Polémica en el torneo de Candidatos: Firouzja pide que castiguen al árbitro que lo advirtió por el ruido de sus zapatos

Polémica en el torneo de Candidatos: Firouzja pide que castiguen al árbitro que lo advirtió por el ruido de sus zapatos

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 10:09

No es normal que un árbitro se queje del ruido que hacen los zapatos de un ajedrecista, menos aún que este pida en público que los organizadores castiguen al juez por su acción. Alireza Firouzja, que está jugando un mal torneo, denunció en la red social X (Twitter) el comportamiento de Aris Marguetis, que calificó como «vergonzoso». Este explicó después que solo había reaccionado a la protesta de otro de los jugadores y dio incluso su nombre: el azerí Nijat Abasov. Añadió que su obligación era proteger a los otros ajedrecistas y confirmó que Firouzja estaba paseando «demasiado fuerte».

El francés, entretanto, jugaba contra el ruso Ian Nepomniachtchi, colíder del torneo, quien volvió a salvarse en una posición difícil. ¿Lo dejó escapar Firouzja porque su polémica lo sacó mentalmente del tablero? Lo único seguro es que está haciendo un torneo muy flojo: lleva una sola victoria y tres derrotas, y que su comunicado fue muy duro: «Acción vergonzosa del árbitro principal Marghetis hacia mí durante el juego. A mitad de partida, en el momento más intenso, cuando caminaba mientras Ian pensaba su jugada, el árbitro principal se acercó a mí y me dijo que no caminara más, porque mis zapatos hacían ruido en el suelo de madera. Me dijo que no caminara y que trajera zapatos nuevos para mañana, pero mis zapatos han sido aprobados y los uso desde hace más de un año. Esto me supuso una gran distracción durante la partida y perdí completamente la concentración. Le dije a uno de los organizadores que este árbitro debe ser castigado».

Firouzja añadió poco después una frase poco clara, porque su última palabra parece una errata: «Honestamente, todas estas cosas poco profesionales me están sucediendo en casi todos los torneos y realmente me están llevando al punto de la expulsión».

Cabe recordar que en el último torneo de Candidatos, en el Palacio de Santoña de Madrid, una de las mayores preocupaciones de los organizadores era precisamente el ruido que se producía con los paseos de todo el mundo, no solo de los ajedrecistas. Entonces se resolvió en parte el problema colocando varias capas de alfombras sobre el suelo de madera. En Toronto se juega también en un edificio muy antiguo, The Great Hall, construido en 1889.

El árbitro principal, Aris Marguetis, confirmó en una breve entrevista en vídeo para Chess.com que en la sala de juego «los suelos chirrían un poco y los jugadores están acostumbrados». En el caso de Alireza Firouzja, sin embargo, sus pisadas eran «muy pesadas» y Marguetis aseguró que se dio cuenta antes incluso de que otro jugador le transmitiera su queja. «Sus pisadas se podían oír, sonaban como si llevara botas. No sé qué palabra usar, pero eran fuertes, por así decirlo. Entonces comencé a preocuparme un poco».

«Como árbitro principal, tengo algunas responsabilidades», explicó el árbitro. «Una de ellos es proteger a todos los jugadores, el torneo y la integridad del juego. Tuve que tomar una decisión: ¿está molestando más de lo que yo le molestaría a él?». Así que decidió comentárselo al jugador, en susurros y de forma discreta le sugirió que acotara sus paseos o cambiara de calzado: «Tal vez mañana, si tienes unos zapatos más suaves, podrías considerar probarlos. Eso es todo lo que hice. Hice dos sugerencias. De ninguna manera le di un ultimátum».

Firouzja no dijo nada en ese momento, en el que los ajedrecistas todavía no estaban apurados de tiempo, pero regresó más tarde y «adoptó una postura que no era cómoda», según la versión del árbitro. «Quizás presente una apelación por haberme distraído», le dijo.

La protesta de Firouzja huele un poco a pataleo, o a taconeo, aunque el gran maestro de origen iraní añadió alguna explicación más: «Son unos zapatos de hombre normales. En el Candidatos femenino llevan tacones y los árbitros no hacen nada».

Vidit frenó a Nakamura

Sobre el tablero, las piezas se deslizan más suavemente porque llevan fieltro y no chirrían, pero en la partida entre Vidit y Nakamura hubo algo más que tensión. El estadounidense, que intentaba prolongar su gran remontada tras perder justo contra el indio en la primera vuelta, arriesgó para ganar, y divertirse, pero su osadía con las piezas negras le salió cara. Vidit estuvo implacable y lo castigó con contundencia. El estadounidense admitió que su gestión del tiempo había sido «horrible» y que por eso no pudo encontrar luego las ideas correctas.

Dado que el resto de partidas terminaron en tablas, ahora hay seis jugadores en un punto. Nepo y Gukesh (17 años) lideran la clasificación, Pragg los sigue a medio punto, y justo detrás se sitúan Nakamura, Vidit y Caruana. Todos ellos tienen opciones, al menos si los más rezagados espabilan.

En el torneo femenino, también hubo una sola victoria, de la china Tan Zhongyi, que recupera el liderato en solitario. Sus perseguidoras más cercanas son su compatriota Lei Tingjie, la única que ha ganado a la primera clasificada, y Aleksandra Goryachkina. La otra rusa, Kateryna Lagno, es la única que también parece tener opciones de ganar.

Los móviles en Augusta y una filosofía única: "Ojalá hubieran más torneos así"

Los móviles en Augusta y una filosofía única: “Ojalá hubieran más torneos así”

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 09:44

Eso que se suele decir de que el tiempo se detiene, es algo literal en el Masters de Augusta. Ya son 88 ediciones y todos los rectores del campo de golf más exclusivo siguen teniendo una máxima: En su torneo no entra un teléfono móvil.

Ya sea Tiger Woods, el presidente de la cadena CBS o un jardinero, ningún móvil es bienvenido en Augusta National en pleno siglo XXI. Época en la que no existe un solo espectáculo deportivo de masas en el mundo que siga este modelo de austeridad tecnológica.

Para muchos esto es un sinsentido y más, si se tiene en cuenta que la empresa de telefonía AT&T, líder en Estados Unidos, es uno de los patrocinadores del torneo. Las cabinas de teléfono, esas que están en extinción en todo el mundo civilizado, se prodigan en Augusta entre azaleas y magnolios. Alrededor de una treintena se pueden encontrar repartidas en diferentes puntos estratégicos del campo de golf.

