LaLiga deja al Barça sin inscribir a Dani Olmo por no presentar "ninguna alternativa"

LaLiga deja al Barça sin inscribir a Dani Olmo por no presentar “ninguna alternativa”

Actualizado Martes, 31 diciembre 2024 - 23:07

El Barça vivió un último día de 2024 cargado de tensión. Una vez denegadas las medidas cautelares reclamadas en los juzgados por parte del club para que tanto Dani Olmo como Pau Víctor pudieran seguir defendiendo los colores azulgrana a partir del 1 de enero de 2025, el visto bueno de LaLiga a la venta de los derechos de explotación de los palcos VIP del futuro Spotify Camp Nou se perfilaba como la única solución posible.

Las horas, no obstante, fueron consumiéndose de manera inexorable y, finalmente, no llegó la tan esperada luz verde para que ambos jugadores puedan mantener su inscripción en la plantilla barcelonista. De nada le sirvió a la entidad que tanto el presidente, Joan Laporta, como el vicepresidente primero y responsable del área deportiva, Rafael Yuste, y el tesorero, Ferran Olivé, llegaran a personarse en las instalaciones del club durante la mañana de este martes para apurar las negociaciones hasta el último momento.

LaLiga informó que el FC Barcelona no ha presentado ninguna alternativa que, atendiendo al cumplimiento de la normativa de control económico de patronal, le permita inscribir ningún jugador a partir del próximo 2 de enero.

La venta de los palcos VIP fue a todas luces la opción principal a la que se agarró el club para que Olmo y Pau Víctor pudieran jugar bajo las órdenes de Hansi Flick en el nuevo año. La posibilidad de presentar un aval personal por parte de algún miembro de la junta, una fórmula ya utilizada en el pasado para facilitar la inscripción de futbolistas, llegó a estar también en el aire. Sin embargo, el hecho de que las negociaciones para cerrar esta opción pudieran llegar a dilatarse demasiado en el tiempo, con el cronómetro jugando claramente en contra de los intereses de la entidad azulgrana, pareció dejarla por completo en un segundo plano convertido más en una especie de clavo ardiendo que opción a todas luces real.

El hecho de que los dos jugadores hayan quedado finalmente desinscritos, dado que la inscripción de ambos únicamente era efectiva hasta el 31 de diciembre de 2024, va a tener también una serie de efectos. En el caso de Dani Olmo, existe una cláusula en su contrato que le permite obtener la carta de libertad y negociar su futuro con cualquier otro club, mientras la entidad barcelonista deberá responder tanto a las cantidades pactadas con el jugador para hacer efectiva su llegada a la entidad como al pago del correspondiente traspaso al Leipzig, tasado por el club alemán en un total de 60 millones de euros que iban a alcanzarse si se cumplían una serie de variables.

El egarense, por otro lado, podría permanecer en la disciplina del club pese a no tener ficha. Algo que, al revés, ya pasó con la llegada de Arda Turan. El internacional turco fue fichado en verano de 2015, pero tuvo que estar sin jugar hasta enero de 2016 en ese caso a causa de una sanción de la FIFA que impedía que el Barça inscribiera fichajes en dos ventanas de traspasos. Pau Víctor, por su parte, se quedaría sin ficha del primer equipo azulgrana y tendría que esperar también hasta la temporada que viene para poder volver a vestirse de corto, dado que en su caso no existe ninguna cláusula liberatoria como la acordada con Olmo.

Denegada la segunda cautelar al Barça para inscribir a Dani Olmo

Denegada la segunda cautelar al Barça para inscribir a Dani Olmo

Actualizado Lunes, 30 diciembre 2024 - 19:14

La resolución del Juzgado de Primera Instancia de Barcelona ha sido finalmente otro varapalo para el Barça. El magistrado, tal y como ya hizo el titular del Juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona, ha decidido denegar también la cautelar que el club reclamaba para que tanto Dani Olmo como Pau Víctor pudieran seguir jugando a partir del 1 de enero, por mucho que su inscripción inicial cubriera únicamente hasta el 31 de diciembre de este año.

La lesión de larga duración de Andreas Christensen, ya a punto de reaparecer, fue la circunstancia que facilitó la inscripción del internacional español, que tuvo que esperar hasta la tercera jornada de Liga para debutar oficialmente como azulgrana.

