El principio del fin del Madrid de Xabi Alonso: de la grieta con Vinicius en el Mundialito y en el clásico a la noche "innecesaria" en Bilbao

El principio del fin del Madrid de Xabi Alonso: de la grieta con Vinicius en el Mundialito y en el clásico a la noche “innecesaria” en Bilbao

Todo ha cambiado en Valdebebas en apenas mes y medio. El 26 de octubre, el Real Madrid ganaba al Barça en el clásico y se ponía con cinco puntos de ventaja sobre su máximo rival en el liderato de la Liga. Hoy, el equipo de Xabi Alonso suma una victoria en las últimas cinco jornadas, es segundo a cuatro de su eterno rival y se desliza ya el final del técnico vasco en el banquillo del Bernabéu. Después de la reunión de madrugada que tuvo lugar el domingo por la noche en Chamartín, los días del tolosarra parecen contados. La dirección del club ya busca entrenadores y un pinchazo ante el City sería el fin definitivo para un proyecto que ilusionó futbolísticamente en el Mundial de clubes, pero que sufrió fricciones internas desde ese mismo momento.

La lesión de Alexander-Arnold antes de la semifinal contra el PSG permitió ser titular a Vinicius, pero la idea de Alonso ante los galos era sentar el brasileño. Una decisión que no había sentado bien al futbolista y que fue el inicio de una relación extremadamente difícil entre la estrella y el técnico. Vinicius venía de ser el ojito derecho de Ancelotti durante cuatro años y no entendía no ser el centro de atención de Xabi.

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La cosa, pues, ya venía torcida desde Estados Unidos. El batacazo ante los galos se tomó en el club como un punto de partida y Alonso insistió en que su proyecto empezaba en agosto, con la nueva temporada. Ahí, alegría a todos los niveles por las 12 victorias en 13 encuentros en el inicio del curso.

El enfado de Vinicius

Pero después del clásico todo cambió. La sustitución de Vinicius ante los azulgrana molestó en las altas esferas del club y el enfado del brasileño hizo pública la brecha entre el banquillo y el vestuario. La directiva, entre la espada y la pared, no castigó al futbolista y deslizó que dejaba en manos del técnico la gestión de la situación, pero la grieta ya era real, aumentada por la insistencia de Xabi en no darle minutos a Endrick, ojito derecho del sector brasileño del vestuario y respaldado también por Juni Calafat, el que les ha traído a todos y cuyas opiniones pesan mucho en las altas esferas del Madrid.

Los futbolistas, que estaban acostumbrados a unos métodos con Ancelotti, no estaban de acuerdo con la forma de manejar el día a día que tenía Alonso y su staff. Muchas indicaciones, muchas horas de vídeo, mucha táctica... Y menos libertad. Grandes estrellas como Bellingham o Fede Valverde no siempre asimilan bien las correcciones, constantes, de quienes les entrenan, especialmente si no son observados (los miembros del cuerpo técnico) como élite.

La lesión de Carvajal volvió a alejar al capitán de un vestuario en el que es clave, la plantilla viajó a Anfield y perdió con contundencia antes de sumirse en una crisis de resultados en Liga que revolvió internamente al equipo: dos empates seguidos ante Rayo y Elche que obligaron a poner todas las cartas sobre la mesa en el viaje a Atenas. Había jugadores que no comulgaban con Xabi y futbolistas a los que el entrenador pedía dar mucho más. Las diferencias eran grandes, pero parecían todavía salvables. El Madrid ganó en Grecia y solventó rencillas, pero empató en Girona y entró de nuevo en el bucle.

La derrota definitiva

A pesar del triunfo en Bilbao, la derrota contra el Celta, ya de vuelta en el Bernabéu después de 36 días, lo ha desmoronado todo definitivamente. La confianza de la plantilla en Alonso está por los suelos y la de la dirección, bajo mínimos. Más allá del resultado, preocupan las sensaciones generales, tanto a nivel personal como futbolístico. Muchos jugadores están lejos de tener una actitud acorde a su responsabilidad y desde el banquillo no se observan las soluciones para poner freno a esta situación. Jugadores como Endrick, una de las mayores inversiones del club en los últimos años, fichado mientras era titular en la selección brasileña y muy cercano a Vinicius, están desaparecidos.

La última polémica ha sido el viaje a Bilbao. El Madrid está acostumbrado a viajar el mismo día a los encuentros de Liga, pero voló a San Mamés en la previa del partido, algo que no sentó bien en el vestuario. "Era innecesario", aseguran fuentes del vestuario. Como compensación, Alonso les dio dos días libres después del triunfo en el País Vasco, llegando al Celta con sólo un entrenamiento previo.

Xabi, valiente en el Mundial de clubes variando esquemas, parece ahora enquistado en el mismo modelo que falló la temporada pasada. Ante el Celta, descartó situar a Valverde en el lateral derecho tanto en la alineación titular como tras la lesión de Militao, y en su lugar apostó por Asencio, un central, en el carril, obligando a Carreras, lateral izquierdo, a jugar en el centro de la zaga.

La realidad es que ante el City de Guardiola Xabi Alonso se juega mucho más que tres puntos. Se juega su puesto como entrenador del Madrid, que ya pende de un hilo. Un nuevo pinchazo, y uno contra un rival como el de Santpedor, le acercaría a la puerta de salida del club. Una victoria le ayudaría a remontar el vuelo, pero necesita muchas para recuperar la confianza perdida. Mientras, se va abriendo el horizonte para dos nombres que ya el domingo se escribían en algunos de los móviles más importantes del conjunto blanco: Zinedine Zidane y Jurgen Klopp. Solari y Arbeloa serían opciones de emergencia por si mañana hay caos.

Andrea Stella, un maestro de la agonía para McLaren: de la gloria con Ferrari, al abismo con su amigo Fernando Alonso en 2010

Andrea Stella, un maestro de la agonía para McLaren: de la gloria con Ferrari, al abismo con su amigo Fernando Alonso en 2010

Las opciones de McLaren de conquistar su primer título de pilotos desde 2008 se topan este fin de semana con un dato inquietante. Las cinco últimas veces (1981, 1983, 1986, 2007, 2010) en que el Mundial tuvo que decidirse en la última carrera, con opciones para tres pilotos, quien llegó líder no pudo proclamarse campeón. Hubo diversidad de circuitos, sistemas de puntuación y equipos, pero el gafe se mantuvo invariable, por lo que ahora se presenta como una amenaza para Lando Norris y una esperanza para Oscar Piastri, primero y tercero de la tabla. Dos jóvenes sin las horas de vuelo de Max Verstappen, que ya vivió en 2021 una resolución similar, también en Abu Dhabi, frente a Lewis Hamilton. Por tanto, la voz de la experiencia en McLaren corresponderá a Andrea Stella, el team principal, protagonista de tres desenlaces épicos.

Las recientes debacles en Las Vegas y Qatar han colocado a Stella en una posición muy comprometida, quizá la peor desde que accedió al cargo en diciembre de 2022, tomando el relevo de Andreas Seidl. Hace un par de semanas, la FIA ordenó la doble descalificación de McLaren por una irregularidad técnica en el Strip Circuit. El preludio de la catastrófica estrategia que relegaría a Norris y Piastri en Losail. De modo que Stella ha tenido que dar un paso al frente, sin que cunda el pánico. "Haremos todo lo posible para que nuestros pilotos estén en la mejor posición para ganar el título, manteniendo nuestra filosofía de competición, con el objetivo de devolver a McLaren un doblete que lleva 27 años sin conseguir", adelantó poco antes de volar hacia Yas Marina.

Stella ha pasado en el paddock casi la mitad de sus 54 años hasta convertirse en el primer italiano al mando de la nave de McLaren. Una alianza contra natura, imposible de concebir a comienzos de siglo, cuando aún andaba fogueándose con Ferrari. En aquella estructura capitaneada por Jean Todt, Michael Schumacher y Ross Brawn destacaban también Rory Byrne, James Allison o Nicholas Tombazis. "Posiblemente el equipo más fuerte de la historia", según el criterio de Stella. Ejercía como ingeniero de rendimiento, pero allí aprendió un método que aún hoy aplica a rajatabla. "No soy de los que trabajan por objetivos ni expectativas, sino por procesos, identificando el enfoque y la visión adecuados, dejando que los resultados vayan llegando".

