Xabi Alonso no contesta al "roban y se quejan" de Lamine Yamal: "Hay muchas declaraciones de gente del Barcelona"

Xabi Alonso no contesta al “roban y se quejan” de Lamine Yamal: “Hay muchas declaraciones de gente del Barcelona”

"Por supuesto que sí, roban, se quejan...". Esta semana, Lamine Yamal comparó al equipo de Ibai Llanos en la Kings League, 'Porcinos', con el Real Madrid. Todo en la previa de un clásico que se juega este domingo (16:15 horas) en el Santiago Bernabéu y que llega con polémica, aunque Xabi Alonso no ha querido lanzar más leña al fuego de las declaraciones del joven azulgrana.

"No voy a entrar", respondió, sobre las palabras de Yamal. "Hay muchas declaraciones por parte de gente del Barcelona y no puedo analizarlas todas", añadió, intentando centrarse en la parte mental y deportiva de su equipo unas semanas después de la contundente derrota en el derbi madrileño ante el Atlético.

"Ya han pasado unas semanas y hemos corregido varias cosas. Llegamos en buen momento, tanto anímico como futbolístico. Es un buen momento a nivel de de competitividad", explicó el tolosarra, que recupera a Carvajal, Trent y Huijsen para el duelo ante el eterno rival. "Casi todos los que están en la convocatoria pueden ser titulares, luego depende de lo que necesitemos técnica y tácticamente, ahí veremos", aseguró.

Alonso insistió en que es "el primer clásico de este proyecto", volviendo a declarar que su equipo "está en construcción", pero admitiendo que "mañana es el momento". "Hay situaciones parecidas a los clásicos del año pasado, pero estamos en momentos diferentes. Nuestro proyecto está empezando, lo hemos analizado todo y queremos potenciar nuestras fortalezas", explicó.

"Todavía estamos casi en noviembre"

Superada la derrota ante el Atlético y con el empujón de haber ganado todo en Liga y Champions a pesar de ese encuentro, el técnico no pone este partido como un momento clave en el proyecto porque "en noviembre no se entrega ningún trofeo". "Para el proyecto no lo sé si es determinante. Son partidos importantes y no me gusta sólo valorar resultados, también el proceso. Hay un crecimiento en estos partidos y tenemos margen de mejora. Todavía estamos en casi noviembre, no se entrega ningún trofeo, no se gana nada y queda mucha temporada. Ahora mismo lo más importante es mañana, sólo tenemos el clásico en la cabeza".

El técnico aseguró ver al vestuario "motivado", "saben lo que significa el partido", y elogió el nivel del equipo. "Me gusta cómo jugamos. Estamos compitiendo bien pero podemos jugar mejor. Estamos construyendo una base sólida de cara a ser fiables y tenemos que dar el siguiente paso. Tenemos que estar preparados y competir al máximo nivel. Que los jugadores tengan la adrenalina necesaria para jugar un partido así, no pienso en otras cosas", finalizó.

Guti: "El fútbol de ahora es un poco como el ejército"

Guti: “El fútbol de ahora es un poco como el ejército”

Debutó joven, fue parte de varias etapas galácticas del Madrid y ahora ha dado el salto al otro lado comentando fútbol en DAZN. José María Gutiérrez 'Guti' (Torrejón, 1976), compañero de Xabi Alonso durante un año, charla con EL MUNDO antes del clásico ante el Barça.

