El fútbol, al límite por las lesiones: 22.596 en cinco años en las grandes ligas y 3.450 millones de impacto económico

El fútbol, al límite por las lesiones: 22.596 en cinco años en las grandes ligas y 3.450 millones de impacto económico

Es curioso lo que sucede en el fútbol europeo desde hace varios años. Los salarios de los jugadores, el coste de los fichajes, las entradas a los estadios o los derechos de televisión son más altos y caros que nunca. La burbuja se ha inflado hasta casi reventar y nadie parece tener ganas de detenerla, con un Mundial de 48 selecciones, una Champions de 36 equipos o un SuperMundial de clubes como ejemplos de esa evolución. Pero en paralelo, hay una realidad silenciosa que lo condiciona todo, a los torneos, a los clubes y a los futbolistas: las lesiones.

En las últimas cinco temporadas, las grandes ligas de Europa, que son la Liga española, la Premier inglesa, la Bundesliga alemana, la Serie A italiana y la Ligue 1 francesa, han registrado 22.596 lesiones en total, con un impacto económico para los clubes que alcanza los 3.450 millones. Es decir, parte de lo que se gana por el crecimiento de los precios y el aumento de los partidos y torneos, se va por la enfermería.

Así se entiende tras la publicación del informe anual sobre el Índice Europeo de Lesiones en las principales ligas elaborado por Howden Iberia, uno principales de los brókers de seguros de Europa. Las grandes competiciones del viejo continente se enfrentan a una epidemia que, como la burbuja económica, nadie parece dispuesto a detener.

«Hoy teníamos nueve bajas, creo, entre lesionados y sancionados. Nos está pasando a nosotros y también a otros clubes en Europa. Tienes que convivir con ello, pero hay que ponerle contexto al momento en el que estamos», admitía Xabi Alonso en la rueda de prensa después del partido ante el Sevilla.

El Madrid sufre ahora mismos las bajas de larga duración de Militao, Carvajal y Alexander-Arnold, Alaba sigue en la enfermería y Fede Valverde se perdió el último partido por molestias. El Barça tiene a Gavi, Christensen, Olmo y Pedri de baja y el Atlético de Madrid a Lenglet, Giménez, Baena y Nico González. Y no son los únicos.

Sea el equipo que sea, todos caminan en Liga con el lastre de los problemas físicos de sus futbolistas. Algo que sucede también en el resto de ligas y que tiene su influencia económica más allá del balón. El estudio de Howden calcula el coste de cada lesión en base al salario diario del jugador y los días que está de baja, y de ahí salen los millones perdidos.

Lesionado cada 637 minutos

Según el análisis de los últimos cinco años, un jugador de la Liga se lesiona de media cada 637 minutos, es decir, cada siete partidos. Si un club disputa tres encuentros por semana, en poco más de 15 días le tocaría pasar por la enfermería. Los delanteros son los que sufren molestias de forma más frecuente, cada 534 minutos, por los 622 de los centrocampistas y los 699 de los defensas, aunque hay casos excepcionales como el del Madrid, cuyos delanteros no parecen tener problemas y sus defensores han sufrido diversos percances a lo largo del curso. Carvajal, Trent, Militao y Alaba están ahora de baja y Rüdiger, Huijsen y Mendy han tenido que parar en algún momento de los últimos meses.

168 millones de impacto en el Madrid

El acumulado de las lesiones en el conjunto blanco ha tenido un impacto económico de 168 millones de euros en el último lustro, por los 122 del Barça y los 60 del Atlético de Madrid, condicionado todo al sueldo de cada futbolista. El promedio de la Liga es de 834 lesiones por temporada y de 19 días de baja por cada lesión de un jugador.

«El informe de este año subraya las exigencias físicas cada vez mayores a las que se ven sometidos los jugadores de élite. Hemos observado una evolución en el número de lesiones y los costes asociados, lo que se hace eco de los debates actuales sobre la mejora de la protección de los jugadores dentro del juego», comenta el experto James Burrows, director deportivo de Howden.

«Hay que aceptarlo. El riesgo de las lesiones forma parte del fútbol», afirmó Luis Enrique, entrenador del PSG, hace unos días. «Si piensas en no lesionarte, no puedes ser futbolista profesional», añadió.

4.456 lesiones en una temporada

Las 4.456 lesiones de la temporada2024-2025 en las cinco grandes ligas es el dato más alto de la serie desde histórica desde 2021, curso condicionado por el Covid-19, porque las ausencias por el virus también se cuentan como lesión en el informe. En resumen, la evolución es alcista en toda Europa. 4.310 en la 2022-2023, 4.429 en la 2023-2024 y 4.456 el último curso.

El calendario es la primera causa que aterriza en la reflexión. Equipos como Madrid, Barça o Atlético superan con facilidad los 60 partidos cada año, lo que unido a los cuatro parones anuales por los partidos de las selecciones elevan la cifra para los jugadores internacionales a más de 70. La acumulación de minutos y viajes multiplica el riesgo de lesión tanto en jóvenes como en veteranos. Nadie se salva.

