El mejor alemán juega en el Madrid

El mejor alemán juega en el Madrid

Si frente a un equipo alemán el mejor futbolista alemán juega en el Madrid, hay poco más que añadir. Kroos ordenó a sus jugadores y hasta a los contrarios como lo hace un profesor cuando entra en clase. Se acabó el descontrol, las carreras y los papelitos. Cada uno en su sitio. Kroos los colocó a todos. A los suyos, con la pelota; a los rivales, sin ella. Puso el equilibrio que el Madrid necesitaba en un arranque caótico y puso el desequilibrio n

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Vinicius sostiene al Madrid en Múnich y deja todo pendiente del Bernabéu

Actualizado Martes, 30 abril 2024 - 23:01

Qué razón tenía Tuchel. Decía el técnico del Bayern en la previa que los goles del Real Madrid «no los ves venir». «Si rebobinas diez segundos, todo parece bajo control», explicaba. Y diez segundos antes del extraordinario pase al hueco de Kroos a Vinicius, no existía nada. Tampoco en el instante previo a la arrancada del brasileño y su cesión a Rodrygo, derribado por Kim en el penalti del definitivo 2-2. Fue el Big Bang de los blancos para resistir en Múnich y dejar la eliminatoria pendiente del Bernabéu.

En el vestuario, Ancelotti apostó por Nacho tras el gran partido del español en Manchester, devolvió a Tchouaméni al eje del centro del campo y sentó a Camavinga. El ex del Mónaco fija más la posición que el ex del Stade Rennais, algo necesario para contener los ataques del Bayern y para liberar a Kroos y Valverde en ataque y en defensa.

Sobre el césped, el pitido inicial abrió el asedio del Bayern hacia la meta de Lunin. Sin posibilidad de calibrar su respiración, el Madrid se encontró encerrado en su propio campo, ahogado por un equipo enrabietado y sin soluciones para coger aire. Fue un amago de la tormenta del Etihad contra el City.

A los 40 segundos, Sané se plantó ante Lunin tras una pared con Kane y el ucraniano sacó un pie milagroso para evitar el primero. En el 5, detuvo un tímido lanzamiento de Kane. En el 6 le tocó otra vez a Sané, que disparó alto. En el 11 y el 14 apareció Musiala, que no atinó entre los tres palos mientras Ancelotti maldecía hacia su banquillo. No se creía las pocas soluciones de sus futbolistas.

Superado el agobio inicial, los blancos encadenaron un par de posesiones largas en las que Kroos asumió el timón e hizo fluir a su equipo. En una de ellas, en el 24, el alemán tuvo unos segundos para pensar en el centro del campo y vio cómo Vinicius rompía a Kim con un amago sin balón. Puso el balón a su espalda y el brasileño definió con calma ante Neuer para poner el 0-1 Un chispazo que no se esperaba Tuchel. El Big Bang.

El gol trastocó la moral del Bayern, que no entendió el destino del partido tras semejante torbellino inicial. El Madrid, con la calma de la experiencia, se gustó. Bajó pulsaciones, se alimentó con la posesión y dejó de correr sin balón para desesperar a su rival y que apenas hubiera ocasiones de peligro hasta el descanso.

El cambio de Tuchel

Siguiendo con frases de la previa, decía Ancelotti que hay dos tipos de entrenadores, los que no hacen nada y los que hacen daño a su equipo. Que él prefería ser de los primeros. En el intermedio, Tuchel sentó a Goretzka, uno de sus dos mediocentros, y dio entrada a Guerreiro, un lateral ofensivo al que situó de interior, casi de media punta. Laimer, el otro pivote, se quedó solo. Arriesgó el alemán, hizo algo, y no hizo daño a su equipo. Al contrario. Le dio alas.

En el 52, y tras una gran ocasión de Kroos en una contra, Sané encaró a Mendy y encontró la red madridista con un disparo al primer palo de Lunin. Ancelotti se enfadó con Bellingham por haber hecho mal la presión y el Allianz rugió de nuevo. No sería la última vez.

Un par de minutos después, Musiala buscó a Lucas dentro del área, le regateó y el gallego le puso la zancadilla. Penalti innecesario que ni siquiera protestó. Kane, desde los once metros, completó la remontada del Bayern ante un Madrid incomprensiblemente noqueado.