¿Es un Clásico impredecible?
Sí, también las bajas hacen que los dos equipos no estén a su mejor nivel. Creo que va a ser difícil saber por dónde va a ir el partido. Es una incógnita. El Barcelona está recibiendo muchos goles y defensivamente le está costando, y el Real Madrid no creo que esté jugando como Xabi quiere. Están ganando partidos, por momentos juegan bien, pero hay otros momentos en los que le cuesta mucho.
¿Ha notado un cambio entre el Madrid de Ancelotti y el Madrid de Xabi?
Sí, sí, obviamente. Es un entrenador que viene con las ideas claras, aunque otra cosa es que luego salgan en el campo. Porque uno tiene unas ideas dentro de su cabeza, piensas y quieres saber cómo juega tu equipo, pero luego el que sale al campo y juega es el equipo. Es un equipo que quiere tener más el balón, quiere ser más protagonista, siempre que puede hace una presión alta... Son cosas que antes no veíamos con Ancelotti. No quiero decir que sea mejor ni peor, es diferente.
Xabi y usted coincidieron como jugadores durante una temporada (2009-2010). ¿Qué veía en él para ser entrenador?
La posición donde jugaba. Eso te hacía indicar que iba a entrenar. Es un poco la misma situación que con Pep Guardiola. Son posiciones donde el jugador tiene mucho mando dentro del terreno de juego y luego pues ellos transmiten mucho dentro del campo. Se le veía que iba a ser entrenador.
Durante su carrera vivió varias eras galácticas. ¿Qué es lo más importante en un equipo así?
Uf... Creo que trabajar y contener los egos de tantos jugadores. Todos piensan que deben jugar todos los partidos y eso es lo que más le cuesta al entrenador. Cuando tú estás en un equipo como el Madrid o el Barça es que son jugadores de primer nivel. Los jugadores te lo dan prácticamente todo hecho, pero es verdad que luego hay ciertas cosas que tienes que manejar bien para que el grupo no se vaya.
Xabi ha sentado a Vinicius un par de partidos, a Rodrygo... ¿Usted le ve con esa personalidad?
Tiene que ser así. Cuando tienes una plantilla tan amplia y tienes tantos jugadores que pueden empezar los partidos, hay que ir dando descanso. Las temporadas son muy largas, hay muchos partidos y aunque el jugador ahora no lo entienda, cuando sean los días importantes y se vean con buen físico lo entenderán.
Estos días Xabi ha comparado a Arda Güler con usted.
Sí, le veo parecido. Le veo con un potencial enorme para triunfar en el Madrid. Está haciendo las cosas bien y como dijo él mismo el miércoles, necesita un entrenador que cuente con él, así que le doy mucho crédito a lo que está haciendo Xabi con él porque desde el principio no ha dudado. Lo ha puesto y está demostrando que es un jugador muy diferente.
¿Cree que al Madrid le falta un organizador?
Bueno, creo que teniendo a Güler, que es un jugador que puede jugar cerca del 5 y estar en salida de balón, puede hacer esa función. Tener a un jugador físico no quiere decir que sea menos talentoso, como Tchouaméni, que también hace las cosas bien con balón. Eso sí, es verdad que no sólo tiene que crear Arda, otros jugadores tienen que aportar más porque el equipo lo necesita. Los equipos se encierran y al Madrid contra un rival en bloque bajo le está costando.
A nivel España, le pregunto por Pedri. ¿Cómo analiza su evolución?
Es un jugadorazo. Ha pasado temporadas difíciles con muchas lesiones, pero desde la llegada de Flick creo que está haciendo unas temporadas espectaculares. Es un jugador top. Estos jugadores que son tan diferentes, como Pedri o Güler, hacen que te guste el fútbol.
De Pedri a Lamine. Usted debutó muy joven. ¿Estamos poniendo, y se está poniendo él mismo con esa celebración de la corona, demasiada presión encima a su edad?
Lamine ha nacido con estrella y cuando naces con estrella te miran con lupa desde el principio. Es verdad que hay ciertas cosas que te pueden gustar más o menos, pero no hay que ponerle ni un pero a su forma de jugar ni a su forma de comportarse dentro del campo.
Estamos ante dos entrenadores muy tácticos, Flick y su fuera de juego, Alonso y su presión... ¿Hay menos libertad para el jugador en el fútbol de hoy?
Se ha hecho un poco más como el ejército. Todo es más recto, el entrenador opina de todo y se mete en todo. Es verdad que ahora hay muchas más armas para poder ver todos los defectos y virtudes de tu equipo, por eso ha evolucionado tanto el fútbol. Antes no había tantas armas, tanta tecnología para saber en cada momento lo que el jugador está haciendo bien o mal. Por eso luego el jugador cumple y no se sale de lo que el entrenador le exige y por eso vemos este tipo de fútbol.
¿Falta fútbol de calle?
Sí, es verdad. Lamine, Vinicius, Mbappé... Son jugadores diferentes, de los que se echan de menos. Antes había muchísimos más jugadores de este tipo, pero al final se adaptan al fútbol que hay ahora.
El "momento clave" de Courtois y la posición "intermedia" de Bellingham: "Es de los más completos del mundo"

El “momento clave” de Courtois y la posición “intermedia” de Bellingham: “Es de los más completos del mundo”

Courtois en portería, Vinicius prendiendo la mecha y Bellingham atacando el área rival. Así ganó el Madrid la Liga de Campeones de 2024 y así venció este miércoles a la Juventus, recordando, en mitad de un partido roto, aquellas virtudes que le hicieron campeón continental.

La tercera jornada de Champions volvió a mostrar la idea de Xabi Alonso: Tchouaméni como único mediocentro puro, Güler a su lado y Bellingham, Brahim, Vinicius y Mbappé arriba. El tolosarra, rotando siempre entre Mastantuono y el internacional marroquí, ha insistido, y debe insistir, no le queda otra en su galaxia, en que su plan pase por juntar a sus mayores estrellas, misión imposible para Ancelotti y tarea complicada para el nuevo técnico.

Bellingham, falso nueve arrollador en 2024, no termina de encontrar su sitio. En Dortmund se avistaba a un interior de época, pero en el Bernabéu el inglés se descubrió a sí mismo como a un todocampista capaz de anotar 20 goles. Sus virtudes le piden estar cerca del balón en la zona media, pero su instinto y el foco mediático que dan los goles le inspiran a atacar el área, donde se estorba con Mbappé. Y en esa reflexión navega Alonso, tratando de convencerle de que debe ser todo sin regalar esfuerzos.

Mientras el inglés fue escaso en sus aportes, el Madrid sufrió. Tchouaméni lo pasó mal en el centro del campo, Courtois salvó al equipo en varias transiciones rápidas de la Juventus y los blancos sólo respiraron cuando Güler, el mejor en el primer tramo, se hizo con el timón. «Me siento muy importante. Gracias a Xabi, que confía en mí. Me pide que controle el tempo, que sea creativo. Si quiere que marque y asista puedo ser el 'diez', pero de 'ocho' también está bien», dijo el joven.

El turco robó y creó para un equipo que apretó a partir del minuto 20, provocando una decena de córners pero estrellándose contra Di Gregorio y su poco acierto. Tiró 14 veces en el primer tiempo y el guardameta evitó cuatro goles, mientras en el otro área Courtois evitaba el gol italiano.

El belga parece haber recuperado su mejor nivel después de los cinco goles recibidos ante el Atlético y salvó un mano a mano contra Vlahovic al inicio del segundo tiempo. El serbio le ganó la carrera a Militao y se plantó ante Courtois, que desvió el remate con el pie izquierdo mientras la grada guardaba el aliento.

