habiendo asegurado el galo que haría «todo lo posible» por estar en el clásico contra el Barça del próximo día 10, son varios los que han levantado la ceja ante sus acciones durante los últimos días.

Arbeloa les ha dado varios días libres en la última semana después de empatar en Sevilla contra el Betis, y el club mantiene que los jugadores tienen libertad para moverse en ese tiempo personal, pero los gestos valen mucho en este momento en Valdebebas y no todos ven bien dichos viajes.

El Barça cumple en Pamplona y será campeón si el Real Madrid no gana al Espanyol

El Barça cumple en Pamplona y será campeón si el Real Madrid no gana al Espanyol

Actualizado

El Barça cumplió en Pamplona. Una vez más, ante un rival tremendamente rocoso y dispuesto a incomodarlo hasta el límite, acabó llevándose un trabajado triunfo por 1-2 que le permite dar un paso prácticamente definitivo hacia el título de Liga.

Los goles, ya en la segunda mitad, fueron obra de Robert Lewandowski y Ferran Torres, mientras que Raúl García recortó distancias para Osasuna. Si el Real Madrid no logra sumar los tres puntos en su visita a Cornellà-El Prat frente a un Espanyol muy necesitado, los azulgrana se proclamarán matemáticamente campeones.

En caso de victoria madridista, al Barça le bastaría con un empate en el clásico del próximo domingo en el Camp Nou para asegurar el título. Además, los de Hansi Flick mantienen otros objetivos en el horizonte: cerrar la temporada con pleno de victorias en casa y alcanzar la simbólica cifra de los 100 puntos.

El Barça, sólido en defensa

Desde el inicio quedó claro que no sería un partido sencillo. Osasuna optó por ceder la iniciativa y buscar el daño al contragolpe. El Barça dominaba la posesión, pero sin encontrar claridad ni profundidad en los últimos metros.

De hecho, las ocasiones más peligrosas del primer tiempo fueron para el conjunto rojillo, con Ante Budimir como principal amenaza. El croata estrelló un zurdazo en el poste en una jugada en la que parecía no tener ángulo y, poco después, obligó a Joan García a intervenir con una gran parada para evitar el gol.

La solidez defensiva azulgrana, con un Pau Cubarsí muy concentrado, resultó clave para sostener al equipo en esos momentos. El central brilló tanto en el área como en sus anticipaciones lejos de ella.

EFE

En ataque, el Barça apenas generó peligro real. La ocasión más clara llegó en un disparo lejano de Roony que detuvo sin problemas Sergio Herrera. Lewandowski, muy aislado, dispuso de un par de oportunidades, siendo la más clara un remate tras asistencia de Dani Olmo —habilitado por Pedri— que se marchó muy por encima del larguero.

Tras el descanso, los azulgrana dieron un paso adelante, conscientes de que la victoria podía dejar la Liga prácticamente sentenciada. Las llegadas al área rival fueron más constantes, aunque Osasuna seguía muy firme en defensa.

Los goles decisivos

Flick movió el banquillo para agitar el ataque: dio entrada a Ferran Torres y Marcus Rashford en lugar de Roony y Olmo, y reforzó el centro del campo con Frenkie de Jong por un Gavi ya condicionado por una tarjeta amarilla.

Rashford, nada más entrar, tuvo una ocasión clara que no logró concretar. Osasuna también respondió con peligro, obligando a Joan García a otra gran intervención en una contra.

El partido se rompió definitivamente cuando Rashford, con pausa y precisión, puso un centro medido que Lewandowski convirtió en el 0-1 con un certero cabezazo. Poco después, Ferran Torres firmó el 0-2 que parecía sentenciar el encuentro.

En el tramo final, Raúl García recortó distancias para Osasuna, añadiendo algo de incertidumbre al marcador. Sin embargo, el 1-2 ya no se movería, dejando al Barça a un paso de proclamarse campeón de Liga.

Norris recupera el dominio para McLaren en una sprint de Miami en la que no pasa nada

Norris recupera el dominio para McLaren en una sprint de Miami en la que no pasa nada

Un Mundial distinto, un Mundial nuevo. La Fórmula 1 cambió su reglamento durante el parón por la guerra de Irán, restó importancia al motor eléctrico, devolvió el protagonismo a las aerodinámicas y ahora todo es distinto. En la primera carrera, este sábado, una sprint en Miami, los reyes ya son otros. No domina Mercedes; ahora domina McLaren.

Lando Norris y Oscar Piatri completaron un doblete perfecto que apenas les requirió esfuerzo. Iban delante en la primera curva y delante llegaron a meta. Chimpún. Detrás Charles Leclerc completó el podio, también sin necesidad de adelantamientos, y aún más detrás, fuera de los puestos de honor, terminaron los Mercedes.

