Un Atlético de viejos rockeros derriba al Valencia

Un Atlético de viejos rockeros derriba al Valencia

Al descanso del encuentro en el Metropolitano sonó Si te vas en homenaje a Robe Iniesta. Pero el verdadero recuerdo para el cantante de Extremoduro lo realizaron dos viejos rockeros. Koke y Griezmann siempre tienen un acorde más en una canción lenta, como la que sonó el sábado en el Metropolitano. Sus bises hicieron inerme el susto de Beltrán y dieron la victoria a un Atlético que jugó con fuego durante muchos minutos. [Narración y estadísticas, 2-1]

No se sabe qué sorpresa fue mayor, si el buen inicio del Valencia o la empanada con la que salió el Atlético. Antes de que se cumpliera el minuto, Hugo Duro pudo adelantar al conjunto ché tras un error en área propia de Giuliano. El delantero madrileño echó la vaselina por encima de Oblak. El susto estaba metido y se mantuvo casi hasta que Koke decidió marcar su primer tanto en más de un año.

Siempre se puede contar con el capitán, que este curso está contando más de lo que seguro él esperaba. El vallecano embocó bien el rechace de un córner poco después del primer cuarto de hora del encuentro. Ha necesitado 116 saques de esquina el Atlético para sacar algo positivo de este tipo de jugadas.

Pero en el mediocampo del Atlético hay otro nombre que, con gol o sin él, ha dejado atrás su faceta de promesa para convertirse en un jugador generacional. Pablo Barrios lleva tiempo mostrando que su presencia en el juego tanto ofensivo como defensivo del Atlético es esencial. El ejemplo fue una jugada que robó, condujo y cedió en profundidad a Sorloth, pero el noruego estrelló su disparo en el cuerpo de Agirrezabala.

Volvió el noruego a su versión fallona para desesperación del Cholo y del Metropolitano. Algo desconectado del juego, no encontró el nueve rojiblanco el feeling que sí halló en Eindhoven. Y quien quizás preocupe incluso más que el gigante rubio es Julián Ávarez. Y preocupa más porque estadio y directiva saben de la calidad que atesora el argentino, pero no termina de mostrarla de un tiempo a esta parte. Los primeros 45 minutos no existió y eso siempre son malas noticias para el Atlético. De hecho, antes del 60, Simeone le sustituyó por Griezmann.

Griezmann, después de anotar el segundo tanto.

Griezmann, después de anotar el segundo tanto.JAVIER SORIANOAFP

El primer tiempo fue de una densidad difícil de digerir. Mucha pérdida, poca intensidad y menos ocasiones. Las únicas, las que llegaban de balón parado. Más allá de la que propició el gol del Atlético, las dos que hubo fueron para el Valencia. Una falta ensayada botada por Pepelu que Duro no pudo dirigir hacia la portería de Oblak y un córner en el que pareció que había llegado el empate del Valencia hasta la intervención del VAR. Tras un barullo, el balón llegó al capitán del equipo ché que lo introdujo en la portería pero desde la sala VOR avisaron a Soto Grado de que en la jugada previa, la rótula de Hugo Duro estaba adelantada.

No mejoró demasiado el juego a la salida de los vestuarios. Seguía faltando precisión y a los rojiblancos, intensidad. Así que el Valencia decidió seguir transitando en ese limbo de perder por poco y esperar las suyas hasta que Beltrán no quiso esperar y, tras un uno- dos a Almada, metió un latigazo imposible para Oblak. Si eso ya no sacudía al Atlético...

Música y rock

Los rojiblancos dieron un paso adelante conscientes de que no podían dejarse más puntos de cara a la cabeza. El primer aviso fue un centro de Ruggeri que Giuliano no pudo embocar y el segundo ya no fue aviso sino un tanto espectacular de Griezmann. El pase de Pubill en largo fue bueno, pero el control con la punterita y el remate están fuera de categoría. Podrá perder físico, pero ese toque que muestra el galo no es algo que se entrene.

Los viejos rockeros nunca mueren. Koke y Griezmann son eternos y siempre estarán en la memoria rojiblanca. También Robe y su foto icónica junto a Rosendo con la camiseta del Atlético. 'Si se van..."

Los 100 días de 'mili' de Pubill, una costumbre del Cholo por la que también pasaron Griezmann o Llorente

Los 100 días de ‘mili’ de Pubill, una costumbre del Cholo por la que también pasaron Griezmann o Llorente

"Me encanta su determinación. Ya les comenté que podía ayudarnos. Va creciendo. Tiene velocidad enorme, buen pie, pero tiene hambre y los que tienen hambre me gustan". Son las palabras de Diego Simeone sobre Marc Pubill al término del encuentro en Eindhoven, donde el defensa volvió a sobresalir en la zaga. Un Pubill que, hasta el 26 de noviembre, sólo había jugado 37 minutos de 1.530 posibles y que su entrenador le llamó Pulic en una entrevista sea por un descuido, un lapsus o, como luego se explicó, porque en los entrenos siempre le llama Marc.