La misma capa de superhéroe que se puso en 2024 para dar a su equipo varias vidas, sumando su sexta portería a cero del curso, segunda seguida tras el duelo de Getafe. «El míster quiere que juegue alto. Un balón que viene así... Parecía que Militao iba a llegar, pero contento por la parada», comentó Courtois, elogiado por Alonso en rueda de prensa: «Ha aparecido su calidad de las noches importantes. Ha tenido un momento clave», aseguró el tolosarra, que reconoció que «la ocasión de Vlahovic ha llegado tras el mismo error de la primera parte. Está detectado y lo corregiremos».

Minutos después de su parada llegó el estreno goleador de Bellingham esta temporada, aprovechando el rechace de un buen disparo de Vinicius. Su primer tanto después de siete partidos y el primero desde junio, cuando marcó ante el Pachuca en el Mundial. Su décimo gol en el año natural y un punto de inflexión para su peso dentro del equipo.

«Independientemente del gol, ha hecho un partido muy completo, era una noche difícil para él porque el rival estaba muy junto y encontrarle era difícil. Ha marcado el gol, ha recuperado sensaciones y ha sido competitivo. Su papel tiene que ser intermedio, tiene calidad para participar en la construcción y tiene la determinación para participar en la finalización, con mucho recorrido, muy versátil, sabe llegar de segunda línea... Es de los más completos que hay en el mundo», dijo Alonso.

Eso ofreció el británico, incansable en el esfuerzo durante todo el segundo tiempo y disputando su primer partido completo desde el 1 de julio, precisamente ante la Juventus en los octavos de final del Mundial de clubes. Hasta entonces, Alonso parecía no verle preparado, pero el segundo parón de selecciones vivido hace unos días le ha servido como una pequeña pretemporada, quedándose en Madrid y no yendo convocado por Tuchel con la selección inglesa. Dicho y hecho. 90 minutos, gol y nueve puntos para el Madrid en Europa.

El muro negro que derribó el Madrid

El muro negro que derribó el Madrid

Actualizado Miércoles, 22 octubre 2025 - 23:38

El Madrid jugó un gran partido europeo. De los de antaño. Arrasó a la cobarde Juve, que no quiso nunca ganar, sólo empatar y con ese juego rácano, de calcio camorrista. Sólo quiso un gol, cuando el Madrid estaba desvalijado, agonizante por el enorme esfuerzo.

Si Mbappé hubiera tenido su noche, el Madrid hubiera empotrado el paraíso y ridiculizado a una Juve, que era un ridículo incordio. Nadie sabe lo que salvó el tramposo Di Gregorio para que el Madrid nunca marcara. Y cuando no era así, entonces un retruque de su defensor Gatti o el que fuera, salvaba las vergüenzas.

Tuvo Vinicius que jugar a su estilo, disparar a un poste y como en las anteriores temporada Bellingham encontró el 1-0, porque siempre esta ahí en los los sitios en que hay gol.

A partir de entonces Bellingham se hizo un gigante, incluso le cantaron el Hey Jude y demostró que quiere ser titular. Como el mismísimo Brahim, que como dijimos el otro día, le da cien vueltas a Mastantuono y todavía pudo marcar pero se le escapó.

¿Por qué? Porque el fútbol italiano es indecente, jamás se desmaya, cuenta con una concentración escandalosa para competir. Ni con un gol en contra y machacando aún el juego el Madrid, jamás perdió la compostura de los cinco defensas y dos pivotes defensivos.

Era como un muro negro, que a lo mejor a Pink Floyd le hubiera venido mejor para su historia. Eso sí, saltaba y corría al contragolpe como alma que lleva el diablo. Y Courtois hizo sus milagros.

Pero la otra historia fea del Madrid es que siempre le faltará un ariete para aburrir a los centrales y un centrocampista que ordenase aún más al equipo y los hubiera dirigido a una goleada sin contemplaciones. No los hay. Y la Casa Blanca no quiere que se lo recuerdes.

¿Se imaginan al señor de Marbella llamado Haaland, que quiso jugar en el Madrid y no le dejaron? ¿Qué sería de esa mezcla explosiva de Mbappé y Haaland? El mayor espectáculo del mundo.

Pero el Madrid ha perdido la ambición de tener los más grandes jugadores del fútbol actual. No sé si por los árabes o lo que ha costado el nuevo Bernabéu. Por lo tanto, cada día le costará más ser un grande de Europa y más aún tener la Copa, besarla o siquiera acariciarla.

Esta vez, dentro de lo que tiene, acotó Xabi Alonso hasta que al final las pasó canutas. Cuando siempre pierde el oremus de los partidos. No creí que Bellingham y Arda Güler -enorme- pudieran reventar el muro negro, pero en muchas ocasiones, incluso sin cañonazos, fueron a su asalto.

¿Que es lo más importante de esta ocasión? Que el Madrid no inicia la Champions con aquel desastre de Ancelotti y que tiene nueve puntos, como el que más. No sé si alas suficientes para el Liverpool, pero ¿por qué no?

