¿Por qué no hay curling en España? Los intentos "imposibles", una pista en un centro comercial y los amigos que lo intentan en un pantano

¿Por qué no hay curling en España? Los intentos “imposibles”, una pista en un centro comercial y los amigos que lo intentan en un pantano

Cada año decenas de personas se reúnen el último domingo de febrero en el pantano de Vallvidrera, al lado del Tibidabo, en busca del milagro: jugar un partido de curling al aire libre en Barcelona. Se dividen en dos equipos, aparece un árbitro que lanza una piedra al agua y se hace el silencio. ¿Qué pasará? Si suena chof, el partido se cancelará y todos se irán a desayunar fricandó, cap i pota o butifarra. Pero si por casualidad, un día, por primera vez en la historia, el pantano se congela y la piedra aguanta sobre el hielo, el partido será memorable.

«Nunca hemos podido jugar, pero mantenemos la esperanza», comenta Marc de Vicente, miembro del Vallvidrera Curling Club que niega los rumores. Las malas lenguas dicen que la iniciativa, que forma parte de la fiesta mayor de invierno del barrio, es sólo una excusa para un desayuno de los que exigen siesta.

«Pero estamos siguiendo la tradición, siglos atrás se jugaba al curling en el pantano», cuenta con sorna y ningún documento que lo corrobore. «Nos encanta el curling, lo vemos en cada Juegos, pero da para meme, la verdad», añade De Vicente.

Su iniciativa resume a la perfección qué es el curling en España: expectación y bromas. Mientras en países como Suecia, Canadá, Reino Unido e incluso Italia se considera el deporte rey de los Juegos Olímpicos de invierno, con ligas profesionales y estrellas como Niklas Edin o Stefania Constantini, en nuestro país no se pasa de la curiosidad y la comedia entre las piedras y las escobas.

Éxito en televisión

Las audiencias de los partidos en Eurosport suelen ser notables, pero la selección nunca ha estado sobre el hielo. Después de que hubiera representantes en bobsleigh, luge, saltos de trampolín, patinaje artístico, skeleton o patinaje de velocidad, quedan cuatro deportes olímpicos en los que España todavía no ha participado y uno de ellos es el curling. ¿Por qué?

TIZIANA FABIAFP

«Porque es imposible. En España no tenemos pistas preparadas para el curling y eso hace que cualquier proyecto de tener una selección potente sea inviable. En otros deportes puede pasar, que salga un esquiador, un snowboarder o un patinador que se deje la vida para cumplir su sueño. Pero en el curling tienen que salir cuatro o cinco al mismo tiempo y aún así es complicadísimo», analiza José Luis Corral, narrador de curling en Eurosport, la voz del deporte en España.

A principios de siglo la Federación Internacional de Curling cedió los derechos de retransmisión de su Mundial al canal continental y, en 2002, Corral se encontró frente a un micrófono relatando una disciplina de la que nadie conocía las reglas.Los primeros clubes, como el Jaggers de Madrid, el Sporting L'Olla de Lliçà d'Amunt o el Igualada, todavía se estaban formando y hasta 2003 no se celebraría el primer Campeonato de España.

«El curling siempre tuvo buena acogida en España y buenas audiencias, pero falta mucha inversión para tener un equipo que pueda competir con los mejores. Sin instalaciones no hay manera», concluye.

España en el Preolímpico

Hoy en día hay 11 pistas de hielo en España, pero ninguna de ellas tiene una zona dedicada exclusivamente al curling. Para el Campeonato de España, que el pasado fin de semana se celebró en Jaca, se suele habilitar una durante varias semanas, pero eso es todo. Los poco menos de 100 practicantes que se dividen en 10 equipos se tienen que conformar.

«El curling necesita un hielo muy cuidado, con condiciones específicas. No se puede compartir con el hockey o el patinaje artísticos. Nosotros siempre nos vamos fuera a entrenar, a Suiza, Holanda o Dinamarca», explica Eduardo de Paz, campeón con el Txuri Berri de San Sebastián y miembro del equipo masculino español que intentó alcanzar los presentes Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo.

Pese a su histórico ascenso a la División A del curling europeo, no consiguieron plaza para disputar el Preolímpico. Los únicos que lo lograron fueron el dúo mixto formado por Oihane Otaegi y Mikel Unanue, pero acabaron penúltimos en la competición que daba acceso a los Juegos.

«Hace 10 años nos juntamos un grupo en el Txuri Berri con el objetivo de llegar a lo más alto, pero nos cuesta seguir. Ponemos nuestro dinero, nuestros días de vacaciones y cada vez se hace más difícil», reconoce De Paz.

El proyecto en Xanadú

Tienen el apoyo de la Federación Española de Deportes de Hielo (FedHielo) y del Gobierno vasco, pero ni con esas. La única vía para que España crezca en el curling sería que se abriera una pista en una gran ciudad y ahora mismo no hay proyectos. Los CAR de Madrid y Sant Cugat planearon en algún momento la construcción de un recinto de hielo, pero ninguno salió adelante. Hace un tiempo el Centro Comercial Xanadú de Madrid prometió que se podría jugar al curling junto a su zona de esquí indoor, pero nunca más se supo.

«En algún momento hemos estado cerca de sacar una pista de hielo, pero se requiere una gran inversión. Sin una pista propia no hay base y sin base sólo podemos hablar de subsistencia», asegura Víctor Navarro, vocal de curling de la FedHielo y jugador del Barcelona Curling Club, que sueña con un futuro más esperanzador para su deporte en España: «El curling tiene magia, engancha».

