Las siglas ADN corresponden al ácido desoxirribonucleico, el contenedor de la carga genética que se transmite en el desarrollo de los seres vivos. El elemento fundamental de este ácido son los nucleótidos, las moléculas del interior de las células. En el caso del ADN se trata de la adenina, la guanina, la timina y la citosina. La ciencia no considera a un equipo como a un ser vivo, pero la realidad es que pueden establecerse paralelismos en su de
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Movistar Plus ha decidido despedir a Germán El Mono Burgos tras su comentario sobre Lamine Yamal en la previa del encuentro de la Liga de Campeones entre el PSG y el Barcelona. El ex asistente del Atlético de Madrid, colaborador del espacio que presentaba Susana Guasch, realizó el siguiente comentario cuando vio al joven atacante azulgrana dar toques a un balón: "Ojo, si no le va bien termina en un semáforo".
Tras analizar la situación, Movistar ha anunciado hoy que deja de colaborar con Burgos. "En cumplimiento del código interno de conducta de Movistar Plus+, que contempla una política de tolerancia cero con cualquier comportamiento discriminatorio, la plataforma ha tomado medidas tras el episodio vivido anoche. Movistar Plus+ y Germán 'El Mono' Burgos dejarán de colaborar con carácter inmediato en los programas de la plataforma", anunció la cadena, que además advirtió que "se apercibirá a los presentadores del espacio donde se produjeron estos comentarios", en referencia a Susana Guasch.
El comentario provocó la indignación de la afición culé y la negativa del Barcelona y el PSG a dar entrevistas a la cadena después del encuentro. El conjunto azulgrana, que salió vencedor por 2-3, se sintió "ofendido y enfadado".
Al término del partido, el periodista Ricardo Sierra informó desde el Parque de los Príncipes de que el Barça no atendería a los micrófonos de la cadena por el comentario del Mono Burgos, y pidió disculpas en nombre de Movistar Plus+ al Barça y al jugador.
"Entiendo que muchos espectadores esperaban que tuviésemos alguna conversación o entrevista con el Barça. Pero la UEFA, PSG y Barça nos han notificado que no nos iban a atender porque estaban tremendamente enfadados con un comentario que se ha vertido en nuestro plató durante la previa. Por tanto, no nos iban a hacer ninguna entrevista, no hemos estado afortunados. Pedir disculpas desde aquí. Lo debemos hacer también desde el plató".
También lo hizo desde el plató el ex jugador argentino. "Ojalá hubiera tenido yo la habilidad de este chico. Fue un comentario sin querer herir a nadie y pido disculpas. Haciendo una humorada te metes en problemas y, en estos tiempos, tienes que aceptarlo y pedir disculpas", aseguró.
Horas después, la propia plataforma envió un comunicado pidiendo disculpas: "Con motivo de los desafortunados comentarios de uno de los colaboradores de Movistar Plus+ en la previa del partido de la UEFA Champions League entre el PSG-FC Barcelona sobre el jugador azulgrana Lamine Yamal, la plataforma pide disculpas públicamente".
Gran partido del Barça. El mejor de hace muchos años. Siempre jugó mejor al fútbol que el lánguido PSG, que demostró que una cosa es jugar en la Ligue 1 y otra competir en Europa. Tanto ADN barcelonista de Luis Enrique, que tuvo que bailar al ritmo de una sardana.
Una vergüenza escandalosa para el entrenador del PSG, que tiene un equipo lento, incluso agotado física y mentalmente al final, para un estrepitoso fracaso. Hasta Mbappé paseó como una
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Raphinha se convirtió en el gran héroe para el Barça en París. El brasileño no pudo tener un mejor estreno anotador en la Champions. El primer tanto de su carrera en la máxima competición europea, el 0-1, fue en gran parte, liberador para un futbolista que lleva bajo la lupa desde su llegada a la entidad azulgrana. En las últimas semanas, han vuelto a sonar con fuerza los cantos de sirena que lo colocan fuera del Barça con vistas a la temporada que viene.
La necesidad de la entidad de cerrar traspasos importantes para conseguir restablecer de una vez por todas su fair play financiero y el buen cartel que tiene el jugador lo ponen en el escaparate, pero no hay muchos equipos que estén ahora mismo por la labor de poner sobre la mesa los 80 millones de euros que reclamarían por él los barcelonistas.
Y si el 0-1 fue liberador, el momentáneo 2-2, anotado también por Raphinha tras un gran pase de un Pedri felizmente retornado al césped tras su última lesión, acabó por ponerle el broche particular a una noche en la que Christensen dio la de cal y la de arena. El danés marcó el 2-3, pero vio también una amarilla que impedirá que pueda estar sobre el césped la semana que viene en Montjuïc. Algo que, a su vez, le sucedió también al capitán Sergi Roberto.
