La retirada de Diana Taurasi, dueña de los récords: "Revolucionó el juego"

La retirada de Diana Taurasi, dueña de los récords: “Revolucionó el juego”

Número 1 del draft en 2004. Seis oros olímpicos sin una sola derrota, tres anillos de la WNBA (2007, 2009 y 2014), más puntos que nadie en la historia (10.646 en temporada regular, 3.000 más que la segunda), récord de triples, top 3 de asistencias, seis títulos de Euroliga, MVP en tres países diferentes y la carrera más larga de la historia, con más de 20 temporadas consecutivas en la élite. Diana Taurasi (Chino, California, 1982), la mejor jugadora de baloncesto de la historia se retira a los 42 años tras la carrera m marcada no sólo por los títulos, los premios, sino por la transformación de su deporte. Llegó a una liga sin recursos, dinero o público y se va cómo símbolo en medio de una expansión que ha traído espectadores, miles de millones de dólares y a la televisión.

En una entrevista en la revista Time, Taurasi ha anunciado que lo deja. «Mental y físicamente, estoy plena. Estoy llena y feliz», explica Taurasi, que jugó sus 20 temporadas en la WNBA con las Mercury de Phoenix. En Europa militó en Galatasaray, Dinamo de Moscú, Fenerbahçe, Spartak de Moscú y Ekaterinburgo. Reacia a autodefinirse como la mejor de todos los tiempos, explica que su récord de anotación o sus seis medallas de oro (Atenas, Pekín, Londres, Río, Tokio y París) pueden ser superadas. «Alguien que tenga la misma hambre, la misma adicción por el baloncesto, va a aparecer y va a ponerle un nombre diferente a esos récords. De eso se trata el deporte. Será divertido verlo. Ojalá no sea pronto», señala.

Cuando ella apareció, con el numero 1 del draft, su sueldo era de poco más de 40.000 dólares y durante dos lustros compaginó la corta temporada en EEUU con la de Europa. Con los años la situación ha mejorado. En 2024, el salario medio ha rondado los 120.000 dólares, y las oportunidades fuera o en competiciones de 3x3 son muchísimo más rentable.

Dee deja el baloncesto sin que el baloncesto la dejara a ella. Su cuerpo aguantó, su cabeza aguantó. Superó el estrés de los bajos ingresos, de contribuir a levantar un deporte, una liga, los cambios de continente, la presión de ser la número 1, los desprecios y las acusaciones de dopaje (con una sanción luego revocada cuando jugaba en Turquía). Pero ha entendido que su una era y la de Sylvia Fowles, Candace Parker o Brittney Grainer ha llegado a su fin y ya puede pasar el testigo a la generación de Caitlin Clark o AngelReese, estrellas mediáticas y publicitarias, ricas, famosas.

«No se puede contar la historia de la WNBA sin Diana», se ha rendido el comisionado de la NBA, Adam Silver. «Taurasi es una de las mejores competidoras que jamás haya jugado al baloncesto. Se ha ganado el respeto incuestionable de jugadoras de todo el mundo, ha protagonizado momentos electrizantes y ha cautivado a los aficionados una y otra vez», ha destacado la comisionada Cathy Engelbert. «Sólo verla trascender en el juego, ver a las niñas querer jugar como ella, su estilo, su talento, su bravuconería, ya sabes, su arrogancia, ha sido un placer increíble», ha dicho su amigo Lebron James. «Es una de las mejores de todos los tiempos y dejará su marca en el baloncesto en el momento en que se ate las zapatillas y las lance por encima de la línea de postes. Ha sido un honor».

Hija de inmigrantes (su madre es argentina y su padre nació en Italia, pero se crió en Argentina), Taurasi creció en California admirando a Maradona. El deporte se convirtió en su instrumento de integración, de pertenencia y de reivindicación. En el instituto y en la universidad. Labrándose una reputación por su confianza y su carácter competidor. Sin achantarse, en la pista o fuera de ella. Agresiva, insoportable a veces con su trash-talking a las rivales, chula y arrogante, pero sólo mientras el reloj corre, al mejor estilo Kobe Bryant «Kobe te llamó Mamba blanca por una razón. Has sido una killer fría en la cancha, ferozmente competitiva, y cambiaste el juego para todos», escribió la viuda de Bryant en un homenaje en Instagram.

Con una firme ética del trabajo, dieta vegana, yoga y lo que hiciera falta para mantener en forma su cuerpo, con el paso del tiempo cada vez más marcado por las lesiones. Promediando casi 20 puntos y cuatro asistencias por partido. Plantándose cuando lo veía necesario. Saltándose una temporada de la liga como protesta por los bajos salarios. O siendo multada, hace 14 años, por rebelarse contra las exigencias de vestuario de FIBA Europa. «El basket no es sexi, es un deporte. Si quieren cosas sexis que se vayan a Playboy, protestó cuando jugaba en el Galatasaray.