21 de octubre de 2007

Durante sus tres títulos mundiales conquistados junto a El Kaiser (2002-2004), Stella se fue labrando un nombre en la Scuderia. "Las personas que participaron de aquello no sólo eran amigos, sino que sentían una conexión personal. Michael era una persona muy sensible. Necesitaba conectar con el equipo para transmitir su enorme ambición de triunfar", rememoraba hace un par de años en el podcast de la F1.

Las dos primeras ocasiones que Stella se jugó el Mundial comenzaron tras el bienio de Fernando Alonso con Renault. Había llegado el turno de Kimi Raikkonen, cuya astucia le permitió arrebatar el título a McLaren. Aquel 21 de octubre de 2007 aún se recuerda en Maranello como la fecha de su último título de pilotos. El domingo de la infamia para la escudería de Woking, sin recursos con los que pacificar su garaje. No había modo de que Hamilton y Alonso dejasen a un lado sus diferencias. A falta de las dos últimas carreras, con 20 puntos por repartir, el británico aventajaba a Kimi en 17. Todo se fue al traste con el séptimo puesto del británico en Interlagos, perjudicado por una avería en la caja de cambios de su MP4-22.

En 2009, Stella ascendió a ingeniero de pista de Raikkonen, pero aún debería aguardar otro año para el gran salto, de la mano de Alonso. Su relación con el asturiano, casi fraternal, se forjaría a lo largo de aquel Mundial con las memorables victorias de Monza (en un éxtasis colectivo con los tifosi) Singapur (el único grand chelem de Fernando en la F1, con victoria, vuelta rápida, pole y liderando todas las vueltas) o Yeongam (casi en tinieblas y bajo una lluvia infernal). El pulso frente a Red Bull iba a resolverse en la última cita de Abu Dhabi, donde llegó con ocho puntos de ventaja sobre Mark Webber y 15 ante Sebastian Vettel.

Raikkonen y Alonso, en el podio del GP de Brasil 2007.

Raikkonen y Alonso, en el podio del GP de Brasil 2007.EL MUNDO

"Nunca he podido volver a ver aquella carrera, sólo algunos fragmentos. Pero con el tiempo uno se vuelve más sabio", admitía Stella en las páginas de Il Corriere della Sera. La debacle se concretó tras el único pit-stop de Alonso, conducido al matadero bajo el rebufo amarillo de Vitaly Petrov. Todo por la calamitosa estrategia de Ferrari, que había mordido el cebo de Webber, dejando a Vettel vía libre.

En la vuelta 42, el mensaje de radio de Stella compendiaba la desesperación roja. "Quedan 14 vueltas. Usa lo mejor de tu talento. Sabemos lo grande que es, úsalo», imploró el ingeniero. Todo en vano. Ferrari debía haber sabido que justo un año antes, durante la primera edición del GP de Abu Dhabi, únicamente se habían registrado nueve adelantamientos. Sobre ese asfalto resultaba imposible cualquier maniobra ofensiva. Hamilton también se frustró frente al muro del otro Renault, pilotado por Robert Kubica, su freno durante 22 vueltas. De hecho, Sir Lewis sólo pudo ganar la posición cuando el polaco tuvo que pasar por el garaje.

14 de noviembre de 2010

Aquel 14 de noviembre de 2010 quedaría grabado a fuego en la memoria de los tifosi. Un fatídico domingo que obligó a la F1 a introducir el DRS, porque no era lógico que un piloto con neumáticos más frescos no pudiese, ni siquiera rodando medio segundo por detrás, quitarse de encima a otro coche más lento. "Me siento muy orgulloso de aquella temporada, no del resultado final. Red Bull tenía un coche claramente superior. Perdimos, pero todos hemos crecido desde esa derrota. Yo, mucho", concluía Stella durante la citada entrevista, publicada en 2023.

Las imágenes de Alonso, víctima de un llanto inconsolable en el hospitality, aún estremecen a los aficionados. Sólo unas semanas más tarde, Chris Dyer fue despedido de forma fulminante como jefe de estrategia. La sociedad Alonso-Stella viviría otro amargo colofón durante el GP de Brasil 2012, cuando no alcanzaron ese triunfo que podría haber arrebatado a Vettel su tercera corona. En 2015, ambos llegaron de la mano a McLaren, donde Stella fue conquistando, palmo a palmo, cuotas de poder.

Alonso, abatido, tras el GP de Abu Dhabi 2010.

Alonso, abatido, tras el GP de Abu Dhabi 2010.EL MUNDO

"Si tuviese que señalar a una sola persona, sería Andrea. La forma en que ha logrado que el equipo, casi sin cambios respecto a 2023 y que ahora cuenta con un coche ganador, lo atribuyo a su liderazgo", aseveró Zak Brown, CEO de McLaren. En 2023, McLaren protagonizó una asombrosa recuperación, pasando de ser uno de los peores monoplazas a cerrar el año con siete podios en ocho carreras. Esa tendencia se consolidó en 2024, con Stella rubricando una ampliación multianual de su contrato, tras seis victorias de Norris y dos de Piastri.

"Zak me deja mucho espacio. Siempre está disponible, igual que yo para él. (...) No hay necesidad de alzar la voz ni dar puñetazos en la mesa", argumenta el italiano, que hace ahora un año alzó el título de constructores de McLaren. El primero desde 1998. Un momento que mereció el homenaje de Fernando, su amigo del alma: "Abu Dhabi te ha devuelto lo que nos quitó en 2010". Ahora queda por ver si Norris o Piastri aprovechan el domingo la gran oportunidad de sus vidas.

Ronaldo Nazario: “Nunca perdí la sonrisa, las lesiones me hicieron mejor hombre”

Actualizado Domingo, 30 noviembre 2025 - 22:53

Sao Paulo es caótica, su área metropolitana ha crecido hasta los 23 millones de habitantes, el tráfico es intenso y el camino hacia el barrio de Morumbí se alarga casi dos horas desde el aeropuerto. Ahí, en mitad de 'la colina verde' y tras varios controles de seguridad, aparece una puerta encajada en un muro de cuatro metros. Al entrar, aparecen unas escaleras de piedra que conducen al porche principal, donde suena una voz: «¡Bienvenido! ¿Cómo estás?». Es lunes por la mañana y Ronaldo Nazario (Itaguaí, 1976) sonríe como si fuera sábado. Esta semana recibirá celebra la gana benéfica y un torneo solidario con decenas de amigos para su fundación Fenómenosy está contento.

Lleva una camiseta de deporte y un pantalón corto que deja ver las dos grandes cicatrices que se dibujan en vertical sobre sus rodillas, pero las fotos le obligan a cambiarse a algo más formal. «Nunca me han gustado estas sesiones», bromea. «A ella se le dan mucho mejor». Ella es Celina Locks, modelo, empresaria, presidenta de la fundación y mujer del brasileño. «Nuestra casa es vuestra casa», nos insiste. Ambos se sientan con este periódico para explicar el fenómeno detrás de O Fenómeno.

El apodo 'Fenómeno' no le gustaba mucho al principio, ¿no?
No... Como jugador era una presión innecesaria en la vida. Pero poco a poco me fui acostumbrando y lo fui aceptando de alguna manera. Si era así como la gente me veía, pues no podía hacer nada para rechazarlo. No podía rechazar lo que la gente veía de mí. Al principio fue duro, no me gustaba, pero me acostumbré.
¿Cómo recuerda su infancia?
Yo tenía un único sueño, que era ser jugador de fútbol, y desde niño lo peleé. Todos los regalos que tenía siempre eran balones. Era lo que siempre pedía. Y es algo que me ha influido mucho en lo que estoy haciendo ahora. Yo de pequeño quería una oportunidad y ahora queremos es asegurarnos que las oportunidades lleguen a las personas correctas.
Su madre decía que usted le pertenecía más a la gente que a ella.
Sí. Viene del fútbol y de la exposición que te da. La gente se apropia de tu calidad, de tu forma de jugar, de tu manera de ser... Tiene un poder muy grande en la sociedad, pero creo que es algo que entendí desde siempre. Que el ejemplo que debía dar tenía que ser positivo para seguir inspirando a la gente.
¿Qué trabajo hacen en la Fundación?
Cumple 15 años ahora y es algo que yo tenía pensado para cuando dejara el fútbol. Crear una fundación e intentar devolver un poco todas las oportunidades que recibí en mi vida, ofreciendo eso a muchos jóvenes talentos que tenemos en Brasil y que por diversos problemas en los barrios y comunidades pues no tienen la oportunidad que se merecen. Hemos ido creciendo año a año, con mucho trabajo y no siempre ha sido fácil. Llevábamos diez años con déficit, apostando cada año, y desde hace cinco años que está Celina como presidenta estamos en positivo. Cada año creciendo y dando más oportunidades.