WYDHAM CLARK Y JON RAHM

En el Masters se puede pasar la tarde enganchado a una conferencia con Tegucigalpa desde el mismísimo Amen Corner y todo, con cortesía de los socios de chaqueta verde.

El ganador del US Open, Wydham Clark respeta las reglas del Masters pero no entiende muy bien la medida en los tiempos actuales: "A mí me parece muy positivo el uso del teléfono, sobre todo cuando la gente los utiliza como cámaras. De esta forma pueden captar la esencia del torneo y llevarse el recuerdo para siempre. No es lo mismo tener una imagen recogida por tu propia mano que verlo por televisión. Hoy en día estos apartados son más que un teléfono, son un recurso muy bueno para que la gente disfrute de nuestro deporte".

Para otros, como Jon Rahm, es justo lo contrario: "Creo que debería haber más torneos que deberían hacer lo mismo", ha afirmado el vigente campeón sobre esta restricción. "Creo que si el ambiente aquí es tan especial es precisamente por eso. No tienes distracciones, es puro amor al deporte. Ojalá hubiera más torneos así".

Rahm también reconoce que, en los últimos años, se ha flexibilizado un poco la norma con los jugadores y que Augusta hace 'la vista gorda' en días de prácticas y sobre todo en los pares tres: "Saben que los jugadores llevamos el teléfono, pero ni lo sacamos. Quizás con alguna foto o un vídeo corto, pero apenas nada y solo hoy", ha señalado el de Barrika tras el concurso de pares tres.

Un asistente se fotografía con Jon Rahm

Un asistente se fotografía con Jon RahmHugo Costa

LA CLAVE ES SER DISCRETO

Todos coinciden que la política del campo con los participantes es mucho más laxa. No hay nada oficial, pero se consienten determinados usos siempre fuera de la rondas oficiales del torneo. La clave para el norteamericano, Billy Horchel es "ser discreto y no hace alarde de su uso".

Estas restricciones pueden ocasionar algún contratiempo para algunos jugadores que han adaptado la nueva tecnología como parte de su trabajo diario. Un ejemplo es grabarse el swing en el campo de prácticas: "Con el tiempo aprendí que no puedo esconder el teléfono en algunos sitios. Estoy acostumbrado a golpear algunas bolas y luego mirarlo", ha apuntado Colin Morikawa.

Para el ganador del Open Championship, Brian Harman el teléfono no tiene tanta importancia en la semana: "No te sirve de nada tener uno porque cualquiera con quien necesite hablar, como mi entrenador, mi manager o mi esposa, ya está en el campo y no tienen sus móviles".

"Tratamos de ser fieles a nuestra misión, a quienes somos y a lo que Bobby Jones y Clifford Roberts tenían mente cuando crearon el club", ha comentado Fred Riley, CEO del Augusta National, quien también ha recordado que, en sus planes, no está la idea de cambiar sus políticas con la telefonía.

CUALQUIERA SE EXPONE A NO VOLVER

Al Master le da absolutamente igual las redes sociales y el espectador, periodista o jugador que desafíe sus normas, se expone a no volver nunca.

Para el público o los patronos, así se denominan, tener un teléfono es materialmente imposible ya que los férreos controles de acceso se aseguran que no haya elemento tecnológico alguno. Muchos que lo saben, lo dejan en casa, otros pícaros y despistados, lo intentan, pero sus terminales quedan requisados en consigna.

Los periodistas, que pueden acceder al club con ellos, sólo pueden usarlos en el espectacular centro de prensa, que ya quisiera para sí unos Juegos Olímpicos o un Mundial de Fútbol. Al principio, no disponer de un teléfono a mano y tener que coordinar cierres, envío de material o mil gestiones varias que requiere la vida de un enviado especial, parece un disparate, pero se terminan adaptando.

Eso sí, la acreditación que permanentemente tienen que llevar, y que incluye un microchip, permite a Augusta controlar donde están en cada momento de la semana. A pesar de ello, pueden escribir reportajes desde el ordenador portátil, aunque Augusta bien podría obligarles a teclear una Olivetti, tal y como a Bobby Jones le hubiera gustado.

Las cabinas telefónicas de Augusta

Las cabinas telefónicas de AugustaHugo Costa

Morata y su atasco ante la mejor temporada de su vida: "Hay cosas que no se pueden explicar"

Morata y su atasco ante la mejor temporada de su vida: “Hay cosas que no se pueden explicar”

Quizás en otras temporadas se vería a un jugador más alicaído, más frustrado, perdido en el campo después de estar mes y medio sin marcar, seis partidos entre Liga y Champions. Ese jugador ya no existe. La familia y la ayuda de un coach han transformado a uno de los delanteros españoles más importantes. Quizás el más importante actualmente.

Álvaro Morata apenas llevaba cinco minutos en el partido ante el Girona, en el que había salido para sustituir a un lesionado Saúl, y le llegó el primer balón franco. Condujo el madrileño la contra del Atlético con jugadores desplegándose a ambos lados e intentó abrir a Correa, pero el balón no llegó al argentino y se fue rechazado hacia el córner. Lo peleó hasta salvarlo sobre la línea y puso un centro perfecto a la cabeza de Correa.

Era el gol la remontada rojiblanca ante el tercero de la liga. El que afianzaba el cuarto puesto del Atlético y el que le ponía a cuatro puntos de los catalanes. También un gesto del madrileño para su amigo Correa. "Es un delantero de calle, que le puedes poner entre los centrales o a girarse, a mí me parece un jugador espectacular y estoy muy contento por el pase de gol y porque ha metido gol Angelito y hemos ganado el partido", admitía Morata tras el encuentro.

Sobre todo, era un gol que daba la razón a su entrenador y a sus compañeros, las personas que más respaldan su labor dentro del campo. "Hay cosas que no se pueden explicar, son naturales. Álvaro hizo seis meses impresionantes. Hoy está en un momento más difícil porque no encuentra el gol, pero está trabajando para lo que el equipo necesita y acabará llegando", decía Simeone tras el partido ante el Borussia de Dortmund.

La defensa del Dortmund tapona un disparo de Morata.

La defensa del Dortmund tapona un disparo de Morata.THOMAS COEXAFP

"Aunque no haya hecho gol, entró muy bien y es lo que necesitamos de él", apostilló su compañero y amigo Antoine Griezmann en el postpartido del Girona. Su principal socio dentro del campo y con el que consiguió atemorizar a las defensas en Liga y Champions la primera parte de la temporada.