Ancelotti respondió con Modric y Brahim en lugar de Kroos y Bellingham, poco presente en un partido de semejante dimensión. La entrada del croata y la ventaja alemana entregaron el balón al Madrid, que acumuló a Vinicius y Rodrygo en la izquierda para buscar ocasiones. Solución efectiva. En el 82, Vini encaró el área y encontró a Rodrygo, que recortó y fue derribado por Kim. El '7', con toda la presión del Allianz encima, sumó su segundo gol. Su segundo Big Bang.

La intrahistoria del 0-4 del Madrid en Múnich que "lo cambió todo": la "amenaza" de Rummenigge, la petición de Ancelotti a Bale...

La intrahistoria del 0-4 del Madrid en Múnich que “lo cambió todo”: la “amenaza” de Rummenigge, la petición de Ancelotti a Bale…

«Fue una amenaza y como tal se la tomaron en el vestuario». Ayer, el aterrizaje del Real Madrid en Múnich trajo muchos recuerdos en la expedición. Hace justo 10 años, el 29 de abril de 2014, la ciudad en la que iban a «arder hasta los árboles», como había avisado Rummenigge, vio cómo el conjunto blanco conseguía una de las grandes victorias de su historia en la Copa de Europa, la primera en el campo del Bayern, la que abría el portal hacia La Décima y la que «cambió todo», admiten ahora en el club, en el camino de una década prodigiosa.

De aquella plantilla sólo siguen Carvajal, Nacho, Modric y un Lucas Vázquez que aunque no disputó ningún partido oficial ese curso sí entrenaba con el primer equipo, pero el espíritu de esa noche sigue presente en el cuerpo técnico y en la dirección madridista. «Dice Rummenigge que van a arder los árboles, pero ahora mismo yo veo que está lloviendo», ironizaba Carlo Ancelotti en la previa de aquel partido de vuelta. Curiosamente, ambos guardan una gran amistad desde la época del alemán en el Inter, en los ochenta, y el directivo acabó en lágrimas cuando tuvo que despedir a Carletto del Bayern en 2017.

Hoy, diez años y cinco Champions después del 0-4, el transalpino vuelve a guiar a los blancos al asalto de la ciudad alemana. Antes infierno para el Madrid, ahora rival «respetado», pero sin las filias y fobias de otras épocas. Todo gracias a esa goleada.

La losa emocional

Los blancos llegaron a aquella eliminatoria después de perder tres años seguidos en semifinales. Una losa emocional que terminó con la etapa de Mourinho. La primera fue contra el Barça, pero las dos últimas, contra Bayern y Dortmund, fueron las más dolorosas. El lector recordará aquella tanda de penaltis en el Bernabéu, en 2012. Los lanzadores eran Cristiano, Kaká, Xabi Alonso y Ramos. Sólo marcó el donostiarra. Cosas del destino. Mourinho, de rodillas en el césped, no se lo creía.

En 2013, el Madrid perdió 4-1 en Dortmund e intentó la épica en casa, pero el fútbol se la negó. Al año siguiente, ya con Ancelotti al mando, el azar le volvió a cruzar con el Bayern, al que le unía una eterna condena de enfrentamientos en Europa: derrota en las semifinales de la 75-76 y la 86-87, victoria en los cuartos de la 87-88, victoria en las semifinales de la 99-00, derrota en las semifinales de la 00-01, victoria en los cuartos de la 01-02, victoria en los octavos de la 03-04, derrota en los octavos de la 06-07 y derrota en las semis de la 11-12. Es decir, de las nueve eliminatorias, el Madrid pasó en cuatro y quedó fuera en cinco. Podría no ser un porcentaje dramático, pero la fobia llegaba al analizar los duelos en suelo alemán. Los blancos no habían ganado ninguno de los diez partidos en Múnich.

"Aquella frase llegó al alma"

Quizás por eso, por saberse con la estadística a favor, en 2014 Rummenigge soltó una frase que quedó pegada en la mente de aquel vestuario. «Debemos darles un baño caliente. En Múnich se van a quemar hasta los árboles». Baño e incendio. «Esa frase, esa amenaza, llegó al alma de la plantilla», recuerdan hoy en Valdebebas, donde la presión por conseguir La Décima era gigante.