Según el estudio de Howden, los jugadores de menos de 21 años se lesionan de media cada 185 minutos, es decir, cada dos partidos. Si la edad se aumenta al rango entre los 21 y los 25 años, las lesiones llegan, de media, cada 569 minutos. Y el promedio sigue subiendo si elevamos la edad a casi 30 años. Una estadística que se observa también en la realidad, donde hemos visto lesiones en jóvenes como Lamine Yamal, Gavi, Nico Williams, Camavinga o Musiala, entre otros, y veteranos que aguantan el ritmo de la temporada con menos parones.

El fútbol sigue, y las lesiones también, camino de una temporada que terminará con el Mundial.

La eterna rabieta del peor Vinicius: con Alonso, con la grada y con el Madrid por una cifra que no llega

La eterna rabieta del peor Vinicius: con Alonso, con la grada y con el Madrid por una cifra que no llega

En dos meses, Vinicius Júnior ha protagonizado dos enfados totalmente opuestos, pero que resumen el clima de tensión en el que vive el brasileño desde que dejó de estar conectado con el balón. Se enfureció en mitad del campo cuando Xabi Alonso le retiró del clásico contra el Barça, el pasado 26 de octubre, mientras la afición observaba sin pronunciarse y la dirección del club fruncía el ceño ante la decisión del vasco. "Me voy del club", gritó en repetidas ocasiones delante del entrenador.

El sábado, sin embargo, abucheado por el Bernabéu al abandonar el duelo contra el Sevilla, se fue cabizbajo, sin gestos ni palabras, y terminó abrazado a Alonso en el área técnica mientras el ruido de los pitos opacaba la megafonía. Unos minutos más tarde, publicó una foto acompañada de tres puntos suspensivos y cambió su foto de perfil en redes sociales. Quitó la del Madrid y puso una con Brasil.

La diferencia en la forma de los enfados es curiosa. Del desplante a Alonso a la cercanía con él. De la indiferencia de la grada a los silbidos. Del apoyo del club a un momento, ahora, en el que la dirección madridista no entiende su reacción a los pitos y suscribe la soberanía del Bernabéu. El público, que ha tardado en tomarla con el equipo durante esta crisis de resultados, estalló contra Vinicius y contra sus compañeros durante gran parte del partido ante el Sevilla, provocando los mayores abucheos al equipo en toda la temporada.

Y Vinicius, cambiado por Alonso en el tramo final, se llevó la mayor parte de la culpa. El brasileño fue de más a menos en el duelo. Empezó activo, recibiendo muchas veces de espaldas, encarando a su par y llegando al área rival, pero no estuvo acertado en los últimos metros. Aún así, si Mbappé hubiera definido como acostumbra en un par de ocasiones, Vinicius se hubiera ido con varias asistencias. El final, sin embargo, le pilló en el foco. Desapareció del encuentro, tanto en ataque como en defensa, y el público pagó en ese momento los malos meses del brasileño.

Vinicius no marca desde el 4 de octubre, 17 citas seguidas en blanco, y lleva sólo cinco goles este curso, todos en Liga. En Champions ni siquiera se ha estrenado. Si Mbappé ha terminado el 2025 con 59 goles, el brasileño se ha quedado como segundo máximo goleador del equipo, pero con 13. Una cifra extraordinariamente baja que preocupa también en los despachos de Valdebebas.

El delantero marcó 17 tantos en la Liga 21-22, 10 en la 22-23 y 15 el curso pasado. Cifras a las que sumó 11, 10, 6 y 10 asistencias. En esta edición del campeonato liguero acumula cinco, pero sólo una en los últimos tres meses.

Vive, y así lo resumen las estadísticas, su peor momento como jugador del Madrid desde los primeros meses de 2021, justo antes de la llegada de Ancelotti. El aterrizaje del italiano en Chamartín cambió al brasileño, con él explotó todas sus cualidades y terminó marcando en dos finales de Champions y ascendiendo al podio del Balón de Oro. Pero ya nada es igual.

Con Alonso ha vivido una montaña rusa. Se enfrentó a él cuando el vasco decidió rotarle en el comienzo de la temporada, explotó (a nivel emocional y no deportivo) en el clásico y ha sido indiscutible para el técnico desde la famosa conjura de Atenas, cuando Xabi y los futbolistas hablaron y pusieron sobre la mesa todos sus problemas. A partir de ahí, el brasileño ha sido indiscutible, coincidiendo esa confianza de Alonso en la peor versión del atacante en todos estos meses. Errático y con poco esfuerzo en la presión, como sus compañeros, ha ido acumulando rabia a la grada hasta que el público explotó ante el Sevilla.

Renovación

El mal momento deportivo, además, coincide también con el parón en las negociaciones por su renovación, algo que no está ayudando a llegar a un acuerdo. El Madrid cree que podrá conseguir un pacto pronto, pero el entorno de Vinicius se mantiene en cifras económicas que ahora mismo no compensan lo deportivo. Su contrato termina en julio de 2027, en apenas año y medio, y ambas partes entran ahora en meses clave de las conversaciones.

El delantero renovó su contrato en 2022 y contando los diferentes bonus que cumplió, incluida la conquista de la Champions, se situó en más de 15 millones netos al año. El Madrid le ofreció cerca de 20 para renovar el contrato actual, pero los agentes del brasileño han pedido una cifra cercana a los 30, algo que el conjunto blanco no planea igualar. Y menos con su nivel actual.