Las frías cifras dicen que Álvaro Morata iba camino de pulverizar la mejor marca de goles de su carrera. En los primeros seis meses, como decía el Cholo, el madrileño sumaba 20 goles y tres asistencias. Hoy sólo suma una asistencia más, la citada a Correa ante el Girona. Parece que el delantero se ha atascado en la cumbre.

Su último gol se lo hizo al Betis en casa el pasado 3 de marzo cuando moría la primera parte. Desde ese día, ha jugado ante el Cádiz, el Inter, el Barcelona, el Villarreal, el Dortmund y el Girona, seis encuentros, dos de ellos de Champions League, en los que ha tenido numerosas ocasiones, pero ha sido incapaz de materializarlas.

Lo curioso es que ese bajón anotador no ha venido desde el tanto al Betis. Habría que remontarse al 22 de enero cuando el madrileño marcó ante el Granada. Era el segundo partido anotando ya que en el anterior, precisamente ante el Girona, consiguió su primer y único hat trick de la temporada. Era su momento cumbre. En el que se apuntaba a que superaría el mejor año anotador de su vida.

Mejores temporadas

Álvaro Morata sólo ha llegado a los 20 goles por temporada en dos ocasiones. Hablamos de la 2020/21 con la Juventus de Turín en la que también sumó nueve asistencias y en la 2016/17 que lo consiguió con el Real Madrid y a la que hay que añadirle seis pases de gol. Esta sería la tercera, y a juzgar por el ritmo anotador que llevaba, parecía que iba a pulverizar ese récord. Y todavía está a tiempo de hacerlo.

Necesita el Atlético que Morata se lo proponga. La baja de Memphis y la irregular temporada de Correa, un jugador que estuvo a punto de marcharse en el mercado invernal al fútbol saudí, le convierte en el socio imprescindible de Griezmann, mejor jugador y leyenda rojiblanca. Además, el equipo afronta este tramo final de temporada con dos grandes objetivos en mente.

La peor racha

El primero se aclaró bastante tras la victoria el sábado ante el Girona, que es terminar en puestos Champions. El segundo es un sueño, pero qué sueño. Tras tres finales perdidas, la parroquia rojiblanca suspira con la máxima competición continental tras la victoria en la ida de cuartos ante el Borussia de Dortmund. "Necesitábamos ganar ante el Girona para llegar bien al partido de esta semana", contaba el protagonista.

En el Atlético confían en el delantero y esperan que no se alargue más tiempo su racha de partidos sin marcar. Su periodo más largo sin hacerlo fueron 115 días, fue conla Juventus de Turín en Italia, y la rompió con un doblete ante el Inter en la Coppa de Italia. "Me estaba volviendo loco, es la primera vez desde que empecé a jugar que pasaba tanto tiempo sin marcar", comentó en aquel momento. No es el mismo equipo, no son los mismos compañeros y, sobre todo, no es el mismo Morata.

El lituano Mykolas Alekna bate el récord mundial de lanzamiento de disco que estaba vigente desde 1986

El lituano Mykolas Alekna bate el récord mundial de lanzamiento de disco que estaba vigente desde 1986

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 07:32

Mykolas Alekna, de Lituania, rompió el domingo pasado el récord mundial de lanzamiento de disco que se había mantenido desde la competición de la Serie de Lanzamientos en Oklahoma.

Alekna consiguió una marca de 74,35 metros, eclipsando la marca de 74,08 metros establecida por el alemán Jurgen Schult el 6 de junio de 1986.

Originalmente el lanzamiento de Alekna se midió en 74,41 metros, pero posteriormente fue revisado, de acuerdo con World Athletics. El récord está sujeto a ratificación.

Alekna, de 21 años, estudiante de tercer año de la Universidad de California, ha ganado dos medallas en el campeonato mundial al aire libre. Capturó una medalla de plata en el mundial de 2022 en Oregon y un bronce el verano pasado en Hungría.

Con su gran lanzamiento, Mykolas desplazó a su padre, Virgilijus, al tercer lugar en la lista histórica. Virgilijus Alekna lanzó 73,88 en 2000.

El gran día de Mykolas Alekna llega un día después de que la cubana Yaimé Pérez registrara el lanzamiento de disco femenino más largo desde 1989 con 73,09 metros.

Las 10 claves del éxito de Xabi Alonso con el Bayer Leverkusen

Las 10 claves del éxito de Xabi Alonso con el Bayer Leverkusen

Hasta ayer, sólo la Juventus había sumado 43 partidos consecutivos, entre mayo de 2011 y mayo de 2012, sin conocer la derrota. Hasta ayer, sólo un monumento iluminaba el anodino skyline de Leverkusen, una ciudad industrial y pasada de moda, a medio camino entre Colonia y Düsseldorf. Era la Bayer-Kreuz, con su diámetro de 50 metros, el mayor orgullo para los hinchas, quienes en 2007 se empecinaron en salvarla de una muerte segura. Sin embargo, la cruz del gigante farmacéutico comparte hoy simbolismo con el busto de Xabi Alonso, el entrenador del momento en el fútbol europeo, el que ha obsequiado al Levekusen con su primera Bundesliga en 120 años de historia. Estas son las claves de su éxito.

1. Ataque líquido

El pasado noviembre, la revista Kicker ilustró la idea de fútbol de Alonso con una imagen mitológica. "Ha creado una criatura que se parece a la hidra. Cuando le bloqueas una ruta hacia el gol, logra abrir otras dos". La flexibilidad del Leverkusen, el modo en que sus futbolistas cambian de posición en campo contrario, parte de un esquema 3-4-2-1, aunque termina por canalizarse a través de mil cauces distintos. Por momentos, sus cadenas de pases pueden recordar a un equipo de Pep Guardiola, mientras sus devastadoras transiciones traigan al recuerdo a José Mourinho, otro de los maestros de Xabi. Con tanto dinamismo hasta los neutrales pueden identificarse con el fútbol ofensivo de un campeón que este curso ha marcado sus cinco goles al Bayern a balón parado.

2. Un mercado provechoso

El director deportivo, Simon Rolfes, se había enterado de que Leonita, la mujer de Granit Xhaka, suspiraba por volver a Alemania después de varios años en Londres. Así que no dudó en enviar al propio Alonso para convencer al capitán del Arsenal, que llegaría a cambio de 15 millones de euros para formar pareja con Exequiel Palacios, todo un campeón del mundo con Argentina. Aún sobraban 40 millones por el traspaso de Moussa Diaby, así que el presupuesto se dividió, casi a partes iguales, entre Victor Boniface, un ariete nigeriano procedente del Royale Union Saint-Gilloise belga, y Nathan Tella, que venía de alzar la Championship con el Burnley. Difícil encontrar mejor rendimiento con refuerzos tan alejados de la fanfarria.

