Espíritu navideño

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En una interpretación prestada de la Astronomía, el Real Madrid y el F.C. Barcelona forman un sistema estelar binario, más tendente a la colisión que al equilibrio gravitacional. La relación entre ambos pasa hoy por un momento especialmente tenso en su larga e incómoda historia en la galaxia futbolística. La Vía Láctea, en referencia a la blancura dominante en el fútbol mundial. La 'central lechera', en la ácida cosmogonía de Pep.

El enfrentamiento actual tiene que ver también con las personas, no sólo con las instituciones. Dos hombres de generaciones distintas y física e ideológicamente opuestos. Dos personajes de diferente formación, carácter y manera de manifestarse. Laporta es un bocachancla, vocablo recién reconocido por la RAE. Florentino, más sinuoso, rima con sibilino.

En la Antigüedad, se establecía la 'Ekecheiria'. Una tregua sagrada que detenía las guerras durante la celebración de los Juegos Olímpicos. Ni el Madrid ni el Barça han respetado la 'Ekecheiria' navideña, el espíritu de estas fechas, paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Roto el feble y artificial armisticio de la Superliga, evaporado el pegamento de pega, valga el juego de palabras, que los mantenía 'juncti sed non uncti' (juntos, pero no revueltos), Pérez y Laporta se han enzarzado en una áspera batalla dialéctica. La atizó Florentino con sus ataques al Barcelona a cuento del caso Negreira.

Exageró cuando lo definió como "el mayor escándalo en la historia del fútbol mundial". Pero sí lo es del español. Con eso basta para darle la razón. Incluso así, no tiene mucho sentido culpar a aquellos años vergonzosos de las actuales decisiones arbitrales que no gustan al club. Sea como fuere, nuestro fútbol arrastra el baldón de haber ignorado o consentido el caso Negreira. Y los tribunales, el de dejarlo dormir, que es como dejarlo morir con esa forma de indulto que es la indiferencia y de perdón que es el olvido.

La respiración asistida de Xabi

Los bombardeos navideños de Florentino han sido selectivos. Se han centrado en el arbitraje. Los de Laporta, de saturación con un zafio rimero de invectivas e improperios contra un Real Madrid que, por ende, representa el 'despotismo no ilustrado' frente a un Barça en el que 'se respira libertad'. Y Joan, heroico desde su Arcadia libertaria, remató acusando al Madrid de 'barcelonitis'. Que el presidente de un club caracterizado históricamente por una 'madriditis' enfermiza recurra a tal melonada, remite a una psicopatología consistente en invertir la carga del dicterio y atribuir al adversario tus propias miserias. Abunda en política. Se la conoce como 'ganar el relato'.

Mientras Xabi continúa con respiración asistida por Courtois y Mbappé, y el Barça, después de un peñazo de partido en Villarreal, se mantiene en cabeza de esta Liga de juego mediocre, volvemos al principio de estas líneas: a la Astronomía. Estrenado el invierno astronómico, ha llegado, puntual, el frío. Y frías, templadas o calientes, proliferan en el mundo las guerras, reales o metafóricas. Aquí estamos en guerra futbolística, política y electoral. La mayor parte del resto del planeta tiene en estas fechas poco que celebrar y mucho que lamentar.

Infeliz Navidad.

El Barcelona vence al Villarreal y despide el año como líder

El Barcelona vence al Villarreal y despide el año como líder

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El Barcelona asaltó este domingo el Estadio de la Cerámica (0-2) en un partido en el que el Villarreal se quedó en inferioridad numérica en la primera parte por una entrada de Renato Veiga sobre Lamine Yamal. En cuanto a los tantos, Raphinha sería el responsable de abrir la lata del choque desde los once metros en la primera parte, mientras que Lamine pondría el broche al resultado con un punterazo.

Ambos equipos arrancaron con una electricidad pasmosa que supuso un correcalles en el que los dos pudieron acercarse al meta rival para amenazar a su oponente. En este cambio de golpes, fue el Villarreal quien pudo amenazar con seriedad a un Joan García que fue capaz de frenar los arreones amarillos.

Sin embargo, en el mejor momento de los locales, Raphinha fue derribado por Comesaña dentro del área en una jugada que acabó en el punto de penalti y que supuso el cero a uno después de que el propio brasileño transformara la pena máxima.

Pese al tanto, los de Flick fueron a por el segundo y lo habrían conseguido de no ser porque la cruceta le negó el doblete a Raphinha. Al verse vivo después de esta ocasión, el Villarreal volvió a lanzarse al ataque llegando a empatar el partido con un tanto que no subiría al marcador por fuera de juego de Sergi Cardona.