El poco margen de maniobra que tiene el club obligará, muy posiblemente, a activar plenamente la venta de palcos VIP del futuro Spotify Camp Nou que se cerró a finales de la pasada semana, por un valor total de unos 100 millones de euros y cuyos números ya estarían en estos momentos en posesión de LaLiga para que dé su visto bueno a la operación.

En caso de que la resolución de Primera Instancia hubiera sido favorable a sus intereses, el presidente del club, Joan Laporta, habría podido aplazar la venta para lograr así un mayor rendimiento económico de la misma, pero las circunstancias no han sido finalmente las que esperaba la entidad azulgrana.

La venta de los palcos VIP, además, permitiría que el club azulgrana pudiera volver a la fórmula del 1-1 en su fair play. De este modo, sería también posible que acudiera al mercado de invierno para buscar algún refuerzo, por mucho que esta opción, hace tan solo unas semanas, pareciera decididamente muy alejada de convertirse en una realidad.

Otra opción plausible, en este caso, sería que se presentara un aval personal por parte de la junta directiva para facilitar la inscripción de ambos futbolistas. Algo que, de hacerse realidad, muy posiblemente no bastaría para que la entidad pudiera buscar algún fichaje invernal.

Los tiempos, además, juegan en contra de esta opción. Sobre todo, por el hecho de que el Barça debe tenerlo todo cerrado antes de que termine el día 31 de diciembre, para asegurarse de esta manera que tanto Dani Olmo como Pau Víctor, las dos únicas incorporaciones que llegaron a la plantilla el pasado verano, puedan seguir actuando sin problemas bajo las órdenes de Hansi Flick.

Muere Hugo Sotil, compañero de Cruyff en el Barça de los 70

Actualizado Lunes, 30 diciembre 2024 - 18:55

Antes de Diego Pablo Simeone hubo un "Cholo" en el fútbol español: Hugo Alejandro Sotil recordado en el FC Barcelona por razones deportivas e incluso, en la interpretación azulgrana de la Historia, políticas. Sotil, que ha fallecido después de asistir a los actos del 125º aniversario de la fundación del Barça, llegó de rebote al club cuando Rinus Mitchell y Josep María Minguella viajaron a Perú para fichar a Teófilo Cubillas, la gran figura nacional. Vieron en el Municipal, un club limeño, a un futbolista aindiado, bajo, fornido tirando a regordete, hábil, astuto. Y se lo trajeron al Camp Nou.

Formó con Johan Cruyff una pareja disimilar, pero complementaria en el físico y el estilo: lo blanco y lo mestizo, la elegancia y la ratonería, lo vaporoso y lo pegado al terreno. Los dos representaron la máxima expresión de aquel 0-5 en el Bernabéu (Sotil marcó el quinto gol), el 17 de febrero de 1974, que contribuyó de modo estruendoso en la forma y el fondo a interrumpir un ciclo madridista y devolvió la Liga al Barça después de 14 años de travesía del desierto. La llamada de Sotil a su madre, "¡Mamita, campeonamos!", tras el encuentro en El Molinón que confirmaba el Campeonato, forma parte del extenso capítulo de frases legendarias del fútbol y, en especial, del mejor archivo sonoro "blaugrana".

No pocos sectores del barcelonismo y el catalanismo relacionaron el acontecimiento -fue, en la mitología interna y externa del club y la sociedad, mucho más que un partido de fútbol- con la agonía del franquismo. Y le atribuyeron una trascendencia simbólica, en la mejor tradición del victimismo y el revanchismo locales.

En tiempos de sólo dos extranjeros en las plantillas, el fichaje de Johan Neeskens, una fuerza de la naturaleza en el centro del campo, unida a una técnica nada desdeñable, marginó a Sotil, que esperó en vano, y el club con él, una rápida nacionalización para conformar un trío imponente. Todavía en la historia o la mitología de los agravios del centralismo, hay quienes siguen pensando que Madrid retrasó adrede la naturalización del peruano para evitar que el Barça conformase un equipo, en el que también estaban Rexach, Marcial Pina, Asensi, etc., poco menos que imbatible. Hoy ni Cruyff, ni Neeskens ni él siguen entre nosotros, en un recordatorio, en fechas especiales, de la invencible maldición del paso del tiempo. "El Cholo" ha fallecido a los 75 años.

