La ilusión de Mourinho es la llamada que recibió Ancelotti en 2021 para volver al Madrid: buena relación con Florentino, tres años que "sentaron las bases"...

La ilusión de Mourinho es la llamada que recibió Ancelotti en 2021 para volver al Madrid: buena relación con Florentino, tres años que “sentaron las bases”…

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Una mañana de junio de 2021, a José Ángel Sánchez, director general del Real Madrid, le sonó el teléfono. Era Carlo Ancelotti. El técnico italiano, en ese momento en el Everton, llamó al directivo madridista como cada inicio de verano y por la misma razón de siempre: comprobar si había algún futbolista del equipo blanco disponible para cesión o venta. Y de paso, cólo una broma que terminó en realidad: «El indicado soy yo», respondió cuando Sánchez sacó el tema del adiós de Zidane y la búsqueda de un nuevo entrenador. Así, entre bromas, peticiones y recuerdos, Ancelotti volvió al Bernabéu para ganar dos Copas de Europa más. Esa suerte de llamada es con la que todavía sueña Jose Mourinho, que esta noche desafía al Madrid con el Benfica en la decisiva vuelta del playoff.

El portugués estará en un palco del estadio madridista y no en el banquillo por la roja directa que vio en la ida. «No es la primera vez que no está en el banquillo por sanción», bromeó ayer Arbeloa. Mourinho bajará del autobús con sus jugadores, paseará por los pasillos del Bernabéu, dará la charla técnica en el vestuario y luego subirá a unos pisos para ver el duelo desde lo alto. Y desde allí, seguramente, pensará en las tres temporadas que pasó en la Castellana, en los miles de líos ante la prensa y rivales, en la Liga y la Copa conquistadas ante el Barça de Guardiola, en los dos subcampeonatos ligueros y en las tres semifinales de Champions perdidas, a cada cual más dolorosa. «Esos tres años sentaron las bases de lo que se consiguió después», se admite ahora en Valdebebas.

Mourinho no conquistó Europa con el Madrid, pero esas derrotas ante el Barça, contra el Bayern en penaltis y frente al Dortmund en un amago de remontada enrabietaron a un vestuario que triunfó en Lisboa en el primer año después de la marcha de The Special One.

«Me habría gustado que hubiera continuado, pero el nivel de presión ha ido incrementándose hasta un límite que todas las personas tienen. Nos ha dado un nivel de competitividad que hay que reconocer, ahora estamos en el lugar que le corresponde al Madrid. Hemos acordado de mutuo acuerdo que esta relación acabe, es el momento adecuado», explicó Florentino en la sala de prensa del Bernabéu, donde anunció el adiós del portugués con una comparecencia que ahora ya parece de otra época. Tenía contrato hasta 2016, pero «él cree que lo mejor es dejar el club y comparto sus razones».

Desde ese momento, el Madrid no dejó de crecer mientras Mourinho ha ido de más a menos en su carrera como técnico. Ganó la Premier con el Chelsea, la Europa League con el Manchester United y la Conference con la Roma, donde también perdió una final de Europa League. Su palmarés refleja esos años de más a menos. En ningún club estuvo más de tres campañas, pasando dos en el Tottenham y en el Fenerbahce sin tocar metal. Todo antes de aterrizar en Lisboa a mediados de septiembre, tres meses antes de que la situación de Xabi Alonso en el Bernabéu se complicara. Si no hubiera aceptado la oferta del conjunto lisboeta, en Valdebebas asumen que hubieran existido conversaciones para sustituir a Alonso.

Mourinho, Zidane y Ancelotti son los entrenadores de máxima confianza de Florentino. El francés y el italiano vivieron dos etapas en el club y sólo al portugués le falta un regreso a Chamartín. Esa confianza es absolutamente clave para el presidente ahora mismo, más incluso que la parte futbolística. Pérez, como cuando firmó a Ancelotti, busca a un técnico con mano, más que con ideas revolucionarias. De ahí la apuesta por Arbeloa, un hombre de la casa que ejecuta las directrices del club. Y de ahí que en los campos de Valdebebas todavía resuene el nombre de Mourinho de vez en cuando. Ancelotti tenía 62 cuando volvió al Madrid en 2021, y el portugués cumplió en enero 63.

