Gran estafa en altura. Y concretamente en el Everest. Al menos eso sospecha la policía nepalí que, tras una investigación, ha descubierto que algunos guías de trekking del Monte Everest habrían administrado en secreto fármacos a grupos de excursionistas extranjeros, obligándolos así a recurrir a intervenciones urgentes de rescate aéreo y presentando después, con la complicidad de médicos afines, falsas solicitudes de indemnización a las compañías de seguros.
Un truco que, según los cálculos, habría generado unos 20 millones de dólares para toda la red criminal. Víctimas involuntarias, entre 2022 y 2025, casi 5.000 excursionistas, todos extranjeros. Al menos 32 personas, entre guías, médicos y pilotos, están siendo investigados. Según el Kathmandu Post, la policía, tras las primeras denuncias, puso bajo control unos 300 rescates en helicóptero y descubrió que 171 de ellos habían sido solicitados por guías implicados en la trama.
El mecanismo puesto en marcha se basaba precisamente en la experiencia de los guías del Monte Everest. A más de 3.000 metros es normal que los excursionistas, deseosos únicamente de alcanzar la cima más alta del mundo, presenten síntomas como dolor de cabeza y náuseas. Para paliar estas molestias, los guías administraban a los desafortunados alpinistas medicamentos con dosis incorrectas que agravaban los síntomas en lugar de aliviarlos.
Para evitar consecuencias peores, los propios guías sugerían un regreso inmediato al valle mediante un helicóptero. La policía nepalí descubrió, además, que en los hospitales se elaboraban informes médicos falsificados, con la documentación de vuelo correspondiente, con el fin de reclamar facturas infladas a las compañías aseguradoras internacionales.
Entre los casos citados destaca uno (documentado) considerado ejemplar: uno de los hospitales implicados habría cobrado casi 12.000 dólares por un excursionista trasladado en helicóptero al valle, atendido y dado de alta de inmediato. El hospital habría cobrado la cantidad a la aseguradora y repartido aproximadamente un 20% a los guías y otro 20% a los pilotos del rescate aéreo.
En el peor mejor momento. Oteando en el horizonte el fin de la temporada regular, apenas 10 días de calendario y un pequeño puñado de partidos para confirmar la tendencia al alza de los Lakers, Luka Doncic se despide de todo. Un desgarro muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda, un diagnóstico que se confirmó a primera hora del viernes en Los Ángeles, noche de Viernes Santo en Europa. No hay tiempo material para su recuperación física (se calculan al menos cuatro semanas de baja) y no sólo dice adiós a sus ilusiones colectivas, también al galardón al MVP al que optaba con merecimiento el esloveno: caminaba por la majestuosidad del mejor baloncesto de su carrera.
Corría la mitad del tercer acto, una paliza ya asumida contra los inalcanzables Thunder. Acudían los Lakers de ganar 13 de sus últimos 14 partidos (16 de 18), asentados en la tercera plaza del Oeste, y el duelo ante el campeón era una especie de test de realidad sobre sus opciones en los playoffs. La cosa iba ya mal, pero la mano a la parte posterior del muslo de Luka Doncic en una de sus acciones ofensivas resultó demoledora.
Ese mismo músculo isquiotibial había atormentado al ex madridista durante el mes de febrero. Se perdió cuatro partidos y le alivió el parón por el All Star. Ya en la primera mitad en el Paycom Center de Oklahoma había recibido algún aviso, pero tras ser evaluado por los médicos de los Lakers, decidieron continuar. Una vez realizada la resonancia magnética, no habrá margen para la recuperación a apenas 15 días del comienzo de los playoffs. Sólo si los Lakers avanzaran varias rondas se podría valorar su regreso.
Doncic, en Oklahoma.COOPER NEILLGetty Images via AFP
Doncic había anotado al menos 40 puntos en cinco de sus últimos siete partidos. En su octava temporada ya en la NBA, su primera completa de púrpura y oro, estaba en promedios disparados: 33,5 puntos (su tope eran los 33,9 de la 23/24), 8,3 asistencias, 7,7 rebotes... Es el máximo anotador de la competición (por delante de Shai Gilgeous-Alexander), el tercer asistente, el segundo jugador que más triples ha anotado (por detrás del rookie Kon Knueppel). Todo, manteniendo a los Lakers con 50 victorias pese a los problemas físicos de sus otros dos referentes, LeBron James y Austin Reaves.
Candidato evidente a su primer MVP de la NBA y, sin embargo, se quedará sin ello por un sólo partido. Por la polémica regla de los 65 partidos, los que un jugador debe disputar como mínimo en una fase regular para ser susceptible de acabar como uno de los galardonados de la temporada. Doncic se detuvo en 64. Otros aspirantes como Cade Cunningham o Anthony Edwards también quedaron fuera de esa carrera. Aunque ellos estuvieran objetivamente mucho más lejos del MVP.
