El Atleti descubre la diferencia entre ser rico y parecerlo (o que quieran que lo parezcas)

El Atleti descubre la diferencia entre ser rico y parecerlo (o que quieran que lo parezcas)

Uno de los grandes engaños del sistema es, en cuanto nos va decentemente, hacernos creer que somos ricos. Luego, conoces a un rico de verdad. Te ves en esa terraza más grande que tu casa, subes a ese coche que convierte a tu SUV japonés en un pigmeo o descubres que lo que tú llamas menú degustación, él lo llama menú del día y la ilusión se desvanece. Ricos son cuatro, el resto sobrevivimos. El Atleti lo descubrió en Londres.

Andrea Berta, director deportivo de los rojiblancos hasta el curso pasado, se encarga ahora de fichar para el Arsenal y ha pasado de comprar en el súper del barrio a hacerlo en el gourmet de El Corte Inglés. Del fuet (delicia infravalorada si se come a mordiscos, he de decir) al lomo ibérico. De inicio, Arteta puso sobre el campo tres novedades de este verano a 70 millones la pieza (Zubimendi, Eze y Gyokeres). Eso es gastar y no lo que el sistema nacional (madridista) se pasó todo agosto intentando vender: que el Atleti estaba gastando como Richard Pryor en El gran despilfarro (repasen los clásicos, amigos).

De los magnificados fichajes del Atleti, el más caro, Baena, costó 40 kilos y el segundo, Hancko (26), demostró en cada desencaje de cadera que le provocó Saka que por ese precio, en el fútbol actual, compras futbolistas competentes, no diferenciales. Bajo ningún concepto es un club humilde, pero está lejos de ser el millonario que se ha querido vender. Estas cosas hay que explicarlas a la hora de analizar lo que pasa sobre el campo.

Y lo que pasó en el Emirates, pese a la debacle final, fue que los de Simeone, guiados por su futbolista, este sí, diferencial (un Julián Álvarez fantástico), hicieron una hora de partido estupenda, pero el Arsenal fue en todo un poquito mejor. Lo suficiente. Lo que sólo pueden pagar unos pocos. Lo que define los partidos a este nivel.

Un poquito más fuerte, más profundo, más rápido, más hábil, más variado, más intenso, más influyente para que el árbitro pitase la falta inexistente del 1-0 y desmontó al Atleti... Y un poquito en todo y todo el rato, es mucho. Tanto como para atropellar a un rival fuerte que planta cara. Esa es la diferencia actual entre la Liga y la Premier y no hay partido trucho en Miami que lo solvente.

El Arsenal es un candidato a ganar la Champions. El Atleti es un animador. Jugando ambos bien, goleó el primero. El fútbol es mucho más lógico de lo que creemos.

El Atlético se diluye en Londres y termina cayendo con estrépito ante el Arsenal

El Atlético se diluye en Londres y termina cayendo con estrépito ante el Arsenal

En ese cuento del lobo, siempre es mejor temer la peor de las consecuencias. No será porque el entrenador no avisó en la previa, no será porque en la alineación sacó a todas sus torres, pero lo de este Arsenal y el balón parado es, aunque valga la paradoja, imparable. Rice tiene un guante en el pie, lo sabe el Madrid y lo sabe el Atlético. Uno como goleador, el otro como asistente. Puso dos, el primero y el último, y en medio el Arsenal fue esperando como ese torturador que usa la gota china, que es ese tormento en el que conoces el final aunque te resistas a él. Fueron cuatro, demasiado castigo, y ninguno en el arranque, que fue fulgurante. [Narración y estadísticas, 4-0]

A veces es una cuestión de seguir vivo. De esquivar golpes hasta ver una ventana en la que responder. Eso fueron los primeros cinco minutos en el Emirates, el abusón del barrio atemorizando a un rival que no sabía si jugar o despejar. Cuando intentaba lo segundo, alguna pérdida inocente daba alas a un equipo, el británico, que con dos pases se plantaba en área colchonera. Un palo y dos disparos en cinco ataques, uno por minuto.

Sorloth había salido de titular para lo segundo, los despejes o balones largos. También para intentar igualar el poderío aéreo londinense. En altura lo consiguió el Cholo, 183 centímetros de media en ambos lados del campo. Pero el daño de los gunners comenzó por abajo y por la derecha y concluyó como se esperaba. Saka fue un dolor de cabeza para Hancko. Ya avisó en el minuto 18 a espalda, pero respondió Oblak.