En algunos despachos madridistas cuesta ver una segunda etapa del ahora técnico del Benfica, pero la buena relación entre presidente y entrenador, como en el caso de Zidane y Ancelotti, mantiene la puerta abierta para cuando encaje la ecuación. Se han intercambiado mensajes durante todos estos años, se han llamado y han estado pendientes el uno del otro. Se tienen aprecio.

Ayer, Mourinho llegó a Barajas entre gritos de «¡vuelve al Madrid!», firmó autógrafos en la puerta del hotel, se montó en un taxi para irse a comer con un par de asistentes y volvió a tiempo para pisar el césped del Bernabéu en el entrenamiento del Benfica, aunque evitó entrar en la sala de prensa. Hoy, el regreso oficial.

Mbappé, al límite por su rodilla izquierda desde hace casi tres meses, seria duda para jugar contra el Benfica

Mbappé, al límite por su rodilla izquierda desde hace casi tres meses, seria duda para jugar contra el Benfica

«Quiero poner en valor su compromiso con los compañeros, el equipo, el club, los aficionados... Es muy importante poner en valor su gran esfuerzo». Con estas palabras, Álvaro Arbeloa reconocía algo que se ve a simple vista: Kylian Mbappé está jugando al límite físico. El delantero francés sufre desde el día 7 de diciembre unas constantes molestias en la rodilla izquierda que le lastran y duelen en cada partido y entrenamiento, como se pudo ver en la mañana del martes en la ciudad deportiva de Valdebebas. Son ya casi tres meses, y este miércoles ante el Benfica hay dudas sobre si volverá a forzar su cuerpo para tratar de ayudar al Madrid en un partido decisivo para el devenir de la temporada madridista.

Mbappé será duda hasta última hora a la espera de las sensaciones que tenga durante todo el día. Una situación que se ha repetido durante los últimos meses. Se lesionó contra el Celta, no jugó contra el Manchester City en aquel duelo clave en la continuidad de Xabi Alonso y enlazó después tres partidos seguidos y completos para alcanzar el récord de goles en año natural de Cristiano Ronaldo. Después, un parón de dos semanas, ausencias contra el Betis en Liga y ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de España y viaje fugaz a Arabia para disputar 15 minutos en la final contra el Barcelona. No estuvo en el desastre de Albacete y tras eso sumó seis partidos consecutivos disputando 90 minutos antes de descansar, de nuevo con molestias, ante la Real Sociedad.

Mbappé ha sido el todo y la nada estas semanas. O ha jugado los partidos completos o se ha quedado en el banquillo o en la grada. No ha habido punto medio, dosificación o mantenimiento. Nada.

Tras perderse el duelo de Albacete, voló durante seis partidos seguidos anotando nueve goles en esos seis encuentros, con dobletes ante Mónaco, Villarreal y Benfica.

«Le necesitamos», repiten en Valdebebas, donde hay dudas de qué hacer con él. Hay voces que piden que pare durante un par de semanas, pero otras admiten la urgencia de la temporada. El galo, mientras, acumula dos encuentros, ante Benfica y Osasuna, sin marcar y mostrándose muy lejos de su mejor nivel. Y tiene el Mundial en el horizonte.

Arbeloa anunció en la rueda de prensa que «está preparado para jugar mañana, es lo más importante», pero a media tarde, sin entrenamiento de por medio entre la comparecencia y la noticia, el medio francés L'Equipe anunciaba que el futbolista estaba descartado. Entre medias, el Madrid, que todavía no ha dado la convocatoria y que espera a las sensaciones del galo.

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: "¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto"

Un Madrid-Benfica ante la prensa por el Prestianni-Vinicius: “¿Mourinho? Es decepcionante usar la celebración de Vini para justificar el insulto”

El Real Madrid - Benfica ya se está jugando. De hecho, se lleva jugando toda la semana desde la denuncia de Vinicius Júnior hacia Gianluca Prestianni por un presunto insulto racista. "Me ha llamado mono", repitió el brasileño al árbitro durante el encuentro de ida. El conjunto portugués defendió a su jugador, Mourinho criticó la celebración de Vinicius, Mbappé actuó como testigo de las "cinco veces" en las que el argentino supuestamente utilizó la palabra "mono" y ayer la UEFA sancionó a Prestianni con un partido a pesar de mantener la investigación todavía abierta.