Porque la tendencia de Doncic era asombrosa: habitaba en el mejor momento de su carrera. Su mes de marzo, en el que se convirtió en el jugador más joven (tras LeBron James y Kevin Durant) en llegar a los 15.000 puntos, quedará para el recuerdo. Antes de la desgracia contra los Thunder, acumulaba tres partidos de carrerilla de más de 40 puntos y 12 con al menos 30. Cifras que no se veían en un base desde hace 70 años.
Otro desenlace inexplicable, falto de contundencia, de sangre fría y hasta de inteligencia. Otro remate de partido para preocuparse, pues es tendencia lejos del Palacio. Un Madrid de nuevo desplumado a domicilio, arruinado en un final impropio ante un rival que nada se jugaba. Ahí estaba el liderato de la Euroliga, a tiro el Olympiacos y el Fenerbahçe (los oponentes de la semana que viene, la penúltima de la Liga Regular) , y lo dejó escapar el equipo de Scariolo como se deja escapar el agua entre los dedos. El Baskonia, tan repleto de bajas como de carácter, volvió a amargar a los blancos. [98-96: Narración y estadísticas]
Un parcial de 10-1 para deleite del Buesa. Esta vez fue más cuestión de acierto local que de despropósito del Madrid, aunque en ese trayecto Campazzo (21 puntos, nueve asistencias para nada) se dejó un tiro libre y Hezonja un lanzamiento, además de la ya desesperada de Llull. Apareció un impresionante Kobi Simmons, que alargó la fiesta anterior de Diakité (cinco triples sin fallo) y de Luwawu-Cabarrot (26 puntos). Y el Madrid se quedó con cara de tonto.
Imbuido en el espíritu rebelde que le hizo levantar la Copa hace poco más de un mes en el Roig Arena, sin nada que perder (desde hace tiempo sin opciones en Europa) y lleno de lesionados, el Baskonia salió a divertirse un rato en su último partido de Euroliga de la temporada en casa. A volver a arruinar el panorama al Madrid sin Trey Lyles ni Len. Y eso que Campazzo amaneció como una moto...
Los 15 primeros puntos blancos salieron de las manos del argentino (11 puntos, dos asistencias). Conectaba bien con Tavares y los de Galbiati (que a última hora perdieron también a Trent Forrest), apenas defendían. Se guardaban las fuerzas para torturar desde el perímetro. Completamente liberados de presión, acertaron con ocho de sus nueve primeros triples. Un tiroteo que no sólo les hizo mantenerse en la batalla. De repente, desconcertaron a su rival.
El Madrid enloqueció, se dejó llevar por el frenesí baskonista y encajó un parcial de 13-0, con Luwawu-Cabarrot y Simmons como estiletes. Once abajo, Scariolo tuvo que recomenzar, volver al quinteto y ponerse en manos de Llull y Hezonja. Logró responder con idéntico parcial para marcharse al descanso de nuevo con ventaja. En el segundo cuarto, los locales se quedaron secos desde el triple: 0 de 7.
Pero no aprendió la lección el Madrid. La de la contundencia ante un oponente tan peligroso. El tercer acto fue un intercambio que no conducía a nada. Desaparecieron las defensas y ambos equipos anotaban sin esfuerzo, con una alarmante igualdad en el marcador. Alarmante principalmente para los blancos, que era quien se la jugaban. Ganar fuera, después de 11 derrotas en Europa.
Lección sin aprender. El desenlace guardaba más espectáculo. Un partido que fue una montaña rusa. Siete arriba el Madrid con el cuarto triple de Llull, respondió con tres más el Baskonia, dos de Simmons para el más difícil todavía (94-95 con un minuto por jugar). Igualo TLC, erró Hezonja y el propio croata frenó en falta a Simmons a falta de poco más de un segundo. Difícil de creer.
El Madrid buscará la semana que viene, de nuevo fuera de casa, ser cabeza de serie. Doble reto en Atenas y Estambul. Le quedará una bala final, en el Palacio ante Estrella Roja.
La primavera ya llegó a Valdebebas y con ella el foco hacia el tramo final de la Liga y la Champions, pero en algunos despachos de la ciudad deportiva del Real Madrid también se empieza a reflexionar sobre el próximo mercado de fichajes y sobre las necesidades de la plantilla. En la lista de prioridades aparece la posición de central, con los nombres de Antonio Rüdiger, Raúl Asencio, David Alaba, Nico Schlotterbeck, Jacobo Ramón o Jon Martín a debate.
El conjunto blanco tendrá que tomar decisiones complicadas en su zaga. Después de fichar a Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen y Álvaro Carreras el pasado verano, dejándose en ello 120 millones de euros, la preocupación por la situación de la defensa se mantiene. La dirección del Madrid tiene tomadas algunas decisiones: David Alaba, uno de los futbolistas con mayor salario de la plantilla, termina contrato en junio y no renovará. A sus 33 años, a punto de 34, y tras varias lesiones de rodilla, dejará el club.