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Bellingham aparece y Courtois decide ante una exigente Juventus

Una Juventus que no es la Juventus de las leyendas, sin haber ganado un solo partido, deja claro que esta Champios es cosa seria, y con seriedad responde el Madrid, más maduro, más cohesionado, sin los excesos ni las orgías goleadoras, al menos no todavía, y sufriente pero firme, como firme es Courtois, su portero de guardia. Es un buen camino, con Güler en crecimiento y Bellingham de nuevo en el gol, un solo gol. De lo demás que le pregunten a los porteros. La meta, sin embargo, es otra cosa. Está lejos, muy lejos. Lo que está cerca es el Barça, que llegará al Bernabéu, el domingo, con más botín de su cita europea, pero también con más inseguridades. Un clásico, no obstante, es como un baile de carnaval. Nada es lo que parece. [Narración y estadísticas (1-0)]

La derecha es la ruleta del Madrid. Mastantuono, Brahim y Rodrygo viajan en un tiovivo que Xabi Alonso no quiere detener para que ninguno sienta que es el dueño de un puesto sin dueño. Valverde podría subirse, pero la realidad es que desde que el uruguayo dijo que no le gustaba jugar de lateral, no ha jugado en otro sitio. Tres tazas. Las lesiones de Carvajal y Trent son poderosas razones. Veremos después, porque lo que mejor hace Valverde no es lo que inicialmente quiere su entrenador.

Ante la Juve, se bajó del tiovivo Brahim, el mejor de todos para el desborde, un futbolista que parece de otro tiempo, pero domina algo que nunca pasa de moda: el regate. El Madrid lo necesita, en especial cuando comprime la defensa del rival y desaparecen los espacios. Ocurrió frente a una Juventus que fue de más a menos, que exigió lo mejor de Courtois antes de que Di Gregorio le diera la réplica, después de una conexión, precisamente, entre Brahim y Mbappé. En la segunda parte siguió el tuya-mía entre los dos porteros. A Brahim y Mbappé les hizo Di Gregorio un uno-dos.

Rehabilitación emocional

Güler también partía en un caballito del tiovivo, pero el turco ve tantas cosas que es mejor llevarlo al centro. En la banda tiene un lado ciego, que no sirve para nada. Es un desperdició. Le ocurrió en el Metropolitano, donde Alonso se equivocó. Güler crece porque crece su confianza, y la confianza rompe las cadenas del talento. La rehabilitación emocional de este futbolista cabe anotarla en el haber del técnico. Ahora toca comprobar su progresión, sentarse y disfrutar. El Madrid es distinto con y sin su presencia. Mbappé, también. La mejor prueba, Getafe.

Ante la Juve, Güler demostró precisión, en saques de esquina que eran centros con telemetría, pero también sacrificio, en la presión y en el repliegue. Buena cosa. El duelo lo necesitaba, porque la Juve, pese a su irregularidad y la última derrota en Como, frente al baile de Nico Paz, es un equipo competitivo, con conceptos y roles muy claros. El primero, el de Vlahovic, como rematador o como vértice. En su mejor escapada, al inicio de la segunda parte, recorrió más de medio campo, aguantó el envite al veloz Militao y sólo la inmensidad de Courtois evitó el gol. Lo hizo todo bien el delantero, pero eso no basta ante un portero sobrenatural.

La Juve sometió al Madrid en el arranque e intentó volver del mismo modo tras el descanso, pero la propuesta del intercambio de golpes siempre encuentra al Madrid en su salsa, que tiene tres cosas fundamentales: un portero que hace no-goles, unos delanteros implacables y una atmósfera que empieza a hervir cuando los suyos empiezan a correr. Necesita el equipo blanco el ataque posicional, claro. La organización, también. Pero donde es imbatible es en el caos. Bendito caos con Courtois en la puerta de la habitación.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.

Vinicius, tras errar una ocasión en el área de Di Gregorio.AFP

Corrió el Madrid y corrió Vinicius, hasta entonces apagado, y en su salida del regate envió al palo. Bellingham estuvo listo para el rechace, en la tierra del nueve. En ese lugar pasó mucho tiempo durante su primera temporada en el Bernabéu, un año antes de la llegada de Mbappé. El día que estrañamente el francés no encontró el gol, volvió a aparecer el inglés como un nueve sin invitación.

El tanto pudo haber llegado en cualquiera de las porterías, aunque el Madrid había vuelto a volcarse con más intenciones sobre la de Di Gregorio, que en nada tuvo que desmerecer a Courtois. Tudor movió su banquillo para retirar a algunos de sus mejores futbolistas sobre el césped, como Vlahovic, primero, y Cambiaso, después, porque necesitaba piernas y pimienta. La hubo hasta el final con una acción al límite que salvó Asencio, aunque le costara la lesión. Xabi Alonso gestionó la situación, porque el peligro no cesaba, a costa de sacrificar a Güler y Vinicius, pese a la cortedad del marcador, y acabar con tres centrales, Militao, Carreras y Tchouaméni. Courtois seguía en su sitio, decisivo ante Kostic. Un portero serio, en su partido 300, para un serio Madrid.

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: "Hablamos a menudo"

Kenan Yildiz, el amigo de Huijsen y Güler que estudia y escucha a Del Piero: “Hablamos a menudo”

Cuando Xabi Alonso todavía se ataba las botas en el césped principal de la ciudad deportiva del Bayern de Múnich, allá por el año 2016, pocos meses antes de retirarse, un niño de 11 años trabajaba diariamente por cumplir su sueño y el de su familia en uno de los campos anexos. Era Kenan Yildiz (Ratisbona, 2005), de padre turco y madre alemana, nacido en Bavaria, criado en el Bayern y vistiendo la camiseta de Turquía a nivel internacional. Ese niño de apellido «estrella», que es la traducción de 'Yildiz' al español, desafía ahora al entrenador del Madrid en la Champions. Así ha cambiado la vida en una década.

