Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Dice Fabio Silva (Gondomar, 2002) que se identifica con el protagonista de la serie Arrow y que por eso hace el arquero en la celebración de sus tantos. Habría que preguntarse si lo que le gusta de Oliver Queen (Stephen Amell) es su faceta de multimillonario playboy, de justiciero o su personalidad con un firme concepto de la Justicia. Quizás sea sólo el arco y las flechas.

Hasta en 10 ocasiones ha realizado ese gesto en esta temporada con Las Palmas. Son los tantos que el portugués ha aportado a la salvación de un equipo que ha estado coqueteando con el descenso desde la cuarta jornada. Él es el motivo por el que los amarillos tengan aún opciones de salvarse, especialmente tras su último doblete con el que contribuyó a la victoria contra el Getafe en el Coliseum.

No es Silva un delantero que necesite de juego combinativo para anotar. El portugués es un killer que aprovecha las pocas ocasiones que su equipo genera. Las Palmas es el cuarto conjunto por la cola en expected goals, con poco más de uno por partido, mientras que es el que más ocasiones recibe de toda LaLiga con más de dos por encuentro. De ahí que los amarillos dependan demasiado de la puntería de su goleador.

Fabio Silva muestra sus dotes de Arrow o Guillermo Tell cuando dispara a portería. De hecho, es el segundo jugador de Las Palmas que más chuta, ha hecho 48 tiros en lo que va de temporada y ha anotado 10 tantos. El jugador que más se le acerca es Sandro Ramírez que ha realizado 45, pero sólo ha marcado ocho goles. Sin embargo, cuando afrontamos los citados expected goals a nivel individual no hay nadie que le haga sombra del conjunto de Diego Martínez. El portugués acumula 8,8 mientras que el segundo, a bastante distancia, es Alberto Moleiro, con 5,2.

Esos números hacen que el nombre de Fabio Silva, cedido por el Wolverhampton a la isla para esta temporada, haya sonado en muchos otros conjuntos incluido al que se enfrenta esta noche. "Se que si sigo haciendo las cosas bien como lo estoy haciendo, cosas buenas van a venir. Obviamente el Atlético es uno de los mejores equipos del mundo, un conjunto increíble que juega Champions", elogió el luso en una rueda de prensa previa al partido con los rojiblancos. También recordó que el año pasado los amarillos consiguieron vencer en casa a los de Diego Simeone por dos goles a uno.

Un cambio de aires no sería raro en el joven delantero portugués. Con apenas 22 años, Silva ya se ha vestido en siete vestuarios diferentes incluido el de dos enemigos acérrimos en el país vecino como Oporto y Benfica en su etapa de formación. Después, el Wolverhampton lo compró por 40 millones de euros a los dragoes y del conjunto británico ha jugado hasta en cuatro países diferentes: Bélgica (Anderlecht), Países Bajos (PSV), Escocia (Rangers) y, ahora España.

Su mejor curso

Quizás en España haya encontrado su mejor juego. En su quinta temporada como profesional ha alcanzado su tope de tantos con los 10 mencionados, a los que suma tres asistencias, y el curso no ha terminado. De ahí que, cuando le hayan mencionado el fin de su cesión, apenas siete partidos más como amarillo, no haya cerrado la puerta a volver al conjunto insular.

Puede que después de todo y viendo las cifras que el portugués maneja esta año y la progresión que muestra, quizás sí tenga más en común con Arrow de lo que parecía en un principio. Esa precisión, esa actitud de justicia poética de luchar por un equipo que no está precisamente entre la burguesía liguera y este sábado, además, afronta un encuentro ante un conjunto poderoso donde gran parte de su plantilla está entre la élite internacional y considerados entre los mejores futbolistas del mundo. Su espejo es Julián Álvarez otro delantero que ha protagonizado una irrupción meteórica en LaLiga, pero en diferente status. Quién sabe si el año que viene compartirán vestuario. Sería el octavo club para el superhéroe portugués.

El Barça sobrevive, en el descuento y de penalti, al 'hat-trick' de Borja Iglesias

El Barça sobrevive, en el descuento y de penalti, al ‘hat-trick’ de Borja Iglesias

Actualizado Sábado, 19 abril 2025 - 18:46

La locura que en el Madrid esperaban que marcara la vuelta de los cuartos ante el Arsenal se adueñó al final de un partido ante el Celta en el que el Barça se complicó muchísimo la vida. Por mucho que se adelantara en el marcador gracias a un nuevo tanto de Ferran Torres, un hat trick de Borja Iglesias, engendrado por toda una retahíla de errores defensivos, obligó al conjunto de Hansi Flick a hacer que Montjuïc se convirtiera en ese manicomio que quería ser el Bernabéu. [4-3: Narración y estadísticas]

Para saber más

Raphinha, con dos tantos, el último tras un penalti en el añadido sobre un Dani Olmo que también vio portería, fue al final determinante para sellar un triunfo que, cómo no, desató el delirio azulgrana, si bien evidencia que aún hay cosas que deben mejorarse. Sobre todo, a la hora de mantenerse resguardado en la zaga, viendo lo que espera en el horizonte.