Kimi Antonelli y George Russell disfrutaron de las tres primeras carreras, pero ya está claro que la temporada no será un paseo triunfal para ellos. Las nuevas normas les han restado ventaja y, además, tienen un problema cada vez más grave: la salida. El líder del campeonato, que partía desde la segunda posición, perdió dos posiciones de entrada y ahí se quedó, cuarto, con tantos nervios en el cuerpo que al final fue sancionado. Los comisarios consideraron que había superado los límites de la pista demasiadas veces y añadieron cinco segundos a su tiempo por lo que finalizó sexto. Se aprovechó su compañero, Russell, que había sido quinto sin hacer ruido, y Max Verstappen, que había terminado sexto.

Fue una carrera sprint sin nada, una carrera sin más, una carrera para la decepción. El paso adelante de McLaren frente a Mercedes fue interesante, pero ya está. Después ras la salida, no pasó absolutamente nada. Ni un adelantamiento, ni un toque, ni un mensaje comprometedor por radio . Los coches circularon en perfecta procesión durante los 20 y pico minutos que duró la competición. La emoción de las pruebas sprint muchas veces es inversamente proporcional a la frecuencia con que se promete que serán emocionantes.

Y luego están los españoles. Carlos Sainz, decimocuarto. Fernando Alonso terminó decimoséptimo. Ni los ingenieros de Williams ni los de Aston Martin aprovecharon el parón para resucitar proyectos que ya huelen a caducados. Los dos continúan en el pelotón trasero, pasando las mismas penas que en marzo y con pocas perspectivas de mejorar. Lo intentarán en la carrera de este domingo (22.00 horas, DAZN), donde debería volver el espectáculo.

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Si algo estaba poco menos que escrito era lo que iba a suceder tras la última pelota de la inesperada final femenina del Masters 1000 de Madrid. Sólo faltaba poder detallar la escenografía. La ucraniana Marta Kostyuk no estrecha la mano a las tenistas rusas que no hayan condenado públicamente la invasión de su país dirigida por Vladimir Putin, algo que solo ha hecho Daria Kasatkina.

Ni siquiera Anastasia Potapova, su víctima en semifinales, que renunció a la nacionalidad rusa para adoptar la austriaca el pasado diciembre, mereció su saludo. Tampoco iba a dispensárselo a Mirra Andreeva, su última opositora en el viaje hacia el título.

Kostyuk, 23 años, vigesimosexta cabeza de serie, se impuso por 6-4 y 7-5 para lograr en Madrid el tercer título de su carrera, segundo esta temporada, que se agrega al logrado en Austin en 2023. Este lunes será decimoquinta del mundo, su mejor ránking hasta la fecha. La flamante campeona se lanzó sobre la arena envuelta en llanto, saludó al juez de silla, pasó de largo ante su oponente, y realizó una pirueta con un salto de espaldas.

Final inesperada

Despedidas prematuramente las principales favoritas, la copa se la disputaban dos buenas competidoras, con amplio bagaje en arcilla esta temporada. Reciente campeona en Rouen, Kosytuk había encadenado 11 victorias consecutivas. Andreeva ganó en Linz e hizo semifinales en Stuttgart.

A la ucraniana le tembló el pulso y cometió doble falta en la primera pelota de set, pero certificó la conquista parcial a continuación e hizo bueno el break logrado en el sexto juego. Más directa en la toma de decisones, la tenista de Kiev no sólo tomó ventaja en el marcador, sino que inició el segundo con una nueva rotura. Andreeva lo rescataría de inmediato, pero el partido entró en un impredecible vaivén donde el servicio cotizaba a la baja. La rusa llegó a contar con dos bolas para igualar a un set, pero no pudo aprovecharlas: restó fuera un segundo saque y nada pudo hacer ante un ace.

A continuación perdió de nuevo su servicio y quedó expuesta a una sentencia que llegó al tercer match point. Con la valentía de la que hizo gala a lo largo de todo el encuentro, frente al juego más especulativo de su rival, Kostyuk remató una victoria cargada de significado para ella, que además de lograr el triunfo más importante de su carrera, exhibió el orgullo de su país. "¡Gloria a Ucrania!", proclamó en el cierre de su discurso tras recibir el trofeo.

Los chavales del Atlético desvencijan al Valencia para desesperación de Mestalla

Actualizado

Era su sueño y por eso se abrazaron como una piña al final del partido. Los chavales del Atlético Madrileño de Fernando Torres habían pasado de jugar en Primera Federación a debutar con honores en Mestalla desvencijando a los profesionales que vestían la histórica camiseta del Valencia. Menospreciaron la fuerza feroz que empuja a quien quiere comerse el mundo. Como si el equipo de Corberán estuviera saciado o, lo que es lo mismo, al menos salvado. Les pasaron por encima sin paliativos con dos debutantes como héroes, Iker Luque y Miguel Cubo, ante el aplauso de Simeone. [Narración y estadísticas: 0-2]

El ímpetu a los locales les duró once minutos. Fueron lo que tardaron los niños en hilvanar la primera jugada en estático. Había mandado Simeone al campo a todos los canteranos que le permite el reglamento y les había advertido de que tenían la lupa encima. Nunca ha sido Mestalla un campo fácil para doctorarse, pero ellos lo consiguieron. Desde hace unos años, este estadio es tan capaz de ser el jugador número 12 como castigar la desidia de sus propios jugadores.

