Renato Sanches, Hugo Ekitike y Juan Bernat tampoco entran en los planes del entrenador del Paris Saint Germain
Neymar, el pasado curso, ante Upamecano.Christophe EnaAP
Luis Enrique y el director deportivo de Paris Saint-Germain, Luis Campos han comunicado a Neymar y a Marco Verratti que no cuentan con ellos para la próxima temporada. Ninguno de los dos estuvo en del entrenamiento de este martes ni tampoco en la sesión de fotos oficiales de este miércoles, según la cadena RMC Sport. Además del delantero brasileño y el centrocampista italiano, hay otros tres futbolistas descartados: el portugués Renato Sanches, el francés Hugo Ekitike y el español Juan Bernat.
El PSG había justificado la ausencia de Neymar y Verrati en los entrenamientos por un virus ligero, pero según la cadena deportiva francesa, esos cinco jugadores fueron convocados por Campos y Luis Enrique para invitarlos a buscar otro camino.
Siempre según RMC Sport, tampoco acudieron a la sesión de fotos oficiales para la Liga que tuvo lugar este miércoles y en la que no participó el delantero francés Kylian Mbappé, en medio del tira y afloja con el PSG sobre su futuro.
Pese a esto, está prevista otra sesión de fotos oficial una vez que finalice el mercado de fichajes, que este verano está siendo particularmente turbulento para el PSG. En cuanto a Neymar, el club quiere desprenderse del que fuera en 2017 el fichaje más caro de la historia, pero su salida no se presenta fácil. El pasado lunes el diario L’Équipe publicó que el brasileño había transmitido su deseo de ser traspasado, pero la noticia luego fue desmentida tajantemente por su propio padre. Neymar, de 31 años y propenso a las lesiones, tiene un contrato en vigor de cuatro temporadas a razón entre 30 y 40 millones de euros cada una, según diversas fuentes.
El futuro de Mbappé, que mantiene su deseo de irse al finalizar la próxima temporada, sigue en punto muerto pese a la presión del club para forzar una salida este verano y evitar que su gran estrella se marche gratis el próximo. En paralelo, el fichaje de Ousmane Dembélé, aunque se da prácticamente por hecho, todavía no se ha hecho oficial.
El futbolista Lamine Yamal visitó este jueves a su padre, Mounir Nasraoui, en el hospital de Badalona donde se encuentra ingresado después del apuñalamiento sufrido este miércoles en el barrio mataronense de Rocafonda.
El jugador del Barcelona, después de participar con normalidad en el entrenamiento matinal del equipo de Hansi Flick, donde fue apoyado por sus compañeros, se desplazó posteriormente hasta el centro hospitalario para visitar a su padre.
A Lamine Yamal le recomendaron no visitar a su padre justo después del ingreso de éste -el miércoles por la noche- debido a la atencion mediática que se hubiera generado y que podría perturbar el normal funcionamiento del centro hospitalario.
Mounir Nasraoui agradece el apoyo
El padre de Lamine Yamal permanece ingresado en el hospital universitario Germans Trias i Pujol de Badalona, con heridas de diversa consideración, aunque no se teme por su vida, como el propio Mounir Nasraoui informó en su cuenta en Instagram: "Gracias a todos por vuestros ánimos, ya estoy mejor. Un fuerte abrazo para todos".
Según han informado a EFE fuentes de los Mossos, los hechos ocurrieron sobre las 21:00 horas de este miércoles en el barrio de Rocafonda de Mataró (Barcelona), donde reside la víctima, y a las 23:00 horas fueron detenidas tres personas por su presunta implicación en la agresión con arma blanca a Nasraoui, a las que se ha sumado hoy un cuarto detenido.
Como los otros tres detenidos, la cuarta persona arrestada este jueves se halla en las dependencias de la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Mataró a la espera de pasar a disposición judicial.
Después de seis carreras para el olvido, Aston Martin afronta un momento decisivo en Imola, donde estrena siete actualizaciones aerodinámicas, más que ningún otro equipo en la parrilla. Una prueba de fuego para Andy Cowell, máximo responsable del proyecto, que no puede permitirse más fiascos como los que terminaron costando el puesto a su predecesor, Mike Krack. De momento, la primera prueba, en el coche de Lance Stroll tampoco ha levantado precisamente el entusiasmo en la escudería de Silverstone.