La «obsesión», así lo definen, por aquella Champions, la frase de Rummenigge, los comentarios de Guardiola llamándoles «atletas» y las tres semifinales perdidas con Mourinho enrabietaron a una plantilla llena de hambre que consumó su venganza, contra el Bayern y contra la suerte, el 29 de abril de 2014 en el Allianz Arena. Dos goles de Ramos y dos de Cristiano, dos de los que habían fallado en aquella tanda de 2012.

«La Champions me debía una después de aquellos penaltis. Tenía la inquietud porque estaba apercibido, pero es un sueño jugar la final», advertía, sin saber lo que le tenía preparado el destino.

La petición de Ancelotti a Bale

«Es mejor no decir nada», contestaba en la grada Rummenigge. «Ha sido una debacle». Los medios internacionales hablaron de «humillación» y «ridículo». En Valdebebas, el cuerpo técnico todavía recuerda la petición de Ancelotti a Bale: «90 minutos de sacrificio para Lisboa». El italiano cambió el sistema con respecto a la ida y pasó al 4-4-2 con Bale y Di María en bandas y Cristiano y Benzema de nueves. El esfuerzo del galés ayudando a Carvajal fue clave.

Un par de años más tarde, Guardiola admitió que ese partido de vuelta fue «mi mayor cagada como entrenador». Un partido que provocó el fichaje de Kroos por el Madrid ese verano y que se convirtió en punto de inflexión hacia una década gloriosa, con las tres Champions consecutivas como culmen.

Fue también un palo gigante para el Bayern, que durante estos años no ha podido con el Madrid. Después de cuatro partidos y dos eliminatorias, acumulan 12 años sin ganar a los blancos, que han vencido en sus últimas tres visitas al Allianz (0-4, 1-2 en la 16-17 y 1-2 en la 17-18).

El Real Madrid, la Champions y lo inevitable

El Real Madrid, la Champions y lo inevitable

El problema no es que el Madrid gane la Champions, el problema es saber que va a ganarla. La inevitabilidad. Vivir el proceso día tras día durante el mes y medio que va desde el milagro de Manchester hasta la final de Wembley, la frustración de que no exista Bayern ni Mbappé que te hagan dudar y ver los partidos con cierta esperanza. Mejor irse al cine.

Todos los antis supimos que el Madrid iba a ganar La Enésima en el mismo momento en que resisti

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Valverde explica su “no” en los penaltis contra el City y Ancelotti se reivindica: “Pocos pensaban que estaría aquí…”

Actualizado Lunes, 29 abril 2024 - 18:50

"Pocos aquí pensaban que yo podía estar en esta sala de prensa". En la segunda respuesta de la rueda de prensa, Carlo Ancelotti envió un mensaje a los que le escuchaban. El técnico italiano se reivindicó antes de disputar unas nuevas semifinales, las terceras consecutivas desde que volvió al Real Madrid. Así de contundente es el peso de la historia, como él mismo recordó al analizar al Bayern. "Tenemos mucho respeto, han hecho una eliminatoria contra el Arsenal espectacular y tenemos que mirar eso, la calidad y la historia de este club, que es más o menos la misma que la nuestra. Y la historia en la Champions League cuenta mucho", declaró.

Hay una duda por encima de cualquier otra en su alineación de este miércoles: el nombre del futbolista que acompañará a Antonio Rüdiger en el centro de la defensa. Y por su contestación a una pregunta sobre Tchouaméni, parece que puede ser el galo, que entraría en el lugar de Nacho y Militao. "Tchouaméni jugará. ¿Dónde? No lo sé", comentó. El italiano no va a sentar ni a Valverde ni a Kroos, y sería muy raro verle prescindir de Camavinga, así que el único puesto que queda libre es el de central. "¿Tchouaméni está invicto como titular? Bueno, ganamos en Manchester en penaltis sin él", bromeó. "Jugará", insistió.

El técnico anunció que no improvisará. "Hay dos tipos de entrenadores, los que no hacen nada y los que hacen daño a su equipo. Yo intento estar en los primeros", admitió entre risas. "Sé que he sido injusto en todos los partidos, ese es mi papel. No puedo pensar en eso".