El peligro del Atlético vino con una ida de olla de Raya que intentó regatear a Giuliano en el córner. El hijo del Cholo, que es listo como el padre, le dejó liarse solo y sacó rápido de banda para Julián con el guardameta muy fuera de su área. Desde luego, muchos aficionados atléticos querrían que si tienen que recibir un tiro de gracia fuera el argentino el que portara el rifle. Pero falló. Al menos, mediado el minuto 30, el empuje del Arsenal había decaído unos cuantos newtons.

Sí que es cierto que el Atlético tiene una deuda a domicilio. Ni una victoria esta temporada. Dice Julián que muchas se escaparon «por detalles». Esta fue por estrategia. Superlativa en el equipo gunner. Se ganó más por frialdad que por fuego. Y el Atlético, pese a que vino con cubos de agua para sofocar el ardor londinense, se fue con ellos por donde había venido. Ni siquiera se pudo decir que jugó mal, sufrió poco en la primera parte. Al final, apenas un par de oportunidades de Martinelli, una anulada por el VAR y la otra por tras un buen centro de Skelly, pero remató mal reclamando un penalti sin fe.

Pero el 0-0 del primer tiempo no se consiguió gratis, los tres futbolistas que más corrieron en la primera parte fueron Koke, Simeone y Barrios, unos seis kilómetros por cabeza, medio más que el primero del Arsenal que fue Rice. Es a lo que te obliga un equipo, el británico, que alterna momentos de presión alta con un bloque más bajo para salir rápido. Muy completo el equipo que ha confeccionado el ex rojiblanco Andrea Berta, poderío en todas las líneas y posibilidad de explorar muchos estilos de fútbol.

Pero el Atlético salió con otro brío y devolvió el palo a los ingleses en los primeros compases. Fue Julián, el hombre con más calidad de los hombres del Cholo, con un latigazo desde fuera del área. El Arsenal pareció perdido, pero decidió encomendarse a su brújula. Zubimendi se inventó dos pases en profundidad seguidos, el primero salvado por Oblak y el segundo, Martinelli se quedó a centímetros de encañonar. Qué importante es saber devolver los golpes rápido para intentar que un visitante incómodo no se te suba a las barbas.

Ataques aéreos

El siguiente sería letal. Lo dio Gabriel tras un saque magistral de Rice. Quizás Oblak debió salir de debajo del larguero para intentar tocar ese balón. Tanto se había hablado del balón parado del Arsenal, alabado Simeone, y al final, pese a las advertencias, llegó el lobo. Lo peor fue que, pese a la buena recuperación del Atlético tras el tanto, con varios acercamientos peligrosos, los colchoneros le hicieron un pasillo a Skelly que cedió a Martinelli. Esta vez el brasileño no perdonó.

Sin tiempo para recuperarse, Gyokeres hizo el tercero y congeló a los rojiblancos. Quedaba media hora de partido y uno se preguntaba qué haría el Atlético. Simeone intentó sacar más pólvora en busca de un milagro imposible. Ni eso le dejaron los gunners. Gyokeres repitió tras otro balón parado, un saque de esquina sacado por Rice. Un colocador y un rematador, parece voleibol, pero es la virtud de este Arsenal. Una gota fría que te deja helado y la victoria fuera de casa sigue esquiva esta temporada, cero de seis.

El verano que Mikel Merino prefirió el Arsenal al Atlético por "su estilo de fútbol" y por la llamada de Arteta: "Igual que le llamé yo le llamarían otros técnicos"

El verano que Mikel Merino prefirió el Arsenal al Atlético por “su estilo de fútbol” y por la llamada de Arteta: “Igual que le llamé yo le llamarían otros técnicos”

Cuando Peter Mujuzi, el speaker del Emirates, recite esta noche las alineaciones del Arsenal y del Atlético de Madrid, el nombre de Mikel Merino sonará a todo color como una de las estrellas de este equipo británico con trazas hispanas. Pudo ser diferente si en el verano de 2024, el entonces centrocampista de la Real Sociedad hubiera decidido acompañar a su compañero Robin Le Normand en su trasvase al Metropolitano. No fue una cuestión de dinero, ni de tiempos, ni de entrenadores: fue fútbol, simple y llanamente.

Aquella temporada hubo un sabor agridulce en el Metropolitano. Se cayó ante el Dortmund en cuartos de la Champions y ante el Athletic en semifinales de la Copa del Rey. El tercer puesto en liga, una obligación según el máximo mandatario del club, se lo quedó el Girona. Así, se inició un verano movido en los despachos para renovar una plantilla competitiva, pero que se había quedado vieja. El once que los rojiblancos sacaron ante los alemanes fue el más longevo de la historia del club con una media de más de 31 años.