«Estaba en las categorías inferiores del Bayern cuando yo estaba allí. Le conozco y ha tenido una progresión fantástica, tanto en la Juventus como con Turquía», aseguró Alonso en la rueda de prensa de ayer. El tolosarra mencionó a la Juve y no al Bayern porque el turco decidió dejar Múnich a los 17 años, en 2022, en una subasta que finalmente ganó el conjunto italiano. Convertido en uno de los jóvenes más prometedores de Europa, la familia Yildiz situó el sueldo de Kenan en una cifra «imposible» para el Bayern. «Nos hubiera gustado seguir acompañándole, pero imposible. No hemos podido satisfacer sus exigencias», dijo Hasan Salihamidzic, su director deportivo.

Tentado por el Barcelona, Yildiz terminó en Turín, donde se convirtió en uno de los mejores amigos de Dean Huijsen en la cantera de la Vecchia Signora. Comparten año de nacimiento, 2005, y podrían celebrar su cumpleaños casi a la vez: el español suma años el 14 de abril y el turco el 5 de mayo. Estuvieron en el mismo vestuario durante casi dos temporadas, saltando entre el filial y el primer equipo de la Juve hasta que Huijsen salió cedido a la Roma, punto de inflexión en su carrera, porque ya no volvería al vestuario de Turín. Dejó el club por 19 millones para irse al Bournemouth y doce meses después el Madrid pagó 62 millones por él.

Cuatro técnicos en dos años

Mientras, Yildiz mantuvo la calma en Italia y se fue haciendo con un sitio como nueva estrella de la Juventus, un equipo a la deriva después de rozar la Champions League en varias ocasiones durante la última década. El cuadro juventino no gana la Serie A desde 2020 y su mejor resultado en Europa han sido los octavos de final de Liga de Campeones y las semifinales de Europa League de 2023. En los últimos dos años, cuatro entrenadores: Allegri, Montero, Motta y Tudor, jefe ahora de un vestuario liderado por Yildiz.

Lleva el número 10, arranca desde el costado izquierdo y se mueve por toda la mediapunta, por lo que la primera comparación para la deseosa grada de la Juventus no ha sido poca: el nuevo Del Piero. En 2024 Yildiz se estrenó como goleador en Champions a los 19 años y 136 días y rompió el récord del propio Del Piero, que evita meterle presión en medio del delicado momento del equipo. «Me gusta que le comparen conmigo. Me gusta su valentía y le deseo suerte, la necesita», explicó hace unas semanas. El turco, por su parte, admite que ha «estudiado» al exjugador. «Él es una leyenda y yo estoy empezando. Le he estudiado mucho, hablamos a menudo y nos vemos de vez en cuando. Pero luego cada uno tiene su propio camino. Yo soy yo y no me comparo con nadie», ha dicho esta semana el turco.

Yildiz explotó en 2024 después de su primer año completo con el primer equipo de la Juventus. Había anotado cinco goles con su club, pero la gran Eurocopa de Turquía le puso en otro nivel. A él y a Arda Güler, ambos, como Huijsen, de 2005. Amigos dentro y fuera del campo, la joven pareja de la Juve y del Madrid lideró al cuadro otomano en el verano alemán, donde llegaron hasta cuartos de final y se transformaron en nuevos iconos de un país entregado.

Regreso espiritual

Hijo de un inmigrante turco que acabó en Alemania, como millones de trabajadores que se mudaron al centro de Europa en busco de un futuro mejor, el rechazo de Yildiz a la selección germana y su deseo de jugar con Turquía representan el regreso espiritual a casa de varias generaciones de inmigrantes, que se cuentan por millones en Alemania.

Después del torneo, Yildiz asentó su liderazgo en la Juventus: 12 goles, tres de ellos en el Mundial de clubes, y siete asistencias en un equipo revuelto, en constante crisis por ser incapaz de igualar a Nápoles e Inter, los dominadores del Calcio en los últimos años. Ahora, el 'nuevo' Del Piero amenaza al Madrid.

El Madrid, contra el partido de Miami: envía un escrito al CSD y Courtois critica que "en la NFL lo votan todos, aquí lo hacen porque les sale..."

El Madrid, contra el partido de Miami: envía un escrito al CSD y Courtois critica que “en la NFL lo votan todos, aquí lo hacen porque les sale…”

Después de sufrir para ganar al Olympique de Marsella en la primera jornada y tras golear al Kairat Almaty de Kazajistán en la segunda, el Real Madrid afronta este miércoles en el Santiago Bernabéu el segundo del trío de encuentros clave de esta semana. Venció en Getafe, se mide esta noche a la Juventus y recibirá al Barcelona en el clásico el domingo. "Nos enfrentamos a un grande de Europa, tienen mucha calidad en defensa y en ataque", elogió Courtois sobre su rival en la Champions League.

El foco mediático, sin embargo, siguió centrado en la polémica sobre la disputa del partido entre el Villarreal y el Barcelona en la ciudad de Miami, en Estados Unidos, en lugar de en La Cerámica, la casa del submarino amarillo y uno de los estadios más complicados de la Liga. Este martes el Madrid ha remitido un escrito al Consejo Superior de Deportes en el que muestra su rechazo al encuentro al considerar que "adultera la competición", algo que ha repetido Courtois en rueda de prensa.