"Sabíamos lo que teníamos que hacer"
«Para mí es una noche especial, buscaba este primer gol desde hace ya tiempo y en un partido como este conseguí el primero y el segundo», apuntó Raphinha tras el duelo. «El equipo no ha mejorado porque el míster dijera que se va a marchar. Como jugadores, somos conscientes de que teníamos que dar mucho más, tuvimos una conversación interna y sabíamos lo que teníamos que hacer para pelear por la liga y llegar lejos en Europa», insistió el brasileño, quien fue además contundente. «Aún hay algunos que tienen dudas sobre este equipo, pero nosotros damos la respuesta en el campo», sentenció.
El ex jugador del Leeds, conjuró, además, con sus dos tantos la sombra de la maldición del ex que Ousmane Dembélé puso brevemente sobre la mesa. El francés justificó sobradamente los elogios de un Xavi que lo puso por las nubes en la previa haciendo subir un 1-1 a un marcador al que Vitinha, apenas tres minutos después, mandaría por su parte un también momentáneo 2-1.
El técnico barcelonista se la jugó por él en su primera temporada en el banquillo azulgrana, cuando le invitaron a apartarlo del equipo por su negativa a ampliar su contrato y acabó por forzar su refichaje cuando nadie quiso apostar por él hace dos veranos. Y el Mosquito, a buen seguro, también provocó que a su ex entrenador se le hiciera un nudo en la garganta con un remate que a punto estuvo de poner otra vez la igualada en el luminoso.
Que París no se acabe nunca, debió de pensar el Barça porque allí, en el Parque de los Príncipes, se agigantó, superó sus demonios ante un PSG tan letal como inconsistente. Fue más resistente y también más valiente para salir vivo de una eliminatoria que se antojaba una trampa mortal y que, sin embargo, le da ligera ventaja en el camino hacia las semifinales. [Narración y estadísticas (2-3)]
Creyó el Barça que se podía vivir cómodamente ante Mbappé y su tropa en unos cuartos de la Champions. Incluso que se le podía hacer daño. Lo sintió después de 20 minutos en los que se hormigonó y fue viendo cómo no tenía enfrente un rival imbatible. Lo detectó Raphinha cuando aprovechó un pase larguísimo de Ter Stegen para provocar el error de un tembloroso Donnarumma y obligar a Lucas Beraldo a rebañar lo que ya parecía el primer gol.
Son mortales y en las transiciones tenían los azulgranas un arma que iban a explorar mientras el PSG probaba con disparos lejanos de Lee o Asensio, dos apuestas de Luis Enrique, y Mbappé no sacaba ventaja de sus endiabladas carreras hacia el área. Le aguantó el primer mano a mano Araújo con la ayuda de Koundé y entre todos consiguieron que la movilidad que generaba en el ataque junto al mallorquín y a Dembélé fuera estéril. No presentó el astro francés sus credenciales a ser decisivo en los próximos Clásicos de LaLiga.
Cubarsí, frente a Mbappé
Desde esa solidez, el Barça creció. No será con el purista ADN culé, pero sí con una eficacia que le hace sostenerse en los partidos. Nuno Mendes salvó bajo palos el remate de Lewandowski en un saque de córner y Raphinha, ante las dudas del guardameta, probó desde la frontal. Le habían cogido la medida a los parisinos con una presión y una aceleración precisa desde los costados que emborronar el plan de Luis Enrique.
El polaco desquiciaba a los centrales y Lamine Yamal encontraba los espacios en la orilla para desequilibrar, lo mismo que Raphinha. Si el peligro del PSG podía llegar casi desde cualquier parte, el del Barça, también. Hasta emergió la figura del púber Pau Cubarsí para graduarse en un gran escenario europeo plagado de estrellas. Primero viendo solo a Lewandowski, que se revolvió en el centro del campo y encontró a Yamal, otro cuyo descaro le llevó a probar con un centro que Donnarumma interpretó como un disparo y su salida en falso dejó a Raphinha la portería vacía para adelantar al Barça. Si en Cubarsí nació ese gol, en el jovencísimo central tuteó a Mbappé primero en estático y después en carrera.
Con ese chute de confianza se fue el Barça al descanso. El marcador era corto y justo, tanto que se nubló en los cinco primeros minutos de la segunda parte. Sin casi colocarse sobre el césped, apareció Dembélé, se apoyó en la carrera hasta línea de fondo de Mbappé y el remate del ídolo francés lo escupió Araújo a los pies de su ex compañero. Recortó a De Jong y cruzó un disparo incontestable.
