“Es uno de mis niños”. Jose Mourinho, serio y preocupado por la situación del Benfica en la Champions League, con la necesidad de ganar al Real Madrid este miércoles para tener alguna posibilidad de jugar el playoff continental, admitió su “emoción” al enfrentarse a Álvaro Arbeloa. “Álvaro es uno de mis niños, un exjugador especial. No ha sido el mejor jugador, pero desde el punto de vista humano es de mis jugadores favoritos de todos. De los mejores hombres que tuve en el Madrid”, expresó el técnico portugués.
En una sala de prensa abarrotada de medios lusos y españoles, Mourinho le deseó a Arbeloa “una carrera fantástica” y valoró también el paso de Xabi Alonso por el Santiago Bernabéu. “Xabi es otro de mis chicos, sí. Sólo tengo recuerdos positivos. Mañana tendré la emoción de jugar contra Álvaro, lo sé, porque jugar contra Xabi ya me ha emocionado en su momento. Sentí una alegría muy grande por lo que hizo en Leverkusen y después cuando llegó al Madrid”, aseguró.
Del cambio de técnico, eso sí, no quiso hablar: “De cómo terminó y por qué… No me interesa. En el fútbol es muy difícil que algo me sorprenda. Ahora su carrera irá en otra dirección, ha demostrado el nivel de entrenador al que puede llegar”, insistió.
“quiero mucho al Madrid”
El portugués comentó que no ha hablado por teléfono con Arbeloa, pero que “no hace falta”. “Lo que quiero es que le vaya todo bien porque le quiero mucho y quiero mucho al Madrid. Sólo quiero que le vaya mal mañana, después que le vaya bien siempre. Y él seguro que piensa lo mismo del Benfica”, dijo, y reconoció que “no conozco a Álvaro como entrenador”. “Sólo he seguido los resultados con los jóvenes del Madrid, pero no con mis ojos. Lo que puedo decir es que tiene una dimensión humana para ser entrenador del Madrid. Consejos ninguno, lo importante para mí es que él está feliz y que le gusta ser entrenador”.
Cuestionado por el caso Negreira y sus famosos “¿por qué?” en rueda de prensa tras algunos clásicos ante el Barcelona, Mourinho rechazó dar una respuesta larga: “Es una cosa que no me interesa, honestamente. No me interesa, pienso en hoy y en mañana, no en ayer. Lo que ha pasado ha pasado, y ya está”.
Su Benfica necesita ganar: “Si ganamos, vamos al vestuario y sabremos si clasificamos o no. No tenemos otra opción. Tenemos que jugar con el único pensamiento que tenemos que ganar”.
El Real Madrid perdió ante el Espanyol su tercer encuentro de esta Liga y tanto el entrenador como el propio club estallaron contra el arbitraje tras el partido. "Derrota en Barcelona, con polémica arbitral y del VAR", tituló la web del conjunto blanco su crónica del duelo. Los blancos se quejan de que Carlos Romero, autor del único tanto de la noche, debió ser expulsado minutos antes de anotar por una fea entrada sobre Kylian Mbappé. "Es inexplicable", criticó Carlo Ancelotti en rueda de prensa.
"Es inexplicable la decisión que ha tomado el árbitro y el VAR en esa falta. Todo el mundo lo ha visto. Lo más importante es proteger al jugador y es una falta clara, una entrada muy fea, de riesgo. Afortunadamente no ha pasado nada... El VAR está para esto. A nosotros nos parece inexplicable que no haya sacado la tarjeta roja", desarrolló el técnico italiano, visiblemente enfadado, ante los medios.
Según se puede apreciar en las diferentes repeticiones de la televisión, Romero alcanza con la plancha de su bota el gemelo de Mbappé, que iba en carrera hacia la portería rival. Muñiz Ruiz dio la ley de la ventaja porque el balón terminó en Vinicius, y cuando la jugada se detuvo castigó con amarilla la acción del lateral del Espanyol.
En el banquillo, mientras, Ancelotti se quejaba al cuarto árbitro y pedía la entrada del VAR, pero el duelo continuó. "No quiero hablar del tema", dijo después el técnico, preguntado sobre una posible guerra entre el Madrid y el Comité Técnico de Árbitros. "Yo me refiero a lo que ha pasado hoy en el partido, me ha parecido inexplicable, lo ha visto todo el mundo".