"Sí, totalmente. Adultera la competición", ha respondido, contundente, el belga. "Es fácil de hablar de la NBA y la NFL... La NBA tiene 82 partidos y los playoffs se juegan en el pabellón de los equipos. Y en la NFL está votado por los dueños de todos los equipos, es una decisión de todos. Aquí es lo contrario, aquí lo hacen porque les sale de ellos. Adultera y no cumple con el convenio de los jugadores. No es lo mismo jugar contra un equipo en casa o fuera, porque jugar fuera de casa es complicado, y el Villarreal en su casa es difícil. Todo el mundo tiene que jugar en casa y fuera salvo fuerza mayor", añadió el portero madridista.

Además, Courtois volvió a criticar los comentarios de Javier Tebas en redes sociales y la censura de la Liga a la protesta de los equipos durante la pasada jornada. "No sé qué os sorprende de esto, eso lleva ya tiempo así, haciendo esas cosas, haciendo contestaciones públicas en redes... Yo no he visto jamás a un presidente de una liga de cualquier deporte hablar así. Ocultarlo es censurar y manipular, y es grave", insistió.

Unos segundos más tarde, Xabi Alonso fue más comedido en sus declaraciones sobre la polémica y apenas dejó una frase: "El club está defendiendo legítimamente sus intereses y ya veremos qué es lo que sucede", comentó el tolosarra, que se centró más en la dificultad deportiva de la semana del conjunto blanco.

El vasco no recuperará a Trent, Carvajal ni Huijsen para medirse a la Juventus, pero espera contar con la mayoría de ellos para el clásico del domingo. "He visto al equipo con ganas de tener un buen arranque. Necesitamos al estadio, tenemos que darles para que ellos respondan", declaró.

Uno de los nombres que están sobre la mesa del conjunto blanco es Endrick, que no está contando con muchos minutos en este inicio de curso y podría valorarse una cesión en el mercado de invierno, algo que planea sobre el Bernabéu pero que Alonso no piensa ahora mismo.

"No estamos en ese momento, la competencia es intensa y tiene que estar preparado. Endrick, Gonzalo, Brahim... Están entrando y van a entrar. Es fútbol de altísimo nivel, necesitamos a mucho y necesitamos a muchos buenos. Con la plantilla que tenemos vamos a ir hasta el final", dijo.

Dani Carvajal: "Disfruto más de las cosas pequeñas porque hace unos meses estaba en la mierda; ahora me alegro por una convocatoria"

Dani Carvajal: “Disfruto más de las cosas pequeñas porque hace unos meses estaba en la mierda; ahora me alegro por una convocatoria”

Dani Carvajal (Leganés, 33 años) se incorpora esta semana al grupo en los entrenamientos. Ya está bien de la lesión en el sóleo de la pierna derecha, y es posible que incluso entre en la convocatoria para el clásico. El capitán del Real Madrid, líder de ese vestuario y líder del vestuario de la selección, atiende a EL MUNDO después de un acto publicitario para presentar el balón con el que se jugará ese partido, el primer balón creado expresamente para un partido por parte de LaLiga y Puma. Está sonriente, está tranquilo. Está contento. Poco a poco se va olvidando de la gravísima avería en la rodilla que sufrió hace poco más de un año y que le ha tenido lejos del campo muchísimos meses. Está de vuelta y para quedarse.

Pregunta. ¿En qué nota que el clásico no es un partido más?

Respuesta. En todo. En el número de entradas que te piden, en que la gente te dice más cosas por la calle...

P. ¿Pesa el ciclo de derrotas contra el Barça del año pasado?

R. No es que pese, pero tenemos ganas de revancha. De todas formas queda mucha Liga. Es un partido, son tres puntos. O sea, no va a pasar nada, ganes o pierdas, pero sí que es verdad que en el ámbito emocional, ganarle supondría algo importante para nosotros y para nuestra afición.

P. Bueno, ¿cómo se encuentra?

R. Bien, muy bien. Esta semana ya estaré con el equipo e imagino que disponible para el domingo.

P. ¿Qué es lo que más le está costando? Rodri contaba que lo que más le costaba era volver a hacer movimientos que antes hacía con naturalidad.

R. Sí, hay acciones en las que tu cabeza necesita pensar un poco más antes de hacerlas. Antes salían de un modo natural y ahora cuesta más. Es como que tu cabeza te va diciendo "este gesto lo puedo hacer, este gesto a ver...". Es un proceso temporal hasta que todo vuelva a ser automático.

P. ¿Tiene miedo?

R. Yo no, ni lo tengo ni lo he tenido. Hay días que estás más molesto, otros días menos. Pero estoy de acuerdo con De la Fuente cuando dijo que todos los futbolistas tenemos molestias. Molestias sí, pero miedo no.

"Mentalmente he llevado mejor esta lesión que todas las lesiones y recaídas de 2021"

P. ¿Cómo ha llevado este año mentalmente?

R. Si te soy sincero, mejor que aquel 2021 en el que tuve muchas lesiones y muchas recaídas. Esta vez ha sido un proceso más de mentalizarte, de decir "tengo una lesión grave, una lesión a largo plazo" y saber que tienes que ir superando fases, acortando plazos... Y para eso te mentalizas. En 2021 fue mucho peor, porque fue lesionarme, recuperarme, empezar a ver la luz y volver a caer. Fue mucho más frustrante, la verdad.

P. ¿Qué ha aprendido este año que ha pasado?

R. Bueno, a valorar todo mucho más. Disfrutar de cada día de entrenamiento, ir todos los días con la mejor de mis sonrisas, a cada partido. Algo que quizá antes no sabía hacer. Antes no jugaba de titular y llegaba a casa enfadado. Ahora no, ahora bueno, me lo tomo de otra manera. Disfruto más de las cosas pequeñas porque hace unos meses estaba en la mierda, y por eso ahora me alegro simplemente de una convocatoria. Ver el lado positivo de las cosas. Disfrutar de cosas que antes no valoraba.