Cuando a Sotil le llegó la nacionalización, en la temporada 75-76, el momento mágico había pasado. Abandonó el Barcelona en 1977 y regresó a Perú para, tras militar en algunos otros equipos, terminar su carrera en 1983 en el mismo Municipal de entonces. No estuvo en el Barça mucho tiempo, pero dejó un recuerdo imborrable, asociado para siempre a hitos inolvidables.

Lo mismo que en la Selección de su país. Contribuyó decisivamente al único título de Perú de la Copa América, en 1975. Fue 62 veces internacional, anotó 18 goles y jugó los Mundiales de 1970 y 1978. Con Teófilo Cubillas y Héctor Chumpitaz abanderó la gran generación peruana en los años 70.

El juez deniega la medida cautelar para prorrogar la inscripción de Dani Olmo

El juez deniega la medida cautelar para prorrogar la inscripción de Dani Olmo

Actualizado Viernes, 27 diciembre 2024 - 12:47

El juzgado mercantil número 10 de Barcelona ha denegado al Barcelona la cautelar con la que el conjunto azulgrana pretendía prorrogar la inscripción del mediapunta Dani Olmo en LaLiga EA Sports hasta final de temporada, según han confirmado a EFE fuentes del club catalán. La entidad catalana presentará una nueva demanda el lunes 30 de diciembre en un juzgado de primera instancia para intentar lograr la cautelar para que el internacional español pueda seguir jugando en la segunda mitad del curso. El plazo de la inscripción del jugador finaliza el 1 de enero.

Dani Olmo ha podido jugar hasta ahora con el Barcelona por ocupar a baja por lesión de Andreas Christensen, pero el danés ya está recuperado y recuperará su plaza en enero.

Al Barcelona aún le queda tres opciones más para recuperar a Dani Olmo. La primera es la mencionada resolución de un Tribunal del lo Contencioso Administrativo del próximo día 30, la segunda es una palanca con la venta de palcos vip y la tercera, un aval personal de Joan Laporta.

Las razones de un Rüdiger indestructible: más minutos que nadie, entrenador personal, cámara hiperbárica...

Las razones de un Rüdiger indestructible: más minutos que nadie, entrenador personal, cámara hiperbárica…

En el barrio de Neukölln, al sur de Berlín, los que se hacían famosos eran actores y músicos, muchos de ellos inmigrantes que aprovechaban las oportunidades de una zona tan cosmopolita como internacional. Entre esas paredes creció Antonio Rüdiger, al que no dudaron en apodar como a uno de los grandes personajes de la historia del cine: Young Rambo (Joven Rambo). «Choco contra un muro si hace falta para defender lo mío», admitió en una entrevista con este periódico, convertido ahora en la persona más conocida de las calles del distrito berlinés. De esa cabezonería nació una forma de entender el deporte que le ha hecho indestructible, vital para este Real Madrid repleto de lesiones.

A sus 31 años, Rüdiger forma parte del clan de veteranos del vestuario del conjunto blanco. Modric (39) se sienta en el trono de la experiencia, con Lucas (33), Carvajal (32), Courtois (32) y Alaba (32) a su lado. De ellos, el madrileño, el belga y el austríaco han sufrido lesiones de gravedad en el último año y medio, todas en la rodilla, como la de Militao. Miembros, la mayoría, del muro defensivo del Madrid.

Ahí, junto a un Lucas que es solución de emergencia, junto a un Mendy irregular, junto a un joven Asencio y al lado de un Tchouaméni al que no le gusta la posición, se ha quedado solo Rüdiger, capitán de la defensa y «hermano mayor» de los jóvenes.

4.864 minutos en 2024

El alemán es el futbolista más utilizado por Ancelotti en esta primera parte de la temporada con 2.257 minutos, 20 más que Valverde. Ha disputado los 90 minutos en 17 de las 18 jornadas de Liga, en las seis de Champions, en la Supercopa de Europa y en la Intercontinental.