Además, el transalpino explicó la situación de Jeremy de León, el futbolista puertorriqueño que ha viajado con el Madrid a Manchester y a Múnich a pesar de no estar convocado. Cuestionado sobre las teorías de algunos aficionados, que creen que lo hace por una especie de superstición, Ancelotti fue claro: "No es por una cábala. Son 19 jugadores disponibles y necesitamos 10 y 10 para entrenar. Llevamos a Jeremy porque hablando con Raúl nos dicen que entrena bien, es muy serio y tiene mucha calidad".

Antes, Fede Valverde había explicado las razones que le llevaron a decir "no" a lanzar un penalti durante la tanda contra el Manchester City. "Me acosté con remordimiento porque podía haber tenido la oportunidad de dejar esa huella en el Madrid, pero soy de los que les gusta clasificar como sea y hay veces que uno tiene que dejar de lado ese orgullo y decir 'no estoy tan preparado como creía'. El cansancio me jugó una mala pasada y lo mejor que se me vino a la cabeza fue decirle al cuerpo técnico que no estaba preparado para lanzar el penalti. Me encantaría en un futuro prepararme para que eso no vuelva a pasar y estar preparado mentalmente para disparar", reflexionó.

La Champions de los antigalácticos: el peso de los Rüdiger o Lucas Váquez en la historia del Madrid

La Champions de los antigalácticos: el peso de los Rüdiger o Lucas Váquez en la historia del Madrid

El primer galáctico del Madrid era quien más odiaba la palabra «galáctico». «No vuelva a pronunciarla. Esa palabra hizo mucho daño al Madrid». La última charla con Alfredo Di Stéfano, que a pesar de ser presidente de honor recibía en la modesta zona de veteranos del Bernabéu, mostraba cómo el inexorable deterioro que el paso del tiempo había provocado en su cuerpo, no había hecho mella alguna en su pensamiento, en sus principios. Repetía Di Stéfa

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El "don" de Arda Güler y la contundencia de Ancelotti sobre su cesión: "No hay duda, se quedará el próximo año"

El “don” de Arda Güler y la contundencia de Ancelotti sobre su cesión: “No hay duda, se quedará el próximo año”

Mano derecha al corazón y mano izquierda al cielo, con el dedo índice levantado. La celebración de Arda Güler lo tiene todo para hacerse conocida. También su fútbol, que a base de pequeñas gotas va rellenando el frasco de su primera temporada en el Real Madrid. Ante la Real Sociedad lideró a la segunda unidad del conjunto blanco, que dio un paso de gigante por la Liga gracias a su gol. Carrera de Carvajal, pase milimétrico de primeras y definición con la zurda del ex del Fenerbahce. 0-1 para que los de Ancelotti se pongan a 14 puntos del Barça a la espera del duelo de los azulgrana ante el Valencia. Después quedarán sólo 5 jornadas, 15 puntos.

"No hay duda de que se quedará aquí el próximo año", respondió Carlo Ancelotti. Claro y conciso. Ante los rumores de los últimos días, que deslizaban la posibilidad de que el joven de 19 años saliera cedido la próxima temporada, el técnico italiano no pudo ser más contundente. "Me ha gustado mucho su gran actitud, luchando y peleando cada balón. Va a ser muy importante en el futuro", añadió.

Güler se llevó el MVP de un duelo en el que el Madrid no mostró todo su potencial. El turco ha disputado el 1% de los minutos posibles este año, pero los va aprovechando. Ante la Real acumuló 67 sobre el césped, fue el que más lanzó a puerta en el conjunto blanco (3 tiros), el tercero con mejor acierto de pase (93,8%) y el que mejor nota media se llevó en la maleta: 7,55. Incluso recibió una amarilla por protestar. Sabía que se jugaba mucho y no bajó la tensión.

Suma 98 minutos el Liga (31 de ellos antes del encuentro de este viernes), 59 en Copa y 8 en Supercopa de España. Ninguno en Champions. En total, 165 minutos en los que ha marcado dos goles: ante la Real y ante el Celta, cuando anotó en apenas un minuto de juego.