P. ¿Ha cambiado su forma de ser?

R. Yo creo que ha cambiado en eso que estamos hablando. Mi mujer, mi familia, saben y recuerdan perfectamente que yo antes me enfadaba mucho por cualquier cosa, me exigía a mí mismo muchísimo. Y ahora disfruto de las cosas pequeñas, y eso me hace ser un poco más feliz.

P. ¿Le ha dado tiempo a pensar qué hará cuando se acabe el fútbol?

R. No, porque ahora mismo no veo mi vida sin fútbol. Entonces, hasta que me dé, sobre todo, mi cabeza, voy a estar dando guerra.

Dani Carvajal, con el balón del clásico

Dani Carvajal, con el balón del clásicoÁNGEL NAVARRETE

P. Es una pregunta un poco obvia, pero, ¿en quién se ha apoyado?

R. Sin duda, mi mujer es la que más me ha aguantado este año.

P. ¿Y qué ha sido lo peor?

R. El dolor, o sea, el dolor del post-operatorio, los primeros 10 días, dos semanas, era tremendo. A veces me ponía a desayunar con mi mujer, y recuerdo tener que tomar medicación, cada vez más fuerte, cada dos horas. No podía dormir, no podía comer. Intentaba bajar a comer y aguantaba en la mesa dos minutos y tenía que ir al sofá a tumbarme porque no aguantaba el dolor. Eso fue lo más duro.

P. ¿Veía mucho o poco fútbol?

R. Pues al principio me costó ver fútbol, quería desconectar. Pero luego me picaba el gusanillo.

"Xabi es un entrenador moderno, que se adapta al rival. Me gusta ese concepto"

P. ¿Cómo definiría a Xabi Alonso como entrenador?

R. Es un entrenador joven, y con joven me refiero a que es un entrenador con conceptos jóvenes, con ganas de ir a por los partidos sin esperar. Un entrenador que se adapta también muchas veces al rival, y cambia buscando la fórmula que él cree que le puede hacer más daño. Me gusta.

P. ¿Le pidió ayuda a usted?

R. No es pedir ayuda. Charlamos varias veces, comentamos un poco de todo, qué cosas creía yo que se podrían mejorar de la plantilla, cómo lo veía él...

P. ¿Se va a acabar algún día la polémica alrededor de Vinicius?

R. Pues hombre, no lo sé, pero, ¿dónde está la polémica con Vinicius en Getafe? Un jugador, con el balón en el otro lado del campo, te saca el brazo y te da en el cuello y en la cara. Pues creo que no hay más que discutir.

P. ¿Cómo intentan ayudarle?

R. Intentamos que se centre en el fútbol, porque cuando él está centrado es el mejor, uno de los mejores.

P. ¿Qué es lo mejor de lo que no vemos de Mbappé?

R. Pues que es un tío fantástico. Llega al vestuario con una sonrisa, se integró desde el minuto uno. Es un tío normal, no mira a nadie por encima del hombro, y creo que eso es importante sabiendo quién es Mbappé.

El Getafe se da un tiro en el pie y el Madrid sujeta el liderato antes del clásico

El Getafe se da un tiro en el pie y el Madrid sujeta el liderato antes del clásico

Dos tiros distintos, uno en el pie y otro a la red, cambiaron un decorado áspero para el Madrid. El primero se lo dio Nyom, que saltó para secar a Vinicius y en un minuto sacó la mano, impactó en la cara del brasileño y se fue al vestuario sin necesidad de ducharse, salvo por el sofoco. Para todo sirve el agua fría. A la red disparó Mbappé, acto seguido, cuando Xabi Alonso activó la telepatía del francés con Güler y la expulsión desencajó las piezas de Bordalás. El argumento del Getafe es tan legítimo como cualquier otro, todo es fútbol, pero tiene estos riesgos, estas cosas. [Narración y estadísticas (0-1)]

Si no pasa nada es que pasa lo que quiere el Getafe. Sobre todo, si parte de una asumida inferioridad, como le ocurre frente a los grandes. Diríase que es como Bordalás se siente en su salsa. Existe una crítica constante hacia el trabajo del técnico, por considerar duro el juego del Getafe. Tiene algo de contracultural, es cierto, en este fútbol donde todos se gustan tanto, como si el Coliseum se hubiera quedado detenido en el Medievo y no hubiera avanzado hacia el Renacimiento. El problema de las cargas medievales es sujetar al caballo cuando se quiere.

Nyom entró desbocado en la tarea de parar a Vinicius, que acababa de entrar para abrir una vía de agua en el Coliseum, incapaz hasta entonces el Madrid, muy poco renacentista su juego, todo hay que decirlo. Quien más capaz es de hacerlo, Güler, tampoco había estado entre los elegidos por Xabi Alonso en el once.

El plan inicial

En el Medievo y en lo que viene esta semana, Juventus y Barça, debió pensar Xabi Alonso para dejar en el banco a Vini y al turco. Para el Primero iba a haber poco espacio, especialmente en el primer tramo del encuentro; para el segundo quizás era un choque demasiado físico. La realidad es que el Madrid se impuso en los medios, con el poderío de Tchouaméni y Camavinga, pero nadie veía las cosas que ve el turco. Si acaso, Rodrygo, que realizó un pase con engaño a Mbappé. Soria detuvo el lanzamiento del francés en la mejor ocasión blanca de todo el primer tiempo. Después, apenas un lanzamiento lejano de Tchouaméni, solución necesaria frente a una defensa replegada sobre dos líneas de cinco y cuatro hombres. Tampoco funcionó.