El control de Pedri

Esto dio alas a los locales que, ante un Barcelona huérfano de Pedri en la medular, comenzó a mover el balón de lado a lado, imposibilitando el control de la posesión al conjunto culé. No obstante, los azulgranas encontraron la forma de bloquear al Villarreal e impusieron un monopolio del balón en el que los amarillos tan solo encontraron varias jugadas de peligro para igualar el choque.

Pero lo que realmente determinó el partido fue la expulsión de Renato Veiga al filo del descanso tras una entrada a Lamine Yamal que dejó al internacional dolorido y que supuso que los locales estuvieran en inferioridad numérica prácticamente una hora de juego.

Tras volver de vestuarios, el conjunto catalán siguió con la idea de embotellar al Villarreal en área propia, así como de controlar la posesión para evitar transiciones, lo que supuso un panorama de partido en el que el juego se desarrollaba prácticamente en el área de Luiz Júnior. Si bien es cierto que el atrincheramiento azulgrana en campo rival suponía una presión constante, los de Marcelino no renunciaban a salir a la contra al estar únicamente por uno abajo.

La lucha del Villarreal

Por este motivo, Flick decidió agitar el avispero e introdujo en el campo a dos delanteros letales como Lewandowski y Rashford. Con ambos en el campo, el segundo gol solo tardó un minuto en llegar y, en esta ocasión, sería Lamine Yamal quien perforara la portería amarilla con un disparo con la puntera al que no consiguió llegar el meta amarillo.

Pese al resultado desfavorable, el Villarreal se mostró guerrero y fue capaz de trenzar jugadas que generaron cierto peligro al arquero azulgrana pero que acabaron en agua de borrajas. Esta impotencia, junto con el paso de los minutos significó que el Barcelona fuera arrebatándole toda esperanza a los amarillos de conseguir anotar un gol que les metiera en el partido de cara a los últimos minutos del encuentro.

Así, con un Barcelona jugando al trilero frente a un Villarreal extenuado se llegaría al final del partido clave y así de un 2025 de resurgimiento para ambas escuadras.

El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

El Atlético vuelve a recurrir a sus clásicos para triunfar en Girona

Aprendió el Atlético algo de Eindhoven. Un esfuerzo inicial con premio ayuda al desarrollo posterior de los acontecimientos. Si además sumas la contundencia, esa palabra que siempre está en la boca del Cholo, parece que los dramas a domicilio son menos. Triunfaron en Países Bajos e hicieron lo propio en Girona. Koke, Griezmann y Oblak pusieron los highlights y la experiencia del partido y Gallagher se sumó con suerte a la fiesta. [Narración y estadísticas, 0-3]

Lo dicho, los chicos de Simeone salieron a morder al mismo Gazzaniga, que seguía sacando el balón con pisaditas. Un presión alta y agresiva ponía en apuros la defensa de cinco que Míchel había instalado para protegerse de uno de los gigantes ligueros y, de paso, cortar la hemorragia goleadora. El Girona es el equipo más goleado de Primera División con 33 tantos en contra.

El Cholo, que ya intuía las intenciones del técnico madrileño, colocaba a su hijo en paralelo a Llorente e igualaban dibujos en fase defensiva. Pero tácticas aparte, la intensidad no era la misma en ambos bandos. Tras unos minutos rondando el gol, éste lo encontró Koke. O se podría decir que lo inventó. El golpeo del vallecano desde el borde del área fue uno de los goles del campeonato. Se coló por la escuadra.

El tanto retrasó algo las líneas y las intenciones de los rojiblancos y creció el Girona sin llegar a generar verdadero peligro. Sólo amenazó a balón parado y ahí llegó la gran ocasión de cambiar el duelo. Tras una falta que botó Tsygankov, el balón encontró a Witsel sólo en el segundo palo que fusiló a Oblak. El esloveno sacó una mano firme, que pareció llevar seis dedos, como los Zamoras que acumula. El público se llevó las manos a la cabeza. Ahí estaba el empate y otra de las jugadas de la Liga.

Pese a estar el duelo igualado en fuerzas, el marcador favorable a los colchoneros pesaba en los catalanes. Las contras rojiblancas llevaban veneno y una de ellas, además, una pizca de suerte. Gallagher, que había entrado por Nico poco antes, por una lesión en su pierna derecha, disparó desde fuera del área y el balón pegó en Reis, que engañó involuntariamente a Gazzaniga.