Todo después de tres semanas de vacaciones tras la temporada más exigente de su carrera, con final de Champions, Eurocopa y la obligación de dar un paso adelante en la rotación después de las lesiones de Alaba y Militao. A partir del 1 de enero de 2024, ya en el segundo tramo de curso 23-24, lo jugó todo y sólo tuvo que parar dos semanas por un problema en el muslo. Se perdió tres jornadas deLiga y la ida de las semifinales contra el Leipzig, y aún así terminó la campaña como el segundo con más minutos, a sólo 200 minutos de Valverde.

En los primeros siete meses del año, Rüdiger acumuló 1.227 minutos en Liga, 570 en Champions (90 minutos en todas las citas desde la vuelta de octavos hasta la final), 120 en la Copa contra el Atlético, 210 en la Supercopa y 480 en los cinco partidos de Alemania en la Eurocopa. Todos los posibles salvo los descansos en Liga.

En los 12 meses de 2024 ha acumulado 4.864 minutos, sin descanso más allá de las pequeñas vacaciones del verano. Por eso en el primer parón de selecciones de septiembre Julian Nagelsmann le permitió no acudir a la concentración de Alemania. El central, elegido segundo capitán de su selección por detrás de Kimmich, había sido exprimido por el Madrid en las primeras semanas de agosto y necesitaba descanso.

Minivacaciones canceladas

En Valdebebas habían trazado un calendario de mini vacaciones individuales durante la temporada, especialmente para los internacionales que habían disputado Eurocopa o Copa América, pero lo tuvieron que romper tras las graves lesiones. Una situación que afectó a Rüdiger. El alemán se ha tenido que multiplicar y ha tenido que cambiar algunos detalles de su entrenamiento individual centrándose más en la recuperación.

El resultado es inmejorable. No ha sufrido lesiones y ha podido mantener su nivel durante estos cuatro meses. Algo en lo que tiene mucho que ver Noah Sani, su preparador físico desde hace un año. Con él ha perfeccionado las instalaciones de su casa, donde ya tenía gimnasio y sauna y ha incluido una cámara hiperbárica, y su propio físico, moldeado para aguantar las exigencias del calendario. Rüdiger suele trabajar con su propio peso, sin pesas, convirtiendo su cuerpo en una roca y sin ganar demasiado músculo: mide 1,90 y pesa 84 kilos. Indestructible.

De Lim a Ronaldo, la derrota de la propiedad extranjera en la Liga: protestas de la afición, desarraigo... Y pocos puntos

De Lim a Ronaldo, la derrota de la propiedad extranjera en la Liga: protestas de la afición, desarraigo… Y pocos puntos

Los tres últimos clasificados de esta Liga y dos de los tres descendidos a Segunda la temporada pasada tienen un denominador común. Ganaron o están ganando menos partidos que sus rivales en la lucha por la permanencia y todos, sin excepción, tienen propietarios extranjeros. Hace unos meses, el Almería y el Granada volvieron al infierno de la Liga Hypermotion y este año el Valladolid, el Valencia y el Espanyol estrenarán el 2025 como los peores clubes del primer tramo de curso.

La situación social y deportiva de los tres es muy complicada, con una afición desesperada y crítica con unos propietarios que, desgraciadamente, parecen alejados de la realidad del club. El caso de Peter Lim en el Valencia es el más famoso, el más longevo en el tiempo y el de más actualidad. El empresario de Singapur lleva diez años al mando del conjunto ché a través de Meriton Holdings Limited y la situación del equipo no ha dejado de empeorar, con la destitución de Rubén Baraja como última gota de un vaso colmado hace tiempo.

Hace unos días, Layhoon Chan, presidenta del Valencia, aseguró que Lim no había dado «instrucciones ni comentarios para cambiar el entrenador», pero este lunes se anunció el adiós de Baraja. Algo similar sucedió en Valladolid hace un mes. El brasileño Ronaldo Nazario, propietario del conjunto pucelano, aseguraba confiar en Paulo Pezzolano, entrenador al que le unía una buena relación personal y laboral y con el que ya había trabajado en el Cruzeiro, pero el uruguayo terminó despedido tras caer 0-5 ante el Atlético.

