Luis de la Fuente llegó a la sala de prensa del José Zorrilla casi a la hora de cenar. El técnico decidió entrenar en Las Rozas por la mañana, comer, echarse la siesta en Madrid y coger el autobús para llegar a Valladolid a cenar y descansar para el partido del martes. El seleccionador es consciente de que todo el mundo da por hecha la victoria contra Bulgaria. Y él, por mucho que diga que no, también dejó caer algo así cuando dijo que ganando “cerraremos prácticamente la clasificación”.
Así las cosas, el debate es cuántos cambios hará en el once. Se intuyen muchos, las cosas como son, por la debilidad del rival y porque ya van cinco jugadores que han dejado esta concentración lesionados, y alguno más sería un lío. “Lo primero que tengo que decir es que salgan los que salgan, me dan confianza plena. Veremos la evolución de la gente que jugó el sábado y mañana por la mañana decidiremos”, explicó De la Fuente.
“Siempre sacaremos el equipo más competitivo. Esto es la selección española y aquí no se hacen regalos, aquí no se saca una selección de compromiso. Nuestra responsabilidad es mayúscula y actuamos en consecuencia”, insistió el seleccionador, al que le recordaron que ante Bulgaria puede igualar la mejor racha de partidos sin perder de la selección (29). “Somos selecciones diferentes en tiempos diferentes, pero no pensamos en ningún caso en eso, pensamos en cerrar la clasificación lo antes posible y eso pasa por ganar”.
Un talismán en la defensa
Luego vino Robin Le Normand. El central es un talismán para este equipo. Ha jugado 26 partidos y no ha perdido ninguno. Desde que se nacionalizó, en mayo de 2023, España sólo ha perdido un partido, el amistoso contra Colombia. En su zona, cada vez hay más competencia. De hecho, habría como cinco nombres para cuatro puestos. Laporte, Vivian, Le Normand, Huijsen y Cubarsí… “Con Laporte he jugado mucho, y con Dean o Pau también me entiendo bien. Yo intento dar mi mejor versión y luego tendrá que decidir el míster”, despejó él.
Le Normand, por cierto, lloró aquí hace dos años con la lesión de Gavi. “Siempre es una lástima que un compañero se lesione, y además tan grave. Por suerte ha sido capaz de volver, rendir, y estoy seguro de que ahora, con esta nueva lesión, hará lo mismo”.
Al igual que hace dos años, España se jugó a los penaltis el título. Y, al contrario que hace dos años, lo perdió. Hace dos años, en Rotterdam, España comenzaba a fabricar un proyecto. Ayer, hoy, lo tiene perfectamente fabricado. Hace dos años, a Luis de la Fuente se le miraba de reojo. Hoy se le mira como lo que es, un buen seleccionador. España perdió ayer en los penaltis contra Portugal después de una noche discreta, encarnada como pocas veces por Lamine Yamal, desaparecido durante los 105 minutos que jugó. Esa versión gris de España pudo haber ganado el partido, pues le dio para ello, pero el ímpetu de Portugal, una selección mucho más hambrienta que la española, llevó la cosa hasta los penaltis, donde quiso el destino que Morata, que apenas ha jugado 10 minutos en toda esta Final Four, fallase el penalti que dejó a la selección sin algo único: haber sumado tres títulos consecutivos. [Narración y estadísticas (2-2, 5-3)]
No debería España, sin embargo, perder la perspectiva de lo que es: una de las mejores selecciones del mundo, un grupo que no va a ganar siempre todo, sólo faltaba, pero que va a estar siempre en disposición de hacerlo. Sin ir más lejos, el Mundial del año que viene, para el que inicia la clasificación en septiembre. España ha pasado de ser un tiro al aire, un equipo que podía ganar o perder con cualquiera, a ser un equipo que casi siempre gana. Aunque no siempre, claro. Sólo faltaba
Sería casualidad, o no, pero el caso es que el partido empezó un minuto y medio después de que Carlos Alcaraz se tirara al suelo de Roland Garros para celebrar su triunfo en un partido para la historia. Y no tiene este torneo, ni de lejos, partidos para la historia, apenas tiene de hecho historia, de modo que todo lo que ocurriera olía a mundano al lado de lo que acababa de suceder en París.