La mejoría del Girona en los últimos duelos fue borrada por el Atlético. Los rojiblancos se aprovecharon del toque catalán para matarlos con la velocidad. Mejor tres pases que treinta y mejor robar en campo contrario que recorrer 70 metros con el balón. Esa superioridad le insufló cierto bajón anímico al equipo de Míchel, que no sabía cómo hacer daño a los de Simeone que supieron cómo dormir el juego con balón. De hecho, al comenzar el segundo tiempo por poco estuvo Koke de repetir suerte.

El yin y el yang

Sólo un despiste podía cambiar la suerte del encuentro. Llegó a 15 minutos del final con una ruptura de Álex Moreno al espacio. De nuevo apareció el Oblak más brillante. Pero ese susto y los cambios de Míchel dieon ánimos a los gironís, que jugaron más agresivos y consiguieron embotellar por momentos a los colchoneros, que esperaban cerrar el duelo a la contra.

Contra pronóstico, el partido se fue apagando a medida que el tiempo se iba consumiendo. Parecían ambos púgiles dispuestos a aceptar su destino hasta que apareció Griezmann que quiso reclamar su cuota de protagonismo con un gol de clase. El destino del Atlético, claro, era más positivo porque sigue la estela de la cabeza, pero para el Girona vuelven los problemas y se queda en descenso. La guerra ahí abajo requiere mucho carácter.

Pellegrino Matarazzo, nuevo técnico de la Real Sociedad hasta junio de 2027

Pellegrino Matarazzo, nuevo técnico de la Real Sociedad hasta junio de 2027

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La Real Sociedad ha comunicado este sábado que ha llegado a un acuerdo con el técnico estadounidense Pellegrino Matarazzo para que sea el nuevo entrenador de su primer equipo hasta el final de la temporada 2026-2027

El club ha informado que el domingo presenciará el encuentro del Sanse, el filial, y el lunes, a partir de las 16:00, será presentado oficialmente en el Estadio de Anoeta. Todo ello en una semana en la que el técnico interino ha sido Jon Ansotegi, entrenador del segundo equipo, quien ha saldado la semana con una victoria y un empate.

Matarazzo nació en 1977 en New Jersey, y comenzó su carrera como técnico en los equipos de fútbol base del FC Núremberg. En 2017 pasó al Hoffenheim, donde fue técnico ayudante del primer equipo junto a Julian Nagelsmann logrando la clasificación y compitiendo en la UEFA Champions League. Dos años más tarde se estrenó como primer entrenador, cogiendo las riendas del VfB Stuttgart, equipo al que ascendió esa misma temporada a la Bundesliga.

Una vez dejó el Stuttgart, donde logró estabilizar al equipo en la élite, volvió al Hoffenheim, equipo que dirigió durante casi dos temporadas, logrando la clasificación a la UEFA Europa League. Ahora llega a la Real para enderezar el rumbo y darle un nuevo impulso al equipo en una temporada en la que no le está saliendo nada al equipo realista.

Los donostiarras, tras el empate ante el Levante, han cerrado el 2025 con 35 puntos en 36 encuentros divididos en dos campañas: números de descenso. En el presente curso, los donostiarras cuentan con 17 puntos tras las primeras 17 jornadas, un bagaje muy pobre para una entidad con un presupuesto récord de 180 millones de euros.

Fruto de la tormenta, Sergio Francisco cayó la semana pasada tras perder en Anoeta ante el Girona, y el club prefirió pensar y dar tiempo a su sucesor. Tal es así, que el ítalo-estadounidense ha sido el elegido en una carrera en la que también salieron nombres como Thiago Motta, Marco Rose o García Pimienta, y tendrá el parón de Navidades para adaptar y moldear la plantilla a su gusto con el objetivo de salvar la temporada.

Matarazzo suele jugar con una línea defensiva compuesta por tres centrales, algo muy distinto al modelo Zubieta que impone el club desde categorías inferiores. Tendrá que trabajar con un vestuario tocado y con jugadores muy lejos de su mejor versión para darle una vuelta de tuerca a una temporada que no pinta nada bien para la parroquia txuri urdin.

Champions, Ligas, Balones de Oro, goles... Los retos de Mbappé a la sombra de Cristiano: "La celebración es para él, es mi ídolo"

Champions, Ligas, Balones de Oro, goles… Los retos de Mbappé a la sombra de Cristiano: “La celebración es para él, es mi ídolo”

Cristiano Ronaldo ganó cinco Champions, cuatro con el Madrid y una con el Manchester United, levantó cinco Balones de Oro, tres Botas de Oro, se convirtió en máximo goleador de la historia del club (450 tantos), de la historia de la Copa de Europa (141), batió el récord de goles en una edición del torneo continental (17), fue pichichi europeo en seis ocasiones, es el futbolista con más goles en las eliminatorias continentales (67)... Elijan uno de los récords.. Todos ellos están en el horizonte de Kylian Mbappé.