"Tiene cosas diferentes", admitió Fran García. Y la realidad es que regateó dos veces, más que nadie en el Madrid, y fue el mejor de su equipo en ataque, aunque en defensa le costó algo más. "Posee una calidad extraordinaria, tiene mucho talento. Sin balón debe mejorar y lo está haciendo. Lleva mucho tiempo trabajando de manera espectacular y, sí, podría haber jugado antes, porque entrenar ha entrenado muy bien, pero es muy joven y llegará su protagonismo", explicó el transalpino. "Hablamos de un chico que lleva más goles que minutos jugados y eso sólo puede ser un don", bromeó.

Enfado en la Real

En cuanto al duelo, la Real Sociedad, en voz de Kubo, Zubimendi u Oyarzabal, reclamó que "merecimos ganar". "Una pena por la afición por el cambio de horario y toda esta mierda que ha habido", añadió el japonés, que recalcó que el Madrid había tenido "suerte". "En 90 minutos han llegado una o dos veces", dijo, molesto por el gol anulado a su equipo tras una falta de Barrenetxea a Tchouaméni: Gol anulado: "Barrene va a robar y yo lo único que puedo comentar es que el jugador (Tchouameni) que pierde el balón se duerme. Esto en Champions seguro que no se lo van a pitar".

En sala de prensa, Ancelotti sacó pecho de su 'unidad B'. "Entiendo que la gente se pensase que veníamos a pasearnos, pero los jugadores no lo han hecho ni por un momento. Estoy muy orgulloso de ellos, por su compromiso, actitud, ganas e ilusión por seguir ganado. Han querido mantener la buena dinámica y se lo quiero agradecer. En este sentido, han sido espectaculares", comentó, en referencia a la 20ª portería a cero en Liga esta temporada.

Real Rácano Madrid

Real Rácano Madrid

Actualizado Viernes, 26 abril 2024 - 23:41

Un Real Madrid pobre y con cerrojo italiano no mereció ganar ante la Real Sociedad. Pero otra vez encontró un tesoro, lo enterró en su propia área hasta la extenuación y logró tres puntos más que dudosos.

Ancelotti seguro que se protege por haber salido con un equipo suplente, pero no tiene salvación y es lamentable haber jugado con tres jugadores menos el mayor tiempo del encuentro. En mi opinión fue absolutamente grotesco.

Los tres ex-futbolistas

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Un gol terapéutico de Güler en Anoeta acerca el alirón del Real Madrid en la Liga

Un gol terapéutico de Güler en Anoeta acerca el alirón del Real Madrid en la Liga

Un rostro taciturno anticipa cada acción de Arda Güler, que por momentos trae el recuerdo de aquel Özil indescifrable y hasta desesperante, pero exquisito. Hay algo futbolístico y algo cultural en la semejanza. Esos tipos no siempre sobreviven bien en el Madrid, un club inyectado, como si las dudas que inspiran fueran sospechosas. Veremos qué sucede con el joven turco, de 19 años, que llegó al Madrid cojo y no ha acabado de encontrar su lugar. De esa forma saltó a Anoeta, con aspecto de despistado o con un aspecto que no sabemos interpretar. El gol que definió la victoria, encontrado gracias a la buena decisión de Carvajal, una más, es la mejor terapia.

Güler tuvo su oportunidad como titular por primera vez en la Liga, porque los titulares se quedaron en el banquillo. Los titulares de Múnich, se entiende, que es donde el Madrid se juega lo mejor de la temporada. El título que la justifica ya está ganado. La Liga es ya para el Madrid dejar pasar el tiempo. También para el Barça, que empieza su futuro como si regresara al pasado. Anoeta era, pues, una estación de paso, aunque éstas se encuentran repletas de oportunidades para los menos habituales. Jugó Carvajal porque está sancionado en la Champions. Lo hizo Militao para saber si podrá hacerlo y repitió Modric en el once porque no empezará en el Allianz. Parece un pecado, pero es el pecado del tiempo.

Buen rendimiento de Militao

Militao acompañó a Nacho, con Kepa en la portería, frente a una Real punzante, con la presión alta y Barrenetxea y Javi Galán profundos, más el hiperactivo Kubo por la derecha. Para Fran García, que acabó por ver una tarjeta amarilla, fue un tormento. Ancelotti no contó con ninguno de los atacantes que utilizará el martes y alineó a Brahim y Joselu, además del jugador turco.

