Osasuna-Sevilla, Valencia-Athletic y Barcelona-Real Sociedad completan los emparejamientos, que se disputarán, a partido único, entre el 24 y el 26 de enero.
Koke y Rodrygo, durante el último derbi liguero en el Metropolitano.MARCA
Real Madrid y Atlético de Madrid disputarán la próxima semana en el Santiago Bernabéu el cruce estrella de cuartos de final de la Copa del Rey. Una década después de que los rojiblancos arrebatasen el título a su gran rival, el equipo de Diego Pablo Simeone intentará resarcirse de su mala temporada ante un adversario que no conquista este torneo desde 2014. El sorteo, celebrado en el Salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, también deparó los emparejamientos Osasuna-Sevilla, Valencia-Athletic y Barcelona-Real Sociedad.
Será el decimoctavo choque copero entre los dos grandes clubes de la capital, con balance favorable para los madridistas (11-6). Sin embargo, el último enfrentamiento (octavos de 2015) se decidió a favor de los colchoneros, merced a un doblete de Fernando Torres en Chamartín (2-0, 2-2).
“Va a ser un partido muy bonito e igualado. Ellos son muy competitivos y cuando juegan contra nosotros su motivación es máxima, así que el apoyo del público va a ser muy importante”, vaticinó Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid.
El Camp Nou aguarda a la Real
Por su parte, El Sadar, Mestalla y Camp Nou acogerán los otros partidos de cuartos entre equipos con un desigual estado anímico. El más atractivo lo dilucidarán el líder de LaLiga y el conjunto dirigido por Imanol Alguacil, capaz de superar sus problemas de lesiones para consolidarse un año más como uno de los grandes animadores del campeonato.
Mientras, Valencia y Athletic, protagonistas de numerosos vaivenes en esta primera mitad de curso, reeditarán un pulso de sabor añejo, ya que ambos se midieron en cuatro finales (1944, 1945, 1949 y 1967). El pasado marzo, el equipo che eliminó a los Leones en semifinales gracias a un gol de Gonçalo Guedes en Mestalla (1-1, 1-0).
Por último, Osasuna, único de los supervivientes que nunca ha alzado la Copa, recibirá en su mejor momento a un Sevilla que lucha por esquivar los puestos de descenso a Segunda División.
Los partidos de cuartos, a partido único, se disputarán entre el martes 24 y el jueves 26, mientras las semifinales se dividirán entre el 8 de febrero (ida) y 1 de marzo (vuelta). El estadio sevillano de La Cartuja acogerá la final el 6 de mayo.
No era una visita cualquiera. Después de cuarenta años sin poder ganar un título, el lunes, el Athletic cumplió con un compromiso que llevaba marcado en rojo en el calendario de los despachos de Lezama desde que la Copa volviese a Bilbao subida en La Gabarra. No faltó nadie. Como cada año, jugadores, cuerpo técnico y miembros de la junta directiva acudieron a entregar una ofrenda floral y, en esta ocasión, a ofrecer el título a la Basílica de Nuestra Señora de Begoña. La relación entre ambas instituciones es muy estrecha. Una costumbre llena de simbolismo y espiritualidad que conecta a la Patrona de Vizcaya con el club que hace vibrar a 'La Catedral' del fútbol.
"Es tradición. Para algunas personas puede incluso confundirse con algo religioso, pero no lo es, es sagrado. Es muy importante. Esto provoca una mezcla que en Begoña se da de una manera muy especial porque aquí se la denomina la Amatxu, que en euskera quiere decir: la madre querida", apunta el sacristán Enrique Franco. Una protección maternal que llega hasta el rincón más íntimo del vestuario rojiblanco, donde una estampa de la Virgen acompaña al equipo de Ernesto Valverde y al femenino antes de cada partido. Aun así y como les cuenta su sacerdote, hay ocasiones en las que el esfuerzo y el buen juego son el único camino para llegar a la victoria: "Cuando viene les suele decir que la Virgen no hace milagros, que también hay que entrenar y jugar bien".
Porque el fútbol, para los dirigentes, siempre ha tenido algo místico y espiritual que lo hace especial y más, cuando hay un título en juego. "Un día un presidente del Athletic vino a rezar faltando pocas fechas para que se jugara una final de Copa y cuando entró pensé: "¿A qué habrá venido?" Entonces, le hice una pregunta: "Si se va a tirar un penalti y se santiguan el portero y el jugador que lo va a lanzar, ¿a quién hace caso Dios?" Y el presidente respondió: "Dios no está para esas cosas", recuerda también Franco.