A Xabi Alonso no le dio resultado el plan inicial, que incluía a Bellingham, después de la mini pretemporada a la carta que ha hecho en Valdebebas durante el parón de selecciones. Rodrygo se ubicó en la izquierda, la banda de Vinicius y la que también prefiere su compatriota, que en la era Ancelotti se desempeñaba por la derecha. Ahí regresó cuando Alonso llamó a Vini como se llama a los bomberos. Antes, en esa banda, apareció Mastantuono, que se aprieta a los partidos como buen argentino y como le gusta a su entrenador. En defensa se decidió por alinear a Alaba junto a Militao. Duró media parte. De la caseta, después del descanso, salió Asencio.

Muy pronto lo harían otros, porque nada, salvo las afiladas intenciones de Mbappé en cada movimiento, había sacado el Madrid en claro en el plano ofensivo. Tampoco había sufrido, salvo por una volea de Álex después de una jugada a balón parado. La estrategia es una de las bazas de Bordalás, especialmente cuando se enfrenta a equipos muy superiores. Con las piezas en movimiento, la calidad hace las diferencias. En cambio, cuando están detenidas, todo se iguala mucho más.

Munuera Montero muestra la tarjeta roja a Nyom.

Munuera Montero muestra la tarjeta roja a Nyom.AFP

Bellingham se desesperaba y pedía más movilidad a sus compañeros. La presión y el cuerpeo del Getafe, además de estirar cada parón del juego, no eran las únicas razones del mal partido del Madrid hasta entonces, errático y lento en las transiciones, sin encontrarse. A Mbappé, dinámico, le faltaban socios. Nadie lo ha encontrado tanto esta temporada como Güler. Había, pues, que llamar al turco.

El ingreso de Vinicius, previo, había agitado ya el partido, dominado hasta entonces por la tesis del Getafe. El brasileño lleva la electricidad consigo mismo, como si llevara los cables pelados en la mano, y la traslada al juego y a la atmósfera. El problema es cuando se electrocuta. En el Coliseum, fue al revés. Primero, provocó la amarilla de Kiko Femenía. Bordalás lo cambión por Nyom para evitar riegos y, en un minuto, el defensa sacó la mano de forma temeraria. ¡A la calle!

Las protestas, con Bordalás implicado, desconcentraron al Getafe, hasta entonces apenas franqueable. Antes de que pudiera reorganizarse, Güler vio a Mbappé en el único cráter de la defensa. Giró el francés sobre sí mismo y no perdonó para volver a sostener, una jornada más, al Madrid, de nuevo líder para recibir al Barça, el domingo, en el clásico. Alex siguió el camino de Nyom y en otra entrada a Vini vio la segunda amarilla y la roja. No había razones para una autodestrucción tan temprana, como demostró una última acción del Getafe, ya con nueve hombres, que salvó Courtois, pero a los locales les sobró ira.

Vinicius se cargó a dos y salvó a su equipo

Actualizado Domingo, 19 octubre 2025 - 23:20

El gol de Mbappé, como siempre, le salvó el cuello, como es habitual, al mediocre Xabi Alonso. Además, con la ayuda clara de Vinicius, que provocó dos expulsiones en el Getafe. Aún así, miren si tácticamente Alonso es un peligro que el Getafe, con dos menos, pudo empatar el partido si no es por Courtois.

Es tan malo el Madrid de Alonso, dada la calidad de sus jugadores, que jugando más de 10 minutos con dos más no creó ni una situación de gol. Jugaba andando y con la soga del ahorcado siempre por terror a lo azul. No sé, pero el Madrid huele mal.

De inicio, otra alineación increíblemente desequilibrada, un despropósito de Alonso, que en la actualidad, desde la goleada en el Metropolitano, esta con más dudas que nunca. Conozco ya a bastantes que no creen en el técnico blanco y que será casi un milagro que el Madrid gane un raquítico título.

Para empezar, qué hacía Alaba en el equipo. Es un ex-.jugador, lento, parsimonioso, absolutamente vulnerable. Por hacer un equipo suplente muy bueno, lanza a Camavinga al desastre, porque no es ni centrocampista ni es nada, inutilizado además tácticamente por un Bellingham que ya no debe jugar en el Madrid. Añádase que Carreras se ha convertido en una indigestión por la banda.

Por si fuera poco, gracias a la presión de José Angel Sánchez y de su amigo, el "que cae bien Solari", se empeñan en Mastantuono, un petardo de jugador, que se cae, no hace más que perder balones y es mediocre. Además, está cojo, la pierna derecha es de adorno. Que lo cedan o que lo vendan. Es un crimen que, mientras tanto, esté Brahim de suplente.

Por si fuera poco, a Rodrygo no le salió absolutamente nada y la conexión con Mbappé fue insignificante. Cómo puede cometer Alonso el pecado mortal de dejar fuera a Arda Güler, que es el que hace que Mbappé sea un goleador superlativo.

Son muchos pecados mortales del técnico blanco con un Getafe que, simplemente, no te deja jugar, que tiene un terreno de juego pequeño y que de todo lo que propuso el donostiarra, no le salió nada.

Toda una historia histriónica, al borde de la desesperación, porque los nuevos concursantes del donostiarra son la Juve y el Barcelona. En estos dos partidos, sabremos si Alonso se come el pavo de la Navidad.