Boniface, en el centro, festeja junto a Tapsoba, Tah y Tella.

Boniface, en el centro, festeja junto a Tapsoba, Tah y Tella.AFP

3. Carácter en el tramo final

La personalidad del campeón se ha forjado en situaciones de extrema necesidad, cuando no se ha dejado arrastrar por los nervios. Más bien al contrario. Seis goles a partir del minuto 85 abrieron la puerta a cuatro remontadas, dos en eliminatorias y otras dos en jornadas cruciales de Bundesliga El primer caso se dio el 20 de enero, con el 2-3 en el estadio del Red Bull Leipzig. Un par de semanas más tarde, en los cuartos de la Copa de Alemania, dio la vuelta al marcador ante el Stuttgart (3-2). Aún más increíble resultó el 3-2 al Qarabag durante los octavos de la Europa League, dado que en el minuto 70 caía 0-2. El 30 de marzo, el título liguero quedó casi visto para sentencia con el 2-1 al Hoffenheim, con goles en el minuto 88 y 90+1.

4. El cero en la portería

A los 34 años, Luká Hrádecký se ha consolidado como el capitán y el custodio bajo los palos. El finlandés es el guardameta con más porterías a cero de la Bundesliga (14), sólo por detrás de Yann Sommer (17 con el Inter) y Unai Simón (15 con el Athletic). De los 19 goles que encajó, sólo tres llegaron tras un saque de esquina, lo que habla del poderío de sus tres centrales, los que más balones aéreos ganaron en Alemania. Especialmente llamativa resulta la recuperación de Jonathan Tah, que hace poco más de un año acusaba una alarmante lentitud. Por su parte, el marfileño Odilon Kossounou (23 años) y el burkinés Edmond Tapsoba (25), han dado el salto hasta confirmarse como dos referentes en su puesto, donde destacan por su buena salida de balón.

5. Carrileros como cuchillos

A los 28 años, tras seis temporadas y media en Lisboa, la carrera de Alejandro Grimaldo parecía estancada cuando, el pasado verano, el Leverkusen acordó con el Benfica un traspaso a coste cero. En pocas semanas, el canterano del Barça pronto destacó por su juego por dentro, mientras por el costado derecho Jeremie Frimpong daba amplitud pegado a la línea. Las asombrosas cifras del valenciano (nueve goles y 13 asistencias en la Bundesliga) justifican por sí solas la llamada de Luis de la Fuente, que le hizo debutar con la absoluta el pasado noviembre en Chipre. Menos comprensible resulta la escasa confianza de Ronald Koeman en Frimpong, autor de 12 tantos y 13 pases decisivos en las tres competiciones.

Alonso, tras el pitido final ante el Werder Bremen.

Alonso, tras el pitido final ante el Werder Bremen.AFP

6. Actores de reparto

Sólo 72 horas después de un trabajadísimo 2-0 en la ida de cuartos de la Europa League, el Leverkusen alineó en el partido más importante del año a cuatro futbolistas (Nathan Tella, Robert Andrich, Piero Hincapie y Amine Adli) que no venían formando de inicio. A esta nómina de secundarios cabría añadir al croata Josip Stanisic, cedido por el Bayern, o el checo Patrik Schick, autor de goles trascendentales. El compromiso de todos con la idea y el hambre por la gloria casan bien con la juventud del Bayer. Con 26,9 años, su edad media es sensiblemente inferior a las de Inter (29,9), Real Madrid (28,1) o Manchester City (27,3). Entre los líderes de las grandes ligas, solamente Luis Enrique cuenta en París (25,5) con una escuadra más joven.

7. Una estrella de 20 años

No sólo se trata de que tras 41 partidos en tres competiciones acumule 17 goles y 18 asistencias. El fútbol de Florian Wirtz trasciende los números, porque siempre resulta aburdo intentar poner puertas a la fantasía. Partiendo desde la izquierda, jugando entre líneas, el mediapunta alemán es un especialista en los espacios reducidos. Con las medias casi por los tobillos, su juego es un canto al caos y la belleza. Con sólo 20 años ha dado el paso definitivo hacia el estrellato, pero en junio de 2019, con 16 recién cumplidos, ya fue una apuesta en firme del Leverkusen, que se lo arrebató, a cambio de 200.000 euros, a los odiados vecinos del Colonia.

8. Ojeador y arquitecto

Nadie recuerda sus tiempos como centrocampista trotón en el Oldenburg, pero la capacidad de Tim Steidten para detectar el talento ajeno le pronto se hizo célebre en la Bundesliga. Fue él quien llevó al Werder Bremen a un chaval pelirrojo del Chelsea llamado Kevin de Bruyne y quien dio confianza a Serge Gnabry, tras unos años calamitosos en el Arsenal y el West Bromwich Albion. En junio de 2019, Steidten aterrizaba en Leverkusen con su inquebrantable fe en la tecnología bajo el brazo. Hasta tal punto alcanza su afán de seguimiento que ha llegado a estudiar la frecuencia con la que un centrocampista gira la cabeza y observa lo que le rodea. Antes de fichar el verano pasado por el West Ham, sus mejores aciertos en el BayArena fueron Diaby -comprado al PSG a a cambio de 15 millones de euros y vendido al Aston Villa por 55- Frimpong, Tabsoba y Kossounou.

Wirtz, ante Paqueta y Emerson, durante el partido ante el West Ham.

Wirtz, ante Paqueta y Emerson, durante el partido ante el West Ham.AFP

9. La prioridad es todo

Aunque tuvo que rematar antes de tiempo la rueda de prensa, bajo la amenaza de otro baño de cerveza por sus futbolistas, Alonso no dudó en dejar claras sus prioridades: "Queremos más, queremos la Copa y también la Europa League". A esta ambición, muy humana, se sumaron los homenajes a Christoph Daum y Klaus Toppmöller, sus predecesores en el banquillo que forjaron la leyenda negra del Neverkusen. De aquella derrota ante el Unterhaching (2-0) que hizo campeón al Bayern durante la última jornada (10/05/2000), a la volea de Zinedine Zidane en la final de Glasgow (15/05/2002). Hoy, las opciones de triplete del Leverkusen se trasladan al 25 de mayo, con la final de la Copa de Alemania frente al Kaiserslautern, penúltimo hoy en la Bundesliga 2. En cuanto a la Europa League, el Bayer defiende su 2-0 ante el West Ham. Los otros tres rivales rumbo a las semifinales (Benfica, Atalanta y Roma) no se antojan, en este momento, superiores.