A sus 27 años, cumplidos este sábado en plena acción en el Bernabéu, el delantero francés tocó uno de los cielos de Cristiano, su ídolo. Marcó de penalti (celebrado al estilo Ronaldo) ante el Sevilla e igualó el récord de goles en un año natural con el Real Madrid, situado por el portugués en 59 durante el año 2013.

"Es increíble, mi ídolo, el mejor jugador de la historia del Real Madrid. La celebración es para él, quería tener un guiño para él porque siempre ha estado bien conmigo, me ha ayudado a adaptarme a Madrid y ahora está bien ayudar yo al Madrid a ganar partidos. Hoy quería compartir eso con él, tengo una muy buena relación con él, es mi amigo ahora y le mando un saludo a él y a todos los madridistas y una feliz Navidad y feliz año nuevo", dijo Mbappé nada más acabar el encuentro.

Cinco años para una Champions

A lo lejos, todas las cifras de un futbolista único. «Es el heredero de Di Stéfano», denominó Florentino Pérez a Cristiano Ronaldo. «Querido Kylian, vistes ahora la camiseta de las 15 Copas de Europa», le dijo el presidente al francés en su presentación.

Esa Copa de Europa es el gran deber de Mbappé en el Bernabéu. Tiene ya un Mundial con Francia y una Bota de Oro, conquistada tras su primer curso en Chamartín, pero no tiene ninguna Orejona, reflejo del paraíso madridista y objeto más preciado en la vida de Cristiano.

El delantero portugués, que aterrizó en la Castellana en 2009, tardó cinco años en levantar su primera Champions con el Madrid. Llegó al conjunto blanco con 24 años, por los 235 de Mbappé, y sufrió tres derrotas en semifinales antes de conquistar la Décima en Lisboa. Ese tiempo sin ganar creó en Cristiano una rabia y un ansia que empujó su destino.

Goles Mbappe y Cristiano. Igualan

El dorado también ahoga su futuro. Cristiano Ronaldo ganó cinco Balones de Oro, el primero con 23 en el United, el segundo con 28 en el Madrid. Es decir, a Mbappé le quedan doce meses para vestirse de oro y blanco casi a la misma edad que el primer galardón de Ronaldo como futbolista del cuadro de Chamartín. El galo, de momento, sólo ha conseguido entrar en el podio del premio una vez, con su tercer puesto en 2023 por detrás de Messi y Haaland tras el Mundial y el triplete del City.

Objetivo 450

Al Balón de Oro le llevarán los títulos, y a los títulos los goles. Es decir, la aspiración a la Bota de Oro. Cristiano ganó cuatro y Mbappé conquistó la primera el curso pasado. También va lento en ese sentido. A nivel interno, Mbappé lleva 73 goles en el Real Madrid, y está a (sólo) 377 de Cristiano. Tendría que batir el récord de goles en año natural para conseguir superarle en los próximos seis años, hasta las 34 primaveras, a una media de 62 cada 12 meses. Una barbaridad estadística que explica a la perfección la extraordinaria de lo logrado por el portugués.

Para su moral, hay que decir que el galo ha cumplido a nivel goleador en su primer año. Ha marcado en todas las competiciones, una de las virtudes de Cristiano, viendo puerta en Liga, Champions, Copa, Supercopa de Europa, Supercopa de España, Intercontinental, Mundial de clubes.

Pero claro, Cristiano es Cristiano. Marcó 61 goles en una única temporada con el Madrid, la 14-15, mientras que Mbappé se quedó en 43 en su primer curso y lleva 28 en este. Y tiene el récord anotador en una edición de la Copa de Europa, con 17, por los nueve que lleva Mbappé. El Mónaco y el Benfica aparecen como posibles víctimas en enero antes de aplicar a las eliminatorias de la Champions.

Xabi Alonso ya no tiene vida en el Madrid

Xabi Alonso ya no tiene vida en el Madrid

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Vale ya de tanta guillotina perpetua para el Madrid por culpa de su entrenador. Dije antes de que llegara Xabi Alonso que no daba la talla. Pero ahora es una realidad. No tiene más perdón.

La duda ahora es si Florentino Pérez se va a atrever o escucha al nuevo secretario técnico Jose Ángel Sánchez. Pero de no acabar esta agonía, el Madrid se expone a una temporada grotesca. No se puede jugar con tanta duda.