Compañeras, entrenadoras y amigas destacan su capacidad de hacer equipo. De ser dura cuando era lo necesario, de dar un paso al frente o atrás. Geno Auriemma, que la entrenó en la Universidad, lo explica desde dentro: «Lo que las grandes tienen en común es que trascienden el deporte y se convierten en sinónimos del deporte. Ya sea si hablamos de baloncesto universitario, de la WNBA, del olímpico, Diana es la mayor ganadora en la historia. Punto».

«Ella revolucionó el juego con su capacidad de anotar, su personalidad contagiosa y la determinación que aportaba a la cancha cada noche», la honró Josh Bartelstein, máximo ejecutivo de l Mercury Phoenix.

«Voy a añorar competir, intentar mejorar cada temporada. Voy a extrañar los viajes en autobús, las prácticas de tiro. Voy a echar de menos las bromas internas, el vestuario, las cosas que conlleva estar en un equipo de baloncesto. Todas esas cosas, las extrañaré profundamente. Peor se acabó. Estoy retirada», se ha despedido la leyenda.

Estos son los secretos de Ducati, la única marca que presenta batalla a las potencias japonesas en el inicio del Mundial

Estos son los secretos de Ducati, la única marca que presenta batalla a las potencias japonesas en el inicio del Mundial

En los tres últimos años, las Ducati se han mostrado intratables en el Mundial de MotoGP. No en vano, han sido las monturas de los campeones de las tres últimas ediciones, Pecco Bagnaia (en 2022 y 2023, con el equipo oficial) y Jorge Martín (2024, con el equipo satélite, el Pramac). Nada invita a pensar que la marca que también ha dominado los últimos cuatro Mundiales por equipos, con el propio Pramac como líder en 2023, vaya a perder esa jerarquía.

En esta nueva temporada, a la fortaleza mecánica de Ducati se une el talento de sus pilotos: Bagnaia y Marc Márquez. El catalán, que suma ocho títulos, seis de ellos en MotoGP, uno en 125cc y otro en Moto2, arde en deseos de demostrar su valía. Ahora, con una moto realmente competitiva, es el gran rival a batir en un Mundial que arranca este fin de semana en Tailandia. Ayer, en el circuito de Buriram, se presentaron todos los pilotos de la parrilla.

La ventaja competitiva que ha conseguido Ducati tiene un nombre propio: el ingeniero Gigi Dall'Igna. Así lo asegura Carlos Checa, ex piloto del Mundial de Motociclismo y de Superbikes, con amplia experiencia con las japonesas Honda y Yamaha y en la propia Ducati y que en la actualidad es comentarista del Mundial de Motociclismo para Dazn. «Gigi Dall'Igna siempre establece la diferencia», recalca. «Ahora, es el mejor. Nadie sabía quién era el ingeniero de Honda, ni de Yamaha, y ahora se habla más de eso. El paradigma ha cambiado. En la actualidad, el motociclismo es un deporte más tecnológico, donde el piloto siempre va a tener algo que decir, pero con menos influencia que en el pasado», explica el ex piloto barcelonés.

«Llevar una moto al límite es menos divertido hoy en día, todo se ha deshumanizado un poco y creo que la moto depende mucho más de elementos tecnológicos que de las propias sensaciones de los pilotos, de lo que puedan ir asimilando o intuyendo y, a partir de ahí, aplicar un modo de conducción u otro. Antes, tú intervenías más, ahora, las tecnologías te suplen en algunos aspectos, pero también debes estar más atento y ser más aplicado», señala Checa.

Cien victorias

Hace años, las marcas japonesas eran las grandes dominadoras y en esta campaña pelean por recuperar sus antiguos laureles. Ducati es la única marca no japonesa capaz de ganar un Mundial de MotoGP y de alcanzar el hito de 100 victorias en esta categoría, la mitad de ellas las ha logrado en el periodo que va desde 2020 a 2024. Entre sus pilotos más brillantes han figurado Jorge Lorenzo, Casey Stoner, Andrea Dovizioso, Loris Capirosi, Marc Márquez, Jorge Martín y Pecco Bagnaia.

La compañía Ducati fue fundada en 1926 en Bolonia por el ingeniero Antonio Cavalieri Ducati, Carlo Crespi y tres de sus hijos, pero no fue hasta 1952 cuando diseñaron su primera motocicleta.

«Antes, los equipos europeos no estaban arriba, las tecnologías eran otras y, en el momento en que entró Ducati en el campeonato se revolucionó todo un poco, con nuevos sistemas aerodinámicas o con el tema del abbassatore, que es el Ride Height Device. La ventana de actuación del piloto se ha reducido y, además, Ducati ha sido capaz de interpretar muy bien cómo funcionan sus neumáticos. Ha encontrado ese equilibrio técnico para funcionar mejor que otros», incide Checa.