No era de esperar, pues, un Madrid a fuego. Pese a la motivación que representaba para los menos habituales, todos se sienten jugadores del Madrid, y el Madrid está ya en otra cosa, una vez pasado el clásico con éxito y levantado el dique de puntos sobre el Barcelona.

El equipo de Imanol lo quiso más y puso más, aunque también contaba con bajas. Se juega Europa el conjunto realista. Ello provocó que Kepa tuviera que emplearse a fondo, en especial con buenas manos bajas a disparos de Kubo o Turrientes, otro de los productos de Zubieta que es interesante seguir. La hierba mojada endemoniaba cada pelota y aumentaba la dificultad para los porteros. Turrientes es poderoso físicamente, vertical desde el centro del campo y carga la pierna a la primera. Antes del descanso lanzó alto un disparo muy potente; después, colocó bajo para una estirada del portero madridista, al que Lunin observaba desde el banquillo. Nunca ha sentido el ucraniano tanta jerarquía estando sentado.

Le faltaba a la Real la finura del último pase que dejara a algún jugador en posición de gol claro. la única vez que lo hizo, había falta previa sobre Tchouaméni que el VAR se encargo de indicar con acierto a Munuera Montero. En ese lugar se echa de menos a David Silva, uno de los mejores que hemos visto en esa especialidad. Anoeta lo homenajeó como merece antes del partido.

La llegada de Carvajal

El Madrid, en cambio, necesita mucho menos. Apenas había llegado con claridad cuando una progresión de Carvajal le llevó al lugar clave para el centro. El lateral del Madrid lo hizo al primer toque y ello restó tiempo a los defensas para posicionarse. El balón en perpendicular no fue detenido por ninguno, como si se produjera un fallo defensivo en cadena. Güler llegaba para rematar un centro limpio a la red de Remiro. La sonrisa apareció en su rostro hasta entonces crispado, en especial después de haber sido amonestado nada más empezar. Fue la razón por la que Ancelotti decidió sustituirlo por Vinicius pasada la hora, ya que el turco no rehuye el choque, pese a su aparente fragilidad.

La necesidad llevó a la Real a aumentar el ritmo sobre el área de Kepa, donde ya había entrado Rüdiger. y Militao no se dejaba nada, una señal de su recuperación. Volvió entonces a aparecer el compromiso defensivo del Madrid, reforzado por los cambios en una línea de cinco hombres, fórmula que le ha llevado a las semifinales de la Champions y acerca su alirón en la Liga.

Al-Khelaifi: "Le pregunté a Laporta cuándo iba a dejar la estúpida idea de la Superliga"

Al-Khelaifi: “Le pregunté a Laporta cuándo iba a dejar la estúpida idea de la Superliga”

El Cívitas Metropolitano se ha convertido esta semana en el núcleo central del fútbol europeo. En pleno desenlace de las máximas competiciones continentales, el estadio del Atlético de Madrid ha reunido en su sala de congresos a algunos de los directivos más poderosos del planeta. Todos forman parte de la ECA, la Asociación de Clubes Europeos, con Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, como máximo responsable de la organización. A su lado, los 37 miembros del Comité Ejecutivo, entre los que están los españoles Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, y Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad.

Con los tres directivos pudo charlar este periódico, en una mesa redonda exclusiva con seis medios durante 20 minutos. "Hemos discutido el nuevo acuerdo con UEFA y FIFA, tanto para el nuevo formato de competiciones europeas como para el nuevo Mundial de Clubes", admitió Al-Khelaifi. Según pudo confirmar EL MUNDO, el 'pastel' del fútbol europeo se repartirá ahora de la siguiente manera: la UEFA mantiene un poder del 51% y la ECA, los clubes, se queda con el 49%. "Gracias al presidente Ceferin, así ganamos todos. Y con la FIFA tuvimos una reunión el pasado viernes y nos dijeron que quieren cero euros de este primer Mundial de Clubes. Eso es importante", añadió.

Gil Marín, por su parte, valoró que es una decisión que "ayuda a los clubes pequeños". "Vamos a pasar de 3.500 millones de ingresos a 4.400. E incrementaremos la solidaridad con aquellos que no juegan las competiciones hasta el 74%". Algo que también apoya Charlie Marshall, CEO de la ECA: "Los mayores beneficiarios del cambio de formato de la próxima temporada será los clubes que no participan. Tendrá un impacto en toda la pirámide del fútbol europeo".