"No soy ni tan bueno ni tan malo como la gente dice"

Ronaldo Nazario

Va al Mundial y a Europa con 17 años y en el 98, con sólo 21, tiene la presión del país encima en Francia... Ahora que se habla tanto de salud mental, ¿cómo lo vivió usted?
Creo que es algo importantísimo. Me hubiera gustado tener ayuda cuando era más joven, porque de verdad que llegas tan pronto a ser profesional y la necesitas. En ese sentido el mundo está cambiando, estamos hablando mucho de ello y quiere decir que estamos preocupados y concienciados. Hay momentos de muchísima presión.
¿Nunca perdió la sonrisa?
Absolutamente no. Nunca. Creo que la sonrisa es parte de mi personalidad. He sido muy afortunado de tener tantas oportunidades. Obviamente he luchado y he trabajado mucho para merecerlas y para ganarme mi lugar en el mundo.
¿Quién le ha entendido mejor en su carrera?
Yo siempre he buscado un equilibrio en mi vida, en mis relaciones, en mi trabajo, en mi familia... Un equilibrio entre lo que hago, lo que soy y lo que quiero hacer. Creo que he aprendido mucho en el deporte, y desde el deporte he construido esa filosofía de vida. No soy tan bueno como la gente dice, ni tan malo como algunos también dicen. Busco el equilibrio.
P. ¿Ve muchas veces las imágenes de su lesión?
Cuando me las enseñan las veo, pero no me gustan mucho. Me dan ansiedad. ¿Pero sabes qué? Las lesiones me han enseñado mucho, de verdad. No cambiaría ningún capítulo de mi vida, para nada. Creo que con las lesiones me hice mucho mejor hombre, mucho mejor padre, mucho mejor hijo, mucho mejor amigo... Mucho mejor en todos los sentidos. Quizás no como futbolista, porque eran lesiones muy duras y muy graves, pero en el resto de aspectos mejoré muchísimo.

"En casa es Ronaldo, no 'O Fenómeno'"

Celina Locks, mujer de Ronaldo

A su lado, Celina escucha con atención mientras uno de los cinco border collie que tienen juegan a su alrededor. Se casaron en 2023 tras siete años de relación, un tiempo que ha coincidido con el mando de Ronaldo en el Cruzeiro y en el Valladolid, equipos que decidió vender el año pasado para volver a la calma de su casa en Brasil. «En casa es Ronaldo, no O Fenómeno», bromea Celina. «Aquí manda ella», responde él con una sonrisa. «Ella ha vivido esta última etapa a mi lado, años bastante duros con el Cruzeiro y el Valladolid, pero de un aprendizaje increíble. La gente nos amaba o nos odiaba cada semana», explica.

¿Le sigue gustando el fútbol?
Sí, obviamente. El fútbol es mi gran pasión. Me estoy tomando un descanso de estar en posiciones complicadas, porque en los últimos ocho años estuve al frente de dos clubes muy importantes y fue una experiencia muy rica en todos los sentidos, pero también muy intensa.
A este Madrid le llaman 'Galácticos 2.0'. ¿Qué cree que es lo más importante para lidiar con los egos en un equipo de tantas estrellas?
Yo lo que sé es que se llevan todos bastante bien. Y el Madrid te lo deja muy claro siempre: lo primero es el club y su gente. Los egos deben quedar en un segundo plano. Esto pasó también con nosotros. Nos llevábamos muy bien entre todos los Galácticos y los Pavones. Es lo que tiene que ser. Y luego es que siempre va a ser mejor juntar a jugadores muy buenos que a los malos. Me encanta el Madrid como equipo y como institución y lo sigo mucho. Y Florentino es un gran ejemplo de gestión y como amigo.
Tiene al frente de Brasil a Carlo Ancelotti, al que conoce, ¿cómo lo ve?
Creo que le ha dado otra cara a la selección, que venía de algunos años con muchos problemas. Tiene mucha experiencia, sabe de todo en el fútbol y es un gestor espectacular de personas. Creo que va a sacar lo mejor de cada uno.
¿Un equipo de estrellas necesita más un gestor que un entrenador?
Yo creo que es muy importante un gestor de grupo. Y un entrenador tiene que tener ese tipo de virtud. No solo los entrenamientos, la táctica o el estilo, que también son importantes, sino manejar bien el día a día. Eso es clave.

Athenea del Castillo: “¿Lo de Athenea del Caudillo? Me da risa, ¿qué vas a hacer?”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 22:38

«Soy feliz». Así explica Athenea del Castillo (Solares, 2000) la razón de su sonrisa permanente aunque en el vestuario del Real Madrid la llamen «vinagre» o «gruñilda» por insoportable cuando no gana. Con trabajo mental, ha aprendido a domar ese gen competitivo y a «sumar» desde el once o agitando los partidos desde el banquillo. Eso es lo que espera hacer ante Alemania en la final de la Nations League ahora que ha convencido a Sonia Bermúdez.

¿Cómo fue verse fuera de la primera convocatoria?
Creo que es cuestión de gestión. Si no estás trabajada mentalmente puedes verlo de otra manera, pero soy futbolista profesional y trabajo también los momentos difíciles. Me preparo... Y aquí estoy.
¿Y qué sintió cuando la llamaron a mitad de convocatoria?
Era mi cumpleaños. Entrar por la lesión de Salma, con la que me llevo muy bien, fue duro. Pero me llamaron y me puse en modo trabajo.
Ha cambiado su rol tanto en la selección como en el Real Madrid. ¿Cómo lleva ser la revulsivo?
Es verdad que puedo agitar partidos, lo que es importante para cualquier entrenador. Siempre miramos a las once que salen de inicio, pero para mí son igual de importantes los cinco cambios y quienes no participan. Como cualquier jugadora, quiero disputar los 90 minutos. Pero hay que gestionarlo y aprender.
¿Cómo encaja eso con su carácter ganador?
Gestionándolo. Si me lo hubieras preguntado hace cinco años te diría: 'Quiero jugar siempre'. Ahora entiendo mejor los contextos, los momentos de forma, los planes del entrenador... Igual quiere una primera parte más de control y una segunda más vertical. Antes odiaba no jugar. Lo he trabajado con mi psicóloga, porque esto no es darle a un botón. Han tenido que pasar años y muchos enfados. Ahora, a la niña de 19 años le hubiese ahorrado un montón. He aprendido algo que no tenía.
¿Cuándo descubrió que necesitaba ayuda de una psicóloga?
Empecé a trabajar con ella cuando fiché por el Real Madrid y empecé a venir más a la selección. Ahí la exigencia era distinta: competir cada tres días, ganar, jugar bien y mantener un nivel alto. Mentalmente no estaba preparada. Si perdía el domingo, me podía tirar dos o tres días vinagre. Arrastraba el enfado y llegaba mal al partido del miércoles. Ahí entendí que necesitaba ayuda.
¿El carácter le lastraba?
No tanto en el juego, pero no distinguía entre la futbolista y la persona: si acababa enfadada un domingo, me lo llevaba a casa, y también al entrenamiento. Era gruñilda, incapaz de pasar página. Pero en fútbol compites constantemente y tienes que cambiar el chip.
Ahora que es capitana del Real Madrid y ya veterana en la selección, ¿advierte de esto a las jóvenes?
Sí. Siempre les digo a las niñas que soy gruñilda, pero también que es bueno sacar el gen competitivo.
¿Le impidió disfrutar?
Sí, hubo momentos en que mi gen competitivo me lo impedía. Me ponía demasiada presión. Eso lo vas metiendo en la mochila y te hace no disfrutar de tu trabajo. Hoy disfruto y aprendo cada día.
Ha cogido el dorsal 7 del Real Madrid, ¿pesa?
No. Es el número más importante de la historia del Real Madrid.
¿A qué 7 ha visto jugar?
A Cristiano. Recuerdo algo de Raúl, pero a Cristiano. Siempre ha sido mi ídolo. Mi número favorito es el 10, en la selección lo llevé cuando no estaba Jenni, pero, igual que en el Barça es más especial, porque lo llevó Messi, ahora Lamine..., en el Real Madrid es el 7. Y, en cuanto vi esa oportunidad, no la podía dejar escapar. Era mi sueño: jugar en el Madrid y llevar el 7 de Cristiano y Raúl es lo más.

