Vinicius denuncia insultos racistas de Prestianni y el Benfica - Real Madrid se detiene 10 minutos: "Me ha llamado mono"

Vinicius denuncia insultos racistas de Prestianni y el Benfica – Real Madrid se detiene 10 minutos: “Me ha llamado mono”

Vinicius fue el protagonista en Da Luz. Por el fútbol, con un golazo extraordinario que adelantó el Real Madrid en la ida del playoff de la Champions League, y por lo que no tiene que ver con el balón. El brasileño denunció en pleno césped que Gianluca Prestianni, jugador del Benfica, le había llamado «mono» en una discusión tras la celebración de ese gol. Esa denuncia provocó que el árbitro del encuentro, el francés François Letexier, activara el protocolo antirracismo y el partido se detuviera durante casi diez minutos.

«Me ha llamado mono», le repitió Vinicius a todo el mundo. Primero al árbitro, después a sus compañeros y rivales y más tarde a Álvaro Arbeloa y a Jose Mourinho, que hablaron con él cuando se dirigió al banquillo a esperar la activación del protocolo, negándose a regresar al campo hasta que se realizara.

El brasileño marcó un golazo en el minuto 50 del encuentro y se fue a celebrarlo al córner, donde bailó pegado al banderín. Esa acción no gustó a Prestianni, que se acercó a recriminárselo junto a varios compañeros más, lo que provocó una pequeña tangana entre ambas plantillas que terminó con Vinicius sancionado con tarjeta amarilla.

Pasados unos segundos, todo parecía terminar de forma pacífica. En ese momento, Vinicius y Prestianni seguían hablando, con el argentino tapándose la boca con la camiseta, y fue justó ahí cuando el brasileño se fue corriendo hacia el árbitro a decirle que su rival le había insultado de forma racista. «Me ha llamado mono», le repitió.

Mientras el árbitro cruzaba sus brazos activando el protocolo, Vinicius caminaba hacia el banquillo y se sentaba directamente en él. Sus compañeros, Arbeloa y varios asistentes hablaron con él, e incluso Mourinho se acercó a charlar con el brasileño, pero éste le repitió lo que le había dicho al árbitro: «Me ha llamado mono». Mientras, Mbappé defendía a su compañero ante Otamendi, también argentino y rival del francés en la última final del Mundial. El capitán del Benfica trataba de que Vinicius no le diera tanta importancia a su acción con Prestianni y el galo se lo recriminaba. "Eres un racista", le decía Mbappé a Prestianni.

Diez minutos después, el árbitro dio por terminado el protocolo tras anunciar por megafonía la situación y tras hablar con Prestianni, que no fue amonestado a la espera de una revisión de las imágenes de televisión tras el encuentro. Sobre el minuto 60, diez minutos después, el juego se reanudó con Vinicius recibiendo abucheos del público en cada acción.

"Según los compañeros, le ha dicho algo feo, algo que no se debe decir. Llevamos mucho tiempo peleando y Vini ha peleado por esto. Si sigue pasando, es lamentable. Si te tapas la boca para decir algo es porque no está bien. Es lamentable. Orgulloso de Vini y de los compañeros", explicó Fede Valverde sobre el césped.

Fue la primera vez desde hace un año que el brasileño fue agredido de forma racista en mitad de un partido. Hace doce meses, dos aficionados de la Real Sociedad fueron sancionados con 4.000 euros por hacerle gestos racistas durante la semifinal de Copa entre el cuadro vasco y el Madrid celebrada en el Reale Arena de San Sebastián.

El tramo final fue intenso. Con muchas faltas y muchas tarjetas para ambos equipos, incluida la expulsión de Mourinho por doble amarilla tras protestar una decisión del árbitro. La roja evitará que el técnico portugués se siente por primera vez en el banquillo del Bernabéu desde su salida del club en 2013, algo esperado por el propio entrenador y por la afición madridista. Por contra, Mourinho tendrá que ver la vuelta de este playoff desde el palco de Chamartín.

Los 12 minutos de tiempo extra volvieron a tener poco fútbol y mucha guerra. El duelo se detuvo por el lanzamiento de un mechero y de una botella, que impactó en Vinicius, desde uno de los fondos del estadio durante un córner del Madrid, lo que obligó al colegiado a detener de nuevo el encuentro para activar el protocolo por megafonía.

20 días después del fracaso de Da Luz que le echó del Top8 y le envió a luchar en la eliminatoria del playoff, el Madrid salió con vida de Lisboa con una gran evolución de actitud y fútbol. Disparó más veces a puerta que el Benfica, dominó el juego y no necesitó la capa de héroe de Courtois para evitar un resultado mayor. En siete días, la resolución en la Castellana.

La incógnita Álex Baena, de llegar como estrella a actor secundario: "No le fichamos para seis meses sino para seis años"

La incógnita Álex Baena, de llegar como estrella a actor secundario: “No le fichamos para seis meses sino para seis años”

En el mercado invernal de 2025, Álex Baena (Roquetas de Mar, 2001) estuvo 11 horas pegado al teléfono hablando con todos sus allegados hasta que tras la llamada con su psicólogo terminó por decidir no ir a Arabia Saudí a ser cubierto de oro y se quedó en el Villarreal. El corazón le decía que no a la mareante oferta del Al Ahli, 18 millones anuales, y el centrocampista almeriense alargó unos meses su estancia en el equipo al que llegó con tan solo 11 años.

Entonces, llamó el Atlético, y se abrió un nuevo camino en su carrera para seguir creciendo en uno de los grandes clubes europeos. "Mi prioridad ha sido quedarme en España junto a mi familia y el Atlético por el club y el entrenador ha sido mi prioridad. Mi ilusión ha sido venir aquí", comentó en su presentación.

Los rojiblancos realizaban un gran desembolso, más de 55 millones, para traer del equipo amarillo al que fuera máximo asistente europeo en la temporada 2023/24 con 18 pases de gol, 10 había firmado el curso anterior. Baena, como Julián Álvarez un año antes, estaba destinado a dirigir el ataque colchonero frente a un Griezmann que adquiría otro rol en la rotación del Cholo. Pero, primero el infortunio y luego la falta de continuidad no han permitido mostrar al internacional español aún todo su nivel en el conjunto de Simeone.