10. Triunfar sin un goleador

Con 191 centímetros de altura y 91 kilos en la báscula, las comparaciones con Romelu Lukaku no sólo fueron cosa de Marc Wilmots, ex seleccionador belga. El juego de espaldas de Victor Boniface y su potencia en los duelos facilitan la tarea a los mediapuntas. Los balones en largo también resultan más factibles gracias a su corpachón. Sin embargo, el nigeriano (18 goles en 27 partidos de las tres competiciones) aún queda lejos de la efectividad del futbolista de la Roma. Como ya se había roto dos veces el ligamento cruzado en 2020 y 2021, su lesión en el aductor desató las alarmas en enero. Alonso quiso minimizar los efectos contratando a Borja Iglesias, pero el ex delantero del Betis sólo ha anotado un gol en 15 partidos.

Los métodos mafiosos de Negreira: "Estrada, ¿sabes lo que es la familia?"

Los métodos mafiosos de Negreira: “Estrada, ¿sabes lo que es la familia?”

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 02:00

A finales de 2012, me anunciaron desde el Comité que en 2013 iba a ser árbitro internacional. En una concentración del mes de noviembre coincidí con Victoriano Sánchez Arminio y le dije: «Presi, si soy internacional, ¿puedo elegir a mis asistentes?». «Claro, tú tienes la última palabra, pero ya sabes...», me contestó de forma enigmática. Lo que me quería decir es que en realidad la última palabra la tenía Enríquez Negreira.

Era 22 de diciembre de 2012 y estaba en una cafetería llamada Top Capi de Lleida. De repente, me llamó el vicepresidente del CTA: «Quiero que bajes a Barcelona». Enríquez Negreira me citó en el bar La Torrada, que se encontraba en el centro de Barcelona, concretamente en la calle San Antoni María Claret n.º 209. El local lo regentaba su pareja, Ana Paula Rufas, y echó el cierre hace unos años. Actualmente, en su lugar se ubica un restaurante asiático de tapas. En este negocio organizaba dos tipos de encuentros, principalmente. En primer lugar, se reunía el día antes de los partidos con los colegiados que iban a pitar al FC Barcelona y al Espanyol para darles consignas y directrices. Dichos colegiados nunca eran catalanes, obviamente.

MUNDO

En segundo lugar, en La Torrada también se organizaban encuentros con los árbitros del Comité catalán de Primera, Segunda y Segunda División B dos o tres veces al año, en los que estuve presente en muchas ocasiones. En estas citas analizaba tus calificaciones de la temporada, que guardaba en un cuaderno de contabilidad que llevaba siempre con él. Además, revisaba tu evolución y te hacía todo tipo de comentarios. Te decía, por ejemplo, «chavalito, tienes que apretar» y te sentías condicionado, porque no sabías si te quería descender de categoría para la próxima temporada. Te dejaba siempre con la incertidumbre. Los árbitros de Primera División nos veíamos obligados a ir al bar de Enríquez Negreira porque era el del jefe y te tenías que dejar caer de vez en cuando para que todo fuera bien. Además, servía para pulsar cómo estaba tu situación personal en el seno del CTA con él. Sucedía igual que con el coaching de su hijo Javier Enríquez, los colegiados se veían condicionados a contratar sus servicios y pasar por caja, porque era el hijo del que mandaba.

El 'Txistu de Barcelona'

La Torrada era un bar de barrio muy cutre y pequeño, que llamábamos de forma irónica el «Txistu de Barcelona». Nada más entrar había una barra a mano izquierda y al fondo un patio interior con mesas y sillas de camping. Durante la semana había menú, pero cuando íbamos nosotros nos ponían carne y jamón serrano en lonchas de supermercado, recién sacadas del sobre. Era lamentable y vergonzoso. Eso sí, la cuenta no la perdonaban y nos cobraban unos 50 euros a cada uno. Mucho dinero para la calidad de la comida y del propio local. La pareja del vicepresidente del CTA estaba siempre detrás de la barra y tenía algún empleado más. Cuando acudíamos al local, manteníamos muchas conversaciones con Enríquez Negreira relacionadas con el fútbol y el arbitraje en un ambiente muy distendido. Junto a él también solían ir al bar importantes directivos de la Federación catalana y otros amigos árbitros de su círculo de confianza. Era su «cuartel general» en Barcelona y estuvo abierto como mínimo desde el 2009 hasta 2018, aproximadamente.

Cuando fui citado en el bar La Torrada, no sabía exactamente qué me podía encontrar allí. Cuando llegué, en el interior del local estaba la pareja de Enríquez Negreira y él permanecía fuera junto a Xavier Moreno Delgado, uno de sus hombres más cercanos del Comité arbitral. Estaban fumando y bebiendo una botella de cava mientras me esperaban sentados en una mesa metálica de la terraza. Llevaba ya cuatro años en Primera División, pero tuve miedo al ver solo la postura de Enríquez Negreira. Nunca se me pasó por la cabeza lo que iba a vivir y escuchar en ese momento. Fue una hostia que no fue física, pero sí más dolorosa. Se me estropeó la visión idílica que hasta ese momento mantenía del arbitraje y del CTA como una institución relativamente transparente y sana.

Tenía a Moreno Delgado enfrente y Enríquez Negreira me hizo un gesto autoritario con su mano para que me sentara a su lado. Luego me dijo una frase, o más bien una amenaza, que se me quedó grabada para siempre: «¿Tú sabes lo que es la familia?». En ese instante pensé «estoy sentado al lado de Al Capone». «Te voy a pegar una hostia...», continuó diciéndome el vicepresidente de los árbitros a la vez que me miraba fijamente a los ojos. No me lo podía creer.

Scottie Scheffler impone su ley para vestir su segunda chaqueta verde

Scottie Scheffler impone su ley para vestir su segunda chaqueta verde

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 01:44

Scottie Scheffler podrá dormir hoy tranquilo, al lado de su chaqueta verde y su mujer Meredith, en los últimos días de su embarazo. Lo único que podría haber cambiado el curso del segundo Masters en las vitrinas del americano, hubiera sido una venida adelantada del primer hijo de la pareja, cuyo nacimiento estaba previsto para finales de mes. Scheffler ya advirtió que fuera como fuera en el torneo, si está circunstancia sucedía, abandonaría de inmediato el Masters.