La guerra mediática se trasladó a la previa de la vuelta, donde el Madrid defiende el 0-1 de la ida. En los micrófonos de la prensa, Rui Costa, presidente del Benfica, Thibaut Courtois y Álvaro Arbeloa. El directivo portugués habló en el aeropuerto de Lisboa, donde acompañó a la expedición del club junto a Mourinho y a Prestianni, que se unió a sus compañeros a pesar de la sanción. Desde la puerta de embarque, Costa criticó la "condena" que está sufriendo el jugador.

"Hubo un incidente que se está analizando y cooperamos al máximo. Prestianni no es un jugador racista. Si lo fuera, no representaría al Benfica, yo nunca dejaría que un racista jugara en el Benfica", dijo, e insistió en que "creemos en nuestro jugador". "El Benfica está protegiendo a su jugador, que se ha sentido muy ofendido en los últimos días. Benfica apoyará a Prestianni. ¡No hay nada probado! ¡Prestianni no es racista, lo garantizo! No es racista y está siendo condenado por un acto racista", aseguró.

Costa, además, criticó que la UEFA no sancionara a Fede Valverde por el supuesto puñetazo a Dahl durante el partido: "No queremos usar los demás incidentes del partido para invalidar la situación de Prestianni, pero hubo una clara agresión por parte de Valverde", consideró.

Más tarde, ya en Madrid, le tocó el turno a Courtois y Arbeloa en Valdebebas. Allí, el portero fue muy contundente sobre la situación: "Sabemos lo que nos ha contado Vinicius. Hay que acabar con eso", dijo, criticando que Mourinho centrara su discurso en la celebración de Vinicius. "Mourinho es Mourinho y como entrenador vas a defender a tu club, pero me decepciona usar el festejo de Vini para justificar. Vini no hizo nada malo. Festejó como festejan muchos rivales, hay que pasar página y ya está. No podemos justificar un presunto acto de racismo con una celebración".

El belga admitió que "es la palabra de uno contra la del otro". "Ellos creen a su jugador y nosotros estamos al 100% con Vini. Ha tenido muchos piques con jugadores y jamás ha dicho algo así. Sé que lo ha escuchado al 100%. Como se ha tapado la boca nunca lo podremos saber", denunció Courtois, que también acusó a gente de la grada de racismo: "Lo que ha pasado en la grada es para parar el partido y echar a esa gente".

En la misma línea se mostró Arbeloa, que insistió de nuevo en que "nada justifica un insulto racista", en referencia a las palabras de Mourinho sobre la celebración de Vinicius. "La UEFA tiene una buena oportunidad para no quedarse en el eslogan", señaló, e incidió en que "no es la primera vez" que Mourinho no se sienta en un banquillo por sanción. "Aún así, siempre ha preparado bien a sus equipos. Espero un gran Benfica". El portugués, además, no dará la rueda de prensa previa por su sanción.

El técnico salmantino admitió que Mbappé "está preparado para jugar mañana" y quiso "poner en valor" el "compromiso" del francés, que está jugando con molestias.

'Prima facie': ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

‘Prima facie’: ¿Por qué la UEFA sanciona a Prestianni por racismo contra Vinicius si la investigación sigue abierta?

Prima facie. Apréndanse esta expresión porque es la clave de la sanción de un partido a Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, tras las acusaciones de racismo hacia Vinicius Júnior durante el partido de ida del playoff de la Champions League entre el conjunto lisboeta y el Real Madrid. «Me ha llamado mono», le repitió el delantero brasileño al árbitro del encuentro y a todo el mundo. «Le llamó mono cinco veces», aseguró Kylian Mbappé en la zona mixta del estadio Da Luz. Pero el futbolista argentino se tapó la boca con la camiseta y no hay pruebas de su insulto, por lo que la UEFA, ante el riesgo de vivir una nueva polémica y de mucho más ruido este miércoles en el partido de vuelta que se celebrará en el Santiago Bernabéu, ha tirado por el carril del medio.