Álex Baena es el decimocuarto jugador en minutos de la plantilla rojiblanca con 1.302, casi los mismos que Nahuel Molina. Ha jugado menos que Pubill, Nico González, Ruggeri o Hancko; fichajes, sin contar con las llegadas invernales, que venían a completar el vestuario del Atlético de Madrid, pero no a liderarlo. Y, como dato preocupante, sólo ha finalizado un partido de los 26 que ha disputado, la victoria por la mínima ante el Getafe en Butarque.

En el club, en cambio, no hay inquietud con el almeriense. "Se le ha fichado por seis años, no por seis meses", cuentan a EL MUNDO sobre el rendimiento de un jugador al que son conscientes de que le ha perseguido la mala suerte. Tres lesiones (dos musculares y una apendicitis) justifican, según la entidad colchonera, no sólo los pocos minutos sino el no haber finalizado muchos encuentros al no haber podido alcanzar el ritmo de sus compañeros. No obstante, admiten también que "el míster tiene otros jugadores en su posición" que dificulta el que juegue todo con la camiseta rojiblanca. "Su calidad está fuera de toda duda", insisten fuentes de la entidad.

No es fácil adaptarse a la exigencia de Diego Simeone. Muchos, como Pubill o el mismo Griezmann, han probado casi cuatro meses de mili antes de ser indiscutibles en las alineaciones del argentino. Baena ya llegaba con otro estatus a la disciplina rojiblanca y lo hacía preparado tanto física como mentalmente. Una parte que ha trabajado mucho a lo largo de su carrera.

De hecho, fue uno de los pilares, junto a su familia y amigos, que evitaron que colgara las botas tras tocar fondo tras un enfrentamiento con Fede Valverde que le puso en el ojo del huracán y posteriormente un flojo Europeo sub-21 en julio de 2023. "Ya está, lo dejo, no quiero seguir con esto", es el mensaje que tienen fijado él y su psicólogo en su chat de Whatsapp. Pese a ello, la sorpresiva llamada de Luis De la Fuente le hizo levantar el vuelo y pasar de su peor año como futbolista al mejor, que coronó con una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos.

Fortaleza mental

Pero el aprendizaje de esos vaivenes ha permitido que el almeriense no se deje llevar por la euforia cuando las cosas van bien ni por la depresión cuando no van como desearía. No es el más hablador del vestuario ni el más bromista, pero su amistad con Pubill y Barrios de la sub-21 y, sobretodo, el apoyo de otros futbolistas españoles con los que ha hecho piña como Koke o Llorente, le permiten adaptarse a cualquier rol que le reclame el exigente técnico argentino.

"La actitud siempre positiva. Con predisposición para dar lo mejor siempre. Con talento diferencial. Necesitamos más de él, le vamos a exigir lo que tiene", ha respondido el Cholo Simeone a El MUNDO en la rueda de prensa previa al duelo de Champions de esta noche ante el Brujas. Un partido de los que hizo que Baena fichara por el Atlético de Madrid, del tipo que motivó al jugador de Roquetas a superar la soledad de plantarse en la residencia del Villarreal con 11 años para cumplir su sueño de ser futbolista pese a las lágrimas de su madre y también de los que sueñas cuando sólo piensas en colgar las botas.

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ''Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo''

Ayuso inicia ciclo y evita medirse a Pogacar antes del Tour: ”Está muy tranquilo y centrado en el nuevo equipo”

Tadej Pogacar como inspiración y enemigo a eludir. Juan Ayuso, que ya aprende a volar sin ataduras, inicia este miércoles nuevo ciclo. El español, tras desprenderse de la «dictadura» del UAE, se estrena como emblema del Lidl-Trek, una escuadra que le ha otorgado los galones de responsabilidad que él siempre reclamó. «Juan está muy tranquilo e integrado en su nuevo equipo», apuntan desde el entorno del ciclista formado en la escuela de Jávea.

Ayuso abre curso en la Volta al Algarve, la prueba de lanzamiento para Pogacar en 2019, cuando conquistó la general con sólo 20 años. El alicantino-barcelonés también busca coronarse en la ronda portuguesa, que finaliza el próximo domingo y en la que pugnará, entre otros, contra el luso Joao Almeida, ex compañero en el UAE. La de Algarve será la primera prueba de un estudiado calendario World Tour previo al Tour de Francia, su gran reto. Después llegarán París-Niza, País Vasco, Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja (estreno en la decana) y Rhone Alpes (antes Critérium Dauphiné). Un programa en el que apenas coincidirá, ante de la disputa de la Grande Boucle, con los grandes referentes del pelotón. Con Pogacar sólo rivalizará en Lieja-Bastoña-Lieja. Las otras apuestas del esloveno, que volverá a centrarse en las clásicas, serán Strade Bianche, Milán-San Remo, Tour de Flandes, Tour de Romandía y Vuelta a Suiza. Ayuso no coincidirá con Jonas Vingegaard, que tras su accidente en Málaga, sólo disputará al Volta a Catalunya y el Giro de Italia. Con Remco Evenepoel (espléndido en la Challenge de Mallorca y el Tour de UAE, donde el martes se adjudicó la etapa contrarreloj) se medirá en la Flecha Valona, Lieja y Rhone Alpes.

Ayuso (23 años) ha diseñado su planificación junto a Luca Guercilena, director general de Lidl-Treck; Andy Schleck, adjunto al director general, y Steven de Jongh, el técnico de cabecera de un corredor español que ha encandilado a los responsables del equipo alemán. Tras su contratación, el grupo, en su página web, no escatimó elogios: «Juan es uno de los talentos más prometedores de su generación... Se ha consolidado rápidamente como un corredor versátil por etapas, con una combinación poco común de destreza en la escalada, fortaleza en contrarreloj y una madurez táctica que supera su edad. Su actuación decisiva llegó en la Vuelta a España de 2022, donde terminó tercero en la general, confirmando su capacidad para competir al más alto nivel en las grandes vueltas. Ambicioso, disciplinado y con una motivación incansable, Ayuso aporta una mentalidad ganadora y un futuro brillante al Lidl-Trek».

El joven ciclista se siente cómodo en su nuevo destino y asegura que nunca había contado con tanto apoyo. «Juan es más maduro. Ha aprendido a ser más prudente y no anunciar públicamente sus objetivos o metas», apuntan desde su entorno más cercano.