Sin Lamine Yamal en el césped, el jugador que se mostró más en forma en la delantera azulgrana fue un Ferran Torres que, de nuevo, volvió a ver portería. Se encargó de abrir el marcador tras una acción personal en la que transitó por la frontal del área hasta que encontró el momento oportuno para soltar su disparo. En apenas 12 minutos, los azulgrana mandaban en el marcador frente a un rival especializado en amargarle una y otra vez la vida. Y, tal vez por eso mismo, la alegría no les duró demasiado.

Cuando muchos aficionados aún tenían bien vivo en sus retinas el 1-0, un error en la salida de Szczesny para interceptar un centro de Pablo Durán acabó por dejarle un balón franco a Borja Iglesias que el atacante del Celta envió sin oposición al fondo de la red y que provocó un enfado morrocotudo de Flick en su banquillo. Una botella de agua que salió volando tras un puntapié del habitualmente comedido técnico germano acabó por pagar el pato.

Borja Iglesias celebra uno de sus goles al Barça.

Borja Iglesias celebra uno de sus goles al Barça.ALBERTO ESTEVEZEFE

El arquero polaco, cuya continuidad en el equipo la dio por hecha Deco, antes de que el balón empezara a rodar y que celebró el viernes su 35 cumpleaños, no obstante, tendría ocasión de resarcirse. Primero, aguantando el tipo y evitando el gol tras una acción prácticamente calcada a la del 1-1. Y, después, con una doble intervención tras una llegada cargada de peligro de un Ilaix Moriba que pudo haber cometido falta en su lucha con Cubarsí ya cuando prácticamente moría el primer tiempo.

Antes, eso sí, el conjunto de Flick había amenazado la portería defendida por Guaita, con más ganas que puntería. Hasta que Raphinha, en su enésimo intento de buscar un gol olímpico, obligó al meta valenciano a sacar los puños para alejar el peligro. El intento del brasileño por anotar de falta o un disparo desde la frontal de Ferran, en cambio, no habían encontrado en este caso el camino de los tres palos y el único que lo había logrado hasta ese entonces, también del ex del Leeds, acabó mansamente en manos de Guaita.

El VAR

Tras el descanso, por mucho que el Barça le pusiera ganas, fue el Celta el que golpeó. Hasta en dos ocasiones y aprovechando dos desconexiones defensivas en las que el casi siempre Íñigo Martínez acabó por salir en la foto. En ambas, además, el que sacó petróleo fue un Borja Iglesias que se fue de Montjuïc con un hat trick en el bolsillo.

El gallego marcó el 1-2 poco después de que Pablo Durán diera el primer aviso. Y el 1-3, tras recibir un balón lanzado desde la propia área visitante, cuando los azulgrana, ya con Dani Olmo y Lamine Yamal, buscaban abiertamente el gol. Ambos, además, serían determinantes para que la remontada azulgrana. Olmo, en este caso, se encargó de convertir el 2-3 un par de minutos después de que sus rivales pusieran tierra de por medio. Y Lamine, de poner el balón en el área que Raphinha, todo corazón, acabó por mandar al fondo de la red para sellar el 3-3. El brasileño, en el larguísimo añadido del duelo, se encargaría de marcar el 4-3 al transformar un penalti sobre el propio Olmo que Melero López no dio en primera instancia, pero que acabó señalándolo a instancias del VAR. Un gol que, cómo no, desató la euforia en Montjuïc.

Ancelotti deja en el aire su continuidad: "A final de temporada hablaré con el club"

Ancelotti deja en el aire su continuidad: “A final de temporada hablaré con el club”

Actualizado Sábado, 19 abril 2025 - 14:33

Tres días después de la dolorosa eliminación de la Champions, Carlo Ancelotti no ha querido responder ninguna cuestión sobre su futuro y, pese a tener un año más de contrato con el Real Madrid, hasta junio de 2026, ha señalado el final de la presente temporada como el momento para valorar su continuidad, desmintiendo que haya "ningún tipo de enfrentamiento" con el club.

"He hablado con los jugadores y con el club, estamos todos en la misma línea, que es seguir en la pelea por los títulos que tenemos", desveló el entrenador italiano en su comparecencia ante los medios en la Ciudad Real Madrid, confirmando reuniones tras la eliminación de la Liga de Campeones ante el Arsenal en cuartos de final.

"No hay ningún tipo de enfrentamiento y nunca lo he tenido con el club porque estamos en el mismo barco siempre. Quien habla de enfrentamiento mío con el club y el presidente no dice la verdad. Sobre todo en estos momentos es cuando el presidente muestra más cariño hacia mí, más que cuando hemos ganado. Ha sido siempre así en este club", manifestó visiblemente molesto.