Esa anécdota le sirvió a los compañeros del catalán para felicitar entre risas al 18 rojiblanco por su buen partido en Eindhoven. "Enorme Pulic", escribió David Hancko, "Pulich" y unos emojis de un fuego y un corazón, alabó Koke también en las redes sociales del defensa. El resumen en cifras de su partido europeo es de cuatro recuperaciones de balón, dos disparos interceptados, 10 despejes y cinco duelos ganados. El MVP del partido fue para Sorloth, pero seguro que Pubill no estuvo lejos del noruego en la victoria por 2-3 en Eindhoven.

Pero los 90 minutos del defensa ante el PSV o el partido completo ante el Oviedo y el Athletic no fueron los que cambiaron el status de Pubill respecto a Simeone, fue su energía y aportación aquella media hora ante el Inter de Milán, que terminó con victoria rojiblanca con el vuelo de Giménez lo que hizo clic en el técnico argentino. La mili del Cholo había terminado tres meses después.

No son pocos los jugadores que han pasado por ese tiempo de adaptación que impone con asiduidad el cuerpo técnico del argentino. La de Javi Galán, el último en vivir este periodo de ostracismo, también se terminó con otra media hora maravillosa en el derbi ante el Real Madrid que culminó con la asistencia del empate a Correa en el descuento del encuentro. Pero el extremeño, de nuevo en el fondo del armario, había tenido que salir un año antes a demostrar su valía en la Real Sociedad, donde fue un fijo en los planes de Imanol Alguacil.

Otro que sufrió una de las milis más largas de Simeone fue Marcos Llorente. El mediocentro llegó al Atlético en la 19/20 con vitola de titular, pero nada más lejos de la realidad. Tardó casi seis meses en aparecer de manera regular en el once del Cholo y sería su hazaña en Anfield, un doblete que valió al Atlético pasar a cuartos de Champions, la que le elevaría la estima del entrenador argentino.

Esta técnica del Cholo es algo normalmente democrático y por la que suelen pasar todos los futbolistas, incluso los más renombrados. Antoine Griezmann tardó más de cuatro meses en jugar un partido completo en el Atlético de Madrid. Para hacerlo tuvo que anotar un hat-trick ante el que era su gran rival cuando era jugador txuri-urdin, el Athletic Club. Hoy el francés es el máximo anotador de la historia del club rojiblanco con 203 tantos y uno de los futbolistas con más partidos de LaLiga, concretamente el quinto, con 546 duelos.

Debutantes sin mili

Lo sorprendente de estos periodos de adaptación es que, en la hornada de esta temporada, sólo Pubill ha sufrido esta mili, toda vez que en el primer duelo del curso prácticamente todos los nuevos fichajes debutaron ante el Espanyol en Cornellá. Aunque lo cierto es que luego la situación de muchos ha sido irregular o por las lesiones o por el 'olvido' del entrenador como ha tenido con Almada, con menos minutos que los otros recién llegados después de su dolencia en el sóleo que le tuvo casi un mes apartado de la competición.

Volviendo a Pubill, falta determinar qué pasará con él cuando Le Normand, que ya dispuso de unos minutos ante el PSV, Llorente y Giménez, estén disponibles para el Cholo. Es el argentino un técnico que suele respetar los galones pese a que su autoridad está fuera de toda duda en el club rojiblanco. De momento, ante el Valencia, contra el que el Atlético no pierde en su casa desde 2011, parte como favorito para el once el defensa catalán, una vez asimilados al completo los requerimientos del cuerpo técnico de adaptar su posición a la de central derecho, espacio que ha ocupado en todos los duelos en los que ha partido como titular.

Cuatro días más para Xabi y un mensaje del club al vestuario: "Un paso adelante o seréis los próximos señalados"

Cuatro días más para Xabi y un mensaje del club al vestuario: “Un paso adelante o seréis los próximos señalados”

Cuatro días. Ese es el margen que ha ganado el proyecto de Xabi Alonso en el Real Madrid después de la derrota del miércoles contra el Manchester City. Jueves, viernes, sábado y domingo, día en el que a las nueve de la noche comenzará el duelo liguero ante el Alavés en Mendizorroza. Esa será la nueva 'final' para el técnico vasco, observado con lupa por la dirección del club desde la reunión celebrada el pasado domingo de madrugada, justo tras caer 0-2 contra el Celta en Chamartín.

El 1-2 frente a Guardiola no ha sido condenatorio, según fuentes internas consultadas por este periódico. La plantilla recuperó cierta actitud e intensidad, perdonó ocasiones claras en el tramo final que hubieran puesto el empate en el marcador, y aunque Courtois salvó al equipo al inicio de la segunda parte, el Madrid mostró una imagen mucho mejor que la ofrecida ante el cuadro vigués. Y es que el rival influye, claro. Los mensajes internos resumen que una derrota 'de despido' contra el City hubiera sido una con menos intensidad de los futbolistas o un marcador más abultado. No se dio nada de eso, así que el cuerpo técnico se ganó una vida extra.