Juan Ayuso aún no tiene decidida su hoja de ruta tras el Tour de Francia, en la que figuran la Vuelta a España, y las clásicas canadienses, como preparación para el Mundial de Montreal.

El Lidl-Trek es de un grupo multidisciplinar, con opciones en todo tipo de pruebas. Ayuso, el danés Mattias Skjelmose y el británico Tao Geoghegan Hart serán los principales argumentos en las generales de las grandes rondas, y para ello dispondrán de la ayuda de gregarios de alto nivel como Giulio Ciccone, Quinn Simmons, Bauke Mollema, Carlos Verona, Lennard Kamna y Patrick Konrad. Para las clásicas y los sprints contarán con una de las parejas de velocistas más acreditadas: Jonathan Milan y Mads Pedersen.

En los últimas semanas, Ayuso ha congeniado con el canadiense Derek Gee-West, ex del Israel-Premier Tech y también recién llegado al Lidl-Trek, con el que ha compartido entrenamientos en altura y debutará en la Volta Algarve. El cuarto clasificado en la última edición del Giro de Italia es su nuevo aliado. «La primera impresión fue muy buena, nos entendemos de maravilla y creo que podemos ayudarnos mutuamente. Estoy deseando correr con él», ha declarado el canadiense una entrevista a BiciPro.

Ot Ferrer, Oriol Cardona y la 'sitcom' en los Pirineos que puede darle a España una medalla en los Juegos Olímpicos: "Somos ermitaños; a las ocho a la cama"

Ot Ferrer, Oriol Cardona y la ‘sitcom’ en los Pirineos que puede darle a España una medalla en los Juegos Olímpicos: “Somos ermitaños; a las ocho a la cama”

Entre las estaciones francesas de Font Romeu, Bolquere, Les Angles o La Quillane se mueven miles de turistas españoles que dejan atrás Puigcerdà en busca de la nieve de los Pirineos galos sin saber que allí arriba, divididos en tres humildes apartamentos a 1.800 metros, vive desde hace años un grupo de esquiadores de montaña de su país que el próximo jueves promete saltar a la fama. Los olímpicos Oriol Cardona, Ot Ferrer y María Costa, candidatos a las medallas en los Juegos de Milán-Cortina, conviven juntos acompañados de promesas como Biel Pujol o Marc Ràdua en el mismo bloque de edificio. Parece un Centro de Alto Rendimiento (CAR); en realidad es más bien una sitcom.

«Nos llevamos muy bien. Lo hacemos casi todo juntos, entrenamos, comemos... Oriol es el jefe, es el más veterano, pero todos hacemos piña», relata Ferrer, que asegura que allí, en la frontera entre España y Francia, lo tienen casi todo. Hay nieve para aburrir y prácticamente salen por la puerta con los esquís ya puestos. Tienen el gimnasio, la pista y el resto de las instalaciones del CAR de Font Romeu, donde también comen y cenan. Solo les falta un poco de entretenimiento.

En la zona hay tiendas de esquís y de ropa de nieve, creperías para domingueros y algún que otro restaurante, pero no hay ni un solo lugar al que pueda ir un joven de 23 años como Ferrer un viernes por la noche. «Somos ermitaños total. Fuera de competición igual vamos a tomar el café a algún sitio, pero desde hace unas semanas ni eso. Que luego en las cafeterías hay pasteles y dulces y es muy tentador. Dormimos, entrenamos, comemos y volvemos a dormir. Muchos días me meto en la cama a las ocho de la noche», cuenta el esquiador a pocos días de su sueño.

Las posibilidades de Ferrer

El próximo jueves, el esquí de montaña debutará como deporte olímpico y será la gran oportunidad de España de celebrar en Milán-Cortina. Oriol Cardona es el favorito al oro, el vigente campeón del mundo, y Ferrer estará en el grupo de perseguidores junto al francés Thibaut Anselmet, el ruso Nikita Filippov o los suizos Jon Kistler o Remi Bonnit. La prueba, al sprint, un sube-y-baja que se completa en dos minutos, permite sorpresas, pero no tantas. En los últimos dos años, Cardona ha disputado 11 pruebas de la Copa del Mundo: ha ganado siete, ha subido al podio en otras dos y en la que peor acabó fue sexto. En el mismo tiempo, Ferrer ha terminado hasta siete veces entre los ocho mejores.

¿Qué pasará en los Juegos Olímpicos? «Si todo va bien, tendría que estar con Oriol luchando por las medallas. De hecho, estoy muy motivado, intentaré darle un susto. En los Juegos haremos una ronda menos que en la Copa del Mundo y eso creo que me beneficia. Normalmente soy más explosivo y suelo llegar cansado al final», analiza Ferrer.

Cuentan que siempre quiso ser esquiador de montaña.
Casi siempre. Soy de Berga, cerca de los Pirineos, y mis padres son profesores de educación física y aficionados al esquí de toda la vida. Me enseñaron esquí alpino y esquí de fondo, pero un día fui con un primo a probar el esquí de montaña y me di cuenta de que se me daba bien. En la ESO muchos amigos ya miraban universidades en Barcelona, pero yo tenía claro que quería seguir esquiando en los Pirineos y por eso me puse a aprender francés, para poder ir a la universidad en Font Romeu.

Entre las montañas del país vecino, mientras obtenía logros como un subcampeonato del mundo junior, Ferrer se licenció en Ciencias del Deporte y se sacó un par de másteres, el último en análisis de datos en el deporte. En el esquí de montaña hay varias transiciones -quitarse los esquís para subir escaleras, ponerse los esquís de nuevo o quitarse las pieles para el descenso- y el joven español sabe lo que tarda él y lo que tardan sus rivales como si de Fórmula 1 se tratase. En los últimos días, eso sí, no ha querido mirar más el ordenador para alejar la presión y los nervios. De hecho, desde el pasado sábado ni tan siquiera mira el teléfono móvil: vida de ermitaño, ya saben.

Lo último que hizo antes del apagón comunicativo fue una promesa. Si gana una medalla irá al local de uno de sus patrocinadores, la peluquería Spel de Berga, y se teñirá de rosa. Que vayan preparando el tinte.