En ambos casos, las decisiones llegaron después de semanas y meses de presión por parte de dos aficiones que consideran que sus propietarios no están centrados en el club. «Lim, go home (Lim, vete a casa)» es una pancarta habitual en Mestalla, donde han repetido manifestaciones multitudinarias en muchas ocasiones. Un eslogan que han copiado en Pucela: «Ronaldo, go home», rezaban las pancartas de la afición en el encuentro contra el Atlético, cuando ya todo el mundo daba por hecha la destitución de Pezzolano.

Ronaldo, que compró el Valladolid en 2018 y ahora quiere presidir la Federación Brasileña de Fútbol, lleva meses intentando vender el club, pero no termina de encajar la operación. «Tengo tres ofertas y tengo que pensar», admitió en mayo. Y en el caso de Lim está pendiente de ver qué pasa con la construcción del Nou Mestalla para hacer al club «más interesante», dicen los directivos chés. «Si hay una oferta atractiva, la estudiará, pero no tiene prisa por vender», aseguró Layhoon en la última Junta. Juzguen ustedes.

El tercero por la cola de la Liga, el Espanyol, va camino de llegar al nivel de desesperación de Valladolid y Valencia. El grupo chino Rastar compró el 56% del club catalán en 2016 y, tras jugar Europa en 2019, lleva dos descensos y dos ascensos en cinco temporadas, y esta ha empezado con mal pie y con la afición en la calle. Hace unas semanas, centenares de pericos se manifestaron a las puertas de la embajada china de Barcelona.

Los tres casos son parte de las discusiones que genera la llegada de propietarios y capital extranjeros a los equipos del fútbol español, con el acuerdo entre LaLiga y el Fondo de Inversión británico CVC como último ejemplo. Algunos lo ven como un salto económico que permite la mejora de las instalaciones y de la plantilla, pero otros, en los casos en los que los extranjeros se hacen con el gobierno de la entidad, ven peligrar el sentimiento de pertenencia. Hay ejemplos para todo.

La Liga cuenta con tres equipos más que tienen dueños extranjeros: Girona (City Football Group, Abu Dhabi), Mallorca (Andy Kohlberg, EEUU.) y Leganés (Robert Sarver, EEUU). Los catalanes están en Champions, el Mallorca disputó la última final de Copa y es sexto en Liga y el Leganés, recién ascendido, ha terminado el año tres puntos por encima del descenso. Les va bien.

Otros clubes, como Atlético de Madrid o Sevilla, cuentan con capital extranjero aunque la propiedad siga siendo española, una constante que parece ir a más, porque el valor medio de un club de Primera es de 174 millones y no deja de subir, potenciado, entre otras cosas, por la inversión de CVC. Un nicho interesante para los inversores. Equipos como el Celta también han recibido ofertas de fuera de España. Sólo se libran, de momento, Real Madrid, Barça, Athletic y Osasuna, todos propiedad de sus socios.

El interés extranjero tiene su eco en Segunda: Granada, Almería, Sporting, Oviedo, Elche, Albacete, Alcorcón o Zaragoza tienen propietarios o inversores de fuera. De ellos, Almería, Elche, Oviedo y Granada están en puestos de ascenso o de playoff. El impulso en Segunda es evidente, pero Primera es otro cantar.

La Liga más apretada en 18 años

La Liga más apretada en 18 años

Actualizado Lunes, 23 diciembre 2024 - 20:24

Estamos ya casi en el ecuador de la Liga y sólo tres puntos separan al primero del tercer clasificado. Esa es la distancia que existe ahora mismo entre el Atlético de Madrid, actual líder, con 41 puntos, y un Barcelona con 38, que se sitúa en la tercera plaza, con el Real Madrid como segundo, a un punto de distancia de los jugadores rojiblancos.

Y eso que los azulgrana cuentan con un partido más que sus dos rivales. El conjunto de Carlo Ancelotti tiene pendiente de disputar el día 3 de enero el duelo con el Valencia aplazado por los efectos de la última y devastadora DANA. El Atlético, al contrario de sus otros dos adversarios, sigue el devenir natural del calendario por su ausencia en la próxima edición de la Supercopa de España, que se disputará a partir del 8 de enero en Arabia Saudí.

La escuadra de Simeone, con la victoria en Montjuïc del pasado sábado, reafirma un gran momento de forma, que contrasta claramente con la caída libre que sigue protagonizando el conjunto de Hansi Flick en el comúnmente denominado torneo de la regularidad.