En la web del Madrid, se describe el partido como "un encuentro marcado por la actuación del árbitro Muñiz Ruiz y de Iglesias Villanueva en el VAR". "Ni uno ni otro sancionaron con tarjeta roja una entrada por detrás de Carlos Romero a la rodilla izquierda de Mbappé. El árbitro Muñiz Ruiz mostró tarjeta amarilla e Iglesias Villanueva, que estaba en el VAR, no le llamó para que revisara la acción, que debió castigarse con tarjeta roja. Era el minuto 62 y en el 85' un gol del citado Carlos Romero dio los tres puntos al conjunto local", explican, sobre la polémica de la segunda parte.
Antes, el Madrid también protestó el gol anulado a Vinicius por falta de Mbappé sobre Pol Lozano. "Lozano tenía agarrado por el cuello al delantero madridista al entrar en el área", critica el conjunto blanco en su web.
Al otro lado de los banquillos, Manolo González reconoció la dureza de la entrada, pero no le pareció roja. "Es una entrada dura, pero es de amarilla. Si lo veis, realmente ni lo toca. Si lo engancha, quizá sí sería roja", explicó el técnico del Espanyol en los micrófonos de DAZN.
Ya en zona mixta, ningún jugador del Madrid quiso hacer declaraciones. Y Mbappé, protagonista de la acción, sólo hizo un gesto cuando se le preguntó por la entrada: se llevó la mano a la boca para dar a entender que no iba a decir nada sobre el tema.
Preocupación por Rüdiger
Más allá de la derrota, la noche de Cornellá dejó otra noticia mala para el Madrid: la lesión de Antonio Rüdiger. El central alemán, que es el futbolista más utilizado por Ancelotti durante esta temporada, se retiró en el minuto 13 del duelo por unas molestias en el isquio de la pierna derecha. Ancelotti confirmó en rueda de prensa que esperarán a este domingo para valorar con los médicos el alcance de sus problemas. "Es una lesión muscular, ahora a valorar".
La baja del alemán podría ser dramática para el conjunto blanco, que en siete días recibe al Atlético de Madrid en Liga y en 10 viaja a Manchester para disputar contra el City la ida del playoff de la Champions League.
Una liga. 36 equipos. Ocho jornadas entre septiembre y enero. Ocho rivales diferentes. Cuatro partidos en casa. Cuatro fuera. La Champions League estrenó hoy en Mónaco su nuevo formato, que vivió el sorteo de su fase principal, una liga de 36 equipos en la que participan cuatro españoles: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid y Girona. Los cuatro conocen ya sus ocho rivales en la liguilla.
El Madrid recibirá en casa al Borussia Dortmund, al Milan, al Salzburgo y al Stuttgart, y visitará los campos de Liverpool, Atalanta, Lille y Brest. Es decir, el Bernabéu reeditará la última final de la Champions ante el conjunto alemán y Anfield volverá a vivir un duelo entre 'reds' y madridistas, como en los octavos de final de la 22-23. Además, los de Ancelotti harán un mix entre Italia y Francia. Ya conocen a Atalanta y Milan, a los que se han enfrentado en los últimos cursos, y descubrirán el nivel de Lille y Brest, gran sorpresa del campeonato francés. El Stuttgart alemán y el y el Salzburgo austríaco, de la filial de Red Bull, aterrizarán en Chamartín.
En cuanto al Barcelona, disputará sus cuatro encuentros como local ante el Bayern, Atalanta, Young Boys y Brest. Y volará a los estadios del Dortmund, Benfica, Estrella Roja y Mónaco. Es decir, podrá intentar vengarse de las derrotas contra el Bayern en las últimas ocasiones en las que se han enfrentado y su segundo peor rival será el Borussia, actual finalista. Atalanta y Benfica son de la clase media europea y el Young Boys, el Brest, el Estrella Roja y el Mónaco deberían ser presa sencilla para los azulgrana.
Los de Simeone, por su parte, se medirán a Leipzig, Leverkusen, Lille y Slovan Bratislava en el Metropolitano. Y a PSG, Benfica, Salzburgo y Sparta Praga lejos de sus fronteras. Un sorteo que le hace recibir a dos equipos alemanes peligrosos, como el Leipzig y el Bayer de Xabi Alonso, y que le hace volar a París para enfrentarse al PSG de Luis Enrique.