El otro que acaba contrato es Rüdiger, aunque el caso del alemán es diferente. Ha cumplido 33 años hace un mes y ha demostrado que todavía puede ser importante en el campo. Después de exprimirse al máximo durante el curso pasado, llegando a jugar bastantes partidos con molestias en la rodilla, pasó por el quirófano y en el último mes y medio ha sido el mejor central de la plantilla. A este nivel, el club priorizará su renovación, aunque su salario no será el mismo que en los últimos años, cuando alcanzaba los nueve millones de euros netos. Un detalle que no importa al alemán, que quiere seguir en la capital de España y aún se ve con nivel para jugar en el Madrid. En las próximas semanas se debería llegar a un acuerdo definitivo para la ampliación por una temporada.
La continuidad de Rüdiger dejaría al Madrid con cuatro centrales en nómina. El alemán, Militao, que regresa a la convocatoria de este sábado para el partido de Liga ante el Mallorca, Huijsen y Asencio. El brasileño tiene contrato hasta 2028 y es un fijo para la dirección deportiva porque ya demostró que podía volver bien de su lesión de cruzado y porque tiene una influencia vital en el vestuario, siendo uno de sus líderes. Huijsen es la apuesta de futuro y a Asencio se le considera un complemento, aunque su nivel haya bajado en el último par de meses y en Valdebebas ya existan voces que no descartan una venta en caso de que llegue una oferta "interesante".
Jacobo Ramón, este verano o el siguiente
Entramos ahora en el terreno de los fichajes. En la lista de opciones del Madrid aparecen tres nombres, cada uno con sus circunstancias. Jacobo Ramón salió del Madrid al Como el pasado verano a cambio de 2,5 millones por el 50% de su pase, guardándose el cuadro madridista una opción de recompra en cada una de las tres primeras temporadas. En Chamartín se valora su gran año en Italia a las órdenes de Cesc Fábregas y le ven con opciones de regresar a casa, aunque la ventana que más gusta es la de 2027, ya sin Rüdiger.
Buscando un central que pueda dar un nivel inmediato, en Valdebebas aparece el nombre de Nico Schlotterbeck, defensa alemán zurdo de 26 años del Borussia Dortmund. Termina contrato en 2027 y entra dentro de ese plan de fichajes de jugadores con uno o dos años de contrato restante, aunque el conjunto alemán está intentando renovar (de momento sin éxito) al futbolista. El Madrid está tratando su fichaje y formaría junto a Huijsen una rotación ideal en el lado izquierdo del centro de la zaga.
Para el central derecho, el Madrid mantiene la esperanza en el canterano de 18 años Joan Martínez, que se rompió el cruzado en el verano de 2024 cuando ya participaba en entrenamientos del primer equipo. Ha jugado esta temporada en el Castilla y en Valdebebas esperan que su evolución continúe.
Observando fuera de la ciudad deportiva, en el Madrid gusta mucho Jon Martín, central de la Real Sociedad que a finales de mes cumplirá 20 años. Es un fijo en la selección sub'21 y se ha hecho con un hueco importante en la rotación del cuadro txuri-urdin. Renovó el año pasado, pero mantuvo su cláusula en 50 millones de euros.
Comienza una serie de partidos que puede determinar el futuro inmediato de dos de los mayores clubes españoles y, claro, de sus dos entrenadores. El Atlético de Madrid y el FC Barcelona inician este sábado una carrera de tres duelos con un ensayo liguero previo a la doble batalla europea. Pero, este ensayo, podría arruinar la Liga de los culés y, lo haga o no, servirá tanto para Hansi Flick como para Diego Simeone a la hora de afrontar el resto de escaramuzas.
Lo cierto es que la relación entre ambos técnicos es de admiración mutua. No sólo en público, donde lo han demostrado en más de una ocasión en las ruedas de prensa. "Me encanta la personalidad y la emotividad del Cholo Simeone y puedes ver que el equipo es igual que él", apuntó el alemán en su primera temporada en el banquillo culé. Mientras que el argentino explica que le encanta la capacidad del germano de "convencer al futbolista de jugar con tanto riesgo como les aparece".
También lo hacen en privado. De hecho, se les ha visto en los dos Comités de Entrenadores en los que han coincidido en la Federación Española hablando animadamente como dos amigos en este mundo del fútbol donde no abundan precisamente. "Diego le tiene en alta estima a Flick", cuentan desde el entorno del técnico argentino y dicen que no sólo como entrenador sino también como persona de fútbol. Explican que valora "el poso" del alemán y también su forma de transmitir tanto en el vestuario, donde consigue que todo el equipo siga su idea, como en ruedas de prensa.
El último enfrentamiento entre ambos terminó con la eliminación del Barça en las semifinales de la Copa del Rey pese a la victoria culé en el Camp Nou. El Cholo se acercó a un Flick enojado con ciertas decisiones arbitrales y ambos compartieron un saludo y varias impresiones del juego. "Le dije que jugaron bárbaro", reveló Simeone tras el duelo que perdieron por tres goles a cero en el campo barcelonista. "Ojalá podamos encontrarnos en cuartos de Champions si Dios quiere para seguir compitiendo de la mejor manera", completó el argentino.