Alcaraz vuelve tras Australia con una victoria de seriedad y calma

Alcaraz vuelve tras Australia con una victoria de seriedad y calma

Sabe Carlos Alcaraz que hay rivales especialmente engorrosos para él. Aquellos tenistas fuera del Top 10 que martillean con su saque y se saben mover en la red siempre le complican la vida, y en esa categoría encaja el francés Arthur Rinderknech. En sus cinco enfrentamientos, el español siempre ha ganado. Pero siempre ha sufrido.

Dos semanas después de proclamarse campeón en el Open de Australia, Alcaraz reapareció en una pista en el ATP 500 de Doha y lo hizo con un triunfo exigente ante Rinderknech por 6-4 y 7-6 (5) en una hora y 47 minutos.

Ya está en octavos de final, donde se medirá al también francés Valentin Royer. El torneo le propone un cuadro asequible hasta las semifinales o incluso hasta una hipotética final contra Jannik Sinner, pero detrás queda el susto. Rinderknech tuvo dos bolas de set para alargar el duelo más allá de las dos horas y solo cayó tras un tenso 'tie-break'.

A Alcaraz, lejos de aquel 'flow' fresco de Melbourne, se le vio serio. Consciente de los peligros de su estreno en Qatar, ahorró en gestos, emociones y expresiones. Incluso en los puntos clave su celebración se limitó a una mirada a su equipo, poco más. Su tenis habló más que él, pese a la exigencia del rival.

Su velocidad con la derecha se impuso en los intercambios desde el fondo, pero Rinderknech encontró la manera de equilibrar el duelo. Consciente de su desventaja en la línea de base, el francés se apoderó de la red como si fuera su único refugio, porque lo era. En cada oportunidad, saque y volea. Una y otra vez.

En el primer set, Alcaraz descifró el reto. En el segundo, en cambio, se le atragantó hasta verse contra las cuerdas. Con 6-5 en contra tuvo que afrontar dos bolas de set, aunque lo hizo con una tranquilidad absoluta. La misma que poco después le condujo a la victoria en la muerte súbita.

Simeone y las dos caras del Atlético: "Es difícil que un futbolista salga a jugar mal"

Simeone y las dos caras del Atlético: “Es difícil que un futbolista salga a jugar mal”

Cerrada la posibilidad de meterse entre los ocho primeros. Habiendo conseguido una victoria épica ante el Inter y una derrota sonrojante frete al Bodo Glimt en la fase de grupos, este Atlético de dos caras llega a la repesca de la Champions ante el Brujas con la necesidad de mostrar su mejor cara para no quedar apeado de la máxima competición continental.

Simeone tiene claro que no es una cuestión de elegir partidos, como insinuó Oblak tras el encuentro ante el Rayo Vallecano en Leganés donde los rojiblancos encajaron tres goles y apenas generaron peligro. Habló el argentino de buenos y malos partidos. "Los futbolistas salen con motivación siempre. Es difícil que un jugador salga a perder o jugar mal. Es complicado manenter esa regularidad, sucede en todas las ligas", explicó el técnico.

Va a ser importante sacar un buen resultado de un campo en el que no tienen buenos recuerdos los rojiblancos. Tres derrotas y un empate es el balance del equipo en el Jan Breydel, resultados que preferirán no repetir si quieren continuar su andadura en esta Champions. "Vamos a encontrar un rival, salvo ante el Arsenal, con resultados de local importantes ante Mónaco, Marsella, Barça...", ha apuntado el entrenador.

Y precisamente el campo es un factor muy importante en un Atlético que tiene especial vulnerabilidad lejos de su estadio más allá de los nombres. Porque Simeone ha querido resaltar que "el equipo es de todos, no de 10", aunque está muy contento con el rendimiento de la pareja Pubill-Hancko y se ha permitido incluso el lanzar un dardo a Clement Lenglet por su rendimiento en Butarque y salvado a Giménez.

El Cholo ha encontrado esta temporada un término medio entre su habitual partido a partido y el queremos ganar el torneo que lanzó por primera vez el año pasado, sólo para campeonatos con eliminatorias. "El objetivo es pasar y estar en la siguiente ronda, luego llegar hasta donde se pueda", ha explicado.

Koke, por su parte, no se pone ningún tipo de presión con la necesidad de sacar un resultado postivo de Brujas y dice que hay que "disfrutar". El capitán ha acompañado a su técnico en rueda de prensa y ha coincidido con él en que "ojalá poder jugar todos los partidos como ante el Betis y el Barcelona", pero que son "personas" y a veces las cosas simplemente "salen mal". "Estamos en una montaña rusa y tenemos que buscar esa regularidad", ha declarado.

El mediocentro colchonero dice tener "ganas de revancha" de las derrotas que ha sufrido el equipo y dice que espera que la tercera vez que juegue en el Jan Breydel, "toque ganar". "Siempre que me pongo la camiseta del Atlético quiero ganar, máxima motivación. Sólo pienso en el partido de mañana", ha espetado.

Pocas bajas

El equipo cuenta con las bajas de Nico, que se lesionó ante el Rayo, y de Barrios. Así que Koke volverá, con toda seguridad, a ocupar una de las plazas en el mediocentro rojiblanco. A sus 34 años, ha bromeado con que muchos le habrían jubilado "por viejo", pero está en una gran temporada y disfrutando de muchos minutos.

"No lo sé si es mi mejor momento, estoy en el que me toca, para lo que necesite el equipo. Soy de los primeros que anima", ha mantenido el futbolista que ha explicado que su propio técnico le dice que estar bien no depende de la edad.

Escocia reduce las patadas tácticas, Francia corre sin freno: los datos del arranque del Seis Naciones

Escocia reduce las patadas tácticas, Francia corre sin freno: los datos del arranque del Seis Naciones

Quince minutos retratan las dos caras de Escocia en el Seis Naciones. En la primera jornada el XV del Cardo jugaba en Roma y en el último cuarto de hora, tres puntos por debajo, fue incapaz de crear peligro y sufrió ante Italia una derrota (18-15) con ecos de fracaso, generación agotada y seleccionador cuestionado. Sin embargo, el pasado sábado en Edimburgo en los primeros quince minutos encadenó un 17-0 y encarriló su inesperada victoria sobre Inglaterra (31-20). Un resultado que cuestiona el pronóstico inicial de un torneo reducido en 2026 a la pugna entre ingleses y franceses.