Andrea Berta, entonces director deportivo de la entidad, se fijó en dos objetivos de la Real Sociedad, un equipo que llevaba años estando en Europa y mostrándose muy competitivo en Liga. Le Normand y Merino entraron en la órbita rojiblanca. El primero antes de que terminara la temporada y el segundo a inicios de verano. Hubo un intento, incluso, de traer a los dos en una especie de pack. Había 70 millones para ambos, pero terminó llegando sólo el central hispanofrancés por 34,5.

"Era una oportunidad única"

Y es que, antes de marcharse a Alemania para jugar la Eurocopa, el Arsenal y el FC Barcelona habían mostrado también su interés por el mediocentro txuri-urdin. España iba pasando rondas y a Merino, que ya había rechazado renovar con la Real y le quedaba un año de contrato, se le preguntaba constantemente por su futuro. "Fue un verano muy movido", respondió el jugador navarro a EL MUNDO. El torneo se lo acabaría llevando la selección, con gran protagonismo suyo.

Merino ya tenía una preferencia en su cabeza, aunque valoraba positivamente el interés de clubes tan importantes. El Arsenal, por su estilo de juego, era el elegido, pero los gunners, enredados en la llegada de Riccardo Calafiori, no terminaban de afrontar su operación mientras que el verano seguía avanzando. "Era una oportunidad única, una experiencia fuera de casa en la Premier y volver aquí era una cosa que siempre quise. Además era jugar para uno de los mejores entrenadores del mundo", contó Merino.

Y fue precisamente Mikel Arteta, con una llamada, quien le garantizó su fichaje, tranquilizó al centrocampista y le permitió disfrutar de sus vacaciones con el futuro encarrilado. "Intentamos transmitirle el rol que iba a tener en el proyecto y explicarle lo que queríamos de él. Así que nosotros felices. Igual que le llamé yo le llamarían otros entrenadores", comentó el técnico.

Merino, con la camiseta del Arsenal, en 2024.

Merino, con la camiseta del Arsenal, en 2024.ARSENAL

El 27 de agosto se hacía oficial su marcha al Arsenal por 33,5 millones de euros más cinco en variables. Desde su entorno, tenían claro el destino del navarro por cómo es él como futbolista. "Nunca dudó, elige a sus equipos por el estilo que se adapta a sus características, pero también quiso quitarse el mal sabor de boca que le quedó en la Premier tras su experiencia en Newcastle, donde no pudo dar todo lo que quería", cuentan desde su entorno.

Mantienen también que nunca tuvo "miedo" en recalar en un conjunto británico con grandes estilistas en el medio campo como Martin Odegaard o Declan Rice, que había llegado el año antes por 120 millones de euros. Y que su verdadero riesgo lo corrió cuando abandonó un Osasuna recién ascendido para ir al Borussia Dortmund en 2016, donde Thomas Tuchel, actual seleccionador británico, apenas le utilizó y cuando lo hizo fue ejerciendo de central. Jugó algo más en la cesión al Newcastle la temporada siguiente bajo las órdenes de Rafa Benítez, pero nunca llegó a ser titular indiscutible y de ahí su mal sabor de boca.

Dualidad en los banquillos

Elegir el Arsenal pues no fue una dicotomía entre entrenadores: Mikel Arteta - Diego Simeone, puesto que el navarro ya había jugado bajo otros técnicos de renombre. Sino que el jugador quería un equipo que fuera más ofensivo que defensivo. Así, pasó de ser un defensa testimonial de amarillo y un mediocentro top de blanquiazul a delantero centro provisional del conjunto británico aprovechando la gran plaga de lesiones que tuvo el Arsenal en ataque el curso pasado. "Eso da una idea de la polivalencia del jugador", explican desde su entorno.

Mientras, el español está feliz en Londres "como buen norteño" dedicado al deporte al 100%. "Vive por y para el fútbol", cuentan quienes le conocen, pese a que esta temporada no está siendo tan indiscutible como la anterior. Tampoco lo es el otro jugador que hizo el camino contrario desde la capital británica. Conor Gallagher aterrizó en el Atlético del Chelsea por 40 millones de euros tras el no de Merino y su rendimiento ha sido irregular desde su llegada al Metropolitano, sin llegar a asentarse nunca en el once inicial de Simeone. Encima, las llegadas de Cardoso, Nico y Almada complican aún más su presencia en el once.

El Atlético se tuvo que duchar en su hotel porque una avería dejó el Emirates sin agua caliente

El Atlético se tuvo que duchar en su hotel porque una avería dejó el Emirates sin agua caliente

Son las 20.00 de la tarde en Londres y la expedición rojiblanca va en su autobús camino de su hotel, el Marriott Regents Park, tras terminar su entrenamiento previo al duelo ante el Arsenal del martes en Champions League. Los 24 jugadores convocados por Diego Simeone van sudados porque una avería ha dejado el Emirates sin agua caliente.