El técnico italiano reconoció que tanto jugadores como cuerpo técnico están "todos dolidos" y con el mismo sentimiento de decepción que "la afición" por la eliminación en la "competición más importante", una Liga de Campeones que marca cada temporada del Real Madrid. "Son cosas que en el fútbol pueden pasar, no siempre se puede ganar pero tenemos la misma idea, no hay ningún tipo de enfrentamiento. La realidad es que se cuestiona todo a un club que ha ganado casi 30 títulos en 11 años. Cuestionar a un club que ha ganado tanto me parece engañar y es lo que más me ha molestado", explicó.

Lejos de criticar ni dejar reproche a ninguno de sus jugadores, Ancelotti mostró agradecimiento por todo lo que le han hecho ganar como entrenador del Real Madrid hasta convertirse en el técnico con más títulos en la historia del club blanco.

"Lo único que quiero hacer es agradecer a todos estos jugadores porque hasta ahora lo he pasado muy bien y quiero pasarlo todavía. Seguimos peleando, con buenas relaciones, seguimos unidos. A día de hoy solo les quiero agradecer porque me han dado la oportunidad de ganar dos Champions en los últimos cuatro años", dijo.

De forma insistente trasladó a final de temporada cualquier pregunta que recibió sobre su continuidad en el Real Madrid la próxima temporada, sin llegar a desvelar cuál considera el momento exacto, antes o después del Mundial de Clubes que se disputa en verano. "No quiero hablar hoy de mi futuro, es una pregunta obvia de la que no quiero hablar. Hablaré con el club. No quiero hacerlo aquí", dejó claro.

"No me arrepiento de nada, siempre he tenido una óptima relación con el club desde que llegué, la tengo y la vamos a tener. Todo lo que hemos hecho y lo que vamos a hacer, lo haremos siempre juntos. No hemos tenido nunca, ni vamos a tener nunca, ningún tipo de enfrentamiento. Decir eso no es la realidad, significa engañar a la gente", sentenció.

Tampoco desmintió Ancelotti la posibilidad de que sea el próximo seleccionador de Brasil cuando fue preguntado de forma directa sobre las posibilidades de asumir el cargo si no cumple el año de contrato que tiene firmado con el Real Madrid.

"No hay que decir absolutamente nada, a final de temporada hablaremos de esto", respondió cuando fue preguntado si ha vuelto a hablar con la CBF, tras un primer intento que acabó con su renovación con el Real Madrid, y en un momento en el que su continuidad en el conjunto madridista está a debate.

"Mi opinión es que a final de temporada hablaré de esto con el club", sentenció sin aclarar si dirigiría el Mundial de Clubes en verano si decide cambiar de aires.

El desaire de FIFA, la 'guerra' en España y el tiempo efectivo: los árbitros españoles, en entredicho

El desaire de FIFA, la ‘guerra’ en España y el tiempo efectivo: los árbitros españoles, en entredicho

El 5 de febrero, la Real Federación Española de Fútbol comunicaba en su página web que España e Italia eran los únicos países que tenían cinco árbitros en el grupo Élite de UEFA. Dos meses después, la FIFA decidía no contar con ningún colegiado de campo, ni español ni transalpino, para el Mundial de clubes de este verano y que lleva varios años planificando. Desde el CTA no saben si esto se debe a un "castigo o una advertencia" o es que simplemente "no lo han visto oportuno". No obstante, explican a EL MUNDO que Jesús Gil Manzano y José María Sánchez Martínez estuvieron hasta el final en el seminario que realizó la FIFA en la sede de Zúrich.

Lo cierto es que España sí está representada entre los colegiados seleccionados para ejercer el videoarbitraje. No sólo representada, sino que son dos los árbitros elegidos, Carlos del Cerro Grande y Alejandro Hernández Hernández. Italia cuenta con uno en la misma labor. Desde el estamento arbitral mantienen que la FIFA es un organismo con muchas federaciones y se ha intentado que la mayor parte acuda a esa cita y que la presencia en la sala VOR es un reconocimiento al esfuerzo realizado con esta controvertida herramienta.

No obstante, esa discusión en España trasciende a la labor desempeñada desde las Rozas. El trabajo de los colegiados ha sido muy controvertido esta temporada, especialmente desde el duro comunicado del Real Madrid en el que cuestionó la integridad del colectivo. Comunicado no secundado por otros equipos, pero que muchos de ellos, a posteriori, han presentado quejas individuales desde el mismo canal cuando ciertas decisiones les han perjudicado, como ha sucedido con Alavés, Real Sociedad o Espanyol, entre otros.