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

Un imparable Hezonja resucita al Real Madrid en el Carpena a cuatro días de la Copa

La palabra consistencia es la más anhelada por los entrenadores. Equipos pétreos, inextricables y capaces de mantener el pulso ante cualquier circunstancia y rival. Todavía lejos, mucho, de todo eso está este Real Madrid de Scariolo. Que volvió a experimentar una noche de toboganes, esta vez con final feliz. A cuatro días de la Copa, se llevó un alegrón en el Carpena, sexta victoria seguida en la ACB (donde manda con puño de hierro), una remontada ante el mismo rival contra el que disputará los cuartos el jueves en el Roig Arena. [92-96: Narración y estadísticas]

La "bronca" del descanso, resumía después un Hezonja que resultó inabordable. Y determinante con siete puntos en el último minuto. Un Madrid (sin Campazzo ni Deck) que se olvidó del desastre inicial, que recuperó la cordura y la energía y que se fue camino de Valencia con una mochila de optimismo a la que unir su triunfo en Belgrado.

Porque todo se puso del revés. Cuando Justin Cobbs, el último refuerzo de Unicaja en esta temporada tan movida para los malagueños en cuanto a los cambios en su plantilla, clavó el triple sobre la bocina del primer cuarto, a tabla, completaba un amanecer explosivo en el Carpena. Los de Ibon Navarro, desnivelados por los problemas físicos (sin Tillie, ni Tyson Pérez, ni Alberto Díaz y, desde hace mucho, sin Kravish), habían torturado al Madrid desde el perímetro. Un recurso de los que no tienen antídoto.

Feliz, ante Rubit.

Feliz, ante Rubit.Jorge ZapataEFE

Porque, nada más comenzar el segundo, Cobbs volvió a la faena. Era, entonces, el octavo triple de 12 intentos. Un parcial de 17-2 (para el 28-20), que había arruinado cualquier plan de Scariolo. El buen arranque de Okeke, el dominio en la pintura... Como un boomerang en contra, porque el perímetro fue el resorte que activó a los locales, dominio total de las sensaciones en un momento. Y un ciclón después, con más y más triples que desquiciaban al rival. Garuba perdía los papeles y la distancia se disparó (51-33).

El hundimiento fue total y la reacción tras el paso por vestuarios obligada. Este Madrid, tornasolado una vez más, volvió a sus básicos, a encontrar a Tavares en la zona, a abastecer a un Hezonja que regresó enchufado. 11 puntos en un momento y una remontada paulatina. Se llegó a arrimar a seis (74-68, tras un robo y dos más uno de un Garuba dispuesto a arreglar su fallo en la primera mitad), mientras el Unicaja no rehuía de los lanzamientos rápidos, de su ADN de baloncesto frenético. Contestaba con triples como latigazos, Webb, Duarte y un asombroso Cobbs... La batalla era ya un tiroteo.

Pero la presión del Madrid empezaba a ser insoportable. Y más cuando los triples abandonaban a Unicaja. Tres fallos seguidos de Perry y los blancos arriba (86-89 después de un parcial de 2-16) tras acciones individuales de Feliz y Lyles. Quedaban tres minutos y era como si todo lo que había luchado antes no le sirviera para nada a los de Ibon Navarro.

Tambaleándose en la lona, sin apenas fuelle ya, un triple de Sulejmanovic (partidazo) reactivó a los verdes. Dos minutos y vuelta a empezar. Erró Llull, Unicaja falló los tiros libres y, sobre todo, apareció Hezonja. Dos canastas casi seguidas encarando a Balcerowski y dos tiros libres para cerrar la noche.

Sadiq y Ramazani dan oxígeno al Valencia a costa de hundir más al Levante en un derbi con más tensión que fútbol

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No era un derbi libre de amarras, de esos donde la valentía de aplastar al rival da alas a los jugadores. En el Ciutat de València, a los 22 les lastraba el miedo. En zona de descenso, cualquier error tiene una penalización en la tabla y en el ánimo. Por eso Levante y Valencia se tantearon con más tensión que amenaza... hasta que en la segunda parte aparecieron dos futbolista descarados, a quienes no le pesan estos lastres. Ramazani y Sadiq quebraron la defensa del Levante y dieron con sus goles oxígeno al Valencia que se sigue agarrando a Primera mientras los granotas se hunden. [Narración y estadísticas: 0-2]

Arrancaron los dos equipos verticales, buscando a Ryan y a Dimitrievski sin lograrlo de otra forma que no fuera a trompicones y sin verdadero peligro. Los incesantes pitos e insultos a Pepelu, por cómo rompió su amor por el Levante para cruzar al estadio del otro lado del Turia, y la factura que la grada le tenía guardada a Hugo Duro por su chilena en Mestalla y su pique con Matías Moreno, fueron lo más destacable de una primera parte insulsa. Los valencianistas, chotos en este estadio, manejaban hasta los tres cuartos de campo, con una sala de máquinas alimentada por un engrandecido Pepelu y el incombustible Ugrinic, pero ahí se abría un abismo cuando había que encarar área. Por los costados, ni Rioja se soltaba de Manu Sánchez ni Ramazani ponía en problemas al jovencísimo debutante Nacho Pérez. Y así era imposible asustar. Cuando se cumplía el primer cuarto de hora, con el Valencia más estirado, se escapó Gayà por la orilla pero Lucas Beltrán no acertó a rematar su asistencia.