Prima facie quiere decir «presunta» o «basado en una primera impresión». Es decir, la UEFA, y así lo anunció en el comunicado publicado en la tarde del lunes, deja sin jugar a Prestianni por «la presunta violación del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA relacionado con un comportamiento discriminatorio».

Después de la denuncia de Vinicius y de las declaraciones posteriores de varios compañeros, entre ellos Mbappé, la UEFA nombró a un inspector de su departamento de Ética y Disciplina para que investigara todas las acusaciones hacia el argentino y todo lo sucedido durante la segunda parte del encuentro del pasado martes. Y «a petición» de dicho inspector, la UEFA ha decidido «suspender provisionalmente» a Prestianni con un partido al futbolista del Benfica.

No se trata de una sanción definitiva, porque el organismo que rige el fútbol europeo todavía mantiene abierta la investigación de los hechos, pero la sanción provisional evita que la presunta víctima y el presunto agresor se crucen en el terreno de juego de Chamartín. «Esto se entiende sin perjuicio de cualquier decisión que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan tomar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso», señala el comunicado de UEFA. Prestianni podría perderse el duelo y luego ser absuelto, sancionado o la causa archivada.

Una situación que el Benfica apelará pero que al llegar a 48 horas del partido deja sin tiempo a la dirección del equipo portugués para conseguir que Prestianni juegue. «El club apelará esta decisión de la UEFA, aunque los plazos en cuestión apenas tengan efecto práctico para la vuelta», anunció el conjunto de Da Luz, que aterrizará este martes a mediodía en Madrid con Jose Mourinho al mando de la expedición. El técnico, eso sí, no se sentará en la rueda de prensa previa, que se celebrará por la tarde en el Bernabéu. El luso fue expulsado en la ida y aunque eso no le impedía aparecer ante los medios, ha declinado la opción. Tampoco se le espera en Chamartín, donde no podría acercarse al banquillo y debería ver el duelo desde uno de los palcos. Su regreso al Bernabéu, por tanto, queda aplazado para otra ocasión menos polémica.

El precedente

Fuentes consultadas por este periódico en el conjunto portugués aseguran que la sanción provisional es un «precedente peligroso», pero no es la primera vez que la UEFA toma una decisión de este calado. En 2021, el jugador del Slavia Praga Ondrej Kudela fue sancionado con un partido por insultar de forma racista a Glen Kamara, del Rangers. Tampoco existían imágenes ni sonido sobre el momento, pero la UEFA aplicó la sanción tras la declaración de Bongani Zungu, compañero de Kamara, que aseguró haber escuchado el insulto. Algo similar a lo sucedido con las declaraciones de Mbappé en las que reconocía haber escuchado «cinco veces» el insulto de Prestianni a Vinicius.

Según el artículo 14 de la UEFA, si la investigación termina declarando culpable al argentino, éste se enfrenta a un mínimo de diez partidos de sanción, aunque ambas partes, tanto el Benfica como fuentes del Real Madrid, reconocen a EL MUNDO que todo va camino del archivo de la denuncia ante la falta de pruebas. Aún así, Prestianni se perderá el decisivo duelo de vuelta y la UEFA evitará más ruido en uno de sus encuentros.

Caso Prestianni: el apoyo a Vinicius no admite peros

Caso Prestianni: el apoyo a Vinicius no admite peros

Es difícil respetar como líder de la lucha contra el racismo en el fútbol a un adulto que esprinta para chivarse al profe, señalando y todo, como si fuera un niño de seis años. Es frustrante respaldar sin fisuras a quien se pasa la vida tocándose con prepotencia las Champions de la camiseta, buscando el enfrentamiento con la grada rival y diciendo a compañeros de profesión que cobran la décima parte que él que se van a Segunda. Es incómodo apoyar a una persona que no te gusta; con lo sencillo que resulta cuando, en vez de Vinicius, hablan Mbappé o Henry.

Es difícil, es frustrante, es incómodo... y es necesario. Sin fisuras ni peros. Te sientes un poco sucio por fuera, pero mucho más limpio por dentro. Es lo justo.