El ex piloto español también aporta un valor añadido: «Ducati tiene un sistema de trabajo como el que presentan las otras fábricas europeas, pero tiene una manera de gestionar las cosas más a nivel deportivo, mucho más ágil, mucho más rápido. Los japoneses, mientras siguen en ese sistema antiguo de reuniones, de análisis y, cuando toman decisiones, ya es tarde». Checa también cree que Yamaha y Honda (las dos potencias niponas) ya están dando los pasos necesarios para ir evolucionando.

«Nadie pensaba que Ducati iba a ser capaz de hacer una moto que bajara en aceleración, que pusieran unos alerones y fueran capaces de encontrar unas ventajas en la parte aerodinámica. Eso es lo que ha cambiado radicalmente la manera de entender y de hacer las motos de competición. Y el gran artífice de esto ha sido Dall'Igna. Porque nosotros, por ejemplo, aerodinámicamente, en Yamaha, en el 2002, ya probamos unos alerones en la parte delantera, para ver si teníamos un poco más de estabilidad en la frenada o teníamos un poco más de apoyo en la rueda delantera, que es lo que nos faltaba. Seguramente, la persona que puso eso lo hizo con buena intención, pero no con la efectividad ni sacándole el rendimiento que tienen ahora», señala. «Gigi es la persona más capacitada para eso, es capaz de sacarse de la chistera una idea y trabajar en un área que nunca antes se había trabajado, lograr con ella una ventaja y hacer que todos los demás vayan a remolque», apunta.

Distancias más cortas

Checa cree que con Dovizioso hubieran podido ganar más de un campeonato, pero entonces tenían enfrente a Marc Márquez, que marcaba mucho la diferencia. Luego Gigi Dall'Igna fue un paso más allá y sus ingenieros interpretaron las dinámicas. Además, Márquez tenía una moto, la Honda, que se quedó en inferioridad respecto al resto. Las distancias se van acortando, pero siguen lejos de desaparecer, porque según este especialista, los rivales cada vez están más cerca de Ducati. «Hasta el mismo Marc Márquez, que era un piloto capaz de ganar con una moto que no era la mejor, ha tenido que concentrarse para buscar una Ducati», señala Carlos Checa, que ve al piloto de Cervera como el gran candidato a la primera plaza del podio, porque si en el pasado fue capaz de imponerse sin disfrutar de las mejores motos, ahora debería sortear menos dificultades.

También aventura que sus principales adversarios serán su hermano Álex y Pecco, pero advierte que debe aprender a manejar bien una moto muy potente, porque existe el riesgo de caídas, como le ha pasado a Jorge Martín, que ha causado baja para el primer Gran Premio, que arranca este sábado (9.00 horas, Dazn) en el circuito de tailandés de Buriram con la carrera al sprint. El domingo, a la misma hora, se disputará la primera prueba.

El rompecabezas médico de la galaxia de Ancelotti: la lesión de Ceballos, última piedra en la temporada

El rompecabezas médico de la galaxia de Ancelotti: la lesión de Ceballos, última piedra en la temporada

En verano había una alineación del Madrid que, más o menos, tenían en la cabeza el cuerpo técnico, la dirección general del club y los aficionados. Courtois, Carvajal, Militao, Rüdiger, Mendy, Camavinga/Tchouaméni, Valverde, Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Un once de estrellas con una rotación extraordinaria en el centro del campo. Pero un once que no ha sido capaz de estar sobre el césped en todo este curso. Y hay una alineación, ya con Carvajal y Militao en la enfermería, que más o menos todos podían escribir en sus libretas a estas alturas de curso, con Valverde en el lateral y Ceballos, en el mejor momento de su carrera, gobernando el centro del campo. Tampoco será así en las próximas semanas.

Justo cuando el Madrid encara un tramo decisivo de la temporada, con la pelea por la Liga al rojo vivo, la eliminatoria de Champions contra el Atlético y la vuelta de Copa, Ceballos se ha lesionado para los próximos dos meses.

Una nueva piedra en el camino del andaluz, que a sus 28 años por fin había cogido el timón del equipo, y en el de Carlo Ancelotti, para el que no ha calma en la enfermería. La temporada del italiano es un rompecabezas médico en el que nunca hay paz.

Camavinga, llamado a dar un paso adelante en la organización del juego tras la retirada de Kroos, se lesionó en el entrenamiento previo a la Supercopa de Europa, que daba inicio a la temporada a mediados de agosto. El francés volvió en el derbi liguero contra el Atlético, el 29 de septiembre, pero ese día faltó Mbappé, además de Ceballos, Brahim y Alaba, que se recuperaba de su lesión de rodilla.

