Kroos, frenado en falta por Gavi, ante Araujo y Koundé.AFP
En un partido muy táctico defensivo numantino del Barcelona , el Madrid cayó con los maduritos de Ancelotti, a los que se apega como caduca tabla de salvación. Todo porque el Madrid es un desastre en ataque estático y cuando cualquier equipo, inclui
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El técnico italiano Carlo Ancelotti, actual entrenador del Real Madrid, será el nuevo seleccionador nacional de fútbol de Brasil, según anunció este lunes la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
Ancelotti dirigirá a la selección de Brasil con la misión de enderezar el rumbo de los pentacampeones mundiales, sumidos en una larga crisis de juego y resultados. El veterano entrenador, de 65 años y hasta el momento técnico del Real Madrid, llega con una primera misión urgente: revertir la decepcionante actuación de la 'Verdeamarela' en las eliminatorias mundialistas sudamericanas en los próximos duelos en junio, contra Ecuador y Paraguay.
"La mayor selección de la historia del fútbol ahora será liderada por el técnico más exitoso del mundo. Carlo Ancelotti," indicó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) este lunes en un comunicado.
El entrenador más ganador en la historia de la Champions League dirigirá su primer juego con la 'Canarinha' el 5 de junio como visitante ante Ecuador y guiará al equipo "hasta la Copa del Mundo de 2026", agregó la CBF.
Ancelotti es un viejo deseo del presidente de la CBF, Ednaldo Rodrigues, quien ya había contado con la contratación del italiano para dirigir a la selección a partir de la Copa América de 2024. Pero este acabó renovando por el club español, al que ahora debe dejar tras una temporada decepcionante.
El Madrid no se pronunció hasta el momento sobre la salida del italiano.
Ancelotti será el primer extranjero en el banquillo de la 'Canarinha' desde que el argentino Filpo Núñez dirigió un partido amistoso en 1965. Además, el nativo de Reggiolo (norte de Italia) será el tercer técnico de la selección absoluta de Brasil desde el inicio de la actual eliminatoria sudamericana para el Mundial de Norteamérica 2026.
Los brasileños Fernando Diniz y Dorival Júnior lo antecedieron en el banquillo antes de ser despedios por sendas derrotas contra la archirrival Argentina de Lionel Messi.
La Seleção ocupa la cuarta casilla de la clasificatoria con 21 unidades en 14 partidos, diez menos que la campeona mundial Argentina, ya clasificada, y detrás de Ecuador (23) y de Uruguay (21).
A falta de cuatro jornadas, Brasil, que no gana un Mundial desde 2002, está en puestos de clasificación directa al torneo que Estados Unidos, México y Canadá albergarán en 2026.
Pero desprovisto de un fútbol convincente, el combinado de Raphinha y Vinícius Jr. ha recibido varios golpes, como el empate 1-1 contra Venezuela y las derrotas de visitante ante Colombia (2-1) y Paraguay (1-0). Pero la más dolorosa fue contra la Albiceleste.
Brasil primero sepultó su invicto histórico como local en la clasificatoria sudamericana al perder 1-0 en el legendario Maracaná de Rio de Janeiro en noviembre de 2023. Y en marzo sufrió una goleada insólita (4-1) en Buenos Aires.
Si para la hinchada brasileña, tradicionalmente hostil hacia los entrenadores forasteros, la contratación de Ancelotti será una novedad, para el técnico italiano será su estreno al frente de un combinado nacional.
La contratación del italiano pone fin a un largo periodo de suspense: José Mourinho, Pep Guardiola, Jürgen Klopp... A medida que la crisis de la Seleçao se profundizaba, los medios cotejaron los nombres de los más laureados técnicos del mundo como candidatos para tomar las riendas.
El problema no es que el Madrid gane la Champions, el problema es saber que va a ganarla. La inevitabilidad. Vivir el proceso día tras día durante el mes y medio que va desde el milagro de Manchester hasta la final de Wembley, la frustración de que no exista Bayern ni Mbappé que te hagan dudar y ver los partidos con cierta esperanza. Mejor irse al cine.