Los futbolistas del Barça celebran un gol ante Mbappé.AFP
No se había recompuesto el Barça y en esa descomposición encontró hueco Vitinha en el área para marcar el segundo tanto y Barcola para estrellar el tercero en palo. Necesitaba el Barça salir de las cuerdas y Xavi no lo dudó. Para sobrevivir en París había que ser valiente y generar en el rival las mismas dudas de por dónde llegaría el peligro que sus jugadores estaban acusando. El mejor para este ejercicio de prestidigitación era Pedri.
Ni las semanas de lesiones hacen que pierda su diálogo con la pelota. La primera que tocó acabó convertida en un globo que sorteó la defensa parisina y Raphinha cazó en un remate acrobático. El Barça se levantaba con la magia del canario y el duelo se enloquecía. Barcola probó con un mano a mano del que salió ganador Araújo y, otra vez Dembélé, rey del caos, se estrelló en el poste. La respuesta la dio Joao Félix con un centro raso que iba a embocar Ferran Torres cuando apareció Nuno Mendes. Nadie tenía miedo, como si no hubiera un partido de vuelta, como si nada pudiera perderse. Entonces Gündogan telegrafió un saque de esquina a la cabeza de Christensen al segundo palo para agigantar al Barça en una eliminatoria muy viva.
El Barça jugará en París bajo alerta amarilla. Más allá de la imperiosa necesidad de buscar un resultado que pueda permitirles decidir la eliminatoria ante el PSG en Montjuïc, los azulgrana mantienen hasta siete futbolistas en riesgo de perderse la vuelta de los cuartos de final de la Champions, si son amonestados en el Parque de los Príncipes.
La mayoría de ellos, con mucho peso en los esquemas de Xavi: Andreas Christensen, central reconvertido a mediocentro, Ronald Araujo, Frenkie de Jong, Sergi Roberto, Joao Félix, Ferran Torres y Lamine Yamal son los jugadores que tienen ahora esa particular espada de Damocles sobre sus cabezas.
De todos ellos, quien incurriría en un mayor riesgo es Araújo. No en vano, el joven central podría ser el elegido para tratar de contener las incursiones de Kylian Mbappé si, como es habitual, acaba jugando por la banda izquierda del ataque parisino. De hecho, el uruguayo ya ha protagonizado duelos de voltaje parecidos con el madridista Vinícius, en los que nunca ha pisado el freno.
Frenkie de Jong
Al mismo tiempo, Andreas Christensen, también con un rol defensivo pese a situarse en la medular, es otro de los que podría correr un peligro más serio. Una zona en la que, presumiblemente, le acompañará Frenkie de Jong que, tras su última lesión en el tobillo derecho, ya se ha ejercitado con normalidad con el resto de sus compañeros.
Más reducidas parecen las opciones para el capitán, Sergi Roberto, autor del gol que culminó la remontada en el 2017 y que ahora realiza labores más ofensivas que destructivas en el centro del campo. Lo mismo puede decirse de Joao Félix, Ferran Torres y Lamine Yamal, tres argumentos a los que Xavi suele recurrir para tratar de resquebrajar las defensas rivales.
En todo caso, la ausencia que podría resultar más dolorosa en caso de ser amonestado, sería la del canterano. Su aportación en ataque se ha dejado notar muchísimo y no es de extrañar que, pese a su juventud, muchos vean en su forma de jugar una de las grandes esperanzas del conjunto barcelonista para buscar un tremendo golpe de efecto. Una ilusión que, en el otro extremo del campo, encarna también otro joven al que no le faltan ni calidad ni descaro: Pau Cubarsí.
Achraf Hakimi
En el PSG, los futbolistas que también están a una cartulina amarilla de la suspensión son los defensas Lucas Hernández y Milan Skriniar y el centrocampista Manuel Ugarte. Además, Luis Enrique, no podrá contar en el partido de esta noche con el ex madridista Achraf Hakimi, suspendido, precisamente, por acumulación de amonestaciones. El lateral vio dos cartulinas en la fase de liguilla, una ante el Newcastle y una ante el Milan, a las que se les sumó una más frente a la Real Sociedad en la vuelta de los octavos de final jugada en Anoeta.
