La UEFA ha resuelto este viernes imponer una multa a tres jugadores del Real Madrid, entre ellos Kylian Mbappé, por “comportamiento indecente” en el Metropolitano en la vuelta de octavos de final de Champions ante el Atlético de Madrid.
El máximo organismo del fútbol europeo ha condenado al delantero francés a pagar 30.000 euros y le sanciona con un partido de suspensión cuyo cumplimiento está supeditado a la reincidencia. Es decir, si Mbappé vuelve a comportarse así en el próximo año, lo cumplirá. Pero si no vuelve a hacerlo, no lo cumplirá.
Los castigos no acaban aquí. Para Antonio Rüdiger la multa es de 40.000 euros e, igualmente, ese partido de suspensión supeditado a la reincidencia. Por su parte, a Dani Ceballos le han sancionado con 20.000 euros. La UEFA no infligió ninguna sanción al delantero brasileño Vinicius Junior, después de la apertura la semana pasada de una investigación contra los cuatro jugadores.
Artículo 11 y conducta “decente”
La UEFA no detalla los hechos sancionados, pero menciona la violación del artículo 11 de su código disciplinario -que exige una “conducta decente”- el pasado 12 de marzo, cuando el Real Madrid eliminó al Atlético en los penaltis.
Tras lograr el pase, los jugadores investigados tuvieron actitudes y gestos hacia el público local que la UEFA puso bajo investigación. Después de unos días, el Comité de Disciplina del organizador de la Champions ha decidido dejarlo todo en una multa económica salvo que Mbappé o Rüdiger reincidan en este tipo de comportamientos.
Era el minuto 13, rozaba el 14, en aquella tarde del 25 de mayo de 1996 en el Vicente Calderón cuando Diego Simeone peinaba un balón a la red del Albacete en el último partido de liga. El entonces mediocentro del Atlético de Madrid corría como un poseso mostrando la camiseta mientras el presidente rojiblanco, Jesús Gil y Gil, murmuraba: "El primero, el primero", para después pedir calma. En esa camisola, en grandes letras azules figuraba un nombre: "Marbella". Ese patrocinio fue el principio del fin para Gil tanto en el club como en el consistorio andaluz.
Pese a que fue el tanto más feliz para Simeone, según reveló en una entrevista, ya que era el que certificaba el doblete Liga y Copa con Radomir Antic en el banquillo, ese mismo año, la concejal socialista, Isabel García Marcos, denunciaba las posibles irregularidades en los patrocinios deportivos del ayuntamiento de la Costa del Sol. Querella respaldada posteriormente por la Fiscalía Anticorrupción.
Mientras la Justicia comenzaba su investigación, el nombre de Marbella, que presidía las camisetas del equipo colchonero, también aparecía en la de clubes andaluces como el Sevilla y el propio Atlético Marbella, controlado en la sombra por Jesús Gil. Y hasta en equipos de baloncesto como el Joventut. "Valoro negativamente que una ciudad de fuera tenga que patrocinar al equipo más emblemático de Badalona. No se trata más que de una maniobra de Gil y Gil, que más que un político es un showman y un folclórico, para introducirse en Cataluña con vistas a las próximas elecciones generales", declaró en su momento Xavier García Albiol, representante del Partido Popular en Badalona.
14 de octubre de 1998
En el Atlético, el nombre de Marbella lució de 1991 a 1993, de 1994 a 1996 y la campaña 1998/99. Pero sería un 14 de octubre de 1998 cuando todo estalló. La Guardia Civil entró a las 12 del mediodía de manera simultánea en las oficinas del Vicente Calderón y en las del consistorio andaluz. Había serias sospechas de que Jesús Gil, presidente del Atlético y alcalde de la localidad, desviara fondos públicos hacia el club.
Según la investigación, Gil había falsificado los contratos de patrocinio del Ayuntamiento de Marbella respecto al club rojiblanco. El juez Santiago Torres mandó a prisión provisional al mandatario colchonero porque, en la instrucción, encontró indicios del trasvase de 450 millones de pesetas (2,7 millones de euros) de la entidad pública al Atlético de Madrid. Prisión de la que Gil saldría gracias al abono de una fianza de 100 millones de pesetas (6 de euros) y debido a su teórico delicado estado de salud.
Simeone, con Marbella en la camiseta, celebra el doblete del Atlético.EFE
No se libraría en cambio de la pena. En el año 2000, la Audiencia Provincial de Málaga condenaría al mandatario en lo que se bautizó como el caso Camisetas a 28 años de inhabilitación por cuatro delitos de prevaricación, dos de ellos en concurso con tráfico de influencias. Sin embargo, resultó absuelto de los delitos de malversación y falsedad. Esa condena fue ratificada por el Tribunal Supremo dos años después y eso terminó forzando la dimisión de Gil al frente del consistorio marbellí. Aguantaría un año más al frente de la entidad rojiblanca.
Durante ese proceso judicial, el club viviría el mismo desarrollo que su presidente, un mandatario volcánico para el que "echar un entrenador es como tomar una cerveza". Si aquel mayo de 1996, el Atlético holló la cumbre, apenas cuatro cursos después, en el Tartiere, descendió a los infiernos. Dos temporadas estuvo el club en Segunda División de la que conseguiría salir gracias a Luis Aragonés el mismo año en el que el Supremo ratificaba la sentencia de las Camisetas contra Gil.
La transformación del Marbella
La caída del Atlético Marbella, en cambio, fue anterior. El filial de Gil en la Costa del Sol llevaba el proceso contrario a su hermano mayor. Venía de estar cuatro años en su cumbre, la Segunda División, cuando en la temporada del doblete del Atlético de Madrid encadenaría dos descensos consecutivos que llevaron, junto con una deficiente gestión económica culminada con una relegación administrativa a Regional Preferente por impagos a jugadores, a su desaparición en 1997 tras declararse en quiebra.