Todos los antis supimos que el Madrid iba a ganar La Enésima en el mismo momento en que resisti
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El Madrid vive de impulsos, de momentos y de chispas. Contra el Espanyol recuperó ritmo de juego y mereció más en la primera parte, pero se vio por debajo en el marcador tras un rebote. Apareció ahí, por fin este año, Vinicius, chispa e impulso del conjunto blanco durante los últimos años. Entre él, Carvajal, Rodrygo y Mbappé remontaron el duelo. [Narración y estadísticas (4-1)]
Ante las exigencias del calendario y el físico del equipo, Ancelotti inició las rotaciones que había prometido hace unas semanas. Le dio la oportunidad en el once a Fran García y a Arda Güler, que entraron en el lugar de Mendy y Vinicius. Además, Carletto desplazó a Tchouaméni a la defensa para dar descanso a Rüdiger.
La entrada del joven turco dio más dinamismo al ataque madridista durante la primera media hora. Se entendió bien con Modric y provocó las mejores ocasiones del conjunto local, aunque Mbappé no estuvo fino. El galo, de nuevo en el centro del ataque con Rodrygo a la derecha, disparó tres veces entre los tres palos en los 30 minutos iniciales, pero Joan García evitó sus goles.
Sostenidos por Valverde
En el 10, Güler dejó un buen balón de cabeza a Mbappé, el francés controló con el pecho y remató ante la salida de Joan. Dos minutos más tarde, Güler probó al portero, y cinco después le tocó a Mbappé desde la frontal, pero su remate salió demasiado centrado. Eran buenos minutos de un Madrid sostenido por Valverde en el eje, con menos acumulación de gente en la creación y más en la frontal. Mereció ponerse por delante y Mbappé lo intentó de nuevo en el 27, pero no atinó y el equipo cayó en la calma.
A partir del 30, estuvo más impreciso en el último tercio, no terminó sus ataques y dejó al Espanyol correr en transiciones, para enfado de Ancelotti. Arda, que había sido el mejor, desapareció, y con él el equipo.
En la izquierda, Rodrygo no estuvo todo lo incisivo que le pedía el duelo y el Madrid sufrió para crear. Mbappé y el brasileño intercambiaron posiciones durante algunos instantes, buscando el francés más espacio en el costado zurdo, pero el ritmo del balón era demasiado lento.
Rodrygo intenta progresar ante Romero y Cabrera.AFP
Fran García pidió penalti por un manotazo de El Hilali, pero Munuera Montero, que había sacado amarilla a Mbappé por protestar, dejó seguir sin castigo y la primera parte terminó con el público molesto con el colegiado.
Tras el descanso, Joan siguió acumulando paradas. Una a disparo de Mbappé y otra tras un gran zurdazo de Bellingham. Mejoraba el conjunto de Ancelotti, recuperando el ritmo de los primeros minutos del duelo, pero seguía sin acierto. Una constante durante estas primeras semanas de la temporada. A los blancos les cuesta abrir la lata de sus partidos, tanto en el Bernabéu como lejos de casa, y especialmente ante rivales que se encierran atrás y buscan la contra. Es el día de la marmota en Chamartín, una y otra vez.
El fútbol es caprichoso y no suele entender de sensaciones. Lo sabe el Madrid, que muchas veces ha encontrado premio en escasos intentos, y lo vivió el Espanyol, que logró el 0-1 en un pelotazo de Joan a Jofre y en un centro de éste hacia nadie que tocó en Güler y se coló entre las piernas de Courtois.
El error de Joan García
Era el minuto 54 y el Madrid necesitaba despertar, así que Ancelotti llamó a Vinicius y éste le regaló sus mejores minutos de la temporada. En 25 minutos había sentenciado el duelo con una asistencia, un gol y varias arrancadas que descosieron a la cansada defensa perica.
Carvajal empató en el 58 tras un pase de la muerte de Bellingham y un error, el primero, del portero, y Rodrygo puso por delante a los locales en el 75 tras un gran pase de Vinicius con el exterior.
Respiró el Bernabéu y aceleró el Madrid, que disfrutó de unos minutos de correcalles ante un Espanyol rendido en la batalla. Vinicius anotó el tercero tras un pase al hueco de Mbappé y el galo marcó su gol después de un penalti provocado por Endrick, que siempre produce cuando le dejan. Tres puntos más.