En la semana que ha pasado desde el incidente entre Vinicius y Prestianni, el antimadridismo (media España, vamos) se ha volcado en encontrar excusas que pongan en duda lo que han visto con sus propios ojos. Si la víctima fuera cualquier otro futbolista, la secuencia habría desatado una repulsa unánime. No hay pruebas, ya, pero los indicios, los gestos y las reacciones nos hubieran bastado para condenar al argentino sin atisbo de duda si el afectado jugase en nuestro equipo. Ni ensayando se puede parecer más culpable. Por cierto, la cosa no mejora si en vez de "mono" le llamó "maricón", pero la homofobia en el fútbol está aún más normalizada que el racismo. Es un mundillo lamentable, no les voy a mentir.

El caso es que, como Vinicius (nos) cae mal, cierta indignación se ha girado ("¡Están linchando a Prestianni! ¡Quieren acabar con su carrera! ¡Bailó!") en aras de una presunción de inocencia que no respalda ni una sola de las actitudes posteriores del jugador ni del Benfica. Es cierto, también, que resulta curioso ver en el otro bando a tanto vocero de la teoría del reemplazo intentar erigirse en Martin Luther King, pero, bueno, de eso hay que reírse y darles la importancia que tienen: ninguna.

Lo fundamental aquí es que una persona sufrió un ataque racista en pleno partido y todos lo sabemos, aunque algunos no quieran reconocerlo. La UEFA no puede permitir que quede indemne escondiéndose tras algún regate burocrático para lavarse las manos o imponiendo un castigo meramente cosmético a Prestianni. Eso le haría cómplice. Por eso, esta suspensión cautelar es sólo un paso. Necesario, pero insuficiente.

No hay dios que aguante a Vinicius en un campo de fútbol, pero si tu respuesta a sus 'boutades' es llamarle mono eres dos cosas: racista e imbécil y te mereces estar mucho tiempo leyendo, en vez de jugando a la pelota. Es sencillo. Y sin peros.

El Real Madrid difunde en China un mensaje de disculpa de Huijsen tras republicar el jugador un post considerado racista

El Real Madrid difunde en China un mensaje de disculpa de Huijsen tras republicar el jugador un post considerado racista

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El Real Madrid publicó en la red social china Weibo un mensaje en el que recoge disculpas atribuidas a su defensa Dean Huijsen tras la polémica generada por la republicación en la cuenta en Instagram del jugador de un contenido que incluía comentarios considerados ofensivos hacia ciudadanos asiáticos.

"Me disculpo sinceramente con mis amigos chinos. Anteriormente reenvié sin intención un contenido que incluía mensajes ofensivos. Fue totalmente involuntario y lamento el malestar causado", señala el texto difundido en chino en las últimas horas por el club blanco en la citada plataforma.

La controversia se originó este fin de semana, cuando Huijsen, jugador neerlandés-español de 20 años, republicó una imagen que usuarios chinos han calificado de racista por aludir a la forma de los ojos de personas asiáticas.

La captura, ya borrada de la cuenta del defensa, muestra una persona de origen asiático y dos comentarios de internautas que rezaban "hasta los chinos lo llaman chino" y "le puedes vendar los ojos con hilo dental".

La publicación que compartió Huijsen.

La publicación que compartió Huijsen.INSTAGRAM

La nota del Real Madrid fue publicada en su cuenta oficial en Weibo, red utilizada mayoritariamente en China, algo que ha provocado reacciones críticas entre aficionados chinos, que cuestionan el alcance de la disculpa y reclaman una declaración pública en las plataformas internacionales o un vídeo, en lugar de un comunicado escrito.

En 2024, el club blanco se vio envuelto en una polémica similar por un vídeo en el que un aficionado madridista entonaba una canción considerada vulgar antes de la final de la Champions League entre el Borussia Dortmund y el Real Madrid que fue descrita como "insultante hacia China, vulgar y de mala naturaleza" por la Embajada de China en España.

En aquella ocasión, según un comunicado de la legación diplomática, el club manifestó su rechazo a la "conducta inapropiada" del aficionado, condenó "cualquier forma de racismo y xenofobia" y calificó el hecho de "incidente aislado de un hincha individual" que no representaba los valores de la entidad, al tiempo que reiteró su "aprecio y respeto" hacia los aficionados chinos.