El técnico vasco ya no tiene defensa de ningún tipo. El Madrid es la nada. Sólo vive del increíble Courtois, que salvó una derrota. Y de algunas dentelladas de Rodrygo o Bellingham. Sí, porque Mbappé jugó todo el partido tan sólo para él. Quería goles, sin tener al equipo en su cabeza. Sí que empató al final con Cristiano, de penalti, pero no lo mereció. Hizo un partido horrible.

Luego, en televisión vi la cara del presidente blanco cuando Alonso se atrevió y volvió a quitar a Vinicius. Hubo expectación y en la pequeña pantalla se pudo ver que al presidente no le gustaba nada. Pero Rodrygo le dio la razón a Xabi, porque por la izquierda es mucho mejor que Vinicius, que no hizo absolutamente nada, borrado de la lista de goleadores, mientras su compatriota provocó un penalti y casi dos. No hay más que hablar.

Puede que Vinicius fuera una llamada para la despedida de Alonso, pero el nene del presidente es nada ahora mismo. Y no lo puede vender, porque el mercado del astro está muy a la baja.

En resumen, el partido del Madrid fue un esperpento, frente a un rival rabioso con uno menos.Alonso no sirve ni para animar al equipo, por su exquisita frialdad. Sólo jugó uno de los fichajes de han costado más de 250 millones de euros. Y fue Huijsen, que fue una puñetera vergüenza.

Lento, sin enterarse ni de un maravilloso jugador de casi 40 años como Alexis Sánchez y de la rapidez de Isaac Romero. Huijsen es una farsa como central sin protección. Tantos millones por ese jugador es una barbaridad de las mentes pensantes de la Casa Blanca.

Así que con un endiablada, mediocre y deslavazada plantilla y un errático entrenador, sólo se salva por dos fenónemos: Courtois y Mbappé. Y el último cuando no tiene miedo al error en partidos importantes.

El Madrid es un horror, el futuro es lo peor y lo que faltaba por decir es que se oye en nombre de Davide, el hijo de Ancelotti, justo el que llevó a su padre a los infiernos. En fin, crisis muy profunda en el Madrid, más de lo que ellos creen.

Una vez más el estado del césped del Bernabeú era pésimo. Se pasaron con el riego y destrozaron a los jugadores, que se resbalaban constantemente. Con la famosa lona del cielo del Bernbaeú, la pradera ni se corta ni se engrandece. Es una pesadilla.

Es un estadio sólo de fútbol. No es para la NFL, ni para sala de conciertos, ni para espectáculos pugilísticos u otras habilidades circenses. Es el Bernabéu. No un circo.

Justo desde la NFL, con el retraso de jugar en casa más partidos, el resto ha sido sólo una rémora el Madrid. Sobre todo para Alonso, con angustia perpetua. Sólo porque al presidente no le gusta, no le soporta. Si no les gustó desde el 4-0 del PSG en el Mundialito, debió despedirlo tras el bochornoso 5-2 del Metropolitano. Era el momento para despejar sus inquietudes. No lo hizo y desde aquello el Madrid va de zozobra en zozobra.

El Madrid gana al Sevilla entre silbidos y Mbappé iguala los 59 goles de Cristiano

El Madrid gana al Sevilla entre silbidos y Mbappé iguala los 59 goles de Cristiano

El tópico invitaría a recordar Pesadilla antes de Navidad, pero el sábado, que empezó con pitos, terminó con tres puntos para el Madrid y con Kylian Mbappé igualando los 59 goles en año natural de Cristiano Ronaldo. Los blancos se irán de vacaciones con mucho que reflexionar, con poco fútbol, poca actitud y con Xabi Alonso en mitad de las mismas dudas que antes. Bellingham, de cabeza, y el francés, de penalti, marcaron para superar a un Sevilla que se quedó con uno menos y mereció más suerte.

Dos semanas después, el Madrid volvió en Liga al Bernabéu y repitió la desidia del día del Celta, terminado aquel domingo con un desastroso 0-2 que provocó la reunión de urgencia para tratar el futuro de Alonso. El técnico apostó ante el Sevilla por un 4-2-4 sin ningún rigor táctico. Acumuló talento individual en ataque, pero sus cuatro estrellas apenas se movieron sin balón.

Mbappé, Vinicius, Rodrygo y Bellingham, aunque también Tchouaméni, Güler, Asencio y Fran García, quisieron todos los pases al pie, siempre con un sevillista a su espalda, convirtiendo el ataque estático de su equipo en una figura oxidada.