El gran reproche de Marcelino: "Cuanto más veo la jugada de Rafa, más veo penalti"

El gran reproche de Marcelino: “Cuanto más veo la jugada de Rafa, más veo penalti”

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Marcelino García Toral acabó el partido muy molesto por una acción en la que, en su opinión, Alberola Rojas no estuvo del todo acertado: un choque entre Joan García y Rafa Marín que, desde su punto de vista, era merecedor de pena máxima.

«Viéndolo, para mí es penalti. Cuanto más veo la jugada de Rafa, más claro tengo que es penalti», se quejó el técnico del Villarreal en declaraciones a DAZN nada más acabar el partido. «No sé qué diferencia hay con el penalti que nos han pitado a nosotros. Joan se levanta para impedir que un jugador nuestro vaya a por el balón», abundó Marcelino, que a regañadientes acabó por admitir que la expulsión de Renato Veiga sí podía estar justificada.

«Cometimos un error evitable en la expulsión, que está claro que condiciona mucho. Le decía al árbitro que era mejor que mostrara amarilla y que el VAR ya daría roja si lo consideraba oportuno, porque creo que al revés no se puede... Pero, viendo ahora esa cámara, igual sí es roja...», explicó el entrenador del Villarreal. «El tobillo no se dobla, no hay torsión... Si luego entra el VAR, pues vale. Si el árbitro vio gravedad... Pero con el bonito espectáculo que estábamos viendo, para dejar a un equipo con diez... Después hablé con el árbitro y me dijo que lo había visto muy claro. Y si él lo ve claro...», insistió el técnico, cuyas opiniones, en este caso, se vieron muy secundadas por Dani Parejo.

«En el campo ha sido una acción rápida. No sé si lo puede expulsar o no... Igual con una amarilla hubiera estado bien, y si es roja, que le ayude el VAR. Si le saca roja directamente, es difícil que entren. El árbitro ha visto una cosa, yo habría pitado otra. A veces se equivocan, otras aciertan, pero no hay que olvidar que son personas y también que podemos jugar gracias a ellos», señaló también en DAZN el futbolista de un Villarreal muy elogiado por Hansi Flick.

Esperanza con Koundé

«Por supuesto, me marcho muy contento de aquí. Sabíamos que tienen un equipo fantástico, con mucha velocidad en ataque, y estoy muy feliz de lograr los tres puntos», aseguró el técnico barcelonista, quien quiso lanzar un mensaje esperanzador sobre la posible lesión de Koundé.

«Creo que está bien. Llevaba unos días con algunos problemas, ha estado enfermo y creo que no es para tanto, pero era mejor darle reposo», explicó el entrenador del Barça, quien quiso destacar el gran partido de Joan García bajo palos y recalcó también que no perdió la fe en los suyos ni siquiera cuando los resultados no les acompañaban.

«La mentalidad y la calidad son buenas. Para mí, lo más importante son los entrenamientos. Cuando los veo con intensidad, con calidad, siempre activos... siempre dan el 100 %, y eso para mí es lo más importante. Hubo unas semanas en las que no jugábamos tan bien, pero viendo cómo trabajaban en los entrenamientos sabía que volveríamos a hacerlo. Quiero tener un recuerdo para Andreas, que se lesionó ayer, y le deseamos lo mejor», apuntó Flick, que también quiso acordarse del danés Christensen, quien estará de baja por tiempo indefinido a causa de una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y seguirá un tratamiento conservador para su recuperación.

El Barcelona vence al Villarreal y despide el año como líder

El Barcelona vence al Villarreal y despide el año como líder

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El Barcelona asaltó este domingo el Estadio de la Cerámica (0-2) en un partido en el que el Villarreal se quedó en inferioridad numérica en la primera parte por una entrada de Renato Veiga sobre Lamine Yamal. En cuanto a los tantos, Raphinha sería el responsable de abrir la lata del choque desde los once metros en la primera parte, mientras que Lamine pondría el broche al resultado con un punterazo.

Ambos equipos arrancaron con una electricidad pasmosa que supuso un correcalles en el que los dos pudieron acercarse al meta rival para amenazar a su oponente. En este cambio de golpes, fue el Villarreal quien pudo amenazar con seriedad a un Joan García que fue capaz de frenar los arreones amarillos.

Sin embargo, en el mejor momento de los locales, Raphinha fue derribado por Comesaña dentro del área en una jugada que acabó en el punto de penalti y que supuso el cero a uno después de que el propio brasileño transformara la pena máxima.

Pese al tanto, los de Flick fueron a por el segundo y lo habrían conseguido de no ser porque la cruceta le negó el doblete a Raphinha. Al verse vivo después de esta ocasión, el Villarreal volvió a lanzarse al ataque llegando a empatar el partido con un tanto que no subiría al marcador por fuera de juego de Sergi Cardona.

El control de Pedri

Esto dio alas a los locales que, ante un Barcelona huérfano de Pedri en la medular, comenzó a mover el balón de lado a lado, imposibilitando el control de la posesión al conjunto culé. No obstante, los azulgranas encontraron la forma de bloquear al Villarreal e impusieron un monopolio del balón en el que los amarillos tan solo encontraron varias jugadas de peligro para igualar el choque.