Afortunadamente no fue así y el tejano ganó con apabullante facilidad en una jornada final que controló de principio a fin, sin encontrarse ni un solo momento de zozobra. Cuatro golpes bajo el par (68) fueron suficientes para cerrar con -11, y disfrutar de todo el reconocimiento de camino a la bandera del último hoyo. Desde el PGA Tour respiran tranquilos, el máximo exponente actual del Circuito Americano, defendió el honor frente a la amenaza de los 13 jugadores del LIV golf. Su triunfo supone el tercero de la temporada tras Bay Hill y The Players para el indiscutible número uno del mundo.

Scheffler arrancó con birdie en el hoyo 3, marcó dos tropiezos en el cuatro y hoyo siete, que no tardó en recuperar con tres hoyos de aciertos consecutivos del ocho al 10. A estas alturas el único que parecía con suficiente empuje como para pelear la victoria, era el sueco Ludving Aberg, un inexplicable caso de un jugador novato que esta semana competía en el primer torneo del grand slam de su vida, aunque su templanza parecía a la de todo un veterano con miles de tiros pegados en Augusta National. Aberg cerró los primeros nueve hoyos con -3, pero en el hoyo 11 sufrió los rigores del Amen Corner, con una bola al agua y un caro doble bogey. Game over. Fue el momento que Scheffler necesitaba para despegarse y sentenciar el Masters con birdies en el 13, 14 y 16. A Aberg (-7) le queda el consuelo de convertirse en el mejor debutante en la historia del Masters, ninguno había terminado entre los cinco mejores del torneo.

Jon Rahm, con +9 cuajó su peor Masters de Augusta de los siete que lleva disputados, tuvo que esperar en el club un par de horas antes de colocar a Scheffler la chaqueta verde, que hace un año le impuso el norteamericano al español. Rahm extiende su racha de sequía precisamente al Masters de 2023, aunque el de Barika quita hierro al asunto: "a ver, no nos volvamos locos, que tampoco era yo Tiger en el 2000. En este deporte, algo pequeño puede hacer que ganes o que no, no estoy preocupado... ya llegará", comentaba.

A quién deberían sacar a hombros si los rectores de Augusta National lo permitieran es a José María Olazábal, el jugador de 58 años no solo pasó el corte, una ronda de par hoy le dejó empatado con Jon Rahm en el puesto 45º de la clasificación y con unas sensaciones de juego olvidadas ya en la carrera del dos veces ganador del Masters. "Esta semana de drive ha sido de las mejores en mucho tiempo... en años y no te estoy diciendo uno y dos. Yo tenía mis sospechas de lo que estaba haciendo mal y me las han confirmado el trabajo con Butch Harmon, así que he salido de dudas. Ahora, lo que me está costando es la bajada del swing, pero después de tantos años es normal".

En este Masters extraño, atípico, Tiger Woods terminó en última posición de los que habían pasado el corte, y la peor actuación de su carrera en el torneo que ha logrado ganar hasta en cinco ocasiones. Scheffler pareció el único en imponer cordura en el primer major del año, todavía sin noticias de una posible unificación y paz en el golf mundial.

Jon Rahm cierra su peor y más incómodo Masters "algunos no me han mirado ni a la cara"

Jon Rahm cierra su peor y más incómodo Masters “algunos no me han mirado ni a la cara”

Actualizado Lunes, 15 abril 2024 - 01:34

Hace aproximadamente un año, Jon Rahm vivía su momento culminante como profesional. Ganar el Masters de Augusta te mete en un selecto club de por vida. Rahm, fuera del campo, también era un modelo de coherencia, un líder al que todos respetaban. Su marcha al LIV cambió las cosas y el reencuentro esta semana con sus ex compañeros del PGA Tour no ha sido todo lo cordial que como le hubiera gustado al jugador de Barrika. "Sí, he notado actitudes hostiles, pero me lo esperaba, mis amigos han seguido siendo mis amigos, pero alguno con los que tenía una relación muy cordial, no me han mirado ni a la cara, son cosas que pasan, si alguien cambia su opinión de mi es un tema suyo, no mío, sabía que iba a pasar pero no sabía quién..".

Jon Rahm terminó la última jornada con 76 golpes, un resultado de +9 que le deja empatado en el puesto 45º, entre otros con su compatriota José María Olazábal. La peor participación en su historia en este torneo desde que lleva jugando el Masters desde 2017 de forma ininterrumpida.

Aunque Rahm apostilla que esta circunstancia no ha afectado a su rendimiento, lo cierto es que no deja de ser una situación incómoda, que en su momento Sergio García incluso llegó a denunciar públicamente: "Yo quiero jugar donde me quieren", dijo un García contrariado en el Open Championship de hace un par de años, tras trascender una bronca con Thomas Bjron.

Jugadores importantes con los que Jon Rahm tenía una buena relación como Patrick Cantlay o Max Homa, podrían haber tenido gestos de desprecio hacia el español en este Masters.

Independientemente del juego, este Masters de 2024 ha arrojado un cúmulo de circunstancias emocionales que no es fácil manejar durante toda la semana, donde además Rahm ha tenido diferentes compromisos que atender al ser campeón defensor.

En lo estrictamente deportivo, Rahm ha naufragado especialmente en los pares cinco, donde arrojó un paupérrimo bagaje del par del campo con su resultado de los cuatro días. En sus siete Masters anteriores había acumulado 59 golpes bajo solo en estos pares cinco.

Adriana Cerezo: "Yo disfruto más que el resto. Esa es la diferencia"

Adriana Cerezo: “Yo disfruto más que el resto. Esa es la diferencia”

Adriana Cerezo es pura adrenalina. Y no sólo sobre el tapiz. Saluda aquí y allá, bromea con unos y otros y deambula eléctrica por el gimnasio Hankuk de San Sebastián de los Reyes como si fuera el salón de su casa. Los minutos previos al entrenamiento resultan una liturgia de vendajes, ánimos, risas, masajes y concentración. "Yo es que a lo que renunciaría es a no venir aquí. Ese sería mi sacrificio. Si tengo algún compromiso y tengo que cambiar los horarios o faltar al entrenamiento, pues me molesta. Y fue así siempre. Cuando tenía 10 años y me coincidía con el cumpleaños de algún amigo del colegio, me fastidiaba. Mi fiesta estaba aquí. Y que dure mucho", presume la menuda taekwondista en su entrevista con EL MUNDO, en la que habla tan rápido como pelea y con igual seguridad que como ejecuta sus patadas.