Dicho y hecho. El sorteo de la máxima competición continental les puso en el mismo lado del cuadro y, tras eliminar los culés al Newcastle y los rojiblancos al Tottenham en octavos, los cuartos de final los dirimirán entre ellos. El rendimiento, sin embargo, de unos y otros varía mucho si son partidos de competición regular o eliminatorias.
Los técnicos del Atlético y Barça de compadreo.Ángel RiveroMARCA
Flick y Simeone se han visto en 9 ocasiones, de hecho es el técnico al que más veces se ha enfrentado en su carrera junto con el alemán Hermann Gerland. De ella, ha habido cinco victorias para el culé, dos para el argentino y dos empates. En eliminatorias, sin embargo, sólo se han visto las caras dos veces en Copa del Rey con una eliminación para cada uno.
Es en las fases regulares, sean europeas o domésticas, donde el balance de Flick supera al de Simeone. Como entrenador del Barça le ha ganado dos veces en liga y ha perdido una. Mientras que en Champions, cuando Flick entrenaba al Bayern, se enfrentaron en fase de grupos en la que los bávaros ganaron 4-0 en Munich y empataron a uno en el Metropolitano en 2020.
Sin embargo, algo se removió con la exhibición del Atlético en la ida de Copa del Rey. Los cuatro goles del Metropolitano mostraron el camino al equipo de Simeone sobre cómo atacar la espalda de un Barça que no pudo contar con Raphinha ni Pedri. El brasileño tampoco podrá estar en estos tres próximos duelos entre ambos, que se juegan en dos semanas, ya que una lesión en el bíceps femoral le tendrá apartado de los terrenos de juego más de un mes. "No sé cómo no ganó el Balón de Oro", valoró Simeone en una ocasión a un jugador que considera capital en el juego del Barça.
Táctica Raphinha
Es él, precisamente, el que inicia la primera presión a la línea defensiva y con la que consiguen ahogar a su rival. Esta asfixia impide sacar limpio el balón desde atrás y el Barcelona se aprovecha para atacar de manera más eficaz con un equipo muy junto gracias a una defensa muy adelantada. La ausencia de esa presión permite coger a los defensas del Barcelona con mucho espacio por detrás, algo que el Cholo explotó para eliminar a los culés en la Copa del Rey, pese a que no consiguiera hacerlo en la vuelta de aquellas semifinales.
La importancia de este duelo liguero es muy diferente a lo que viene. Mientras los culés se juegan la competición con el Madrid, los rojiblancos sólo buscan asegurar la tercera plaza. Sin embargo, este ensayo puede dar nuevas ideas para sorprender al rival... aunque los equipos sean a imagen y semejanza de ambos técnicos.
El fútbol femenino en España dio un paso de gigante en 2022 con la creación de la Liga F. La competición se profesionalizaba y las dos primeras categorías, siguiendo el modelo masculino, pasaban a estar gestionadas por los clubes, constituidos en patronal. El Gobierno había aprobado un año antes la profesionalización y España acaba de proclamarse campeona del Mundo. El fútbol femenino había captado todas las miradas, aunque algunas fueran por el escándalo Rubiales, y clubes y jugadoras estaban en un dulce momento para aprovecharlo. Sin embargo, el despegue, aunque constante y sostenido, ha sido lento. Hay problemas estructurales que no puede resolverse en cuatro años.
Hay dos retos que no se han superado. El primero pasa por la competitividad. El FC Barcelona es el absoluto dominador de una competición que lleva camino de ganar por séptima vez consecutiva en las próximas semanas.Ni la irrupción del Real Madrid ha conseguido hacerle sombra. La ventaja es de 13 puntos. Con el cuarto, el Tenerife, se amplía hasta los 24. Ha trabajado en su cantera a dos jugadoras, Alexia Putellas y Aitana Bonmatí, que suman cinco Balones de Oro y sus futbolistas son la espina dorsal de la Selección. Su fútbol es un reclamo para la afición, pero el reverso es que no hay emoción en la competición. Solo la Real Sociedad ha sido capaz de derrotarlas (1-0) mientras que han endosado goleadas de seis goles o más a Atlético de Madrid o Athletic, dos clubes que también tienen trofeos en sus vitrinas.
El espejo donde se mira la Liga F es la Women's Super League (WSL) inglesa. En las competiciones de selecciones, las lionesses son las grandes rivales de España, pero en la competición doméstica, las diferencias son enormes. Lleva seis años ganándola el Chelsea, pero siempre de manera más reñida. Esta temporada es el City quien la lidera, con nueve puntos de ventaja, pero en 11 están los cuatro primeros, con Chelsea, Arsenal y United. Esa tensión no ha logrado traducirse en la Champions, donde en España solo el Barça alcanza finales, y títulos, pero en Inglaterra el Arsenal fue el primero en alzar el trofeo el pasado mes de mayo.
¿Reducir el número de equipos?