Por si fuera poco, el Madrid volvió a olvidarse de la famosa presión tras pérdida que el equipo de Xabi sí realizó en el comienzo de la etapa del vasco. No mordió, sólo tanteó, y el Sevilla le perdonó la vida que el Celta puso sobre el precipicio.

En el minuto siete, así de pronto, Chamartín estalló en abucheos hacia su equipo porque los andaluces fallaron dos ocasiones claras que les hubieran dado la ventaja nada más estrenarse el reloj del encuentro. Dos errores de Huijsen provocaron dos llegadas de Isaac Romero y Alexis, poco acertados, y Romero repitió intento unos segundos después al quedarse sólo ante Courtois, pero su vaselina se fue desviada.

Los pitos del público fueron constantes en el inicio de un duelo en el que el Madrid sólo gozó de una ocasión de Fran, tapada bien por Vlachodimos. Después, ataque posicional con muchos errores en los controles y en los pases, varios de ellos inexplicables en jugadores que venían de una racha extraordinaria como Mbappé. Noche extraña, como si hubiera perdido sus superpoderes en el día que debía superar el récord de goles en año natural de Cristiano Ronaldo.

Quizás fue el ansia por mejorar a su ídolo el que desvió la atención del francés, desaparecido en la Castellana. Huijsen y Rüdiger repitieron una salida de balón errática, donde sólo Vinicius, y de espaldas, se ofrecía a recibir para apostarlo todo a un giro exitoso sobre su rival.

Tchouaméni se situó entre centrales y dejó el mediocampo para Bellingham y Güler, intermitentes con balón, más deseosos de correr al espacio que de masticar jugadas. Es la contradicción constante de este Madrid, que imagina puzles que sus piezas no completan.

En el tramo final del primer tiempo, y justo cuando crecían las dudas, Bellingham conectó un buen cabezazo tras una falta lateral de Rodrygo y abrió el marcador de la única forma posible. A balón parado. Mientras, el Sevilla, con un Alexis Sánchez muy activo, seguía acumulando llegadas sobre el área pequeña de Courtois.

El descanso preparó una ensalada de calamidades en ambas áreas que rompieron el partido y desesperaron todavía más al Bernabéu. Mbappé, con Huijsen y Vinicius libres de marca, se jugó un disparo desde la frontal que enfadó a sus compañeros antes de que Courtois apareciera ante Alexis para salvar el empate.

El duelo aceleró, con Mbappé volviendo a fallar ante Vlachodimos tras la primera buena arrancada de la noche y errando de nuevo frente al portero después de una asistencia de Vinicius. Ambos intentos los había facturado durante estos meses, pero la sombra de Cristiano era alargada.

Al minuto, sin pausa, Courtois voló de nuevo para impedir el tanto de Isaac Romero tras una buena combinación sevilla ante la inconcebible apatía madridista. Situación que se repitió dos minutos después: Mbappé envió un cabezazo al palo y Courtois despejó un disparo de Alexis. El Bernabéu temblaba.

La roja a Marcao por doble amarilla después de una falta sobre Bellingham parecía relajar el sábado en el Bernabéu, pero siguieron las dudas y los pitos hasta el penalti de Juanlu a Rodrygo que transformó Mbappé, celebrando el gol como Cristiano. Aún así, volvió a aparecer Courtois. El Madrid se va de vacaciones con las mismas malas sensaciones.

La Fiorentina, un histórico del 'calcio' sumido en crisis profunda

La Fiorentina, un histórico del ‘calcio’ sumido en crisis profunda

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Hay partidos en los que todo está en juego. La flor del Calcio italiano, la Fiorentina, hoy se juega su futuro. En plena crisis desde el comienzo de la temporada, es última en la Liga Italiana, con solo seis puntos y sin victorias. Hace un año tenía 34 puntos y era segunda. En la última semana ha coleccionado dos derrotas consecutivas, una con el Verona (1-2), el domingo pasado, y con el Lausana (1-0), el jueves, en la Conference League. Su entrenador Paolo Vanoli está en la cuerda floja y su destino dependerá del resultado contra el Udinese (hoy, 18.00 horas). Hay un dato histórico que preocupa: no hay ningún equipo del Calcio se salvara del descenso sin haber conseguido, al menos, un triunfo en los primeros 14 partidos.

La Fiorentina está en el pozo, ya sea por los jugadores, el entrenador o la dirección. No hay coordinación dentro de la escuadra viola, que ha sumado seis empates y nueve derrotas. Vanoli lleva tan solo un mes y medio en el banquillo, pero se respira en el ambiente la posibilidad de una salida anticipada. Para diferentes periódicos del país, el equipo concebido por Vanoli tiene demasiados vacíos. La defensa es la peor de la Serie A, con 26 goles encajados (sólo seis marcados). Dicen los medios que es un equipo «plano», «temeroso», «sin alma». La Fiorentina parece condenada a acudir al mercado de invierno.