Para saber más

Para saber más

Hace tres años, en el Makuhari Messe Hall, un centro de convenciones gigantesco a las afueras de Tokio, una niña de 17 años cautivó a España con su mezcla de ternura y fiereza. Sonreía de camino a cada combate y despedazaba a su rival después. Sólo cayó en la final, contra la tailandesa Panipak Wongpattanakit, por un despiste en los últimos segundos. Y lloró. De rabia porque aquella plata, que era la primera medalla para el país en esos Juegos, no fuera oro. Aunque nadie hubiera contado con ella.

Nadie, menos los que la conocían. "El día que la vi por primera vez pensé: 'Esta es una bestia'. Vino un poco cabizbaja, pero cuando tiró la primera patada...", rememora Jesús Ramal, el entrenador que hizo de esa niña frustrada que acudió a su escuela la mejor del mundo. Pero su plata, la que le cambio la vida, fue también fruto de un guiño del destino. Si para los deportistas más veteranos el retraso de los Juegos a causa de la pandemia resultó un duro golpe, para la adolescente Adriana ese año de margen fue una bendición. "¿Cuántas posibilidades hay de que una pandemia retrase unos Juegos, que los pueda disputar con 17 años...? Una entre un millón. Si hubieran sido en el 2020, tenía la edad muy justa para llegar a Tokio. Tuve más tiempo para aprender, para que la Federación confiara en mí y para que no hubiera ninguna duda, porque venía de las categorías inferiores. No sé qué hubiera pasado si hubiesen sido antes, pero de esta forma no me fue mal. Así que, como fue un regalo, la idea era ir a por todas", dice ella, a la que todos aquí la llaman 'La Bicho'.

Cerezo, durante un entrenamiento en el Hankuk.

Cerezo, durante un entrenamiento en el Hankuk.Ángel Navarrete

¿Cómo recuerda aquel día en el que fue ganando combate a combate hasta plantarse en toda una final olímpica?
Estaba flotando. Siempre hemos afrontado el presente para estar preparados para las oportunidades. Y en el momento en que se dio, la íbamos a exprimir al máximo. En mi cabeza no entraba 'vamos a probar, vamos a ver'. En mi cabeza estaba: 'voy a ser campeona olímpica'. Con esa ilusión y esas ganas afronté ese día. Así que lo que iba sucediendo no nos sorprendía. Esa frescura y esa forma de verlo nos dio un plus. A mí allí sólo me faltaban mi entrenador y mis padres.
Y sonriendo.
Espero que la gente se acuerde de esa sonrisa. Y que en París y en Los Ángeles sea igual. Es la esencia, lo que marca la diferencia. Todos entrenamos mucho, todos queremos ganar, todos damos nuestro 100%, pero yo creo que disfruto un poco más que el resto. Porque a mí esto me encanta, es mi vida.

En París, en el Grand Palais, Cerezo ya no será esa rival a la que nadie conocía. A sus segundos Juegos, la madrileña llega como número uno del ranking olímpico de su peso (-49 kilos), bronce en el mundial de hace un año y con más experiencia, madurez y hambre. "Hemos ido aprendiendo ciertas cosas para afrontar a rivales más altas. No es que las estudiemos mucho, focalizamos la atención en nosotros. Porque si Adriana está bien, ella es imparable. Tiene cosas que...", relata Ramal sobre su pupila, que el próximo mes afrontará el campeonato de Europa como preparación para la cita que centra todas sus atenciones. "Es injusto que los Juegos marquen tanto. Nos encantaría que un campeonato del mundo tuviera tanta repercusión, como pasa en fútbol o en baloncesto. Pero en nuestro caso no es así. Todos los deportes minoritarios tenemos ese pico de exposición y es lo que, a la vez, lo hace tan importante y tan bonito. Así que toca aprovecharlo", reivindica ella.

Adriana Cerezo y su entrenador, Jesús Ramal.

Adriana Cerezo y su entrenador, Jesús Ramal.Ángel Navarrete

¿En qué es mejor ahora?
Simplemente, en el hecho de tener tres años más de trayectoria, de entrenamiento. En nuestro caso es un trabajo acumulativo. Son más cosas mecanizadas, más aprendizaje, más adaptación a las normas... Pero sobre todo, yo venía de categorías inferiores y no había tenido la oportunidad de pelear en grandes eventos ni con gente top. Algo que ahora sí he podido hacer, competir en Mundiales, en Grand Prix, con las mejores. Esa es la experiencia. Aunque muchas veces te estás enfocando en las que están ahí arriba y luego aparece alguien como yo, que no estaba en el mapa...
Ahora ya no va a sorprender.
Pero eso es bonito también. Todos trabajamos para llegar a lo más alto. Y luego, mantenerte. Creo que todavía no soy el objetivo a batir, porque no soy ni la número uno del ránking mundial ni la campeona olímpica. Todavía tengo a alguien a quien perseguir. Pero ojalá llegar a serlo. Espero que sea en estos Juegos y tener que mantenerlo. Se nos va a dar bastante bien.
Cerezo, durante el entrenamiento en Hankuk.

Cerezo, durante el entrenamiento en Hankuk.Ángel Navarrete

A la tailandesa la tendrá ganas.
Sí. Y a una turca que me ha estado ganando un montón de campeonatos, aunque en los últimos dos he podido derrotarla. Pero ese combate sabes que va a ser duro. La china también. El nivel es tan alto que llega un punto en que son detalles. El que más lo disfrute, el que mejor esté... El que ese día se haya levantado con chispa. Pero estamos preparados para atajar a cualquiera.
¿Por qué el taekwondo?
Pues no lo sé. Yo probé un montón de deportes y no me llamaban la atención. Pero fue aquí... No sé. También está el hecho de que a todos nos gusta ser el mejor. Cuando ves que algo se te da bien y vas mejorando... Crece el protagonismo y dices: 'Quiero ser la mejor'. Porque puedo y sé que si trabajo lo puedo conseguir. Es esa ilusión, que la tienes cuando tienes ocho años y quieres ser el mejor de la clase y ahora con 20 quiero ser la mejor del mundo.
¿Sigue viendo películas de artes marciales en honor a su abuelo?
Qué va. Poquísimas. Veo un montón de series, soy muy friki. Obviamente, me he visto Cobra Kai. Soy mucho de ver documentales de grandes deportistas. Jesús está muy metido y me recomienda. Pero películas de artes marciales ya no veo. Los efectos especiales de ahora son tan buenos, que los de antes ya no te los crees. ¡Ya no soy tan niña! Pero tendría que verlo algún día, creo que lo haré.
¿Cómo lleva los estudios de Criminalística?
Estoy en tercero, ahí voy, al día. Espero terminar el próximo año. Mis padres y su exigencia. Para que pudiese venir a entrenar, para tener ese premio, mi fiesta, tenía que ir bien en el colegio. Si no hacía los deberes, si no traía buenas notas, ese día no venía a entrenar. Después, se me ha ido creando una rutina de aprovechar en los viajes, algo que empecé desde muy pequeña. En un avión de 10 horas a EEUU, ahí me llevo los libros. Tiempo sacamos, de donde sea.
Cerezo, durante la entrevista.