Cuando Escocia se divierte al ritmo de Finn Russell, el Seis Naciones gana emoción, recobra su viejo encanto. Pero Escocia sólo se divierte de vez en cuando. Puede arruinar el torneo a un rival pero no lo ha ganado en este siglo, anclada en el último lustro en la zona media de la clasificación. Si Escocia había caído con Italia en el debut, Inglaterra había barrido a Gales (48-7) y llegaba como favorita al duelo de máxima rivalidad, la llamada Calcutta Cup.

Pero las estadísticas oficiales permiten una segunda mirada. El rugby contemporáneo no sólo concede importancia a la batalla por el balón en el suelo, sino que en los últimos años también ha ganado valor el vuelo, la disputa por los balones aéreos. Las habituales patadas defensivas para alejar el peligro se alternan con patadas tácticas de ataque, generalmente para presionar al contrario cuando recibe la bomba caída del cielo y tratar de recuperar el oval.

Los escoceses se desmarcaron de esa apuesta que reduce riesgos y brindaron ante Inglaterra jugadas agradecidas para el espectador, con cambios de pie, carreras, el balón de mano en mano y alguna salida alocada desde su zona de 22. Escocia disfrutó del 46% de posesión pero rompió 14 veces la línea defensiva. Además de ganar muchos duelos en el aire, sólo dio diez patadas tácticas de ataque, la cifra más baja en lo que va de torneo. En el partido que perdió en Roma había dado 18, un recurso favorecido ese día por la lluvia.

El juego con el pie ha sido, por el contrario, santo y seña de Inglaterra de la llegada de Borthwick al banquillo. Sobre esa base construyó su tercer puesto en el último mundial. El apertura Ford lleva la partitura cosida a la bota. Pero el sábado, cuando intentaba un drop, los escoceses bloquearon la patada y atravesaron disparados el campo para posar el ensayo bajo los palos de Inglaterra. El pie frenado por los brazos, acaso una metáfora del choque.

Pese al tropiezo, el XV de la Rosa dispone de muchos jugadores de calidad y es todavía candidato a la victoria final. A Gales le había metido siete ensayos sin exprimirse en la primera jornada. Contra Escocia tuvo minutos de iniciativa aunque interrumpidos por sus propios errores, desperdició ocasiones de ensayo, y pagó su inferioridad numérica durante 30 minutos, 20 de ellos por una expulsión evitable. Ahora se ve obligado a vencer todos los partidos en la estela de una Francia que no falla y, además, a asaltar París en el encuentro que el 15 de marzo cerrará la competición.

Italia ilusiona, Irlanda preocupa

Tras el avance de los últimos años Italia se acredita como otra posible animadora del Seis Naciones. En su victoria de la primera jornada contra Escocia se quedó en el 36% de posesión de balón y el 31% de dominio territorial. Venció multiplicándose en defensa: completó 226 placajes y sólo falló 26 (86% de éxito). Este sábado perdió el segundo partido, cayó 20-13 frente a Irlanda en Dublín, y sin embargo se marchó entre elogios por el dominio en la primera mitad y la visible superioridad de su melé, que empujó a la local a lo largo del encuentro. La Italia de Gonzalo Quesada ha crecido en los aspectos básicos, antes era comparsa y ahora genera expectación.

Irlanda emite, por el contrario, señales de declive. Las lesiones, la tardanza en el relevo generacional y una probable bajada de nivel en puestos clave presagiaban que en 2026 podía retroceder. En la primera jornada fue arrollada en París por Francia (36-14) aunque consiguiera reducir la desventaja en la segunda parte. Ya en ese partido entre los dos grandes dominadores de los últimos años,el XV del Trébol pisó en un par de ocasiones la 22 rival y acabó perdiendo el balón. Es el espacio donde antes se mostraba letal. Este sábado, en casa contra Italia, sumó con mucho esfuerzo su primer triunfo y su segunda tarde de inquietud. A la inferioridad en melé puede, al menos, oponer la satisfacción de la remontada y un detalle positivo. En el 50% de sus rucks sacó el balón en menos de tres segundos, un dato que le permite abrigar esperanzas de mejora.

Francia y Gales, cara y cruz

El tropiezo inglés deja ahora como gran favorita a Francia, que está descosiendo a los rivales sobre todo con su juego abierto. El domingo, los jugadores de Galthie le metieron tres ensayos, 19 puntos, a Gales en el primer cuarto de hora. Si sus delanteros se despliegan por todo el campo, los tres cuartos irrumpen vertiginosos, se apoyan y en segundos agujerean la trinchera contraria. Al mando, tres jugadores que se caracterizan por su lectura inmediata para leer espacios y, si no los ven, fabricarlos. El medio melé Dupont, el apertura Jalibert y, en las transiciones de defensa a ataque, el zaguero Ramos.

Seis Naciones 2026

El francés Theo Attissogbe se escapa de la defensa galesaPaul EllisAfp

En el primer partido contra Irlanda Francia rompió 19 veces la línea defensiva y anotó cinco ensayos. En el segundo contra Gales (12-54 en Cardiff), sólo tuvo el 45% de la posesión. Pero aun así sumó 28 rupturas, 1.152 metros con el balón en la mano y ocho ensayos. En un partido rápido Francia parece ahora mismo imparable.

Gales, para su desgracia, confirma las previsiones.Ha encajado 48 puntos de Inglaterra y 54 de Francia. A ratos domina sin obtener fruto, otros resiste en defensa con el orgullo herido, pero transmite la incómoda sensación de ser inferior a sus rivales. En el primer partido la acumuló indisciplinas y expulsiones; en dos ocasiones llegó a quedarse con dos jugadores menos sobre el campo. En el segundo, al menos, no sufrió ninguna expulsión. Puede refugiarse en el consuelo de que ya ha jugado contra los dos rivales a priori más potentes. En la esperanza de que le faltan dos partidos en casa. En la certeza de que, tras este arranque, lo más probable es mejorar.

La cuchara con Nutella que pudo dejar fuera de los Juegos Olímpicos de Invierno a la biatleta italiana Rebecca Passle

La cuchara con Nutella que pudo dejar fuera de los Juegos Olímpicos de Invierno a la biatleta italiana Rebecca Passle

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La biatleta italiana Rebecca Passler, que fue suspendida cautelarmente el pasado 2 de febrero por un positivo en letrozol durante un control fuera de competición, fue readmitida el pasado viernes en los Juegos Olímpicos de Milán Cortina 2026 tras demostrarse la involuntariedad en la ingesta de la sustancia prohibida.