El resultado y las sensaciones se han tomado dentro de la organización como poco dramáticos, incluso con algún que otro brote verde, pero el histórico acumulado en las últimas semanas deja a Alonso a los pies de los caballos. Un pinchazo en Mendizorroza y una victoria del Barça alejaría a los blancos a siete puntos del liderato. Distancia que condenaría, ahí sí, al proyecto del tolosarra en la Castellana, que suma ahora sólo dos triunfos en los últimos ocho partidos.

«El tiempo dirá si es un punto de inflexión», declaró el técnico en la sala de prensa, consciente de que el domingo se vuelve a jugar el puesto. «Todavía queda mucho, vosotros lo pintáis de una manera pero hay que tener mucha calma porque esto es muy largo. Lo que hoy parece de una manera puede cambiar en no tanto tiempo», intentó reflexionar, aunque lo hizo con el mismo perfil bajo y tono complaciente de las últimas semanas.

Alonso mantuvo los elogios a sus futbolistas, incidió en la «autocrítica» para compensar las preguntas sobre su futuro e insistió en el tiempo necesario para que su proyecto funcione. «Sabemos que las cosas pueden cambiar y que todo puede pasar. Porque todo pasa, estoy convencido. Tenemos que mirar hacia adelante», declaró.

Cambio de tono del vestuario

Lo curioso de la noche sucedió en los pasillos del Bernabéu una vez terminado el encuentro. Algunos detalles que pueden marcar también los próximos días del foco mediático madridista. Los futbolistas, que durante los últimos meses han mostrado sus quejas en privado sobre los métodos o el tipo de gestión de Alonso, le defendieron en público, justo después de que el Bernabéu les abucheara en varios momentos de la segunda parte.

Bellingham, Rodrygo, Asencio y Courtois cerraron filas sobre el técnico, persistiendo en el mismo mensaje: «Estamos con Xabi al 100%». Hasta esta noche del miércoles, los mensajes públicos de apoyo al entrenador por parte del vestuario habían llegado a cuentagotas. Mbappé en Atenas y Tchouaméni en la previa del duelo contra el City, dos de sus principales aliados dentro de la ciudad deportiva. Poco más.

Y es que después de la reunión del alto mando el domingo de madrugada, una charla comandada por Florentino Pérez y José Ángel Sánchez, hubo una reflexión más allá de la posición de Alonso como entrenador del Madrid: la actitud de los futbolistas. La directiva del conjunto blanco es consciente de que ha apoyado a algunos de sus jugadores en estos meses, como a Vinicius en su polémica con Xabi cuando no le castigó tras su enfado por el cambio del clásico. Pero en esta crisis de resultados, las altas esferas del conjunto blanco se han encargado de marcar nuevas reglas a la plantilla.

Esta situación de constante grieta debía parar, con Xabi o sin él. «O dais un paso adelante o seréis los próximos señalados», ha sido el mensaje. Y el vestuario lo entendió durante la segunda parte del partido ante los ingleses, cuando el público, por primera vez en esta temporada, abucheó al equipo. En concreto, la grada centró su ira en dos futbolistas: Vinicius y Bellingham, idolatrados por el Bernabéu durante las dos últimas temporadas.

Sus errores en el área rival, perdonando un empate que hubiera sido clave para la clasificación y para el proyecto, enfurecieron al aficionado. Curiosamente, ambos hablaron antes y después del partido. El brasileño lo hizo en la previa, diciendo que el duelo ante el City «podía cambiarlo todo», mientras que el inglés fue uno de los protagonistas en la zona mixta y repitió varias veces que «tengo una gran relación con Xabi». «El entrenador ha estado bien. Nadie se queja ni se lamenta», añadió.

Ese mensaje del club parece haber calado en un vestuario revuelto desde hace un par de meses. Un mensaje que también sirve para preparar el terreno en caso de un posible cambio de protagonista en el timón del banquillo madridista, con Arbeloa, Solari y Zidane como los nombres que más suenan en Valdebebas para sustituir al vasco.

El mensaje, los rumores con Xabi y los abucheos al equipo han cambiado el tono del vestuario, centrado ahora en mostrar más intensidad para apagar los fuegos internos y externos. «Jugando así vamos a ganar mucho», admite una fuente cercana a la plantilla. Lo harán, eso sí, bajo una epidemia de bajas en defensa, con la posible ausencia de Camavinga y con la duda de Mbappé, que no pudo jugar ante el City por molestias en la rodilla izquierda. Si no llega a Vitoria, la nueva final del proyecto de Xabi tendrá todavía más complicaciones.

Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions "nefasta" de un Villarreal con dos caras

Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions “nefasta” de un Villarreal con dos caras

"Ha sido una Champions nefasta". Así se expresó Marcelino en la despedida del Villarreal de la máxima competición continental tras un empate en seis encuentros. El conjunto amarillo tiene los mismos puntos, uno, que el Kairat Almaty, el equipo kazajo que debutaba este año. Ese punto, precisamente, lo lograron ante el PAFOS, club chipriota ante el que ni siquiera el submarino amarillo logró sacar nada positivo después de rematar en 17 ocasiones frente a las tres de los locales.