Saltó el Valencia con necesidad, jugando en campo contrario buscando engrasar los caminos hacia Musso. Eso sí, a la espalda no la podía descuidar. Nahuel Molina, uno de los pocos veteranos, detectó el hueco entre Pepelu, otra vez central, y Gayà y su primer disparo se fue alto. Ahí había partido y se demostró cuando, de tacón, dejó a Mendoza ante Dimitrievski, pero el macedonio rechazó y Morcillo, con una presencia cuajada a sus 19 años, la mandó a la grada. La tercera ocasión también fue de Molina, que volvió a forzar al portero, y hasta probó el argentino con un zapatazo de 40 metros que escupió el larguero lamiendo la cruceta. Cuatro oportunidades clarísimas que hicieron que Mestalla se incendiara. El único que apareció, en un solo destello fugaz, fue Javi Guerra que, ante el banquillo del Cholo, le puso un balón a lo Laudrup, mirando en dirección contraria, a Rioja para centrar, buscando a Sadiq. Pero el nigeriano, bien vigilado por Lenglet y Le Normand, no tuvo su tarde.

Los amagos rojiblancos consiguieron de nuevo hacer pequeñito al Valencia. Un remate a la media vuelta de Le Normand en un saque de córner y un testarazo que Rayane a centro de Molina hicieron aflorar los gritos de «Coberán, dimisión», «Carlos, vete ya» y hasta, con sorna, un «mañana es día libre» dirigido a los jugadores. No podía digerir la parroquia que, jugándose la salvación, su equipo no mordiera a un rival repleto de novatos.

A punto de irse al descanso, el Valencia se estrelló en el poste. Fue con un remate de Ramazani, a quien encontró Ugrinic en el área, en un medio giro. Quedaban cinco minutos y, a pequeño susto, supo sobreponerse el Atlético. A ellos, la responsabilidad no le lastraba las botas. Por eso Boñar salió del lateral hasta la frontal para presentarle a Rayane una pelota que no pudo aprovechar. Tampoco Almada, colándose por dos veces entre su compatriota Saravia y Tárrega. El Valencia ni se aplicaba en ataque ni era contundente en defensa, los males que arrastra toda la temporada y que tienen a su afición crispada y con la respiración contenida.

No mejoró la situación en la segunda mitad. Seguía estando el Atlético más cómodo y no había manera de meterle mano porque, cuando Rioja encaró una contra por la orilla izquierda, se ofuscó y no vio cómo Ramazani aparecía solo por el carril central. Al Valencia, que ni siquiera había sacado de esquina en todo el encuentro, se le acababa el tiempo: Simeone mandó a calentar a Koke y Griezmann. Antes de que saltaran al campo, Molina, un demonio que quebró a Gayà, le regaló a Rayane un centro que el joven atacante remató con el gemelo.

Con los locales sobrepasados, Corberán buscó a Hugo Duro, a Danjuma, y el Cholo a otros dos chavales: Miguel Cubo e Iker Luque, que el primer balón que tocó en Primera este vallecano de 18 años acabó dentro de la portería de Dimitrievski. Entrando en el área por la derecha encontró el mexicano Vargas al canterano que lleva vistiendo el escudo desde los nueve años.

Para entonces, los dos capitanes estaban en el campo y los nubarrones se cernían sobre un estadio indignado. La primera vez que apareció Griezmann, llegó el segundo gol rojiblanco. Asistió a otro debutante, Miguel Cubo, segoviano de 18 años que se lleva de Mestalla el mejor recuerdo de su vida. Hasta con la emoción de que el VAR revisara un posible fuera de juego. Ya no levantó cabeza el Valencia, con sobreexcitación, un gol bien anulado a Sadiq y un estadio encendido.

El español Rocco Repetto buscará su primera victoria en el Turkish Airlines Open

El español Rocco Repetto buscará su primera victoria en el Turkish Airlines Open

Actualizado

Rocco Repetto Taylor es golfista español. Su nombre y su aspecto encajarían perfectamente en cualquier disciplina artística y con casi cualquier otra nacionalidad, pero Rocco lo deja claro: "soy muy español", concretamente malagueño. Presume no solo de nacionalidad, sino también de acento, a pesar de que su madre es irlandesa y su padre italiano. Para completar este curioso círculo, la primera victoria del golfista español podría llegar en Turquía.