Puede que esa polémica, con el caso Negreira aún en el imaginario desde que estallara en febrero de 2023, haya traspasado al órgano regidor del fútbol mundial que cuenta, curiosamente, con dos italianos al frente del arbitraje, Pierluigi Collina, como presidente de la Comisión de Árbitros, y Massimo Busacca, director de la Subdivisión de Arbitraje. Aunque en esta vuelta de cuartos de la Champions haya habido un italiano y un español, Sánchez Martínez, en el campo, en los duelos Borussia Dortmund-Barcelona y Aston Villa-PSG, respectivamente. Sin embargo, para el Mundial de clubes, habrá 11 trencillas europeos, aunque sin españoles.

No se cuestiona el arbitraje de los colegiados españoles en el ámbito de las competiciones de clubes organizadas por la UEFA. Hay cuatro que han representado a España, tanto en la Champions como en la Europa League o la Conference League, y sus actuaciones no han suscitado los recelos que han alcanzado en las competiciones domésticas.

Tiempo efectivo

Y es que hay datos que no dejan en buen lugar el desarrollo de los encuentros por parte de los trencillas españoles. En lo que respecta al tiempo efectivo, en la Champions, por ejemplo, es la competición en la que más se permite jugar sin interrupciones, con casi 60 minutos según un informe reciente de Opta. Sin embargo, de las cinco grandes ligas, la española es la que más parones registra, lo que dificulta el desarrollo del juego. Así, Inglaterra lidera la clasificación, con 58.15 minutos; Francia es segunda, con 57.33, y Alemania, tercera, con 57.19. España se sitúa por detrás de los 55.29 de Italia, con sus 55.06, aunque ha aumentado en 90 segundos en un año.

Respecto a las tarjetas, sin embargo, la Liga no destaca especialmente. El Chelsea, equipo de la Premier, es el club que lidera la estadística con 89 amonestaciones. A los londinenses les sigue de cerca Las Palmas, con 88, y luego estarían el Augsburgo, con 77, y el Montpellier, con 74. Eso sí, el equipo inglés suma una jornada más que la Liga, por ejemplo, y tres que la competición alemana o la francesa.

Más allá de las explicaciones que se puedan buscar respecto a la labor de los árbitros españoles, el CTA cree que "no es bueno" no disponer de ningún colegiado de campo en una cita tan importante como el Mundial de Clubes y que, pese a ser una cita de menor importancia que una de selecciones, todos los países quieren estar representados en un torneo que se disputará en Estados Unidos desde el 15 de junio al 13 de julio.

El Atlético supera los sustos y la pereza para doblegar al colista

El Atlético supera los sustos y la pereza para doblegar al colista

Hay partidos que dan pereza. Porque es víspera de Semana Santa, porque eres un equipo top y juegas cada siete días y porque te enfrentas a un rival que no ha ganado en cuatro de los últimos cinco duelos y con el que no has perdido en 16 años. Y esos partidos pueden ser tan aburridos como peligrosos. El Atlético mezcló puntos de presión alta para intentar resolver pronto con desconexiones que pudieron costarle caras. Pero las piezas de uno y otro en el tablero son muy diferentes y si un equipo ladra, el otro muerde. Y los ladridos asustan, aunque sean del colista, pero sólo eso. [Narración y estadísticas (4-2)]

Fue sufrir el Atlético el primer arañazo y en un suspiro metió dos mordiscos. Ambos con la firma de Giuliano. Si el Cholito inventó un penalti metiendo el pie para provocar el pisotón de Javi Sánchez, luego persiguió una picadita de Barrios para recortar y meter él a la escuadra. Quizás Ferreira pudo hacer algo más. Antes de eso había un empate a goles de penalti. Sylla castigó la imprudencia de Lenglet y Julián aprovechó la picardía de su compatriota.

Tras esos cinco minutos de locura y VAR, Díaz de Mera no fue capaz de pitar los penaltis sin la ayuda del videoarbitraje, el duelo se inclinó tímidamente hacia los intereses del Atlético. Volvió a adormilarse el conjunto colchonero salvo cuando intervenía el Cholito, pura adrenalina en cada toque. A veces, incluso, pecó de exceso de precipitación. Decía el Cholo que entrenar mucho aburre, haciendo referencia al descanso intersemanal de los rojiblancos, y quizás se notara en la primera parte.

Por suerte o por torpeza

Lo que pasa es que este Valladolid es un equipo muerto, enfrentado y sin energía para la rebelión. Salvo que te encuentres una granada en la mano y te la dé tu rival en forma de balones parados. Hay castillos complicados de conquistar y el de Atlético era una quimera, aunque hubo susto por suerte o por torpeza. En este caso de Lenglet.

El Atlético quiso resolver tras la salida de los vestuarios para evitar precisamente eso: sustos. Uno por noche es suficiente. Jugando rápido y con combinaciones precisas hicieron dos ocasiones en tres minutos. No encontraron el gol por centímetros, pero luego el juego se atascó y casi medio estadio miró al Cholo para que moviera el árbol. No le dio tiempo y se encontró con el 2-2 casi sin querer. Otro susto. Un nuevo error de Lenglet terminó con una falta al borde del área que transformó Javi Sánchez con algo de fortuna porque el cuero rebotó en la barrera y engañó a Oblak.