Graves altercados en El Sadar tras la victoria de Osasuna frente al Madrid: dos detenidos y cuatro heridos, dos de ellos policías

Graves altercados en El Sadar tras la victoria de Osasuna frente al Madrid: dos detenidos y cuatro heridos, dos de ellos policías

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Dos personas han sido detenidas y cuatro han resultado heridas -dos civiles y dos agentes de policía- tras los altercados que tuvieron lugar este sábado por la noche en el interior del estadio de El Sadar al término del encuentro entre Osasuna y el Real Madrid, en el que el equipo local se impuso por 2-1.

Según informan fuentes de la Delegación del Gobierno, el origen de los altercados se produjo cuando, tras finalizar el partido, la policía fue a identificar al autor del lanzamiento de una botella durante la primera mitad del encuentro. Los incidentes, explican estas mismas fuentes, comenzaron porque "se pusieron violentos" con los agentes.

En ese momento comenzaron las cargas policiales en el fondo sur del estadio, que se saldaron con el autor del lanzamiento detenido y otra persona más por desobediencia y desórdenes públicos. Uno de los detenidos era menor de edad y ha sido puesto en libertad.

El otro permanece ingresado en el Hospital Universitario de Navarra y se encuentra fuera de peligro con heridas de distinta consideración. El otro de los heridos fue atendido fuera del estadio y no requirió traslado.

Además, dos agentes también resultaron heridos leves. La Policía Nacional continúa investigando y no se descartan nuevas detenciones.

Por su parte, Osasuna ha informado en un comunicado de que abrirá una investigación interna para aclarar los incidentes. El club ha lamentado "las imágenes que se han presenciado en las zonas interiores del estadio una vez concluido el partido, las escenas de pánico y la afectación que ello ha tenido sobre socios y socias que desalojaban el estadio en ese momento celebrando una gran victoria de su equipo".

Un espeso Real Madrid encalla ante Osasuna y pone en riesgo el liderato de LaLiga

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La siesta en Pamplona puede costarle el liderato al Real Madrid. Osasuna vio a un rival al trantrán, con la tensión baja, y se le asestó dos golpes precisos que le dejan en la lona y con nuevas dudas. No ha sabido sostenerse el equipo de Arbeloa y cayó en un estadio que le había sido plácido desde 2011. [Narración y estadísticas: 2-1]

Se relajó demasiado el conjunto blanco, como si este partido entre las batallas ante el Benfica estorbara en el calendario. O como si su equipo estuviera tan engrasado que pudiera dosificarse y elegir el momento en que encenderse para llevarse la victoria. Incluso repartir minutos como los que tuvieron entre los titulares, por primera vez desde diciembre, Carvajal y Alaba.

El Real Madrid saltó a El Sadar a tomar el mando y avanzar, pero sin prisas, desde la solidez y el control, sin aceleraciones excesivas que abrieran a Osasuna la posibilidad de dañar a la carrera. El plan duró los 20 minutos que los de Alessio Lisci tuvieron que vivir en su área, cierto es que sin sufrir claras ocasiones. No desequilibraba Vinicius y Mbappé estaba ahogado. Y eso apenas cambió en todo el partido.

Eso permitió que Budimir fuera el primero en hacer que la grada alzara los brazos cuando Aimar Oroz lo lanzó contra Alaba y el croata lo quebró para cruzar de rosca un disparo que buscaba el poste. Los navarros, viendo que el líder optaba por jugar al ralentí, dieron un paso al frente . Lo hizo Rubén García retando y sentando a Carreras en la orilla derecha para servir un centro al segundo palo que a punto estuvo de cazar Aimar. Hasta Rosier pudo olvidarse de Vinicius para, sin que el brasileño se inmutara, incorporarse al ataque, creando así una grieta mayor. Antes de alcanzar la media hora, Osasuna logró abrir ventaja en el marcador.

Lo pudo evitar antes Courtois con un paradón a bocajarro en una pelota centrada por Rubén García que desvió Carreras con el hombro. Los reflejos del meta belga brillaron en Pamplona. Después le ayudó el palo cuando, vencido, no podía ya atajar el testarazo de Budimir en otro centro lateral, esta vez de Javi Galán desde la izquierda. El Madrid solo pudo responder a través de Vini, que se escapó para servir un pase atrás que nadie, salvo Alaba desde la frontal, pudo enganchar. Al austriaco le dejó sin premio Catena al desviar una asistencia filtrada de Carvajal al corazón del área.

