Luis Rubiales anuncia que apelará la sentencia de agresión sexual por el beso a Jenni Hermoso

Luis Rubiales anuncia que apelará la sentencia de agresión sexual por el beso a Jenni Hermoso

Actualizado Jueves, 20 febrero 2025 - 18:00

El ex presidente de la RFEF Luis Rubiales ha anunciado este jueves que apelará la sentencia que lo ha condenado a una multa de 10.800 euros por agresión sexual por el beso en la boca a la jugadora Jenni Hermoso tras ganar en Mundial.

En declaraciones a EFE, Rubiales ha dicho que seguirá peleando y que recurrirá la sentencia ante la Sala de lo penal de la Audiencia Nacional.

El juez dio "plena credibilidad" a Jenni Hermoso al concluir que el beso que le dio Rubiales tras la final del Mundial de 2023 fue sorpresivo y sin consentimiento, y ha aludido a la "connotación sexual" de esta actuación, por la que ha sido condenado por agresión sexual.

Una condena que se ha traducido en una multa de 10.800 euros, una indemnización de 3.000 euros por daños morales a la jugadora y la prohibición de acercarse a ella a menos de 200 metros, frente al año y medio de prisión que pedía la Fiscalía por este delito.

La decisión del Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional se basa en que, aunque la agresión sexual siempre es "reprochable", en este caso se encuadra en las de "menor intensidad" al no mediar violencia ni intimidación, ni tener "la víctima anulada su voluntad".

El magistrado ha declarado probados los hechos por los que acusaba la Fiscalía, en los que no ha visto, sin embargo, el delito de coacciones por el que también se acusaba a Rubiales y a tres ex altos cargos federativos, incluido Jorge Vilda, ex seleccionador femenino, que han sido absueltos.

El juez condena a Luis Rubiales a una multa de 10.800 euros por el beso a Jenni Hermoso y le absuelve del delito de coacciones

El juez condena a Luis Rubiales a una multa de 10.800 euros por el beso a Jenni Hermoso y le absuelve del delito de coacciones

La Audiencia Nacional ha condenado a Luis Rubiales a una multa de 10.800 euros por un delito de agresión sexual al Jennifer Hermoso. El juez Central de lo Penal, por el contrario, ha absuelto al ex presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) del delito de coacciones a la jugadora.

La sentencia por el beso que Rubiales dio a la jugadora tras la victoria en el Mundial de Fútbol, el 20 de agosto de 2023 en Sídney (Australia) también le prohíbe acercarse a 200 metros de Hermoso y comunicarse con ella durante un año.

Del delito de coacciones también habían sido acusados el ex seleccionador femenino Jorge Vilda, el ex director de Fútbol de la sección masculina Albert Luque y el que fuera responsable de marketing de la Federación Rubén Rivera. Los tres han resultado absueltos. Se les acusaba de haber presionado a Hermoso para que restara públicamente importancia al beso y dijera que había sido consentido, algo que la jugadora negó rotundamente en el juicio.

La sentencia del magistrado José Manuel Clemente no es firme y puede ser recurrida tanto por la defensa de Rubiales como por las acusaciones ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Además de la Fiscalía, ejercía la acusación particular la propia jugadora y la acusación popular la Asociación Española de Futbolistas (AFE).

La condena por el delito de agresión sexual que se considera cometido es de 18 meses de multa con una cuota diaria de 20 euros, lo que se traduce en una cifra total de 10.800 euros. Eso supone que el magistrado ha optado por la posibilidad que prevé el Código Penal de que, teniendo en cuenta "la menor entidad del hecho", las penas de prisión inicialmente previstas (de uno a cuatro años) queden en multa de 18 a 24 meses. El juez ha impuesto la menor duración posible.

El PSG aplasta al Brest y augura un duelo de titanes en octavos de Champions

El PSG aplasta al Brest y augura un duelo de titanes en octavos de Champions

Actualizado Jueves, 20 febrero 2025 - 12:58

El París Saint-Germain aplastó al Brest (7-0) este miércoles en la vuelta del play-off de Liga de Campeones en el Parque de los Príncipes, clasificándose a unos octavos de final que se anuncian titánicos contra Liverpool o FC Barcelona.