Pregunta. ¿Cómo de importante es para ustedes acercarse a los clubes españoles en un momento en el que el Real Madrid y el Barcelona apoyan el proyecto de la Superliga?

Respuesta. Al-Khelaifi: Estamos orgullosos de tener a Miguel Ángel y Jokin. Dos caballeros, no sólo grandes profesionales. El respeto de todos es la mejor imagen del fútbol español. Los clubes españoles son importantes para nosotros históricamente, ¿cuántos títulos tenéis? Muchísimos. Ahora han venido ocho equipos españoles a escucharnos y espero que se unan. Veo desde fuera el conflicto que hay en el fútbol español entre las diferentes organizaciones y no beneficia a nadie, hace daño a todos. Así que espero que haya unidad porque todo el mundo se podrá beneficiar.

Gil Marín: Hay que entender lo global que es el fútbol. Que en Europa tenemos 55 asociaciones diferentes, y que se ve diferente en Rumania o Polonia que en las cinco grandes ligas. Tenemos que encontrar un equilibrio entre lo que piden los grandes clubes y los pequeños. Hay que proteger la pirámide, que es lo más importante. Los niños sueñan con ser jugadores, pero si cierras esa competición a 15 o 20 clubes, matas esos sueños. Estamos protegiendo esa estructura. Hablamos de la Superliga por la fuerza que tiene el Real Madrid en los medios, pero fuera de España nadie habla de la Superliga. Está muerta.

Aperribay: Creo que en España tenemos una manera particular de ver todo esto, pero es diferente a la que se tiene en Turquía o Austria. Hay que ver el plano global, no sólo el local, que es el error que se está cometiendo en España. Tenemos que entenderlo. Los clubes de Europa no quieren grandes cambios, quieren hacer el fútbol fuerte, pero no diferente.

Tebas, Al-Khelaifi y Gil Marín, hoy en el Metropolitano.

Tebas, Al-Khelaifi y Gil Marín, hoy en el Metropolitano.ECA

Pregunta. ¿Espera que llegue el momento en el que los dos grandes clubes de España y la ECA estén de nuevo unidos?

R. Al-Khelaifi: Siempre hemos dicho que nosotros dejamos la puerta abierta. Y siempre he dicho que la Superliga no va a existir. Cuando se den cuenta, son más que bienvenidos. Están jugando la Champions ahora... Y han sido unos cuartos de final increíbles. La mejor competición de clubes del mundo. Ha sido bueno para los fans, para los medios... Aunque no mucho para mi corazón (risas). Esos clubes, los de la Superliga, están jugando la Champions porque saben lo importante que es. Y nosotros seguimos creciendo sin que ellos estén presentes. Tenemos el Joint Venture con UEFA y FIFA... No vamos a parar ni a esperar a nadie. Cuando vi a Laporta en Barcelona se le pregunté: '¿Cuándo vas a dejar la estúpida idea de la Superliga?'. Estoy seguro que lo hará. No tiene sentido.

El consejo de la ECA ha celebrado diversas reuniones a lo largo de la semana pero este miércoles era el día más importante por varias razones. La primera, la presencia de Javier Tebas, presidente de LaLiga, en el Metropolitano. El directivo español y la ECA, en concreto Al-Khelaifi, se habían distanciado por momentos en mitad de la eterna guerra existente en el fútbol europeo, pero la situación de Gil Marín como vicepresidente de LaLiga y miembro de la ECA ha reconducido la situación.

En las oficinas del estadio rojiblanco, el congreso de la ECA ha aplaudido el incremento en el número de clubes que forman parte de la asociación, que ahora es de 620, 266 más que al inicio de la temporada, y ha confirmado la nueva estrategia de la organización, que no es otra que ganar peso en las decisiones del fútbol europeo y aprovecharse de ese acuerdo con UEFA. Además, en el congreso ha planeado la idea de que UEFA y FIFA permitan la celebración de encuentros oficiales de las ligas domésticas en otros países, algo que se discutió en el pasado en el fútbol español.