Luis Enrique no es de los que se queda con medias tintas. Por eso, no fue ninguna sorpresa que su respuesta ante la pregunta de quién representa mejor el estilo del Barça, si él o Xavi, fuera tremendamente contundente. "Sin ninguna duda, yo. Mirad los datos y los títulos, la posesión, la presión alta... Sin ninguna duda yo, aunque habrá gente que piense lo contrario. No es opinable, son los datos", aseguró el actual técnico del PSG quien, a lo largo de sus tres temporadas como técnico barcelonista, ganó una Champions, dos Ligas, tres Copas del Rey, una Supercopa de España, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubs.
El ex entrenador azulgrana y ex técnico español, por otro lado, quiso dejar claro que su paso por la entidad barcelonista no significa ventaja o desventaja alguna. "No conozco al Xavi entrenador, conozco al compañero y al jugador, pero como entrenador, tan sólo a nivel de aficionado. Si es cierto que conozco muy bien al club y a sus jugadores, pero esto no tiene que ser una ventaja o un inconveniente", esgrimió un Luis Enrique que, además, trató de esquivar el cartel de favorito, por mucho que el PSG se haya construido en los últimos años poco menos que a golpe de talonario.
"La política del club ha cambiado este año, vamos en una línea diferente. Yo pongo sobre el papel que no es positivo cargar de presión a un equipo que no ha ganado ninguna Champions. ¿Podemos ganarla? Sí, pero primero hay que ganarle al Barça. Como club desconocemos, este trofeo" aseveró el asturiano, quien evitó también personalizar el duelo de este miércoles en Kylian Mbappé. "Aunque me preguntáis por un caso individual, yo prefiero hablar a nivel colectivo: creo que estamos en el mejor momento de la temporada. Estamos en un gran momento físico y mental y la eliminatoria llega en la ocasión más oportuna para nosotros", señaló Luis Enrique.
En su opinión, el hecho de jugar la ida en casa, lejos de perjudicarlo, es un aliciente más para su equipo. "Yo prefiero jugar primero en casa, porque tendremos un ambiente único y una afición que nos apoyará cuando estemos fastidiados. Además, los goles a domicilio ya no valen más que los marcados en casa. Aunque, a decir verdad, si me hubiera tocado el primero fuera te hubiese dicho lo contrario. No hay que quejarse. No sirve de nada", sentenció el técnico del PSG, para quien el choque, sin duda, tendrá será toda una amalgama de emociones. "Es un partido diferente para mí, pero ya me enfrenté al Sporting y le marqué goles. Soy un profesional. Con el Barça tengo una relación de amor total y estoy orgulloso, pero soy un profesional y me debo al club que confió en mí", zanjó.
El entrenador del FC Barcelona, Xavi Hernández, aprovechó la comparecencia previa al duelo ante el PSG para responder al asturiano. "Es Luis Enrique, ya lo conocéis. Yo también lo conozco bien, tengo muy buena relación personal con él y para mí se merece todo el respeto. Es uno de los mejores entrenadores del mundo y tiene un equipo hecho para ganar la Champions, que ya sé cómo son los qataríes. Los dos buscamos lo mismo. Podemos presumir de que Luis Enrique, Pep y Arteta también son ADN Barça. Somos cuatro entrenadores con ADN Barça que están en cuartos de Champions. Los dos buscamos lo mismo, este ADN Barça que nos identifica y que nos enorgullece", aseguró por su parte Xavi en su rueda de prensa previa al partido.
"No me lo tomo como un duelo entre Luis Enrique y yo, es un partido entre el Barça y el PSG y siempre he pensado que los futbolistas son los protagonistas de la película. Sin duda", recalcó el técnico azulgrana, quien insistió en quitar hierro a las palabras del asturiano. "Los dos buscamos lo mismo. Eso de las estadísticas... Igual lo superó yo en robos y él a mí en goles... No busquéis polémica, porque no la hay", abundó. Cómo no, sabe muy bien cómo se las gasta el asturiano como entrenador, y de primera mano.
"Fue un año difícil al principio, y acabó de película. Sabía que sería mi último año, y, al final, ganamos un triplete y levanté la Champions como capitán. Tuvimos una muy buena relación de capitán a entrenador y creo que le ayudé muchísimo. Lo recuerdo con orgullo", aseguró un Xavi que descartó aplicarle un marcaje especial a Mbappé.
"Nunca me ha gustado, ni como futbolista ni como entrenador. No lo he usado nunca. Otra cosa es estar más atento, crear superioridades y cosas así", aseguró el técnico, quien, eso sí, no dudó en elogiar una y otra vez la figura de Ousmane Dembélé. "Nos quitaron un gran jugador y se reforzaron. Ellos son los favoritos", sentenció.