El canadiense fue el encargado de estrenar las novedades durante la primera sesión libre del GP de Emilia Romagna, donde acabó undécimo, a 48 centésimas de la cabeza. Su ventaja sobre Fernando Alonso se cifró en apenas nueve centésimas, un margen que no permite extraer demasiadas conclusiones positivas. El bicampeón mundial, que esperará a la tarde para probar las mejoras, fue decimocuarto, justo por detrás de Charles Leclerc (Ferrari) y Andrea Kimi Antonelli (Mercedes).
El AMR25 de Stroll se presentó en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari con un fondo plano totalmente renovado y con actualizaciones en el halo y la viga trasera. Las órdenes eran que su piloto recopilara los suficientes datos como para establecer una correlación exacta respecto a lo medido en el túnel del viento de Silverstone. Alonso, con la configuración antigua, sí pudo exprimir su rendimiento en el primer sector, donde llegó a codearse con los mejores.
Bandera roja por Bortoleto
Las curvas de alta velocidad parecen ajustarse a las características del AMR25. Sin embargo, el pobre rendimiento en las zonas lentas, como Acque Minerali y Variante Alta, supone otra vez un obstáculo. De este modo, la prioridad inmediata en Aston Martin pasa por superar a Sauber, ante quien cedieron 20 segundos hace dos semanas en Miami. De momento, Gabriel Bortoleto y Nico Hulkenberg, noveno y décimo en la tabla, volvieron a superar a Stroll y Alonso. La mala noticia para el equipo de Mattia Binotto llegó a sólo dos minutos del final, cuando el brasileño sufrió un trompo en Rivazza. Las banderas rojas precipitaron el abrupto desenlace de la sesión.
Hasta entonces, el único susto sobre el asfalto lo había protagonizado el propio Alonso, que supo esquivar un choque con Leclerc en la Variante Alta. De forma incomprensible, el monegasco se había interpuesto en su camino, pero los comisarios, tras anotar el incidente, no decretaron ninguna sanción para el piloto de Ferrari. Por una vez, Leclerc pareció más incómodo en el SF25 que Lewis Hamilton que le aventajó en casi medio segundo hasta acabar quinto.
La otra sorpresa positiva de la mañana llevó la rúbrica de Carlos Sainz, tercero en la tabla, a tan sólo 52 milésimas de Oscar Piastri (1:16.545). El consabido doblete de McLaren fue abrochado por Lando Norris, 32 milésimas más lento que su compañero de garaje en una vuelta con neumáticos usados. El piloto madrileño concretó el gran salto adelante de Williams y superó por sólo dos milésimas a George Russell, que lideró la tabla durante buena parte de la sesión. El principal problema de Mercedes pareció residir en el brutal traqueteo a la salida de la variante de Tamburello.
Aún más lejos parece haber arrancado Max Verstappen, a 36 centésimas de Piastri y encajonado entre Pierre Gasly y Alex Albon. Inmiscuirse en esa batalla por la zona media, librada entre Alpine, Racing Bulls y Haas, se antoja de momento fuera del alcance para Aston Martin.
En cualquier caso, el objetivo a medio plazo pasa por construir unas bases sólidas, tanto para este Mundial como de cara a 2026. Porque resulta altamente improbable que el peor coche de 2025 pueda evolucionar hasta convertirse en un aspirante a las victorias el año que viene. Ni siquiera con el mejor túnel del viento de la F1, Aston Martin parece capacitado para obrar el milagro.
Si el sábado fue Marc Márquez quien tuvo una jornada mágica en Jerez, el domingo fue el turno de Álex. El menor de los Márquez sumó su segunda victoria consecutiva en un Gran Premio de España marcado en esta ocasión en gran parte por la caída de su hermano. Para muchos, excesivamente tempranera.