Aunque le restan todavía dos encuentros ante el Bayer Leverkusen y el Ajax, los de Marcelino ya no tienen opciones para meterse entre los 24 que se clasifican a la fase de eliminatorias. Su desempeño ante equipos frente a los que son "mejores", como valoró el técnico asturiano al Copenhague, ha sido muy pobre y ante el resto, pese a que han competido, sólo consiguieron sacar un empate in extremis a la Juventus con un cabezazo de Renato Veiga a la salida de un córner.

Tampoco el Athletic dispone de muchas opciones para estar en la segunda fase. Pese a su meritorio empate ayer ante el PSG, con una soberbia actuación de su portero, Unai Simón, necesita ganar los dos encuentros que le restan para intentar colarse entre los elegidos. Atalanta y Sporting de Lisboa serán la tabla de salvación de un equipo de Valverde, que ya no tiene margen de error. "Estamos en la pelea", declaró con optimismo el txingurri.

El empate ante el Slavia de Praga fue, quizás, la mayor decepción de un Athletic que no está teniendo precisamente su año, lastrado en gran medida por las numerosas bajas. Aunque quizás frente al Newcastle también se debió sumar algún punto para que la clasificación del equipo no dependa de una machada. "Mantenemos nuestras esperanzas", lanzó el técnico del Athletic.

10-1, entre británicos y españoles

Aunque lo cierto es que los equipos ingleses han sido una auténtica losa para los rivales españoles en esta Champions. Son 10 partidos que se han saldado con 9 victorias para los clubes de la Premier frente a una para los de LaLiga. Precisamente el Newcastle es el único club británico que ha perdido un encuentro y fue ante el Barcelona y por la mínima, 1-2. Aunque el Real Madrid también cayó ayer ante el Manchester City por los mismos tantos, el resto de resultados han sido bastante abultados. Cabe destacar el 4-0 que le endosó el Arsenal, líder indiscutible de esta Champions, al Atlético, o el 3-0 con el que el Chelsea venció al Barça en Stamford Bridge.

Pese a ello, los tres grandes de LaLiga tienen buenas opciones para colarse en el top-8 de la máxima competición continental y olvidarse de la ronda previa que el Madrid jugó el año pasado y que le enfrentó, también, al conjunto de Guardiola.

El que lo tiene más complicado es el FC Barcelona. Con 10 puntos, si ganan los duelos que le restan ante Slavia de Praga fuera de casa y Copenhague en el Camp Nou, y lo consiguen con una buena diferencia de goles, tienen muchas posibilidades de meterse entre los ocho mejores de esta Champions. El corte el curso pasado estuvo en esos 16 puntos a los que podría aspirar el Barça, pero necesita mejorar su diferencia de goles, a día de hoy, peor que City, Chelsea o Borussia Dortmund, entre otros.

Vecinos unidos

El Real Madrid y el Atlético de Madrid, con 12 puntos cada uno, deben igualar lo que haga el Liverpool, misma putuación, en lo que resta de la primera fase. La diferencia de tantos es favorable a los blancos, que tienen un +6, pero los rojiblancos igualan con un +3 a los ingleses y tendrán que estar atentos si no quieren salir del top-8, objetivo que lograron en la temporada anterior, aunque luego se cruzaron precisamente ante el conjunto de Ancelotti en una eliminatoria marcada por el supuesto doble toque en el penalti de Julián.

Las dos últimas jornadas de esta Champions serán trepidantes, pero llama la atención que el Villarreal, que podría ser segundo en la Liga si gana su duelo aplazado, no tenga ni la más mínima posibilidad de pelear por nada. A pesar de las defensas que se hacen de la competición doméstica desde diferentes estamentos, la Champions marca el verdadero nivel respecto a Europa.

Tres hinchas del Rayo son hospitalizados tras un ataque a dos autocares en Polonia

Tres hinchas del Rayo son hospitalizados tras un ataque a dos autocares en Polonia

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Tres aficionados del Rayo Vallecano fueron hospitalizadas luego de un ataque contra dos autobuses que llevaban a hinchas del club madrileño a un partido de la Conference League en Polonia este jueves, informó la policía local.

Según la versión policial, los dos autocares con aficionados españoles fueron bloqueados por dos turismos en una vía rápida cerca de Ostrow Mazowiecka, en el este del país, en la madrugada del jueves.

A continuación, "una cincuentena de personas, algunas de ellas enmascaradas, surgieron del bosque cercano. Se produjo un enfrentamiento", indicó la policía de la región de Mazovia en X, que destacó que la rápida actuación policial evitó males mayores.

En el lugar de los hechos, los servicios de emergencias médicas atendieron a los heridos y tres de ellos "fueron trasladadas al hospital", indicó la misma fuente, sin precisar la gravedad de las lesiones.

Según medios polacos, los autocares transportaban a aficionados del Rayo Vallecano, que se dirigían a Bialystok (este) para asistir al partido que debe disputarse el jueves por la noche contra el Jagiellonia de la 5ª jornada de la primera fase de la Conference League (tercera competición europea de clubes de fútbol).

La policía informó también de la detención de siete personas por su participación en el ataque. En la operación, los agentes se incautaron, entre otros objetos, de "pasamontañas, porras extensibles, palos de madera y cizallas para metal".