El lateral derecho
Ajenos a estas disquisiciones, españoles y portugueses se aprestaron a discutir por el título. De la Fuente repitió una maniobra que ya escenificó en los cuartos de final contra los Países Bajos. De un partido a otro, de jueves a domingo, cambió al lateral derecho y a un centrocampista. Lo del centrocampista era normal porque Fabián es muy titular en este equipo, pero lo del lateral derecho es la ejemplificación de que es ahí, en ese lugar concreto del campo, donde sin Dani Carvajal España tiene un agujero severo. Ahí, porque en la posición de delantero centro el debate, de momento, se aplaza.
Y se aplaza porque, al declive, quién sabe si definitivo, de Morata, se le ha opuesto el estallido de Oyarzabal. Ya no es que sea el máximo goleador de la era De la Fuente, que lo es. Ya no es que marque siempre en las finales, que marca. Es que además hace todo lo que se espera de un punta clásico. Tira desmarques, ahora de ruptura, ahora de apoyo, y en estos últimos descarga siempre bien. Así ocurrió en la jugada del primer gol, minuto 20, cuando se la dejó a Zubimendi para que su conducción, su apertura a la banda, el centro de Lamine y el barullo dieran paso a un pase a la red del propio Zubimendi.
A España le duró muy poco el alborozo pues Nuno Mendes (¡vaya futbolista!) empató cinco minutos después en una jugada donde España reclamó fuera de juego de Cristiano en el inicio. Ese empate en realidad era bastante justo, pues ningún equipo logró imponerse. Ni España a Portugal ni Portugal a España. Mirando en casa, se vio un equipo volcado hacia el costado de Nico, mucho más bullicioso que Lamine, irreconocible.
Momento del gol de Cristiano Ronaldo.AFP
Mirando al equipo de Roberto Martínez, sorprendió ver a Joao Neves de lateral derecho, una pequeña mentira del técnico español pues cuando tenían el balón, el jugador del PSG se metía en el centro del campo para crear superioridad. Aguantó España sin embargo ese trance (y ayudó lo suyo la poca faena defensiva que hace Cristiano) y sólo sufrió cuando los portugueses corrían. Andaba la cosa bastante calmada, con el descanso asomando por el Allianz, cuando España se puso por delante en un visto y no visto. Condujo Pedri la pelota a campo abierto tras un robo de balón y le puso un balón milimétrico a Oyarzabal, que remató como lo que es, un delantero centro. Portugal reclamó falta de Le Normand en el inicio de la jugada, pero el árbitro dijo que no.
A la vuelta del descanso España, entonces sí, agarró la pelota y se hizo fuerte con ella, ya con menos fuelle la presión lusa. Sin embargo, reapareció el gran ajugero negro que es el lateral derecho para que Nuno Mendes (¡vaya futbolista!), se deshiciera de Lamine y Mingueza sin mayores problemas y su centro, tras un rebote, lo enchufara Cristiano.
El gol animó a Portugal, pero la cosa se volvió a calmar. Entró Isco a falta de un cuarto de hora junto a Merino. Cristiano sacó la bandera blanca a falta de cuatro minutos y el partido se marchó a la prórroga. Allí, la cosa se fue apagando al punto que entró Yeremi por Lamine. Es un jugador (Lamine) al que es difícil quitar porque siempre puede inventarse algo, pero ayer no era su día. No lo fue nunca, desnortado, impreciso, fuera del partido. No era el día. Ni el suyo ni el de España, que no ganó, pero que sigue en disposición de hacerlo.
Los días transcurren plácidos, y anónimos, para Luis de la Fuente y su equipo de trabajo. Como viene haciendo desde que llegó, en estos periodos de entreguerras (la última concentración fue a mediados de noviembre y la siguiente será a últimos de marzo) el chat de Whatsapp y las reuniones por videoconferencia con los que no están físicamente en Mdrid a principios de semana (lunes o martes) en Las Rozas son el epicentro del trabajo. El seleccionador esta cómodo con su grupo: Juanjo González, segundo entrenador. Carlos Cruz, preparador físico. Miguel Ángel España, preparador de porteros. Pablo Peña, coordinador de análisis. Alberto de la Fuente, su hijo, técnico auxiliar y Javier López-Vallejo, psicólogo.
Se dividen los jugadores a seguir durante el fin de semana y luego hay una puesta en común. Y es en estas puestas en común donde, desde ya, De la Fuente y los suyos tratan de prever el futuro. ¿El motivo? A día de hoy, a falta de un mes y medio para la próxima convocatoria, y a poco más de tres de la lista del Mundial, las sombras, las dudas, asaltan una parte nada desdeñable de lo que se suponen los cimientos de España, de la España campeona de Europa y número uno del ranking mundial. En marzo, concretamente el viernes 20 de marzo, el técnico riojano dará a conocer a los que jugarán contra Argentina la Finalissima en Doha el día 27 (después habrá un amistoso, también en Doha, contra Egipto). La lista del Mundial la ofrecerá en la última semana de mayo. Pero, ¿cuáles son esas dudas? ¿De dónde vienen? ¿A qué lugares afectan? No son pocas, y hablaremos sólo de los que, en condiciones normales, serían titulares.