Artillería

Luego llegó el triple cambio con la artillería. Sorloth sustituyó a Griezmann y en su primer remate casi la clava al ángulo. Se fue por milímetros. Con ellos comenzó el asedio y llegaron los goles. El primero fue un error de la zaga blanquivioleta, otro. Penalti tonto que Julián volvió a anotar. El siguiente ya fue de madurez de partido.

Jugada magistral de Riquelme, disparo del delantero argentino y llegada de segunda línea del noruego, que no perdonó. Poco quedó ya de duelo porque el Atlético quiso terminar rondando el area de Ferreira consciente de que un paso atrás podía traer otro susto. No hubo. El Barça sigue a siete y el Madrid, a tres puntos. La Liga está casi imposible... casi.

Los pecados de Luis Pérez y la penitencia de Pucela y su "Mululu, vete ya"

Los pecados de Luis Pérez y la penitencia de Pucela y su “Mululu, vete ya”

"Mululu vete ya, Mululu vete ya". Esos son los cánticos que Luis Pérez (Utrera, 1995) recibe recientemente de su propia afición en los partidos el Valladolid disputa en su estadio. El desencuentro entre el jugador con la grada de Pucela es tan grande que los seguidores blanquivioletas, especialmente los del Fondo Norte (el sector de animación del club), han decidido utilizar la palabra que en Utrera se refiere a los que se consideran "tontos o idiotas" para descalificar al que fuera el tercer capitán del equipo.

Ya no lo es después del desagradable incidente que el defensa protagonizó con Juanmi Latasa en el banquillo durante el encuentro ante el Getafe. El club le abrió un expediente sancionador del que se desconocen aún las consecuencias, salvo la retirada de la capitanía, puesto que el dorsal número 2 del Valladolid ha entrenado con normalidad con sus compañeros. "¿Si Luis Pérez va entrar en la convocatoria? No lo sé", dijo su entrenador el sábado sobre un partido en el que los pucelanos visitan el Metropolitano, un campo aciago para ellos.

PFC, que le gusta decir a Luis Pérez en sus redes sociales: Partido Fuera de Casa. Aunque en el caso del futbolista, éste se refiere con esas siglas a los que juegan en Pucela y lo hace como crítica a su propia afición por el trato que recibe en su estadio. De hecho, fue él el primero en utilizar el término mululu y lo hizo contra los aficionados que le criticaban. Apelativo que, tras los incidentes que este deportista ha protagonizado tanto con la grada como con sus propios compañeros, se le ha vuelto en contra.

El historial de desencuentros comienza en 2023, con el Valladolid en Segunda División. En un partido ante el Cartagena, cuando el equipo había comenzado mal su andadura en la segunda categoría profesional, el futbolista se encaró con un aficionado que le criticó y ambos terminaron insultándose, con el defensa teniendo que ser retirado por sus compañeros al vestuario. Esa misma temporada, en otro duelo ante el Eibar, los aficionados acusaron al jugador de burlarse de ellos después de que, tras remontar un resultado ante el equipo vasco, el defensa se bajara los pantalones, supuestamente para acomodarlos, poniendo el culo en pompa hacia la grada.

Posteriormente, con el equipo peleando por los playoffs, las discrepancias con la afición alcanzaban también al cuerpo técnico y especialmente a su entrenador, Paulo Pezzolano, que en la celebración del ascenso cantaría el famoso "Pezzolano, vete ya". En el duelo ante el Huesca, que los pucelanos terminaron ganando defendiendo de manera agónica, Luis Pérez, en lugar de celebrar con sus compañeros, se dirigió a los guardias de seguridad para señalarse a unos aficionados que, supuestamente, le habían insultado durante el encuentro

El ascenso suavizó la relación entre Pérez y la afición, pero los malos resultados de esta temporada han vuelto a encender los ánimos que estallaron con las declaraciones del futbolista tras la derrota ante el Rayo. "Recibo insultos de mi propia afición, cuando lo único que quiero es lo mismo que ellos: salvarme y trabajar como el que más. Voy a seguir haciéndolo, pero obviamente no es agradable cuando el fondo de animación va en contra de su propio jugador", expuso.

Mala imagen

La situación se enquistó tanto que el entrenador Álvaro Rubio ha decidido no alinearlo en los partidos de casa como titular desde el duelo ante el Sevilla, en el que fue pitado en cada balón que tocaba, como respuesta a sus quejas en Vallecas. Ni un minuto ha jugado ante el Celta y Getafe. Esta semana trascendió su enfrentamiento con Latasa en el banquillo.