Por último, el Girona de Míchel ha sido el español peor parado. Recibirá en Montilivi a Liverpool y Arsenal, dos de los grandes de la Premier, al Feyenoord y al Slovan Bratislava. Y tendrá que coger un avión para acudir al territorio de PSG, Milan, PSV y Sturm Graz.
Sorteo Champions 2024-25
Los rivales de los favoritos
Sobre los favoritos, estos son los rivales del Manchester City: Inter, Brujas, Feyenoord y Sparta Praga en casa; PSG, Juventus, Sporting Portugal y Slovan Bratislava fuera.
El Bayern: PSG, Benfica, Zagreb, Slovan Bratislava en casa; Barcelona, Shakhtar, Feyenoord y Aston Villa fuera.
El Liverpool: Madrid, Leverkusen, Lille y Bolonia en casa; Leipzig, Milan, PSV y Girona fuera.
El PSG: Manchester City, Atlético, PSV y Girona en casa; Bayern, Arsenal, Salzburgo y Stuttgart fuera.
El Arsenal: PSG, Shakhtar, Dinamo Zagreb, Mónaco en casa; Inter, Atalanta, Sporting Portugal y Girona fuera.
El Inter: Leipzig, Arsenal, Estrella Roja y Mónaco en casa; City, Leverkusen, Young Boys y Sparta Praga fuera.
El sistema de competición
Los ocho mejores pasan directamente a octavos de final y del 9º al 24º disputarán una eliminatoria de playoff para estar entre los 16 mejores. A partir de ahí, octavos, cuartos, semifinales y la gran final, el 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
En esta primera gran fase se disputarán 144 encuentros, 18 por jornada, y éstas ya tienen fecha, aunque el día y hora de cada duelo se conocerá el sábado. 1ª jornada: 17/18/19 de septiembre. 2ª jornada: 1/2 de octubre. 3ª jornada: 22/23 de octubre. 4ª jornada: 5/6 de noviembre. 5ª jornada: 26/27 de noviembre. 6ª jornada: 10/11 de diciembre. 7ª jornada: 21/22 de diciembre. 8ª jornada: 29 de enero. Siempre en dos turnos horarios: 18:45 y 21:00.
El sorteo de los emparejamientos de la liga, que ha contado con la presencia de Cristiano Ronaldo y Gianluigi Buffon ha sido una mezcla entre manual y digital. Se han retirado las bolas de cada equipo de una urna, como siempre, y luego un software electrónico ha sido el encargado de asignarle ocho rivales para la primera fase, siempre teniendo en cuenta los cuatro bombos, divididos los equipos por sus logros en Europa durante las últimas cinco temporadas.
Los ingresos de la Champions alcanzarán los 2.470 millones, 500 más que antes. Por participar, los equipos cobrarán 19 millones cada uno, por resultados 950 en total y por 'market pool' 850 (depende del número de equipos del país que alcance las rondas finales, cada club se lleva más o menos).
El puesto en la fase de liga será importante, con unos ingresos que variarán entre los 700.000 euros y los 10 millones. Y según se superen rondas, el bolsillo recibirá 11 (octavos), 12,5 (cuartos), 15 (semifinales), 18,5 (la final) y 25 por ser campeón.
Un detalle sobre la previa del sorteo: durante el vídeo de presentación, Zlatan Ibrahimovic le dice a Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, que el formato es como una "Superliga". "Silencio, eso nunca va a pasar", contesta el máximo mandatario de la competición en el corto. Un recado contundente al proyecto liderado por el Real Madrid y el Barcelona.
Podría parecer que en estas dos jornadas finales de Liga no hay nada en juego más allá de la última plaza para la Europa League y el tercer billete hacia Segunda División, pero muchos equipos se disputarán en los próximos 180 minutos algo clave para su futuro: dinero. Mucho dinero. Casi 400 millones de euros.
Vayamos por partes. A nivel competitivo, tenemos claro que el Real Madrid, como campeón, el Barcelona, el Girona y el Atlético participarán en la próxima Liga de Campeones, que el Athletic disputará la Europa League acompañado de Real Sociedad o Betis, que uno de estos dos últimos o el Villarreal irá a la Conference League y que Las Palmas, Rayo, Celta, Mallorca o Cádiz se unirán a Granada y Almería en LaLiga Hypermotion 2024-2025.