Los hombres de Luis Enrique finiquitaron el poco suspense que le quedaba a la eliminatoria con un gol de Bradley Barcola en el minuto 20, antes del diluvio goleador de la mano de Khvicha Kvaratskhelia (39), Vitinha (59), Désiré Doué (64), Nuno Mendes (69), Gonçalo Ramos (76) y Senny Mayulu (86).

Aunque el partido se presentaba casi como un mero formalismo para el conjunto parisino después del 3-0 cosechado en la ida, la victoria era importante para mantener la dinámica y para dar un golpe de la mesa que ponga sobre aviso a sus próximos rivales en la máxima competición europea.

"Es algo que comentamos al final del partido, siete jugadores diferentes han marcado, no había pasado antes en Liga de Campeones, eso demuestra la mentalidad de los jugadores", celebró Luis Enrique en conferencia de prensa.

Michel EulerAP

El final de la aventura europea deja un mal sabor de boca para el modesto Brest, que hubiera preferido despedirse ante un club contra el que no tuvieran que jugar en el campeonato doméstico. Pero al menos se van a casa con el recuerdo para la historia de sus enfrentamientos con gigantes como Real Madrid, FC Barcelona o Bayer Leverkusen.

El Barça figura entre los dos posibles rivales del PSG en octavos junto al Liverpool. O lo que es lo mismo, los dos mejores equipos en la fase regular de la nueva Champions. El PSG deberá pertrecharse con toda la confianza adquirida en las últimas semanas.

La Juventus, eliminada

Del resto de partidos, además de la clasificación del Borussia de Dortmund gracias a un empate insulso ante el Sporting de Lisboa (0-0), destacó la eliminación de la Juventus en la prórroga. El PSV Eindhoven levantó el 2-1 adverso de la ida en Turín y consumó el desastre italiano en el play-off después de las caídas de Milan y Atalanta.

En octavos, el PSV se verá las caras con el Arsenal o con el Inter de Milán, ese último el único equipo italiano todavía en pie en la máxima competición europea, de los cinco que la iniciaron.

Además de las tres víctimas italianas del play-off, el Bolonia había quedado apeado al término de la fase liga, al obtener apenas el 28º lugar entre los 36 participantes.

Sobre los hombros del Inter queda ahora todo el peso de la responsabilidad de un éxito del fútbol italiano, que no consigue la 'Orejona' desde 2010, precisamente con el equipo 'nerazzurro', cuando José Mourinho estaba a los mandos de la nave.

En el Philips Stadion, la Juventus cortocircuitó pese a llegar como favorita y con una corta ventaja cosechada en la ida. El veterano croata Ivan Perisic (minuto 53), encadenando control y tiro de manera magistral tras recibir de Noa Lang, puso con ventaja a los neerlandeses.

Peter DejongAP

El internacional estadounidense Timothy Weah volvía a colocar a la 'Juve' virtualmente clasificada al igualar en el 63, pero Ismael Saibari, asistido por Perisic, marcó el 2-1 en el 74 y envió el pulso a la prórroga.

Allí decidió un gol de Ryan Flamingo en el 98, para premiar las constantes acometidas de un PSV que creyó más en sus posibilidades y que permitirá al fútbol de Países Bajos tener dos equipos en octavos, después de que el Feyenoord derribara el martes a otro histórico italiano, el AC Milan.

La Federación exculpa a Munuera Montero y concluye que no hay conflicto de intereses en su actividad empresarial

La Federación exculpa a Munuera Montero y concluye que no hay conflicto de intereses en su actividad empresarial

Actualizado Jueves, 20 febrero 2025 - 12:33

No existe ningún conflicto de intereses en el caso de Munuera Montero. Así lo afirma el informe del Departamento de Cumplimiento Normativo de la Federación Española de Fútbol hecho público en la mañana de este jueves.

El informe indica: "A la luz de la investigación interna realizada se concluye que, desde una perspectiva legal y normativa interna, no concurre un conflicto de intereses —ni real ni potencial— derivado de la vinculación empresarial del Sr. Munuera Montero con la RFEF".

El pasado martes, a raíz de unas informaciones publicadas por varios medios de comunicación en las que se insinuaba que el árbitro tenía una empresa que prestaba servicios a clubes como el Atlético de Madrid y el Manchester City, el departamento federativo inició una investigación en la que pidió al propio colegiado toda la documentación sobre su actividad empresarial.