La figura del capellán
España ha sido históricamente un país muy ligado al catolicismo. Sólo hay que acudir a los libros de historia para comprobar la importancia que ha tenido la religión en la sociedad. Sin embargo, los datos del CIS recogidos anualmente por el Observatorio del Laicismo revelan que el número de creyentes en nuestro país habría descendido progresivamente hasta situarse en un 54,4%. Esta cifra contrasta con la realidad de la máxima categoría del fútbol español, donde al menos 14 de los 20 clubes mantienen algún tipo de relación institucional, según sus publicaciones oficiales, con alguna entidad religiosa cercana. Y son este tipo de actos como las ofrendas florales, sumadas a la figura de los capellanes, los elementos imprescindibles para entender cómo se desarrolla el vínculo.
Para algunos estos actos pueden resultar anecdóticos, banales y sin mayor trascendencia, pero la realidad es que su significado trasciende lo meramente futbolístico. El Valencia C.F y su relación con la Virgen de los Desamparados es un gran ejemplo de ello. "Lo más bonito es cuando llega un título" confiesa Álvaro Almenar, vicerrector de la Basílica, capellán oficial del club y declarado valencianista desde pequeño. Aquella última Copa del Rey ganada ante el Barcelona en el Benito Villamarín todavía continúa en el recuerdo.
Este distinguido sacerdote, que tiene el honor de recibir a los jugadores en las visitas, acude al estadio de Mestalla cada partido con una hora de antelación al pitido inicial. Dentro del túnel de vestuarios, se dirige a una pequeña capilla con la imagen de la Virgen y pregunta si algún jugador está disponible para acompañarle en un pequeño rezo: "Normalmente siempre hay alguien que desea hacer alguna pequeña oración. Rezamos un Ave María, entregamos un pequeño ramo de flores, le pedimos que no haya lesiones y que nuestro equipo gane. Con total libertad, a veces viene Jesús Vázquez, Gayá o los lesionados. Luego me subo a mi sitio a ver el partido como un aficionado más".
La búsqueda de la fe
En una plantilla con múltiples religiones y creencias, Almenar admite que siempre se fija en si algún jugador se santigua cuando salta al terreno de juego. Además, reconoce que siempre ha encontrado a alguien dispuesto a compartir con él ese pequeño momento de intimidad: "Es verdad que hoy las plantillas son plurireligiosas, hay quien cree, quien no cree...pero siempre hay un pequeño grupo". Sus homólogos en el Levante, con quienes comparte devoción, realizan una labor similar.
En una de las visitas, un jugador compartió con uno de los capellanes, José Luis Sánchez, un momento inolvidable. "Estando en la Plaza de la Virgen me dijo: "Padre, yo no soy creyente, pero para mí es muy importante buscar lo mejor. Y al igual que yo quiero ser más preciso en la técnica y marcar gol, a mí me gustaría que si usted tiene fundamentos serios para que yo pueda descubrir que sin Dios el hombre no tiene sentido, me los dijera porque soy un hombre abierto, libre y tengo capacidad de escuchar. Fue muy bonito", recuerda emocionado Sánchez.
Barcelona es otra parada obligatoria para entender mejor esta conexión. Desde la construcción del Camp Nou en 1957, los largos pasillos que llevan a los vestuarios escondían una pequeña capilla con la imagen de la Virgen de La Moreneta, patrona de Cataluña. En ese pequeño rincón, protegido a las visitas, se forjaba uno de los vínculos más bonitos de nuestro fútbol.
Joan Laporta saluda a un sacerdote del Santuario de Montserrat durante una de sus últimas visitas.Óscar BardajíMontserrat
Òscar Bardají, director de comunicación del milenario santuario de Montserrat, explica cuál ha sido su uso durante las últimas décadas: "Antes se hacía una misa allí y dependiendo también del año, el 24 de septiembre, que es el aniversario de la inauguración del Camp Nou, iba un sacerdote que también estaba en la Masía y la oficiaba. Ahora se hace menos", matiza. Con el estadio en reconstrucción, el club ha confirmado en un comunicado que la mantendrá en su lugar. Lo único que queda entonces por saber es a qué lado del túnel estará. "Antes daba la casualidad de que la salida de los jugadores se hacía por la derecha, porque el banquillo que utilizaban estaba a ese lado saliendo del túnel. Luego cuando llegó Johan Cruyff lo cambió a la izquierda. Desde entonces, por esa parte pasa el equipo contrario y tiene mejor vista de la capilla. El pase más directo lo tienen ellos. Depende del jugador si tiene una fe religiosa o no", explica Bardají.