«Bueno, pero ese equipo no se juega nada», habrán escuchado estos días en las conversaciones sobre la lucha por el descenso o Europa. Mentira. Cada temporada, cada club recibe un porcentaje de los derechos audiovisuales de la competición según su posición en la tabla. Cuanto más arriba en la clasificación, más dinero. Por eso hasta el último segundo del último partido habrá algo en juego. Entonces, ¿todos los equipos se juegan algo? Bueno, hay uno que no.
El Madrid es el único equipo que tiene asegurado su puesto al final de la temporada. Nadie le puede coger y se llevará el 17% del 25% del total de los derechos audiovisuales. Hagamos las cuentas. La Liga aún no ha comunicado la cifra, pero el total de ingresos por televisión será relativamente similar a los 1.525 millones de euros de la 2022-2023. Cogiendo esta cantidad como referencia, la ley establece que un 25% se reparte según resultados deportivos, haciendo una media de las últimas cinco temporadas pero siempre con la última como factor diferencial. Ese 25% sería, aproximadamente, 381 millones de euros. Incluso un poco más cuando sea oficial. Rozando los 400.
Dinero por Europa
De esos 381, el primer clasificado se lleva el 17%: 64 millones que serán para la entidad de Florentino Pérez. El segundo, el 15%: 57. Una cifra necesaria para la maltrecha economía del Barcelona, obligado a sumar en estos dos duelos para confirmar su puesto. El tercero, el 13%: 49. El cuarto, el 11%: 41. El quinto, el 9%: 34. El sexto, el 7%: 26. El séptimo, el 5%: 19. El octavo, el 3,5%: 13. Y la cifra de millones sigue bajando según la posición: 11, 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3... Hasta llegar a los descendidos, que se llevarán dos, uno y 0,9 millones.
En general, hablamos de un baile de entre seis y ocho millones por puesto en la zona alta de la Liga y de un millón en la zona baja, por lo que cada punto cuenta en estas dos jornadas. Barça (79 puntos) y Girona (75) se disputan la segunda posición, que además da derecho a jugar la próxima Supercopa de España en Arabia Saudí, mientras que el Atlético (73) todavía puede alcanzar el tercer puesto. El Athletic (62) está acomodado en la quinta plaza, pero si pincha en los dos encuentros podría perder el puesto con la Real (57). Los de Imanol tienen un duelo clave este fin de semana ante el Betis (séptimo con 56) en el Villamarín. Ahí se jugarán la Europa League.
Por detrás, el Villarreal (51) espera una victoria txuri-urdin para tratar de dar caza a los béticos en la pelea por la Conference o asegurar el 8º puesto, que da 13 millones. El Valencia (48), descartado de la lucha europea, podría ascender una plaza o bajar hasta el décimo si pierde los dos y el Getafe gana ambos. Alavés, Sevilla (41) y Osasuna (41) se disputan los nueve millones de la undécima posición.
Más abajo, el gran drama del descenso. Las Palmas (38), Rayo (38), Celta (37) y Mallorca (36) quieren sentenciar del todo a un Cádiz (32) que se niega a morir después de su victoria en el Sánchez Pizjuán. Estos equipos se juegan los seis millones del 14º puesto, al que todos podrían llegar, pero nadie quiere caer al infierno, eso es lo más importante. El Cádiz-Las Palmas de esta tarde será clave, pieza central de esta jornada con horario unificado, todos a las siete de la tarde.
Una victoria canaria o un empate sentencia a los andaluces. No hay más cuentas. Pero un triunfo local pondría todo patas arriba y obligaría a Rayo, Celta y Mallorca a puntuar ante Barça, Granada y Almería, sus duelos de hoy. Los dos andaluces son los últimos de la clasificación separados por cuatro puntos, por lo que pelean por evitar el farolillo rojo y por rascar algunos miles de euros más en su regreso a Segunda División.
En caso de empate a puntos, el Mallorca es quien mejor lo tiene. Gana el average a Rayo, Celta y Las Palmas y lo tiene empatado con el Cádiz. El Celta le gana a Las Palmas y Las Palmas al Rayo, pero está todo condicionado a lo que suceda en unas horas en el Mirandilla.