Munuera Montero, que desde que expulsó a Bellingham el pasado sábado en Pamplona estaba siendo objeto de fuertes críticas por pate del Real Madrid y de su entorno, entregó toda la documentación que le fue requerida.

"Durante el proceso de recopilación de información, desde la RFEF se ha accedido a toda la información depositada en el Registro Mercantil referida a las empresas en las que el colegiado tiene participación o tenía presuntamente intereses en conflicto con su labor arbitral. Durante la investigación se ha contado con la total colaboración tanto de José Luis Munuera Montero, que ha procedido a aportar la documentación requerida, como de personas de su entorno que aparecían como afectadas por el presunto conflicto de intereses", dice el comunicado.

Y continúa: Tras el estudio, análisis y verificación detallada de la información mercantil, societaria y contable, la actividad económica de dichas empresas y el grado de participación de Munuera Montero en las mismas, el Departamento de Cumplimiento Normativo de la RFEF ha concluido que no existe conflicto ni real ni potencial en las actividades empresariales del colegiado con su desempeño como colegiado de Primera División".

El informe concluye con la recomendación al CTA (Comité Técnico de Árbitros) "para que proceda al levantamiento de cualquier medida cautelar que se hubiera impuesto. El informe será remitido a UEFA en el marco de las relaciones de cooperación existentes en esta materia".

Ancelotti encuentra su once ideal: la "emergencia" de Valverde, el "muy criticado" Tchouaméni, el "veterano" Asencio, el "infravalorado" Rodrygo...

Ancelotti encuentra su once ideal: la “emergencia” de Valverde, el “muy criticado” Tchouaméni, el “veterano” Asencio, el “infravalorado” Rodrygo…

Ha tardado siete meses, pero Carlo Ancelotti parece haber encontrado su alineación ideal. El técnico italiano estrenó en la vuelta contra el Manchester City un once inédito: Courtois, Valverde, Asencio, Rüdiger, Mendy, Tchouaméni, Ceballos, Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Y le funcionó. Vaya si le funcionó. Su equipo cuajó el mejor partido de la temporada, pasó por encima del conjunto de Guardiola y se metió en los octavos de final de la Champions League.

La vuelta de Rüdiger tras sus problemas musculares sirvieron a Ancelotti para devolver a Tchouaméni al centro del campo. En Manchester ese puesto había sido para Camavinga, pero el entrenador transalpino todavía no se termina de fiar del todo de Eduardo. Prefiere la solidez, a veces más apática pero quizás más efectiva, de Aurelién, que está yendo a más con el paso de la temporada.

El público del Bernabéu pitó a Tchouaméni hace solo un mes, en la eliminatoria de Copa del Rey contra el Celta, culpándole, en parte, de la desastrosa derrota en la final de la Supercopa de España contra el Barça. Ancelotti le defendió, el galo aguantó el chaparrón, mantuvo su posición de central mientras Rüdiger y Alaba pasaban por la enfermería e hizo en Manchester el mejor partido de su curso a nivel personal haciendo pareja con Asencio.

"El muy criticado Tchouaméni ha estado muy bien", elogió, con una indirecta muy directa, Ancelotti en la sala de prensa del Etihad. Por eso, con la vuelta de Rüdiger era evidente que el italiano iba a elegir a Tchouaméni antes que a Camavinga en el centro del campo. ¿Por qué? En eso también tienen mucho que ver Asencio y Ceballos.

El central canterano se ha ganado un sitio en el once a base de garra y talento defensivo. Tiene ambas. Va al corte como si se jugara la vida y ha sido capaz de 'bailar' con Haaland en Manchester y con Marmoush, Savinho y Foden en la vuelta. El Bernabéu le adora y Ancelotti, al que le ha costado darle los minutos que parecía merecer después de sus buenos primeros partidos, ha caído rendido a él. Tanto que ya le ha deslizado a Luis de la Fuente que quizás deba ser seleccionado para el siguiente parón internacional.

"Debe seguir así, está aportando mucho. Parece un veterano y debe seguir. Si el seleccionador cree que es bueno para el equipo nacional, bien por él", valoró ante los medios. Una situación que comparte Ceballos, que podría tener alguna opción después de ganarse, como Asencio, en hueco privilegiado en la rotación.