Por mucho que el vigente campeón del mundo firmara una salida fulgurante, con Marco Bezzecchi pisándole los talones, fue Álex quien, tras adelantar al italiano, no tardó demasiado en ponerse en cabeza en la segunda vuelta. Para evitar que se escapara, Marc se puso a darlo el todo por el todo y, en la curva 11, la de Álex Crivillé, acabó por irse al suelo. En la conversación pre podio, tanto el ganador como el propio Bezzecchi, segundo, y Fabio Di Giannantonio, tercero, deslizaban un factor más que posiblemente determinante para el incidente: el viento.
«No hay palabras para describir todo lo que siento. El principio de temporada costó, pero parece que hemos encontrado algo. Tenemos buenas sensaciones, muy buen flow y se trataba de apretar desde el principio y ponerse por delante. Marcamos un buen ritmo, la última vuelta no cuenta, porque tenía que saludar a la grada. Quiero darles las gracias a todos, porque son increíbles», aseveró tras la carrera un Álex Márquez que, como en 2025, quiso celebrar su triunfo en la curva de Nieto-Peluqui, a la que saludó cuando iba ya camino de la bandera a cuadros y ante la que lo dio todo. Incluso, no dudó a la hora de encaramarse a una improvisada caseta para casi dirigir los cánticos de ánimo que le dedicaban los aficionados.
Alex Márquez, tras ganar en Jerez.JORGE GUERREROAFP
«Esta vez nos ha tocado caer. Me lo he pasado bien, lástima de que haya sido por tan pocas vueltas, pero la vida sigue», apuntó por su parte Marc Márquez en declaraciones a DAZN. «El viento lateral entra para todos, se me ha cerrado de delante y no he intentado ni salvarla. En ese punto, si llegas con la moto pegada a la grava... Ya veis cómo ha acabado la moto. Es una lástima, no hemos podido mantener el ritmo de carrera. No como el de Álex, que estaba intratable y ha hecho una grandísima carrera, pero creo que podíamos luchar por ser terceros o cuartos», abundó el de Cervera, quien deslizó que aún debe trabajar mucho. «Entiendo a todo el mundo, soy el primero que intenta ver las cosas de manera optimista, pero hay que ser realista también. Por ahora, no estoy pilotando de la mejor manera, no tengo mi velocidad. Pelear por el Mundial es muy difícil si no estás en el podio los domingos, pero intentaré ir mejorando y reencontrando las sensaciones», sentenció. Unas sensaciones que, ahora, no son buenas para todo el equipo Ducati: Pecco Bagnaia, en esta ocasión, tuvo que abandonar por problemas mecánicos.
Álex, desde luego, no dio opción. Por mucho que Bezzecchi tratara de aguantarle el ritmo, no tardó tampoco demasiado en marcar distancias con el italiano, quien se afianzó un poco más en lo más alto de la tabla con su segundo puesto. «Estoy muy contento, era muy importante hacer una buena carrera tras lo que pasó el sábado. No ha sido nuestro mejor fin de semana, Álex era muy rápido y lo di todo en la pista. Sobre todo, quiero darles las gracias a los aficionados, aunque sé que no soy español, por todo ese calor que nos han dado», aseveró el piloto de Aprilia. «Sin duda, me tengo que dar por contento. Al final hemos hecho un gran fin de semana y es la primera vez que somos tan competitivos en Jerez. Todo estaba fantástico, pero creo que no di con las condiciones. Fue mi decisión y por eso tengo una sensación agridulce», apostilló por su parte Di Giannantonio.
En los compases finales, las distancias entre los cuatro primeros fueron tan marcadas como para dar por descartado un cambio de posición en cabeza que no hubiera sido precedido por una caída. En cuanto al resto de pilotos españoles en la máxima categoría, Jorge Martín, esta vez, fue el cuarto en discordia, Raúl Fernández acabó la carrera en la sexta posición, Fermín Aldeguer, en la novena, Pedro Acosta, que perdió un alerón por un toque, en la décima, Joan Mir, en la decimoquinta, Álex Rins, en la decimosexta, y Augusto Fernández, en la vigésima. El podio en Moto3, por su parte, tuvo pleno de españoles, con Máximo Quiles en el primer escalón, Adrián Fernández en el segundo y David Muñoz en el tercero, mientras que en el de Moto2 el único representante local fue Manuel González, segundo clasificado por detrás del australiano Senna Agius, vencedor de la prueba, y con el neerlandés Collin Veijer como tercero.