Una de las recetas que se ha planteado para activar la emoción de la competición es reducir el número de equipos. La Liga F no lo contempla, pero lo han pedido, entre otras voces, Aitana Bonmatí, para "preservar la excelencia y garantizar el futuro". Pero también es una reflexión que se hacen en la RFEF. No controlan la primera división, pero sí el resto de categorías donde están aplicando ese recorte. La idea ronda la cabeza de la directora de Fútbol Femenino, Reyes Bellver, porque supondría concentrar recursos y potenciar así que los clubes tengan más capacidad de atraer jugadoras que aumenten el nivel competitivo. Porque hasta la jugadora nacional ya se ve tentada por los mejores sueldos que ofrecen en Inglaterra y Estados Unidos, con los que los clubes españoles es imposible que compitan.
EFE
Que todo el mundo vea al Barça campeón antes de empezar la Liga, tiene un reflejo otro de los problemas: la afluencia de público. La visita del equipo con las mejores jugadoras del país puede incentivar, el resto, no. Si bien es cierto que la asistencia ha crecido un 120% respecto a 2021, no llega a la media de 2.000 espectadores por partido. Otra mirada a la WSL: la asistencia media de la pasada temporada fue de 6.500 espectadores.
Tampoco las infraestructuras son las mismas. El fútbol femenino sigue relegándose a ciudades deportivas y estadios menores. El Camp Nou, San Mamés o el Ciutat de València se abren de manera habitual para algunos partidos, pero el resto sigue vedado. La inversión del CSD, a través de fondos europeos, para el fomento de la competición, y la adecuación de instalaciones, ha rondado los 20 millones de euros en cuatro años. Hay avances, pero lentos.
Las ofertas a los clubes
Lo mismo ocurre con la explotación comercial. Los ingresos de la Liga F previstos para este ejercicio son de 26 millones de euros. 100 millones prevé la WSL, con años de ventaja. En este punto también es constante el crecimiento. La competición se apellida Moeve por un contrato de 18 millones para los próximos tres años. Los derechos de televisión los adquirieron Dazn y Mediapro por 35 millones hasta 2027 y TVE y TV3 han llegado a un pacto para retransmitir en abierto cuatro partidos cada jornada. Una forma para ganar nuevas audiencias que, después, arrastrar a los campos.
Con esta situación llegan las elecciones a la presidencia de la Liga F. Beatriz Álvarez dimitió para convocarlas y mantiene la incógnita de si optará a la reelección. Volverá a ser un periodo complejo, con la AFE reclamando un nuevo convenio colectivo para las jugadoras y los movimientos de fondos que empiezan a interesarse por comprar clubes. Mercury 13, de capital estadounidense, ha adquirido el Levante Badalona, la todopoderosa Michelle Kang, dueña del Olympique de Lyon, del Washington Spirit y del London City, puso sus ojos en el Levante Femenino, como también Sphera Partners. Este interés demuestra que se cree en la Liga F y en un potencial de crecimiento que, todavía, va al ralentí.
Es Juan Eusebio Oiarzábal (Vitoria, 1956), Juanito, un hombre coqueto. A veces habla de sí mismo en tercera persona y quizás por eso, y porque ha sido el tercero en subir los 14 ochomiles sin oxígeno, hayan decidido hacerle un documental. Oiarzábal, entre Juan y Juanito, repasa la vida de un alpinista excepcional y de una persona irrepetible.
¿Cuánto frío ha pasado en su vida?
Mucho, pero te voy a confesar un secreto: soy muy friolero. Quizás sea porque en el Himalaya he pasado tanto frío que al final... He tenido congelaciones dos veces en la nariz, en las orejas y, lo más fuerte de todo, la amputación de los diez dedos de mis pies.
Friolero y alpinista, vaya mezcla.
Te adaptas a todo. Yo he cruzado el desierto de Taklamakán, el Sáhara y pasas mucho calor, pero luego tu organismo lo asimila. En montaña es parecido.
¿Y cuándo nota que pasa el umbral de no aguantarlo?
Enseguida. Cuando subo por segunda vez a la cumbre del K2 ya veía que me estaba congelando. A lo largo de mi carrera he ido viendo cuando tengo los pies de una manera o de otra y en este caso cometí el mayor error de mi vida deportiva. Me tenía que haber dado la vuelta, pero esa cabezonería mía hizo que me fuera a la cumbre hasta que acabé con un edema pulmonar y la amputación de todos los dedos de los pies.
Entonces, ¿eso del K2 fue un milagro o traspasar el umbral?
No creo en los milagros y en los duendes menos. Fue una oportunidad única en mi carrera para conmemorar la primera ascensión a esa montaña hace 50 años y una década desde la primera vez que lo hice. Para mí era un reto. No es fácil volver a subir dos veces el K2. La montaña actúa como un imán. Te absorbe.
¿Se plantea si mereció la pena?
No merece la pena perder el ápice de una uña por subir una montaña. Pero siempre he sido muy ambicioso y, aunque no lo merezca, el éxito está muchas veces en arriesgar pese a las consecuencias. Seguramente me arrepentiré toda mi vida.
También perdió a muchos compañeros, ¿cómo vive con eso?