Uno de los puntos de inflexión del equipo tuvo lugar el pasado jueves, con la derrota ante el Lausana en la Conference League. Vanoli, ahora se juega todo en la cita de esta tarde con el Udinese. «No sé si mi puesto peligra, no he hablado con el club», ha afirmado el entrenador de la Fiorentina. «Los chicos tienen que estar concentrados en la liga», asegura Vanoli, admitiendo los errores como una responsabilidad compartida. «Estoy muy preocupado, porque estamos luchando para no descender y me gustaría ver un poco más de mi espíritu dentro del equipo», añade el cuestionado preparador.

«poner orden, hacer limpieza»

Tal está siendo el calado de la crisis de la Fiorentina que el asunto ha trascendido a la política italiana. Matteo Renzi, ex presidente del Gobierno (2014-2016), ex alcalde de Florencia (2009-2014), florentino de nacimiento y, algo que recuerda regularmente, tifoso de la Fiorentina, se ha pronunciado sobre el asunto.

En una entrevista concedida a La Nazione, el principal diario de la capital toscana, Renzi ha lamentado la situación del equipo viola. «Hay algo que se ha roto en el clima del vestuario, dado que el equipo, en muchos aspectos, es el mismo que el año pasado», advirtió el político. El ex presidente del Ejecutivo italiano se quejó del momento de la Fiorentina y apunta que lo ideal sería la «intervención de un directivo que sea capaz de poner orden, hacer limpieza y salvarlos del descenso».

Pensar en la historia reciente de la Fiorentina lleva, inevitablemente, a la mítica etapa durante la presencia de Gabriel Omar Batistuta, el goleador argentino que lideró la delantera de los viola desde el año 1991 al 2000. Llegaron los éxitos, pero también los disgustos, cuando, contra todo pronóstico y después de la última vez en la temporada 1938-1939, el equipo florentino bajó a la Serie B. Era la temporada 1992-1993 terminó en el puesto número 15, cuando en aquella época la Liga Italiana la integraban 18 equipos. Así pues, la Fiorentina volvió a la segunda división italiana después de más de medio siglo. Ahora, el desafío es evitar esa pérdida de categoría. Todo empieza en el partido de hoy.

Eric García, de comodín de Flick a imprescindible

Eric García, de comodín de Flick a imprescindible

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De un año para otro, la situación de Eric García en el Barça ha dado un vuelco impresionante. El curso pasado, el primero de Hansi Flick en el banquillo azulgrana, el de Martorell fue un comodín de lujo. Hasta tal punto, que el pasado mes de enero se llegó a manejar muy en serio la posibilidad de que el defensa regresara en calidad de cedido a un Girona donde, en la campaña 2023-24, pudo reencontrarse con su mejor versión. El alemán, pese a todo, no quiso saber nada en absoluto de esa posibilidad. Y, de hecho, ya empezó entonces a probar en algunos partidos uno de los factores que han acabado por convertirlo ahora en una pieza clave en sus esquemas: la polivalencia.

En la segunda mitad de una temporada que culminaría con la llegada a las vitrinas del Barça de la Liga, la Copa y la Supercopa de España, Flick ya probó a Eric como lateral derecho y como pivote. Entonces, el lugar en el que parecía convencerlo más estaba pegado a la cal. En la presente campaña, mientras, además de estrenar una nueva faceta, la de lateral izquierdo, puesto que ocupó por primera vez tras relevar a Gerard Martín en un duelo en Montjuïc frente a la Real Sociedad que culminó con victoria local por 2-1, su rendimiento ha sido de lo más destacable tanto como central como de pivote. Una función, esta última, que ha ocupado de inicio en los tres últimos partidos de Liga, frente al Atlético, el Betis y Osasuna y en la que, aparentemente, Eric estaría ahora mismo por delante de un jugador que el técnico consideraba vital tampoco hace tanto: Frenkie de Jong.

«Lo cierto es que podemos colocarlo en diferentes puestos, porque defiende bien, pero también tiene una muy buena salida de balón y nos da muchas opciones. Es genial poder tenerlo con nosotros», aseveraba el propio Flick en la víspera del partido frente al conjunto navarro. Ante el Guadalajara, en la Copa del Rey, Eric jugó en el centro de la defensa. Contra el Villarreal, este domingo, mientras, en un duelo en el que los azulgrana buscarán despedir 2025 con una nueva victoria, podría volver a alinearse en la medular, donde su presencia le aporta una mayor consistencia al equipo.