Pero lo que realmente determinó el partido fue la expulsión de Renato Veiga al filo del descanso tras una entrada a Lamine Yamal que dejó al internacional dolorido y que supuso que los locales estuvieran en inferioridad numérica prácticamente una hora de juego.

Tras volver de vestuarios, el conjunto catalán siguió con la idea de embotellar al Villarreal en área propia, así como de controlar la posesión para evitar transiciones, lo que supuso un panorama de partido en el que el juego se desarrollaba prácticamente en el área de Luiz Júnior. Si bien es cierto que el atrincheramiento azulgrana en campo rival suponía una presión constante, los de Marcelino no renunciaban a salir a la contra al estar únicamente por uno abajo.

La lucha del Villarreal

Por este motivo, Flick decidió agitar el avispero e introdujo en el campo a dos delanteros letales como Lewandowski y Rashford. Con ambos en el campo, el segundo gol solo tardó un minuto en llegar y, en esta ocasión, sería Lamine Yamal quien perforara la portería amarilla con un disparo con la puntera al que no consiguió llegar el meta amarillo.

Pese al resultado desfavorable, el Villarreal se mostró guerrero y fue capaz de trenzar jugadas que generaron cierto peligro al arquero azulgrana pero que acabaron en agua de borrajas. Esta impotencia, junto con el paso de los minutos significó que el Barcelona fuera arrebatándole toda esperanza a los amarillos de conseguir anotar un gol que les metiera en el partido de cara a los últimos minutos del encuentro.

Así, con un Barcelona jugando al trilero frente a un Villarreal extenuado se llegaría al final del partido clave y así de un 2025 de resurgimiento para ambas escuadras.

El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

Aprendió el Atlético algo de Eindhoven. Un esfuerzo inicial con premio ayuda al desarrollo posterior de los acontecimientos. Si además sumas la contundencia, esa palabra que siempre está en la boca del Cholo, parece que los dramas a domicilio son menos. Triunfaron en Países Bajos e hicieron lo propio en Girona. Koke, Griezmann y Oblak pusieron los highlights y la experiencia del partido y Gallagher se sumó con suerte a la fiesta. [Narración y estadísticas, 0-3]

Lo dicho, los chicos de Simeone salieron a morder al mismo Gazzaniga, que seguía sacando el balón con pisaditas. Un presión alta y agresiva ponía en apuros la defensa de cinco que Míchel había instalado para protegerse de uno de los gigantes ligueros y, de paso, cortar la hemorragia goleadora. El Girona es el equipo más goleado de Primera División con 33 tantos en contra.

El Cholo, que ya intuía las intenciones del técnico madrileño, colocaba a su hijo en paralelo a Llorente e igualaban dibujos en fase defensiva. Pero tácticas aparte, la intensidad no era la misma en ambos bandos. Tras unos minutos rondando el gol, éste lo encontró Koke. O se podría decir que lo inventó. El golpeo del vallecano desde el borde del área fue uno de los goles del campeonato. Se coló por la escuadra.

El tanto retrasó algo las líneas y las intenciones de los rojiblancos y creció el Girona sin llegar a generar verdadero peligro. Sólo amenazó a balón parado y ahí llegó la gran ocasión de cambiar el duelo. Tras una falta que botó Tsygankov, el balón encontró a Witsel sólo en el segundo palo que fusiló a Oblak. El esloveno sacó una mano firme, que pareció llevar seis dedos, como los Zamoras que acumula. El público se llevó las manos a la cabeza. Ahí estaba el empate y otra de las jugadas de la Liga.

Pese a estar el duelo igualado en fuerzas, el marcador favorable a los colchoneros pesaba en los catalanes. Las contras rojiblancas llevaban veneno y una de ellas, además, una pizca de suerte. Gallagher, que había entrado por Nico poco antes, por una lesión en su pierna derecha, disparó desde fuera del área y el balón pegó en Reis, que engañó involuntariamente a Gazzaniga.

La mejoría del Girona en los últimos duelos fue borrada por el Atlético. Los rojiblancos se aprovecharon del toque catalán para matarlos con la velocidad. Mejor tres pases que treinta y mejor robar en campo contrario que recorrer 70 metros con el balón. Esa superioridad le insufló cierto bajón anímico al equipo de Míchel, que no sabía cómo hacer daño a los de Simeone que supieron cómo dormir el juego con balón. De hecho, al comenzar el segundo tiempo por poco estuvo Koke de repetir suerte.

El yin y el yang

Sólo un despiste podía cambiar la suerte del encuentro. Llegó a 15 minutos del final con una ruptura de Álex Moreno al espacio. De nuevo apareció el Oblak más brillante. Pero ese susto y los cambios de Míchel dieon ánimos a los gironís, que jugaron más agresivos y consiguieron embotellar por momentos a los colchoneros, que esperaban cerrar el duelo a la contra.

Contra pronóstico, el partido se fue apagando a medida que el tiempo se iba consumiendo. Parecían ambos púgiles dispuestos a aceptar su destino hasta que apareció Griezmann que quiso reclamar su cuota de protagonismo con un gol de clase. El destino del Atlético, claro, era más positivo porque sigue la estela de la cabeza, pero para el Girona vuelven los problemas y se queda en descenso. La guerra ahí abajo requiere mucho carácter.