Desde la organización rojiblanca no se creen que algo así pase en el año 2025 y en una competición como la Champions League, la más importante a nivel de clubes de el mundo. Además, la lluvia, que ha aparecido en la segunda parte de la sesión preparatoria, ha dejado a los protagonistas calados y sin la posibilidad de calentarse con una ducha en condiciones.

El Atlético de Madrid ha emitido una queja oficial a la UEFA por lo ocurrido en el estadio. Una situación que comenzó desde antes de que ellos llegaran al recinto, en torno a las 17.30 hora inglesa, que les fue advertida, y que en dos horas y media no se ha podido solucionar y se desconoce si se podrá resolver para el encuentro de mañana.

Simeone había comparecido en rueda de prensa junto a Julián Álvarez antes de encaminarse al césped del estadio británico a dirigir la sesión. Una sesión que ha contado con toda la plantilla rojiblanca a excepción de Jonny Cardoso, que sigue con sus problemas en el tobillo.

En el césped del Emirates ya se ha podido ver entrenar con normalidad a Thiago Almada, que volvió a jugar unos minutos ante Osasuna y, de hecho, marcaría el gol de la victoria, y a NicoGonzález, que se retiró de ese encuentro con molestias por un golpe.

Simeone y su secreto para enfrentar al Arsenal: "No perder la identidad, ser auténtico y respetuoso y el trabajo terminará pagando"

Simeone y su secreto para enfrentar al Arsenal: “No perder la identidad, ser auténtico y respetuoso y el trabajo terminará pagando”

No ha tenido el Atlético las salidas más fáciles en el inicio de la máxima competición continental. Si de Liverpool se vino con una derrota honrosa, ahora afronta el partido ante el Arsenal, flamante líder de la Premier, con las ganas de seguir creciendo en la competición. "Necesitamos una victoria fuera de casa y en Champions", ha apuntado el técnico rojiblanco.

Sin desdeñar al rival, del que aprecia las grandes características que le imprime Mikel Arteta, cree que es importante que cada uno se mantenga fiel a su estilo si quiere sacar algo positivo. "No perder la identidad, ser auténtico y respetuoso y el trabajo terminará pagando", ha explicado como método para triunfar.

En el mismo sentido se expresó sobre su rival el martes. "Vamos a enfrentar un equipo muy bueno, con un patrón de juego muy definido", ha comenzado el argentino para luego explicar el historial gunner: "Son 5 o 6 años con una identidad clara con Arteta, no la negocian, van mejorando con jugadores y se ve".

Simeone ha econtrado similitudes en este Arsenal y en su Atlético de 2014, especialmente en los tantos a balón parado, de los que el equipo británico lleva varias temporadas sacando mucho rédito, como se pudo ver ante el Madrid la temporada pasada.

Le recordaban al argentino su anterior duelo con los británicos, apenas una eliminatoria de Europa League en la que terminaron pasando los rojiblancos y luego, incluso, triunfando en la competición en 2018. Pero quien sí se ha enfrentado a ellos varias veces es Julián Álvarez cuando jugaba para el Manchester City.

"El Arsenal en los ultimos años demostró que es un gran equipo. Competí contra ellos cuando estaba en el City, tienen muy buenos jugadores y entrenador y han ido creciendo mucho", ha alabado el delantero. Álvarez cree que la posesión y el juego a balón parado de los británicos son cosas a tener en cuenta, pero explica que el Atlético también tiene "virtudes para hacerles daño".

Es consciente de las dificultades de las transiciones inglesas, pero el Arsenal quizás no sea un equipo al uso. Arteta maneja igual la posesión y el vértigo gracias a unos mediocampistas que, además de buen pie, cuentan con unos extremos rápidos a los que poner en carrera. "Yo he creado más acerca de mis experiencias y mis pensamientos, utilizar otras cosas no funciona. Hay que ser auténtico. Tienes que tener una idea y seguirla", ha apuntado Arteta.

Mitad de camino

El técnico español va camino de su séptimo año al frente del Arsenal y valora mucho los 14, el doble, que Simeone lleva en el banquillo del Atlético. "Mira lo que ha hecho desde que llegó al Atlético. Es increible. La identidad que ha dado al club, al equipo, es porque el entrenador tiene una gran personalidad. Es muy dificil estar 14 años".

En la previa al duelo de Champions que enfrentará al Arsenal y al Atlético de Madrid el martes en el Emirates también habló un jugador que pudo caer en cualquier club. Mikel Merino, pretendido por los rojiblancos, valora mucho el fútbol de los chicos de Simeone. "La gente tacha al Atlético de defensivo y ves como juegan arriba... No se ganan ligas y estás en Champions sin un buen ataque", ha concluído.