La pareja del doble pivote

En el inicio de la temporada parecía imposible que el andaluz tuviera protagonismo en el 4-3-3 de Ancelotti, teniendo por delante a Tchouaméni, Camavinga, Valverde, Bellingham y Modric. Incluso Arda Güler parecía contar para el centro del campo. Era una misión casi imposible, pero Ceballos lo ha conseguido. Ha aprovechado las lesiones de sus compañeros y los minutos que le ha dado Ancelotti para convertirse en el nuevo Kroos del Madrid. Con distancia, pero es lo que es. Es el timón del equipo, ha mejorado su físico y su ritmo durante los partidos y la dirección del juego pasa por él. Su pareja con Tchouaméni mejora la que el galo hace con su compatriota Camavinga, especialmente en partidos en los que el Madrid necesite tener el balón.

"Tchouaméni es diferente a Ceballos y esa fusión viene bien al equipo. Tchouaméni es muy importante para nosotros, pero no puede ser Kroos o Modric, como Kroos no podía serTchouaméni. Lo importante es la fusión de todos", explicó Ancelotti.

Valverde, lateral

La nueva pareja del doble pivote es posible también por la lesión de Lucas Vázquez, que ha convertido a Valverde en el lateral "de emergencia". Ancelotti sigue insistiendo en esa "emergencia" y en que cuando el gallego vuelva es bastante probable que el uruguayo regrese al medio, pero la realidad es que Fede se ha mostrado como el mejor lateral disponible en la plantilla. Tiene fuerza, recorrido y colocación, y no ha sufrido ante jugadores habilidosos como Savinho, Bernardo, Grealish o Marmoush.

"Él está contento de jugar ahí, pero ha sido una emergencia. Cuando vuelva Lucas, tendremos ambas opciones. Y no debemos olvidar que siempre que ha jugado, ha cumplido", le elogió el técnico.

Con Courtois y Rüdiger fijos atrás, y Mendy rotando con Fran García en Liga, todo está claro, hasta el rol y espacios de las cuatro estrellas, ya asentadas tras la gran evolución de Rodrygo. "Está muy infravalorado, es el jugador con más talento técnico de la plantilla", dijo Bellingham sobre el brasileño. Ancelotti parece haber cuadrado el resto de las piezas para convertir a ese Madrid lleno de dudas en un candidato serio a ganar la Champions.

Mbappé ejecuta a Guardiola al alba y lleva al Madrid a octavos

Mbappé ejecuta a Guardiola al alba y lleva al Madrid a octavos

El Bernabéu ha conocido a pocos enemigos como Guardiola, que en otro tiempo era Atila sobre su hierba arrasada. Ahora es un general herido, descompuesto, que habla consigo mismo en la zona técnica del campo como lo hace un preso en su celda. Esa imagen no es ya la del Atila implacable, más cercana a la de Napoleón en Santa Elena, lejos de la gloria, lejos de un imperio perdido. En esa situación también sabe Guardiola que no hay peor enemigo que el Madrid, un equipo impío. Mbappé es su nueva arma, un futbolista de mirada y disparo en el mismo movimiento. Tres veces lo hizo, tres goles que resumen el catálogo de un prodigio.A la primera, el francés ejecutó al anticristo del Bernabéu, por el que el madridismo siente una extraña mezcla de odio y admiración. Guardiola cayó al alba para observar en su agonía la eternidad blanca personificada en un futbolista hecho a la medida de su historia. [3-1: Narración y estadísticas]

Para saber más

El gol de desventaja con el que llegaba el City después de la ida era una ventaja con trampa para el Madrid cuando lo que se juega es un partido de la aristocracia, aunque sea en estos extraños playoffs de una extraña Champions. Ancelotti no se fiaba. Nadie. El fútbol de Guardiola es envolvente, por lo que el peligro crece con el pasar de los minutos que es el pasar de la pelota. Para eso hizo un equipo, con Nico titular, pero acompañado por Bernardo Silva y Gündogan, dos vacas sagradas en el ocaso. Pedirles presión es pedir lo imposible. Por ahí empieza la descomposición que esta temporada es como un desplome. Ningún gran imperio cae poco a poco. Se derrumban en proporción a lo que han sido.