Pues se vive porque sabemos cómo es este negocio. Nada es seguro en montaña, siempre hay algo. Y cuando sales de casa lo haces mentalizado a que igual no puedas volver. Eso me hace un auténtico superviviente tras haber realizado 47 expediciones sólo al Himalaya y 26 ochomiles sin oxígeno.
Estadísticamente no tendría que estar aquí sentado.
A mí la suerte me ha sonreído mucho y estoy muy agradecido a la vida porque a mis mejores amigos, con los que he crecido, los he perdido en el Himalaya. Sin embargo, subir dos veces el Everest, el K2, el Kanchenjunga... y así repetir 10 de los 14 ochomiles no es fácil porque el Himalaya no da esas oportunidades. Lo natural sería que en alguna te pillara. Estadísticamente hablando yo tendría que haber perdido la vida.
¿Cómo afronta un deporte así?
No me lo planteo. Sabes que vas a una montaña de 8.000 metros y sabes sus características. Todo se estudia. Yo me dediqué a escalar en los Alpes y eso hizo una base increíble para poder solventar situaciones comprometidas en el Himalaya.
¿Es usted físicamente superior?
Lo bueno que he tenido, primero, mi mentalidad de no hundirme absolutamente nunca y, por supuesto, la adaptación a la altura, que es algo importantísimo a la hora de subir un ochomil sin oxígeno. Mis compañeros siempre eran más fuertes que yo, pero el aclimatar bien es clave.
Ahora todos usan oxígeno.
El Himalaya está totalmente prostituido. Pero también el Aneto, los Alpes, el Mont Blanc... Las agencias comerciales lo han prostituido para forrarse. Les da todo igual porque casi, casi, te aseguran la cumbre por 40.000 euros, que es la expedición más barata que hay.
¿Cómo es la vida en el Campo 4 del Everest?
El de la parte nepalí, pues es un collao, con miles de botellas de oxígeno vacías y tiendas abandonadas. Es el estercolero a mayor altura del mundo. Un lugar con mucho viento, inhóspito, diría que incluso cruel, cuando estás esperando la noche para salir y alcanzar la cumbre. Son momentos muy tensos en los que sólo se oye el ruido de los quemadores fundiendo nieve. Todo el mundo dándole vueltas a la cabeza. ¿Cómo estaré? ¿Llegaré a la cumbre? Esas son las preguntas que te haces.
O sea, ¿el peor momento para afrontar un 8.000 es la noche previa?
Claro, es lo que vale, todo lo demás es pasajero. Vas aclimatando tu cuerpo, vas abasteciendo los campamentos de altura, colocando las cuerdas, pero si el último día, cuando llegas al campo 4, no estás en condiciones... Es el día estrella, el día por excelencia. Y luego tener en mente lo más importante, que la meta no es llegar a la cumbre sino al campamento base. El 70% de los accidentes en el Himalaya son bajando.
El alpinista posa para la entrevista.MUNDO
¿Y qué piensa a 8.000 metros?
En bajar (risas). Y cuando tienes un poquito de tiempo, te puedes recrear con el cielo ahí arriba. Aunque en el Cho Oyu fue distinto, fue mi primer ochomil y las sensaciones no se han vuelto a repetir. Es algo mágico.
¿Cuándo ve que puede vivir de ello?
Yo vengo de la gimnasia deportiva y eso fue mi base para la montaña. A los 14 descubrí ese mundo vertical, el de la escalada en roca. Y ahí empezó todo Hasta que me dije: 'Coño, voy a ver si soy capaz de ser el primer español en subirme los 14 ochomiles'. Y, efectivamente, lo fui.
Siempre hacia delante
Uno de sus hijos sigue sus pasos, ¿le asusta?
No. No me asusta. Me gusta incluso que se dedique a lo que yo he hecho toda la vida y me entretengo con él hablando de ello.
¿Hay algo que haría diferente?
No, la figura de Juanito es como es y Juanito no puede cambiar. Juanito es así de esporádico, así de natural y de campechano. Y en el documental se refleja de manera magistral la figura de Juanito.
¿Cómo casa la soledad de la montaña con hacer un documental?
En la montaña no hay soledad. Yo me divierto siempre, disfruto con cualquier cosa, me pongo a caminar y le doy la vuelta al mundo un millón de veces.
El lama recita unos cánticos, lanza harina de cebada al viento como ofrenda a los dioses de la montaña y coloca banderines de colores orientados a los puntos cardinales. Ya está. Se acabó la ceremonia de la Puja. Como cada primavera, el Everest abre sus puertas por la cara del Nepal y se prepara estos días para recibir a cientos de aficionados al alpinismo -o de turistas de alturas, según como se mire-. En las últimas semanas, ocho sherpas de élite de la zona llamados Doctores de la Cascada colocaron las escaleras de aluminio sobre las grietas del glaciar del Khumbu, por lo que la ruta ya es una autopista de hielo hacia la cima. Otra temporada empieza. Una nueva temporada. Aunque esta quiere ser diferente. El Everest quiere limpiar su nombre y está por ver si lo consigue. Hay muchas dudas.