Contando la derrota frente a los rojiblancos, el Barcelona sólo ha sido capaz de sumar cinco puntos en los siete últimos partidos. Y, además, ha encadenado tres derrotas consecutivas en casa, algo que no sucedía desde la temporada 1965/66, cuando los azulgrana cayeron frente al Valencia (curiosamente, el próximo rival que visitará a los barcelonistas, ya a finales de enero) por 1-2, ante el propio Atlético de Madrid, en ese caso por 1-4, y contra el Zaragoza, por 0-1. El encargado de dirigir entonces los destinos del Barça era, curiosamente, un ex jugador madridista, Roque Olsen, quien llegó a coincidir en el equipo blanco con Alfredo di Stéfano.

El equipo de Ancelotti, tras el varapalo del 0-4 en el último clásico, parece haber tomado ya velocidad de crucero y, pese al empate (3-3) en el estadio de Vallecas y la derrota frente al Athletic en San Mamés (2-1), ha sabido aprovechar también el bajón de juego de los barcelonistas para afianzarse en el segundo puesto de la tabla.

La Liga de Capello

La última vez que la cabeza de la Liga estuvo tan apretada, por mucho que ese partido de más que tienen ahora los azulgrana desdibuja un poco las cosas, fue en la temporada 2006/07, cuando el entrenador Fabio Capello consiguió su segundo título de Liga como entrenador del Real Madrid (el anterior fue en la 1996-97). Entonces, el primero de la clasificación, con 37 puntos en su casillero, era el Sevilla, a quien le seguía como segundo el Barcelona, con 36, mientras que el Real Madrid, con 35, se ubicaba tercero, con 37 puntos. En la recta final del campeonato, por mucho que el equipo entrenado entonces por Frank Rijkaard pareciera poder tomar algo de distancia, el que acabó por llevarse el gato al agua fue el Madrid de Capello, si bien tuvo que esperar hasta una última jornada en la que venció en su propio feudo al Mallorca (3-1), convirtiendo así en estéril la goleada del eterno rival a un Gimnàstic de Tarragona ya descendido (1-5).

Más competida si cabe aún, en cuanto a poca distancia entre equipos a estas alturas de la Liga, fue la temporada 2001/02. Al finalizar la jornada 18, sólo tres puntos separaban al primero del séptimo clasificado. El líder de la clasificación era entonces el Deportivo, con 33 puntos, al que le pisaba los talones el Real Madrid, con 32, mientras el Celta, el Betis y el Athletic sumaban cada uno 31 puntos y el Valencia y el Alavés, 30.

El equipo que acabaría por hacerse ese año con el título de Liga sería el Valencia, con 21 victorias, 12 empates y cinco derrotas y un Santiago Cañizares que repitió Trofeo Zamora como portero menos goleado. Los coruñeses terminaron el campeonato en el segundo puesto. El Real Madrid fue tercero y el cuarto puesto lo ocupó el Barcelona que, en la jornada 18, era octavo, a seis puntos del liderato.

Las cosas parecen pintar bien para un Atlético de Madrid que también acabó en cabeza de la clasificación la decimoctava jornada de la Liga 2020/21, la última que fue a parar a sus vitrinas, después del triunfo en la última jornada ante el Valladolid, en el Nuevo Zorrilla. Entonces, a estas alturas, también con el Real Madrid segundo y el Barcelona tercero. Precisamente, las mismas posiciones que ocuparían los tres al término de la actual Liga. Pero en aquella ocasión, y en estas instancias del campeonato, los jugadores de Simeone atesoraban ocho puntos más que los blancos y 11 más que los azulgrana.

Las lágrimas de Navas en su despedida y la autocrítica de Mbappé: "En Bilbao toqué fondo"

Las lágrimas de Navas en su despedida y la autocrítica de Mbappé: “En Bilbao toqué fondo”

Clavó el balón en la escuadra de Álvaro Fernández, corrió hacia la banda, pegó un saltó y aterrizó con los dos pies a la vez para celebrar su golazo con una celebración que ya es marca de la casa: brazos cruzados y mirada a la grada. Después, soltó al aire un grito de rabia mientras todos sus compañeros llegaban a su lado para repartir abrazos y collejas por igual. Fue el gol número 14 de Kylian Mbappé como jugador del Real Madrid, el décimo en la Liga, el cuarto de manera consecutiva, el quinto en los últimos seis partidos y el sexto en los últimos ocho. El francés despega.