El gran pase de Asencio

El Madrid lo sabía, sentía el rastro de la sangre con la que llegaba al Bernabéu, porque la había olido en Manchester, donde sólo el destino le privó de una goleada de escándalo. Partió, pues, a cumplirla ante su gente. A la primera, lo consiguió. Asencio lanzó un pase vertical que recordó el que le dio a Bellingham en su debut. El receptor fue Mbappé, que ganó la posición entre Ruben Días y Stones, y lanzó una vaselina sobre Ederson. La conexión del gol tiene una interesante lectura, pues enlaza al último de la cantera con el gran fichaje del año. Los Zidanes y Pavones son, hoy, Asencio y Mbappé.

El primer eslogan de Florentino Pérez parece superado, pero el anclaje del central canario es un mensaje al club y a Ancelotti. Con Rüdiger de vuelta, el italiano no lo sentó y pasó a Tchouaméni al centro del campo para dar su sitio al canterano. Asenció respondió en modo Sergio Ramos, inyectado, rápido en los cortes y preciso no sólo en el pase del primero gol, sino en los pases verticales para romper líneas.

Mbappé, ante Ederson.

Mbappé, ante Ederson.OSCAR DEL POZOAFP

Fred Astaire y John Wayne a la vez

La maniobra sentó, asimismo, mejor a Tchouaméni, junto a Ceballos, hiperactivo, y Bellingham en el centro del campo, a los que se unía Valverde desde el lateral. El uruguayo tiene físico para estar en todas partes. Rodrygo y Vinicius acompañaron a Mbappé, siempre en movimiento, en vertical o en horizontal. El francés es capaz de correr sin mirar el balón pero con el conocimiento de donde llegará, como si llevara un GPS. Lo hizo en el primer tanto al espacio abierto. Del mismo modo, puede dar pasos de claqué en espacios cortos sin pisar a nadie, sólo el balón, y encontrar la salida. Sucedió en el segundo de sus tantos, después de un recorrido coral que conectó a todos sus atacantes, como una ola de lado a lado del estadio hasta llegar a la orilla. Era la red de Ederson. Mbappé fue Fred Astaire y John Wayne en la misma acción: claqué y disparo. En el tercero, ya en el segundo tiempo, colocó el balón en la esquina de Ederson tras una bicicleta y cambio de ritmo sobre su defensor. Ooh la, la!!!

El partido de Mbappé es el partido que se espera de quien ha llegado al Bernabéu para ser el nuevo icono del fútbol, con permiso de Vinicius. Lejos queda aquel penalti errado, el colapso de Anfiled. El partido de Mbappé, con su hat-trick, fue, no obstante, el partido más redondo esta temporada del Madrid, el gran Madrid de la Champions, que ahora deberá verse en octavos ante el Atlético o el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso. El viernes lo sabremos. Después de este acto, el Madrid cambia su paso tras una primera fase deficiente. Ningún equipo es capaz de pasar de cero a 100 como los blancos, reyes de la Champions y reyes de las emociones. Es el que da miedo al resto.

A 100 por hora siguió en un partido que el Bernabéu no quería que se acabara, como esas series que se siguen hasta la madrugada, aunque con Mbappé ya aplaudido y sustituido. Haaland, lesionado, lo observó todo desde el banquillo. Sólo el agonizante Guardiola quería darle al off, porque ni el gol de Nico evitaba lo que había empezado con el primer disparo al alba.

El increíble show de Mbappé

El increíble show de Mbappé

Actualizado Miércoles, 19 febrero 2025 - 23:31

Hacía muchos años que no veía a un jugador como Mbappé. Salvo Ronaldo Nazario, no he visto una exhibición tan increíble como la del jugador francés, la estrella más rutilante del fútbol mundial.

El Real Madrid no tuvo ni un problema para avasallar; como si el City fuera un cadáver viviente a pesar de haberse gastado 250 millones de euros. Un crimen que cometen los jeques, que están llevando a la mediocridad a todos los equipos que manejan.

Guardiola ha convertido al City en un equipo vergonzoso, como si jugara en el espectáculo del Bombero Torero. Ese "dúo sacapuntas`` de Pep y Lillo han convertido a su equipo millonario en una piltrafa. Fue sólo un muñeco para el Madrid, al que humilló hasta la exageración.

¿Cuántos goles pudo marcarle el Madrid?. Decían los crítico ingleses que veían al Madrid capaz de ser un cuchillo en el equipo mantequilla de Guardiola. Fue tal exhibición que debemos hacer una reflexión sobre la soberbia del técnico catalán, que se ha creído Dios desde hace años y ahora es una criatura en el infierno.