Antes de que esos dos chispazos hubieran podido provocar que el equipo de Arbeloa conectara, llegó el error. Balón en largo a Budimir, carrera mal medida de Asensio y dudas en el despeje que exponen a Courtois a salir para frenar al goleador con un pisotón. No lo vio el árbitro, pero sí el VAR. Casi infalible, el croata puso el 1-0 en el marcador en el minuto 38. Con el Real Madrid deshilvanado, Víctor Muñoz desnudó a Carvajal por velocidad, que se recompuso tirando de galones para cerrarle el disparo al descarado extremo. Apenas quedaba tiempo de reacción hasta el descanso, pero al menos escucharon el pitido del árbitro en el área navarra, más por vergüenza que por convencimiento y sin que Mabppé o Vinicius hubieran podido armar la pierna.

La segunda mitad arrancó con un derechazo desde la media luna de Güler que rozó el larguero, pero Osasuna, descarado, quiso dominar, jugar. Puro Alessio Lisci ante un rival sin tensión. Lo quiso activar Arbeloa con Brahim y, sobre todo, con Trent. El primer balón del inglés cruzó El Sadar de banda a banda para acabar en la bota de Vinicius, que recortó a toda la defensa para armar un disparo desde el punto de penalti que se estrelló en Galán.

Pareció que el conjunto blanco renacía, con Brahim filtrando pases que encontraban a Mbappé, aunque en fuera de juego. Pero fue Vinicius quien logró el empate gracias al arrojo de Valverde. Se lanzó el uruguayo al área, zancada a zancada, escorándose hacia el carril izquierdo para poner un pase tenso que Vini solo tuvo que empujar. El duelo se descompuso. Tuvo el segundo Mbappé, que lo salvó otra vez Galán.

La última palabra, sin embargo, fue de Osasuna: un error de Ceballos, que se la entregó a Raúl Moro para que, preciso, dejara a Raúl García que quebrara a Asensio y a Courtois. Una derrota con mucho coste.

Alessio Lisci, el italiano que apostó por España para convertirse en entrenador

Alessio Lisci, el italiano que apostó por España para convertirse en entrenador

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La historia de la llegada de Alessio Lisci (Roma, 4 de noviembre de 1985) a los banquillos es tremendamente interesante. Por un lado, es cierto que tiene ese componente de futbolista que no acaba de prever para sí mismo un futuro muy brillante sobre el césped y prefiere apostar pronto por irse a la pizarra. Pero, por el otro, la forma en que decidió gestionar esta apuesta si es, como mínimo, bastante atípica.

Tras colgar las botas en el Guidonia, un club romano de la Serie D, en 2007, empezó pronto a trabajar como preparador físico en las filas del Lazio. Por lo que fuera, no parece que allí se sintiera demasiado a gusto. Por eso, aprovechando el programa Leonardo da Vinci de la UE, decidió contactar por carta con múltiples clubs españoles, en busca de hacerse con un hueco en sus canteras. Solo le contestaron dos: el Atlético y el Levante. Y, de ambas propuestas, la que más le convenció fue la del conjunto granota. Así que, ni corto ni perezoso, decidió hacer las maletas y plantarse en Valencia.

En lo personal, ha confesado que tiene redes sociales, recalcando, no obstante, que no le gusta estar pendiente de ellas. Sobre todo, para evitar que le condicionen en sus decisiones. De familia humilde, dedicada sobre todo a la hostelería, es de los que no le duelen prendas a la hora de arremangarse y echar una mano. En este caso, en la cocina. Lo de estar en la barra no parece gustarle demasiado. Además, tiene un hermano informático, que vive en Barcelona.

Por mucho que dirigiera sus pasos hacia el fútbol español para formarse como entrenador, cómo no, está muy pendiente de los equipos de su tierra, a los que estudia con atención. También, por supuesto, de los gigantes de la Premier, una competición que mueve muchísimo dinero año tras año. Pero, con tantas opciones sobre la mesa, sus cartas se dirigieron a España. También, sus pasos, después de aceptar una propuesta del Levante que le pareció más seductora que la del Atlético.