Cerezo, durante la entrevista.Ángel Navarrete

Se ve en plan CSI en el futuro...
Me mola mucho el tema de cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado. Pero yo iba a hacer Bioquímica o Biología Sanitaria. Cambié el mismo día de la preinscripción, hablando con mi madre. Me dijo: '¿Te ves dentro de 10 años en un laboratorio?'. 'Ni de coña', pensé. Me entró una angustia...
¿Lo de Policía le viene de familia?
Qué va. Mi padre tiene su empresa de decoración y mi madre trabaja en marketing. Tengo un tío que es policía local. Simplemente me llama la atención, me gusta mucho la Policía. Siempre ha estado en mi cabeza el tema de opositar. Pero ahora es complicado... Con calma.
¿Sigue practicando el mindfulness?
A diario. Empezamos en 2018. Me tranquiliza. Me viene bien para el taekwondo, pero también para los estudios. Vivimos a 2.000 revoluciones. Sacar 15 minutos, sentarte, respirar y no pensar en otra cosa, me viene bastante bien. Es algo que voy a hacer siempre.
¿Cómo lleva el mal perder?
Es que me enfado mucho conmigo misma. A todos nos gusta fustigarnos un rato, aunque estoy aprendiendo a no hacerlo. A llorar, a otro sitio. Se analiza lo que hemos hecho mal y se replantean las cosas. Quedarse en bucle es pasarlo mal a lo tonto. Ni eres el mejor cuando ganas ni el peor cuando pierdes. Mañana hay que pelear otra vez.
¿Lo peor que ha hecho tras una derrota?
Esto no se lo he dicho nunca a Jesús, ya lo leerá. Una vez perdí contra una tailandesa, la única vez en mi vida que fue por una diferencia de 20, en un Open de Bélgica Junior, en la final. Estaba tan enfadada que le pegué un puñetazo a la pared... Cuando me quite el guante tenía el el puño lleno de sangre.
¿Cómo lleva el tema dieta?
En los deportes de contacto hay mucha gente que hace locuras con el peso. Si yo peso más, soy más fuerte, soy más grande. Pero a mí me gusta entrenar, no dar el peso sudando con una capucha. Nos cuidamos, por supuesto. Pero nuestra filosofía va en dirección contraria. Creo que es un tema que hay que ir cortando, porque lleva a trastornos alimenticios. Mucha gente va a límite, en el boxeo, en el judo... Hay que saber alimentarte para competir, antes y después. La educación nutricional es súper importante y agradezco a Jesús que nos haya dado esa base.
¿Habrá otro tatuaje post París?
En las costillas, en el cuello.... Va condicionado a la experiencia que tenga, no a la medalla. Porque Tokio fue inolvidable. Subir en el ascensor con Pau Gasol, encontrarte en el comedor con Djokovic, que tu vecina sea Mireia Belmonte...
Maverick Viñales rubrica su fin de semana perfecto con una remontada para la historia en Austin

Maverick Viñales rubrica su fin de semana perfecto con una remontada para la historia en Austin

Actualizado Domingo, 14 abril 2024 - 22:53

Maverick Viñales rubricó su fin de semana perfecto en Austin. Tras hacerse con la pole y la sprint race en la sesión del sábado, acabó por sumar también un triunfo en el Gran Premio del domingo que le convierte, a su vez, en el primer piloto de la era MotoGP capaz de lograr tres victorias con tres marcas distintas (Suzuki, Yamaha y Aprilia). Y lo consiguió con un pilotaje épico, recuperándose perfectamente de un mal arranque, que le llevó incluso a caer hasta el undécimo puesto, para acabar por convertirse en el piloto indiscutiblemente más rápido sobre el asfalto, capaz de marcar, en carrera, una vuelta rápida de 2.02.575. [Clasificaciones]

A Pedro Acosta, líder en el arranque y durante gran puerta de la prueba, al siempre agresivo Jorge Martín y a un Marc Márquez ansioso por recuperar sus mejores sensaciones de poco les sirvió rodar más o menos tiempo también en el puesto cabeza. El Tiburón de Mazarrón logró subirse al segundo escalón del podio, el de San Sebastián Reyes, que se plantará en Jerez aún como líder del Mundial, fue cuarto, y el de Cervera, por su parte, se fue al suelo en la curva 11 a diez vueltas del final, justo cuando parecía más que dispuesto a no dejar escapar un peleadísimo primer puesto.

La tercera plaza de la carrera, mientras, fue a parar al final a manos de un Enea Bastianini capaz de superar a dos vueltas del final a Martín e imponerse también a un Pecco Bagnaia que, pese a transmitir buenas sensaciones en los primeros compases de la carrera, acabó finalmente en el quinto puesto. «La verdad es que ha sido increíble, no te puedes imaginar lo que he disfrutado de cada adelantamiento y he aprendido muchísimo también con los que me han adelantado. Era arriesgado usar el neumático medio trasero, pero no teníamos nada que perder y estoy muy contento», apuntó Acosta tras una prueba en la que, al final, el triunfo cayó del lado de Maverick Viñales.

«Sentí el ánimo y el apoyo de toda la afición y ha sido espectacular. Qué más puedo decir, hemos hecho historia. A todos los que han venido al circuito les digo que me habéis dado lo que necesitaba y estoy muy contento. Ha habido algún problema con el embrague, pero, al final, casi he perdido la cuenta con tantos adelantamientos. Estoy muy emocionado. Casi, al borde del llanto», aseveró el de Rosas, vencedor de una prueba marcada por un gran número de caídas. Además de Marc Márquez, se fueron al suelo su hermano Álex, si bien este si pudo terminar la prueba como decimoquinto clasificado, Johann Zarco, Takaaki Nakagami, Fabio Morbidelli, Joan Mir y Álex Rins. En cuanto al resto de pilotos españoles, Aleix Espargaró fue séptimo, Raúl Fernández, décimo, y Augusto Fernández, decimoquinto.