Hacia la otra portería lo intentaba también Tunde, porque a Iker Losada lo tenía bien vigilado Unai Núñez, de improvisado y excelso lateral derecho. La mejor ocasión granota fue un testarazo de Iván Romero a un balón que, con su zurda enguantada, le puso Carlos Álvarez en un saque de falta. El remate lo salvó Dimitrievski y el rechazo lo mandó a la grada de Orriols Matías Moreno. Tuvo el delantero sevillano otra clara oportunidad con una contra mano a mano con Gayà y el portero macedonio fuera de la portería, pero optó por una vaselina imprecisa.

Ya no se asomaron más en toda la primera parte, donde reinó el centrocampismo, sobre todo por la incapacidad del equipo de Corberán de encontrarse en ataque. Se sostenía sin sufrir y se estrellaba contra un muro a la hora de dañar.

En la segunda mitad, quiso el Levante crecer y pudo tener premio con un cabezazo de Dela a un falta servida por Carlos Álvarez. También armó la zurda Tunde en la frontal, pero su remate de perdió. Creía Pablo Martínez en el centro del campo y, con él, los granotas. Eso lo detectó Corberán y echó carbón a la caldera con Sadiq, Javi Guerra y Guido Rodríguez en el minuto 60. Cuatro minutos después, el Valencia hilvanó la mejor jugada del partido comandada por el nigeriano, que se la puso de tacón a Rioja para colocara un centro medido que Ramazani recibió para fusilar a Ryan. Primer tiro a puerta y ventaja en un derbi que ya nunca dejó de tener cara. Incluso pudo repetirse asistente y goleador un instante después, pero esta vez Rioja no estuvo preciso.

Luis Castro también inyectó energía a su once, con Etta Eyong, buscando juego más directo, pero todo se truncó cuando Guido cazó a Pablo Martínez en la frontal y el capitán levantinista se dañó la rodilla. Ese varapalo en el minuto 78 dejó frío al Levante, aunque Manu Sánchez desperdició solo ante Dimitrievski la ocasión más clara para el empate. De ahí nació un despeje a la carrera de Sadiq mano a mano con Matías Moreno que ganó el nigeriano para poner el segundo tanto en el marcador mientras todo el Ciutat reclamaba una falta que Ortiz Arias, ni el VAR, apreció.

Los jugadores del Levante, hundidos tras la derrota.

Los jugadores del Levante, hundidos tras la derrota.ANA ESCOBAREFE

No acabó la grada contenta con el árbitro, y aún se encendió más cuando mostró una amarilla a Arriaga y, al aplaudirle en la cara, le mandó al vestuario. Antes ya le había mostrado una roja directa a Vicente Iborra, ayudante de Luis Castro, por protestar dos disputas de Tárrega con Etta Eyong.

Con dos disparos a puerta, el Valencia se llevó el derbi y, por primera vez en la historia, venció al Levante dos veces en una misma temporada. Pero fue un duelo tenso hasta después del pitido final. El central suizo Cömert fue a celebrar la victoria al córner donde se concentraba la afición valencianista y cogió el banderín para ponerle la camiseta. Para impedirlo, se lanzaron empleados y jugadores granotas, hubo lanzamiento de decenas de botellas desde la grada y mientras el jugador se marchaba al túnel de vestuarios. Gesto feo del defensa que, desde el Levante se interpretó como una falta de respeto, y mala respuesta de una grada que se enfrentará a una multa.

El Rayo arrolla a un Atlético ramplón de resaca copera

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El Atlético de Madrid tiene una cara B, se podría decir que esa es la que ha lucido durante toda la temporada cuando sale del fortín del Metropolitano. Y no cambió que, esta vez, el partido se jugara a unas decenas de kilómetros, en el exilio del Rayo en Leganés. Los dos zarpazos al filo del descanso de Fran Pérez y Óscar Valentín y el tercero de Mendy en la segunda parte fueron suficientes para bajar a los rojiblancos de la nube. Para que todos en el estadio se preguntaran cómo se podía descomponer un equipo apisonadora hace menos de 72 horas.[Narración y estadística:3-0]

Arrastra el Atlético un debe en la Liga, donde con solo tres victorias (Betis, Getafe y Girona), todas al final de la primera vuelta, no alcanza para pelear por la cabeza de la tabla, si es que ese no es un objetivo enterrado. Las miradas quizá estén en otros lugares. Hacia allá apareció señalar Simeone con un once remendado para este partido de entreguerras: la aplastante victoria sobre el Barça sin sufrir ni una escaramuza y la que le espera en Brujas por la supervivencia el miércoles en Champions.

En Butarque, pareció que el Atlético solo se transforma con los sorbos de la Copa, esos que sirven Griezmann y el recién descorchado Lookman, ambos suplentes. Era el momento de que tomara galones Álex Baena, crecieran Cardoso y, sobre todo, Rodrigo Mendoza, de que Sorloth se sumara como amenaza. Ni asomaron ellos ni la verticalidad de su cara A, la incontestable. El Rayo, con una presión alta, complicó todos los movimientos y al Atlético le quedaron ocasiones contadas, como el tiro de Nico González al larguero a centro de Nahuel Molina, un disparo de Baena rozando de nuevo los palos y una asistencia del almeriense que no pudo llegar a empujar el gigante noruego.

Estaban espesos los hombres de Simeone y el Rayo empezó a encontrar sus grietas por los costados. Lo hizo el Pacha Espino, obligando a Oblak a salvar su disparo, y tuvo que hacerlo también cuando Ilias Akhomach hilvanó, ayudado por Ratiu e Isi, un ataque primoroso. La respuesta la armó por su cuenta Nico González, en una contra buscando la portería de Batalla. Pero el varapalo no tardaría en llegar. Ruggeri, que estaba vigilado y recriminado por Simeone, se quebró ante el baile de Ratiu con un carrusel de bicicletas que lo hundió en el área sin poder evitar que el centro tenso del rumano lo cazara en el punto de penalti Fran Pérez. Le tocaba al Atlético subir su intensidad, y su fútbol, pero al descanso se fue con una desventaja mayor.