Tras cuatro derrotas consecutivas y a 14 puntos de la salvación, la confrontación de Luis Pérez y la afición debería ser el menor de los problemas del Valladolid. En el fondo, es la evidencia de una desafección que existe entre la propiedad y una grada que ha tomado como villano al defensa. Además, el equipo visita hoy al Metropolitano y juega ante el Atlético, al que no ha ganado en los últimos 15 años. Precisamente ante los blanquivioletas, pero en Pucela, celebraron los rojiblancos su último título liguero en el año de la pandemia.

Vitoria, campus de guerra

Vitoria, campus de guerra

Honrado, presionado y agotador triunfo del Madrid ante un Alavés, que para meter un gol, la portería debería ensancharse hasta los quince metros. El equipo blanco flotó como un corcho, que lo manejaba un Camavinga celestial, impresionante. Quizá en el mejor partido que ha jugado en el Real Madrid desde que llegó. Encima fue el héroe del único tanto del partido.

Ya me entra la risa cuando un prevaricador "negreiro" como Soto Grado ensuciaba la honestidad, la justicia y el fútbol. Dejaba maniobrar a sus anchas patadas constantes de un Alavés super- leñador, como corresponde al estilo de su entrenador argentino Coudet, exageradamente y degradante "canchero", como ellos se manifiestan.

A la cincuentena de faltas, ya dejé de contarlas. Más menos sólo el 25% las pitó a favor de su "enemigo" Real Madrid. Ademas de patética, la corrupción de los árbitros ya huele mal. Infantino, lo sabe, cuidado.

Cansado de recibir patadas, Mbappé perdió los nervios y se auto expulsó ante el jugador que le había molido a palos. La expulsión metió el partido en un engorroso encharcamiento de barro, violencia y falta de ideas y juego. El Madrid salió a flote, porque otro "vengador" se cargó a Vinicius y se igualaron las fuerzas.

En fin, que el Madrid salió con vida de ese campus de guerra que fue Vitoria, incluso con minas, planeado por un sospechoso Coudet, que huele definitivamente a equipo de Segunda. Tiene la opinión ridícula de que si se gana al Madrid la salvación estaba ganada.

Me indigna mucho una Primera División de veinte equipos, de los que sobran, al menos, diez. Cuánto echo de menos aquellas Ligas con sólo 16, que mejoraban el nivel técnico de un campeonato espantoso de Tebas.

Mbappé podrá jugar la Copa, Soto Grado califica su entrada de "fuerza excesiva" y su sanción será de uno a tres partidos

Mbappé podrá jugar la Copa, Soto Grado califica su entrada de “fuerza excesiva” y su sanción será de uno a tres partidos

Kylian Mbappé podrá disputar la final de Copa ante el FC Barcelona el próximo 26 de abril después de que el árbitro Soto Grado calificara de "fuerza excesiva" su dura entrada sobre el mediocentro del Alavés Antonio Blanco en el acta del encuentro y no hablara de agresión.

"Mbappé Lottin, Kylian fue expulsado por el siguiente motivo: Por entrar con el pie en forma de plancha a la altura de la espinilla de un contrario, en la disputa del balón, usando fuerza excesiva", escribe el colegiado. Esa inclusión de la expresión "fuerza excesiva" y también "en la disputa del balón", serán claves a la hora de sancionar al francés.

El Código Disciplinario de la Real Federación Española recoge, en su artículo 130, la sanción por la entrada que realizó el delantero francés del Real Madrid: "Producirse de manera violenta con ocasión del juego o como consecuencia directa de algún lance del mismo, siempre que la acción origine riesgo, pero no se produzcan consecuencias dañosas o lesivas, se sancionará con suspensión de uno a tres partidos o por tiempo de hasta un mes".

Pese a la dureza de la acción, ocurrida en el minuto 38 de partido, Antonio Blanco pudo seguir disputando el encuentro con lo que, sumado a la propia consideración de Soto Grado, es más que probable que la sanción a Mbappé no supere los tres encuentros.

Y es que, si un jugador es condenado a un máximo tres duelos, deberá cumplir esa sanción en la misma competición en la que se produjo la acción por la que fue penado. Mientras que si fueran cuatro encuentros o más derivados de una conducta violenta, el futbolista tendría que hacerlo en todos las torneos nacionales según indique el Comité de Competición.

La acción del francés por la que se ha disculpado tanto ante sus compañeros como ante el propio Antonio Blanco no se considera una conducta violenta del juego, que le supondría una sanción de cuatro a 12 partidos. Esas conductas están recogidas en los artículos 102 y 103 del Código Disciplinario de la RFEF.

Al Real Madrid le quedan sólo dos partidos (sin contar con la vuelta de Champions), ambos de liga, antes del clásico copero, el duelo en casa ante el Athletic y el del Getafe en el Coliseum. En ellos sería en los que cumpliría el galo la sanción impuesta o, si fuera uno más, también ante el Celta en casa, pero quedaría excluida la final de La Cartuja.

Respiran aliviados en el Real Madrid ya que el francés se encontraba en gran forma. Había anotado cinco goles en los últimos cinco duelos ligueros de los blancos y parecía la única pieza afinada del ataque merengue.