Mbappé regresó en el siguiente, en Lille, pero ahí no jugaron Courtois ni Rodrygo. Y llegó el duelo ante el Villarreal y la lesión de Carvajal, principal problema para el Madrid este año. Un no parar.

Sin el lateral, Courtois cayó de nuevo y no estuvo ante el Barça ni el Milán, donde también se lesionó Tchouaméni. Y ante Osasuna, sin respirar, Rodrygo tuvo un nuevo problema muscular y Militao se volvió a lesionar la rodilla.

El Madrid se plantó en el parón de noviembre con problemas médicos y tácticos, y no hubo freno. Contra el Liverpool faltaron Carvajal, Militao, Tchouaméni, Rodrygo y Vinicius, este último con una lesión muscular que duró hasta mediados de diciembre, y esa semana también recayó Camavinga.

Esa baja de Camavinga dio minutos a Ceballos, que comenzó a acumular tiempo y galones. Atrás, Mendy se perdió la Intercontinental y aunque el ataque comenzó a estar sano, las bajas en defensa condicionaban todo, como se vio en la Supercopa ante el Barça.

Después de Arabia, con Vinicius sancionado por la roja de Mestalla, Camavinga volvió a recaer otra vez, dejando camino libre a un Ceballos indiscutible. Y antes de la ida contra el City se fueron a la enfermería Rüdiger y Lucas. Ancelotti, entonces, tomó una decisión que parecía clave en el curso: con Ceballos a ese nivel en el mediocampo, podía plantearse poner a Valverde de lateral. Así ha enlazado el Madrid sus mejores partidos de la temporada, pero ahora la lesión de Ceballos pone a Ancelotti de nuevo ante el rompecabezas.

Con Asencio central y Valverde lateral, será el momento de Tchouaméni y de Camavinga (y de Modric), llamados a hacer suyo el centro del campo el pasado verano.

El Real Madrid se lleva el clásico del miedo

El Real Madrid se lleva el clásico del miedo

El clásico del miedo fue para el Real Madrid (96-91). En una noche en la que sólo en el desenlace fue capaz de plasmar su superioridad, como si todas sus dudas le vinieran una y otra vez a la mente, derrotó a un Barcelona igual de inseguro y tan mermado como digno y luchador, ahogado en la orilla del Palacio. Un completísimo Alberto Abalde fue el líder silencioso, junto a Campazzo y Hezonja, en el primer paso blanco para evitar la debacle en la Euroliga.

Todas las urgencias se posaron sobre la pista del Palacio. Una batalla más trémula que efectiva tras días de reflexión después del fracaso copero, de puesta de pilas con los que no se fueron a las ventanas FIBA con sus selecciones y muchas, muchas cuentas. Ser cabeza de serie para los playoffs, lo que casi siempre fue lo normal, es casi una quimera para Madrid y Barça. Lo demás tampoco será sencillo. La conclusión es que la Final Four de Abu Dhabi está bien lejos.

Chus Mateo, ya con Dennis Smith Jr. nada menos que de vuelta a Estados Unidos, amaneció con dos novedades. Usman Garuba, quien apenas contó en la Copa, y Rathan-Mayes, que ni siquiera fue convocado, en el quinteto. Se trata de pasar página y de avanzar con los que quedan, aunque el canadiense poco participó después. Joan Peñarroya pocas cábalas podía hacer con apenas nueve piezas sanas (el último en caer ha sido Juan Núñez). No había acabado el primer cuarto y ya estaba en pista, debut con el primer equipo, el canterano Raúl Villar -hermano del internacional Rafa, ahora en el Lleida-.

Llull culmina con una bandeja, ante el Barça.

Llull culmina con una bandeja, ante el Barça.JUANJO MARTINEFE

Pese a esos apuros y a un fortísimo cabreo inicial del técnico catalán con el arbitraje (le iba a durar toda la noche, tal es la presión que tiene encima), el Barça aguantó el tipo. Con coraje y mucho más acierto que el Madrid, que avanzaba sin más, como si atisbara una superioridad que no era. Jabari Parker, Justin Anderson y, especialmente, un entonadísimo Joel Parra, llevaron a su equipo con ventaja a vestuarios.

Sólo Campazzo había parecido consciente de lo que se jugaba en este clásico de entreguerras. Se percibía la inseguridad, que atenazaba a casi todos los protagonistas. Otros tienen tanto talento que flotan sobre la pista. Como Jabari, un bailarín en el infierno. Un tres más uno de Abalde pareció ser el toque de la caballería, el que iba a hacer espabilar definitivamente al Madrid. Otro del gallego, la siguiente mella a un Barça que daba muestras de debilidad por primera vez. Su capacidad de resistencia estaba empezando a menguar. Otro de Dzanan Musa (a pase de Abalde, cinco asistencias), el siguiente, de la nada, de Hezonja... (35 puntos para los Brates, que esta vez sí aparecieron). Y hasta Bellingham (estaba media plantilla del equipo de fútbol), en pie (69-58).