Abrazos, abucheos y elogios del vestuario a Alonso en otra derrota del Madrid: "El tiempo dirá si puede ser un punto de inflexión"

Abrazos, abucheos y elogios del vestuario a Alonso en otra derrota del Madrid: “El tiempo dirá si puede ser un punto de inflexión”

"Este partido lo puede cambiar todo". El mensaje de Vinicius Júnior antes del encuentro ante el Manchester City resumía el contexto del Real Madrid ante su primera gran final de la temporada. Una que debía marcar el destino del proyecto de Xabi Alonso en el Bernabéu. "Todos estamos con el entrenador", repitió el brasileño, consciente, como sus compañeros, que los focos también empezaban a apuntar hacia ellos. La intensidad mejoró, algo que refleja su mala actitud durante el último mes, pero el miércoles terminó con derrota y aunque el vasco salvó el 'match ball' por las sensaciones, se enfrentará en Vitoria a un nuevo juicio.

La noche en la Castellana trató de ser como las de las grandes noches. El club promovió un recibimiento al autobús del equipo y no hubo pitos durante el anuncio de la alineación, ni para los jugadores ni para el técnico vasco. Aplausos y normalidad, con todos los abucheos acumulados en el apellido Guardiola.

El 'clásico' del fútbol europeo celebró su 15º enfrentamiento, el undécimo en las últimas seis temporadas que han visto cinco eliminatorias entre ellos, con los blancos ganando por 3-2. Quizás por eso Alonso copió el once de Ancelotti en la último playoff ante los ingleses, realizando sólo dos cambios: Carreras y Gonzalo por Mendy y Mbappé, lesionado en la noche del miércoles.

El resto, los mismos, con Ceballos por delante de Güler. El andaluz ha terminado siendo la solución de emergencia de Carletto y Xabi en las eliminatorias más importantes. Un reflejo de sus virtudes y sobretodo de los defectos del centro del campo. Valverde volvió al lateral y el tolosarra apostó por Rodrygo.

Rodrygo, 281 días después

281 días llevaba el brasileño sin marcar, desde el 4 de marzo en el duelo de Champions contra el Atlético. Demasiado tiempo para un futbolista llamado a ser importante en el proyecto galáctico. El runrún a su alrededor ha sido constante en los últimos meses, en los que ha mezclado dificultades personales y futbolísticas, y se sacó el peso de encima en el minuto 28 con su quinto gol al City. Su rival favorito.

Celebró el gol de rodillas en el césped y levantando los brazos al cielo, fiel creyente. Después lanzó un corazón con las manos hacia la zona de la grada donde estaba su familia y se fue corriendo a abrazar a Alonso. Detalle importante.

Pero el tanto de Rodrygo y la intensidad del Madrid en la primera hora de partido fueron un espejismo. «Cuando apretamos, perdemos pocas veces», había dicho Vinicius. En cuanto los blancos bajaron la marcha, tuvieron dos errores, el City les castigó y los nervios comenzaron a apoderarse del vestuario.

Sebas Parrilla, asistente de Alonso, se desesperó en la banda dando instrucciones para defender un córner, pero Gvardiol le ganó el salto a Bellingham y O'Reilly aprovechó el rechace de Courtois para empatar. Después Haaland, de penalti, envió a vestuarios al Madrid por debajo en el marcador. El ambiente se empezó a torcer.

Endrick, a última hora

Las paradas de Courtois en el inicio de la segunda parte enfadaron todavía más a parte del público, que empezó a pitar en cada error de los suyos. Y los cambios de Alonso, que sentó a Gonzalo y a Ceballos para dar entrada a Güler y Brahim, no ayudaron. Vinicius se situó como nueve de referencia y el Madrid perdió presencia, para desesperación del público. Unos minutos después, Xabi asumió la realidad y dio entrada a Endrick, su único nueve disponible y que sólo había jugado 12 minutos en un partido este curso. Pero para eso tuvo que quitar a Asencio y retrasar a Tchouaméni, dejando el centro del campo sólo en manos de Güler y Bellingham.

Endrick lanzó un cabezazo al larguero y el Bernabéu apretó durante unos minutos, pero terminó pitando a su equipo y vaciando una buena parte del estadio antes del pitido final. Alonso saludó a Guardiola y se retiró a vestuarios sin entrar al césped a consolar a su equipo.

Ante la prensa elogió a sus futbolistas y declaró que "el tiempo dirá" si esta mejoría en la actitud, a pesar de la derrota, es un punto de inflexión. "Los pitos son normales, pero ha habido otros momentos en los que han apoyado. Hay que tener calma porque lo que hoy parece de una manera puede cambiar".

En zona mixta, Bellingham, Rodrygo, Courtois y Asencio se pusieron del lado del tolosarra. "El entrenador es genial, personalmente tengo una gran relación con él", aseguró el británico. "Después de los empates en varios partidos tuvimos buenas charlas de forma interna, lo hicimos bien y ahora después de los dos últimos pues estamos sufriendo. Pero nadie se da por vencido, nadie se queja ni se lamenta", aseguró el centrocampista, que sigue sin encontrar su mejor nivel esta temporada.