El club se refundó como Unión Deportiva Marbella ese mismo año y cambió de nombre a Marbella Fútbol Club en 2013 tras ser comprado por el millonario ruso Alexander Grinberg. Ahora la entidad pertenece al empresario chino Zhao Zhen y aspira a llegar al fútbol profesional, algo que no ha logrado en sus 27 años de historia.
Gil, tras renunciar a la alcaldía de Marbella, con Julián Muñoz detrás.EFE
Este sábado a las 21.30, en La Rosaleda, estadio en el que debutó el Cholo como entrenador rojiblanco hace justo 13 años, se enfrentan esos dos hermanos unidos por un pasado turbulento. Que sólo se habían cruzado una vez en el camino, también en Copa del Rey, y en el que los colchoneros ganaron a los andaluces tanto en el partido de ida como en el de vuelta. Si repiten los colchoneros, serían 13 victorias seguidas e igualarían la mayor racha en la historia del Atlético, conseguida también por Simeone en la temporada 12/13.
No pudo aguantar Ángel Correa las lágrimas en su "último partido en casa con esta camiseta que tanto amo", según escribió en redes sociales. Dos de los capitanes, Koke y Giménez, acompañaron al argentino en la parte final del paseíllo, que realizó con una zamarra conmemorativa regalada por sus compañeros, tras la victoria ante el Betis. Correa, además, marcó el último gol del duelo.
El rojiblanco quiso poner fin a diez años como futbolista del Atlético, 448 partidos oficiales y 85 goles. Pero en las oficinas se mostraron sorprendidos de la actitud de un jugador que tiene contrato hasta 2026. "Ningún club se ha puesto en contacto con nuestra entidad para iniciar negociaciones para un posible traspaso de nuestro delantero, ni su representante nos ha trasladado ninguna oferta", escribieron en un comunicado.
Correa, el jugador número 18 en minutos de la plantilla con 1.339', era uno de los nombres que supuestamente abandonarían el club a final de temporada. Su destino: el Tigres de la Liga mexicana, pero el Atlético no va a regalarlo. Axel Witsel, futbolista que también salió en los últimos minutos del encuentro del Metropolitano en un cambio que sonó a despedida, era otro. Más candidatos a salir de la disciplina rojiblanca son Nahuel Molina, con menos protagonismo que otros cursos, y Lemar y Riquelme, casi inéditos.
Falta saber qué pasará con Reinildo, cuyo contrato expiraba el 30 de junio esta temporada pero que se prorrogó para poder jugar el Mundial de Clubes, y qué hará el club con los cedidos Lenglet y Musso. El nivel mostrado por el francés cuando entró en el once titular puede motivar al club a negociar con el Barcelona un posible traspaso. Además, volverá Saúl de la cesión en Sevilla y se tendrá que decidir también qué hacer con su alto salario.
Uno que tuvo muchas papeletas para abandonar el club el verano pasado, al menos como cedido, fue el hijo de Simeone, pero el Cholito se ha convertido en un imprescindible junto a Barrios, Llorente y, cómo no, Julián Álvarez. La obsesión de Carlos Bucero, director de Fútbol rojiblanco, es acompañar bien al delantero argentino el año próximo, toda vez que, aunque Griezmann se quede, según ha manifestado, parece que su protagonismo va a decrecer en la plantilla como le ha ocurrido a Koke este año.
El club espera aligerar su masa salarial en torno a 55 millones con las salidas y las renegociaciones de contratos como el de Saúl, Griezmann, Koke o Giménez para intentar acometer otra renovación de plantilla del nivel del año pasado en el que llegaron futbolistas imprescindibles en el sistema del Cholo como Julián y Le Normand y útiles como Gallagher.
Hay varios puestos a reforzar para este mercado de verano de doble ventana tras la extra abierta por el Mundial de Clubes. Así, un mejor acompañante para Julián Álvarez, el cinco que lleva años pidiendo Simeone y, quizás, algún defensor más que suba el nivel de una línea básica para el Cholo será lo mínimo que deba afrontar el club. No obstante, la salida de Witsel y quizás también la de Azpilicueta obligue a que sean dos las incorporaciones para la defensa.
Baena, el deseado
Baena golpea un balón en La Cerámica.ANDREU ESTEBANEFE
Ya son varios meses los que se lleva filtrando el nombre de Álex Baena en el entorno rojiblanco. Su cifra: 50 millones de euros, importe algo menor que su cláusula. El CEO del Villarreal, Fernando Roig Nogueroles, ha salido al paso de los rumores con ambiguas palabras: "Los jugadores cuando están en el Villarreal están contentos y no se quieren ir. Si quieren salir es porque van a mejorar mucho económicamente o a proyectos top europeos".
El último cinco que se relaciona con el Atlético es el del centrocampista del Betis, Johnny Cardoso. Son 23 años los del futbolista estadounidense que podría llegar por la necesidad del Betis de realizar alguna venta para cuadrar las cuentas, pero deben los rojiblancos que pelearse con el Tottenham, que tienen opción preferente sobre un futbolista de pasaporte italiano por lo que no ocuparía plaza de extracomunitario.
En el Tottenham milita el favorito para la línea defensiva del Atlético. El argentino Cuti Romero dicen que no para de recibir llamadas del Cholo para convencerle. Pero, como cada año, en las oficinas tienen claro que para entrar hay que dejar salir y en la puerta hay muchos candidatos. El objetivo: seguir acercándose a los transatlánticos Barça y Real Madrid.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Miércoles,
10
enero
2024
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