Venimos de un clásico con tensión y una goleada 4-0. ¿Cómo se gestiona esa rivalidad en la selección?
Aquí todas tenemos el mismo objetivo: ganar la Nations League. Lo que pasa en el Clásico se habla, pero sin darle mucha importancia. Me conocen, y saben que necesito un tiempo para según qué cosas.
Nunca jugaría en el Barça ni en el Atleti. ¿Se ve fuera de España?
Tengo contrato hasta 2028 y mi sueño es ganar un título con el Real Madrid. Mi foco está ahí. Pero el fútbol inglés me encanta.
¿Hay antimadridismo en el fútbol femenino?
Sí, creo que lo hay. Pero me centro en lo que depende de mí, del club y de mis compañeras para acercarnos al Barça y a los títulos.
¿Da 'envidia' el modelo del Barça?
No diría envidia; es un espejo en el que mirarnos. Pero en el Real Madrid lo tenemos todo.
Falta jugar en el Bernabéu...
Nosotras siempre decimos que el Bernabéu para cuándo, pero es cierto que también tenemos que dar. Aún no llenamos el Di Stéfano.
¿Ha podido conocer ya a Xabi?
A él no, espero saludarlo y hacerme una foto en el cóctel de Navidad.
Hay runrún en torno a su figura...
El Madrid implica exigencia: ganar y ganar bien. Forma parte del club.
¿Ve mucho fútbol masculino?
Sí, me encanta todo el fútbol.
¿Le sorprendió el cambio de seleccionadora?
Sí, como a todos. Pero me centro en rendir para estar en las listas, sea quien sea la seleccionadora.
¿Conocía a Sonia Bermúdez?
No. Me pareció cercana y, por haber sido futbolista, nos entiende bien.
¿Les sirve lo que pasó en la Euro para preparar la final con Alemania?
La realidad es que a 90 minutos no hemos ganado Alemania. Es verdad que tenemos ese partido reciente, pero es un equipo muy competitivo, con grandes jugadoras. Nos sirve, pero nosotras hemos cambiado.
¿Alguna vez ha pensado que debería haberse mordido la lengua?
No. Siempre que sea con respeto, digo lo que pienso. No dejo de ser natural.
¿Qué aprendió de la polémica de aquella foto con su novio en Cuelgamuros?
Nosotros le dimos naturalidad, porque no se hizo con ningún fin político. No tenía ninguna intención. Fue una foto que se subió y ya está.
¿Revisa más lo que publica?
Un poco más, quizá. Soy poco activa en redes, pero a veces sí que pienso: ¿para qué vas a subir esto, para que se hable más de la cuenta?
¿Y lo de Athenea del Caudillo?
Me da risa, en realidad, porque ¿qué vas a hacer? Mejor no darle importancia. Soy bastante pasota en ese sentido. Solo me importan las críticas o los comentarios que me hagan mejor jugadora y persona.
¿Las trenzas son sus 'pinturas de guerra' para los partidos?
Me quedan bien (risas). Me las hago solo para los partidos. Me cuesta una media hora, sola ante el espejo. Me hago siete trenzas, mi número de la suerte, y es mi rutina para concentrarme.
Crece la tensión en el timón de Xabi Alonso: estrellas revueltas, críticas en voz baja y un examen pendiente

Crece la tensión en el timón de Xabi Alonso: estrellas revueltas, críticas en voz baja y un examen pendiente

Hace año y medio, Carlo Ancelotti clamaba a los cuatro vientos que su vestuario en el Real Madrid, campeón de Europa en Wembley en 2024, era «el más sano» que había visto nunca. Todo encajaba sobre el césped, pero lo más importante era lo que sucedía fuera de él: las relaciones entre los jugadores y el cuerpo técnico fluían a la perfección. Se entendían en el triunfo y en la derrota y el entrenador tenía mando en plaza para gestionar a los futbolistas y a las personas. Era «un padre», y así lo recuerdan.

Unos meses después y según ha podido saber este periódico, parte de aquel vestuario «sano y sin egos» vive revuelto y tensionado bajo el gobierno de Xabi Alonso. El vasco había heredado una plantilla enrabietada por las importantes derrotas de la última temporada con Ancelotti y por circunstancias extradeportivas como el Balón de Oro, pero también descolocada en lo futbolístico tras la salida de Toni Kroos y el fichaje de Kylian Mbappé, guinda del último proyecto galáctico de Florentino Pérez y pieza que ha movilizado roles y egos. Y el tolosarra no ha podido, de momento, gestionar filias y fobias, todavía con más nubarrones tras los dos empates ante Rayo y Elche y la derrota en Anfield ante el Liverpool.

De la ilusión a las dudas

Esa herencia de emociones en el vestuario ha chocado de frente con la idea de Xabi Alonso, un entrenador joven, intervencionista y exitoso con su proyecto más personal: el Bayer Leverkusen, al que hizo campeón de Alemania y subcampeón dela Europa League. Un técnico que convenció a las altas esferas del Bernabéu por sus triunfos, por su fútbol moderno, por su pasado en Chamartín y por la promesa de una gestión férrea, nacida de su unión deportiva y emocional a José Mourinho. Todo gustaba y la ilusión era total.

Pero en estos primeros seis meses, parte de la galaxia y Xabi no encajan. Después de los brotes verdes del Mundial de clubes, los resultados, las sensaciones y la forma de gestionar la plantilla han fracturado algunas relaciones que son claves para el día a día del equipo. Hay futbolistas que no comparten sus métodos de entrenamiento, lo encima que está en las sesiones o las horas extra de vídeo y charlas, y estrellas que, según el cuerpo técnico, no han estado a la altura de lo que les pide su técnico.

Vinicius, suplente en cuatro ocasiones en este curso, no ha ocultado sus enfados en público ni en privado. Si la relación entre el brasileño y Ancelotti era de padre e hijo, con Alonso es «profesional», dicen fuentes cercanas al vestuario. La conexión entre el delantero y el vasco ha sido el foco de la polémica, y siendo Vinicius un jugador tan popular dentro de la plantilla, el debate sobre su gestión ha recorrido todas las taquillas de Valdebebas.

Entre la autocrítica y la desconexión

En el vestuario hay dos corrientes. Una autocrítica, que considera que este año y medio desde la final de Wembley ha sido un desastre en gran parte por méritos propios, sin importar quien esté en el banquillo, y que cree que ha faltado y falta actitud. Pero claro, la actitud se consigue con la motivación, y la motivación llega, en gran medida, por la conexión que se tenga con el técnico y por lo que fluya el balón o no. Y ahí, la otra corriente duda de la idea de Alonso para esta plantilla.

Valverde, que brilló como extremo derecho en la Champions de 2022, o Bellingham, tercero en el Balón de Oro de 2024 liberado como falso nueve, no terminan de encontrar su sitio. Son todocampistas y no consiguen destacar en un fútbol más posicional que el de Ancelotti. Una situación similar con Camavinga o el propio Vinicius. Tres de esos cuatro fueron suplentes ante el Elche. Mientras, otros como Tchouaméni, Güler o Mbappé sí han rendido y sí se sienten cómodos, lo que les ha llevado a asentar su relación con el técnico.

En el club, por su parte, observan preocupados su gestión y no faltan algunas críticas, aunque en voz baja y pidiendo algo más a sus futbolistas. No gustó la polémica con Vinicius ni se entiende la desconexión de otras estrellas, pero los resultados ponen al Madrid líder en Liga y en el Top-8 europeo. «Es el momento de los jugadores», dicen. El día del City (12 de diciembre) aparece como último examen de la primera evaluación.