Luis Suárez: «Creo que elijo a Haaland, pero Mbappé está a un gran nivel». Thierry Henry: «Me quedo con Mbappé. Puede crear y finalizar, Haaland no crea, sólo define y sólo puede jugar en el centro. Mbappé puede jugar en varias posiciones». Arsène Wenger: «Mbappé técnicamente está por delante de Haaland. Cuando lo vi por primera vez dije que teníamos a Pelé, y todos me llamaron loco». Ibrahimovic: «Si no marca, puedes decir que Haaland ha tenido un mal día. Es un animal, pero quizás su techo está aquí. No sé cómo puede mejorar. Mbappé es un futbolista más completo. Puede hacer más cosas». Durante los últimos años, el mundo del fútbol, jugadores, leyendas, aficionados y periodistas, se ha hecho la misma pregunta: ¿Quién es mejor, Mbappé o Haaland?
Los dos monstruos vienen a ver esta semana a los grandes del fútbol español, el francés visita Barcelona y el noruego Madrid, en unos cuartos de final que servirán, una vez más, para poner pesos en sus respectivas balanzas a la hora de sentarles en el trono del fútbol mundial, ése que sigue buscando heredero tras el apagón de las carreras de Messi y Cristiano.
En el análisis comparativo entre Mbappé (París, 1998) y Haaland (Leeds, 2000) hay que ir mucho más allá de los goles y asistencias. Empecemos por lo básico. El primero mide 178 centímetros; el segundo, 194. Uno es diestro, el otro zurdo, y los dos son hijos de deportistas. El padre de Kylian intentó ser jugador de fútbol y la madre jugaba al balonmano, mientras que el padre de Erling fue futbolista profesional y la madre llegó a ser campeona de heptatlón en Noruega. Llevan el deporte en la sangre y de ella han sacado una genética extraordinaria. Mbappé ha llegado a los 38 km/h en un partido de la Ligue 1 y Haaland le rozó la espalda con 36,3. Son balas.
Mujeres al mando
En lo personal, ambas familias se rodearon desde muy pronto de dos abogadas que han sido claves en sus carreras. Delphine Verheyden lleva todos los asuntos legales de la familia Mbappé y Rafaela Pimenta es la mano derecha de los Haaland. Sus entornos son muy cerrados y nadie habla por ellos más allá de sus familiares más cercanos. Fayza Lamari, madre del francés, es su voz en las negociaciones, mientras que Alf-Inge, Alfie, padre del noruego, no se pierde ni una conversación sobre el futuro de su hijo. Ambos han estado durante los últimos años al otro lado de las mesas que han compartido con los responsables del Real Madrid, siempre interesados en ellos.
Fayza estuvo con Mbappé en la visita que Kylian realizó a Valdebebas con 13 años, cuando dudaba sobre el siguiente paso en su adolescencia futbolística, y Alfie estuvo en 2021 junto a Mino Raiola, cuando el clan del noruego valoraba qué equipo elegir tras su paso por el Dortmund. Curiosamente, en ningún caso eligieron al Madrid, aunque el galo esté ahora más cerca que nunca.
Mismo ratio de goles/asistencias
Pero vayamos a lo importante: lo que pasa sobre el césped. En su carrera profesional, entre club y selección, Mbappé acumula 324 goles y 122 asistencias en 436 partidos. Es decir. 0,74 tantos por duelo, o un gol/pase por encuentro. Haaland, por su parte, suma 243 tantos y 51 asistencias en 285 partidos. 0,85 tantos por encuentro o un gol/asistencia por duelo. Es decir, su ratio tantos/pases de goles es exactamente el mismo.
Estamos hablando de los jugadores que han roto todos los récords de juventud en la Champions. Mbappé fue el más joven en llegar a 10 tantos: 18 años y 350 días; y Haaland ha sido el más joven en anotar 40, superando a Messi. Ahí están, como ejemplos, el hattrick del francés al Barça en el Camp Nou en 2021 y los tres goles del noruego con el Salzburgo en su debut en Champions. Mbappé es el 16º anotador histórico del torneo y Haaland el 20º. Este año están empatados en el Pichichi continental con 6 goles, junto a Kane y Griezmann.
¿Qué dice la Inteligencia Artificial?
En cuanto a las ligas nacionales, la plataforma 1vs1 Performance se ha basado en un algoritmo de inteligencia artificial para detallar las diferencias entre ambos durante este curso. Teniendo en cuenta valores como los pases completados, los goles, las asistencias, los tantos esperados, los ataques generados o las pérdidas, ha definido que Mbappé, que lleva 24 goles en Francia, tiene una nota ofensiva de 99,97 sobre 100 y Haaland, que es el máximo goleador de la Premier con 18, 99,8, mientras que en defensa el noruego supera por poco al galo: 54,83 y 50,75.