Nepal lleva años mirando hacia otro lado mientras el techo del mundo se convierte en un parque de atracciones. En 2019, la fotografía viral de Nirmal Purja internacionalizó la situación: una fila de montañeros, abrigo con abrigo, esperando turno para alcanzar los 8.848 metros como si estuvieran en el supermercado. Muchos se pusieron las manos en la cabeza y la pandemia calmó la masificación, pero las colas volvieron pronto. En 2024 murieron doce personas en una temporada que reunió a 861 escaladores en la montaña. El año pasado no fue tan trágico, pero igualmente hubo hasta 722 visitantes.
Esta primavera, con el lado tibetano cerrado por razones que el Gobierno de China no ha explicado -ni explicará-, hay expertos que creen que se reducirán los atascos, pero otros apuntan que se podría llegar al millar de ascensos desde el sur, una cifra récord. ¿Quién tiene razón? Nepal no ha publicado el número de permisos concedidos, así que habrá que esperar para saberlo.
Las nuevas normas
Quienes creen que el número de alpinistas bajará se basan en el cambio de legislación aplicado. Nepal ha cambiado de Gobierno -ha escogido al rapero Balendra Shah como primer ministro y entre los nuevos diputados está incluso el conocido Mingma David Sherpa- y se han endurecido los requerimientos para alcanzar el techo del mundo. La licencia ahora es más cara: ha pasado de 11.000 a 15.000 dólares. Se han prohibido las expediciones en solitario y se necesita un guía por cada dos escaladores. Y quienes quieran subir tienen que haber coronado antes un pico de más de 7.000 metros en Nepal. Sin experiencia previa, no hay Everest. Se acabaron los novatos.
MUNDO
El problema es que esta nueva medida todavía no está en vigor. El proyecto de ley ha superado la Cámara Alta del Parlamento nepalí, pero aún necesita el visto bueno de la Cámara Baja y no llegará a tiempo para esta temporada. De hecho, nadie sabe si realmente llegará. En otras ocasiones Nepal anunció restricciones parecidas y el lobby del sector turístico del país acabó por suavizarlas o incluso eliminarlas. El montañismo representa más del 4% de la economía del país y porcentaje altísimo en varias regiones. Solo en permisos para el Everest, la temporada de 2024 generó cuatro millones de dólares.
"Nepal se lo puede permitir"
«El alpinismo es importante para Nepal, pero un país de 30 millones de habitantes se tiene que poder permitir una regulación adecuada, extensa, avanzada. La norma de los 7.000 metros sería estupenda si realmente se aplica porque evitaría que hubiera montañeros sin experiencia, pero no sé si llegará a pasar. He estado más de 50 veces en el país y hay que coger con pinzas este tipo de medidas», señala el alpinista español Alex Txikon en conversación con EL MUNDO. «En 1904, Pedro Pidal, el Marqués de Villaviciosa, escaló el Urriellu y trajo a España el modelo de Parques Nacionales de Estados Unidos. Eso es lo que necesitan en Nepal. Una política nacional de conservación de sus montañas. No una regla puntual que pueda esquivarse», añade Txikon, consciente de que la solución puede agravar el problema.
Con la amenaza del requisito de los 7.000 metros en el horizonte, muchos escaladores con aspiraciones pero sin currículo suficiente tienen motivos para intentarlo ahora, antes de que la ley entre realmente en vigor. De ahí el cálculo de algunos expertos como el estadounidense Alan Arnette: 2026 podría batir todos los récords de afluencia, especialmente de inexpertos.
Sea como sea, el Everest recibirá a cientos de visitantes como siempre. Con normas nuevas en el papel. Pero con las mismas dudas sobre si alguien las hará cumplir.
Manel Hernández es uno de los fundadores, y portavoz, de la plataforma 'Barcelona con la selección'. Después de la información publicada por este periódico, donde según algunos informes de organizadores e investigadores, fue el grupo que representa quien compró casi 1.900 entradas en la zona donde se originaron los cánticos racistas durante el España-Egipto del pasado martes, Manel, aficionado del Espanyol y en esta asociación desde 2016, lo niega. Niega que ellos vendieran las entradas de los sectores 108, 109 y 110 del fondo, y afirma que los cánticos no se produjeron en un único punto del estadio.
PREGUNTA. Entonces, ¿ustedes no vendieron entradas para el partido de España-Egipto?
RESPUESTA. No, en ningún caso. Y por eso mismo exigimos corregir el titular de su noticia, ya que es falso. 'Barcelona con la selección' no ha vendido ni gestionado entradas en ningún momento. Nuestra función se limitó a recopilar una lista de aficionados interesados en formar parte de la grada de animación, y fue la Federación quien gestionó íntegramente la venta de entradas a través de sus canales oficiales, pidiendo en el proceso de compra el nombre completo, correo electrónico y DNI de los asistentes.