Davide Ancelotti: “He sido desafiante con mi padre porque es lo que necesitaba. No siempre hemos estado de acuerdo”

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 22:49

Su primera experiencia en solitario le ha llegado esta temporada, pero Davide Ancelotti (Parma, 1989) lleva más de una década acompañando a su padre, Carlo, en los banquillos de toda Europa: París, Madrid, Múnich, Nápoles y Liverpool (Everton). A sus espaldas, tres Ligas de Campeones y muchas lecciones de fútbol y vida que ahora trata de poner en práctica en el Botafogo, al que cogió debilitado en novena posición y ya tiene sexto, cerca de jugar la Libertadores y revalorizando a jóvenes jugadores. En Brasil charla con EL MUNDO sobre su nuevo país, el Madrid y el próximo Mundial, donde volverá a situarse al lado del padre.

Lleva cinco meses al frente del Botafogo, ¿qué tal?
Botafogo está viviendo una temporada de altibajos porque ha revolucionado toda la plantilla. Ha vendido a los mejores jugadores y ha dejado parte del dinero recaudado para el mercado de enero. El año pasado jugaron más de 70 partidos, incluido el Mundial de clubes, han empezado la temporada con pocos futbolistas y han cambiado de entrenadores. Yo soy el tercero este curso, llegué un poco en el medio de todo y en agosto también se me fueron varios chicos. Del equipo que ganó la Libertadores quedan pocos. Entonces ha costado un poco, pero el equipo ahora está mejor y más cerca del objetivo, que es entrar en Libertadores de manera directa. Ha sido complicado, pero también cuando vine aquí buscaba eso, la gestión de las dificultades. Estoy disfrutando la experiencia.
Después de tanto tiempo compartiendo banquillo con tu padre y con amigos, ¿cómo lo ha vivido a nivel personal?
Con mucha ilusión. Hay cosas que no ves venir, claro, pero por eso acepté el desafío. Sabía que habría dificultades y que era un fútbol distinto al europeo, pero que me iba a venir bien para mi futuro. Entrenar al campeón de Sudamérica era una gran oportunidad. Al ser la primera experiencia como entrenador necesitaba un poco de tiempo de adaptación y hay cosas que me han sorprendido, que tienes que vivir para aprenderlas, condiciones como el clima o el césped a las que te tienes que adaptar... Es una escuela, un máster.
¿El contacto futbolístico con su padre o con Francesco Mauri y Mino Fulco, sus compañeros en Madrid que ahora están en la selección brasileña, sigue existiendo?
Es difícil separar la amistad y el fútbol. Seguimos en contacto tiempo porque sigo interesado en lo que les pasa e intento ayudar, y ellos igual. Ahora tengo un conocimiento de la liga brasileña que me permite aconsejarles.
¿Cuál es su idea de fútbol?
A mí me gusta el fútbol vertical y creo que ahora he conseguido un equipo bastante vertical, que intenta salir con el balón. Luego seguro que tendré plantillas distintas a las que tengo ahora y te tienes que adaptar, pero con esta plantilla sí puedo jugar un fútbol de transición eficaz.
¿Cree que el fútbol brasileño ha perdido talento?
Creo que no. El talento sigue ahí. Si ves los extremos que tiene Brasil, es difícil que otros países lo igualen. Jugadores que marquen una época como Ronaldo o Ronaldinho no pasan todos los días, pero el talento de Estevao, Raphinha, Rodrygo, Vinicius, Cunha... El tema es que un Mundial es difícil ganarlo sólo con talento ofensivo. Si ves los últimos torneos, son partidos igualados en donde es clave la defensa y el balón parado. Es verdad que en el fútbol brasileño yo me esperaba un fútbol más técnico, pero es de mucho duelo. De mucha influencia y mano de los entrenadores. Esto me ha sorprendido, pensaba que era más un fútbol de toque.

Su padre siempre repetía que le gustaba darle libertad a los jugadores en ataque. ¿Cree que en el fútbol de ahora se controla demasiado?
Es un fútbol que va más hacia los duelos, donde el físico del jugador es muy importante. La mayoría juegan con tres centrales y no se si es por falta de talento ofensivo, pero se tiende a jugar con un defensa más y un delantero menos. El nivel de detalle es importante. Hoy es complicado que a los jugadores sin intensidad defensiva el equipo les pueda sostener, el jugador de talento no se puede olvidar de defender. Si no defiendes con todos, todos los equipos te hacen daño. Hay mucha organización y menos momentos de caos, que son los que emocionan más. A mí lo que más me gusta es la transición, la verticalidad... Esto el Madrid aún lo tiene, por ejemplo. El caos. El Madrid en el caos es el mejor del mundo.
¿Todavía observa al Madrid con ojos de entrenador o como aficionado?
Ahora lo sigo más como aficionado. Ha cambiado bastante la plantilla y no es el mismo equipo que el año pasado, pero lo sigo con cariño.
¿Qué fue lo más difícil de sus años en el Bernabéu, la parte futbolística o la gestión del vestuario?
En la gestión el que tiene la mayor responsabilidad es el entrenador, y yo creo que mi padre lo hizo muy bien esos años. En mi caso era más el trabajo táctico que hemos tenido que hacer cada año, encontrar soluciones porque las circunstancias cambian y cada año es una historia nueva.
¿Hasta qué punto ha podido influir en Carlo durante estos años?
Siempre he intentado ser desafiante, que es lo que creo que él necesita. Y creo que he podido influirle, pero luego es él el que decide. Y no siempre hemos estado de acuerdo en lo que se hacía. Se discute y no pasa nada. Todo se tiene que discutir hasta que el entrenador tiene la última palabra. Siendo mi padre, le he entendido mejor que los demás. Es una persona muy tranquila, aunque a veces se ha malinterpretado la tranquilidad con la falta de exigencia. Es algo que me está pasando a mí también. Si se gana, el ambiente tranquilo es fantástico, pero cuando se pierde se dice que es una debilidad. Mi padre es muy exigente con sus futbolistas y eso se ha malinterpretado.

Como si no se pudiera ser buen gestor y buen entrenador.
Sí, y el buen gestor, el gestor tranquilo, no es el gestor que no exige. Tú puedes ser una persona tranquila a la que pocas cosas pueden enfadar, pero a veces hay que dejar las cosas claras. A veces sí pasa que con las personas tranquilas el ambiente se relaja y tienes que intervenir. Entrenador y gestor son dos cosas distintas y hay que respetar al entrenador. Un entrenador de primer nivel, y ya no te digo que haya ganado cinco Champions, tiene conocimiento. Es absurdo cuestionarlo.
¿El vestuario del Madrid funciona mejor desde la libertad que desde el control?
Creo que durante estos años ha funcionado un poco de todo. Ahora el vestuario ha cambiado, se han ido Lucas y Modric que eran dos líderes y se estarán generando nuevas dinámicas dentro del grupo. Yo veo al Madrid líder de Liga y dentro de los ocho mejores de Champions en noviembre. La exigencia siempre es alta, pero están donde tienen que estar. Tiene un entrenador más que preparado para entrenar al Madrid y es normal que necesite tiempo. Pero hay poca paciencia. Mi padre no siempre ha sido tranquilo y bueno, también ha sido intervencionista y duro con ellos en muchas charlas. No siempre ha dado libertad. A veces, con jugadores de este nivel, también funciona el shock y la bronca, si es auténtica. A veces se necesita. Xabi ha sido futbolista y ha jugado en el Madrid, sabrá cómo manejar ese grupo.
Su padre contaba hace unos días que había hablado con Vini y le había dicho que se había equivocado al enfadarse cuando fue sustituido.
Con Vini siempre ha tenido una relación muy cercana porque coincidió su llegada con la explosión del jugador. Se han dado mucho el uno al otro y con mi padre Vini ha podido expresarse y es normal que mi padre le haya dicho lo que piensa. Vini es muy competitivo, muy volcánico cuando juega, pero se le pasa y tiene la capacidad de saber cuándo se equivoca.
¿Usted estará en el cuerpo técnico de Brasil en el Mundial? ¿Ve a la selección con opciones?
Tengo posibilidad de volver. Cuando firmé con ellos acordé estar hasta final de temporada centrado en los objetivos del Botafogo y después con la posición de acompañar a la selección en el Mundial. El equipo tiene de todo para competir con cualquier selección. El Mundial se gana con defensa, balón parado y transición. Y Brasil tiene todo eso.
¿Notan la presión?
De momento mi padre está tranquilo, creo que lo empezaremos a notar cuando se termine la temporada. Es una afición muy exigente y los ambientes son impresionantes. Aquí la selección se vive mucho, se sienten muy identificados con la camiseta. Va a ser increíble el Mundial.
Unai Simón: "En mi país no quiero fascismo, racismo ni xenofobia"

Unai Simón: “En mi país no quiero fascismo, racismo ni xenofobia”

Más allá de su imagen, un punto distante, Unai Simón (Vitoria, 28 años) es un tipo muy educado y, a su manera, a la manera, quién sabe, de un vasco, muy divertido. Buen conversador y con las ideas claras, es el capitán de esta concentración. Porque faltan unos cuantos, sí, pero también porque lleva 54 partidos con la selección desde su debut en 2020. Le puso Luis Enrique y le mantuvo De la Fuente. Ha tenido algún problema, y no por culpa suya, con la prensa, y hay quien no entiende su forma directa de responder. Como aquí.