Óscar Valentín aprovechó las dudas de Lenglet para robar el balón y dejar un disparo a Isi que salvó Oblak con la punta de los dedos sin poder evitar que apareciera el propio Óscar Valentín para rebañar a gol. Al descanso, Simeone estaba obligado a resetear y darle un giro nuevo a su once con el arsenal que guardaba en el banquillo.

No fue de inicio, como si el argentino quisiera darle la oportunidad de espabilar a los titulares, sin embargo no podía esperar demasiado. En apenas siete minutos, agotó los cambios para apuntalar la defensa, castigando a los desacertados Ruggeri y Le Normand y, sobre todo, remodelar el centro del campo con los quilates de Julián Álvarez, Llorente y el colmillo de Lookman. De nada poco sirvió, porque llegó el tercero del Rayo en un córner en corto que Álvaro, desde el lateral del área, puso al remate de cabeza de Mendy ante la pasividad de todo el once rojiblanco. Aunque Giménez, en un escorzo, obligara a Batalla a salvar su remate, la victoria estaba absolutamente decantada y los olés se coreaban en una grada semivacía de Butarque, entremezclados con los cánticos contra Presa. El Rayo, sin ganar tres jornadas, había hecho jirones a Atlético 13 años después y salía del descenso.

La trigresa Brignone ruge de nuevo en el gigante de los Juegos Olímpicos

La trigresa Brignone ruge de nuevo en el gigante de los Juegos Olímpicos

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Muchas crónicas, incluida ésta, habrán comenzado, habrán titulado con un 'la tigresa ruge de nuevo'. Lógico. Casi obligatorio. La 'tigresa' es Federica Brignone, que lleva pintado en su casco el feroz rostro del felino. Después de haber vencido el jueves en el supergigante, la veterana (35 años) esquiadora italiana se exhibió triunfal en el gigante tras una primera manga prodigiosa. Una exhibición de clase y carácter que remató en la segunda para llevarse otro oro como otro milagro del deporte, como otra demostración de, conocida su historia, la capacidad del ser humano de ponerse en pie después de haber caído. La noruega Thea Louise Stjernesund y la sueca Sara Hector, vigente campeona olímpica, compartieron la plata al empatar a tiempos (2:14.12), 62 centésimas más que Brignone.

El primer sector había ofrecido un asombroso triple empate a tiempos entre Thea Louise Stjernesund, Sara Hector y la italo-albanesa Lara Colturi, todas en 1:03.97. Parece imposible semejante coincidencia. Mikaela Shiffin se había quedado en 1:04.25. No muy lejos. Pero no muy cerca. O sea, descartada en ese mundo que parcela el tiempo en magnitudes mínimas. Esta temporada se muestra intratable en el eslalon, pero no en el gigante. En el eslalon del miércoles deposita su última esperanza en el seno de su última oportunidad.

Con las garras desenvainadas y los colmillos húmedos, bajó entonces Brignone para registrar un crono de 1:03.23. No lo rebajaron ni la alemana Lena Duerr (1:03.57) ni Sofia Goggia (1:03.69). Las medallas se jugarían en un manojito de centésimas, una fracción de tiempo despreciable en la vida cotidiana, pero capital en muchas ramas del deporte.

El legado de Brignone

En el segundo asalto, Stjernesund y Hector, duplicando el anterior asombro, volvieron a igualar sus tiempos. Esta vez los totales (2:14.12). Increíble. No los superaron Sofia Goggia y Lena Duerr, ya fuera de los metales. Quedaba Brignone. Así que cuando 'la tigresa' salió desde el portillón como si escapara de una jaula en la que ha estado mucho tiempo retenida, únicamente ella podía derrotar a las siamesas nórdicas.

Y así fue. Con un crono de 2:13.50, las dejó 62 centésimas atrás. Ambas se arrodillaron y postraron para rendir homenaje a una heroína sufriente y rediviva. Recordemos su historia. En abril de 2025, después de haber ganado en febrero el gigante del Mundial de Saalbach, sufrió una lesión terrible: fractura de tibia y peroné, rotura multifragmentaria de la meseta tibial, luxación completa de la rodilla y severa afectación de ligamentos y meniscos. A los 34 años, su carrera estaba acabada y, probablemente, tendría problemas para andar de un modo normal el resto de su vida.

STEFANO RELLANDINIAFP

Antes de un año de aquello, es campeona de supergigante y de gigante y, además, en Italia, donde los esquiadores (y nadadores y atletas) gozan de la misma fama que los futbolistas. Alberto Tomba fue durante años el deportista más popular del país, en gemelo trono invernal con Deborah Compagnoni. Hoy día, entre las mujeres, Sofia Goggia, Elena Curtoni y Federica Brignone no les van a la zaga.

Brignone ha adquirido un suplemento de devoción. Ganadora de 37 pruebas de la Copa del Mundo, unidas a 85 podios, vencedora de la general en 2020 y 2025, ha rematado en el gigante un creciente historial. Obtuvo el bronce en Pyeongchang18 y la plata en Pekín22. Ahora es oro. En la ceremonia de inauguración fue la abanderada italiana. Un augurio. Una premonición de grandeza merecida, de previo reconocimiento nacional a una de sus heroínas.

