Si el sábado fue Marc Márquez quien tuvo una jornada mágica en Jerez, el domingo fue el turno de Álex. El menor de los Márquez sumó su segunda victoria consecutiva en un Gran Premio de España marcado en esta ocasión en gran parte por la caída de su hermano. Para muchos, excesivamente tempranera.
Por mucho que el vigente campeón del mundo firmara una salida fulgurante, con Marco Bezzecchi pisándole los talones, fue Álex quien, tras adelantar al italiano, no tardó demasiado en ponerse en cabeza en la segunda vuelta. Para evitar que se escapara, Marc se puso a darlo el todo por el todo y, en la curva 11, la de Álex Crivillé, acabó por irse al suelo. En la conversación pre podio, tanto el ganador como el propio Bezzecchi, segundo, y Fabio Di Giannantonio, tercero, deslizaban un factor más que posiblemente determinante para el incidente: el viento.
«No hay palabras para describir todo lo que siento. El principio de temporada costó, pero parece que hemos encontrado algo. Tenemos buenas sensaciones, muy buen flow y se trataba de apretar desde el principio y ponerse por delante. Marcamos un buen ritmo, la última vuelta no cuenta, porque tenía que saludar a la grada. Quiero darles las gracias a todos, porque son increíbles», aseveró tras la carrera un Álex Márquez que, como en 2025, quiso celebrar su triunfo en la curva de Nieto-Peluqui, a la que saludó cuando iba ya camino de la bandera a cuadros y ante la que lo dio todo. Incluso, no dudó a la hora de encaramarse a una improvisada caseta para casi dirigir los cánticos de ánimo que le dedicaban los aficionados.
Alex Márquez, tras ganar en Jerez.AFP
«Esta vez nos ha tocado caer. Me lo he pasado bien, lástima de que haya sido por tan pocas vueltas, pero la vida sigue», apuntó por su parte Marc Márquez en declaraciones a DAZN. «El viento lateral entra para todos, se me ha cerrado de delante y no he intentado ni salvarla. En ese punto, si llegas con la moto pegada a la grava… Ya veis cómo ha acabado la moto. Es una lástima, no hemos podido mantener el ritmo de carrera. No como el de Álex, que estaba intratable y ha hecho una grandísima carrera, pero creo que podíamos luchar por ser terceros o cuartos», abundó el de Cervera, quien deslizó que aún debe trabajar mucho. «Entiendo a todo el mundo, soy el primero que intenta ver las cosas de manera optimista, pero hay que ser realista también. Por ahora, no estoy pilotando de la mejor manera, no tengo mi velocidad. Pelear por el Mundial es muy difícil si no estás en el podio los domingos, pero intentaré ir mejorando y reencontrando las sensaciones», sentenció. Unas sensaciones que, ahora, no son buenas para todo el equipo Ducati: Pecco Bagnaia, en esta ocasión, tuvo que abandonar por problemas mecánicos.
Álex, desde luego, no dio opción. Por mucho que Bezzecchi tratara de aguantarle el ritmo, no tardó tampoco demasiado en marcar distancias con el italiano, quien se afianzó un poco más en lo más alto de la tabla con su segundo puesto. «Estoy muy contento, era muy importante hacer una buena carrera tras lo que pasó el sábado. No ha sido nuestro mejor fin de semana, Álex era muy rápido y lo di todo en la pista. Sobre todo, quiero darles las gracias a los aficionados, aunque sé que no soy español, por todo ese calor que nos han dado», aseveró el piloto de Aprilia. «Sin duda, me tengo que dar por contento. Al final hemos hecho un gran fin de semana y es la primera vez que somos tan competitivos en Jerez. Todo estaba fantástico, pero creo que no di con las condiciones. Fue mi decisión y por eso tengo una sensación agridulce», apostilló por su parte Di Giannantonio.
En los compases finales, las distancias entre los cuatro primeros fueron tan marcadas como para dar por descartado un cambio de posición en cabeza que no hubiera sido precedido por una caída. En cuanto al resto de pilotos españoles en la máxima categoría, Jorge Martín, esta vez, fue el cuarto en discordia, Raúl Fernández acabó la carrera en la sexta posición, Fermín Aldeguer, en la novena, Pedro Acosta, que perdió un alerón por un toque, en la décima, Joan Mir, en la decimoquinta, Álex Rins, en la decimosexta, y Augusto Fernández, en la vigésima. El podio en Moto3, por su parte, tuvo pleno de españoles, con Máximo Quiles en el primer escalón, Adrián Fernández en el segundo y David Muñoz en el tercero, mientras que en el de Moto2 el único representante local fue Manuel González, segundo clasificado por detrás del australiano Senna Agius, vencedor de la prueba, y con el neerlandés Collin Veijer como tercero.