El papel del entrenador

Ancelotti, con su bloque bajo, despreció la posibilidad de haber goleado hasta la la orgía goleadora. Su puñetera manía defensiva. Hasta permitir el gol in extremis de un cadavérico rival. Ancelotti siempre es una rémora, pero tiene Mbappé y siempre le salva la horca .

Tampoco los brasileños hicieron un buen partido. Ni Rodrygo, que perdió dos goles, ni el misterioso Vinicius , que tiene la cabeza en el desierto arábigo. Fue más pragmático Ceballos, que se ha convertido en un sucesor de Kroos nada despreciable.

Le sustituyó Camavinga y fue el mejor delantero del City. Hace faltas vergonzosas, jamás tira del equipo, ni pega un buen pase. Eso es algo utópico. Asencio es la nueva estrella defensiva del Madrid, que se ha hecho imprescindible a pesar de la ceguera de Ancelotti.

Queda el problema de la Liga y la Cop . Corren rumores de que el Madrid emigre a las ligas europeas. Y más expresamente la de Portugal, que creen en ese sueño. Sería una jugada maestra y la muerte directiva para la Liga de Tebas. Ya tienen el permiso del presidente de La FIFA.

Lo del Madrid contra el City: un monumental 'fuck off'

Lo del Madrid contra el City: un monumental ‘fuck off’

Nadie más que el Real Madrid podría pasar la previa de la quinta pira pública de Pep Guardiola hablando de un tal José Luis Munuera Montero. Cuando el entrenador del City apareció en la previa chulesco, hablando incluso él del trencilla emprendedor, ya todo parecía un plan. El Madrid tenía a la chica guapa en el bote y a su alrededor los abejorros, propios y extraños, le mareaban para que se fuera a dormir. La histórica primera parte fue la respuesta: fuck off.

Para saber más

Para saber más

Salieron ellos a morder arriba con la intención de amedrentar. El primer fuck off: Asencio condujo y regaló un balón a la espalda a Mbappé que demuestra por qué está hecho para triunfar en el Real Madrid: juega igual contra el Manchester City que contra el Osasuna. El segundo fuck off fue de Rodrygo, que en esos 45 minutos demostró un compromiso defensivo directo al mentón de todos los que dudamos de que los cuatro de arriba pudiesen jugar alguna vez juntos. Los siguientes fuck off los engatillaron Vinicius y Bellingham contra el joven uzbeko que Guardiola les puso delante. Se diría que lo vieron como una provocación. El pobre retrocedía en cada acometida y parecía que el puesto de lateral derecho lo hubiese conseguido a través de una oferta en LinkedIn de Talentus Sports Recruitment. Después llegó lo de Mbappé a Gvardiol, mímica incluida para explicar la genialidad en la celebración.

La segunda parte fue el gran homenaje, aunque incompleto, que al Madrid nunca le ha apetecido darse contra el Barcelona, para incomprensión de toda su masa social. Se lo dio contra Guardiola, que viene a ser lo mismo, mientras el entrenador impotente se empequeñecía en el banquillo y renunciaba siquiera a hacer cambios hasta que el partido ya era una burla. Todo pasaba mientras Ceballos lanzaba su particular fuck off a las viudas de Kroos, Tchouameni se lo decía de reojo a Ancelotti para que no le vuelva a poner de central, y a Valverde se le escapaba la risilla del que se acuerda de tantos laterales derechos de élite a los que no les saldrá en toda su carrera una eliminatoria como la suya en estos dieciseisavos (!) de final.

En el prescindible epílogo a todos les dio tiempo a pensar que hasta hace nada Nico era un cedido del Valencia, Savinho jugaba en el Girona y que el revulsivo de Guardiola fue un chico llamado McAtee, con el dorsal 87. A veces nuestros monstruos no son tan grandes como nos parecen, pero el Real Madrid siempre es tan grande como dice su historia. Pero arriba las espadas: nunca nada se puede celebrar del todo. Más preocupante que un cruce con el Atleti es saber que existe la opción de que usted vaya hoy a trabajar, tan feliz, y su jefe haya decidido a sus espaldas contratar una charla motivacional de Munuera Montero. Cuidado.