Anthony Kim resurge de las lesiones, adicciones y problemas mentales, y gana el torneo de LIV Golf en Australia

Anthony Kim resurge de las lesiones, adicciones y problemas mentales, y gana el torneo de LIV Golf en Australia

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Es día de hacer un paréntesis de cualquier guerra en el mundo del golf. Tampoco voy a restar o darle importancia a un nuevo segundo puesto de Jon Rahm en el LIV Golf. Es el día de Anthony Kim y de su victoria en la madre de todas las batallas. En Australia, 115.000 espectadores vibraron y lloraron con AK en su primer triunfo en 16 años. Una de las historias del año en el deporte y, posiblemente, el titular más épico que nos va a dejar el golf.

"Dios me dio un talento, sabía que lo conseguiría, nadie tiene que creer en mí excepto yo mismo. Cualquiera que esté luchando puede superar cualquier cosa". La voz bronca y dura de Kim se quebraba por momentos. Su cara todavía refleja un pasado de adicciones, lesiones y vaivenes mentales, pero la electricidad de un jugador que conquistó al mundo hace ya un par de décadas ha vuelto hoy en el LIV Golf de Adelaida, donde el 15 de febrero de 2026 pasará a la historia como el día de la increíble resurrección del genuino chico malo del golf. Kim ha ganado con -23 en Australia el torneo más especial del LIV Golf. Con una ronda final de 63 golpes (-9) ha recuperado cinco golpes de desventaja cara a cara en el partido estelar frente a los dos nombres más representativos de la gira saudí, Jon Rahm y Bryson DeChambeau.

Los últimos recuerdos que vienen a la cabeza de Anthony Kim son los de un golf vibrante, poderoso, el de un chico de 20 años que ganó tres torneos del PGA Tour, que deslumbró en la Ryder Cup, siendo protagonista en 2008 en Valhalla, derrotando 5 y 4 a Sergio García y erigiéndose en líder americano aunque no le correspondiera; un chico capaz de batir el récord de birdies en Augusta National con 11 en el Masters de 2009. Un jugador que conectaba con el público y llegó a ser el sexto mejor del mundo.

El éxito era solo fachada, por dentro, Kim se rompía. Empezó a coquetear con lo prohibido y llegó el silencio. Luego el dolor en forma de hasta ocho lesiones: el hombro, la mano, el talón de Aquiles, la espalda... Algunos afirmaron que cobró una importante cantidad de un seguro médico que le impedía volver jugar al golf; otros que se centró en cuidar a su madre. La propia versión del protagonista habla de 16 años de oscuridad. "Tuve problemas mentales y, desgraciadamente, tomé el camino equivocado", le dijo al analista David Feherty en una reciente entrevista. "El golf es una pequeña parte de mi vida, pero he aprendido lecciones importantes para la vida a través del golf". El alcohol y las drogas fueron su refugio más allá del verde, y Kim reconoce que dentro del pozo más profundo con 16 pastillas diarias muchas veces pensó quitarse la vida, pero el nacimiento de su hija Bella lo cambió todo. "Ver crecer a mi hija es una razón suficiente para no volver a tomar decisiones equivocadas nunca más".

Anthony Kim, con el trofeo conquistado en Australia

Anthony Kim, con el trofeo conquistado en AustraliaBrenton EdwardsAfp

Y 16 años después, en febrero de 2024, el LIV anunció el regreso profesional de AK. Dejamos a un enérgico veinteañero número 6 del mundo y recuperamos a un cuarentón número 4.621 del ranking mundial, lleno de tatuajes y con huellas visibles de demasiados excesos. Las celebraciones son ahora muy diferentes para Anthony Kim: "Frozen y posiblemente ver algunos canguros y koalas", explicaba el ganador sobre sus planes inmediatos.

Pero hasta levantar el trofeo, el norteamericano tuvo que llevar a buen término un enorme ejercicio de paciencia y fe. Sus dos primeros años en LIV fueron un fracaso. "Después del primer swing que hice en Arabia Saudí pensé que ganaría el torneo por diez golpes; después del segundo, solo me conformaba con poder terminar", dijo en su debut. En su primera temporada se acostumbró a cerrar las clasificaciones en todos los torneos. En la segunda, la situación no mejoró demasiado y Kim perdió su contrato con el LIV. La vida le empujaba una vez más al lado oscuro: "Los resultados no han sido los que esperaba, pero sigo trabajando muy duro y disfrutando de mi familia", dijo entonces. A base de coraje logró volver a clasificarse para el LIV Golf a través de la escuela y los caprichos del golf mundial detonaron la marcha de Patrick Reed y, solo unas horas antes del comienzo de la quinta temporada de la gira saudita los 4Aces hicieron público el fichaje de Anthony Kim sustituyendo a Reed. Tras un puesto entre los 25 mejores en Riad, el final feliz de un guion perfecto lo vivimos el domingo en Australia.

Una secuencia perfecta de domingo: nueve birdies sin error en The Grange Golf Club, aprovechando cada oportunidad y celebrando cada acierto con la electricidad de antaño. 5.795 días sin ganar desde su último triunfo en el Houston Open de 2010. El público se entregaba con cada birdie mientras Kim agitaba los brazos al grito de "let's fucking go", en una celebración en la que ni siquiera Jon Rahm pudo interponerse. El de Barrika suma otro segundo puesto, esta vez con muchos problemas desde el tee de salida. Kim arruinó —o más bien engrandeció— lo que se vendía como el duelo épico entre Rahm y DeChambeau. Bryson tampoco encontró sensaciones en un domingo incómodo desde el hoyo 1.