Este domingo, Repetto madrugará para salir a un solo golpe del liderato en el Turkish Airlines Open, uno de los torneos más singulares y apreciados del DP World Tour. El malagueño está disputando su primera temporada en el Circuito Europeo y afrontará su primer domingo con opciones reales de ganar un torneo, lo que podría suponer un cambio de vida. "Entrenamos cada día para darnos estas oportunidades; lo último que quiero es salir mañana amargado", explicaba al término de la tercera ronda, que concluyó con 69 golpes (-3).

Pero la lucha no será solo contra el dúo de líderes, formado con -7 por el sueco Mikael Lindberg y el portugués Daniel Fernandes, ambos, como Rocco, sin victorias en el Tour. El mejor español en el torneo también tendrá que enfrentarse a la meteorología, un rival imposible de controlar. Las previsiones en Antalya apuntan a lluvias y tormentas durante toda la jornada, lo que podría dejar el torneo en 54 hoyos y privar al español de la oportunidad de pelear por la victoria en una cuarta ronda. "Buah, no tenía ni idea", respondía al conocer la posibilidad. "Espero que mañana se pueda jugar", añadía, todavía con el amargo sabor de boca del final de su vuelta, tras fallar un putt de tres metros en el hoyo 18 para salvar el par.

Ese error llegó después de casi dos horas de interrupción por la lluvia, que también condicionó la jornada del sábado. "Me he puesto nervioso", confesaba tras firmar unos sólidos 69 golpes, con ese único borrón que le dejaba con un total de -6.

Por delante, y compartiendo partido, saldrán dos locomotoras del golf español: David Puig y Eugenio López-Chacarra. Ambos han seguido trayectorias similares durante la semana turca. Este sábado firmaron una ronda al par que les sitúa con -3, a cuatro golpes del liderato. Sus opciones de victoria pasan por ser agresivos y entregar una tarjeta baja en un campo que se prevé muy exigente. "Habría que mirar a un -10 como resultado final", advierte Puig. "Todo puede pasar, estoy solo a cuatro golpes", recuerda Chacarra. En su caso, además, lucha por clasificarse para el PGA Championship, el segundo major de la temporada, que se disputará dentro de dos semanas; para lograrlo, necesitaría terminar entre los tres primeros.

Muere Alex Zanardi, ex piloto de F1 que fue campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente

Muere Alex Zanardi, ex piloto de F1 que fue campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente

Actualizado

Alex Zanardi, piloto italiano de automovilismo que se convirtió en campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente, ha fallecido a los 59 años, anunció su familia este sábado.

Zanardi, uno de los deportistas más queridos y respetados de su país, a quien se le atribuye haber contribuido a transformar la percepción de la discapacidad en Italia, murió este viernes por la noche.

En un comunicado difundido a través de la asociación benéfica que fundó, Obiettivo3, su familia indicó que falleció "de forma repentina", pero también "en paz, rodeado del amor de su familia y amigos".

Su muerte se produce seis años después de que el cuatro veces campeón paralímpico sufriera un segundo accidente grave en junio de 2020, cuando su bicicleta adaptada chocó contra un camión que circulaba de frente durante una carrera en la Toscana.

Antes, Zanardi corrió en Fórmula 1 para Jordan, Minardi y Lotus a comienzos de la década de 1990, para pasar luego al campeonato CART en Estados Unidos, donde fue campeón de la serie en 1997 y 1998. Volvió a la Fórmula 1 con Williams en 1999 antes de regresar a la CART.

Alex Zanardi compitiendo en ciclismo con su bicicleta adaptada.

Alex Zanardi compitiendo en ciclismo con su bicicleta adaptada.ANDRÉS SOLAROAFP

Zanardi estuvo a punto de morir en un terrible accidente en 2001, en el circuito de Lausitzring, en Alemania, tras el cual le amputaron ambas piernas. Su coche se quedó parado en medio de la pista tras un trompo y fue embestido por otro vehículo a más de 300 km/h.

Aun así, el deportista nacido en Bolonia el 23 de octubre de 1966 llegó a convertirse en una de las figuras más conocidas del deporte paralímpico, ganando dos medallas de oro en los Juegos de Londres 2012 y otras dos en Rio cuatro años después.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destacó a Zanardi como "un gran campeón y un hombre extraordinario, capaz de convertir cada prueba de la vida en una lección de coraje, fuerza y dignidad".

Cordiano Dagnoni, presidente de la Federación Italiana de Ciclismo, afirmó que Zanardi "transformó la cultura de nuestro país, llevando alegría y felicidad a quienes tuvieron la fortuna de conocerle, y esperanza a tantos en Italia y en todo el mundo".

Dagnoni añadió que este fin de semana se guardará un minuto de silencio en las carreras en homenaje al deportista.