Pregunta. En 2021 me dijo que era su madre quien, si se le subía un poco el ego, le decía: '¡ya vienes con aires de Bilbao!', cuando iba a comer.

Respuesta. Sí sí, pero hace mucho que no me lo dice. Eso es buena señal, digo yo, pero si volviese igual que volvía a casa hace años, seguro que me lo vuelve a decir.

P. Ella sigue siendo la que le pone los pies en el suelo...

R. Bueno, siempre ha sido ella, claro, pero yo creo que todo mi entorno. Al final, las amistades desde pequeño, mi pareja, mi padre evidentemente, y toda mi familia, creo que han sido los que me han hecho ver la realidad de lo que es la vida de los futbolistas. Al final, los futbolistas vivimos en un mundo que no es el real.

Para saber más

P. También dijo entonces que dedicarse profesionalmente al fútbol le impide disfrutarlo como juego.

R. Yo empecé a jugar al fútbol por eso, porque me divertía mucho, con los amigos en el pueblo, en un campo que era un barrizal, tirarte allí, ponerte perdido... Pero a medida que iba quemando etapas, la exigencia iba siendo mayor y el disfrute menor. Ahora sí que vuelvo a notar ese disfrute en el día a día, en el vestuario, tras un partido ganes o pierdas.

P. Es que si alguien le escucha decir que no disfruta realmente del fútbol, puede decir: 'Oiga, ¿qué más quiere? Son jóvenes, ganan mucho dinero haciendo lo que les gusta...'

R. Si yo jugase en un equipo en el que no tuviese una afición como la del Athletic, con ese sentimiento, probablemente no lo disfrutaría tanto. Ver a la gente emocionarse con nuestras victorias o sufrir con nuestras derrotas es lo que me hace disfrutar fuera del campo y vivir así el fútbol.

P. En resumen, ¿es fácil ser futbolista profesional o es difícil?

R. Depende de cómo se gestione. Creo que mientras uno sepa cuál es su realidad y el fútbol que le toca jugar, podrá disfrutarlo. Si cree que es más o menos de lo que realmente es, acabará frustrado. Saber gestionar la realidad, los estados mentales, es lo que permite disfrutar del fútbol.

P. ¿Tiene ayuda para gestionar eso o lo hace usted solo?

R. No tengo ayuda, y no digo que sea lo mejor. Recuerdo que terminé mentalmente tocado el Mundial de Catar, y con el tiempo logré superarlo. El tiempo y conocer la realidad me ayudaron a salir de esa etapa. No obstante, recomiendo a todos que, si tienen dudas, busquen ayuda profesional.

P. Hace poco los futbolistas pararon unos segundos para protestar por el partido de Miami. Es de las pocas iniciativas colectivas que se les recuerdan, y triunfó.

R. No sé si fue exactamente por eso que se suspendió el partido. Creo que había otros factores detrás que complicaban la organización. Pero sí, lo que la gente vio fue a los futbolistas deteniéndose 10 segundos. Aunque tengamos rivalidades, todos formamos parte del mismo gremio. Si creemos que una acción nos perjudica, debemos manifestarnos. Aunque seamos empleados de una gran empresa que es el fútbol, no todo vale.

El portero de la selección española.

El portero de la selección española.ÁNGEL NAVARRETEMUNDO

P. ¿Cree que ese gesto puede abrir camino para otros temas, como el del calendario?

R. Iñigo Pérez hizo una reflexión muy interesante: todos nos quejamos, pero cuando hay dinero de por medio, nadie lo rechaza. Yo estaría dispuesto a ganar menos dinero con tal de jugar menos partidos y evitar lesiones. Pero hay gente que se queja de los partidos y aun así no quieren renunciar a la parte económica. Hay que buscar equilibrio, no ser hipócritas.

P. ¿Me permite discrepar en algo? En la Eurocopa, tras unas declaraciones de Mbappé sobre las elecciones francesas, dijo que los futbolistas deberían hablar sólo de cuestiones deportivas. ¿Por qué no pueden dar su opinión sobre otros temas?

R. ¿Sabes qué pasa? Que si tú a mí me pides opinar sobre cohetes aeroespaciales, yo puedo tener mi opinión, pero no soy un experto, y mi opinión no estará acertada. El tema político es muy delicado y arriesgado, sobre todo porque somos personajes públicos y hay muchos jóvenes que están perdidos políticamente y que pueden dejarse influir. Al final terminarán votando a quien vote su ídolo futbolístico. Yo puedo saber lo que es bueno para mí, pero eso no necesariamente tiene porqué serlo para los demás. Por eso creo que quienes deben hablar de política son los políticos, no los futbolistas.

P. Pero usted ve las noticias, los telediarios, sabe lo que pasa ahí fuera.

R. Sí, claro. Hay casos extremos, como aquello de Francia y Mbappé, donde es evidente que no quiero en mi país fascismo, racismo ni xenofobia. Eso va más allá de la política, eso son cosas lógicas, va más allá de ser de derechas o de izquierdas. Después de aquella rueda de prensa se me malinterpretó y se me acusó de cosas que no soy. Yo simplemente no quiero condicionar a nadie políticamente, para empezar porque por supuesto que no tengo todas las claves.

P. Hay mucho ruido con Lamine Yamal. ¿Cómo ha vivido estas horas?

R. Con los años uno gana experiencia y aprende cómo funciona todo. Siempre se va a hablar de algo. Entiendo que el periodismo necesita vender y muchas veces lo que más atrae son las polémicas. A la sociedad española le gusta el salseo. Ya lo asumo como parte de la normalidad del fútbol, aunque no me guste.

Unai Simón.

Unai Simón.ÁNGEL NAVARRETE

P. ¿Pudo hablar con Lamine el lunes?

R. Es muy maduro para su edad. Desde fuera puede parecer inmaduro o disperso, pero quienes lo conocemos sabemos lo profesional que es. Tiene una pubalgia, que es difícil de gestionar, pero lo está haciendo muy bien. A veces lo mejor es descansar si no se está al cien por cien.

P. ¿Le afecta lo que dicen de él?

R. Aunque no lo demuestre, estoy seguro de que le influye. Lo importante es que tiene los pies en la tierra y sabe quién es.

P. Convivir con un fenómeno como él, para usted como capitán, ¿supone un desafío?

R. Intento tratarlo como a uno más. Sabemos la calidad que tiene y el potencial para ser el mejor del mundo. Tiene 18 años, hay que darle normalidad. Aquí es un chico trabajador.

P. ¿Le da vértigo decir que España es una de las favoritas para el Mundial?

R. España debe aspirar a todo, pero paso a paso. Hay que tener suerte, pero este grupo puede pelear por ello por supuesto.

Así ha transformado la NFL el Bernabéu con dos millones de euros: gradas, vestuarios, salas de prensa, tienda... Y paneles contra el ruido

Así ha transformado la NFL el Bernabéu con dos millones de euros: gradas, vestuarios, salas de prensa, tienda… Y paneles contra el ruido

La NFL ganó 23.000 millones de dólares el año pasado, cuatro veces más que la Liga y la Premier Aunque muchos de ustedes no la sigan, se trata de la competición con mayores ingresos del mundo. Más que la NBA o la MLB de béisbol (11.000). Nadie se le acerca. Y la NFL, ocupando el trono millonario del deporte desde Estados Unidos, quiere crecer y expandirse. Ha celebrado partidos en cinco países extranjeros (Reino Unido, Irlanda, Brasil, Alemania y México) y llega ahora a España, al Santiago Bernabéu, donde se dejará dos millones, cifra irrisoria viendo su bolsillo, para transformar el coliseo del Real Madrid en el gran show del deporte americano.