El Madrid gana al Sevilla entre silbidos y Mbappé iguala los 59 goles de Cristiano

El Madrid gana al Sevilla entre silbidos y Mbappé iguala los 59 goles de Cristiano

El tópico invitaría a recordar Pesadilla antes de Navidad, pero el sábado, que empezó con pitos, terminó con tres puntos para el Madrid y con Kylian Mbappé igualando los 59 goles en año natural de Cristiano Ronaldo. Los blancos se irán de vacaciones con mucho que reflexionar, con poco fútbol, poca actitud y con Xabi Alonso en mitad de las mismas dudas que antes. Bellingham, de cabeza, y el francés, de penalti, marcaron para superar a un Sevilla que se quedó con uno menos y mereció más suerte.

Dos semanas después, el Madrid volvió en Liga al Bernabéu y repitió la desidia del día del Celta, terminado aquel domingo con un desastroso 0-2 que provocó la reunión de urgencia para tratar el futuro de Alonso. El técnico apostó ante el Sevilla por un 4-2-4 sin ningún rigor táctico. Acumuló talento individual en ataque, pero sus cuatro estrellas apenas se movieron sin balón.

Mbappé, Vinicius, Rodrygo y Bellingham, aunque también Tchouaméni, Güler, Asencio y Fran García, quisieron todos los pases al pie, siempre con un sevillista a su espalda, convirtiendo el ataque estático de su equipo en una figura oxidada.

Por si fuera poco, el Madrid volvió a olvidarse de la famosa presión tras pérdida que el equipo de Xabi sí realizó en el comienzo de la etapa del vasco. No mordió, sólo tanteó, y el Sevilla le perdonó la vida que el Celta puso sobre el precipicio.

En el minuto siete, así de pronto, Chamartín estalló en abucheos hacia su equipo porque los andaluces fallaron dos ocasiones claras que les hubieran dado la ventaja nada más estrenarse el reloj del encuentro. Dos errores de Huijsen provocaron dos llegadas de Isaac Romero y Alexis, poco acertados, y Romero repitió intento unos segundos después al quedarse sólo ante Courtois, pero su vaselina se fue desviada.

Los pitos del público fueron constantes en el inicio de un duelo en el que el Madrid sólo gozó de una ocasión de Fran, tapada bien por Vlachodimos. Después, ataque posicional con muchos errores en los controles y en los pases, varios de ellos inexplicables en jugadores que venían de una racha extraordinaria como Mbappé. Noche extraña, como si hubiera perdido sus superpoderes en el día que debía superar el récord de goles en año natural de Cristiano Ronaldo.

Quizás fue el ansia por mejorar a su ídolo el que desvió la atención del francés, desaparecido en la Castellana. Huijsen y Rüdiger repitieron una salida de balón errática, donde sólo Vinicius, y de espaldas, se ofrecía a recibir para apostarlo todo a un giro exitoso sobre su rival.

Tchouaméni se situó entre centrales y dejó el mediocampo para Bellingham y Güler, intermitentes con balón, más deseosos de correr al espacio que de masticar jugadas. Es la contradicción constante de este Madrid, que imagina puzles que sus piezas no completan.

En el tramo final del primer tiempo, y justo cuando crecían las dudas, Bellingham conectó un buen cabezazo tras una falta lateral de Rodrygo y abrió el marcador de la única forma posible. A balón parado. Mientras, el Sevilla, con un Alexis Sánchez muy activo, seguía acumulando llegadas sobre el área pequeña de Courtois.

El descanso preparó una ensalada de calamidades en ambas áreas que rompieron el partido y desesperaron todavía más al Bernabéu. Mbappé, con Huijsen y Vinicius libres de marca, se jugó un disparo desde la frontal que enfadó a sus compañeros antes de que Courtois apareciera ante Alexis para salvar el empate.

El duelo aceleró, con Mbappé volviendo a fallar ante Vlachodimos tras la primera buena arrancada de la noche y errando de nuevo frente al portero después de una asistencia de Vinicius. Ambos intentos los había facturado durante estos meses, pero la sombra de Cristiano era alargada.

Al minuto, sin pausa, Courtois voló de nuevo para impedir el tanto de Isaac Romero tras una buena combinación sevilla ante la inconcebible apatía madridista. Situación que se repitió dos minutos después: Mbappé envió un cabezazo al palo y Courtois despejó un disparo de Alexis. El Bernabéu temblaba.

La roja a Marcao por doble amarilla después de una falta sobre Bellingham parecía relajar el sábado en el Bernabéu, pero siguieron las dudas y los pitos hasta el penalti de Juanlu a Rodrygo que transformó Mbappé, celebrando el gol como Cristiano. Aún así, volvió a aparecer Courtois. El Madrid se va de vacaciones con las mismas malas sensaciones.