"Es un momento complicado para Xabi también, las cosas no están saliendo, pero tenemos que demostrar a la gente que estamos con nuestro entrenador. Se dicen muchas cosas y necesitamos esta unidad para seguir adelante", aseguró Rodrygo. En la misma línea se mostró Courtois: "Hoy hemos demostrado que estamos con el míster, que hemos jugado bien y dado el 100%". "Lo único que puedo comentar es que el vestuario sabe el mensaje que transmite Xabi Alonso, que el vestuario está con Xabi Alonso al 100%, que el día a día en Valdebebas es muy, muy bueno", señaló Asencio.

Drama y cisma en el Real Madrid

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Hubo pitos en las gradas cuando acabo el partido. No mayoritarios, pero fueron ahogados por el himno triunfal madridista. El Manchester City no hizo ninguna exhibición. No es siquiera la mitad de aquel fabuloso equipo campeón de la Champions. Lo cierto es que no mereció ganar, pero perdió el Madrid.

Ahora el veredicto de culpar a Xabi y que se vaya a la calle sería injusto. Con cinco defensas lesionados, sin centro del campo por despropósito de los que mandan y...sin Mbappé, perder como perdió, no sería justo echarle la culpa. El equipo murió de sangre y sudor en el terreno de juego. Fue como un jabato, aunque luchaba contra un equipo fabricado con cientos y cientos de millones de euros .

Lo peor es que Bellingham perdió el gol y menos mal que apareció el que es un inútil para hacer goles, nada menos que Rodrygo. Fue un gol de enorme calidad y Guardiola debió escupir al infierno, porque es un jugador que siempre le hace daño al City.

El Madrid no se relajó nunca. Agotó sus posibilidades hasta el final. Siguió corriendo como un poseso, pero tienen un estilo de correr insuficiente. Y Haaland, ¿cómo puedes parar a ese vikingo asesino del área? Lo tienes que detener a base de paradas de rugby como la que hizo Rudiger, aunque luego le costó un penalti que fraguó la remontada citizen.

De verdad que no se rindió nunca el Madrid de Xabi, la mayor parte por el empuje del corazón más que de calidad. Incluso Bellingham tuvo una gran ocasión para empatar. Por no rematar a la primera, sino a la segunda, se le fue el santo a las nubes.

Y no quiero castigar más a Vinicius, del que mucha gente aún no se ha convencido de que el Madrid ha perdido. El que iba a ganar el Balón de oro y platino. Sin Mbappé este equipo nunca hace goles. Y Mbappé estaba en los cielos, escondido entre las nubes, en el momento más inoportuno, cuando más lo necesitaba el equipo.

He escrito drama y cisma. Primero, porque el Madrid creo que de los diez últimos partidos ha ganado sólo dos. Y lo segundo, porque existe un cisma entre los que creen que Xabi Alonso no es entrenador para el Madrid o los que culpan a los jugadores. Hay incluso una tercera vía y es de las que le echan la culpa a Florentino.

Me acuerdo a principios de temporada que me fiaba poco de Xabi Alonso y que el Madrid, a pesar de los fichajes, no tenía plantilla candidata a ganar algún torneo. Desgraciadamente, no me he equivocado.Y lo siento, algo tendrán que hacer.

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

El Real Madrid pierde con honra ante el Manchester City y se enfrenta al dilema de Xabi Alonso

Cuando corren, tampoco. Es la conclusión fácil para abrir la base del cadalso sobre el que han situado a Xabi Alonso, con la soga anudada al cuello. La conclusión tiene una trampa, y es que no es lo mismo correr contra el Celta que contra el City. Un Madrid atónico, lento y errático frente a un Madrid intenso, presionante, veloz y sufriente. Un Madrid de jugadores dimitidos en una derrota sin perdón contra un Madrid de futbolistas entregados en una caída con honra ante un grande de Europa. La pregunta es cuál de los dos pertenece a su entrenador y cuál a la idiosincrasia desnuda que anida, como una musa, en el Bernabéu. En la respuesta está la solución: Xabi Alonso, si; Xabi Alonso, no. Ese es el dilema. [Narración y estadísticas (1-2)]

A Florentino Pérez le toca resolverlo, pero hacerlo de verdad, en una u otra dirección, no con la indefinición que sucedió al numerito de Vinicius en el clásico. Que Xabi Alonso es un buen entrenador lo dice el mercado, su brillante pasado reciente en Alemania. Que Xabi Alonso es o no un entrenador idóneo para el Madrid lo tienen que decir los resultados, hasta ahora irregulares, pero en el top-8 de la Champions y a cuatro puntos del líder en la Liga. Jamás podrá serlo, sin embargo, sin la autoridad debida, algo que no siempre ha sentido bajo un fuego que puede ser tan peligroso como el fuego del City. Es el fuego amigo.

