Riquelme obtiene vía libre de sus inversores para disputar a Florentino Pérez la presidencia del Madrid: “Pueden ser las últimas elecciones”

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«El hombre de actualidad», le saludó, afable, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. «Yo también soy madridista», le estrechó la mano la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, no menos cordial. El presidente del grupo energético Cox y posible candidato a la presidencia del Real Madrid, Enrique Riquelme, concitó expectación incluso entre las principales figuras que acudieron ayer al VII Foro Internacional Expansión, organizado por el diario económico de Unidad Editorial en el parador de Alcalá de Henares.

Riquelme dio a entender que está haciendo todo por presentarse a disputar a Florentino Pérez el trono del club blanco, pero no llegó a garantizarlo ni en público ni en sus contactos en privado. No hay terreno firme aún a la vista, porque tampoco las personas que se le acercan y muestran su simpatía, le garantizan apoyo frente al respetado presidente de ACS.

Lo que sí ha hecho ya es lo que él consideraba un primer paso obligado por el bien de su empresa, Cox, y es sondear a inversores y entidades financieras sobre si considerarían un problema que él intentara presentarse y, eventualmente, compatibilizar su presidencia con la del Real Madrid. Su sondeo dio buen resultado: tiene vía libre de fondos y bancos con el matiz de no comprometer a la empresa en una batalla encarnizada contra el poderoso Florentino Pérez.

Riquelme les ha trasladado que no va a ser él precisamente el que embarre el campo y, como dijo públicamente, está dispuesto, en caso de derrota, a asumirla deportivamente y confiar en que Florentino acoja al menos algunas de las ideas de reforma del club que considera necesarias.

“Obligación ´tica y moral”

No obstante, aliados de Riquelme en su potencial equipo directivo le han desaconsejado, como publicó este diario el pasado viernes, ir a la lucha contra Pérez con tan poco tiempo de preparación al ser una carrera electoral que no esperaban y para la que no tenían preparado un proyecto que pueda deslumbrar a corto plazo. Pero dice tener un aliciente para saltar al ruedo ya: «Pueden ser las últimas elecciones del Real Madrid por la privatización que se anuncia». Eso dijo a un corrillo de periodistas al entrar en el recinto como si se autopresionara. En consecuencia, dijo que sentía «la obligación ética y moral de presentarse».

Este empresario alicantino nacido en Cox (8.000 habitantes), en 1989 , escucha a unos y a otros y lo que sí asume es que sólo puede dar el paso si consigue presentar «un proyecto ilusionante». Si tiene que perder, que no sea por goleada. De momento, ha tomado ya una decisión: silencio hasta la junta de accionistas de Cox del próximo viernes.

Está convocada para el día 22 en Sevilla y tiene importantes puntos en el orden del día, entre ellos el cambio de denominación del grupo que pasará a llamarse Cox Infraestructure Group, dejando ya atrás todo rastro de la antigua Abengoa absorbida por su pujante compañía. Mantendrá, según los nuevos estatutos «nacionalidad española» y, aunque Riquelme tiene garantizada la aprobación, puesto que controla un 75% del capital, no quiere que la batalla deportiva enturbie la reunión. Además, según declaró ayer, tiene que fortalecer la empresa con un plan de desinversiones que le permita músculo para digerir mejor su reciente compra de los activos de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares.

Caso Zapatero

Otra decisión que ha tenido que tomar son cambios en la cúpula del grupo. Acaba de ejecutar la salida fulminante de dos altos cargos de la compañía que habían ocupado previamente posiciones de poder en la constructora Aldesa. Es una de las que según ha revelado el auto de la Audiencia Nacional, pagó a Análisis Relevante, la sociedad administrada por Julio Martínez, amigo de José Luis Rodríguez Zapatero, para que le consiguiera contratos y oportunidades de negocio.

Con este movimiento, la empresa de Riquelme ha marcado distancias con el caso Plus Ultra en un momento decisivo para la carrera del alicantino en el Real Madrid.

Su plan con Florentino es apurar hasta el sábado, el plazo límite oficial para presentar o no candidatura. En su intervención pública en la reunión anual de Expansión, Riquelme nadó y guardó la ropa y dio argumentos para optar o desistir, aunque presentando la botella más medio llena que medio vacía. «Teníamos un plan, había una estrategia de cara a 2028 (…) Ahora nos han dejado unos días para montar un plan de futuro», lamentó. Pero, al tiempo, bromeó con que su esposa le va a echar de casa, porque «estamos trabajando 24/7».

kpd