«Su tiempo de adaptación se ha terminado, lo está demostrando... Y se demuestra que de vez en cuando tengo razón», admitió con sinceridad, entre broma y broma, un orgulloso Carlo Ancelotti.

Los primeros cinco meses de Mbappé han sido complicados. Ha alternado buenas rachas goleadores con sensaciones lejanas al futbolista que había mostrado ser en otras temporadas, especialmente en las visitas a un Bernabéu que se había enamorado de él en Champions League. El penalti fallado en Anfield Road, en una noche clave para el Madrid en el torneo continental, le hundió. Pero fue el error en San Mamés, también desde los once metros, el que le hizo tocar «fondo». Así lo reconoció justo al terminar el año.

«En Bilbao toqué fondo. Fallé el penalti, pero creo que me hizo bien. Es el momento en el que me di cuenta de que tenía que dar el máximo por esta camiseta y que debía jugar con personalidad. Puedo hacer mucho más. Sé que tengo en las piernas mucho más», reflexionó el galo sobre el césped, donde anunció que «la adaptación se ha acabado». «Nos conocemos mejor, mi llegada cambió algunas cosas y ahora me siento bien, se puede ver en el campo, me entiendo mejor con mis compañeros y jugamos mejor», insistió.

En la sala de prensa, Ancelotti celebró el gol del galo, como el de todos, y se congratuló de «llegar vivos al año nuevo». «Y vosotros también», vaciló a los periodistas. El italiano puso como punto de inflexión del curso la derrota contra el Milán en el Bernabéu, momento en el que el cuerpo técnico y los jugadores tuvieron una reunión para «arreglar las cosas». «Tras esa derrota arreglamos las cosas en el vestuario, claramente. Vimos el problema», declaró el transalpino.

Carletto dejó claro que no ha sentido falta de confianza desde la directiva: «Nunca he notado el peligro. Sé que cuando las cosas no salen bien soy el responsable, pero el club nunca me ha mostrado preocupación, siempre calma y tranquilidad, que es lo que se necesita. Y confío en lo que me ha dicho el club».

Navas, emocionado

Pero más allá de los goles y el resultado, el partido fue especial por ser el último de Jesús Navas como profesional. El capitán del Sevilla se despidió del fútbol en el Bernabéu después de un emocionante homenaje antes y después del duelo. En la previa, ambos equipos le hicieron un pasillo, recibió la ovación de Chamartín y Modric le entregó una camiseta firmada por todo el vestuario del Madrid.

El público volvió a aplaudir cuando saltó al campo y le despidió con honores, abrazado por sus compañeros, por los rivales y por Ancelotti, que en la sala de prensa le definió como «leyenda» y «ejemplo».

En la zona mixta, rodeado de periodistas, Navas rompió a llorar. «No he visto nada igual en un campo rival. En la vida», reconoció, antes de parar durante un minuto para soltar lágrimas. «En los últimos minutos no veía nada, miraba al suelo recordando todos los momentos que he vivido. Me quedo con que la gente me dice que con todo lo que he conseguido he sido siempre el mismo». Y se fue, no para siempre, porque seguirá siendo faro del Sevilla y el sevillismo.

El Sevilla fue un regalo de Navidad

El Sevilla fue un regalo de Navidad

Actualizado Domingo, 22 diciembre 2024 - 18:44

Un Real Madrid a medio gas goleó a un Sevilla lamentable. Quizá el peor equipo que ha pasado esta temporada por el Bernabéu. Todo fue marcar y dormir porque el equipo andaluz era sólo un polvorón de Navidad.

Se dirá que el Madrid de Ancelotti ha resucitado, pero los que lo salvan son los grandes jugadores que tiene. Ancelotti en otro equipo sería un mal entrenador en perfecta decadencia.