Pareció el éxtasis, pero al Barcelona aún le restaba aliento. Más con un Madrid que no es plenitud, que cometía fallos flagrantes, que no dominaba el rebote y que erraba más tiros libres de los aconsejables. Metu y Brizuela eran ahora su corazón, agarrándose al partido como un escalador a la pared. Lo iban a llevar al límite para que sólo los detalles le enterraran. Una penetración de Campazzo, dos tiros libres de Abalde, un salto inicial (tras un balón dividido que fue una auténtica guerra) que ganó Tavares... Son demasiados los duelos que los azulgrana han perdido en el filo este curso.

La victoria fue celebrada, un alivio, y la derrota escoció a un Barça frustrado. Porque realmente lo peleó. Pero iguala a ambos en la tabla. Lejos de los puestos nobles de playoffs y también de la excelencia.

Muere Boris Spassky, el caballero del ajedrez que perdió la Guerra Fría

Muere Boris Spassky, el caballero del ajedrez que perdió la Guerra Fría

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 22:23

Boris Vasilievich Spassky (Leningrado, 1937) , décimo campeón del mundo de ajedrez, ha fallecido este jueves a los 88 años. Por desgracia para él, los aficionados recuerdan mucho mejor su derrota en 1972 contra Bobby Fischer, en Reikiavik, que su llegada al Olimpo del tablero, cuando derrotó en 1969 a Tigran Petrosian. Spassky logró la corona en su segundo asalto, porque en 1966 fue derrotado por su compatriota (nacido en Armenia) en la misma ciudad que lo coronó, Moscú.

Boris Spassky fue quizá el primer campeón que practicó un juego total, anticipo ajedrecístico de la "naranja mecánica" de Cruyff, con un pleno dominio de todo el tablero. Era un jugador universal, además de un ajedrecista educado y elegante, modesto y a la vez atractivo. Fue un caballero que prefirió perder el título contra Fischer antes que renovarlo con artes dudosas, lo que nunca le perdonaron. Jugador versátil, maestro de la estrategia y fino atacante, si algo le faltaba era mala leche. También se puede decir que a veces lo vencía la pereza, como gran oso ruso. Él mismo lamentó alguna vez su falta de motivación para el trabajo: "No creo que Capablanca, Alekhine o Lasker hayan sufrido este problema", admitió.

Boris Vasilievich era un vividor que fue feliz en Francia después de perder la corona. Una vez le preguntaron si prefería el sexo o el ajedrez. "Depende de la posición", contestó. Sus frases solían ser ingeniosas. Después de uno de sus divorcios explicó sobre la relación que mantenía con su mujer: "Éramos como alfiles de distinto color", incapaces de estar nunca en la misma casilla. Otro rasgo de su estilo era su habilidad para poner cara de póker. Fischer decía admirado que, cuando Spassky sacrificaba material, se mantenía imperturbable. Era imposible saber si se trataba de un error o de un profundo sacrificio. "Mantenía la misma expresión cuando iba a dar mate y cuando estaba a punto de perder".

Spassky aprendió a jugar a los cinco años, durante la evacuación de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial. A los diez, derrotó al campeón mundial Mijaíl Botvinnik en unas simultáneas y, siempre de la forma más natural posible, fue mejorando. Primero se proclamó campeón del mundo juvenil y luego se clasificó para el torneo de Candidatos, logro que repitió hasta en siete ocasiones, entre 1956 y 1985. Su primer asalto al título no prosperó, pero no le costó demasiado regresar a la final y no dejarse intimidar por el precedente.

El duelo del siglo

Su duelo contra Bobby Fischer en 1972 fue la batalla más importante de la Guerra Fría. La CIA y el KGB movían algo más que peones entre bambalinas, a las órdenes de maestros del ajedrez político como Kissinger, Nixon y Brezniev. Los más veteranos recordarán lo convulso que fue aquel duelo, en el que Bobby Fischer llegó a perder la primera partida por incomparecencia. Si hubiera querido, habría mantenido su título sin luchar, pero él quería enfrentarse a toda costa contra un gran maestro al que admiraba y no odiaba. Hizo tantas concesiones que jugó el encuentro en desventaja psicológica. Tampoco le ayudó sentir más pena que animadversión hacia su oponente. "Yo veía que se estaba volviendo loco. Tenía una buena relación con Bobby. Es Korchnoi quien necesita odiar a sus rivales para jugar con normalidad. A mí eso no me gusta en absoluto", afirmó años después.