Su llegada al Osasuna

Sus dos primeros años fueron intensos. No solo ejerció como ayudante en el Juvenil e, incluso, en el Atlético Levante, filial directo del equipo granota, sino que también dirigió algunos de los equipos aún más inferiores. No obstante, a nivel monetario, las cosas no eran tan boyantes como le habría gustado. Por eso, tuvo que combinar ese trabajo con labores de representación en el mercado de comida italiana de Valencia.

En 2016, con el despido de MiguelÁngel Villafaina como técnico del Atlético Levante, su etapa en el club pareció llegar a su fin. Con todo, meses después, volvería para hacerse cargo del Juvenil B, desde donde ascendería al A en 2018. Un par de años después, en diciembre de 2020, volvería también al Atlético Levante, pero ya a todas luces como máximo responsable del equipo, como relevo de un Luis Tevenet con quien el equipo estaba teniendo un rumbo muy errático. Su llegada, en este caso, sería providencial: bajo su mando, el conjunto acabó por lograr una trabajada permanencia en Segunda División RFEF.

En noviembre de 2021 llegó otro salto, al relevar a Javier Pereira para reconducir la situación de un primer equipo que parecía condenado al descenso. Su debut en la élite, en la Copa del Rey, frente al modestisimo Huracán Melilla, fue todo un torbellino: 0-8. El Alcoyano con todo, cortaría su progresión en la siguiente ronda. En la Liga, mientras, pese a que el equipo era el farolillo rojo, consiguió tener opciones de salvación hasta el final, pero el Levante se vio finalmente abocado al descenso. La junta le ofreció un trabajo en los despachos, pero prefirió seguir con su carrera en los banquillos. En junio de 2023, tras prácticamente un año alejado de su sueño, el Mirandés anunció su fichaje como técnico.

El primer año evitó por poco el descenso pero, en el segundo, logró disputar el playoff de ascenso. Logro que, a la postre, le permitiría llegar a Osasuna como recambio de Vicente Moreno el verano pasado. Ahora, arde en deseos de medirse al vigente líder de Primera en casa este sábado a las 18.30 horas. «Me han dicho que el ambiente con el Real Madrid siempre es increíble», sentencia.

Arbeloa: "Esperemos que lo que ocurrió con Vinicius sea un antes y un después en el mundo del fútbol"

Arbeloa: “Esperemos que lo que ocurrió con Vinicius sea un antes y un después en el mundo del fútbol”

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Álvaro Arbeloa ha dedicado más de la mitad de la rueda de prensa previa al partido de este sábado contra Osasuna (18.30 h, DAZN) a hablar, cómo no, sobre el incidente racista en el que se vio envuelto Vinicius, que acusa al jugador del Benfica Prestianni de llamarle "mono" en varias ocasiones. Con un discurso firme y bien articulado, el técnico del Madrid incidió una y otra vez en dos ideas: que lo ocurrido en Lisboa no puede volver a pasar y que el jugador argentino debe ser sancionado.

"Vinicius ha estado triste, como todos. No podemos permitir este tipo de actos, no sólo en el fútbol, sino en la sociedad. Tenemos una opotunidad única de erradicarlos", comenzó sus explicaciones el entrenador. "Lo importante es luchar contra este tipo de actos. No lo vamos a tolerar, que quede claro. Nos van a tener enfrente".

Arbeloa ha ido cogiendo poso en sus comparecencias ante los periodistas. Y en este caso, cuando la razón le asiste, se encontró especialmente cómodo. "Si Vinicius hubiese decidido no seguir jugando, todos nos hubiésemos ido detrás de él. No tengáis ninguna duda. Se lo he dicho a los jugadores: no vamos a ganar ningún título que me haga sentir más orgulloso de lo que me sentí el martes cuando vi a todos los compañeros arropar a uno que lo estaba pasando mal".

Donde no quiso ser tan explícito fue a la hora de reprochar a Jose Mourinho su justificación de lo que pasó, escudándose en la celebración del fubolista del Real Madrid. Aprovechó para decir, eso sí, y mirando ya a lo deportivo, que ojalá Bellingham se recupere pronto, aunque el equipo haya comenzado a funcionar sin él.