El cómo importa hoy un poco menos porque el qué es tan grandilocuente que no se hablará de otra cosa en los próximos días. Anthony Kim ha vuelto y, con su victoria, escalará hasta un puesto entre los 200 mejores del mundo. Quién sabe si la próxima estación de su viaje será el Masters de Augusta, aunque para el norteamericano no es su principal preocupación: "Encontré la fe, pero sigo lidiando con mis problemas mentales. La próxima parada de mi viaje es ayudar a otra gente"

Fede Valverde se sincera sobre la crisis del Madrid: "Hemos tragado mucha mierda"

Fede Valverde se sincera sobre la crisis del Madrid: “Hemos tragado mucha mierda”

Cada vez que pasa por una zona mixta, Fede Valverde no negocia palabras. Es un libro abierto. Así lo repitió en los pasillos del Santiago Bernabéu después de ganar 4-1 a la Real Sociedad. "Hemos tragado mucha mierda. Hemos pasado por momentos malos, creo que bien merecidos, y al final eso nos hizo cambiar y madurar", admitió el uruguayo, segundo capitán del Real Madrid, ante los medios de comunicación.

El futbolista de Montevideo es uno de los pesos pesados del vestuario y como tal estuvo en el foco de las críticas del público durante las últimas semanas de Xabi Alonso y con las primeras derrotas de Álvaro Arbeloa en el banquillo, algo que según él "es parte del fútbol".

"Hay que saber llevar estos momentos. Cuando las cosas van bien es bonito salir al Bernabéu y que la gente te aplauda, pero cuando no van bien tienen toda la razón en recibirnos de esa manera. No es lo que deseamos, pero es lo que merecemos. Nos apretaron un poco y cambiamos nuestra mentalidad. Las cosas no estaban saliendo como el madridismo ni nosotros queríamos y creo que ahora estamos cambiando esa energía y ese ambiente", reflexionó Valverde, que ante la Real Sociedad volvió a marcar después de poco más de un mes.

El uruguayo, que anotó en las semifinales de la Supercopa de España ante el Atlético, olió puerta tras un buen disparo desde la frontal del área, de vuelta también a la posición de centrocampista tras muchas semanas como lateral derecho. "Arbeloa nos pide mucha movilidad. En la derecha tanto a mí como a Trent y a Arda nos pedía que nos moviéramos bastante, que nos intercambiáramos las posiciones y yo me sentí mucho más cómodo porque siempre recibía de frente en el medio, y no de espaldas en el lateral como cuando jugaba ahí. Así tuve más espacio para conducir, atacar y llegar desde segunda línea", explicó Valverde.

El Madrid ganó a la Real y este lunes viajará a Lisboa para enfrentarse al Benfica en la ida del playoff de Champions League, una cita clave en el devenir de la temporada del conjunto blanco y que llega justo después del desastre de la última jornada de la fase de liga, cuando los del Arbeloa cayeron en Da Luz por 4-2 y dijeron 'adiós' a sus opciones de estar entre los ocho mejores del torneo. Sin esa posición, el Madrid tendría que medirse de nuevo a los de Mourinho por un puesto en los octavos de final. "Estamos en una buena dinámica y ahora que no nos pegue el bajón otra vez contra el Benfica. Hay que ir a por todo en esta semana", aseguró el uruguayo.

En la misma línea se mostró Arbeloa en la sala de prensa, donde advirtió sobre el equipo lisboeta. "Espero que no se repita la historia. Vamos prevenidos de lo que nos espera allí el martes. Es una eliminatoria de 180 minutos, tenemos que salir a hacer un gran partido y ganar", declaró el técnico, que elogió a Vinicius, Trent y Carvajal.

"Llevo un mes viendo a un gran Vinicius, no solo este partido", reconoció Arbeloa, que insistió en que "lleva haciendo partidos de muchísimo nivel y para mí es un jugador que va más allá de los números". "Es capaz de condicionar los partidos", añadió.

Sobre Trent y Carvajal, titular el inglés y con media hora de juego el español, el entrenador admitió que "los necesitamos a los dos". "Me ha parecido un chico muy inteligente, que entiende muy bien el juego y entiende rápidamente lo que queremos de él", dijo sobre el ex del Liverpool.

"Carvajal el primer paso lo ha dado hoy, se merece la ovación del estadio y tenemos muchos partidos por delante. Tanto Trent como Dani vienen los dos de un periodo de baja y no están para 90 minutos en tres días. Les vamos a necesitar a los dos, son diferentes y nos pueden dar cosas diferentes", argumentó Arbeloa sobre el defensa de Leganés.

Goles blancos sin Mbappé

Goles blancos sin Mbappé

Victoria fácil del Madrid ante una Real muerta de cansancio y que nunca fue enemigo. Pero la mejor noticia madridista es que no jugaba Mbappé y ha logrado una goleada. Nada menos que cuatro goles , que pudieron ser más si hubiera estado acertado Gonzalo.

Como buen defensa, Arbeloa, igual que Ancelotti en su día, ha diseñado un equipo al que es difícil marcarle un gol. Entre la fuerza de la naturaleza de Valverde, Tchouameni y Camavinga, más una presión exclusiva , el Madrid ha encontrado una estabilidad defensiva , algo que era vital.

Si no hubiera sido por el error de Huijsen, que provocó un penalti estúpido, la Real tuvo muchas dificultados para probar su verticalidad de estos últimos partidos. Pero el Bernabéu , el cansancio de Bilbao y la buena noche Vinicius, se quebró una racha , el sueño donostiarra.