Igualdad de fuerzas

Otro alivio es el poder seguir apretando al FC Barcelona en Liga después de conseguir sacar el duelo ante el Alavés con victoria tras el tanto de Camavinga. Los azulgrana habían hecho los deberes el sábado ante el Leganés en Butarque y el Madrid cumplió tras jugar más de media hora con uno menos.

Y es que el duelo se igualó en fuerzas en el minuto 70 después de que Soto Grado expulsara a Manu Sánchez por una entrada muy parecida a la del francés sobre Vinicius. La redacción del acta es similar a la de Mbappé y solo cambia espinilla por gemelo.

Mbappé pierde los papeles y el Madrid se aferra a la Liga con una victoria en Mendizorroza

Mbappé pierde los papeles y el Madrid se aferra a la Liga con una victoria en Mendizorroza

La mente es un misterio. La de una estrella del fútbol, sometido a las mil y una presiones, un misterio insondable. Es inútil, pues, preguntarse qué pasó por la cabeza de Mbappé para realizar una entrada como la que hizo sobre Antonio Blanco en el centro del campo. Brutal. Ni siquiera el francés tiene la respuesta, porque no podía achacarse a la derrota ni a la impotencia, ya que en ese momento ganaba el Madrid en Mendizorroza. Simplemente, pasó. Corresponde a Mbappé la penitencia; al Madrid, la reprimenda, y al Comité de Competición, la sanción.

Lo que si es posible es preguntarse por las consecuencias. Por fortuna para el francés, no las sufrió el Madrid en el marcador ante un Alavés tan intenso como romo, y que, además, perdió por lo mismo a Manu Sánchez en el tramo final. El castigo a Mbappé, en cambio, si será una merma en una Liga cuesta abajo para el Barcelona. El gran interrogante es si le privará de la final de Copa. Inicialmente no, al referirse Soto Grado en el acta a una "fuerza excesiva", no a una agresión. Las agresiones pueden ser castigadas con cuatro partidos o más y afectar a ambas competiciones, no sólo a la Liga. El hecho de que Antonio Blanco continuara en el campo juega, asimismo, a su favor.

Primera roja en seis años

El francés no había visto una roja directa desde septiembre de 2018, con el PSG. Hace más de seis años. No estamos ante un futbolista problemático ni siquiera en las protestas, como ocurre con Vinicius. Mbappé suele huir de lo tóxico, de las situaciones conflictivas en el terreno de juego. En Mendizorroza, cuando observó cómo Soto Grado, advertido por el VAR, iba a ver la jugada al monitor tras haber sacado la tarjeta amarilla, ya inició los pasos para irse del campo. Lucas Vázquez hizo su papel como capitán, mientras en el banquillo Davide Ancelotti hacia un gesto claro al ver la acción en un dispositivo. Inapelable. Su padre, sancionado, lo presenció desde el palco, mientras escondía su cigarrillo electrónico.

Era el minuto 38 del partido, con una hora prácticamente por delante. El Madrid se acababa de adelantar, gracias a un disparo de Camavinga, y se disponía a administrar esfuerzos, con el Arsenal en la cabeza de todos. La inferioridad numérica lo complicaba frente a un rival intenso desde el principio, con presión alta y posesión, pero poca claridad para asaltar el área. Apenas unas manos fáciles había tenido que poner Courtois en el primer tiempo. Tras el descanso, el Madrid necesitaría más de su portero, con un rival volcado sobre su área.

Ancelotti estaba ante el dilema de reservar titulares para el sueño de la remontada, el miércoles, o exprimir al equipo para asegurar que la victoria del Barcelona en Leganés no acabara por generar una distancia casi insalvable cuando restan siete jornadas de Liga. Intentó hacer las dos cosas, al dejar a Vinicius y Bellingham en el banco, pero mantener en el once a Rüdiger o Valverde, pese a estar entre los más cargados de partidos. El inglés y el brasileño entraron pasada la hora de juego, en una situación más comprometida.

Güler, error y pase

Güler tuvo sus minutos como titular. En el mejor de los desmarques, falló ante el portero y recibió un impacto de Owono por la inercia del movimiento. Más acertado estuvo en la pared con Camavinga que habilitó al francés para un disparo colocadísimo a la red. Un gol redentor tras la roja que vio en Londres y que le impedirá jugar la vuelta. En Mendizorroza fue de lo mejor, el sostén de los suyos.

La salida de Vini fue providencial, porque en una de sus primeras carreras al espacio fue cazado por Manu Sánchez. Como Mbappé, el jugador del Alavés impactó en la pantorrilla del brasileño, pero con menos violencia. Se marchó entre maldiciones, porque sabía lo que suponía. El conjunto del Chacho Coudet perdía la ventaja numérica sin haber podido igualar el choque. Lo cierto es que sin haber estado cerca.