Desde el presidente José Luis Núñez, pasando por Sandro Rosell, Josep María Bartomeu y las dos etapas de Joan Laporta, el Barça se ha encomendado año a año a la Virgen para que le ayude a conseguir algunas de sus más increíbles gestas: "Cuando ganó 6-1 al Paris Saint Germain, remontando el 4-0 de la ida, hubo una gran cantidad de seguidores que al día siguiente subieron a Montserrat para dar gracias a la Virgen. Se hicieron hasta programas de radio desde aquí. La gente pensaba que era obra más de La Moreneta que de los propios jugadores", afirma.
Además, fruto de esa unión entre club y santuario, los más jóvenes de La Masía y los niños del coro de la Abadía mantienen una conexión especial más allá de lo futbolístico. "Los chicos más mayores de la escolanía con los de una edad similar de la Masía hacen un intercambio. Una vez suben a Montserrat y luego bajan a la ciudad deportiva y se hace una actividad, juegan un partido y después cantan o vienen aquí y les enseñan las instalaciones...", relata Bardají.
Continuidad en el tiempo
Son esos sentimientos, que solo pueden explicarse a través de la fe, los que llevan a los clubes a continuar con esta tradición ligada a valores como la solidaridad, el compañerismo o el sacrificio. Una filosofía que el Padre Ángel no duda en destacar. Desde su despacho en el madrileño barrio de La Latina, el presidente de Mensajeros de la Paz mantiene un estrecho vínculo con la mayoría de los equipos de fútbol del país.
Las continuas demostraciones de fraternidad y afecto de los clubes con los más necesitados son para él un ejemplo para la sociedad: "El deporte es un ente precioso de convivencia y creo que eso se valora mucho en el fútbol. Nosotros hemos estado con todos los equipos: Real Madrid, Barcelona, Atlético...", afirma el sacerdote.
Todos ellos continúan manteniendo una tradición que, a pesar de la tendencia, ninguno de sus protagonistas espera que desaparezca: "Yo creo que se va sustentando, pero no tiene la vitalidad que tenía antes", comenta Bardají sobre el posible abandono de la actividad. Las ya protocolarias celebraciones de los dos equipos madrileños en la Catedral de la Almudena cuando logran un título, la Gloriosa Virgen Blanca que acompaña los ascensos del C.D. Alavés, la canaria Virgen del Pino que cuida de la U.D. Las Palmas o la Virgen de las Angustias que reza por el Granada son solo algunas muestras de que estos sentimientos continúan latentes entre los aficionados. Sí, es cierto, los datos dicen que España está poco a poco dejando de ser católica, pero el fútbol continúa pidiendo a la Virgen que cuide de su destino.
Tradiciones y rivalidades religiosas en el fútbol europeo
Celtic vs Rangers: Es el derbi religioso por excelencia en Europa. El partido conocido como Old Firm, que enfrenta a los verdiblancos del Celtic y a los azules del Rangers, tiene todavía un enorme trasfondo espiritual. Fundados por un hermano marista católico y reconocidos por su apoyo a la República de Irlanda, los aficionados del Celtic guardan un enorme rechazo a los unionistas y protestantes del Rangers. Su animadversión dentro y fuera de los terrenos de juego sigue provocando algunos incidentes entre jugadores y aficionados.
Southampton y Everton: En la cuna del fútbol mundial también existen orígenes religiosos. El Southampton, conocidos como los "santos" del fútbol inglés y con origen en cinco integrantes de la iglesia de Saint Mary's, que da nombre a su estadio, han vuelto este año a la Premier League. Allí, les espera el Everton, cuyo nombre original fue Sto. Domingo F.C., en honor a la parroquia del distrito. En la actualidad, mantiene una estrecha vinculación con la iglesia situada justo al lado del estadio Goodison Park, San Lucas Evangelista.
Aston Villa: El club dirigido por Unai Emery resalta entre sus grandes tradiciones cada vez que juega como local, el vibrato de las campanas de la iglesia situada a pocos metros del estadio. Un gesto que anima a sus aficionados a entonar su famosa canción "The Bells are ringing" (Las campanas están sonando).