La estadística avanzada de esta temporada explica a la perfección las diferencias entre ambos y algunas de esas declaraciones del inicio del artículo. El resumen es claro: Mbappé se mueve más. La consulta de su mapa de calor (las zonas del campo por las que juega) habla de un futbolista que predomina el lado izquierdo y que es capaz de aparecer por el centro, siempre desde tres cuartos de campo del rival. Haaland, en cambio, realiza la mayoría de sus acciones en el área y apenas participa, sometido al estilo del City.
El lugar de los disparos
Según la plataforma WhoScored, Mbappé es el 6º jugador con mejor nota media de la temporada (7,74), mientras que Haaland es el 27º (7,34). Ambos disparan mucho a puerta, 4,3 y 4 tiros por partido, sólo superados por Harry Kane y Boniface (Leverkusen), pero la distancia de esos tiros también explica su juego. Mbappé es uno de los mayores regateadores de Europa (2.1 por partido) y es el que más goles lleva desde fuera del área (5). Haaland, sin embargo, realiza la mitad de sus disparos a portería desde el área pequeña y apenas da 12 pases por encuentro, situándose como el 121º delantero centro en este aspecto. Mbappé da 33, el segundo atacante que más participa.
En el horizonte, una década para ellos y una relación que anima a esa rivalidad: «No me gusta compararme con otros», ha dicho Haaland. «Con toda humildad, no creo que todos puedan cambiar de posición y mantener el nivel como yo», ha dicho Mbappé. En sus cabezas, la misma frase: «Cristiano y Messi son incomparables».
Kylian Mbappé con un salario bruto de 6 millones de euros al mes es una vez más el futbolista mejor pagado de Francia, y quintuplica con creces a los que vienen tras él, Ousmane Dembelé, Marquinhos, Lucas Hernández y Milan Skriniar, todos ellos también del París Saint Germain (PSG).
En la lista de salarios de los jugadores de la liga francesa, que L'Équipe publica este jueves por octavo año consecutivo, los diez futbolistas mejor pagados son del PSG, que está muy por delante de los demás clubes, con una remuneración media de 937.500 euros mensuales.
Por detrás están Marsella, con un promedio de 261.000 euros, Lyon con 180.000 y Mónaco con 155.000.
Mbappé, Dembelé, Marquinhos, Hernández y Skriniar son los únicos que superan el umbral del millón de euros, y a continuación los mejor pagados son Donnarumma (849.500 euros), Asensio (831.000), Kolo Muani (750.000), Hakimi (738.600) y Mukiele (700.000).
Los primeros de la lista que no visten los colores del PSG, en la undécima y duodécima posición, son Aubameyang, del Olympique de Marsella (650.000) y Ben Yedder, del Mónaco (650.000).
Para saber más
Al final, entre los 30 jugadores de Francia con los salarios más elevados, 18 son del club de la capital, 6 del Lyon, cinco del Marsella y uno del Mónaco.
Pese a todo, la masa salarial del PSG está disminuyendo y lo va a seguir haciendo.
La plataforma de análisis de datos económicos de los clubes comerciales Football Benchmark ya había calculado que de los 729 millones de euros en la temporada 2021-2022 se pasó a los 633,7 millones en la siguiente, cuando era la segunda más alta de Europa, sólo superada por la del Barcelona.
Football Benchmark anticipa en su último informe que "se esperan otras mejoras en 2023-2024 tras la salida de jugadores clave, pero costosos como Lionel Messi, Sergio Ramos, Neymar y Marco Verratti", y el movimiento debería continuar la próxima temporada con el fin de la era Mbappé, que por sí solo recibe 72 millones de euros al año sin primas.
De estos salarios brutos, que no integran las primas, hay que descontar las cotizaciones, que para los futbolistas mejor pagados suponen alrededor del 11%. Y de la remuneración que reciben de forma efectiva, los jugadores tienen que pagar los impuestos que en Francia para los mejor pagados pueden llegar al 45% a lo que hay que tienen que añadir una contribución excepcional del 4%.
Lo que significa que un futbolista que tuviera un salario bruto de un millón de euros, después de las cotizaciones y los impuestos, se quedaría con 450.000, aunque si ha llegado a Francia del extranjero puede deducirse un 30 % de la remuneración neta que está exenta de la fiscalidad francesa.
Ya conocemos las eliminatorias de cuartos de final de la Champions League. Real Madrid - Manchester City, PSG - Barcelona, Atlético - Dortmund y Arsenal - Bayern. Aquí desgranamos las virtudes y defectos de los rivales de los españoles.