"Es el traspaso que estaba buscando": Zubimendi se va al Arsenal y deja 70 millones en las arcas de la Real Sociedad

“Es el traspaso que estaba buscando”: Zubimendi se va al Arsenal y deja 70 millones en las arcas de la Real Sociedad

"Este es un gran momento en mi carrera. Es el traspaso que estaba buscando y el que quería. En cuanto pones un pie aquí, te das cuenta de lo grande que es este club". Son palabras de Martín Zubimendi recogidas en la página web del Arsenal, el que es ya su nuevo club. El centrocampista internacional con la selección española abandona así la Real Sociedad dejando en las arcas de los donostiarras 70 millones de euros, por encima de lo que señalaba su cláusula de rescisión a cambio de que los británicos puedan pagar a plazos.

«"Puse mi mirada en el Arsenal porque su estilo de juego encaja conmigo. Han mostrado potencial recientemente y lo mejor todavía está por llegar", añadió el vasco, que se reunirá en el Emirates Stadium con su excompañero Mikel Merino, que ya ha completado su primera temporada a las órdenes de Mikel Arteta, también donostiarra y con un breve paso por la Real como jugador.

"Martín es un jugador que nos va a dar mucha calidad e inteligencia futbolística. Se va a acoplar realmente bien y tiene todos los atributos para ser un jugador clave para nosotros. Los estándares que ha mostrado de forma regular en las últimas temporadas tanto para su club como para su selección es lo que nos hace que tengamos tantas ganas de que esté con nosotros", valoró Arteta.

Los Gunners tenían en el radar a Zubimendi desde hace varios meses. Deseado por varios clubes de élite, en especial en Inglaterra, rechazó al Liverpool y en su momento también sonó para el Barcelona y el Real Madrid. Su contratación responde la necesidad del club londinense, semifinalista de la última edición de la Liga de Campeones y subcampeón de la Premier League, tras las salidas de Jorginho y Thomas Partey.

Cariñosa despedida

"Desde los catorce años en Zubieta, el donostiarra ha sido un ejemplo para todos. Compromiso, exigencia y rendimiento máximos los que ha dado pilotando la nave txuri urdin desde el centro del campo", expresó la Real Sociedad en un mensaje de despedida, en el que le desea "la mejor de las suertes". "Esta siempre será tu casa. Lo que nace en el corazón no lo cambia nada ni nadie. Eskerrik asko [gracias], Martín", concluye el mensaje de su ya ex equipo, que sigue padeciendo un severo proceso de descapitalización profesional e inicia una incierta etapa con la llegada como entrenador de Sergio Francisco tras la salida de Imanol Alguacil, quien dirigió el equipo desde marzo de 2018. Con Zubimendi, de 26 años, la Real ganó una Copa del Rey estuvo cinco temporadas consecutivas en competiciones europeas, una de ellas en la Liga de Campeones.

El medio centro ha brillado con la selección estos últimos meses en ausencia de Rodri, Balón de Oro 2024, gravemente lesionado de la rodilla a mediados de septiembre y que regresó a la competición en mayo con el Manchester City. El guipuzcoano ha firmado un contrato de "larga duración" con el club londinense y se une a un centro del campo que incluye a Declan Rice, Martin Odegaard, además del citado Mikel Merino.

Es la segunda incorporación del Arsenal este verano, tras la deLguardameta Kepa Arrizabalaga, y la primera piedra para que Arteta y su equipo den el paso definitivo para ganar un gran título después de tres subcampeonatos de la Premier League consecutivos. Los siguientes pasos en la jefatura deportiva del Arsenal incluyen el fichaje de un defensa central, estando muy avanzada la incorporación de Cristhian Mosquera, del Valencia, y sobre todo de un delantero, posición para la que los anhelos van dirigidos hacia Viktor Gyokeres y Benjamin Sesko.

Tres heridos en un atropello deliberado cerca de los Campos Elíseos durante la celebración de la clasificación del PSG

Tres heridos en un atropello deliberado cerca de los Campos Elíseos durante la celebración de la clasificación del PSG

Actualizado Jueves, 8 mayo 2025 - 08:10

Tres personas resultaron heridas la pasada noche al ser atropelladas por un coche cerca de los Campos Elíseos de París, mientras los aficionados del PSG celebraban la clasificación de su equipo para la final de la Liga de Campeones contra el Arsenal, informaron fuentes policiales.

El incidente tuvo lugar "en una calle perpendicular a la avenida de los Campos Elíseos cuando un vehículo, en circunstancias indeterminadas por el momento (acto deliberado no probado por el momento), colisionó con tres personas", indicó la Prefectura de Policía de París (PP).