"El Tribunal Nacional de Apelaciones de la Organización Nacional Antidopaje (NADO) ha estimado la apelación de Rebecca Passler contra la suspensión provisional tras un resultado positivo en una prueba de letrozol realizada el 26 de enero, al determinar que existía un caso 'fumus boni iuris', es decir, la aparente validez de la ingesta involuntaria o la contaminación involuntaria de la sustancia en cuestión", informó la Federación Italiana de Deportes de Invierno (FISI).

En su recurso, la deportista de 24 años afirmó que vive con su madre, quien toma letrozol como parte de su tratamiento contra el cáncer de mama, y que la contaminación probablemente provino de una cuchara que utilizó para comer crema de avellanas Nutella en el desayuno el día anterior al control.

El resultado permite a la atleta participar en los Juegos Olímpicos de Milán Cortina 2026. Passler se ha reincorporado a los entrenamientos junto a sus compañeras de equipo desde este lunes, fecha en la que se ha puesto a disposición del cuerpo técnico para las siguientes competiciones olímpicas.

"Han sido días muy difíciles. Siempre he creído en mi buena fe. Agradezco a todos los que me han apoyado, desde los abogados que gestionaron mi situación, hasta la Federación Italiana de Deportes de Invierno, pasando por mi familia y amigos. Ahora por fin puedo volver a concentrarme al 100% en el biatlón", expresó Passler.

Por su parte, el presidente de la FISI, Flavio Roda celebró "el resultado de la apelación, que permite a Rebecca regresar al equipo".

La resolución, que permite a Passler competir en biatlón en la última semana de competición, llega dos días después de que la División Ad Hoc del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para estos Juegos se declarara no competente para retirar esa sanción cautelar.

El enfado de Flick: "¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello"

El enfado de Flick: “¿Cómo lo viste? ¿Es falta? Si hubiésemos jugado bien, hablaría más de ello”

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Hansi Flick acabó el partido en el que el Barça se midió al Girona en Montilivi muy enfadado con la acción del 2-1. Incluso, cuando Míchel fue a saludarlo, le comentó que no le parecía correcta la forma en que los locales habían anotado el que sería el tanto de la victoria. Es más. En cuanto Soto Grado señaló el final, tanto él como varios de sus jugadores fueron a pedirle explicaciones. Con todo, el germano no quiso escudarse en ello para justificar lo que, a su entender, fue otra noche para olvidar del equipo. "Le pregunté si pensaba que era falta, y me dijo que no", se limitó a explicar el alemán acerca de su conversación con el colegiado. Incluso, aseguró que no acudiría a la caseta para pedirle más explicaciones. La espinita, eso sí, no podía sacársela del todo.

"¿Cómo lo viste tú? ¿Es falta o no? Para mí también, pero ya está", aseveró el técnico azulgrana cuando uno de los periodistas le preguntó por la acción en la sala de prensa. "Si hubiéramos jugado bien, quizás hablaría más sobre ello, pero no quiero que sea una excusa. Tenemos que jugar mejor y volver a nuestro mejor nivel", abundó un Flick que ya había dejado clara su postura en el arranque de su comparecencia. "No quiero hablar de eso. La situación que ha pasado antes del segundo gol es algo que creo que todos hemos visto, pero hemos tenido muchas ocasiones que no hemos sabido aprovechar y hemos defendido muy mal en las transiciones", apuntó el entrenador barcelonista al principio de su intervención.

"Le daré dos días de fiesta al equipo, para que hagan un reset. Tenemos que luchar por volver a nuestra mejor versión y tenemos que pelear por recuperar el primer puesto", recalcó un Flick que confía en que podrán darle la vuelta a la situación. "Creo que están cansados, quizás es normal. Necesitábamos mas control y cometer menos errores. partido diferente. Tuvimos ocasiones, fallamos un penalti y tal vez no estuvimos lo bastante frescos, ha que tener hambre para ganar", insistió un Flick que admitió la trascendencia del partido tras lo ocurrido en la Copa.

"Tras la derrota ante el Atlético, era importante ganar, no lo hemos conseguido y todo el mundo está decepcionado, pero lucharemos, seguro. Tenemos tiempo para volver a estar arriba, vienen dos semanas sin partido entre semana y eso nos vendrá bien para entrenar bien y que los jugadores tengan descanso. Seguro que el miércoles volveremos con otra mentalidad diferente", apuntó el entrenador del Barça. "No hemos mostrado lo que somos, podemos jugar mejor. Recuperaremos pronto a Pedri y Gavi. Cuando todos estén disponibles, todo será diferente y a ver si podemos jugar a otro nivel", abundó

"Encajamos demasiados goles. No voy a quejarme, no voy a poner excusas. A veces no hacemos bien nuestro trabajo y no estoy contento con el nivel que hemos dado", sentenció Flick. "Me parece falta, porque lo pisa, pero no son decisiones que podamos controlar. Tenemos que centrarnos en nosotros mismos, porque no hemos estado bien", le secundó Gerard Martín.

"Atrás hemos sufrido mucho, no hemos estado bien en muchas facetas defensivas. Sabemos que nuestro estilo es arriesgado, pero creemos en él, es innegociable, aunque es verdad que hay que mejorar cosas. No tenemos que bajar en intensidad ni en concentración, porque es cuando podemos sufrir.", apostilló.

"Todo el mundo lo ha visto, no voy a opinar. La gente sabe lo que ha pasado. Desde dentro, no hemos podido hacer nada, pero no hay que meterse con el árbitro. Tenemos que mejorar nosotros y la verdad es que hemos jugado un mal partido", apuntó por su parte en DAZN un Pau Cubarsí que se erigió en inesperado goleador azulgrana. "Nos ha faltado un poco de todo. Hay que hacer autocrítica y mejorar. Ahora, se trata de descansar, tomar aire y ponernos las pilas", agregó.

"En directo no lo vi bien, pero he tenido la suerte de verla repetida y, para mí, es falta, Jules llega primero al balón. Sorprende que no le llamen del VAR, porque el árbitro se puede equivocar, es una acción rápida, pero son cosas que pasan, que no podemos controlar", zanjó también por su parte un Joan García que acabó siendo reconocido como MVP del duelo. Un reconocimiento de sabor agridulce a causa de la derrota.