Madrid-City: un ogro casi inmejorable
El pasado verano, feliz tras el éxtasis de su primera Liga de Campeones, el Manchester City salió al mercado y se gastó 241 millones. Así, como si necesitara darle la vuelta a un equipo en reconstrucción, como si no tuviera ya la mejor, o una de las dos mejores, plantillas de toda Europa. Llegaron el defensa croata Josko Gvardiol por 90 millones, el delantero portugués Matheus Nunes por 62, el centrocampista belga Jeremy Doku por 60 y el centrocampista croata Mateo Kovacic por 29. Y ahora, ya en marzo, ninguno de ellos está entre los diez futbolistas con más minutos de la plantilla de Pep Guardiola esta temporada.
Ese resumen de los fichajes, su coste y su utilización habla a la perfección sobre los escasos ajustes que ha necesitado hacer el técnico de Santpedor en los últimos meses. Su Manchester City, el mismo Manchester City que le metió cuatro goles al Real Madrid en la vuelta de las semifinales del año pasado, sigue siendo una máquina de jugar al fútbol con las mismas piezas.
Ahí está Erling Haaland, con 29 goles en 33 partidos, en un curso lejos de números históricos pero cerca de la voracidad anotadora que ha mostrado siempre. Ahí está Kevin De Bruyne, de vuelta de una lesión que sólo le ha permitido disputar 700 minutos, pero que le hace llegar fresco al cruce con el Madrid, al que ya marcó en el Bernabéu el año pasado. Y ahí está Rodri, eje del campeón, con más de 3.000 minutos, y 7 goles, esta campaña.
Todo pasa por las botas del español, quizás más que nunca, en un equipo que sufrió un pequeño bache en la Premier al inicio de curso y ahora se jugará la liga en primavera contra el Arsenal y el Liverpool, de los que les separa un sólo punto. Puede ser que ahí, en la necesidad de seguir compitiendo el torneo doméstico, surja una pequeña ventaja para el Madrid, líder de la Liga con siete puntos de ventaja sobre el Girona.
Pero la realidad es que este City tiene argumentos de sobra para competir en todas las competiciones. Prueba de ello es el triplete del curso pasado: Champions, Premier y FA Cup. De momento, y a pesar de las dificultades, este año sigue vivo en las tres. Y lo hace, en parte, gracias a un fondo de armario que asusta. El portero Ederson se lesionó ante el Liverpool y es duda para la eliminatoria, siendo el único lunar de cara a la lista contra el Madrid. Mientras, en defensa Walker, Dias, Aké, Akanji, Gvardiol y Stones se reparten los tres puestos defensivos que está usando Guardiola en sus alineaciones. Sí, sólo tres. El técnico está metiendo ahora a Stones como segundo mediocentro, al lado de Rodri, pero sus laterales ya son centrocampistas, no defensas.
Foden, Julián Álvarez y Doku, además de Grealish, ahora lesionado, comparten rol en las bandas, dejando dos puestos en la mediapunta que siempre, salvo lesión o rotaciones, son para De Bruyne y Bernardo Silva. El belga marcó en la ida contra el Madrid y el portugués anotó el primero de la vuelta, iniciando la goleada. Son los creadores del miedo: las arrancadas y remates de Haaland, que viene de marcar 5 goles en un partido de FA Cup ante el Luton y acumula 7 en los últimos cuatro encuentros. Estuvo un mes fuera por una lesión en el pie, pero ya está de nuevo en forma.
Así es el club que suma mayor valor de mercado en su plantilla: 1.270 millones. Un ogro casi inmejorable que volverá a medir el nivel del Real Madrid.
PSG-Barça: los jóvenes y Luis Enrique
YOAN VALATEFE
Hablar del PSG, hasta el próximo 30 de junio, es hablar, cómo no, de Kylian Mbappé. Pero el conjunto que entrena Luis Enrique es también mucho más que el talentoso delantero francés. El ex seleccionador y ex técnico del Barça ha sabido apostar por la incorporación de talentos jóvenes y ha encontrado también en otro ex azulgrana, Ousmane Dembélé, al mejor escudero para su gran estrella. El Mosquito parece haberse librado por fin de la plaga de lesiones que minaron su etapa barcelonista y acumula 12 asistencias en los 32 partidos que ha jugado esta temporada.
Menos presencia, en cambio, ha tenido un Marco Asensio que no acaba de convencer al asturiano y que, tras estar dos meses y medio de baja por una lesión en el pie, ha vuelto ahora al dique seco por unos problemas musculares.