Este domingo, los Miami Dolphins y los Washington Commanders disputarán uno de los partidos de la jornada 11 de la temporada regular. Allí utilizan el término 'semana', pero mantengamos la tradición. Este curso, la liga ya ha tenido encuentros en Sao Paulo, Dublín, Londres (dos en el estadio del Tottenham y uno en Wembley) y Berlín, y el modus operandi de la organización norteamericana es siempre el mismo: la NFL no se adapta al entorno, sino que convierte el entorno en su propia casa. Eso hará con el Bernabéu.

Para saber más

La transformación será total en el campo, en la grada, donde desaparecerán los escudos del Madrid, y en el interior. El césped del coliseo blanco mide 105 metros de largo, mientras que los de la NFL se van hasta los 109 (120 yardas). 100 yardas de 'juego' y 10 en cada extremo, donde se sitúan las zonas de touchdown. Ahí, la organización ha ganado metros a las gradas del Fondo Norte y Sur quitando filas de asientos.

En los laterales también se están realizando modificaciones. Olvídense de los banquillos que suelen ver en el fútbol. En la NFL, los equipos se sitúan cada uno en una banda del terreno de juego, en todo lo ancho. Son 53 jugadores y decenas de asistentes, el triple que una plantilla de 'soccer'. La ventaja en este sentido es que el ancho en la NFL es más corto que en el fútbol y no serán necesarias obras en las primeras filas de los laterales, aunque sí se han realizado modificaciones en los túneles que van al vestuario.

Vestuarios y salas de prensa

De nuevo, olvídense de la imagen futbolera. Las plantillas no saldrán por las escaleras que suelen utilizar el Madrid y sus rivales, sino que se han creado dos zonas en ambas esquinas de los banquillos para que los jugadores y los entrenadores salgan desde los vestuarios con más espacio y comodidad. Además, algunos de los miembros del cuerpo técnico se colocarán en las cabinas de televisión para seguir el partido desde lo alto. Unas obras que han obligado a cerrar el Tour del Bernabéu de jueves a domingo.

Para que esos 53 jugadores se cambien y se duchen, se han ampliado los vestuarios y se ha colocado una nueva sala de prensa en la sala donde se realiza la zona mixta, ya que cada equipo usa una sala de prensa diferente. Hasta eso ha transformado la NFL, que no quiere que el día a día de las franquicias lejos de sus fronteras sea diferente al de 'casa'.

La 'fan zone' de los Dolphins, el jueves en Madrid.

La 'fan zone' de los Dolphins, el jueves en Madrid.EFE

En el interior, el Museo Bernabéu ha dejado espacio al Museo de la NFL, una serie de rincones por todo el estadio en los que los aficionados podrán conocer equipaciones históricas y reliquias de la liga.

El Madrid, a través del departamento que se encarga del estadio, denominado ya 'Bernabéu', también ha cedido gran parte del espacio de la tienda oficial para que la NFL venda ahí todo su merchandising, no sólo de Miami y Washington, sino de todas las franquicias de la liga.

Una 'mini Super Bowl'

En lo alto del estadio ya no estará el escudo del conjunto blanco, sino que gobernará el techo del Bernabéu la bandera de España, la de la NFL y la de Estados Unidos, cuyo himno sonará en la previa. En el descanso habrá una actuación estelar de Daddy Yankee y Bizarrap, intentando imitar el show de una Super Bowl. No en vano, los responsables de la liga ya dejaron claro en este periódico que querían «hacer una mini Super Bowl en el Bernabéu». Ese espectáculo deportivo y cultural es lo más conocido de la NFL fuera de sus fronteras, y no podía faltar en el partido de Madrid.

Al hilo de la actuación, los operarios han trabajado esta semana instalando diferentes paneles para tapar algunas zonas de lo alto del estadio para tratar de reducir el ruido exterior para evitar problemas con los vecinos, que denunciaron al Madrid por pasar los niveles de decibelios permitidos en la zona. La hora del partido (15:30) ayudará, pero el club no quiere correr riesgos.

Un casco gigante de la NFL, el jueves en el Palacio de Cibeles.

Un casco gigante de la NFL, el jueves en el Palacio de Cibeles.AP

Más allá del Bernabéu, la ciudad se ha engalanado para la ocasión. La Comunidad de Madrid y el ayuntamiento han invertido 3,3 millones de euros (1,5 el gobierno de Ayuso y 1,8 el de Almeida) para promocionar el partido, que aparece en todas las calles del centro de la ciudad gracias a unos carteles colocados en lo alto de las farolas. Las instituciones esperan un impacto económico de 70 millones de euros, fruto de todas las acciones publicitarias que se generarán a lo largo y ancho de la capital. Habrá actividades en Cibeles, Plaza Mayor, Sol o Vallehermoso, y presencia de otras franquicias que no juegan el partido, como los Kansas City Chiefs o los Chicago Bears.

El Bernabéu actuará como «punto de inflexión», así lo admite la organización, para la expansión definitiva de la NFL en España.

Hecher Sosa, el quinto hispano en la UFC: "Si viene alguien de la calle a pegarme, para mí es como un juguete"

Hecher Sosa, el quinto hispano en la UFC: “Si viene alguien de la calle a pegarme, para mí es como un juguete”

"Esto va por ti, pa. Lo hicimos juntos. Te quiero mucho". Esas fueron las palabras que Hecher Sosa (Arrecife, 1995) consiguió articular cuando el árbitro Herb Dean levantaba su brazo tras vencer a Macksom Lee en las Contender Series de la UFC. Un combate que permitía al canario entrar en la liga más prestigiosa de MMA del mundo. "Fue el mejor momento de mi vida a nivel deportivo, pero el peor a nivel personal", confiesa a EL MUNDO el peleador.

El Guanche Warrior perdió a su hermana en 2024 y a su padre en el corte de peso para la pelea con la que cumpliría un sueño. Apenas 48 horas antes de subir a la jaula. Sólo ha pasado un mes desde aquello y la vida de Hecher se ha metido en una lavadora de emociones que él lidia gracias a la filosofía estoica, de la que es asiduo lector, y a la ayuda de un psicólogo deportivo. "Pensaba que cuando entrase en la UFC iba a ser la persona más feliz del mundo, pero al no tener a mi padre, me he dado cuenta que es más importante la vida y tener a los seres queridos cerca que cualquier otra cosa", apunta.

Su padre era su apoyo, su amigo y su primer fan, pero también el que le dijo: "Si quieres llegar a donde otros no llegarían, tienes que hacer lo que otros no harían". Esa victoria en el Apex Center de Las Vegas tuvo más de corazón que de técnica, pese a que el plan estratégico para vencer a Lee se plasmaba en 35 folios. "Sabía que estaba conmigo, lo sentí en mi corazón, en cada golpe, en cada segundo de la pelea. Lo hicimos juntos", repite el canario.

Hecher Sosa entró en la UFC por la puerta grande como quinto español. Peleará en la categoría gallo, de 61,3 kilogramos, y sus sueños han crecido al igual que su ambición sin llegar a la "pastelada" de aspirar, todavía, a ser campeón del mundo. "La montaña parece muy alta cuando estás abajo, pero cuando la escalas siempre piensas que puedes subir una más alta", explica el peleador, cuyo próximo pico es ganar sus dos siguientes peleas para mantenerse en la UFC e intentar rankearse en el top-15 de su división. Aunque aún no tiene fecha para sus peleas oficiales, a Hecher lo encontramos enntrenando en el AFC de Collado Villalba. Siempre está preparado.

Sosa junto a su entrenador del AFC Villalba.

Sosa junto a su entrenador del AFC Villalba.Elena Iribas

Hay dos cosas que destacar de Hecher cuando le conoces en persona. La primera es su sonrisa, perenne, casi irreal después del sufrimiento que ha vivido el peleador. La segunda es su determinación, inquebrantable. Trasluce en cada poro al verle practicar el grappling ante un sparring en una de las salas de AFC bajo la atenta mirada de Mario Alonso, su entrenador. "Siempre he sabido que iba a triunfar porque todo lo que me he propuesto lo he conseguido", responde el luchador.