El Barça se dio todo un festín de goles ante el Athletic en el estreno oficial del nuevo Spotify Camp Nou. Robert Lewandowski tuvo el honor de marcar el primer tanto del nuevo estadio, Ferran Torres consiguió un doblete anotando en ambas ocasiones a pase de un Lamine Yamal eléctrico y el incombustible Fermín se sumó también a la fiesta prolongando su idilio con el gol ante un rival que ni siquiera inquietó. Nico Williams, permanentemente abucheado, no tuvo su mejor tarde y los bilbainos se quedaron prácticamente sin opciones tras la expulsión de Sancet por una fea entrada sobre Fermín que el VAR transformó de amarilla a roja. Nada falló en la deseada fiesta de retorno a casa, con 45.157 espectadores que no quisieron perderse ni el duelo ni todos los actos de conmemoración que se vivieron antes de que el balón empezara a rodar. [Narración y estadísticas: 4-0]
Las ausencias de Pedri, quien sigue recuperándose de su última lesión, y De Jong, sancionado por acumulación de amonestaciones, y con Casadó recién recuperado de su última dolencia, llevaron a Hansi Flick a situar a Éric García en el centro del campo y apostar por Gerard Martín como central izquierdo, pese a tener a Araujo y Christensen disponibles. Y el invento le funcionó de maravilla en los primeros 45 minutos. A falta de central zurdo tras la marcha de Íñigo Martínez, Gerard cumplió de sobras en un puesto en el que ya tuvo minutos en la pretemporada y Cubarsí, jugando en su lado bueno pudo explotar mejor su excelente salida de balón, mientras el hombre de la máscara brillaba en la medular, sobre todo en tareas destructivas.Suya, de hecho, fue la recuperación, en este caso en la frontal del área rival tras acometida de Lamine Yamal, que le permitiría a Robert Lewandowski marcar el primer gol oficial del nuevo Spotify Camp Nou cuando apenas se habían disputado los cinco primeros minutos del encuentro.
El Athletic, mientras, con un Nico Williams abucheado antes de que arrancara el duelo y que escuchó toda una sinfonía de pitos cada vez que tocaba el balón, buscó crear peligro inicialmente a balón parado. Y, de hecho, consiguió acercarse con peligro a las inmediaciones del área de un Joan García muy seguro en su regreso a la portería barcelonista tras su lesión. El empuje visitante permitió que Unai Gómez dispusiera de dos grandes opciones para poner el 1-1 en el luminoso. La primera, murió en manos del arquero azulgrana. La segunda se fue a las nubes. La más clara, con todo, la tendría el propio Nico, con un remate que se perdió terriblemente cerca del poste, en una recta final del primer tiempo en la que Ferran Torres, actuando por la banda izquierda a causa de la baja de Marcus Rashford por un proceso gripal, en el añadido y aprovechando un gran pase del Lamine Yamal, pondría el 2-0 pese a que Unai Simón llegó a tocar tímidamente el esférico, pero sin lograr evitar que, casi llorando, acabara por atravesar mansamente la línea de gol.
No tardó tampoco mucho el Barça en poner algo más de tierra de por medio en el marcador tras el descanso. Fermín, imprescindible ahora en la medular, a pase de un Eric García capaz de presionar en todos los rincones del campo, se encargó de poner muy pronto el 3-0. El onubense, además, sería quien recibiría una dura entrada de Sancet sancionada inicialmente con amarilla por Sánchez Martínez que, a instancias del VAR, se convertiría en roja y le pondría las cosas ya casi imposibles al Athletic. A Valverde no le quedó otra que sacrificar a Nico Williams, casi siempre bien contenido por Koundé cuando actuó por la banda izquierda del ataque visitante, para rehacer su equipo.
Los azulgrana, por su parte, lejos de exhibir esa actitud conformista que tanto llegó a disgustar a su técnico cuando vieron el partido frente al Mallorca prácticamente sentenciado, apostaron por mantener el pie en el acelerador en busca de sumar algún tanto más a la fiesta del nuevo Spotify Camp Nou. Los visitantes tuvieron también sus opciones. La mejor, un remate de Vivian perfectamente respondido por Joan García. Lamine Yamal, mientras, lo intentó una y otra vez, pero fue Ferran Torres, a pase del de Rocafonda, el que le pondría el broche de oro al duelo con el 4-0. La mejor versión azulgrana parece estar del todo de vuelta.