La leyenda de Eusébio, el futbolista que desafió a Inglaterra y a su propio dictador: "Si soy un bien del Estado, ¿por qué tengo que pagar impuestos?"

La leyenda de Eusébio, el futbolista que desafió a Inglaterra y a su propio dictador: “Si soy un bien del Estado, ¿por qué tengo que pagar impuestos?”

La realidad imita al arte y no al revés, sostenía Oscar Wilde. Su audaz aserto tuvo confirmación cuando la selección portuguesa desempolvó en Inglaterra-1966 la leyenda de los 'Doze Magriços', recogida por Luís de Camões en 'Os Lusíadas'. Trata de la peripecia de doce caballeros que en la década de 1390 viajaron a Inglaterra para reparar el honor de doce damas, ofendidas por un grupo de nobles ingleses. En su país no tenían quien las defendiera y, por consejo del duque de Lancaster, que batalló junto a los portugueses contra Castilla, enviaron recado a doce nobles lusitanos que el propio Lancaster les recomendó, visto cómo se comportaron en la lucha. Once viajaron en barco y uno, Álvaro Gonçalves Coutinho, prefirió hacerlo a caballo, para conocer "nuevas tierras y nuevas aguas". Era un personaje delgadísimo, descrito como 'O Magriço', que tiene esa significación en portugués, y hasta me ha dado por pensar si no serviría de inspiración a Miguel de Cervantes para su caballero de triste figura. Llegó justo el día fijado, cuando ya se le daba por perdido. Los doce caballeros portugueses ganaron sus correspondientes justas, el honor de las damas quedó reparado y ellos regresaron a Portugal nimbados de gloria.

Para saber más

Así que cuando en 1966 Portugal tuvo un brillante desempeño en el primer Mundial al que consiguió acudir, la leyenda de los 'Doze Magriços' resucitó en las páginas de 'A Bola', el popular deportivo local, aprovechando que un equipo se compone de once jugadores más el entrenador. Así se conoció durante años al grupo de aquella gesta, y al principal de todos, Eusébio, se le intituló como 'O Grão Magriço'.

Eusébio nació (1942) en Lourenço Marques, hoy Maputo, capital de Mozambique, entonces provincia portuguesa de ultramar. Se hizo en el Sporting de Lourenço Marques, donde con 17 años ya era un interior de amplio recorrido, buen regate en largo y potencia de chut tremebunda. Con 19 años y 77 goles en 42 partidos le fichó el SL Benfica, avisado de lo que se venía por su jugador Mário Coluna, siete años mayor que él y también natural de Mozambique. Eusébio viajó en las Navidades de 1960 con una carta de la madre (viuda de un trabajador ferroviario y pobre de solemnidad) en la que encomendaba al propio Coluna que le cuidara y le orientara en la metrópoli. El Benfica le inscribió con nombre falso porque el Sporting CP, su rival lisboeta, reclamaba un padrinazgo sobre su homónimo de Lourenço Marques que le concedía derechos sobre el jugador. El chico empezó a entrenar con el Benfica en medio de una incómoda polémica hasta que, a las pocas semanas, la Federación falló en favor del Sporting.

Entonces desapareció. Se lo tragó la tierra. No se supo más de él, corrió el rumor de que había regresado a Mozambique, pero allí tampoco estaba. El Benfica recurrió y, mientras se reabría el caso, lo escondió en un hotel del Algarve junto a un preparador-vigilante, con el que corría por la playa, y allí estuvo hasta mayo de 1961, cuando el Benfica ganó el recurso y volvió a salir a la luz. No llegó a tiempo para disputar la célebre final de Berna, que el Benfica ganó al FC Barcelona 3-2, pero pronto sería noticia mundial. En septiembre, el 'Torneo de París' enfrentó al Santos FC y al Benfica. El Benfica alineó al once campeón de Berna y al descanso ganaba el Santos 5-0. En la segunda mitad salió Eusébio y marcó tres goles en menos de veinte minutos. El partido acabaría 6-3, con un gol final de Pelé, y la gente salió del campo hablando de aquella 'Pantera Negra' como réplica europea a la 'Perla Negra', apodo de Pelé antes de ser 'O Rei'.

En 1962 el Benfica repitió título de Europa, ahora a costa del Madrid: 5-3, con dos de Eusébio en sendos cañonazos desde fuera. El club blanco lo volvería a sufrir en la Copa de Europa 1964-65 como protagonista de un terrible 5-1 en cuartos de final. También le sufrió la Selección, que estrenó su título de campeona de la Eurocopa de 1964 viajando en noviembre de ese año para un amistoso en Oporto, contra Portugal. Perdimos 2-1, los dos del mozambiqueño.

Eusébio, tras la eliminación de Portugal a manos de Inglaterra.

Eusébio, tras la eliminación de Portugal a manos de Inglaterra.EFE

La Juventus FC ofreció una cantidad obscena al Benfica por Eusébio, al que cuadruplicaba sus ingresos. En aquella época los jugadores que salían de un país se daban por perdidos para la selección, pues el club comprador tenía derecho a negarles el permiso. Portugal albergaba la ilusión de clasificarse por primera vez para un Mundial, pero sin él sería imposible. António de Oliveira Salazar, el Franco portugués, le invitó a comer a su residencia personal y le hizo saber que no podría irse: "Debe entenderlo, usted es un bien de Estado, forma parte del patrimonio nacional". Eusébio le replicó que, si era un bien de Estado, ¿por qué tenía que pagar impuestos? Salazar le dijo que clasificara a Portugal para Inglaterra-1966 y que después del mismo podría irse.

Y Portugal se clasificó holgadamente en un grupo con Checoslovaquia, Rumanía y Turquía. Para entonces Eusébio ya era Balón de Oro, que ganó en 1965, con 23 años. El sorteo colocó a los lusitanos en el Grupo C con Bulgaria, Hungría y Brasil. Se instalaron en un lugar tranquilo, Wilmslow, a 12 millas de Manchester y 35 de Liverpool, las dos ciudades en que se jugó el grupo. Otto Glória utilizó la delantera del Benfica (José Augusto, Eusébio, Torres, Coluna y Simões) respaldada por jugadores sólidos, en su mayoría del Sporting. José Augusto era trabajador e insistente; Eusébio, un terremoto que irrumpía desde atrás y poseía el mejor chut del momento; Torres, alto y desgarbado, ganaba por arriba casi siempre, tanto con el propósito de marcar como de bajar el balón a un compañero, interesante novedad; Coluna era el cerebro; Simões, un extremo pequeño y habilidoso.