La entrega de los futbolistas desde la salida del vestuario tampoco es la más indicativa de si están a full con su entrenador, porque la Champions invoca siempre algo especial en el Bernabéu, algo que trasciende las batallitas familiares, incluso las cuentas pendientes, en una atmósfera de eucaristía colectiva. Rodrygo las tiene, con el técnico y consigo mismo, pero apareció como si hubiera soltado todo el lastre, camino de su primer gol en nueve meses. Pasó del ostracismo a ser lo mejor del Madrid, frente a un Vinicius desenfocado y un Mbappé quebrado en el banco. Después del tanto se abrazó a Xabi Alonso en la banda. O el brasileño es un actor de primera o se trata de un gesto difícil de entender en un contexto de guerra soterrada contra el entrenador.

Sobrehumano Courtois

Rodrygo concluyó una contra sacada del álbum de fotos del Madrid, un prodigio en el que intervinieron la presión, la velocidad y la precisión. Carreras robó a Bernardo Silva, Gonzalo fue el vértice en la transición y Rodrygo cruzó lejos de la envergadura del gigante Donnarumma.

Era el arranque que siempre se espera del Madrid, a fuego, pero de un Madrid mermado, globalmente en defensa y especialmente por la ausencia de Mbappé, el mástil del equipo en este arranque de temporada. Al Madrid, al menos, le quedaba la quilla. Courtois volvió a sostener a los suyos, con intervenciones sobrehumanas, como una doble parada ante Haaland y Cherki, cuando llegó la ola del City, contemplativo y pasivo primero, pero persistente y profundo después, con Doku como un cuchillo en su izquierda. El fútbol de los ingleses es como un caldo, empieza a fuego lento, a veces demasiado lento, más de lo que le gustaría a Guardiola. Sólo había que ver cómo gesticulaba en la primera parte.

Ese City sin profundidad, en cambio, consiguió equilibrar el partido en una acción que señala al trabajo de Xabi Alonso y a la plaga de lesiones en la defensa, a la que se ha unido la del mejor en la zona, Militao. Mal defendido el balón parado, Gvardiol cabeceó y O'Reilly remató desde la salita de estar de Courtois sin que el portero tuviera visión. Cuando el Madrid necesitaba el descanso, Rüdiger agarró a Haaland con disimulo, pero no hay disimulo posible en el VAR, que nada más empezar sacó un penalti a Vinicius fuera del área. En ambas acertó.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.

Rodygo, ante Bernardo Silva, el miércoles en el Bernabéu.AFP

Ser objeto de la pena máxima y acertar en el lanzamiento fue toda la contribución del ogro noruego, suficiente para cualquier delantero, pero escasa para lo que se espera de un personaje de su talla. Con mucho tiempo por delante, Guardiola lo sustituyó, al refrescar todo su ataque, puesto que también se marcharon Foden y Cherki.

Xabi Alonso lo hizo por necesidad en una segunda parte de riesgos, no había otra. Si en el once había prescindido de Güler en favor de Ceballos, llamó entonces al turco, como también a Brahim o hasta Endrick, que estaba en el último estante del armario para el tolosarra. Suya fue la mejor ocasión del partido, salvo el gol de Rodrygo, en un remate al larguero.

Cambios que llevaban el mensaje de la carga ante un equipo al que el Madrid no podía dominar, ni al principio ni al final, porque no tiene la madurez colectiva ni el juego necesario. El primero que lo sabe es Xabi Alonso, por eso decidió esperar y salir a la contra en el primer tiempo hasta que la desventaja le hizo descoserse a la desesperada ante un City que jamás se exprimió. A la desesperada espera, hoy, decisiones para saber si, como dice Guardiola, puede mear en el Madrid con la suya.

El Villarreal agota sus opciones en Champions tras una nueva derrota ante el Copenhague

El Villarreal agota sus opciones en Champions tras una nueva derrota ante el Copenhague

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El Villarreal agotó definitivamente sus opciones de seguir vivo en la Champions tras encajar una nueva derrota, la quinta en seis partidos de una liguilla para olvidar. Tampoco al modesto pero valiente Copenhague pudo vencer el equipo de Marcelino, al que le quedan dos jornadas de trámite para intentar hacer algo de caja y maquillar su decepcionante regreso a la máxima competición continental. [Narración y estadísticas (2-3)]

Fue, quizás, premonitorio que sonara por error por megafonía el himno de la Europa League en lugar del de la Champions antes de arrancar un partido que se le torció al Villarreal nada más empezar. En su primera llegada, el Copenhague transitó con rapidez y López puso un buen balón al área para Elyounoussi, que se coló totalmente libre de marca entre los dos centrales y solo tuvo que empujar con el interior del pie para abrir el marcador. No fue fruto de la casualidad sino de la valiente propuesta del conjunto danés, que sorprendió a los de Marcelino en el arranque.

El equipo de Jacob Neestrup, no tan necesitado como los amarillos gracias a los cuatro puntos que han sumado tras lograr su primera victoria la pasada jornada, salió dispuesto a plantar cara, yendo arriba con todo cuando lograba recuperar el balón. Zague, casi más extremo que lateral, mantenía un bonito duelo con Pedraza, el más entonado del Villarreal en el arranque, multipiplicándose para tapar agujeros en defensa y generando a la vez peligro con sus subidas.