"El vehículo fue luego incendiado en la avenida Marceau, no lejos de los Campos Elíseos, según vídeos difundidos en las redes sociales. Un periodista de Afp vio un coche incendiado en esta avenida, y otro periodista de la misma agencia vio un vehículo del Ayuntamiento de París incendiado en otra calle, también cerca de los Campos Elíseos.

A la 01:30 (23:30 GMT), diecinueve personas habían sido detenidas, según un primer balance de la policía. A primera hora de esta mañana, la cifra de arrestos era de 43 personas vinculados a la vandalización de comercios, coches quemados, policías agredidos y heridos en el tumulto, según informa un sindicato policial en X.

Luis Enrique, a por el triplete con el primer PSG sin Mbappé: "Jugar la final contra Barça hubiera sido lo peor"

Luis Enrique, a por el triplete con el primer PSG sin Mbappé: “Jugar la final contra Barça hubiera sido lo peor”

Sonreía Al Khelaifi en el palco del Parque de los Príncipes tras el pitido final del duelo ante el Arsenal, estaba el presidente del PSG ante la segunda oportunidad de conseguir la ansiada Champions que el Bayern le negó en aquella burbuja pandémica en Lisboa en 2020. Pensaría el dirigente en la despedida de Kylian Mbappé, un jugador que, pese a decir que su "sueño era ganar una Champions con el PSG", salió destino al equipo que lo había conseguido 15 veces.

Era el único título que les faltaba a ambos. Pero ahora son los franceses los que están en la final y no los blancos. Seis títulos en los últimos 10 años, parecía una apuesta segura la del delantero. Pero en este primer envite, quien resultó ganador fue el mandatario. La suya fue Luis Enrique, un entrenador que había conseguido el triplete con el Barça con un juego que costó implantar en el campeón francés, pero ahora lo han asimilado de una manera brillante y, sobre todo, efectiva. "Creo que nosotros merecemos estar en la final", valoró el entrenador parisino.

No necesitaron realizar su mejor juego en este segundo partido ante el Arsenal, pero su pólvora arriba consiguió lo que intentó la británica, mojada en los últimos metros. Aunque es complicado dilucidar si la falta de gol gunner fue por demérito propio o mérito ajeno. Más bien lo segundo. "Un equipo para ser grande necesita un portero como Gigi", alabó Marquinhos a su portero.

Donnarumma resultó un muro bajo palos, con paradas espectaculares en todos los momentos del encuentro: desde el agobio inicial inglés hasta las desesperadas llegadas finales para volver a meterse en el partido. "El mejor jugador de los dos partidos ha sido el portero que les ha ganado la eliminatoria", concretó Mikel Arteta, entrenador del Arsenal.

Aspira el equipo de Luis Enrique al triplete, esta vez con el ya proclamado campeón de la liga francesa a falta de cuatro jornadas. "Somos un equipo de raza", calificó. Se lo jugará en el espacio de una semana. El Reims espera en el último título doméstico, el Inter en el europeo, el más deseado. Son tres los entorchados en la máxima competición continental de los italianos. "El Inter es un equipo muy difícil, pero queremos hacer historia en el club", explicó Marquinhos.

Cuando Felix Zwayer pitaba el final del encuentro, el asturiano corría a saludar a Arteta en un abrazo cariñoso, pero breve. "Hemos sido mejores que el rival y merecíamos más, pero estamos fuera", valoró el técnico vasco. Luego, la euforia, corro de la patata con todo su cuerpo técnico mientras el estadio estallaba. Era mucha la tensión que había vivido el técnico, renovado este año hasta 2027, para lograr el sueño de los qataríes. De momento les ha llevado de nuevo a una final tras un "camino tortuoso" cinco años y cuatro entrenadores después.

La final, mejor sin el Barça

A algunos les parecerá un reto, otros, como el fichaje de este año, Joao Neves, pensaban que "con este gran equipo sería raro no llegar a la final". Aunque admitió el mediocampista luso que "siempre hay que sufrir" y que "siempre hay algo para mejorar" a la hora de lograr lo que todos ansían: la Orejona. "Perdí la primera, sé cómo es de difícil jugar una final, pero también el camino de llegar a ella", concluyó Marquinhos.

Luis Enrique, que celebró justo a las 0.00 su 55 cumpleaños, se alegró de no tener que jugar la final contra un FC Barcelona que, a su juicio, mereció pasar a ella por el juego desplegado. "Jugar la final contra el Barça hubiera sido lo peor", reveló el asturiano sobre el choque emocional que le habría supuesto. No obstante, se verá el 31 de mayo en Múnich.