Xabi Alonso, del abrazo con Vinicius al "no me sorprende que no haya ido al VAR" tras el penalti: "La unión es fundamental"

Xabi Alonso, del abrazo con Vinicius al “no me sorprende que no haya ido al VAR” tras el penalti: “La unión es fundamental”

Vitoria era una final para Xabi Alonso. Otra más después de la serie de resultados que han dejado al entrenador vasco en el umbral de salida del Real Madrid. Los cuatro puntos de diferencia con el Barça en Liga y las dos derrotas seguidas ante Celta y Manchester City ponían el encuentro ante el Alavés como vital en el destino del técnico. Y Xabi salvó la noche del domingo, aunque con sufrimiento y fútbol gris. Su abrazo con Vinicius en el cambio del brasileño, eso sí, reflejó el cambio de tono del vestuario después de la advertencia del club hace unos días. Con Xabi o sin él, la actitud debía cambiar.

"Estamos peleando en los momentos buenos y en los no tan buenos. La unión es fundamental. Es la única manera de conseguir la mejora que queremos", respondió el de Tolosa, cuestionado por su abrazo con Vinicius. Hace un par de meses, la sustitución del brasileño en el clásico contra el Barça desencadenó una crisis entre cuerpo técnico y vestuario en la que tuvo que intervenir la dirección del club y que alejó por completo al entrenador de la plantilla. Tiempo después, esa relación sigue con grietas, pero el propio club lanzó hace unos días un mensaje de aviso al vestuario para que cambiara la actitud y la intensidad en los encuentros. Y parece que ha surtido efecto.

Ante el Alavés, el Madrid jugó mal a partir del 0-1, pero tuvo actitud en un encuentro al que llegó plagado de bajas. "Hoy le doy mucho mérito a la victoria. Veníamos con muchas bajas y estamos todos juntos en esto. Un partido no es suficiente, ahora tenemos la Copa el miércoles y luego el Sevilla en casa. Queda mucho. Era un momento importante pero hay que darle continuidad a las cosas buenas que hemos hecho", declaró Alonso ante los medios.

Preguntado por sus sensaciones durante el encuentro, y consciente de que durante los diez minutos que duró el 1-1 su puesto estuvo tambaleándose, admitió que se centró en estar cerca de sus futbolistas. "Nosotros estamos enfocados en lo nuestro. Estamos juntos preparando cada partido. Lo he vivido intentando estar conectado al juego, intentando ayudar a los jugadores. Era difícil ganar aquí y lo más importante eran los tres puntos", aseguró.

Eso sí, el técnico pidió que lo positivo del encuentro "no quede en el olvido". "El día del Celta no fue un buen partido y nos faltaron muchas cosas. Pero hoy han habido cosas positivas, también otras que mejorar. Necesitamos constancia, así que si sirve para aprender, que no se quede en el olvido", insistió.

La acción polémica del encuentro fue el penalti no pitado sobre Vinicius en el tramo final del partido, ya con 1-2 en el marcador. El brasileño fue derribado dentro del área y García Verdura, colegiado del duelo, no señaló pena máxima. Tampoco desde el VAR se avisó al árbitro de que fuera a verlo a la pantalla, algo que provocó la ironía de Alonso. "Me parece un penalti claro porque hay contacto. Me sorprende mucho que no vaya ni al VAR. Bueno, no nos sorprende, hay que seguir", dijo.

Además, el vasco valoró el debut de Valdepeñas, defensa del Castilla que tuvo que ser titular en el lateral izquierdo ante las ausencias de Carreras, Fran García y Mendy. "Hemos concedido el gol en la única acción en la que Valdepeñas ha fallado. El resto del partido ha estado muy bien. Debutar con el Madrid es un día muy señalado y ha estado muy bien".

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Xabi Alonso ganó una vida extra en Mendizorroza gracias a los goles de Mbappé y Rodrygo para superar al Alavés y evitar que el proyecto terminase de entrar en caída libre. El francés estrenó el marcador, Carlos Vicente puso en duda el futuro del técnico vasco con el empate pero Rodrygo, tras una buena jugada de Vinicius, dio los tres puntos a un Madrid necesitado que vuelve a sumar de tres en tres después de las derrotas ante el Celta y el Manchester City. [Narración y estadísticas (1-2)]

Con la guadaña en su sombra, Alonso le entregó su destino a sus estrellas, al mismo vestuario que en las últimas semanas parecía dejarle caer. El vasco le dio la titularidad, a la vez y por primera vez desde que es entrenador del conjunto blanco, a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Los cuatro grandes nombres del equipo. El francés, ausente contra el City por molestias en su rodilla izquierda y uno de los que mejor ha conectado con el técnico estos meses, forzó para estar en la 'final' de Mendizorroza. Y sirvió.

A pesar de cojear tras sus dos primeras acciones del partido, primero en la pierna izquierda y luego en la derecha por sendos golpes, Mbappé hizo suyo el ataque del Madrid. Los blancos se asentaron bien sobre el césped, con Vinicius como nueve y el resto moviéndose por todo el frente de ataque. Güler y Bellingham, en un escalón inferior de la ofensiva, cogieron el timón en derecha e izquierda y el fútbol fluyó con lógica espacial ante su rival.

Buena nota para Valdepeñas

De un lado a otro, el Madrid tuvo pausa y calidad en el pase para marear al Alavés y plantarse de forma clara ante Sivera. Perdonó Mbappé la primera, perdonó Rodrygo la segunda tras un buen balón al hueco de Valverde, pero el galo no falló en la tercera. Rodrygo robó en el centro del campo, Bellingham encontró rápido a Mbappé al espacio y el francés, tras amargar varias veces a su par mientras entraba en diagonal hacia el área, definió con calidad al lado izquierdo de Sivera.