Generando ocasiones

El Copenhague daba sensación de peligro cada vez que se acercaba por el área local, con el jovencísimo Dadason como referencia arriba, bajando el balón y generando segundas jugadas. Rafa Marín desvió con el tacón un disparo de Robert tras un peligroso contragolpe y estuvo también providencial para cortar un peligroso pase de Zague desde la línea de fondo.

Al Villarreal le costó entrar en el partido, quizás por el escaso protagonismo de Moleiro, pero con el paso de los minutos fue entrando en calor y generando ocasiones. La primera la tuvo Comesaña, tras recuperar él mismo un mal pase de Pereira en la salida del balón, pero el gallego no pudo rematar bien en boca de gol el pase de Pepe, que también rozó el gol en un cabezazo salvado por Kotarski. El portero volvió a tirar de reflejos para sacar un remate de Rafa Marín ya al filo del descanso, al que el equipo de Marcelino llegó con mejores sensaciones que su rival.

Lo confirmó el arranque del segundo tiempo, al que el Villarreal salió con casi toda la artillería que le quedaba en el banquillo. Akhomach, uno de los recambios de Marcelino puso un balón en el área que no pudo rematar Oluwaseyi pero sí Comesaña lanzándose en el segundo palo en pugna con su marcador.

Marcelino consuela a sus futbolistas tras el pitido final.

Marcelino consuela a sus futbolistas tras el pitido final.EFE

La alegría le duró un suspiro al Villarreal, que vio cómo el Copenhague volvía a adelantarse nada más sacar de centro tras la enésima internada de Zague y el centro de este que remató Achouri en el segundo palo. Pudo ser peor la cosa si Dadason llega a dirigir mejor un cabezazo que se perdió fuera por poco.

Perdonó el Copenhague y lo castigó el Villarreal, que volvió a igualar en la siguiente jugada, tras una recuperación de Pedraza, una contra marca de la casa y la buena definición de Oluwaseyi.

Con tiempo suficiente, los de Marcelino trataron de completar la remontada pero les faltó acierto en el remate, el que no tuvieron Akhomach o Ayoze en las dos mejores ocasiones amarillas y el que sí mostró Cornelius en el 90 para liquidar definitivamente las opciones del Villarreal de alcanzar las eliminatorias de una Champions para olvidar.

La broma de Pedri con el 2-0 de Koundé: "Estoy seguro de que no quería rematar"

La broma de Pedri con el 2-0 de Koundé: “Estoy seguro de que no quería rematar”

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No por ser algo que se repita una y otra vez pierde verdad:el fútbol es un deporte caprichoso. Jules Koundé, que podría haber sido el gran villano de la noche para el Barça con un par de desconexiones defensivas que podrían haber salido carísimas y que, además, quedó bastante retratado en el primer gol del Eintracht, acabó por erigirse como el héroe de la noche con un triple estreno salvador. Por un lado, marcó por fin en la Champions con la elástica azulgrana. Por el otro, fueron sus primeros goles en el Camp Nou. Y, finalmente, lo hizo además con el primer doblete europeo de su carrera, con dos tantos que llegaron tras un remate de cabeza inapelable a centro de Marcus Rashford y otro, como mínimo afortunado, tras un balón colgado por Lamine Yamal.

"Estoy seguro que en el segundo no quería rematar, pero se lo preguntaré", señaló Pedri en Movistar Plus. "Koundé trabaja mucho, se lo merece, le va a venir bien y estoy muy contento por él", apostilló. "Queríamos empezar en el Camp Nou ganando y nos lo han puesto difícil. En la primera parte han encontrado ese gol y metían a mucha gente atrás, pero ajustamos cosas, sobre todo con gente por dentro. En la segunda parte hemos salido mejor y hemos encontrado los goles", analizó el canario. "Intento hacerlo lo mejor posible para que el juego sea lo más fluido. Ahora mismo me encuentro bien físicamente y ojalá sea así toda la temporada", recalcó el '8'.

"Estoy contento por la victoria, son tres puntos muy importantes. En cuanto a los goles, a veces toca y era mi día. Hemos controlado la primera parte, nos marcan en la única que tienen, nos faltó arriesgar más con balón, pero en la segunda parte hemos metido esa marcha más y han llegado los goles. Nos ha tocado sufrir, pero son tres puntos vitales", explicó Koundé.

"a veces hay que tener suerte"

"El primero es algo que habíamos trabajado en los entrenamientos. Mi trabajo era llegar, porque sabía que a Rashford le gusta poner esta clase de balones. El segundo, con la rosca, trato de meterlo en la zona, pero se va a la red. Me quedé un poco sorprendido, pero a veces hay que tener suerte", señaló el defensa, dándole así la razón a Pedri.

"Son tres puntos muy importantes. Hemos controlado el partido, ha sido un encuentro muy difícil, porque han defendido muy abajo", analizó Hansi Flick. "Ahora, tenemos que centrarnos en nosotros y sacar seis puntos más", arengó el alemán, quien se mostró comprensivo con la reacción de fastidio de Lamine Yamal cuando decidió cambiarlo para darle entrada a Roony. "Lamine ha tenido una pequeña decepción en el cambio, pero tenía amarilla y necesitaba piernas frescas", se justificó el técnico.