Sin Haaland y sin brío, el City de Guardiola se avejenta: “Hemos sido un equipo cojonudo, pero las cosas no son eternas”

Actualizado Miércoles, 19 febrero 2025 - 23:14

La temporada del Manchester City no le permite prescindir de jugadores que son la clave de bóveda del equipo de Pep Guardiola. Ya está siendo duro sobrevivir a la ausencia de Rodri como para tener que hacerlo también a la de Haaland... en el Santiago Bernabéu. Les tocó hacerlo, esforzarse en evitar ser sepultado por el maremoto desatado por el Real Madrid que quería enterrar una era y evidenciar que, ni con dinero, encuentra el City la medicina que le cure su envejecimiento.

Ni Guardiola lo oculta. "Hemos sido un equipo cojonudo, pero este año, por muchísimas razones, hemos perdido esa contundencia. Las cosas no son eternas", dijo el técnico antes de recordar los méritos de su equipo en los últimos años y de dejar claro que puede ser el fin de un ciclo, pero no del suyo en el banquillo. "Sí tengo fuerza para quedarme, sí tengo ganas de seguir, sí", confesó en declaraciones a Movistar.

La tarea titánica de la remontada "ante el mejor Real Madrid que me he encontrado en años", dijo el entrenador catalán, se le complicó al City desde antes de saltar al campo cuando se comprobó que el noruego no estaría en el once.

La estadística, en este caso, estaba reñida con el estado de ánimo. Marcaba que el City solo había perdido tres partidos cuando el gigantón no era titular y ninguno en la Champions. Pero era otro City, aquel poderoso que no tenía la mandíbula de cristal. El actual, donde a veces, solo a veces, brillan el noruego, Gvardiol y empieza a dar fogonazos Omar Marmoush, no puede permitirse el lujo de no amenazar con su mejor delantero.

Justificó Guardiola la suplencia de Haaland en que «se sentía mal», sin más detalles, pero es que ni siquiera tocó pelota en el rondo de suplentes del calentamiento. No pareció más que un susto el problema en la rodilla que sufrió en los minutos finales del duelo ante el Newcastle, pero puede andar entre algodones porque si la empresa en el Bernabéu era temible, el domingo en la Premier espera el Liverpool.

Lo cierto es que sin Haaland en el campo, el City no tiró entre los tres palos de Courtois en toda la primera parte y vio cómo Mbappé le hacía jirones para convertirse en jugador que más goles le ha marcado igualando a Messi (7) y superando a Benzema (6). Nunca ha tenido el noruego una noche dorada ante el Real Madrid y le tocó asistir como espectador a la coronación del francés.

Le costó cuatro minutos desnudar a los centrales, y a Ederson, para empinar a proeza. Y, para colmo, al City le llegó otro golpe en forma de lesión de Stone. Dos mensajes de desaliento antes de que se cumplieran diez minutos de un partido que se convertía en imposible. Como toda la temporada, desgraciada, aciaga. Esquivó de milagro la deshonrosa eliminación sobre la bocina de fase de liguilla, pero el cruce contra el Real Madrid aventuraba lo peor.

Erling Haaland, en el banquillo.

Erling Haaland, en el banquillo.kiko huescaefe

Si tras el primer gol nada hacía pensar que Guardiola pudiera evitar salir del Bernabéu con su tercera derrota europea, el segundo antes del descanso lo confirmó. Al técnico le tocó hacer un ejercicio de resignación viendo cómo su equipo hasta caía en fuera de juego en jugadas a balón parado. Era un City desconocido al que dos de sus archienemigos europeos, PSG y Real Madrid, lo convirtieron en vulgar endosándole goleadas vergonzosas.

Fue un títere en manos de los blancos toda la eliminatoria, aunque por momentos se sostuvieran en el Etihad. Pero el Bernabéu son palabras mayores. No pudo arrebatarle el control del balón a los blancos y tampoco asfixió para recuperarlo como solía hacer. A eso se suma que cuando lo tuvo, lo manejó al trantrán, muy lejos de las zonas de peligro y sin conseguir que llegara a las botas de Savinho, Foden o Marmoush. Los tres fueron fantasmas hasta el añadido, cuando el egipcio estrelló una falta que escupió el poste pero rebañó Nico para marcar un gol estéril.

Imposible focalizar de dónde nacía la mediocridad de los mancunianos. Falló la defensa, Nico González y Gündogan fueron incapaces de incomodar a Tchouaméni y Ceballos, y el Madrid tocaba arrebato con suma comodidad para encerrar a rival deseando que el colegiado rumano Kovacs acabara con el sufrimiento.