En la zaga, el brasileño Lucas Beraldo, quien llegó al club en el pasado mercado de invierno, se ha convertido en una pieza fundamental a pesar de que sólo tiene 20 años. Su progresión ha sido fulgurante desde que debutó en 2022 con el Sao Paulo. En la banda derecha, mientras, cuenta con la presencia de un Achraf Hakimi que combina sus cualidades defensivas con una nada desdeñable aportación en ataque. Bajo los palos, cómo no, el titular indiscutible es el italiano Gianluigi Donnarumma, a pesar de que su juego con los pies no es en absoluto todo lo bueno que desearía su técnico.
De ahí, precisamente, que apostara por incorporar al ex azulgrana Arnau Tenas el verano pasado, pero el arquero, formado en las categorías inferiores del Barça, sólo ha jugado tres partidos este curso. Está en periodo de aprendizaje.
En el centro del campo, mientras, el equipo parisino cuenta también con otro talento joven que ha firmado un rápido ascenso hacia la élite: Warren Zaïre-Emery. Este futbolista, que prácticamente acaba de cumplir los 18 años, fue el debutante más joven en la historia de la entidad al estrenarse con el PSG con tan sólo 16 años y cinco meses y ya ha jugado también con la selección francesa. En cuanto a otro centrocampista bien conocido por la afición española, Fabián Ruiz, su presencia en la medular ha sido un tanto intermitente y, en los dos últimos duelos del equipo francés en la Ligue1, ni siquiera ha tenido minutos.
Un Dortmund a la deriva
INA FASSBENDERAFP
Desde 2015, durante la última temporada de Jürgen Klopp, el Borussia Dortmund no vivía una situación tan convulsa. No sólo sobre la hierba, donde el equipo muestra una irregularidad desesperante, sino también en los despachos. Con el entrenador y el director ejecutivo en la puerta de salida, aquel Dortmund modélico de hace una década navega hoy a la deriva. A 20 puntos del liderato en la Bundesliga, el único objetivo plausible hasta fin de curso será conseguir un billete para la próxima Champions. Y asegurar así la supervivencia económica. Si no cumple con esta premisa, el peligro de convertirse en un equipo de la zona media parece más que real en la cuenca del Ruhr.
Ayer, tras definir al Atlético como "un pequeño monstruo de las eliminatorias", Edin Terzic tuvo que hacer frente a alguna pregunta maliciosa en torno a la ausencia de sus mejores futbolistas en la selección alemana. Julian Brandt, Mats Hummels, Niklas Süle, Emre Can y Nico Schlotterbeck no cuentan para Julian Nagelsmann, que sólo ha convocado a Niclas Füllkrug de cara a los amistosos ante Francia y Países Bajos. En realidad, los periodistas no sólo pretendían analizar la decadencia de este Borussia, sino abordar otra cuestión de fondo. ¿Cómo es posible que el Dortmund quiera contratar a Nagelsmann como relevo de Terzic si ni él mismo confía en estos jugadores para la Eurocopa?
A esa cuestión debería responder Hans-Joachim Watzke, uno de los CEO más longevos del fútbol europeo, con 23 temporadas en el cargo. Sin embargo, el ejecutivo que hizo explotar a Erling Haaland o Jude Bellingham ya ha anunciado su marcha en 2025. Lo más probable, que a su baja se sume la de Matthias Sammer -histórico capitán del equipo campeón en 1997- que venía ejerciendo como consejero durante desde 2018. Sin ellos, la reconstrucción se antoja aún más incierta.
Casi 10 meses después de aquel 2-2 ante el Mainz, que le apartó del título de la Bundesliga en la última jornada, las críticas contra Terzic siguen marcando el día a día del Dortmund. Al mal juego del equipo ha habido que sumar dos notorias decepciones. Gio Reyna, llamado a liderar el proyecto, tuvo que salir cedido hace un mes al Nottingham Forest. Y el goleador Sebastian Haller sólo disputó cuatro partidos como titular en verano antes de perderse los dos últimos meses por una lesión de tobillo.
Las derrotas ligueras ante Bayern, Stuttgart o Leipzig y la eliminación copera frente al conjunto de Sebastian Hoeness mermaron la ilusión de la ruidosa Südtribüne. La llegada en enero de Jadon Sancho, sumado a las pinceladas de calidad de Hummels y Brandt, bastaron ante el PSV. Pero este Dortmund, donde el único futbolista que ha brillado por encima de la media es Gregor Kobel, su portero, tiene aún demasiadas cosas que mejorar para sorprender al Atlético.