Cuesta dudar de sus palabras cuando se visita su historia a través de sus ojos. El canario iba para futbolista. Con 18 años hizo las maletas para jugar en las categorías inferiores del Watford, equipo siempre a caballo entre la Premier League y Championship. Entonces, precisamente tras una pelea, que ganó, en un campo de fútbol, encontró su verdadera pasión. "Me expulsaron, mi primo justo había empezado a entrenar jiujitsu y me dijo: 'Vente a entrenar conmigo'. Hicimos unos guantes en mi casa y le di una paliza", comenta entre risas el peleador.

El peleador practicando grappling junto a un 'sparring'.

El peleador practicando grappling junto a un 'sparring'.Elena Iribas

La llegada a MMA, previo paso por el boxeo, no fue sólo un acceso a una actividad vocacional, también supuso un elemento terapéutico. "Tenía mucha rabia dentro y cuando me iba a entrenar notaba que toda esa rabia la expulsaba, me sentía libre y sentía que todos los problemas se paralizaban", apunta.

¿Tú eres violento?
No, para nada. Si me pitan en un semáforo, me río.
Lo hacen porque no te conocen.
Claro (risas). Me río porque hay muchos que creen que porque se hayan zurrado en la calle un par de veces pueden pegarle a un peleador profesional y yo estoy acostumbrado a ello. Cuando hay una situación violenta actuamos con normalidad porque es nuestro hábitat natural. Si viene alguien que no tiene ni idea, para mí es como un juguete.

Es esa calma, esa presencia, la que Hecher quiere adoptar de Ilia Topuria, "el mejor peleador de la historia de la MMA". Un ejemplo a seguir de alguien que, como él, llegó de abajo. "Te hace sentir que queriendo, creyendo y trabajando, se puede conseguir", explica el canario, que ya comparte presencia en la mejor liga del mundo de artes marciales mixtas. Como él, espera ver a la UFC pronto en España, quizás no en el Bernabéu, "porque la jaula estaría muy lejos", pero quizás en el Wizink.

Una derrota inspiradora

La principal diferencia entre ambos está en un papel. Si Topuria lleva un récord inmaculado de 17-0, Hecher ha sido derrotado una vez en sus 15 combates y fue ante Karlen Minasyan, pero su lectura es opuesta a lo esperado. "Lo recuerdo con alegría porque fue lo que cambió mi perspectiva de vida. Me hizo mejorar, poner los pies en la tierra, cambiar de equipo y cerrar una etapa de mi vida que yo no estaba controlando", apunta el luchador que llegó a pelear 34 combates en 3 años y en profesional cinco por año.

El luchador en el ring del AFC Villalba.

El luchador en el ring del AFC Villalba."Elena Iribas "MUNDO

Hecher lleva muchos tatuajes en su piel, pero hay uno que tiene especial significado y son las palabras que Dana White le susurró cuando consiguió su objetivo de entrar en la UFC: "Sé la jodida razón por la que tu apellido signifique algo algún día". Esa es su espoleta para seguir entrando en la jaula una y mil veces. No hay miedo en el canario, sino presión. "Cuando la siento pienso: 'Bien'. Esa angustia, ese respirar fuerte significa que el cuerpo está preparado para lo que viene", revela. También su mente, nunca se cansa de demostrarlo.

Cronología de la 'guerra' por Lamine: dudas, mentiras (o medias verdades) y traiciones

Cronología de la ‘guerra’ por Lamine: dudas, mentiras (o medias verdades) y traiciones

No fueron pocos los insultos y las palabrotas que se escucharon el lunes por la noche en la residencia de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Mientras los jugadores reposaban la cena, unos en los salones comunes y otros ya en sus habitaciones, los médicos y el cuerpo técnico de la selección no salían de su asombro al leer, y releer, el informe médico donde los doctores del Barça explicaban el «procedimiento invasivo de radiofrecuencia» que le habían hecho a Lamine Yamal esa misma mañana. Les habían pedido más datos hacía horas, cuando supieron del tratamiento con una escueta descripción, pero no fue hasta las 22.37 de la noche del lunes cuando leyeron, y releyeron, especialmente la frase final, donde se recomendaba reposo «entre 7-10 días».

Para saber más

«¿Y qué hacemos nosotros con eso?», se preguntaban ayer en Las Rozas. La recomendación era en realidad una amenaza. Si no se cumplen las prescripciones médicas y el jugador recae... «No había otra salida», insisten fuentes de la Federación, que comunicaron ayer por la mañana la desconvocatoria de su estrella para los partidos donde se decide la clasificación para el Mundial. Ni más ni menos. Era el colofón a dos meses de guerra entre la selección y el Barça a cuenta de una lesión en cuyo origen no se ponen de acuerdo. La historia es tal que así.

Lamine llega a Las Rozas el 1 de septiembre. Normalidad. Juega en Bulgaria el día 4 y en Turquía el día 7, completando su mejor partido de la temporada (hasta que jugó ante el Brujas la semana pasada). El lunes 8 regresa a Barcelona. Tras una semana de aparente normalidad, habiendo entrenado en al menos una ocasión con su equipo, el sábado 13 Hansi Flick, técnico del Barça, sale muy enfadado con De la Fuente. «Es una pena. Ya se fue de aquí con dolor. Le dieron analgésicos y jugó 73 y 79 minutos. Y entre los partidos no entrenó. Eso no es tener cuidado con los jugadores», dijo, enfadado por una lesión descrita así en el comunicado médico del Barça: «El jugador presenta molestias en el pubis que le impiden entrenar y jugar a día de hoy».

La sorpresa en la selección fue grande. Durante los días que pasó con el grupo, no refirió dolor alguno en el pubis. Habló siempre de molestias en la espalda, y por ellas recibió un analgésico por vía intramuscular (un pinchazo en el culo) para el segundo partido. Esa es la laguna principal que desde la Federación observan en toda esta historia. Si Lamine volvió el lunes 8 a Barcelona sin haber dicho nada del pubis, entrenó, al menos una vez, entre el martes 9, miércoles 10 y jueves 11, si incluso rodó un anuncio publicitario ese miércoles... ¿dónde aparece la lesión en el pubis? Así se queda la cosa (de momento).

Lamine Yamal, en su último partido con España.

Lamine Yamal, en su último partido con España.AP

El día 28 de septiembre, Lamine reaparece ante la Real sociedad. Han sido, pues, 15 días de baja (tomando como inicio el 13, el día del parte médico del Barça). El 1 de octubre, el extremo juega contra el PSG y, dos días más tarde, el 3, De la Fuente le convoca, respondiendo de paso a Flick: «Me extraña que diga eso habiendo sido seleccionador, esperaba algo más de empatía», dice el riojano. Pero tres horas después de esas palabras, el Barça emite otro comunicado médico. «Lamine ha recaído de sus molestias» y filtra que estará entre dos y tres semanas de baja. La noche anterior, la del 2 de octubre, en las conversaciones habituales entre los médicos del equipo nacional y de los clubes, ni una palabra sobre esas molestias. En la Federación intuyen la mentira, pero no lo explicitan, pues la naturaleza misma de la pubalgia hace muy difícil esa vía.

La recuperación, entre dos y tres semanas, se sustancia en dos, y Lamine juega unos minutos contra el Girona el día 18 de octubre. Desde ese día, participa en todos los partidos disputados hasta ayer, y marca cuatro goles, y vuelve a ser, a ratos, el Lamine deslumbrante, ruptura con Nicki Nicole mediante e ignorando todos los comentarios a su alrededor. Así que De la Fuente le llama. El Mundial está en juego. Y el Barça responde como responde, con ese tratamiento «invasivo» sin consultar a la Federación el día en que el jugador debía concentrarse y con ese informe médico donde se «recomienda» un reposo de 7-10 días.

«No me parece muy normal lo que ha pasado. Nunca había vivido una situación similar», dijo ayer Luis de la Fuente, mordiéndose la lengua porque el horizonte es el que es. Cuando se cierre esta concentración, hasta marzo todo quedará dormido. Eso si la selección logra el billete para el Mundial, porque si no, el lío sí que puede ser morrocotudo. Será el momento de la diplomacia pensando en ese Mundial del próximo verano, donde España va a necesitar a su máxima estrella y donde quizá Adidas, la marca que tiene en Lamine a su máxima figura, no sea tan neutral como hasta ahora. Esa diplomacia en Las Rozas, por cierto, debería estar en manos de Aitor Karanka. Aunque el que dio el primer paso ayer fue Rafael Louzán, el presidente de la Federación, hablando de "no avivar la polémica".