El tanto fue psicológico, porque cambió la cara de los dos equipos. El Alavés encajó el golpe y reaccionó a través de la pelota, centrando sus esfuerzos por el supuesto lado débil de la defensa del Madrid, el carril zurdo del canterano Valdepeñas. El joven defensa se midió una y otra vez con Calebe, encarador, y tapó lo que pudo a su paso para terminar con nota la noche.

Los vitorianos acumularon llegadas y córners, aunque pecaron de falta de calidad y claridad en el último pase para meter más miedo a Courtois. El Madrid, mientras, desapareció, perdiendo la batalla de la posesión y siendo incapaz de morder en los contragolpes. Pudo meter el segundo, pero Bellingham controló con la mano dentro del área. Y poco más, con Vinicius inoperante, Mbappé dosificando esfuerzos y Rodrygo y Güler sufriendo sin balón.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.AFP

Rozando el descanso y con el Alavés exprimiendo oxígeno, Pablo Ibáñez tuvo el empate al rematar un rechace en el área pequeña, pero el balón impacto milagrosamente en la cara de Courtois, gigante delante de la línea de gol.

El empate y la tensión

Tras el paso por vestuarios, Sivera salvó dos veces a su equipo con dos paradas ante Mbappé y Vinicius y el Madrid se volvió a descomponer. Permitió demasiada reflexión en el centro del campo del Alavés, regaló el balón, llegó tarde y flojo a los duelos y Coudet leyó el termómetro del partido. Realizó un triple cambio y le dio premio al instante. Carlos Vicente aprovechó un balón largo a la espalda de Rüdiger y definió con calma y calidad ante Courtois para empatar el partido. Lo anuló primero el árbitro pero le corrigió el VAR para situar al proyecto de Alonso sobre una cuerda peligrosa.

Toni Martínez perdonó el 2-1 en la siguiente acción y el Madrid reaccionó cuando más lo necesitaba su entrenador. Fue Vinicius, cuestionado en estas últimas semanas y desaparecido durante la primera hora del encuentro, el que superó a Jonny por primera vez en el partido para ganar línea de fondo y asistir con el exterior a Rodrygo. El brasileño marcó otra vez y dio aire a Alonso.

Sufrió el Madrid, pidió un penalti a Vinicius, perdonó la sentencia y sumó tres puntos de máxima vitalidad, para la clasificación, para su entrenador y para su proyecto.

1.173 partidos, una charla con Simeone y la continuidad de Koke y Griezmann, dos 'viejas' leyendas: "Los cracks nunca traen problemas"

1.173 partidos, una charla con Simeone y la continuidad de Koke y Griezmann, dos ‘viejas’ leyendas: “Los cracks nunca traen problemas”

Fue una charla distendida entre los tres, que Diego Simeone quiso revelar en la sala de prensa posterior a la victoria frente al Valencia. "Ganamos con dos goles de los dos", ha resaltado el técnico antes de explicar cómo en esa conversación entre el técnico y Griezmann y Koke se transmitieron las necesidades de todos. De jugar para los futbolistas, aunque "Koke ha jugado mucho", y de la necesidad que den todo lo que les toque jugar, el técnico. "Antoine viene jugando menos y no es fácil no darle esa titularidad que uno cree merecer y le quería transmitir lo importante que es siempre, no sólo cuando es titular. Tiene cosas diferenciales. No hay muchos en la plantilla que lo tengan", ha alabado el técnico a su pupilo.

Esas cosas diferenciales son un control estratosférico a un pase de 40 metros de Pubill, en el que durmió el balón con la punterita y la puso luego a guardar. "Pongo el pie, me la encuentro con un poco de suerte, pero el control me permitió ponerme en el mejor momento para golpear", ha explicado la acción el propio protagonista. Una acción que valió tres puntos en un duelo muy espeso para el Atlético y que, con apenas media hora en el césped, Griezmann pudo cambiar.

Simeone, que ha explicado la acción en rueda de prensa juntando las manos como si rezara a Dios, ha contado que "el control es de un jugador eterno", el de alguien "legendario" y a la que el técnico se muestra agradecido por la actitud que está mostrando pese a que el francés es el jugador número 12 en minutos esta temporada con 885, y en la anterior llegó un momento en el que sólo Oblak jugaba más que él. "Los cracks nunca traen problemas porque entienden su lugar. Saben que han pasado los años, aceptan el por qué están en otro lugar en la plantilla y dan el máximo", ha concedido el argentino.

El galo lleva cinco goles y una asistencia esta temporada. El curso pasado llevaba 11 y seis pases de gol a estas alturas de un curso en el que fue insustituible. "Sé que los minutos que me dé intentaré hacer lo mejor posible y a veces como hoy, marcando, o como en Bilbao no tocar un balón, es lo que hay", ha asumido el máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid con 204 tantos.

Entre el francés y el capitán del Atlético suman 1.173 partidos como rojiblancos: 705, Koke y 468, Griezmann. El siete, además, llega hasta los 546 duelos en liga, el quinto con más partidos y a tan sólo cuatro de Raúl González Blanco, cuarto, al que debería superar esta temporada. Además, cuando le preguntan sobre su futuro, lo tiene claro: "Ganar un título con el Atlético. Quedan meses así que estar bien física y mentalmente para ayudar al equipo", ha explicado el francés.