Fischer se esfumó de la escena mundial y Spassky no tuvo ya la voluntad de volver a escalar la montaña. Veinte años después, en 1992, participó en el falso encuentro de revancha que le propuso el americano, con mucho dinero de por medio en la antigua y sancionada Yugoslavia. Él no pagó un precio tan alto por saltarse el embargo como su amigo, quien llegó a conocer la cárcel antes de morir en su querida Islandia, asilado y aislado. Sin embargo, Boris consideraba que lo que él sufrió y lo empujó a abandonar su país "fue mucho peor". Y no le gustó el modo en que la película "El caso Fischer" revivió su duelo de 1972. Le pareció una obra "artificial" y le molestó la "impostura" de Tobey Maguire y Liev Schreiber. "Se notaba que estaban actuando".

En 2012, parecía que la partida se acercaba a su final de forma plácida, pero Spassky vivió otro episodio sorprendente, digno de otra película de espías. Se fugó de París con una misteriosa mujer, dicen que sin papeles. Estaba ingresado por un doble ictus que le había paralizado el lado izquierdo y, de algún modo, se sintió en una cárcel. Una noche se escapó con ella, en circunstancias todavía por aclarar. "He vuelto a enrocarme largo", resumió ya desde Moscú. "Es muy posible que alguien deseara mi muerte", insistió para justificar su salida de Francia.

Olimpiadas y fuerzas ocultas

Como jugador por equipos, Spassky también fue un rival formidable. Participó en siete Olimpiadas con la URSS y ganó 13 medallas, entre individuales y colectivas. Ganó 45 partidas, entabló 48 y solo perdió una. En otras tres Olimpiadas de Ajedrez, ya con Francia, solo perdió dos de las 50 que jugó, siempre en el primer tablero.

Las últimas veces que vimos imágenes de Spassky era un viejecito casi irreconocible. A España vino varias veces, dio charlas y participó en sesiones de simultáneas. En una de ellas le hice tablas, de forma poco ortodoxa, porque el viejo Boris cometió un pecado imperdonable en el tablero, pero esa historia merece un relato aparte. Durante una entrevista, en Bilbao, contó que creía de algún modo en las fuerzas misteriosas y que una vez se sintió dominado por ellas. Su cabeza sabía cuál era la jugada buena, pero su mano se negó a obedecerlo. Si algo caracterizó al campeón es que nunca le gustó que movieran por él.

Muere a los 48 años Javier Dorado, ex jugador del Real Madrid, Rayo Vallecano y Mallorca

Muere a los 48 años Javier Dorado, ex jugador del Real Madrid, Rayo Vallecano y Mallorca

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 15:57

El exfutbolista Javier Dorado, ex jugador del Real Madrid, Rayo Vallecano, Mallorca, Sporting de Gijón y la UD Salamanca (temporada 2000/01), entre otros, ha fallecido este jueves a los 48 años tras una larga enfermedad, según ha informado el Mallorca en sus redes sociales.

El jugador, formado en la cantera del Real Madrid, fue jugador del primer equipo entre 1999 y 2000, donde en su primera temporada solo jugó 45 minutos en un partido de Copa del Rey ante el Valencia, y en la segunda, siete encuentros, llegando a proclamarse campeón de Europa tras ir convocado a varios partidos a pesar de no llegar a debutar.

"El Real Madrid quiere expresar sus condolencias y su cariño a sus familiares, a sus compañeros, a todos sus seres queridos y a todos los clubes de los que formó parte", afirma el comunicado del club blanco publicado en su web.

Tras su paso por el Madrid, encadenó dos cesiones en la UD Salamanca -temporada 2000-2001- y Sporting de Gijón antes de ser traspasado al Rayo Vallecano, donde tras un año, volvió al club asturiano. Tras tres campañas, fue contratado por el Mallorca, volviendo a Primera División durante dos temporadas antes de anunciar su retirada en 2008.

En la temporada 2011-2012, fichó por el Atlético Baleares de Segunda División y tras una temporada anunció su retirada definitiva.

Muere Naroa Elizalde, fundadora del primer club femenino de pelota, a los 27 años

Muere Naroa Elizalde, fundadora del primer club femenino de pelota, a los 27 años

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 13:20

Naroa Elizalde, pelotari navarra y una de las fundadoras de Ados Pilota, el primer club profesional de pelota femenina, ha muerto a los 27 años de edad.

La jugadora de Zubieta participó en campeonatos como el Master Cup y en los organizados por Ados Pilota, que la ha despedido en sus redes sociales.

El proyecto fue presentado en Leitza en 2021 con la intención de impulsar este deporte para llegar a profesionalizarlo entre las chicas y así mejorar sus condiciones y poder dar su nivel más alto. Ella era una de las zagueras del club.

