Lamine Yamal catapultó al Barça hacia el triunfo ante un correoso Villarreal. El de Rocafonda fue vital para que los azulgrana se impusieran por 4-1 a un rival que llegaba al Spotify Camp Nou como tercer clasificado. Y lo hizo marcando el primer hat trick en partido oficial desde su llegada al primer equipo barcelonista. [Narración y estadísticas, 4-1]
Solo tiene 18 años, y no hay que olvidar que Leo Messi firmó tal hazaña con 19. Eso sí, el argentino lo hizo nada más y nada menos que ante el Real Madrid, en un duelo de vértigo que acabó 3-3.
Para llegar a la vuelta de las semifinales de Copa frente al Atlético con la moral alta fueron también fundamentales Fermín, implacable en la recuperación, y un Pedri que aprovechó los minutos que le dio Hansi Flick para lanzar un precioso balón al hueco que engendraría el tercer tanto del de Rocafonda. Lewandowski, al límite del tiempo reglamentario, sellaría el último tanto.
Los dos rivales firmaron un intercambio de golpes en toda regla en el inicio del duelo, en el que las llegadas a las áreas se acumularon, pero sin que ninguno de ellos encontrara remates peligrosos para romper la igualada en el marcador.
Los azulgrana, tremendamente conectados desde el primer minuto, parecieron decaer un poco en su ánimo con el paso de los minutos. Hasta que Lamine Yamal, aprovechando una buena asistencia de Fermín, se las arregló para anotar el 1-0 antes de que se cumpliera la primera media hora de juego.
Apenas diez minutos después, sería el propio joven crack azulgrana quien, tras una gran acción personal, pondría el 2-0 en el luminoso con un disparo prácticamente a la escuadra después de deshacerse de dos rivales arrancando desde la banda derecha del ataque barcelonista.
Los visitantes, pese al golpe, tendrían una inmejorable oportunidad para recortar distancias antes del descanso, con un remate de Ayoze que se perdió lejos de la portería de Joan Garcia. En el ocaso del primer tiempo, los locales tuvieron dos grandes opciones para dejar el duelo prácticamente visto para sentencia. Primero, con un lanzamiento de falta de Raphinha que obligó a Luiz Junior a lucirse bajo los palos. Poco después, con una internada en el área contraria a pase de Koundé del propio Lamine, cuyo disparo acabaría perdiéndose muy lejos de la portería del Villarreal.
Fuegos artificiales
En la reanudación, los visitantes aprovecharon la poca intensidad defensiva de los azulgrana a la salida de un córner muy madrugador para recortar distancias por medio de Pape Gueye. Con el tanto, los de Marcelino rozaron con los dedos la opción del empate. Y Ayoze, a puerta vacía, malogró una gran opción para conseguirlo, con Lamine en el suelo y Raphinha recriminándoles como un loco a sus rivales que no echaran el balón fuera como sí habían hecho ellos en la primera parte. Ni siquiera sus compañeros fueron capaces de aplacarlo y el brasileño, de hecho, acabaría siendo amonestado por un Díaz de Mera desesperantemente errático al valorar acciones de falta de ambos conjuntos.
Por momentos la posibilidad de que se estableciera un empate planeó sobre el Spotify Camp Nou. Hasta que Pedri, relevo de Olmo en la medular, buscó a Lamine con un balón al hueco para que el 10 azulgrana dejara el duelo sentenciado con un 3-1 con el que culminaba no solo su primer hat trick como azulgrana, sino también una actuación digna de videoteca. Si mantiene este estado de forma, las opciones del Barça de pelear por todo cotizarán muy al alza. Lewandowski, en el ocaso, remataría la tarde con el 4-1.