El secreto de Griezmann

Su secreto es un "amor por el fútbol" que lo vive cada vez que entra al campo tanto a entrenar como para jugar. "Ponerme las botas me hace feliz", ha revelado Griezmann. Y también debe de ocurrirle al capitán que hoy volvía a marcar tras más de un año sin ver portería. Fue en la victoria por 3-0 ante el Girona, en agosto del curso pasado. "Para mí es un honor compartir el vestuario con una leyenda como él", ha agradecido Griezmann a Koke y este le ha devuelto el halago y ha pedido "ganar títulos" al 2026 "por el trabajo que llevan haciendo".

El encuentro ante el Valencia ha sido el último del año en el Metropolitano ya que el Atlético cerrará 2025 en Girona. Los rojiblancos han ganado 21 de 26 duelos en su feudo y Simeone espera mejorar esa asignatura pendiente que tiene estos últimos años como son las victorias fuera de casa.

Un Atlético de viejos rockeros derriba al Valencia

Un Atlético de viejos rockeros derriba al Valencia

Al descanso del encuentro en el Metropolitano sonó Si te vas en homenaje a Robe Iniesta. Pero el verdadero recuerdo para el cantante de Extremoduro lo realizaron dos viejos rockeros. Koke y Griezmann siempre tienen un acorde más en una canción lenta, como la que sonó el sábado en el Metropolitano. Sus bises hicieron inerme el susto de Beltrán y dieron la victoria a un Atlético que jugó con fuego durante muchos minutos. [Narración y estadísticas, 2-1]

No se sabe qué sorpresa fue mayor, si el buen inicio del Valencia o la empanada con la que salió el Atlético. Antes de que se cumpliera el minuto, Hugo Duro pudo adelantar al conjunto ché tras un error en área propia de Giuliano. El delantero madrileño echó la vaselina por encima de Oblak. El susto estaba metido y se mantuvo casi hasta que Koke decidió marcar su primer tanto en más de un año.

Siempre se puede contar con el capitán, que este curso está contando más de lo que seguro él esperaba. El vallecano embocó bien el rechace de un córner poco después del primer cuarto de hora del encuentro. Ha necesitado 116 saques de esquina el Atlético para sacar algo positivo de este tipo de jugadas.

Pero en el mediocampo del Atlético hay otro nombre que, con gol o sin él, ha dejado atrás su faceta de promesa para convertirse en un jugador generacional. Pablo Barrios lleva tiempo mostrando que su presencia en el juego tanto ofensivo como defensivo del Atlético es esencial. El ejemplo fue una jugada que robó, condujo y cedió en profundidad a Sorloth, pero el noruego estrelló su disparo en el cuerpo de Agirrezabala.

Volvió el noruego a su versión fallona para desesperación del Cholo y del Metropolitano. Algo desconectado del juego, no encontró el nueve rojiblanco el feeling que sí halló en Eindhoven. Y quien quizás preocupe incluso más que el gigante rubio es Julián Ávarez. Y preocupa más porque estadio y directiva saben de la calidad que atesora el argentino, pero no termina de mostrarla de un tiempo a esta parte. Los primeros 45 minutos no existió y eso siempre son malas noticias para el Atlético. De hecho, antes del 60, Simeone le sustituyó por Griezmann.

Griezmann, después de anotar el segundo tanto.

Griezmann, después de anotar el segundo tanto.JAVIER SORIANOAFP

El primer tiempo fue de una densidad difícil de digerir. Mucha pérdida, poca intensidad y menos ocasiones. Las únicas, las que llegaban de balón parado. Más allá de la que propició el gol del Atlético, las dos que hubo fueron para el Valencia. Una falta ensayada botada por Pepelu que Duro no pudo dirigir hacia la portería de Oblak y un córner en el que pareció que había llegado el empate del Valencia hasta la intervención del VAR. Tras un barullo, el balón llegó al capitán del equipo ché que lo introdujo en la portería pero desde la sala VOR avisaron a Soto Grado de que en la jugada previa, la rótula de Hugo Duro estaba adelantada.

No mejoró demasiado el juego a la salida de los vestuarios. Seguía faltando precisión y a los rojiblancos, intensidad. Así que el Valencia decidió seguir transitando en ese limbo de perder por poco y esperar las suyas hasta que Beltrán no quiso esperar y, tras un uno- dos a Almada, metió un latigazo imposible para Oblak. Si eso ya no sacudía al Atlético...

Música y rock

Los rojiblancos dieron un paso adelante conscientes de que no podían dejarse más puntos de cara a la cabeza. El primer aviso fue un centro de Ruggeri que Giuliano no pudo embocar y el segundo ya no fue aviso sino un tanto espectacular de Griezmann. El pase de Pubill en largo fue bueno, pero el control con la punterita y el remate están fuera de categoría. Podrá perder físico, pero ese toque que muestra el galo no es algo que se entrene.

Los viejos rockeros nunca mueren. Koke y Griezmann son eternos y siempre estarán en la memoria rojiblanca. También Robe y su foto icónica junto a Rosendo con la camiseta del Atlético. 'Si se van..."