Encima fue decisivo el gol de pillo de Gonzalo a los cuatro minutos . Ese gol se convirtió en una muralla para la Real. Se encontró el regalo de Huijsen y empató el partido. La Real empezó a crecer un poco. No mucho.

Hasta dos veces picó Aramburu con Vini y dos penaltis para el Madrid y doblete de pena máxima para Vini , que se lo había merecido. Sin Mbappé -ahí está el detalle- jugó más suelto y más efectivo. Se convirtió en esa estrella del Madrid que se había nublado como en un atardecer plomizo.

Se muere por inhalación la "revolución" Matarazzo, que francamente en el Bernabeu fue un fracaso continuo en defensa y y en ataque. Quizá hay que redimirlo por el esfuerzo en Bilbao, contra el Athletic. Creo que pesó mucho.

Quiero hablar un poco de Trent. Junto con el increíble Valverde fueron los mejores hasta que dejaron de jugar. Trent dio unos pases maravillosos hacia el espacio donde hacía daño, como el pase del primer tanto de Gonzalo.

Ahora si que parece a aquel jugador del Liverpool. Lo peor es que no sabemos como llega de castigado por las lesiones. Se parece al caso de Alaba, que llegó al acabar el contrato, como el inglés, pero siempre se lesionaba mucho.

Mbappé debió de parecerle extraño que su equipo ganara por goleada sin ninguna tipo de colaboración del francés, que tiene una rodilla un tato quejica. Es vital para Lisboa, como todo el equipo. Y no creo que el Madrid repita la "charlotada" anterior ante el Benfica.

Un Madrid, nuevamente líder , con ilusiones y como un león esperando que el rey león de , es decir, el Barcelona , cometa algún error. Por cierto es de risa las protestas de la goleada del gran Atleti que pasen por las excusas del árbitro. El Barça, nunca existió en el Metropolitano.

Trent ordena y Vinicius marca dos penaltis para que el Madrid duerma líder de la Liga

Trent ordena y Vinicius marca dos penaltis para que el Madrid duerma líder de la Liga

El Madrid dormirá este fin de semana como líder de la Liga, a la espera de lo que haga el Barça este lunes contra el Girona, tras cuajar uno de sus partidos más completos de la temporada ante la Real Sociedad, que aterrizaba en el Bernabéu tras 11 encuentros sin conocer la derrota. Gonzalo, Valverde y Vinicius, con dos penaltis anotados, sentenciaron al cuadro txuri-urdin, que empató durante unos minutos gracias a Oyarzabal.

El Madrid no echó de menos a Mbappé, en el banquillo por sus molestias en la rodilla, porque tuvo a Alexander-Arnold. El conjunto blanco, sin un pie con el que construir su juego ni un estilo definido, acostumbraba a depender de las apariciones puntuales de su máxima estrella. Así ha ido sobreviviendo, a su manera, en la Liga y la Champions y en las olas que se han formado en el banquillo. Mbappé como respuesta para todo.

Pero el regreso de Trent al once le devolvió al Madrid visión, calma y sentido. Y la ausencia del galo, un nueve móvil que gusta de escorarse hacia los terrenos de Vinicius, mejoró la disposición espacial del equipo. Gonzalo gobernó el centro, Vinicius creó situaciones por la izquierda, Camavinga y Valverde ayudaron a sus respectivos laterales y Tchouaméni y Güler hicieron suyos los carriles centrales. Fue suficiente.

Y de lo simple nacen los goles. De un golpeo excelso de Trent, de un desmarque intuitivo de Gonzalo y de un toque para desviar el balón hacia la portería de Remiro. Cuatro minutos y el Madrid ya estaba por delante, eso que en otras noches tanto costaba.

Con ventaja en el marcador, le entregó algo de posesión a la Real y el cuadro txuri-urdin creció con la pelota en su poder esperando un error del rival. Un fallo que llegó en el 19, cuando Huijsen midió mal su carrera con Herrera y atropelló al venezolano. Penalti y gol de Oyarzabal desde los once metros. No sería el último de la noche desde esa posición.

A los cinco minutos, Aramburu se equivocó por primera vez ante Vinicius. El Madrid comenzó a decantar su juego hacia el carril del brasileño y éste empezó a amenazar a su par hasta que el lateral picó en un recorte del madridista. Pena máxima, que sin Mbappé transformó el propio Vinicius ante Remiro.

El gol de la Real sirvió de aprendizaje al Madrid, que tras marcar el segundo hizo suyo el juego. Pausó la posesión esperando la presión rival, sin prisa, y aprovechó los espacios y las opciones que aparecieron en la defensa vasca. En el 31, Carreras vio a Valverde en la frontal del área, el uruguayo se giró rápido y encontró la escuadra de Remiro con un disparo sensacional.

El Madrid y el Bernabéu disfrutaban después de varias semanas de dudas tras el desastre de Lisboa, asentada su idea en el lógico reparto de roles aprovechando las bajas de Mbappé y Bellingham. Y siempre desde el pie de Trent, que en el 48, rozando el descanso, casi provoca otro gol.

Minutos a Carvajal

No hubo tiempo para testar sensaciones tras el intermedio, porque a los 44 segundos de la segunda parte Aramburu volvió a arriesgar demasiado ante Vinicius. El brasileño se atrevió con un caño sobre el venezolano, le ganó la posición dentro del área y el defensa se lanzó por detrás. No llegó al balón y el delantero terminó en el suelo. Nuevo penalti, segundo gol de Vinicius y cuarto del Madrid para casi sentenciar la noche en Chamartín.