PORTERÍA. El miércoles, en el foro Future Makers de EL MUNDO, el seleccionador habló en voz alta: "Lo ideal es tener cinco jugadores de primerísimo nivel por puesto". Es un poco lo que le ocurre en la portería, donde Unai Simón, David Raya y Alex Remiro han venido siendo fijos. Pero la irrupción, estruendosa, de Joan García ha abierto el debate. Nada hace pensar en que De la Fuente no mantenga la confianza en el portero del Athletic de Bilbao, pero las dudas han surgido. Y han venido para quedarse. De hecho, es muy difícil pensar en que el portero del Barça no estará en la próxima lista. Otra cosa es que juegue.
DEFENSA. Aquí empiezan los problemas de verdad. Carvajal no es una opción real en estos momentos para el lateral derecho, con apenas 29 minutos en los últimos nueve partidos y con los médicos del club blanco emitiendo malas señales sobre esa rodilla. Laporte no jugaba (lo hizo el miércoles) ni un minuto desde mediados de diciembre. Le Normand fue titular el pasado sábado contra el Levante después de tres meses sin serlo, primero por una lesión y después por decisión de Simeone. La última vez que había estado en el once titular en Liga o Champions había sido el 27 de octubre. Del resto, asusta la baja forma de Huijsen y de Vivian. Cubarsí y, de repente, Eric García y Pubill, del Atlético, emergen como únicas soluciones hoy. En el lateral izquierdo, tanto Cucurella como Grimaldo andan bien.
CENTRO DEL CAMPO. Un poco de esperanza. A la solvencia, y brillantez, de Zubimendi, el mejor mediocentro del mundo ahora mismo, se une la que, ahora sí, parece recuperación definitiva de Rodri, que ha completado los últimos tres partidos de Premier y participado en otros dos de FA Cup y Champions. Sin embargo, los dos interiores titulares, Fabián Ruiz y Pedri, andan lesionados ahora. No parece nada grave en ninguno de los casos (molestias en la rodilla del andaluz y problema muscular del canario) pero el cuerpo técnico de la selección permanece atento. Lo que sí preocupa, y mucho, es la lesión de Mikel Merino, una fractura por estrés en su pie derecho de la cual no están claros los plazos de recuperación. Se habla de que empiece a jugar a finales de abril, pero no hay nada seguro.
DELANTERA. Deteniéndose en esta zona del campo, dos de los tres titulares parecen ir con normalidad. Lamine Yamal, tras su difícil inicio de temporada, comienza a coger velocidad de crucero, y la constancia es la mejor forma de definir el papel de Oyarzabal, que si no pasa nada será el delantero centro titular en el Mundial. Así que todas las incógnitas se dirigen a Nico Williams y su pubalgia. La sombra de la operación planea sobre el chico, que parece algo reacio a meterse en el quirófano. En resumen, medio equipo titular en la final de la Eurocopa, que podría volver a serlo en el debut en el Mundial si estuvieran bien, camina con dificultades hacia la cita. Alternativas hay, y muchas en algunos casos. Pero la vista gira primero hacia los que tocaron la gloria en Berlín.
La selección española viajará a Elche para disputar su partido contra Georgia el sábado, el mismo día del choque, debido a la alerta roja por lluvias extremas que Protección Civil, en previsión de la dana Alice, ha decretado en la provincia de Alicante para los próximos días.
La UEFA ha autorizado este cambio, permitiendo al equipo ofrecer la rueda de prensa previa en Madrid este viernes. La normativa indica que esa comparecencia debe ser en el escenario del partido, en este caso el Martínez Valero, pero ante la alerta, la Federación pidió a UEFA que hiciera una excepción. A última hora de este jueves llegó.
Por la mañana, un mensaje a los móviles advertía a la población de la zona de que evitase en la medida de lo posible los desplazamientos, algo en lo que ha insistido el Ayuntamiento de Elche.
Así las cosas, la selección viajará el mismo día del tercer partido de clasificación para el Mundial 2026. El equipo de De la Fuente es líder con seis puntos tras los dos primeros partidos.