El PSG vence al Arsenal y buscará, a la segunda, su ansiada Champions

El PSG vence al Arsenal y buscará, a la segunda, su ansiada Champions

Era un duelo de segundas oportunidades, de buscar la gloria después de haberla rozado. Los parisinos no pudieron alcanzarla en aquella época de mascarillas y coronavirus y los británicos sucumbieron precisamente en este mismo estadio hace casi dos décadas a manos del germen del mejor Barça de la historia. Así que el PSG vio la puerta abierta y se coló para presentarse en la final ante el Inter. Lo hizo sin Mbappé, pero con un equipo solidario que demuestra que la Champions la tienen que atacar y defender once futbolistas. [Narración y estadísticas, 2-1]

Salió el Arsenal a encontrar pronto el tanto del empate en la eliminatoria, mandón y muy agresivo. No se habían cumplido los primeros 10 minutos y ya llevaba tres ocasiones claras de gol, una de Martinelli tras un saque de banda de Skelly a modo córner, otra de Rice, un cabezazo que se fue por poco tras un gran centro de Timber y la última un disparo desde fuera del área de Odegaard. En las dos últimas, la respuesta de Donnarumma fue más que sobresaliente. La mano abajo para despejar el disparo del noruego competirá con la de Sommer a Yamal por la mejor parada de esta Champions.

Los ingleses notaron la vuelta de Thomas Partey a su centro del campo. El jugador ghanés permitió a Rice volver a ocupar el carril interior, lo que daba más llegada al peligroso medio británico, y sus saques largos de banda generaban casi más peligro que un saque de esquina. También Odegaard pudo aparecer más en tres cuartos y comandar la presión alta que ordenó Arteta a sus hombres.

No encontraban los franceses el balón para desesperación de Luis Enrique. Kvaratskhelia no lo necesitaba. El primero que le llegó lo mandó al palo y encendió a la grada a la par que bajó un poco el ánimo de los gunners. De hecho, pese a que los ingleses quisieron mantener alta su presión, poco después un robo de Fabián dejó solos a Doué y Barcola para montar la contra. Quizás fue la juventud o la falta de picardía, pero la jugada terminó con un disparo inocente del que ejerció como nueve en ausencia del tocado Dembélé.

Poco después, el español decidió hacerlo por su cuenta y clavar un gol de bandera. El interior recogió un rechace de la defensa británica en el balcón del área, regateó a Martinelli con su control de pecho y la clavó con la zurda, imposible para Raya tras un roce con un defensa. Golpe que pudo ser doble si Barcola, un minuto después, hubiera conseguido culminar bien un nuevo contraataque del PSG. Le sobró un toque de balón.

El partido perdió efervescencia. El Arsenal, por miedo a recibir más castigo y el PSG, contento por haber duplicado su ventaja en una primera parte que comenzó como quien es vapuleado por una gran ola bajo el mar. Afortunadamente, sin heridas de gravedad, apenas un leve mareo.

El rugido de los Príncipes

La segunda mitad comenzó tranquila, como en un armisticio. Entonces salió a calentar Dembélé y rugió el Parque de los Príncipes. El PSG empezó más conectado al juego y a la eliminatoria. Resultaba metafórico ver a Kvaratskhelia perseguir a Saka en ayuda de Mendes, amonestado en el primer tiempo, y al equipo con más querencia por el esférico, como le gusta a su técnico.

Como en un espejo, en el minuto 65, fue Saka el que emuló la jugada de Kvaratskhelia para recortar hacia dentro y poner el balón en la escuadra. En esta ocasión no fue el palo el que evitó el tanto sino Donnarumma, inspiradisimo toda la noche, con otra mano inverosímil. Pero más inverosímil se antojó la remontada británica después de que el VAR llamara a Zwayer por una mano de Timber tras un disparo de Achraf. Penalti de los modernos, pero penalti. Sin embargo, Raya quiso dar un hálito de vida más a los suyos y detuvo el lanzamiento de Vitinha.

Último aliento

No lo quisieron tomar los británicos que se durmieron en una diagonal de Kvaratskhelia en la que el balón terminó en las botas de Achraf con un Partey blando en el duelo. El marroquí metió una comba imposible para Raya. Ese segundo tanto francés espoleó algo el orgullo inglés, que quiso anotar el tanto del honor poco después, obra de Saka tras una gran lucha de Trossard.

El partido se alocó, pero la ventaja francesa permitía a los de Luis Enrique reducir la ansiedad habitual de los últimos minutos. La final se tocaba con la punta de los dedos y los de Donnarumma la merecieron durante toda la eliminatoria. Espera el Inter, un equipo con más oficio y tres entorchados. Mal negocio.