Renovación hasta 2031

Sea donde sea, Eric es imprescindible. Los números, de hecho, hablan por sí solos. Ahora mismo, el defensa es el jugador azulgrana que acumula más horas de vuelo en sus piernas, con un total de 1.861 minutos disputados y presencia en todos y cada uno de los 24 partidos que ha disputado el Barça hasta el momento entre Liga, Champions y Copa del Rey. De hecho,solo ha tenido breves ratos frente a la Real Sociedad, como relevo de urgencia de un Gerard Martín a quien Flick ha reconvertido ahora también en su opción principal para el lado izquierdo del centro de la zaga, y ante el Newcastle, en un estreno azulgrana en la presente edición de la máxima competición europea que se saldó con victoria por 1-2.

Tan imprescindible es ahora Eric en los esquemas del técnico alemán que ni siquiera el hecho de acabar con la nariz rota tras el 3-3 en Brujas lo ha sacado ni mucho menos de sus planes. Ha tenido que jugar desde principios de noviembre con una máscara, que, quizás, podría dejar al fin de lado en La Cerámica. Su gran rendimiento, además, ya le ha permitido firmar la ampliación de su contrato con el Barça hasta el 30 de junio de 2031, pero hay una leve espinita que, por ahora, parece que va a tener clavada por un tiempo: el seleccionador español, Luis de la Fuente, no parece estar muy por la labor de incluirlo en sus listas. ¿Logrará hacerlo cambiar de opinión? Si sigue así, tal vez, no le quede otro remedio.

Van der Poel derrota a Van Aert en su primer duelo en la Copa del Mundo de ciclocross

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Llegó el día esperado con impaciencia por el aficionado: el primer duelo entre Mathieu van der Poel y Wout van Aert en la temporada 2025-2026 de ciclocross. Ha sido en Amberes (Antwerpen), en la quinta escala de la Copa del Mundo. Era un enfrentamiento, no obstante, desigual. Van der Poel venía de ganar, en su estreno en la Copa, hace una semana, en Namur, y Van Aert no se había subido en competición a la bicicleta desde finales de septiembre.

Así los precedentes, en un circuito sin barro, pero sí con pantanos secos de arena, VDP tomó la iniciativa desde la primera de las ocho vueltas programadas. Formó un trío con sus compatriotas Tibor del Grosso y Joris Nieuwenhuis. Poco a poco, a su ritmo, los fue dejando atrás, mientras la prueba, lejos de él, allá en el remoto horizonte de las curvas y las cuestas, experimentaba sus propios y continuos cambios. Pasaron algunas cosas relevantes. Entre ellas que Van Aert pinchó la rueda delantera cuando iba tercero y retrocedió hasta el noveno lugar.

También que Thibau Nys, el líder de la Copa del Mundo, sufrió muy pronto un enganchón que, en medio de la barahúnda general del comienzo de este tipo de carreras, lo descabaló. Acabó mandándolo, pese a sus esfuerzos, al puesto 23, a 3:23 de un Van der Poel que, fuerte y técnico, aunque pinchó en la rueda de atrás, alzó los brazos en la meta tras cambiar de máquina.

Los belgas Laurens Sweeck y Émiel Verstrynge habían ido ganando puestos como hormiguitas y terminaron, respectivamente, segundo y tercero. Sweeck pasa a liderar la Copa del Mundo. Van Aert, séptimo, por delante de Felipe Orts, duodécimo, ofreció buena imagen. Ha vuelto al combate y es de esperar que ofrezca resistencia a Van der Poel en las próximas carreras. Coincidirán en cuatro más: el día 22, en la categoría X20, en el Trofee Hofstade. También en X20, el 29, en el Trofee Loenhoot. El 2 de enero, en el Exact Cross Mol. Y, por último, de nuevo en la Copa del Mundo, el 4 en Zonhoven.

Aparte de esos encuentros, cada cual hará su propio calendario. Van der Poel todavía no ha decidido si acudirá a la cita de la Copa del Mundo con Benidorm, el 18 de enero. Van Aert, en principio, no lo hará. Van der Poel sí será de la partida en el Campeonato del Mundo, el 1 de febrero, en Hulst. Van Aert duda. Probablemente lo decidirá a tenor de cómo le vaya la temporada.

La Copa del Mundo reúne esta campaña 12 carreras. Comenzó en Tabor el 23 de noviembre y concluirá el 25 de enero en Hoogerheide.