Mbappé y un hattrick ante la sonrisa de Zidane y con el legado de su ídolo Cristiano en la cabeza

Mbappé y un hattrick ante la sonrisa de Zidane y con el legado de su ídolo Cristiano en la cabeza

Zinedine Zidane sonreía en la grada mientras Kylian Mbappé celebraba el 2-0 del Real Madrid. Ante el City. En Champions. En el Bernabéu. Se podría decir que era el sueño de ambos. El hombre obsesionado con aquel adolescente que crecía sin parar en el Mónaco. El entrenador enamorado del futbolista que se convirtió en icono en el PSG y en la selección de Francia. Zizou, porque así es el fútbol, lo vio desde su palco y no desde el banquillo, pero su sonrisa era la de todo el madridismo.

Ese 2-0 es, hasta ahora, el momento cumbre en la temporada del conjunto blanco más allá de la Supercopa de Europa y la Intercontinental. Una obra de arte que empezó en los pies de Courtois y terminó en un movimiento de cadera extraordinario de Mbappé ante Gvardiol. Una jugada en la que participaron todos los jugadores del Madrid menos Asencio y Ceballos y que culminó en el gol 1.100 del conjunto blanco en la Copa de Europa.

Cristiano Ronaldo había metido el 800 y el 900, Benzema el 1.000... Y quién mejor que Mbappé, nueva cara de esta década en Chamartín, para añadir su nombre a la historia del club.

Todo después de un 1-0 madrugador y tranquilizador, con un genial pase de Asencio y una vaselina perfecta de Mbappé, que abría el marcador para el Madrid por 12º vez en el curso: seis en Liga, tres en Champions y una en Copa, Supercopa de España e Intercontinental.

Un doblete para confirmar una racha sobresaliente del francés, que acumula cuatro partidos seguidos marcando y 12 tantos en los últimos 11 duelos disputados, 25 en todo el curso.

El primer triplete de Cristiano

Pero quería más. Cómo no va a querer más en la Copa de Europa alguien cuyo ídolo es Cristiano Ronaldo. Mbappé consiguió su primer hattrick con el Madrid en Champions, el tercero de su carrera tras los conseguidos ante Brujas y Barcelona, e hizo estallar la Castellana. El portugués anotó su primer triplete continental en octubre de 2012 contra el Ajax, con 27 años, tres después de fichar por el Madrid y nueve cursos más tarde de su debut europeo con el Manchester United. Mbappé lo ha logrado a los siete meses.

En el horizonte, acercarse a un legado continental casi imposible de igualar. Cristiano marcó tres goles o más en un partido de Champions en ocho ocasiones (una de ellas un póquer) y es el máximo goleador de la historia de competición con 140 tantos. El galo lleva ahora 55 y tiene 26 años. Le quedan temporadas suficientes por delante, pero el reto es mayúsculo.

Tchouaméni y Ceballos, imperiales

El duelo reflejó la continuación de la era madridista en manos de un Ancelotti pletórico, superior a Guardiola en lo táctico, en los nombres y en el ritmo del equipo a estas alturas de la temporada. El italiano recuperó a Rüdiger y devolvió a Tchouaméni al centro del campo. Al lado de ambos, Asencio y Ceballos, capitales en este momento del curso para el vestuario dentro y fuera del campo.

El canterano se ha ganado un hueco en el once y volvió a repetir una actuación colosal, secando a Marmoush, sustituto de Haaland, y mostrándose impoluto en cada corte. En el centro del campo, Ceballos volvió a demostrar que su nivel actual cambia por completo la temporada del Madrid. El conjunto blanco adolecía de juego en el primer tramo del curso, tenía talento en ataque con sus cuatro estrellas, pero le costaba un mundo la creación. El andaluz ha solucionado eso.

Entre Ceballos, Tchouaméni y Valverde, lateral pero también centrocampista en salida, movieron al Madrid a la perfección, cuajando el mejor partido del año ante un City incapaz. Los tres superaron el 90% de acierto en el pase.

El Madrid esperará ahora al sorteo de este viernes para saber contra quién jugará los octavos de final. Sólo dos opciones: Atlético de Madrid o Bayer Leverkusen, ambos con la vuelta fuera y con Bellingham sancionado para la ida.