El contundente resultado animó a Arbeloa a darle media hora a Carvajal después de las polémicas de los últimos días. El lateral, que no jugaba desde el 20 de enero ante el Mónaco, dispuso de los minutos que pedía para recuperar su nivel. El tramo final sirvió para dar oxígeno a los titulares y para que Vinicius buscara, sin éxito, su hat-trick.

Los drones que revolucionan los Juegos Olímpicos de invierno: vértigo en primera persona, un zumbido con polémica y una década de prohibición

Los drones que revolucionan los Juegos Olímpicos de invierno: vértigo en primera persona, un zumbido con polémica y una década de prohibición

Se lanza el trineo por el circuito de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, coge velocidad y, en la curva más salvaje del descenso, vértigo puro a 140 kilómetros por hora, ahí está un dron. Justo detrás del deportista, como si fuera su sombra. Los espectadores de todo el mundo pueden ver cómo gira, cómo desciende, cómo frena y, más allá, casi sentir lo mismo que siente él. Bienvenidos al futuro.

Para saber más

Los actuales Juegos no solo se recordarán por la superioridad de Johannes Klæbo o la desgracia de Lindsey Vonn; también se recordarán por un ruidito. Un runrún agudo que acompaña en las bajadas de bobsleigh, skeleton y luge, en las curvas del esquí alpino o en los descensos de los saltos de trampolín. Es el sonido de los drones de vista subjetiva (FPV) de alta velocidad que utiliza Olympic Broadcasting Services (OBS), el brazo audiovisual del Comité Olímpico Internacional (COI), para transmitir en HD toda la acción.

«Queremos que el espectador sienta el dinamismo de los deportes», explica Mark Wallace, director de contenidos de OBS. Y el espectador lo siente, vaya si lo siente. «Es lo que espera hoy en día cuando consume un evento deportivo, más aún si son unos Juegos Olímpicos», resume Pierre Ducrey, director deportivo del COI.

En la era de la sobredosis de entretenimiento y la atención dispersa, el deporte necesita sorprender. Para eso están los 25 drones del COI: 10 tradicionales para panorámicas y 15 FPV diseñados a medida para meterse en la acción.

Un campeón del mundo de piloto

Uno de los más destacados es el que se utiliza en las pruebas de trineo, diseñado por la empresa holandesa Dutch Drone Gods. Pesa solo 243 gramos -como un iPhone- frente a los mastodontes de 10 kilos que se utilizaban hace una década. Cuenta con hélices protegidas y baterías capaces de soportar temperaturas bajo cero. Cada unidad es responsabilidad de un equipo formado por tres especialistas -piloto, realizador y técnico- con la experiencia necesaria para operar en condiciones extremas.

ODD ANDERSENAFP

Por ejemplo, detrás de algunos de sus vuelos está Ralph Hogenbirk, fundador de la compañía y campeón del mundo de drones. Conocido como Shaggy, hace unos años llegó a construir el dron más rápido del mundo, capaz de alcanzar los 350 km/h y de perseguir a un monoplaza de Fórmula 1 de Red Bull. Ahora, en cambio, persigue a lugers por pistas estrechas. Lo hace hasta 50 veces al día. «Es el trabajo más difícil que he realizado», admite en The Atlantic. Espacios reducidos, cero margen de error y millones de personas mirando en directo.

Pero toda revolución tiene sus detractores. Algunas televisiones se han quejado del zumbido de los drones en las retransmisiones, aunque desde el COI aseguran que solo han recibido dos quejas formales. En redes sociales como X hay quien ha comparado el ruido con las vuvuzelas del Mundial de Sudáfrica 2010, aunque quizá la parte más peliaguda de estos artilugios sea el posible peligro que suponen para los atletas.

En 2015, en una prueba de la Copa del Mundo celebrada en Madonna di Campiglio, Marcel Hirscher esquivó por milímetros la caída de un dron -que entonces pesaba mucho más que los actuales-. La Federación Internacional de Esquí (FIS) prohibió su uso durante años y no levantó la veda hasta hace dos temporadas, después de múltiples pruebas. Hoy, con dispositivos más avanzados y protocolos estrictos, el COI defiende que la seguridad es total. Los deportistas, en su mayoría, respaldan el avance.

KIRILL KUDRYAVTSEVAFP

El alemán Felix Loch, triple campeón olímpico de luge, es tajante en declaraciones a AFP: «No te fijas en el dron. Dan imágenes claramente diferentes, que están súper bien. Hay que decirlo: es algo realmente bueno lo que han hecho con esto». Su compatriota Emma Aicher, que suma dos medallas de plata en estos Juegos Olímpicos, también opina que los drones no distraen: «Para nosotros, las imágenes que ofrecen son realmente buenas. No me doy cuenta del dron, está muy lejos».

En el futuro todo es posible

El camino hasta aquí ha sido progresivo. En los Juegos Olímpicos de Sochi 2014 vivieron un tímido debut; en Pekín 2022 se pusieron a prueba; y en París 2024 aparecieron en verano en disciplinas como el BMX o el skate. Pero ha sido en Milán-Cortina cuando han alcanzado su madurez.

Ahora el futuro asoma ya en Los Ángeles 2028. Si aquí funcionan, dicen en el COI, allí serán protagonistas absolutos. ¿Puede un dron FPV seguir a un velocista durante los 100 metros lisos? ¿Y girar junto a una gimnasta que ejecuta un triple mortal? ¿Llegarán a meterse en un partido del Dream Team? El olimpismo ha abierto otra puerta que ya no se cerrará.