El racismo, su 'debut' de lateral izquierdo y el dorsal 3: las pruebas de madurez de la estrella Bukayo Saka

El racismo, su ‘debut’ de lateral izquierdo y el dorsal 3: las pruebas de madurez de la estrella Bukayo Saka

Cuando Bukayo Saka (Londres, 2001) llegó al Arsenal tenía ocho años. El menudo jugador de origen nigeriano había mostrado tanto talento tras su aterrizaje que en el club les preocupó haberle asignado el dorsal número 3, correspondiente a un defensor, por si eso enfadaba a su familia o al futbolista. Obviamente, ese número no afectó al jugador, ya que una de las principales características del extremo gunner es su fortaleza mental, algo que ha mostrado en múltiples ocasiones.

La última, en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League ante el Real Madrid. El delantero cogió el balón en el Bernabéu para intentar batir a Courtois desde el punto de penalti, pero el belga adivinó su lanzamiento a lo panenka. Lejos de condicionarle, el británico anotó en la segunda parte precisamente con un golpeo similar, aunque en esa ocasión con el balón en juego. "Tenía mucha confianza en que marcaría, el chip funcionó en el segundo tiempo", admitió riendo ante la televisión británica.

Pero hubo un instante más importante aún en la carrera del delantero, puesto que cuenta que su debut en la selección inglesa fue "uno de los mejores momentos de su vida como futbolista", fue aquel fallo en la tanda de penaltis en la que Inglaterra perdió la Eurocopa ante Italia. "En ese instante supe que recibiría insultos racistas", expresó el jugador que compartió esa triste suerte junto con sus compañeros Jadon Sancho y Marcus Rashford. "Puedo prometeros que no dejaré que ese momento negativo me rompa", apuntó el futbolista.

Saka no sólo no se rompió, y tenía apenas 19 años, sino que siguió creciendo dentro de su club y de la selección para mostrar el talento que siempre han visto sus entrenadores en Hale End, academia del Arsenal. "Mentiría si dijera que un jugador con 11,12 o 13 años va a ser una superestrella, pero con Bukayo, con 15, jugando en la selección y con nosotros y realizando grandes partidos ante grandes rivales empiezas a pensar: 'Este chico puede hacerlo'", expresó Luke Hobbs, uno de sus técnicos en categorías infantiles.

Destacan de él que es un chaval "nada arrogante" y muy sencillo. De hecho recuerdan en el Arsenal que los primeros tratos con su entorno fueron siempre a través de su padre, sin ningún agente de por medio, y que su progenitor nunca tuvo problemas con las decisiones que tomaron desde el club, como que hubiera partidos en sus inicios que los jugara como lateral izquierdo y no como delantero. "No hay problema, Luke, si juega con los mayores es una buena experiencia para él", respondía Yemi Saka al técnico.

Ataque y defensa

Precisamente, ese sacrificio defensivo es el que destacó Thierry Henry de su juego ante el Madrid, pasando por alto, no sin cierta sorna, que el joven delantero copiara su celebración tras marcar en el Bernabéu pidiendo silencio al público, como hiciera Raúl en el Camp Nou. Un sacrificio que también ha mostrado en la ida de semifinales ante el PSG. Especialmente en los primeros 15 minutos de juego, donde los franceses apabullaron a los británicos en el Emirates. "Sé que sólo cambiaron dos jugadores tras nuestro primer encuentro. Pero la cohesión que tienen, cómo mueven el balón... Eran mucho mejores y me impresionaron mucho. Creo que lo son, sí [el mejor equipo al que se han enfrentado este curso].

En la segunda parte cambió el dominio y no el marcador gracias a Donnarumma. El portero italiano desbarató todas las oportunidades del Arsenal y su defensa le protegió lo suficiente para marcharse con un buen botín al Parque de los Príncipes. Nuno Mendes fue el encargado de secar a Saka, la mayor peligro gunner. "Es un lateral top, muy rápido. Fue una gran batalla y me encantó librarla, tengo ganas ya de la de la semana que viene", valoró tras el duelo. Aún así, el británico completó cuatro de los 11 regates del equipo inglés, generó una ocasión y disparó una vez a puerta. La prensa francesa, aunque algo dividida, le calificó como la mejor baza de los británicos en la ida y la gran amenaza para la vuelta de esta noche.

Con un Arsenal mermado en ataque por las sensibles bajas de Gabriel Jesús y Kai Havertz, Saka, con la productiva colaboración de Mikel Merino, deberá dar un paso al frente si quiere meter al Arsenal en la final de Champions, escalón que no pisaba el equipo británico desde 2006. Su rival fue el FC Barcelona.