Un líder no puede encajar dos goles en su propio estadio cu

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El Madrid se gusta ante el Sevilla y entra como un cohete en 2025

El Madrid se gusta ante el Sevilla y entra como un cohete en 2025

El Madrid fue un cohete hacia 2025 y se dio un regalo de Navidad contra el Sevilla. El tópico diría que después de 56 partidos de un año eterno, después de levantar la Liga, la Champions, la Supercopa de España y de Europa y la Intercontinental, cuando uno está a punto de quedarse de vacaciones su marcha disminuye.

Pero en su última visita al Santiago Bernabéu en este, los futbolistas del Real Madrid cuajaron una de sus mejores actuaciones de estos últimos meses. Mbappé y Valverde aceleraron el triunfo con dos misiles desde fuera del área y Rodrygo sentenció el duelo en la primera parte, antes de que Isaac Romero hiciera el gol del honor. Brahim, ya en la segunda parte, amplió la renta de un Madrid que empezará el 2025 por encima del Barça y a un punto del Atlético.

Sin Vinicius, sancionado por acumulación de amarillas, Ancelotti apostó por un ataque con Mbappé, Rodrygo y Brahim, con Bellingham manteniendo su posición de enganche que tan buenos resultados le ha dado al equipo en esta parte del curso y con Valverde y Ceballos en el centro del campo. Atrás, Camavinga y Tchouaméni asumieron posiciones que no son de su agrado en el lateral y en el centro de la defensa, pero que son necesarias para el cuerpo técnico.

El inicio fue arrollador ante un Sevilla capaz de contener el caudal ofensivo madridista, más activo y más acertado que otros comienzos de partidos. En el minuto 10, después de recuperar la concentración tras el emotivo homenaje a Jesús Navas, el Madrid empezó a aprovechar los huecos que los de Nervión dejaban entre líneas.

Arrancó Brahim por el carril central, cedió a Rodrygo en banda izquierda, éste trazó una diagonal y encontró a Mbappé en la frontal. El galo, que había preferido la pausa antes que atacar el remate, se inventó un derechazo desde lejos que sorprendió a Álvaro Fernández.

Ese continuo intercambio de posiciones entre los atacantes madridistas descolocó a la defensa de García Pimienta, que saltaba a la presión, caía en la trampa y dejaba su espalda libre para la aceleración de otro jugador del Madrid. Así llegaron varias buenas opciones para, que aprovechó el carril derecho constantemente. En el 16, el gallego corrió la banda para asistir a Mbappé, pero el francés remató alto. Y en el 18, apareció en el área para casi definir a gol y pase atrás de Bellingham.

Un minuto más tarde, Valverde aprovechó un córner sacado en corto para enviar un misil desde 30 metros que se coló en las redes de Álvaro. Dos cañonazos, el del uruguayo y el de Mbappé, que casi sentenciaron la tarde en el coliseo blanco.

La ventaja no calmó al Madrid, cómodo con balón, con espacios en ataque y disfrutando del último día del año en Chamartín. En el 32 volvió a encontrar premio. Lucas apareció en banda, recibió al espacio de Brahim, vio la llegada de Rodrygo en el área y el brasileño definió de primeras a gol.

Un 3-0 contundente que relajó un poco a Tchouaméni, que se olvidó de la marca de Isaac Romero en un centro lateral de Juanlu, no llegó al balón y el delantero del Sevilla superó a Courtois de cabeza mientras Ancelotti se enfadaba en el banquillo.

El gol del Sevilla sirvió como advertencia y el Madrid se volvió a activar. Lucas pudo marcar antes del descanso al aparecer de nuevo a la espalda de Kike Salas, y tras el descanso, a riesgo de pensar en la Navidad, los blancos mantuvieron la marcha.

En el 53, y de nuevo con la banda derecha como protagonista, Brahim puso el 4-1. Lucas inició la jugada en el pico del área, Brahim lanzó el desmarque al área, el gallego conectó con Mbappé en la frontal y éste, de primeras, asistió a Díaz, que batió a Álvaro para ampliar la renta.

El 4-1, ahora sí, provocó una importante desconexión en el ambiente. El Madrid comenzó a pensar en las vacaciones y el ritmo del duelo bajó varias velocidades. Isaac envió un balón al palo y Lukebakio recortó distancias en el 85 mientras Ancelotti rotaba, aunque no demasiado. Endrick no tuvo minutos. El Madrid entrará en 2025 a un punto del Atlético y con la moral por las nubes.