Las lágrimas de Ceballos no mentían: estará dos meses de baja

Las lágrimas de Ceballos no mentían: estará dos meses de baja

Las pruebas médicas han confirmado los peores pronósticos: Dani Ceballos estará dos meses de baja. El centrocampista andaluz abandonó llorando el Reale Arena, casi sin poder caminar, y al llegar a Madrid los análisis han determinado que sus lágrimas tenían motivo. El andaluz sufre una lesión en el músculo semimembranoso con afectación del tendón de la pierna izquierda.

Ceballos se hizo daño en una acción con Kubo, rozando el final del partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey entre la Real Sociedad y el Real Madrid, y no pudo continuar. Se tiró en el suelo y se llevó la mano a la parte posterior del muslo izquierdo. Cuando llegaron los médicos, el futbolista ya estaba llorando de la impotencia. Sabía que se había hecho algo muy serio.

Consiguió andar hacia los vestuarios, apoyado en los hombros de dos fisios y abrazado por la mayoría de sus compañeros, y de camino al autobús apenas podía mover la pierna izquierda.

El andaluz, clave para Ancelotti esta temporada y disfrutando del mejor momento de su carrera, deberá parar ahora, cuando incluso sonaba su nombre para ser parte de la próxima lista de Luis de la Fuente.

"Muy triste por no poder ayudar a mi equipo en este tramo tan importante de la temporada. Y muy triste por tener que parar en el que sentía que era mi mejor momento...", ha escrito el centrocampista de 28 años en su cuenta de Instagram.

"Toca afrontarlo con fuerzas, con ganas de luchar y con la certeza de que volveré aún más fuerte. Esto no ha acabado. He salido de peores. Gracias por tanto cariño... Nos vemos pronto, antes de lo que pensáis", concluye el comunicado del jugador.

Si Ceballos cumple el plazo de dos meses de baja, podría perderse hasta 13 partidos: ocho de Liga, la eliminatoria de Champions contra el Atlético, una hipotética ronda de cuartos, la vuelta de Copa contra la Real y la hipotética final copera del 26 de abril en La Cartuja (Sevilla). El gran objetivo es que el andaluz pueda estar recuperado para dicho encuentro, si el Madrid llega.

En Liga, no estará ante Betis, Rayo, Villarreal, Leganés, Valencia, Alavés, Athletic y Getafe.

El parón por el “¡Asencio, muérete!” y el cambio de Ancelotti porque “Raúl estaba afectado”: “Condenamos los insultos, hay otras maneras”

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 01:42

Raúl Asencio se quedó en los vestuarios en el descanso del Real Sociedad - Real Madrid, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Le habían sacado una peligrosa tarjeta amarilla y Carlo Ancelotti decidió que era mejor dar entrada a Lucas Vázquez, pero no fue el único motivo. El técnico italiano admitió que el canterano madridista "estaba afectado" por los cánticos que había dirigido hacia él parte de la grada del Reale Arena. "¡Asencio, muérete!", cantó en varias ocasiones un sector del público.

Ante esos hechos, Vinicius Júnior, capitán del Madrid por primera vez, avisó a Sánchez Martínez, a lo que el colegiado del duelo respondió deteniendo el partido y activando el protocolo contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia. El encuentro se paró durante unos minutos, el árbitro habló con los capitanes y con los entrenadores y se emitió un mensaje por la megafonía y los videomarcadores rechazando cualquier tipo de insulto en ese sentido. Al tercer aviso, se suspendería.

La decisión de Sánchez Martínez es una novedad, porque hasta ahora sólo se habían parado momentáneamente encuentros por insultos racistas y para lanzar ese mensaje por megafonía. Así ha sucedido en otras ocasiones con Vinicius Júnior o Nico Williams, pero no por insultos de carácter personal. De hecho, hace un año, una parte de la afición de El Sadar le cantó a Vinicius "Vinicius, muérete", y Carvajal, capitán del Madrid ese día, advirtió a Martínez Munuera, pero el colegiado no detuvo el partido ni lo reflejó en el acta.

"A nadie le gusta que le canten 'muérete'"

Con esta acción, el Comité Técnico de Árbitros sigue las directrices de la Federación y de LaLiga, que en los últimos meses han ampliado sus mecanismos para acabar con el odio en los estadios del fútbol español.

"Creo que se ha actuado bien. Vinicius avisó al árbitro y él hizo lo que se debía hacer. Se ha actuado bien. Raúl estaba afectado, lo cambié por eso y por la amarilla. A nadie le gusta que le canten 'muérete' en un estadio", explicó Ancelotti en sala de prensa.