Portugal se estrenó el 13 de julio en Old Trafford ante Hungría, ganando 3-1, dos de José Augusto y uno de Simões. Fue una campanada, pues los húngaros, con Bene, Albert y Farkas, presentaron la última gran generación de jugadores de su historia. Así que el día 16 se vio como natural que ganaran 3-0 a Bulgaria, de nuevo en Old Trafford.

El tercer partido, el 19, en Goodison Park de Liverpool, reclamó la atención mundial. Brasil venía de ganar a Bulgaria y perder con Hungría, ante la que no pudo jugar Pelé, que salió maltrecho el primer día del marcaje de Jetchev. Brasil, campeón en Suecia-1958 y Chile-1962, tenía que ganar por más de dos goles para pasar a cuartos. Dos países hermanos, Pelé contra Eusébio, partido a vida o muerte. Morais completó la tarea de demolición iniciada por Jetchev y dejó a Pelé inútil, de extremo cojo, costumbre en aquel tiempo aún sin sustituciones. Fue llamativo cómo Eusébio acudió tras la patada definitiva a reñir a Morais y atender a Pelé. Pero como lo cortés no quita lo valiente, marcó dos goles, uno en perfecta volea sin apenas ángulo, el otro en gran cabezazo. Portugal ganó 3-1 y pasó a cuartos con un marcador agregado de 9-2.

Eusébio, ya uno de los atractivos del Mundial, iba a estallar definitivamente en el partido de cuartos, ante Corea del Norte, de nuevo en Goodison Park, el día 23. Los asiáticos se habían colado por sorpresa dejando fuera a Italia y en 24 minutos ganaban 3-0. Increíble. Otto Glória advirtió que estaban manejando jugadas de laboratorio siempre nacidas del capitán, Park Seung-zin; ordenó a José Augusto colocarse sobre él y secó el manantial. Luego Eusébio tomó la remontada por su cuenta y marcó cuatro goles (dos de penalti, uno de los cuales se lo hicieron a él), a los que se uniría un quinto, del propio José Augusto.

LAS TRIQUIÑUELAS DE INGLATERRA

Las semifinales fueron precedidas de una triquiñuela inglesa. El Inglaterra-Portugal debía, según lo programado, jugarse en Liverpool, y el Alemania-URSS en Wembley, pero la organización las cambió por arte de birlibirloque, pretextando ventajas de taquilla. Pero había otra causa: tras sus llamativas victorias ante Brasil y Corea, el público de Liverpool se había encariñado con Portugal, y además la ciudad estaba un poco mosca con su propia selección; el Liverpool había ganado la Liga y el Everton la FA Cup, pero en el equipo inglés sólo había uno de cada, Hunt y Wilson, respectivamente. El cambio alteró la plácida estancia en Wilmslow con un incómodo viaje: autocar a Manchester, tren a Londres y autocar de nuevo a Harrow, a una hora de Wembley. Siete horas de viaje, con dos transbordos, a dos días del partido. La distancia de Harrow a Wembley desaconsejó viajar la víspera de la semifinal para hacer un entrenamiento de adaptación en Wembley. Mientras, Inglaterra no se movió de su plácida concentración londinense.

Inglaterra llegaba con la portería invicta; Portugal, con 14 goles marcados en cuatro partidos, la mitad de Eusébio. El calendario también favoreció a Inglaterra: jugó el partido inaugural el 11, así que hasta el 23 había repartido sus cuatro choques en 12 días, mientras Portugal los concentró en dos menos, del 13 al 23. Todo eso se acusó en la primera mitad de esta semifinal, bien manejada por Inglaterra, con Bobby Charlton más adelantado de lo que venía jugando. En el 31' abre el marcador, recogiendo un rechace del meta Humberto a tiro de Hurst para colarlo con un golpe de billarista. Portugal se reactiva tras el descanso, pero Eusébio es tomado entre Stiles y Moore, y Torres esta vez no gana por alto al oponente de turno, Jack Charlton, 'La Jirafa'. El árbitro pasa por alto un penalti por mano de Stiles todavía con el 1-0 y en el 75' Bobby Charlton marca el 2-0 en un contragolpe. El partido parece resuelto, pero llega otro penalti, que el francés Schwinte sí se atreve a señalar y lo transforma Eusébio tras el preceptivo disparo homicida; ya con el 2-1, el árbitro ignora un nuevo penalti por mano de Jackie Charlton. Portugal aprieta a fondo, Gordon Banks le tapona dos grandes remates a Eusébio, Simões falla un gol cantado sobre la hora y se llega al final con el 2-1. Un gran partido, del que Eusébio salió enjugándose las lágrimas con el faldón de la camiseta. Luego ganarán 2-1 a la URSS por el tercer y cuarto puesto, con un octavo gol de Eusébio en seis partidos. Líder en goles, se le proclama como el mejor jugador del campeonato.

Había cumplido. Portugal, donde algunos cines proyectaron los partidos en directo, quedó más orgullosa que desilusionada. Nunca había estado en un Mundial, este lo había protagonizado, volvía con cinco victorias y una derrota ante el campeón, que gozó de la complicidad de la organización y el arbitraje el día decisivo. Los jugadores son premiados con la 'Orden de Enrique el Navegante', un altísimo honor.

Ahora quien viene a por Eusébio es el Inter de Milán y Oliveira Salazar honra su palabra y le autoriza: "Usted ha cumplido, ahora debo cumplir yo". Pero justo cuando estaba a punto de hacerse, Italia prohibió fichar extranjeros a causa del fracaso en el campeonato, que se achacó a que los foráneos ocupaban los puestos de responsabilidad en los clubes y los italianos quedaban como jugadores de complemento. 'O Grão Magriço' tuvo que seguir en Portugal hasta que, ya mayor y muy lesionado, buscó ingresos en la North American Soccer League, siguiendo las huellas de Pelé.