A las dos expulsiones les acompañaron un saco de tarjetas amarillas en un partido con más tensiones de las esperadas, dado lo ajustado del marcador y la situación de necesidad de ambos equipos, por el título y por la permanencia. El Alavés hubo de correr riesgos, lo que abrió los espacios para Vini y Bellingham, cerca del gol en un 'tuya-mía' de patio de colegio. El partido pedía otra cosa. Mbappé, mientras, continuaba con su debate interno. Podrá jugar la final de Copa y el clásico de Montjuïc, pero la oportunidad de redimirse entre los suyos por semejante mancha llega antes: Arsenal.

El Barça supera con suerte y apuros la encerrona de Butarque

El Barça supera con suerte y apuros la encerrona de Butarque

Actualizado Sábado, 12 abril 2025 - 23:07

Al Barça le tocó hacer un ejercicio de supervivencia extrema en Butarque. Ante un Leganés ordenado en defensa y capaz de ponerle el miedo en el cuerpo buscándole las costuras en ataque, acabó por llevarse un triunfo por la mínima, con gol en propia puerta de Jorge Sáenz, que le permite afianzarse un poco más en la cabeza de la clasificación. [Narración y estadísticas (0-1)]

Lo peor para los intereses barcelonistas, en este caso, fue la lesión muscular de un Alejandro Balde que sería perfectamente suplido por un Gerard Martín que ha ido de menos a más a lo largo de lo que llevamos de curso y que se ha ganado sobradamente y con creces que no haya runrún alguno ya entre los aficionados azulgrana cuando le toca estar sobre el terreno de juego.

El Leganés mantuvo perfectamente bajo control al Barça en el primer tiempo. A pesar de que el conjunto de Hansi Flick saltó al césped dispuesto a apretarle las tuercas a su rival, apenas encontró acciones peligrosas pese a sus múltiples llegadas. La más clara, un disparo de Koundé, envenenado tras tocar levemente en Sergio González, que Dmitrovic pudo enviar a córner en un alarde de reflejos.

Los locales, mientras, fueron capaces de combinar orden defensivo con oportunas acciones de ataque. En la primera de ellas, antes de que se cumplieran los primeros 15 minutos de juego, Szczesny también tuvo que emplearse a fondo para evitar que Altimira, tras una fulgurante llegada de Raba a la línea de fondo, enviara el balón al fondo de la red.

Poco a poco, el orden defensivo del Leganés fue ahogando las opciones de un Barça que veía como una y otra vez los locales prácticamente flotaban a Araujo para que construyera él el juego. Algo que, desde luego, no se cuenta entre sus muchas virtudes.

Los azulgrana, además, se llevaron el jarro de agua helada de ver cómo Balde debía dejar el terreno de juego antes de tiempo por lesión. Justo, cuando empiezan a acumularse las grandes citas Europeas y con la final de la Copa del Rey frente al Real Madrid a sólo un par de semanas de distancia.

El conjunto de Borja Jiménez, además, cerraría el primer acto poniéndole el miedo en el cuerpo a su rival. Primero, con un disparo de Raba que se perdió por encima del larguero. Después, con una caía de Diomandé en el área en la que Hernández Maeso entendió que buscó engañarlo (así se lo hizo saber, de hecho, a continuación) y una acción colectiva sobre la bocina que obligó a Raphinha a fajarse también en tareas defensivas.

Flick, visto lo sucedido en los primeros 45 minutos, optó por recuperar para la causa a un Frenkie de Jong reservado de inicio. Pero no fue el holandés el factor decisivo de que los azulgrana rompieran al fin su gafe ante la portería pepinera. Una buena recuperación de Gerard Martín le permitió a Raphinha ponerle un centro envenenado a Lewandowski que Jorge Sáenz, en su intento por enviar el esférico a córner, acabó por introducirlo finalmente en su propia portería.

Polémica

Al 0-1 estuvo a punto de seguirle el 0-2 antes del primer cuarto de hora del segundo tiempo, tras una buena acción de Fermín en el área rival que el joven centrocampista envió fuera por poco. Los locales, poco después, pedirían penalti por un contacto en el codo de Íñigo Martínez y otro casi a continuación en el brazo de Gerard Martín que ni el colegiado ni el VAR consideraron punibles.

Los locales, lejos de bajar los brazos, lograron incluso enviar el balón al fondo de las mallas por medio de Raba, si bien su tanto sería invalidado finalmente por fuera de juego. Tendría otra buena opción Diego, a centro de Juan Cruz. Su remate, no obstante, no encontró el camino de la portería. El Barça, mientras, no acababa de encontrar tampoco la manera de dejar el duelo definitivamente visto para sentencia. Un hecho que le obligó a vivir una recta final del duelo en el alambre, pero que acabó sin que el marcador volviera finalmente a moverse, gracias también a un balón rebañado in extremis a Munir cuando el delantero corría en solitario más que dispuesto a materializar la tan manida ley del ex.