La investigación

La situación personal de Asencio ha saltado al campo desde hace unos meses. El canterano es uno de los investigados en un caso sobre una presunta grabación y difusión de un vídeo de contenido sexual con una menor de 16 años. Asencio había pedido el archivo de la causa contra él, pero fue rechazada y sigue como investigado por la presunta difusión.

El Madrid ha expulsado a todos los imputados en el caso salvo al central, que mantiene que no participó ni en la grabación ni en la difusión. El resto están fuera y algunos, como Ferran Ruiz, ya ha debutado con equipos de LaLiga como el Girona.

A Asencio, mientras, Ancelotti le ha ido dando oportunidades ante la plaga de lesiones y le han silbado en muchos estadios, el último el Reale Arena, y rivales como Maffeo han usado la investigación judicial para atacarle dentro del campo: "Vete a difundir vídeos, subnormal", le dijo el defensa en la Supercopa de España.

"Hay otras maneras de condenar los hechos"

En San Sebastián, sin embargo, los silbidos han pasado a un "Asencio, muérete" que tanto Oyarzabal como Alguacil se encargaron de denunciar. "Como en muchos estadios, lo que unos pocos canten no empaña al resto de la afición. Se condenan los insultos, por supuesto. No nos gustan. Hay otras maneras de condenar los hechos que alguno haya podido hacer. No es la manera adecuada, hay que hacerlo de otro modo", reflexionó el capitán de la Real Sociedad.

En sala de prensa, Alguacil insistió en el argumento: "Si es así, porque yo no lo he escuchado, condenarlo, porque no nos gusta que se escuchen esas cosas en ningún campo, pero nuestros aficionados y nuestros jugadores son de los más nobles de LaLiga. El comportamiento ha sido de chapeau, como suele ser siempre. Evidentemente condenar esos cánticos, si han existido, pero estoy orgulloso de mis jugadores y de los aficionados".

Un Madrid tacaño

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 00:29

Un gran gol de Endrick, a pase de Bellingham, y una vez más los jugadores salvaron a un Ancelotti lamentable, que ante un rival muy inferior jugó como si el Madrid fuera un equipo pequeño dispuesto a sufrir hasta el final.

El técnico no puede lavar su chusco sentido defensivo a la italiana. Con su puñetero bloque bajo, más antiguo que los dinosaurios, pudo saltar por los aires. Para su suerte apareció un fenomenal Lunin, que más tarde o temprano será el sucesor de Courtois.

El Madrid del absurdo Ancelotti jugó todo el partido al catenaccio, como si se enfrentará a un gigante. Una pantomima, porque si hubiera atrevido un poco en ataque, casi seguro, se habría llevado un tanteo que dejaría la eliminatoria sentenciada.

Aunque la paura de Carletto puede más que todo, cuando la Real era un tosco adversario de pocos jugadores con calidad y que se cansaron de correr, como el conejito de la pilas, a partir el inicio de la segunda parte.

Sólo había que ver a su denostado Endrick, en una isla de soledad, como un náufrago. Pero el brasileño sentenció el partido, con la ayuda de Bellingham. Mientras que el debut de Vinicius como capitán no pudo ser más pobre.

Estaba perdido entre las arenas del desierto y con una más que preocupante baja forma. Incluso Bellingham le dio un caramelo para marcar y lo solucionó con un tirito absolutamente ridículo.

Aunque el espectáculo más bochornoso fue el del muy mediocre Fran García. Incluso ayudó a regalarle un gol a la Real, que parece inutilizada para marcar. García no puede jugar ni un sólo minuto más en el Madrid. Es irrelevante y peligroso.

Poco más o menos como Camavinga, otro problema para Lunin, con sus perdidas dañinas. No me gustan los jugadores cojos de una sola pierna. Ni crea juego ni es capaz de robar algún balón del contrario.

Si no hubiera estado Ceballos hubiera sido u desastre. Al final, también cayó el sevillano en el torbellino de faltas, algunas tan peligrosas que tuvieron que reemplazarlo.

La Real es un equipo sin fuste, pendiente de un desangelado Kubo, frágil como un jarrón japonés. Una extravagancia de la universalidad del Madrid. Si la Real presume de jugadores como Kubo, mucho peor es el tal Aramburu, un despojo de mala intención, de acabar con el rival como sea. Es un vinotinto de Caracas. Y peor para el triste Imanol, que siempre se queda de perfil. Ni para adelante ni para atrás.

La última perfidia de una Federación que trata de acabar con el Madrid de cualquier forma, ha sido el caso del Comité de Indisiciplina. Hasta los árbitros que han quedado perplejo con la amnistía a Antony. Ya han adulterado el partido con el Betis por amnistiar al irregular brasileño, del que se ha hartado el mismísimo Manchester United y casi lo regala. Así es la cloaca de la Federación.