P. Cuénteme cómo fue entonces el proceso.
R. El proceso fue muy sencillo: nosotros abrimos un formulario para que la gente interesada en asistir a la grada que la RFEF había asignado a la animación se registrara. Posteriormente, la Federación facilitó un enlace oficial de compra, y cada persona adquirió su entrada de forma individual, indicando el nombre, mail y DNI de cada asistente de la compra, sin que nosotros interviniéramos en el proceso de pago o asignación.
P. Ese link que les facilita a ustedes la Federación, ¿a quién se lo distribuyeron ustedes?
R. A los solicitantes de querer formar parte de la grada de animación, para que ellos compren a la RFEF las entradas, identificando a los asistentes.
P. Durante las primeras 24 horas, si eras socio del Espanyol, tenías un descuento del 40%. ¿Es así?
R. Sí.
P. ¿Usted o algún miembro de su asociación participó en los cánticos?
R. No. Y tal y como indicamos en la pasada nota de prensa, ni los miembros de 'Barcelona con la selección', ni las personas que forman parte de nuestra organización y entorno directo, participaron en los cánticos mencionados. Además, ese tipo de comportamiento va totalmente en contra de nuestros valores y de nuestra forma de entender la animación.
P. ¿Vieron, ya que estaban en la zona, quienes comenzaron esos cánticos?
R. No. Lo que sí podemos decir es que, tras revisar vídeos y lo vivido en el estadio, los cánticos no se produjeron en un único punto, sino en diferentes zonas del campo. Por tanto, no se puede atribuir a un grupo concreto ni a la grada de animación en sí, especialmente teniendo en cuenta que no teníamos herramientas para coordinarla.
P. Dicen que son apolíticos. Sin embargo, hay quien les vincula con la derecha, incluso con la extrema derecha. Con Vox, concretamente. ¿Qué tienen que decir?
R. Es completamente falso. 'Barcelona con la Selección' es una asociación 100% apolítica.?No estamos vinculados a ningún partido político ni lo estaremos nunca.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, presentó su dimisión este jueves tras el fracaso de la selección transalpina, que no se clasificó para un Mundial por tercera vez consecutiva, situación que le dejó contra las cuerdas y le costó duras críticas. También deja su cargo Gianluigi Buffon, que era el jefe de delegación de la selección italiana.
Gravina lo deja, según informó la FIGC, tras una reunión en la sede del organismo después de la derrota el martes de la 'Azzurra' en la final de la repesca mundialista, decidida en tanda de penaltis frente a Bosnia y Herzegovina, un resultado que desató un terremoto mediático en Italia con llamadas a su dimisión.
"Hoy tuvo lugar una reunión entre el presidente Gabriele Gravina y los presidentes de las federaciones integrantes en la sede de la FIGC en Roma. Al inicio de la reunión, Gravina informó a los máximos representantes (...) que había renunciado al cargo que ocupaba", añadió en un comunicado.
El próximo 22 de junio se celebrarán elecciones para elegir al nuevo presidente tras la dimisión de Gravina. Giovanni Malagó, expresidente del CONI y de la Fundación Milán Cortina 2026, aparece como uno de los candidatos con posibilidades, según adelantaron medios locales.
Gravina, durante su mandato como máximo responsable del fútbol italiano que asumió tras el fracaso de la selección al no clasificarse para el Mundial de 2018, lideró un periodo marcado por reformas estructurales, dos nuevas ausencias en la Copa del Mundo (2022 y 2026) y la conquista de la Eurocopa 2020, disputada en 2021.
Fue elegido presidente de la FIGC el 22 de octubre de 2018, en primera votación y con el 97,20 % de los apoyos. Hasta ese momento era presidente de la Lega Pro, correspondiente a la Serie C, tercera división del fútbol italiano.
En febrero de 2021 fue reelegido al frente de la FIGC hasta 2024 con el 73,45 % de los votos. Posteriormente, el 3 de febrero de 2025, fue nuevamente reelegido como presidente y comenzó su tercer mandato consecutivo, previsto hasta 2028, al recibir más del 98 % de los votos como único candidato.
Además, en abril de 2025 fue elegido miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA para un mandato de cuatro años y es el vicepresidente primero de esa organización.
En el ámbito deportivo y de la 'Nazionale', respaldó a distintos seleccionadores en momentos de dificultad, como a Luciano Spalletti o al actual, Gennaro Gattuso, a quien pidió tras la reciente derrota que "siguiera al frente de estos chicos". "Al igual que se lo pedí a (Gianluigi) Buffon", dijo.
Tras la tercera ausencia mundialista de Italia, se produjeron numerosas reacciones tanto a nivel de aficionados como en el ámbito institucional. Incluso el ministro de Deportes, Andrea Abodi, así como el partido político Lega, integrante de la coalición de gobierno, solicitaron su dimisión y una reestructuración de la cúpula de la FIGC.
Aunque algunos, como el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, salieron en su defensa. "Gabriele es mi primer vicepresidente y es muy importante para mí. Pero la mayor pérdida sería para la FIGC. No será fácil encontrar a un caballero que ame tanto el fútbol y a Italia", dijo este jueves en una entrevista con el diario La Gazzetta dello Sport.